Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo utilizo sus personajes para mi historia. :)
Capítulo 10:
Peeta's POV:
Vacio. Así es como me siento. Vacio nuevamente. Me miro en el espejo y no se que es más deprimente, si mi intento diario de ocultar mis sentimientos mostrándome alegre y optimista, o cuando afronto la realidad y me quedo sentado sin saber que hacer. Ya pasaron dos semanas, y aún no puedo olvidar.
Hasta hace dos semanas hubiera dado cualquier cosa por recordar a Katniss Everdeen, la chica de ojos tristes. Ahora no estoy muy seguro de mis sentimientos, todo dentro de mí es un caos. Hay momentos en los que desearía nunca haberle hablado, porque queda claro que no fui nada importante en su vida. Luego tengo que recordarme que solo éramos amigos, o quizás ni siquiera eso éramos para ella. Después me pregunto: ¿qué significa ella para mí?
La pregunta me está consumiendo por dentro. Paso prácticamente todo el día intentando encontrar una respuesta. Pero no encuentro nada. Katniss es una chica linda, aunque extraña si la comparas con el resto. No es simpática ni tierna, de hecho es un poco huraña. Sin embargo tiene algo especial, algo que hace que no deje de pensar en ella desde que nos empezamos a hablar.
Pero hay algo más; algo inconcluso. Algo que no se precisar qué es. Siento como si estuviera armando un rompecabezas y me faltara la última pieza, la pieza crucial que da forma al resto, pero la hubiera perdido. Por más que lo intente no puedo recordar nada más. En momentos así me cuestiono todo, pero sobre todo las tardes que pasamos juntos.
Hay momentos en los quela observo, y me pregunto si realmente fue su idea el que nos dejáramos de ver. Recuerdo como reía sin parar en las tardes que nos juntábamos, y lo comparo con su estado en las últimas semanas. Ciertamente no parece muy feliz, y se le nota cansada. Siempre solía tener unas leves marcas moradas debajo de sus ojos, indicadores de que le cuesta mucho dormir a causa de las pesadillas, pero últimamente está mucho peor. Y eso me mata.
Aunque me cuestiono todo el tiempo su actitud, los sentimientos encontrados que me genera que me ignore, no puedo negar que estoy preocupado. Varias veces he pensado en buscarla y preguntarle por qué, aunque ya sé cual será su respuesta. Ahora lo tiene a Gale, ya no necesita ayuda con los estudios, y desea utilizar su tiempo libre para estar con él.
El solo imaginarla riendo con él como lo hacía conmigo genera una oleada de furia en mí. Pero también un sentimiento de culpabilidad. Soy demasiado egoísta. Debería desear que ella fuera feliz con cualquier persona, no enfurecerme porque ya no nos hablamos. Intento calmar a mi consciencia diciendo que evidentemente ella no está muy feliz con Gale.
Lo cierto es que esto parece ser verdad. Los he visto varias veces andando juntos por el instituto, aunque no se puede apreciar cambio alguno en su relación. Se ven igual que siempre, como viejos amigos, lo que me lleva a dudar de las palabras de Katniss. Sin embargo ¿por qué me mentiría con algo así? No le veo sentido. Seguramente andan así en el instituto para no dar lugar a rumores y chismes que serían demasiado molestos para los dos.
Me concentro en el pastel que tengo frente a mí. Me encargaron la tarea de decorarlo, cosa que realmente me gusta hacer. Es como una especie de terapia, al igual que pintar. Me ayuda a concentrarme en otra cosa, mientras intento plasmar recuerdos felices o figuras llenas de vida. Como ahora dispongo de las tardes libres, he comenzado un curso de pintura, y debo decir que realmente me encanta.
La puerta de la panadería se abre y yo me sobresalto. Veo entrar a una pequeña figura, con el cabello rubio atado en dos trenzas. Sonrío. Es Prim, la agradable hermana menor de Katniss. Hemos hablado un poco el día que fui a ver a su hermana cuando estaba enferma, la pequeña es realmente adorable. Entiendo como su hermana se siente tan inclinada a protegerla.
- Prim, ¿Qué te trae por aquí? – le pregunto y le guiño un ojo. Ella sonríe y examina el pastel que estoy preparando.
- Venía por unas galletas, ya sabes, Katniss no puede vivir sin ellas.
Hago una mueca, sintiéndome repentinamente desanimado. Sabía que Prim no lo había dicho intencionalmente; ella nunca haría algo así a propósito. Sin embargo no puede evitar hacer que me sienta triste, que me pregunte por qué diablos no ha venido ella a buscarlas, si es que tanto le gustan. ¿Es tan difícil para alguien caminar algunas calles? ¿Tan repulsivo se le hace tener que verme?
Como puedo le digo a Prim que iré a buscar las galletas, y huyo hacia la parte de atrás de la panadería. Apenas me puedo contener; siento como las lágrimas amenazan con salir. Sé que Prim no ha venido por órdenes de ella, pero es realmente malo. Pasan unos minutos hasta que me recompongo y busco las galletas que se que a ella le gustan, y para recordarle de alguna forma que sigo aquí también tomo unos panes de queso.
Salgo y encuentro a Prim mirándome con rostro apenado. Le sonrío, o al menos eso intento, porque no quiero que piense que ella tiene la culpa de lo que me pasa, o que sienta lástima por mí. Tampoco me gustaría que corra a contarle a Katniss como ando llorando por los rincones porque ella me ignora, aunque sea eso lo que hago todos los días.
- ¿Cuánto es? – me pregunta la niña.
- No es nada, no me sentiría bien sino te las llevas.
Luego de varias quejas por parte de ellas y varias súplicas mías consigo hacer que la pequeña Prim tome las galletas y los panes. No para de agradecerme. La tranquilizo diciéndole que no pasa nada, y que puede venir cuando quiera a buscar cosas. Ella me dice que se sentiría culpable llevándose cosas sin pagarlas, pero le digo que si quiere le puedo enseñar a hacer galletas a cambio.
El acuerdo parece convencerla, pues decidimos que ella se llevará las cosas que cocine. Es realmente una niña adorable. Yo me siento un poco más contento, pues con su presencia las cosas no parecen tan desalentadoras. Es reconfortante tener cerca a alguien a quien Katniss quiere tanto, aunque Prim tiene el cuidado de no mencionarla. Solo lo hace cuando se está por ir, luego de prometer volver mañana a la misma hora.
- Peeta, se que probablemente no lo entenderás ahora, pero las cosas no son como parecen. Mi hermana desea tu bien.
Asiento con la cabeza y Prim se retira, dejándome solo con una infinidad de dudas. ¿Por qué desearía mi bien si últimamente lo único que hace es pasar el tiempo pegada a Gale y fingir que no existo? Sin embargo una parte de mi se calma al oír las palabras de la pequeña Prim, y tiene la esperanza de que ella no se haya alejado del todo.
Hola! Tanto tiempo! :p Hoy tuve el parcial de Administración a la mañana, y como me deprimí porque no me fue como me esperaba creo que escribí un capítulo sumamente depresivo xD Aunque en el final la remonto un poco con el acuerdo con Prim.
Bueno, no tengo aclaraciones para este capítulo. Peeta por fin se empieza a dar cuenta que realmente le gusta Katniss, aunque el rompecabezas se va a completar cuando recuerde :p Pero no digo más, todavía faltan bastantes capítulos para eso, o al menos así es en mi imaginación xD Por otro lado la pequeña Prim lo va a ayudar un poco, porque ella también es Anti-Gale xD Igual el chico del pan no se cree mucho lo que le dijo Katniss, y cada vez le va a creer menos :D
En fin... Muchísimas gracias por los reviews. Realmente me alegro mucho de que les guste la historia. Y perdón por la espera, aunque hoy actualizo el día que les dije :) El próximo capítulo lo voy a subir el miércoles que viene, día en que finalmente voy a ser libre de todo parcial :p A partir de ahí supongo que voy a actualizar día por medio, porque sino no voy a llegar a escribir los capítulos xD
Nuevamente gracias, cualquier tipo de opinión, incluso hachazos estilo Johanna van a ser bien recibidos.
Ah! Me olvidaba :p Quiero saber su opinión: ¿Les agradaría que aparezca Finnick? Hace días que tengo una idea vaga de como incluirlo en la historia, pero no estoy segura. Ustedes dirán :)
Saludos!
