Otro inquilino y la advertencia del samurái.
En uno de los túneles que conectaba el escondite de los Weeds, Shogun sacudió su espada, golpeando con fuerza a una gran cantidad de esos monstruos, para ser rematados por el rayo lanzado por Snowfall, terminando inconscientes y rostizados.
-¡Buen trabajo, señorita Snowfall!- la elogió el samurái, incomodando a la loba- Su técnica fue potente, pero no lo suficiente para dañar este pasillo. Tiene un muy buen control-
-N-No es cierto. Mis técnicas son muy débiles, fue su espada la que los derrotó- aseguró la hembra, observando a los monstruos en el piso- Aun tengo mucho que aprender…-
-Mm…- Shogun meditó, comprendiendo que la loba tenía baja autoestima, puesto que la técnica que ella había lanzado se le podía considerar un poderoso, pero al mismo tiempo inestable Trueno…
Ella tenía potencial, pero no se daba cuenta de ello.
-E-En todo caso, debemos seguir- le recordó Snowfall, tomando su atención- Me preocupan los demás-
-En efecto, señorita- asintió Shogun, recogiendo la antorcha que se le había caído cuando fueron emboscados por aquel grupo de Weeds- Debemos continuar y buscar a los secuestrados, pero temo que nos encontremos con más de estos rufianes-señaló, serio.
-Eso… Eso es algo que ya sabíamos todos cuando entramos aquí- aseguró Snowfall, nerviosa, pero seria.
Eso sorprendió un poco a Shogun, pero aun así asintió, y ambos monstruos emprendieron el camino…
Hare y Yuki corrían por uno de los túneles, con Worm en los brazos de la liebre blanca, quien trataba de centrarse en la situación actual, para así no distraerse con sus horribles recuerdos.
-¿Yuki?- se preocupó Worm, tomando la atención de la liebre blanca, a lo que ella bufó, haciéndole sonreír.
Hare frunció el ceño, sintiendo como la voz de Aiko aumentaba, mientras se acercaban al final del túnel…
Entraron derrapando a una sala circular de piedra conectada a más túneles. En el medio, estaba Aiko, quien se restregaba los ojos, siendo retenida por algunos Weeds.
-¡AIKO!- se asustaron Yuki y Worm, mientras Hare miraba sorprendido la situación.
-¡Ha-Hare…!- gemía Aiko, restregándose los ojos.
La liebre café apretó sus puños, enojado al ver a la niña tan asustada.
-¡Ustedes…!- Yuki miró indignada a los Weeds, quienes comenzaron a acercarse a ellos mientras uno seguía reteniendo a la pequeña- ¡La usaron de cebo!- se enfureció.
-Necesitábamos algo para atraer a estúpidos como ustedes- sonrió el Weeds que retenía a la pelinegra- Monstruos como ustedes suelen ser muy predeci…- pero no logró terminar, porque Hare, de un salto, con su pie envuelto en llamas, se le abalanzó, golpeándolo directamente y lanzándolo contra una de las paredes, para sorpresa de los demás Weeds, Yuki y Worm.
-¡¿P-Pero qué…!?- se sorprendieron los Weeds, asustados.
"É-Él…" se quedó totalmente sorprendida Yuki, observando a la liebre café aterrizar sin problemas al lado de Aiko, quien no se había dado cuenta de que estaba libre "F-Fue muy rápido… No lo vi saltar…"
-Aiko~- Hare se agachó, para estar a la altura de la niña, quien dejó de restregarse un ojo, nerviosa- No pongas esa cara. Ahora estoy aquí, así que no tienes nada que temer- le sonrió.
-Ha-Hare…- gimió Aiko, a lo que la liebre le restregó la cabeza.
-¡N-No lo vi saltar…!- murmuró enojado uno de los Weeds, mientras el resto apuntaba a la liebre café, asustando a Yuki y a Worm.
-Claro. No me comparen con cualquier otro monstruo- sonrió Hare, levantándose, asustando a los Weeds- Soy un monstruo de alta calidad que cuida sus posesiones con mucho cuidado, ¿lo entienden?- les preguntó la liebre, sin dejar de sonreír- Y ustedes… ¿Intentaron usar a Aiko como cebo?- apretó sus puños, sin dejar de sonreír- Me asustaron a la chica… Les cobraré hasta el último oro- sentenció, serio, asustando a sus enemigos por la mirada que les dio.
-¡TÚ…!- enfurecidos, los Weeds se prepararon para dispararle, pero estaban tan concentrados en Hare que se olvidaron de Yuki, quien de golpe le dio un puñetazo a uno de ellos, sobresaltándolos.
-¡No se olviden de mí, idiotas!- exigió Yuki, golpeando a otro Weeds.
-¡Son unos malos!- Worm saltó a la cara de uno de los monstruos, haciendo que este retrocediera, intentando quitárselo, hasta que Hare le dio un golpe al monstruo planta, haciendo que el pequeño saltara y aterrizara en su hombro, para volver a saltar y caer en los brazos de Aiko- ¡Encontré a Hare y a Yuki!- le sonrió a su amiga.
-S-Sí- sonrió nerviosa la pequeña.
Hare y Yuki volvieron a golpear a los Weeds, lanzándolos contra el primero, provocando una pequeña explosión en esa pared, resquebrajándola.
-Upsi. Si seguimos así nos cobrarán hasta el impuesto- sonrió Hare, chocando las manos para quitarse el polvo- Doncella, controla a tu bestia interna- le pidió a Yuki.
-¡¿Qué dijiste, estúpido estafador?!- le gruñó la liebre blanca, sobresaltándolo.
Aiko se rió levemente, mientras Worm miraba extrañado a ambas liebres.
-Para ser dos liebres, no se limitan ante nada, ¿no?- escucharon Hare y Yuki, por lo que se voltearon de inmediato, para ver a un Weeds con un casco y hombreras, reteniendo con fuerza a Scarlett, asustándolos.
-¡Scarlett!- se asustó Worm.
-Decidí usar a la niña para ver si podían con algo tan simple como un rehén, y no me decepcionaron. Con ustedes sacaremos más Discos Misteriosos que con los otros- sonrió el Weeds líder, sin dejar de apuntar a Scarlett, quien, con los ojos cerrados, frunció el ceño, adolorida.
-¡Serás un…!- se enfureció Yuki, dispuesta a abalanzarse al monstruo, pero Hare la detuvo con la mano.
-Estás muy confiado- sonrió Hare, aunque una gota de sudor recorrió su mejilla, lo cual tomó la atención de la liebre blanca- Ya has visto mi velocidad, y aun así apareciste, de la misma forma en la que tus compañeros estaban reteniendo a mi entusiasta, así que…- frunció el ceño- ¿Cuál es tu truco bajo la manga? No creo que esto sea una ilusión. Me puedo dar cuenta fácilmente de una- informó.
-No se te escapa nada, ¿no?- sonrió el Weeds, mientras Scarlett, costosamente, abría los ojos.
-A-Arri… ba…- gimió la pelinegra.
De inmediato, Hare y Yuki sintieron un movimiento, por lo que levantaron la mirada, para ver saltar del techo a un monstruo algo grande de color negro, el cual aterrizó fuertemente encima de las liebres, reteniendo a cada uno con sus enormes manos, formando un cráter que provocó tal temblor que Aiko cayó sentada, asustada.
-¡GHA!- gritó Yuki, sintiendo que se acortaba la respiración por la presión de aquel monstruo.
-¡Y-Yuki…!- se asustó Hare, e intentó mirar de reojo para atrás, para ver, sorprendido, que el monstruo que los retenía era un Nagauco, el cual le faltaba un pulgar.
Esos monstruos eran la fusión entre un Falco y un Abyss, siendo monstruos oscuros de gran contextura con rasgos egipcios, y, además, poseían clarividencia que podían usar en combate para derrotar al enemigo tomándolo desprevenido. Podían ver parte del futuro, pero eso dependía en cuantos segundos o minutos les era posible…
-¿Estos son los intrusos?- gruñó Nagauco, aplastando con más fuerza a las liebres, haciendo que gritaran de dolor- No son poca cosa, al menos este- presionó con más fuerza a Hare, quien cerró con fuerza los ojos- Ni siquiera pude ver cómo te movías con mi clarividencia- le señaló a la liebre café, quien apenas y lo miró, enojado-Serás un buen instrumento-
-¡Ha-Hare…! ¡Y-Yuki…!- se asustó Aiko.
-¡Déjalos!- exigió Worm, saltando de los brazos de su amiga y abalanzándose al monstruo negro, pero recibió los disparos del Weeds que retenía a Scarlett, asustándola junto a Aiko.
-¡WORM!- se asustó Hare, mientras el pequeño caía al piso, lastimado.
-¡W-Worm…!- gimió asustada Aiko, sin atreverse a moverse- W-Worm…- se mordió el labio, luchando por no llorar.
-A-Aiko…- gimió Yuki, tratando de no quedarse inconsciente- N-No… ll-llores…- trató de levantarse, pero la enorme mano de Nagauco la retenía con tanta fuerza que no podía hacer nada.
"N-No, Aiko…" Scarlett miró asustada a la niña, sin poder hablar por la fuerza con la que el Weeds la retenía "No debes ll-llorar… S-Si lo haces frente a ellos… C-Cálmate…" suplicó, preocupada por la pequeña.
-50 golpes…- murmuró Hare, tomando la atención de Nagauco-Eso es, en total… Lo que les cobraré por esta tontería que están haciendo- miró de reojo al monstruo, mostrando que sus ojos azabache tenían un misterioso brillo rojo.
"Él… no es un monstruo normal" comprendió de inmediato Nagauco, frunciendo el ceño.
-Trata de empezar tu cuenta- sonrió el monstruo oscuro, soltando a Yuki, y, de un movimiento, la aplastó con fuerza, horrorizando a Hare, a Aiko y a Scarlett.
La liebre blanca gritó de dolor.
-¡DEJA A YUKI EN PAZ…!- exigió enfurecido Hare, ya sin aguantar más la situación, dispuesto a mostrar el poder de Vida frente a esos enemigos.
No eran comunes. No podía seguir refrenándose…
-Yu… ki…- gimió Aiko, asustada, aferrándose a su faldita- Yu… Yu-Yu…- gimió, mientras las lágrimas comenzaban a cursar su rostro, asustando a Scarlett y a la lastimada liebre-¡YUKIIIII!- la pequeña rompió en llanto…
Al solo llorar, la pequeña fue rodeada de aura blanca, para sorpresa de los presentes, además de una fuerte onda que golpeó a Nagauco y lo lanzó contra la pared, para sorpresa total de Hare y del Weeds.
-A-Aiko… N-No… llo-llores…- gimió Yuki, mirando a la pequeña, quien lloraba con fuerza, tanto así que el salón de piedra comenzaba a agrietarse.
-¡¿Q-QUÉ ES ESA NIÑA…?!- exigió saber sorprendido el Weeds, soltando sin querer a Scarlett, quien cayó de rodillas al piso, adolorida.
-A-Aiko…- gimió Worm, preocupado por su amiga.
-¡Y-YUKIIIII!- lloraba Aiko, mientras Hare la miraba, totalmente sorprendido, sintiendo el aura y las ondas que emanaban de la pequeña.
"¿A-Aiko…?" Hare tragó saliva, sin comprender cómo la pequeña podía hacer eso…
-M-Maldita niña…- gruñó Nagauco, intentando incorporarse, pero no podía por la presión que ejercían las ondas.
Aiko no podía parar de llorar…
Worm fue lastimado, Yuki fue lastimada… Tenía miedo… Mucho miedo…
Entonces, la pequeña sintió como Scarlett la abrazaba, abriendo sus ojos puros, sorprendida.
-T-Tranquila, Aiko, tranquila…- le sonrió la joven, acariciándole la cabeza, haciéndola parpadear- No temas. Estaremos bien- le aseguró.
-P-Pero… pero…- gimió Aiko, sin dejar de llorar.
-Confía en mí, ¿sí?- le sonrió Scarlett, dándole un toque en la nariz- Te prometo que todo irá bien-
-M-Mm…- asintió la pequeña, cerrando con fuerza los ojos, a lo que su amiga le limpió las lágrimas con su pulgar- N-No lloraré… P-Perdón po-por llo-llorar…- hipó, mientras de a poco, dejaba de ser rodeada de aquella aura, y las ondas cesaban.
-No, está bien llorar. Está bien tener temor- le aseguró Scarlett, a lo que la niña la miró, triste- Pero por eso estamos juntas, ¿no?- le sonrió.
-…- Aiko hizo ruiditos con la nariz, y abrazó a la joven, quien le acarició la cabeza.
Hare se sentó costosamente de rodillas, sumamente atónito por lo que había pasado, mientras Yuki sonreía levemente, aliviada de que Scarlett mantuviera la calma y tranquilizara a la pequeña.
"A-Aiko…" Hare no podía dejar de mirar sorprendido a la niña…
Ya era consciente que Aiko podía escuchar a Vida… Pero, esto…
Era inexplicable…
Sus orejas se movieron al escuchar como Nagauco se incorporaba. Miró de inmediato al monstruo, asustándose al ver que estaba creando una esfera negra, la cual lanzó de inmediato contra Scarlett y Aiko…
Scarlett se percató tarde de la técnica, por lo que lo único que atinó hacer fue abrazar a Aiko en son de protegerla, pero la esfera explotó casi cerca de ellas, sorprendiéndolas.
-¡¿Qué fue…?!- se enfureció Nagauco, mientras Yuki se sorprendía de aquello, y Worm se asustaba.
Aiko, aferrándose a la joven, se asomó, nerviosa, para que sus ojos puros se abrieran por completo porque, al desaparecer de a poco el humo y el polvo provocado por la explosión, pudo ver a Hare parado frente a ellas, lastimado.
Había recibido el ataque por ellas…
-Ha-Hare…- murmuró atónita Scarlett, y se asustó cuando la liebre café cayó al piso, inconsciente.
-¡Hare…!- Aiko se acercó a su amigo, asustada- ¡Ha-Hare…!- lo zarandeó, pero él no despertó.
Yuki abrió los ojos, horrorizada y asustada, hasta que Nagauco la agarró de la bufanda, levantándola.
-Weeds, este grupo ha resultado ser una gran sorpresa- le aseguró el monstruo oscuro a su compañero, quien tragó saliva, aun asimilando lo que pasaba- Los monstruos son fuertes, y esa niña…- miró a Aiko, quien zarandeaba a Hare, llamándolo, asustada.
-M-Maldito…- gruñó Yuki.
-¡Ha-Hare…! ¡Hare…! ¡Hare…!- gemía Aiko, aferrándose al pelaje café de la liebre, asustada.
-¡Hare, reacciona por favor!- le pidió Scarlett, agachándose al lado de su amigo, asustado al verlo tan magullado.
-¡Llévalos a la celda!- le ordenó Nagauco al Weeds, quien acababa de agarrar al lastimado Worm, quien gimió, asustado.
-Mejor que lo hagan ellos, es su trabajo- bufó el monstruo, observando a sus inconscientes súbditos- Soy tu socio, no tu sirviente- le recordó, a lo que Nagauco bufó, y miró a Yuki, quien trataba librarse de su agarre.
-Sí es así, entonces no te molestaría que me lleve alguno de ellos, ¿no?- le señaló, agarrando el mentón de Yuki, quien frunció el ceño, enojada- Esta liebre se ve de buena calidad. Pagarían bien por ella-sonrió, haciendo que la liebre blanca lo mirara, enfurecida.
-M-Maldito…- gruñó Yuki, tratando de zafarse de su agarre.
-Ha-Hare…- gemía Aiko, tratando de no llorar, mientras Scarlett miraba asustada como el Weeds se les acercaba, dispuesto a llevárselas- P-Papi…- ocultó el rostro en el pelaje de la liebre, asustada.
-Vengan aquí, fenómenos…- el Weeds se dispuso a agarrar a ambas humanas, pero se detuvo al notar que el cuerpo de la liebre era rodeado de aura escarlata, lo cual sorprendió a los presentes.
Aiko abrió sus ojos puros, notando la calidez que emanaba el pelaje de Hare, quien, en silencio, se sentó, por lo que la pequeña lo miró, notando que los ojos de la liebre eran de un color esmeralda.
-… ¿Pajarito…?- parpadeó la niña.
-…- Hare, o en realidad, Vida, no dijo nada, solo se levantó, a lo que el Weeds retrocedió, y el Nagauco, enojado, lanzó a un lado a Yuki, poniéndose en guardia.
La liebre blanca se sentó, adolorida, mirando sorprendida a la liebre café, quien miró de reojo al monstruo oscuro.
-Parece que eres una liebre difícil de suprimir- gruñó Nagauco, pero se quedó quieto cuando Hare aterrizó frente a él, mientras su brazo era envuelto por completo en magnificas llamas.
De un puñetazo, la liebre lanzó con fuerza al monstruo contra la pared, resquebrajándola.
-¡M-Maldito…!- se enojó el Weeds, quien soltó a Worm y apuntó a Hare, a lo que el gusano se acercó de inmediato a sus amigas, por lo que Aiko lo abrazó, nerviosa.
Pero todos se quedaron quietos porque, tras el último impacto el salón comenzó a desistir, empezando a temblar y, de a poco, a derrumbarse, para susto de los presentes.
-¡GHA!- asustado, el Weeds salió corriendo, mientras Nagauco, adolorido, también huía por otro pasillo, sin importarle los súbditos que quedaban atrás…
-¡Humana, sujeta a la niña y al Worm!-le ordenó de inmediato Vida a Scarlett, quien torpemente asintió y abrazó a Aiko, la cual abrazó con tierna fuerza a Worm.
La liebre café, sin perder tiempo, agarró a Yuki apoyándola en el hombro, para sorpresa y sonrojo de ella. Entonces, para sorpresa de la liebre blanca, de la espalda de Hare emergieron unas magníficas alas de aquel fuego misterioso, lo que le dio impulso para abalanzarse a Scarlett, sujetarla, y así aterrizar derrapando en uno de los pasillos en el momento en que el salón se derrumbaba por completo.
-Eso… fue… ge-genial…- aseguró Worm, sumamente sorprendido y entusiasmado, pero tan adolorido que solo podía hablar.
-G-Gracias, Hare…- le agradeció Scarlett a la liebre, quien la miró seriamente, y después a Yuki, para después, simplemente, soltarlas, haciendo que cayeran al piso de piedra.
-¡ARG! ¡Idiota, eso dolió…!- le gruñó adolorida Yuki, sentándose y sobándose la nariz, mientras Scarlett, Aiko y Worm se sentaban, adoloridos.
-…- la liebre café se incorporó, ignorándola, lo cual la fastidió bastante.
-… N-No eres Hare, ¿verdad?- le preguntó Scarlett, haciendo que Vida la mirara de reojo, serio- N-Nunca te había visto tan serio, a-además, recuerdo que nos dijiste sobre tu pluma…- le recordó, preocupada.
-¡Es el pajarito!- sonrió Aiko, levantándose y señalando a Hare, quien se mantenía serio- El pajarito con fueguito-
-…- Vida frunció el ceño, y miró los escombros que tapaban el camino al salón- Mi contenedor quedó inconsciente al recibir aquella técnica en son de protegerlas- informó, preocupando Scarlett y que Worm se sorprendiera al escuchar la voz de la pluma- Solo puedo sincronizar su cuerpo conmigo cuando no está consciente-
-… Gracias por salvarnos- agradeció Scarlett, mientras Worm se asombraba aún más por la situación.
-… Sus vidas no tienen valor para mí- informó Vida, mirándolos de reojo, dejándolos quietos- Aun sigo en desacuerdo por la decisión que tomó Hare en seguirlos. Ese no es nuestro objetivo principal. Considero su estadía con ustedes un obstáculo, y hasta un peligro-miró a Aiko, quien parpadeó, curiosa.
-… ¿T-Te has dado cuenta…?- murmuró Scarlett, nerviosa.
-No comprendo del todo la existencia de los Lootus, y es por eso que considero un peligro la poca información que manejo- sentenció la liebre, serio-Lo que he hecho ha sido para proteger a mi contenedor. Si los salvé de este derrumbe, fue porque Hare tiene un lazo con ustedes, por lo que son valiosos para él-
-… Solo por eso- comprendió Scarlett, sin saber si sentirse triste o no, mientras Yuki bufaba- Lo quieres mucho, ¿verdad?-
-… ¿Quererlo?- esa pregunta sorprendió un poco a Vida- Soy la Inteligencia del Fénix, y Hare es mi contenedor. Mi existencia comprende en protegerle y servirle. Responder si "quererlo" o no, sería abstracto- sentenció, serio, comenzando a caminar hasta que Aiko se aferró a su mano, deteniéndolo.
-¡Pajarito, gracias!- le sonrió la pelinegra.
-… Aceptaré tu gratitud, a cambio de algo- aseguró Vida, serio, haciéndola parpadear, y preocupando a Scarlett- Quiero que empieces a dirigirte a mi contenedor por como lo llamaste anteriormente-
-¿A-Anteriormente?- se extrañó Worm, mientras Yuki se sobaba el hombro, también sin entender.
-…- Aiko parpadeó, confundida, hasta comprender lo que decía la pluma- ¡Bien~!- sonrió, abrazando a la liebre por la cintura- ¡Aiko lo hará~!-
-…- Vida miró a Yuki, quien frunció el ceño- Aprovechando que puedo comunicarme con ustedes, me gustaría pedirle que dejara de dejar inconsciente a mi contenedor- informó, sobresaltándola- Él y yo estamos conectados, así que, cuando pierde el conocimiento a causa de un impacto fuerte, siento parte de ese dolor- frunció el ceño.
"¿U-Un fantasma m-me está da-dando un sermón…?" pensó enojada Yuki, con un tic en la ceja.
-Woa. Eres genial~ Regañas a Yuki sin temor~- se asombró Worm, a lo que la liebre blanca lo miró asesinamente, sobresaltándolo.
-… ¿Qué harán ahora?- le consultó Vida a Scarlett, ignorando como Aiko se colgaba a su cintura, contenta.
-B-Bueno… ¿D-Dónde está Snowfall?- la joven miró a Yuki, quien tenía cara de malas pulgas.
-Está con un amigo de este- bufó la liebre, señalando a Hare-Es fuerte, así que estará bien-
-Y-ya veo… Vi que esos dos monstruos escaparon igual que nosotros- murmuró Scarlett, meditando- Aun así, aún recuerdo el camino a la celda- informó, sorprendiendo un poco a Yuki- Estamos a tiempo para rescatar al resto de los prisioneros-
-¿A-Aun hay más…?- la liebre blanca frunció el ceño.
-Sí- asintió la joven- Yuki, ¿podrás aguantar un poco más?- le preguntó, preocupada, consciente del temor de la liebre con respecto a los túneles.
-E-Estaré bien- bufó la liebre, colocando su mano en el pañuelo rojo atado a su brazo, gesto el cual notado por Vida.
-…- Vida frunció el ceño, y levantó a Aiko por la capa, haciendo que lo soltara, extrañándola- Tal parece, a Hare le costará poder recuperarse del impacto- murmuró, tomando la atención de los presentes- Reitero, que sus vidas no me son importante, pero lo son para mi contenedor, por lo cual les prestaré mi poder- informó, sorprendiendo un poco a la joven y a la liebre blanca.
-Gracias- agradeció Scarlett, levantándose con Worm en el hombro- Entonces, ¿vamos?- miró a Yuki, preocupada.
-Aun puedo mantenerme en pie- aseguró la liebre blanca, levantándose, haciendo sonreír a la joven.
Entonces el pequeño grupo comenzó a correr por el túnel, aunque Vida aun sostenía a Aiko, quien estaba divertida por eso.
-Mm… Es genial, pero me hace sentir un poco ofendido- pensó en voz alta Worm, mirando a Hare, a lo que Scarlett le acarició la cabeza.
-No puedo creer que alguien racional comparte cuerpo con un avaricioso como este estafador- bufó fastidiada Yuki, tomando la atención de la liebre café.
-No compartimos cuerpo. Desde un principio, este cuerpo le pertenece a Hare. Soy yo quien es externo a él, a pesar que estoy con él desde que es un Disco Misterioso-admitió Vida, ignorando que Aiko, aun sujetada por él, le daba toques en las mejillas, divertida- Pero, a pesar de eso, me temo que no puedo comprender su apego a los objetos con valor material, como el dinero- confesó, haciendo que Scarlett y Worm sonrieran incomodos.
-¡¿Hasta un fantasma como tu entiende, y ese idiota no?!- exclamó sorprendida Yuki.
-¿F-Fantasma…?- parpadeó Vida, ignorando que Aiko le tiraba suavemente una mejilla.
"Aun así… Saber que la pluma de Hare puede hacer algo como esto…" pensó Scarlett, observando a la liebre café "… Viajar con nosotros no era parte de sus objetivos…" recordó las palabras dichas por la pluma anteriormente, comprendiendo que había un significado detrás de ellas "… Parece ser que no solo nosotros guardamos secretos, sino que también Hare…" se entristeció "Eso… ¿Estará bien…?"
Después de unos minutos de correr por los túneles llegaron frente a un camino sin salida conectado a una puerta cerrada de metal.
-¿Es aquí?- Vida miró de reojo a Scarlett.
-S-Sí- asintió la joven, a lo que la liebre dejó a Aiko en el piso- P-Pero me sorprende que no nos encontremos con algún Weeds- admitió, preocupada.
-No habrán huido, ¿o sí?- Worm miró curioso a Yuki, quien bufó, sobándose el brazo, algo nerviosa.
Pero las dos humanas y los dos monstruos se percataron que Vida puso su mano en la puerta de metal, comenzando a ser rodeado de aura escarlata, emanando tanto calor que el metal comenzó a derretirse, sorprendiéndolos.
-¡¿Q-Qué rayos…?!- Yuki retrocedió para no ser quemada por el metal derretido, mientras Scarlett tomaba a Aiko para que no se lastimara.
-W-Woa…- murmuró sorprendido Worm, observando a la liebre café, quien observaba en silencio como el metal se derretía y se impregnaba al piso conformado por la roca.
Sin más, Vida entró por el espacio creado al derretirse el metal, sin afectarle el calor, a lo que Scarlett y Yuki intercambiaron mirada, nerviosas, puesto que ellas no podían hacer algo así.
Pero, al momento de entrar, Vida detuvo con una sola mano la espada que se le abalanzó con fuerza, provocando una gran ventisca, sobresaltando a Scarlett y a los demás.
Los ojos esmeraldas de Vida miraron seriamente a Shogun, quien fue el que lo atacó, el cual se mostró totalmente sorprendido.
-¡L-Lo lamento mucho, Valeroso amigo!- aseguró de inmediato el monstruo, retrocediendo, haciendo que la liebre sacudiera levemente su mano- ¡Pero pensé que un enemigo peligroso entró al ver como derretían la puerta!-explicó, aun sorprendido de que su amigo hubiese sido capaz de detener su espada.
Vida lo miró, serio, y después el resto del lugar, apreciando que era el calabozo de los Weeds, en donde Snowfall estaba junto a los prisiones que habían estado liberando, mirándolos sorprendidos. En una esquina estaban amarrados y chamuscados los Weeds que habían hecho guardia.
-¡Ha-Hare!- se alegró la loba blanca, acercándose a la liebre.
-¡S-Snowfall!- Scarlett y Aiko se asomaron por la puerta derretida, puesto que ya no emanaba un calor dañino para ellas.
-Así que se nos adelantaron, ¿no?- bufó Yuki, asomándose junto a Worm, quien saludó a la loba.
-Q-Que alivio…- Snowfall, sumamente aliviada al ver que sus amigos estaban a salvo, se tiró al piso- E-Están bien…- suspiró, sintiendo que se quitaba un enorme peso de los hombros.
-Hare, ¿ustedes saben porque hubieron temblores en esta estructura?- le preguntó Shogun a la liebre café, mientras envainaba su espada.
-…- pero Vida solo lo miró de reojo, sobresaltándolo un poco por la seriedad en su rostro, y, en silencio, se apoyó en una pared, cruzándose de brazos.
-¿L-Lo he hecho enfadar?- le preguntó el samurái a Snowfall, quien se levantaba, extrañada por la actitud de su amigo- S-Sé que fue muy descortés de mi parte tratar de atacarlo al pensar que era un enemigo, pero…-
-¡E-Está bien!- Scarlett entró, tratando de hacer que la curiosidad de aquel monstruo se desviara de la liebre café-… ¿Y quién es usted?-
-¡Soy Shogun, señorita! ¡He estado en caza de estos rufianes, y al fin hemos logrado rescatar al resto de los prisioneros!- el samurái señaló al resto de personas y monstruos que salían de la celda.
-Ya veo- comprendió Yuki, entrando junto a Aiko y Worm- Entonces, ¿misión cumplida?-
-Hasta que salgamos de este lugar no me sentiré relajado- bufó un lagarto, haciendo que la liebre blanca asintiera, de acuerdo con él.
-Ahora que estamos libres, esos desgraciados pagarán por todo- gruñó Svart, mirando de reojo a los Weeds inconscientes.
-Tendremos que tener precaución para salir- sentenció uno de los prisioneros, a lo que el resto asintió, de acuerdo.
-...Huyeron- escucharon todos, por lo que miraron a Hare, quien, aun cruzado de brazos, los miró con los ojos esmeralda de su pluma, serio- El resto de los monstruos han huido de esta instalación-
-¡¿EH?!- se sorprendieron todos los presentes.
-¡¿C-Cómo lo sabes?!- le preguntó Shogun, sorprendido- ¡A-además…! ¡¿P-Por qué huirían?!-
-No detecto energía de más monstruos contando los de esta habitación- le informó Vida, serio- Además, nos encontramos con el monstruo que debería ser uno de los líderes de esta operación, un Nagauco- le explicó, sorprendiéndolo un poco- Huyó, pero no creo que solo. Otro Weeds que parecía ser parte del liderazgo también huyó, y tal vez dando la voz de alarma al resto de sus compañeros para que huyeran-
-A ese lagarto le faltaba un dedo- recordó Worm, sorprendiendo más a Shogun.
-¿A-Acaso le faltaba el pulgar?- el samurái miró a Vida, quien asintió, serio.
-¡¿A-Así de simple?!- gruñó un monstruo gusano adulto, indignado- ¡¿Huyeron solo por ustedes?!-
-…- Vida lo miró de reojo, serio- Puedo decir que esta recolección de Discos Misteriosos era delicada y valiosa, tal vez porque los venderían al mercado negro. Si permitían que monstruos más poderosos que ellos huyeran con la ubicación de su base, esta información se dispersaría y vendrían otros grupos por los Discos Misterioso. Ante esto, puedo deducir que el hecho de no sentir sus energías por estos túneles es porque se agruparon rápidamente después de nuestro enfrentamiento contra sus dos cabecillas, y decidieron huir con todos los Discos Misteriosos que les obligaron desenterrar-sentenció, serio, cerrando los ojos, declarando en silencio que no diría más.
Todos los presentes lo quedaron mirando, totalmente sorprendidos al notar que las palabras de la liebre contenían certeza y verdad en sus argumentos.
"¡¿E-ESTA ES LA INTELIGENCIA DEL FÉNIX…?!" pensaron Yuki y Worm, atónitos "¡E-ESTÁ A UN NIVEL DIFERENTE AL NUESTRO!"
Snowfall parpadeó, sorprendida por la actitud de su amigo, por lo que miró a Scarlett, quien sonrió apenada, comprendiendo que su amiga no entendiera la situación.
-… ¿Y tú quién eres?- exigió saber Svart, pero la liebre café ni siquiera lo miró.
-¡Él es mi tutor~!- presentó Aiko, acercándose al lobo negro, extrañándolo.
-¿A-Acaso…? ¿É-Él es el Valiente que mencionaste?- le preguntó un Suezo a Scarlett, quien asintió, sonriendo, aun sorprendida por la declaración de la pluma.
Los prisioneros murmuraron entre sí, asombrados de estar en presencia de uno de los Valientes, quien, desde su punto de vista, había demostrado su poder, inteligencia y seriedad dignamente…
No sabían que Hare no era así en realidad…
Svart miró a la liebre frunciendo el ceño, serio…
-Comprendo su punto de vista, amigo mío- asintió Shogun, haciendo que Vida lo mirara, serio- Aun así, después de sacar de este horrendo lugar a estas personas, personalmente volveré para cerciorarnos de que su hipótesis sea correcta-agregó. Aun así, si realmente huyeron…- miró a los Weeds que habían capturado- Dejar a sus camaradas. Son, definitivamente, seguidores del mal- sentenció, serio.
-…-Vida, simplemente, cerró los ojos, sin dejar su posición.
-¡¿T-TAN ENOJADO ESTÁ POR QUE SIN QUERER CASI LO ATAQUÉ?! ¡R-REALMENTE LO LAMENTO!- aseguró de inmediato Shogun, juntando sus manos en son de disculpa, pensado que la seriedad de la liebre era causada por ese incidente.
Ante eso, Scarlett sonrió con una gota en la cabeza.
Unas horas después….
En el campamento de Scarlett, la joven acababa de servirle un caldo a uno de los prisioneros, terminado de alimentar a los humanos y monstruos que habían sido secuestrados.
El enorme grupo estaba descansando en aquella zona, esperando que regresara Shogun con la respuesta con respecto a los Discos Misteriosos. Mientras esperaban, la joven atendió las heridas de varios prisioneros y preparó un poco de comida para que al menos se calentaran.
Aiko y Worm dormían acurrucados dentro del carruaje, el cual estaba intacto, y Negri y Yeni dormían, aun sin enterarse de la aventura por la que habían pasado sus dueños. EL pequeño gusano estaba vendado, pero dormía sin problemas.
Yuki, con su brazo vendado, estaba sentado en un tronco algo lejos de la fogata y las personas, junto a Snowfall, la loba intacta. La liebre observaba en silencio a Hare, o, en realidad a Vida, quien estaba sentado en la rama de un árbol, cruzado de brazos, sin permitirse dormir puesto que no dejaría el cuerpo desprotegido de su contenedor hasta que salieran de ese bosque, o hasta que él recuperara la conciencia.
Yuki miró el pañuelo rojo en sus manos… No se había atrevido a entregárselo a su amigo, puesto que se lo estaría entregando a Vida, a quien tal vez ni le interesaría eso…
Bufó fastidiada al ver que no aguantaba ni al contenedor ni a la pluma.
-Así que… la pluma de Hare, ¿no?- murmuró Snowfall, tomando la atención de su amiga, puesto que ella le había explicado la razón del extraño comportamiento de la liebre café- Es totalmente diferente a él- admitió, sonriendo apenada.
-Con esto se demuestra que a ese estafador le falta inteligencia- bufó Yuki, fastidiada, haciéndola sonreír- Aún así… Su poder esta por muy sobre el nuestro- admitió, seria, recordando los segundos en los que Vida había peleado- Yo… Ya pensaba que Hare era poderoso, pero las habilidades de esa pluma…-negó con la cabeza, haciendo que Snowfall la mirara, preocupada-… Creo que estaría a la altura de alguno de Aum Shinrikyo-
-…- ante eso, Snowfall no pudo evitar sonreír tristemente- Debe ser por la experiencia… Ellos tienen años de vida, y al parecer la pluma de Hare también tiene esa cantidad de experiencia, creo- admitió- Aun así, no me gustaría toparnos con ellos de nuevo-
-¡N-No digas eso!- le gruñó Yuki, haciéndola sonreír apenada- ¡Definitivamente nunca nos encontraremos con ellos!-sentenció, cruzada de brazos, con malas pulgas.
"…" Vida movió levemente sus orejas, escuchando sin problema lo que decían las hembras, por lo que las miró de reojo "Aum Shinrikyo…" frunció el ceño, y miró el cielo del amanecer "Ese nombre… ¿dónde lo he escuchado antes…?"
-Zafirest- en el interior de Hare, Vida miró de reojo a la mujer encarcelada, mientras a su lado estaba la liebre, durmiendo sin problemas.
-…- pero la monstruo serpiente lo miró de reojo, sin intención de responder a esa pregunta- ¿Por qué no matas a la Lootus?- bufó, seria, con sus ojos escarlata brillando peligrosamente.
-… Mientras Hare tenga un lazo sentimental con ella, no la consideraré peligrosa para él- sentenció el ave de fuego, mirando a su contenedor, sin extrañarse que babeara levemente.
-… ¿Incluso después de que presenciaste parte de su poder maldito?- murmuró Zafirest, frunciendo el ceño, indignada.
-… No creo que sea maldito que un niño llore- sentenció Vida, serio-Es natural que lloren cuando están asustados. Hare lloraba mucho de pequeño… me parece- admitió, sintiendo que eran vagos los recuerdos que tenía sobre la infancia de su contenedor.
Debía ser por aquella pérdida de memoria que había mencionado la madre de Genki, Agatha. Ese vacío mental que tenía la liebre lo tenía también él…
Zafirest frunció el ceño, enojada ante la estupidez de la pluma…
En la realidad, Vida cerró los ojos, decidiendo meditar un poco lo hablado con su prisionera, sin ignorar el hecho de que Svart, aquel lobo negro que estaba entre los prisioneros, no dejaba de mirar seriamente.
Pero, entonces, el lobo escuchó un ruido de pasos, por lo que, como los demás, miraron a la dirección en la que Shogun se acercaba, serio, con una bolsa de cuero al hombro.
-¡Shogun!- se alegró Scarlett, mientras Snowfall sonreía.
-…- el samurái asintió en saludo, y se acercó al árbol donde reposaba Vida, quien lo miró de reojo- Su teoría estaba correcta, querido amigo- concordó, sorprendiendo al resto- Revisé cada rincón de ese escondrijo, y el único Disco Misterioso que encontré…- sacó de la bolsa un solo Disco Misterioso- Fue este-
Los prisioneros intercambiaron mirada, sorprendidos y preocupados.
-Se llevaron los demás…- gruñó un lagarto, quien tenía vendado los brazos- Esos pequeños…- murmuró, preocupado por el destino que tendrían los monstruos dentro de esos Discos Misteriosos.
Los demás monstruos intercambiaron miradas, también preocupados por el destino de los demás discos.
Yuki apretó los puños, enojada al entender que, tal vez, alguno de esos pequeños sufriría por lo mismo que ella sufrió…
-…- Vida miró de reojo el Disco Misterioso, pero, aun así, se quedó en silencio, a lo que Shogun suspiró con pesar.
-¿Qué harás ahora?- le preguntó Scarlett al samurái, preocupada.
-Escoltaré a estas víctimas al pueblo- le informó, a lo que las personas sonrieron, aliviadas- Y, después, trataré de seguirle la pista a esos rufianes- sentenció, serio- No fui lo suficientemente veloz para rescatar a esos pequeños. No planeo fallarles de nuevo-
Scarlett sonrió, contenta, pero se sorprendió cuando el samurái le tendió el Disco Misterioso.
-Este pequeño, si bien, fue extraído de la tierra por la codicia de los propios monstruos, no tiene culpa alguna- aseguró Shogun, serio- Y veo en usted, señorita, la misma bondad que emana de la señorita Holly, la querida humana que me hizo abrir los ojos- informó, sorprendiéndola un poco- Por eso, me gustaría pedirle que se hiciera cargo de este pequeño-
-¡¿EH?!- Yuki se levantó de una, atónita, mientras Snowfall parpadeaba, sorprendida.
-¡¿Un nuevo amigo?!- Worm se asomó de golpe por detrás del carruaje, sobresaltando a los humanos y monstruos.
-Yu… pi…- se asomó Aiko, somnolienta pero contenta.
-¡¿Ustedes no estaban durmiendo?!- les gruñó Yuki, sobresaltándolos.
-¿Q-Quieres que nos hagamos cargo de él?- murmuró sorprendida Scarlett, mirando el Disco Misterioso que el samurái le tendía.
-Efectivamente- asintió Shogun- ¿Qué opina usted, mi querido amigo?- levantó la mirada para ver a Hare, quien miraba todo de reojo, serio.
-… Es una humana capacitada- murmuró Vida, haciendo sonreír a Scarlett, agradecida por sus palabras.
-¡A-Al fin me dirige la palabra…!- gimió conmovido Shogun, aun pensando que la seriedad de la liebre era por cuando intentó atacarlo por accidente.
-…- Scarlett miró a Yuki y a Snowfall, pidiendo su opinión.
La liebre negó rápidamente con la cabeza mientras hacía una X con sus brazos, en cambio Snowfall sonrió.
-No tendremos problemas con otro pequeño- aseguró la loba, haciendo que Yuki la quedara mirando, sorprendida.
-Si es así…- aliviada, Scarlett tomó el Disco Misterioso- Bienvenido- lo abrazó, mientras los prisioneros sonreían, satisfechos con la decisión de la joven.
-Arg… Otro al que tenemos que ponerle el pañal…- bufó fastidiada Yuki, restregándose la cabeza, haciendo sonreír apenada a Snowfall.
-¿Yo tengo pañal?- exigió saber Worm, ofendido, a lo que los demás monstruos se rieron por lo bajo, avergonzándolo.
-¿Qué es un pañal?- se extrañó Aiko, curiosa.
"… Ese disco…" Vida seguía mirando de reojo la situación, serio, notando los detalles en aquel Disco Misterioso "… Se ve antiguo…" cerró los ojos, notando que pronto Hare retomaría el control…
-Entonces, nos retiramos- sentenció Shogun, cuando ya todos los prisioneros estaban listos para partir.
-¿Están seguros de no querer acompañarnos?- le preguntó un hombre a Scarlett, quien tenía en brazos el Disco Misterioso, mientras Aiko, a su lado, se ponía de puntillas, curiosa.
-Estamos bien, no se preocupen- aseguró la pelinegra, mientras Yuki se cruzaba de brazos.
-Si todos esos cobardes huyeron no pasará nada, y si se acercan lo lamentarán- aseguró la liebre blanca, haciendo sonreír apenada a Snowfall.
-Comprendo- asintió Shogun, y miró a Hare, quien tenía la cabeza gacha- ¡Amigo mío, fue un gusto haberme reencontrado contigo! Y sé que debes estar aún enojado, pero tengo que compartir unas palabras contigo antes de partir-aseguró, acercándose al árbol.
Pero, para su sorpresa, Hare comenzó cabecear e inclinarse para un lado, para así, simplemente, caer de cara al césped, sobresaltando a los presentes.
-¡AYYYY!- gimió Hare, sentándose de una, sobándose la cabeza- Ayyyyyy. E-Eso dolió-abrió un poco sus ojos azabache, adolorido.
"Ah, regresó" notaron Scarlett, Snowfall, Worm y Yuki. Los tres primeros sonriendo y la última bufando.
Aiko sonrió, contenta.
-Me alegra ver que su enojo ha pasado, querido amigo- aseguró Shogun, agachándose para estar a la altura de la liebre, quien lo quedó mirando, sumamente confundido.
-… D-disculpa, ¿mi qué?- Hare se señaló.
-¡De todas formas!- Shogun tomó su mano, sobresaltándolo por completo- ¡Necesito informarle de algo!- le aseguró, acercando su rostro a la liebre, quien se inclinó para atrás, algo azul.
-¡E-Está bien! ¡E-Escucharé, pero dame m-mi espacio!- le pidió Hare, sin darse cuenta que Yuki se rió por lo bajo por su situación.
-Tengo que pedirle que tenga cuidado- le dijo serio Shogun, haciendo que Hare parpadeara, extrañado- El grupo con el que nos enfrentamos fue peligroso, pero estoy seguro que deben de haber más como ellos, pero no intentando extraer cuantos Discos Misteriosos puedan, sino que incentivando los conflictos entre humanos y monstruos. Con aquellos seguidores del mal debe de ser precavido, especialmente al ser un Valeroso. Sus acciones pueden tener mayor peso que las de un monstruo normal- le recordó, serio.
-…- Hare parpadeó, con una gota el mejilla-… ¿Eh?- se confundió, sin entender en absoluto el contexto de la información por recién haber despertado.
-¡Y también me gustaría pedirle que, si se vuelve a encontrar con aquel Nagauco, sea extremadamente cuidadoso!- agregó Shogun, acercándose más a Hare para enfatizar su punto, ignorando que la liebre se puso azul, incomodo- ¡Usted me dijo que le falta un pulgar, ¿verdad?!-
-¿L-lo dije…?- parpadeó Hare, ya sumamente confundido.
-¡Exactamente!- enfatizó más el samurái, sobresaltando a Hare- ¡Debo informarle que, si es así, debe ser el mismo monstruo con el que en antaño una vez me enfrenté!-
-¡¿E-Eh?!- eso sí sorprendió a la liebre café, al igual que al resto del grupo.
-Sí. En aquella época, Nagauco era súbdito de un monstruo perteneciente a un grupo de 12 bastante peligrosos- asintió Shogun, sin darse cuenta que sus palabras dejaron quietas a Scarlett, Yuki y Snowfall- Lamentablemente, han pasado tantos siglos que me he olvidado del nombre de la agrupación… ¡Pero le aseguro que eran bastante peligrosos, así que el hecho de saber que Nagauco ha vuelto a la acción puede ser un mal presagio, especialmente si apoya a aquellos seguidores del mal!- aseguró, enfatizando tanto que Hare volvió a sobresaltarse.
-¡Y-Ya entendí…! ¡T-Tendré cuidado con cualquiera que le falte un dedo!- aseguró sobresaltado Hare, sintiendo la ironía…
Primero debía preocuparse de un mono manco, y ahora de un monstruo sin pulgar, ¿qué seguía?
-…- Aiko parpadeó, sonriendo- ¿Se van a besar?- les preguntó curiosa al samurái y a la libre al ver tanta cercanía, a lo que los varones, tanto humanos con monstruos, inflaron las mejillas en un intento de no estallar en carcajadas.
-¡EN LO ABSOLUTO!- aseguró de inmediato Hare, retrocediendo y soltándose de Shogun, quien se levantó, sin entender el chiste.
-Tengo preferencia hacia las damas, señorita- le aseguró el samurái, haciendo parpadear a la pequeña.
-¡¿P-Preferencia o debilidad?!- exigió saber Hare, molesto, a lo que el samurái movió los hombros- ¡Y no hables con la chica esos temas!- ordenó.
-Y con esto sigo pensando que tal vez bateas para el otro lado- sentenció divertida Yuki, cabreando a la liebre café.
-¡YUKIIIII…!-gruñó enfurecido Hare, a lo que la liebre blanca se rió divertida, mientras Snowfall sentía pena por su amigo y Worm tampoco comprendía el chiste.
Pero, entonces, Hare se tiró al piso, sobresaltando a los tres.
-¿P-Por qué… m-me duele t-tanto el cuerpo…?- gimió Hare, comenzando a sentir el dolor de sus magullones, puesto que no había sido atendido ya que Vida no comentó que el cuerpo de la liebre estaba lastimado.
Los tres intercambiaron mirada, extrañados, pero Scarlett sonrió apenada, mientras Aiko parpadeaba, sonriendo curiosa.
-¿Te duele mucho el cuerpo?- le preguntó la niña a Hare, quien suspiró, desanimado y aun confundido- ¿Si te doy un abrazo ya no?- sugirió, sonriendo.
-S-Sí…- suspiró Hare, comprendiendo que la pequeña quería ayudarlo.
-¡Bien, papi~!- sonrió Aiko, abrazando a Hare, quien se había quedado quietito por lo que escuchó, mientras los demás monstruos y humanos parpadeaban, sorprendidos.
-¡¿EH?!- la liebre se sentó de una, agarrando a Aiko, haciéndola parpadear- ¡¿Q-Qué dijiste, chica?!-
-A-Aiko, ¿c-cómo llamaste a Hare?- le preguntó Scarlett, tan sorprendida como los demás.
-Papi- sonrió Aiko, sin darse cuenta que la liebre abrió los ojos, sorprendido- Es que Hare me adoptó, ¿verdad?- le preguntó a su amiga, quien asintió varias veces- Y me cuida mucho, ¿verdad?- ella asintió- Y me enseña mucho, ¿verdad?- Scarlett volvió a asentir- Eso hace un papi, ¿verdad?- preguntó, esperanzada.
-Bueno…- murmuró sorprendida Scarlett.
-Efectivamente- asintió Snowfall, sonriendo enternecida.
-Por favor…- bufó Yuki, a lo que Worm sonrió, divertido.
-Ya veo. Adoptaste a esta señorita- comprendió Shogun, mirando a Hare- Debe de recordar que el cuidar a otro tiene una gran responsabilidad, así que…-
-¡BHUAAAAAA! ¡A-AAAAAAIKOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- lloró Hare, apapachando a la niña, quien sonrió, divertida.
-¿Puedo llamarte papi?- preguntó contenta Aiko, a lo que la liebre asintió varias veces, totalmente conmovido.
Shogun suspiró, y se rascó la cabeza, consciente que no era necesario darle consejos a su amigo respecto a crianza, mientras Scarlett sonreía, contenta. Los demás prisioneros y monstruos sonrieron, entre divertidos y enternecidos, pero Svart frunció el ceño, serio…
Después de que Hare se calmara, Shogun se despidió cordialmente junto a los demás humanos y monstruos, tomando un sendero cercano.
-¡Adiós~!- se despedía Aiko, con Worm en la cabeza, mientras Yuki, fastidiada, vendaba con fuerza la frente de Hare, quien, sentado en el césped, trataba de aguantar los tirones que le daba su amiga.
-C-Chica, ¿s-segura de no querer acompañarlos?- le preguntó Hare a Scarlett, extrañándola- Digo, podrían darnos alojamiento gratis unos días…- pero no terminó porque la liebre blanca presionó con fuerza el vendaje- ¡YUKI!-
-Hare, no podemos aprovecharnos de su bondad. Su pueblo debe recuperarse por lo pasado, y especialmente ellos- le señaló Snowfall, a lo que al liebre café suspiró, desanimado.
-Además, preferiría que fuéramos a un Templo-admitió Scarlett, tomando la atención del grupo- Algo me dice que este pequeño inquilino ya quiere conocernos- admitió, mirando el Disco Misterioso.
-… Je, chica, en eso te equivocas- le señaló Hare, extrañándola-Si bien, puede ser un pequeño, también puede ser un adulto hecho y derecho- le recordó.
-¡C-Cierto! L-Lo olvidé- se percató Scarlett, a lo que Snowfall sonrió, divertida.
-Bueno, si es un adulto significa que no tendríamos que ponerle pañales- bufó Yuki, comenzando a ponerle la bufanda roja a Hare, haciéndolo parpadear por ese detalle, hasta que ella comenzó a estrangularlo con ella- Ya suficiente con este tipo-
-¡Y-YU-YUKI…!- gimió Hare, tratando de respirar.
-¡Scarlett~!-Aiko se acercó a su amiga- ¿Puedo tomarlo?- pidió, señalando el disco de piedra, poniendo ojitos.
-¡¿E-EH?!- se sobresaltaron Scarlett, Snowfall y Yuki, extrañando a Hare, quien se alivió que su amiga dejara de ahorcarlo.
-N-No, Aiko. P-Puede ser muy pesado para ti- le aseguró la joven, sonriendo nerviosa.
-Eso, eso- asintió Worm, haciendo que Aiko lo mirara.
-Ah…- comprendió la pequeña- Está bien~- sonrió, y comenzó a correr por el lugar, contenta.
Las tres chicas suspiraron, aliviadas, confundiendo más a Hare.
-O-Oigan, chicas- las llamó Hare, tomando su atención- ¿C-Cómo nos libramos de esos dos matones?- les preguntó- E-Es que solo recuerdo cuando ese gigantón nos atrapó a Yuki y a mí- admitió, sonriendo avergonzado.
-¡¿EH?!- se sorprendieron Scarlett y Yuki, sobresaltándolo.
Snowfall las miró, extrañada.
-¿N-No recuerdas nada más?- se sorprendió la joven, a lo que la liebre negó, extrañado, y más cuando ella suspiró al ver que no recordaba lo de Aiko.
-Entonces no tienes que saberlo- sentenció Yuki, dándole una palmada en la nuca, extrañándolo.
-Chicas, a veces pienso que se aprovechan mucho de mí, ¿saben?- les señaló Hare, a lo que Scarlett y Snowfall sonrieron apenadas. Yuki, en cambio, bufó, fastidiada.
-¡Ah! ¡Lobito, hola!- escucharon, por lo que los cuatro miraron a Aiko, quien se detuvo al ver acercarse a Svart.
-¿Eres…?- Scarlett miró sorprendida al lobo negro, reconociendo que era el que las ayudó e intentó proteger cuando estaban encarceladas.
-¿Por qué regresaste?- le preguntó Yuki, desconfiada.
-Ya hablé con Shogun. No estoy tan mal como para ir a ese pueblo, además, no pertenezco a él y no quiero dar problemas- aseguró el lobo, serio.
-Es más sensato que Hare- se le escapó a Worm, ofendiendo a la liebre.
-…- Svart frunció el ceño y miró a Hare, quien parpadeó, extrañado- Eres uno de los Siete Valientes, ¿no?- preguntó, queriendo reiterar esa información.
-S-Sí- asintió Hare- ¿Y tú eres…?-lo señaló, algo desconfiado.
-¿Sabes dónde se encuentra Tiger del Viento?- le preguntó Svart, serio.
-¡¿Por qué todo tiene que tratarse de ese apestoso?!- pataleó Hare, levantándose de una- ¡¿Y por qué quieres saberlo, sarnoso?!-exigió saber, fastidiando al lobo.
-Ha-Hare, no llames sarnoso a un lobo. Es ofensivo- le pidió Snowfall, apenada.
-¡Pero…!- intentó defenderse la liebre café, ganándose una risita de Aiko, lo cual le hizo bajar la cabeza.
-Buscas a otro Valiente, ¿no?- comprendió Yuki, pero el lobo negro no le respondió.
-…- Svart frunció el ceño, a lo que Hare lo miró, desconfiado- Estoy viajando para encontrarlo-admitió, tomando la atención del grupo- Esos tipejos me capturaron cuando descansaba, así que no estoy con mucho genio para tus exigencias. Solo quiero la respuesta-
La liebre café frunció el ceño, desconfiado, mientras, de a poco, las nubes del amanecer comenzaban a deslizarse, permitiendo que los primeros rayos del sol iluminaran, de a poco, aquel bosque otoñal.
A diferencia de Genki, Holly, Golem, Suezo y Mocchi, él nunca vio el grupo de mercenarios al que perteneció Tiger antes de unirse a sus amigos, así que no podía asegurar si ese lobo negro era o no uno de esos mercenarios…
-¿Eres uno de los compinches del crimen de esa bola de pelos?- le preguntó la liebre, meditativo.
-No me compares a ese nivel-murmuró Svart, claramente ofendido.
"Así que no fuiste uno de sus compañeros, ¿no?" Hare frunció el ceño, comenzando a desconfiar del lobo.
-Bueno, si quieres esa respuesta, dame la razón de por qué debería dártela- sonrió Hare, fastidiando al lobo- ¿Qué esperabas? Un comerciante siempre quiere tener todas las cartas a su favor-
-No eres un comerciante, eres un estafador- le indicó fastidiada Yuki, amurándolo- No te compares con nosotros-
-¿Por qué quieres ir con aquel Valiente?- le preguntó Scarlett, mientras Snowfall y Worm observaban la situación, preocupados, Aiko curiosa, y Yuki desconfiada.
-Y será mejor que me digas la verdad. Es bastante sospechosa tu actitud - aseguró Hare, mientras Aiko se colgaba a su brazo, pidiéndole cariño, a lo que él la tomó en brazo.
-… Lo dice el monstruo que adoptó a una humana- murmuró por lo bajo Svart.
-¡¿POR QUÉ TODOS LOS LOBOS SON TAN…?!- iba a explotar Hare, hasta darse cuenta que Snowfall bajó la cabeza, desanimada- ¡N-No tú, chica!- se disculpó de inmediato, apenado.
-Será mejor que dejes las cosas claras. Este idiota es tonto, pero no tanto- bufó Yuki, mientras Aiko se bajaba y abrazaba a Snowfall, en un intento de animarla.
-Doncella, hazle un alto al fuego, que parece que esto es importante- le señaló Hare a su amiga, quien bufó, fastidiada.
-… Bien- Svart cerró los ojos- Comprendo que tienes la necesidad de saber por qué busco a tu compañero- miró serio a Hare, quien frunció el ceño- Tengo la intención de hacerme con su cabeza-informó, serio, erizando levemente su pelaje negro…
Ante sus palabras, Hare se quedó quieto, abriendo los ojos, totalmente sorprendido.
Scarlett se tapó la boca con una mano, sorprendida, mientras Snowfall, Yuki y Worm se quedaban atónitos.
-… ¿Su cabeza?- parpadeó Aiko, curiosa- ¿Quieres ponerle un gorro?- sugirió, pero se percató que Hare comenzaba a apretar sus puños con fuerza.
Yuki miró a Hare, preocupándose al ver que él había agachado la cabeza, comenzando a temblar. Svart también se percató de ello, por lo que se puso en guardia, notando que el pelaje de la liebre comenzaba a erizarse.
-Disculpa, pero creo que me retracto…- murmuró Hare- Ojalá que mis orejas estén sucias por tanto polvo, porque si dijiste que quieres la cabeza de ese sarnoso…- apretó con más fuerza sus puños, mientras sus brazos eran envueltos con el fuego de su pluma, sorprendiendo a Svart al ver esa técnica- Entonces otra cabeza va a rodar- sentenció, sonriendo enojado.
Bien, queridos lectores, décimo cap publicado.
Espero les haya gustado. Creo que lo hice muy rápido, pero debe ser porque, en un principio, quería que este y el cap anterior fueran uno solo, pero de ser así habría sido muy largo, ¿no creen?^^'
Presenciamos más misterios con respecto a Aiko, y de aquellos seguidores del mal, y, especialmente, la introducción de aquel extraño Disco Misterioso, y de Svart^^
¡Próximo episodio: Mientras, en Acebo...!
¡Gracias por leer y no olviden comentar XD!
PD: hace unos meses subí a mi blog, efectivamente, los dos primeros cap de Monster Rancher sub al español; además, hace unos días subí algunos dibujos, así que los invito a verlos^^
PD2: disculpen cualquier falta de ortografía^^'
