Capitulo Diez

La Primera Misión.

Dumbledore miraba por la ventana de la oficina de Minerva McGonagall, con una expresión triste en su rostro. Fue cuando se dio cuenta de una suave sombra a la luz de las estrellas y la luna menguante. El no esperaba verla y probablemente no se habría dado cuenta en otro momento.

"Ahí… ahí va ella. Debe de llevar un Manto Nocturno puesto," dijo suavemente.

"¿Pero como Albus? ¿Cómo pudo involucrarse en esto? ¡Y de manera tan rápida!" Minerva exclamo mientras se acercaba a la ventana, visiblemente preocupada. "Debes detenerlo antes de que sea muy tarde, Albus. Seguramente sabes que no va a terminar bien."

"No puedo detenerlo. Ya es muy es algo entre ella y Severus." Dumbledore suspiro. "Quizás no debí pedirle que viniera. Quizás estaría mas segura en Beauxbatons… ¿pero como podía prever esto? ¿Como iba a sospechar que caería en la misma trampa que su madre cayo?"

"¿Quieres decir arriesgarse a ser descubierta por Mortifagos?" Minerva pregunto.

"Si, eso… y mucho mas," Dumbledore dijo mirándola de lado y de nuevo volviendo sus ojos a la ventana. "pero tengo una idea… si somos afortunados, aun tenemos tiempo de implementarla. Quizás haya una forma. Puedo darles un pequeño rayo de esperanza en esta fantasmal obscuridad que han elegido para ellos mismos."


Jennifer se cubrió con el manto y también cubrió su escoba de triple manejo. Rápidamente, aseguro las manijas de madera laterales en posición horizontal, dándole un poco mas de estabilidad.

"Raftly, guíame, pero no muy cerca. Si algo me pasa, ve directamente con Severus, ¿de acuerdo chico?" se detuvo a darle una rápida caricia y el voló por la ventana. "Muy bien entonces, hagámoslo."

Su madre le había dado el Manto Nocturno como un regalo de graduación, hecha para camuflajear una escoba y a su pasajero durante la noche para evitar Muggles curiosos o espectadores no deseados. Tal vez no era perfecta, pero era lo suficientemente buena para proteger su identidad y parecer solamente una nube si es que alguien la miraba. Apretando los dientes, se impulso para subir a la escoba, despego aferrada a las agarraderas laterales tan fuerte que sus nudillos estaban blancos. Rozando la superficie del lago, pronto miro la estación del tren y viro un poco elevándose, recordando que el lugar estaba pasando eso. Se inclino un poco a su derecha (casi dando una vuelta sobre ella misma), hasta que miro la silueta obscura de los árboles a la distancia. Conforme se acercaba comenzó a descender, se dio cuenta que no estaba bajando lo suficiente y casi choco con tres ramas cruzadas. Volteándose rápidamente, bajo sus piernas, aterrizando apenas por debajo del tronco de un roble.

"Eso salio mejor de lo que esperaba," murmuro para si misma. Se quito el manto y lo enredo en su escoba reduciéndolo para ponerlo en los bolsillos de su pantalón, inspecciono alrededor. Miro una luz moverse a su derecha. Severus le dijo que la encontrarían dentro del bosque cerca de ahí, así que no estaba muy lejos. Rápida y silenciosamente se dirigió hacia la luz, mirando a los alrededores mientras caminaba. Percibió un movimiento… era una figura alta y encapuchada. Las mangas de la capa estaban enrolladas, y mientras se acercaba, el hombre mostró los brazos para que pudiera ver claramente la marca.

Rápidamente Jennifer se arrodillo, manteniendo su cabeza abajo, buscando en el bolsillo de su chaqueta. Sacando el pequeño espejo envuelto, lo entrego con ambas manos extendidas frente ella. Después de unos minutos, escucho un susurro mientras la figura se acercaba y con una mano enguantada le quitaba el espejo. Después de tomarlo, puso la mano libre bajo su barbilla para levantar su rostro. Jennifer tuvo el cuidado de mantener la mirada baja, contando sus respiraciones para mantener las emociones bajo control.

"Preciosa," Susurro el Mortifago pensativo. "Dile a tu amo que lo he recibido y que proceda como planeamos." Jennifer asintió.

Lentamente se dio la vuelta y se fue, ella espero un momento antes de levantarse, aun inclinada mientras retrocedía. Una vez que estuvo fuera de vista, tomo su escoba, tratando de no dar la espalda mientras se ponía el manto sobre los hombros. Pateo el piso, más fuerte de lo que pretendía, elevándose por encima de la copa de los árboles. Fue cuando vio que había mas o menos una docena mas de figuras, de pie a la orilla del bosque cerca de la cabina, observando.

Respirando profundamente, Jennifer regreso a la escuela, preguntándose si seria seguro aumentar la velocidad o no. Sabía que las miradas seguían sobre ella. Forzando la vista en la obscuridad pudo distinguir las vías del tren adelante y debajo de ella, y algunas luces que se asomaban por las ventanas del castillo. Seguridad. Solo a media milla de distancia, pensó, recargándose hacia el frente para tratar de ir más rápido. Pero ¿Por cuanto tiempo permanecería segura? Se pregunto ¿ Cuanto tiempo?

Voló através del lago, notando que iba muy rápido y muy bajo. Haciendo sus pies hacia atrás con pánico para disminuir la velocidad, estos tocaron el agua. Dando un tiron hacia atrás un poco tarde, viro pasando por uno de los túneles de la escuela y mientras su pie se atascaba en una banca, haciéndole sentir una ola de dolor através de su pierna al momento que daba volteretas junto con su escoba a lo largo de todo el muelle de servicio antes de parar abruptamente. Bueno, ese sonido tiene que haber llamado la atención de cualquiera que estuviera despierto alrededor, pensó para si misma, rápidamente tomando su manta y recogiendo las piezas de su escoba.

" ¿Hola? ¿Hay alguien ahí abajo?"

Que bien, Jennifer pensó. Repentinamente algo cayó sobre su cabeza haciéndola casi gritar por la sorpresa. ¡ Era una capa de Hogwarts! Con poco tiempo para descubrir de donde había venido, Jennifer se la puso, envolviendo su escoba con el manto y encogiéndolo, para ponerlo dentro de su tunica.

Dando un paso hacia la luz, Jennifer apretó sus dientes, haciendo todo lo posible por no cojear.

" ¿Profesora Craw?" Hagrid la llamo.

" ¡Ah, hola, Hagrid! Creí escuchar algo y vine a revisar. Parece que solo fue el Calamar," dijo.

" Ah, supongo que eso fue. No se preocupe, Profesora, me encargare de el," se despidió con la mano y Jennifer hizo lo mismo, rápidamente se dirigió a las escaleras, mirando momentáneamente al cielo.

" Estrellas por favor ayúdenos," murmuro. Resistiendo la tentación de correr, trato de ignorar el dolor mientras subía las escaleras hacia la puerta principal, para luego bajar directamente a las mazmorras.

Severus la esperaba en la puerta de su oficina, con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Sin decir una palabra o siquiera voltear a verlo, Jennifer entro a la oficina. Escucho la puerta cerrarse y se dejo caer en una silla. Severus se mantuvo en la puerta un momento antes de ir a sentarse detrás de su escritorio.

" ¿ Que te paso? ¿Esta hecho?"

"Si, Esta hecho. Creo que todo salio bien. Solo… tuve un pequeño accidente de regreso aquí, es todo," dijo, frotando su tobillo. Severus la observo.

" ¿Alguien te vio?"

" Hagrid estaba en el lago para ver que había sido todo el escándalo que provoque, pero para entonces tenia mi capa, pretendí que también estaba ahí para revisar el área." Severus frunció el ceño.

" Creí haberte dicho que no usaras la ropa de Hogwarts para esto."

" ¡No lo hice! cayo del cielo. Una lechuza, supongo," le explico.

Severus suspiro y sacudió su cabeza molesto por eso, sospechando quien era el que había estado vigilándola.

" El encuentro en si fue como estaba planeado. Creo…" dijo Jennifer.

" ¿ Que fue lo que dijo cuando se lo diste con sus palabras exactas, y que es lo que viste?" Severus pregunto. Jennifer le contó, notando como la mirada de Severus iba y venia, y como entrecerró los ojos cuando le dijo como la había mirado, preguntándose porque el mortifagos había hecho eso. Decidiendo hacer caso omiso de eso por ahora, el cruzo los brazos pensativo. " Bien. Pudo ser menos descuidado, pero debieron creerte considerando que sigues viva."

" Eso es muy alentador." Jennifer murmuro sarcásticamente.

" Será mejor que atiendas ese tobillo y luego vayas a dormir. Creo que será una semana semi-tranquila para nosotros, de todas maneras. Si tienes algún plan para el próximo fin de semana, cancélalo. Necesitamos que pases tu examen de Aparición."

" ¡Si, señor!" le saludo burlonamente. El parpadeo sorprendido ante la expresión irritada de ella, para luego suspirar.

" Se que tienes pocas razones para confiar en mi, Craw, pero lo que hago con suerte asegurara que no tengas problemas otra vez, al menos por un tiempo." Dijo en voz baja. " Esta dentro de tus mejores intereses simplemente seguir instrucciones. Lo que estamos haciendo aquí es para tu beneficio, no el mío." No era exactamente una disculpa, pero ella pudo comprender por su expresión que entendía su irritación por recibir órdenes de ese tipo de manera repentina. Jennifer se relajo; enojada consigo misma por perder los estribos.

" Lo se. Perdona. Larga noche," murmuro. Severus asintió en contestación.

" Ve a la cama. No olvides que mañana habrá una investigación por tu oficina saqueada. Pretenderás, por supuesto, que no sabes nada. Ellos sabrán que yo lo hice así que será menos probable que parezcas sospechosa por el 'robo' del espejo. Las palabras acerca de cualquier cosa que pasa en esta escuela llegan rápido a ellos, se aseguraran de escuchar sobre esto," Severus le advirtió.

" Bien," dijo levantándose, " Buenas noches, Severus"

" Buenas noches," dijo el, volteando rápidamente a su laboratorio personal, escribiendo en un cuaderno que estaba en la misma mesa. Cuando escucho que ella estaba en la puerta, sus ojos la siguieron mientras salía. Suspiro suavemente y se sentó, recargándose sobre su escritorio pensativamente.

Jennifer salio y fue a sus habitación, tomo un baño para sumergir su tobillo, y se recostó en la cama completamente despierta, deseando que Severus le hubiera ofrecido un calmante. Si no hubiera sabido de lo que paso en su oficina, pudo preparárselo ella misma, pero eso no era posible ahora. Saco su espejo de bolsillo y se miro en el.

" Dime Jennifer, ¿Qué piensas de todo esto?" se pregunto así misma. " ¿ Te sobrepasa un poco, eh? Justo lo que pensé ¿ y acerca de Severus Snape? ¿ Confías en el? ¿Si? ¿Por qué?" Observo sin comprender lo que leía en su rostro. " también tu necesitas ser reparado," dijo con molestia, guardándolo y cubriéndose con las cobijas hasta la cabeza.

Bueno, Dumbledore le advirtió acerca de las verdades que no quería aceptar, pensó Jennifer, pero nunca menciono nada acerca de verdades para las que no estaba lista. Solo había estado ahí un mes y de alguna forma ya se había involucrado en algo alarmante. Tenia que buscar la manera de bajar el ritmo antes de que terminara siendo asesinada.