Personajes: James, Lily, Harry y Ginny.
En el tiempo: 19 años después.
Epílogo 10. Recuerdo de Hogwarts.
Querida Lils,
¿Qué tal se están portando nuestros padres contigo? Al y yo te echamos mucho de menos por aquí. Después de que el Sombrero Seleccionador le dijese que estaba en Gryffindor te juro que pensé que se echaría a llorar de felicidad. Realmente es de idiotas pensar que un Potter o un Weasley podría ser Slytherin… Rose también es una Gryffindor. Tío Ron estará respirando tranquilo y preparando una fiesta.
Dentro de una semana son las pruebas para el equipo de Quidditch. La profesora McGonagall, que es la jefa de la casa Gryffindor me sugirió (aunque sigo pensando que fue una orden) que probase como buscador. Pero yo le dije que no solo compartía el nombre de James con mi abuelo. Me contestó entre dientes que ya veía que no era lo único que compartía con el abuelo... Así que intentaré conseguir el puesto de cazador y si resulta que hay una catástrofe y no me lo dan, lo intentaré como buscador. De todos modos mamá también jugaba como cazadora, así que papá va a tener que soportar otro más en la familia.
Tal y como te prometí, te envío la tapa de un inodoro de Hogwarts. Fue mucho más fácil de lo que imaginaba y no creo que la echen de menos.
Un abrazo de tu hermano mayor,
James.
Lily se apresuró a desenvolver el paquete que había recibido con la carta. En efecto, era la tapa de un inodoro. Era de color marfil y ponía "un recuerdo de Hogwarts para Lils¡arriba Gryffindor!" en la letra desordenada de su hermano mayor. Cogió la carta y la tapa del inodoro y bajó corriendo las escaleras hasta la cocina donde sus padres preparaban la cena.
- ¡Mamá¡Mira! –acercó la tapa hasta su madre.- ¡Mira lo que me ha mandado James, papá!
Sus padres intercambiaron una mirada entre asombro y preocupación. Lily movió la tapa de un lado a otro para que dijesen algo.
- La voy a colgar de la pared –anunció con orgullo.
- Los hijos de otros cuelgan las banderas de sus casas, pero nuestros hijos no. Los nuestros cuelgan tapas de inodoros –dijo Harry resignado.
El padre de Lily se movió hacia una de las ventanas de la cocina y la abrió.
- ¿Por qué abres la ventana? –preguntó Ginny.
- Porque en un minuto llegará una carta de McGonagall amenazándonos con la expulsión de James. Este año ha sido más pronto de lo que creía.
Ginny rió y cogió la tapa del inodoro que sostenía su hija. La miró con cierta admiración.
- Así Lily no echará de menos a sus hermanos.
- ¡Oh! Se me olvidaba –dijo Lily.- ¡Al es Gryffindor!
No tenía idea de que sus padres ya habían recibido una carta de Al poniéndoles al corriente de la noticia. Harry y Ginny abrieron los ojos de par en par y fingieron sorpresa.
- ¡No! –exclamó Harry.
- ¡En serio, papá! Lo dice James en su carta. Mira, aquí –Lily señaló la línea donde su hermano había escrito que Al era un Gryffindor. Añadió:- Y Rose también. Tío Ron estará contento. Así no se casará con Scorpius Malfoy.
Harry soltó una carcajada y Ginny le fulminó con la mirada. En ese momento cualquier comentario respecto a una posible boda entre Rose y Scorpius Malfoy fue interrumpida por una lechuza que entró a través de la ventana que Harry había abierto minutos antes. Cogió la carta que tenía sujeta a una pata y la leyó.
- Siempre es bueno tener noticias de McGonagall.
Fin.
