Los personajes no me pertenecen, solo juego con ellos en mi cabeza
contiene temas fuertes, si eres menor de edad o no te gusta; no lo leas...
Al solo llegar a mi departamento había llamado a Demetri para que me investigara sobre ese tal Jasper. Lastimosamente no encontró mucho que me pudiera ayudar ya que solo tenia su nombre de pila. Le dije que siguiera intentando que yo trataría de recopilar más información.
Me levante al refrigerador y tome una cerveza, tal vez necesitaba un poco de alcohol en mis venas para relajarme, esta salida me había estresado demasiado.
No sabia porque pero ansiaba ver a Isabella, ya hacia demasiado que no la veía, y tal vez por el alcohol admitiría que me estaba haciendo falta. Me preguntaba que estaría haciendo en ese momento. O si estaría con su noviecito ese. ¿Podría haber la posibilidad de que pensara en mi? No, no debería tener esos pensamientos, ella no debía importarme. Solo la quería para un polvo y ya. Cuando consiguiera lo que quería volvería a ser el mismo de antes y podría estar tranquilo.
Raramente el dolor en mi pecho seguía, como si quisiera ahogarme, como si me persiguiera a donde fuera sin importar nada.
Mi celular comenzó a sonar y por primera vez lo agradecí ya que me distraería de esos ridículos pensamientos. Conteste.
- ¿Diga?-
- Hola Eddie ¿cansado de tanto montar?- escuche su estridente risa
- Mierda Emmet, te he dicho que no me digas así-
- Ay Eddie no seas malo- dijo con voz de niña.
- ¿Para que llamabas?- pregunte con un suspiro.
- Ya que tu no lo haces, alguien tiene que hacerlo ¿no?- ¿es que todo el mundo me lo iba a estar reprochando? – Además mañana es el cumpleaños de Rose y pensaba en ir a celebrar, así que, ¿que te parece?-
No tenia ganas de ir a esa mentada celebración, ciertamente Rosalie y yo no éramos los mejores amigos que digamos, es mas, nos odiábamos rotundamente, pues ella notaba el pesar de mi familia por mis constantes ausencias. Casi nunca hablábamos pero las raras veces que lo hacíamos era solo para discutir, sinceramente me valía lo que ella pensara, es mas, ella no tenia que meterse en cosas que no le correspondían y se lo hacia saber constantemente. Pero no ir significaba volver a lo mismo con Alice, además sabia que esto lastimaba mucho a mis padres en especial a Esme por lo que me tragaría mi orgullo.
- Ey Ed, ¿entonces que dices? ¿Vienes? Mañana en casa de mamá y papá-
- Esta bien Emmet ahí estaré-
- Genial, será como a eso de las cinco de la tarde y después nos vamos a algún antro o bar- no me dejo contestar nada y colgó.
Tal vez y no era mala idea, les recomendaría el bar donde acostumbraba ir para aprovechar y ver si encontraba a Isabella. Odiaba sentirme tan obsesionado con ella pero no podía evitarlo. Últimamente al cerrar mis ojos lo primero que veía eran esos hermosos ojos chocolate mirándome. Debería buscarla, investigarla, tal vez sabiendo donde vive se me arreglaría la vida rápidamente, pero caí en la cuenta de algo; lo único que sabia de ella es que se llamaba Isabella, que por las noches trabajaba en el bar y que asistía a la Universidad cerca de aquella cafetería. Como pude ser tan estúpido, debía averiguar mas, si quería llegar a ella debía acorralarla, por lo que me prometí averiguar todo lo que pudiera acerca de ella.
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Ya era el día de la tan esperada fiesta de Rosalie, por lo que ahora mismo me encontraba comprando un obsequio, no es que quisiera regalarle algo pero era mas por cortesía, no podía llegar con las manos vacías a un cumpleaños. Como no tenia interés en agradar a Rosalie, compré lo primero que vi, unos chocolates, y para ser sincero los compre porque sabia que los odiaría, se notaba que era de las que se cuidaban la figura y todas esas mierdas, ya quería ver su cara cuando se los entregara.
Como a eso de las cinco y media llegue a casa; Alice como siempre se colgó de mi cuello saludándome.
- ¡Edward que bueno que viniste!- grito emocionada, aguante las ganas de rodar los ojos siempre era lo mismo.
No dije nada, solo entre a la casa con ella colgada a mi cuello. Salude a mis padres que se les notaba emocionados de verme.
- ¡Mi niño viniste!- chillo mi madre emocionada, a veces me preguntaba de donde habrá salido Alice.
- Es bueno verte hijo- dijo solamente mi padre, que aunque el no fue tan espontáneo como mamá se le notaba en los ojos lo feliz que estaba y nuevamente me sentí culpable por causarles dolor.
- Igualmente padre- dije dándole un abrazo y unas cuantas palmadas en la espalda.
- ¡Eddie viniste!- grito Emmet soplándose con sus manos teatralmente y rápidamente se acerco a darme un abrazo.
Detrás de el venia Rosalie, vistiendo una mini falda, una blusa que dejaba ver su bien distribuido y proporcionado escote y unos tacones altísimos, me veía con indiferencia y arrogancia y sinceramente quise quitárselas de un golpe pero era mujer y… bueno eso no era problema pero era novia de Emmet por lo que no podía hacerle nada.
- Edward- dijo en forma de saludo.
- Rosalie- la imite, me acerque con una sonrisa burlona y le di un abrazo tenso ya que toda la familia presenciaba el show- Feliz cumpleaños. Dime cuantos son; ¿cuarenta? ¿Oye eso que estoy viendo ahí es un barro?- dije una vez que me había separado de ella, quien me miraba con la mandíbula desencajada y los ojos como platos, además que tenia los puños cerrados, quise reírme a carcajada suelta pero me contuve.
- Óyeme tu… - empezó a decir realmente cabreada apuntándome con su dedo índice, en el momento en el que Emmet la interrumpió.
- Bueno, bueno ya que estamos todos, debería comenzar la celebración ¿no?- dijo a manera de alivianar la tensión del ambiente.
- No esperemos es que todavía….- no termino de decir Alice cuando una voz que se me hacia lejanamente familiar la interrumpió.
- Lamento haber llegado tarde- yo estaba estático en mi lugar cuando vi quien se encontraba en la sala, el maldito de Jasper. Alice corrió emocionada a recibirlo.
- Familia quiero presentarles a el amo… digo a mi amigo Jasper- se corrigió rápidamente. Tomo su mano para jalarlo a que se adentrase a la casa. – Mira ellos son mis padres, Carlisle y Esme- dijo plantándose enfrente de ellos. Esme la veía de manera cómplice, mi padre tenia una mirada analizadora, claro Alice era su princesa, al analizarlo brevemente y ver a Alice tan emocionada, le sonrió amablemente.
- Un verdadero placer- dijo tomando la mano de mi madre y dándole un pequeño beso, Esme lo miro complacida y le guiño un ojo a Alice. Luego estrecho la mano con mi padre quien le sonrió amable dándole las gracias por venir.
- El es mi hermano mayor Emmet y su novia Rosalie- continuo Alice con las presentaciones.
- Un gusto- dijo estrechando la mano de Emmet quien no tenia mejor cara que yo, hasta podría jurar que apretó su mano mas de lo debido, pero el tal Jasper siguió con su rostro imperturbable y le regreso el apretón, Emmet al sentirlo sonrió. Jasper se volteo un poco para saludar a Rosalie, y disimuladamente la miro de arriba a bajo, pero no de la misma forma que había visto a Alice el otro día. Se acerco a ella para darle un beso en la mejilla. Vi a Emmet tensarse y rodear rápidamente la cintura de Rosalie con su enorme brazo, Jasper sonrió socarronamente haciendo que Emmet tensara la mandíbula. – Feliz cumpleaños por cierto- dijo sonriéndole, ella lo miro indiferente y dijo un seco gracias. Rosalie siempre regalando amor y cariño por donde pasa, pensé sarcásticamente.
- Y este es Edward a quien ya conoces- el me sonrió burlonamente y estrecho su mano con la mía. La estreche con fuerza.
- ¿Que tal?- dijo simplemente. No le conteste, no creo que esperara un saludo de mi parte.
Emmet me miro y medio me sonrió yo conociendo esa sonrisa se la devolví cómplice, al parecer ya lo tenia de aliado para darle su merecido, no es que lo necesitara pero viendo la escena anterior creo que seria justo incluirlo. Además no seria la primera vez que nos encargábamos de algún imbécil que quería pasarse de listo con Alice.
La velada paso normal, entre bromas por parte de Emmet y felicitaciones por parte de mis padres.
Tenia bien vigilado a Jasper, no quería que en ningún momento casualmente Alice y el se perdieran de mi vista. Alice estaba feliz de tenerlo ahí a su lado, esa enorme sonrisa no se la borraba nadie. El la veía interesado, podía arriesgarme a decir que sus ojos brillaban al igual que los de Alice.
Mamá y papá se despidieron para acostarse, ya que mañana papá tenia una cirugía importante y por ende debía descansar.
- Entonces, ¿a que antro vamos?- pregunto Alice saltando emocionada.
- Conozco uno muy bueno- comencé a decir, -Es exclusivo, y el dj es el mejor de la ciudad-
- Ok te seguimos Eddie- canturreo Emmet, le lance una mirada envenenada.
- Esperen, debemos ir a cambiarnos- grito Alice
Suspire – Ya estas vestida Alice- dije con tono cansado
- Nop, si vamos a salir a un bar reconocido tenemos que ir deslumbrantes- dijo Alice como si fuera lo obvio. No nos dio tiempo de responder, y subió las escaleras con Rosalie siguiéndola, perdiéndose de vista.
Sonreí tal vez este era el momento perfecto para conversar con Jasper, Emmet sonrió por lo que imagino que pensó lo mismo.
- Así que, Jasper ¿no?- empezó Emmet
El aludido volteo despreocupadamente hacia Emmet, como odiaba esa seguridad que cargaba.
- Sabes que si te metes con Alice o con mi Rose tendremos que hacerte daño ¿verdad? - continuo Emmet rodeándolo. Yo observaba a mi hermano, debía decir que esto se le daba muy bien, pero el cabron de Jasper lo miraba altivamente, sin una pizca de miedo en sus ojos.
- Me doy cuenta- contesto tranquilamente. Haciéndole frente a Emmet, sin dejarse intimidar por su tamaño. – Pero también me doy cuenta que no eres lo suficiente hombre para retener a tu mujer y te aterra que te la quite- dijo sonriendo. Emmet apretó la mandíbula y se fue contra el, pero antes de que eso pasara lo detuve, no porque lo estuviera defendiendo sino porque no quería que mis padres bajaran o que las chicas se dieran cuenta de lo que estaba pasando.
- ¡Suéltame! Lo voy a matar- grito Emmet tratando de liberarse de mi agarre.
- Cálmate Emmet no es el momento ni el lugar- dije tratando de tranquilizarlo. Yo también quería golpearlo pero debíamos ser inteligentes, si las chicas bajaran las cartas no estarían de nuestro lado, pues éramos dos contra uno. Y con el historial de novios accidentados de Alice, no nos creerían.
Emmet se soltó bruscamente de mi agarre y comenzó a respirar hondo tratando de tranquilizarse.
- Será mejor que tengas cuidado princesa, no vaya a ser que sufras algún desafortunado accidente.- dije mirando a Jasper envenenadamente.
- Lo estaré esperando con ansias - dijo desafiándome. Con una sonrisa maliciosa la cual quería borrar con un golpe.
- ¡Ya estamos listas!- grito Alice bajando las escaleras. Traía un vestido verde, ceñido a su cuerpo, le llegaba arriba de la rodilla y unos tacones altos como los que acostumbraba usar, podía ver todas sus curvas tras el intento de vestido que traía puesto. ¿Cuándo le habían crecido los pechos a Alice? Jasper la devoraba con la mirada, y Emmet estaba rojo del disgusto.
- Estas loca si crees que vas a salir así, ahora mismo, subes y te cambias- dije con tono autoritario, sin dejar cabida a replicas.
- No me voy a cambiar, esto esta de moda Edward, todas las chicas los usan- dijo como si fuera obvio.
- No te estoy preguntado si esta de moda, te estoy diciendo que si no te cambias no vamos a ningún lado-
- Emmet di algo por favor ayúdame- dijo haciendo un puchero. Vi a Emmet dudar, esas eran las artimañas de Alice para salirse con la suya, así que le envié una mirada de advertencia.
- Lo siento duende pero estoy de acuerdo con Edward - dijo el encogiéndose de hombros. Jasper miraba el espectáculo divertido.
- ¿Que es lo que esta pasando?, ¿que son todos esos gritos?- dijo Rosalie bajando las escaleras. Ella traía un vestido rojo ceñido a su cuerpo con un escote delantero que llegaba un poco mas arriba del ombligo. Le quedaba arriba de las rodillas y abrazaba su cuerpo como si fuera una segunda piel. Vi a Emmet con la mandíbula desencajada al verla. Jasper la miraba serenamente, de arriba abajo una vez mas, se notaba algo ansioso por la imagen que veía, creo que hasta yo sentí una parte de mi anatomía querer despertar pero me recordé quien era la vestía esa arma mortal y rápidamente todo deseo abandono mi cuerpo.
- A los chicos no les gusta mi vestido- dijo haciendo nuevamente un puchero hacia Rosalie.
- No le veo nada de malo a tu vestido, no les hagas caso a estos idiotas- dijo indiferente
- Este no es asunto tuyo así que no te metas- dije ya cabreado
- Nadie tiene la culpa que seas un cavernícola y no sepas que es muy normal vestir así, todas lo hacemos- dijo molesta como si fuera lo obvio.
- Que tu te vistas como una cualqui…- Emmet no me dejo terminar
- Bueno, bueno ya calmémonos- dijo poniéndose en el medio. – Edward creo que las chicas tienen razón, déjalas, y por favor vámonos de una vez-
Comencé a respirar hondo para calmarme, al parecer tenían ganada esta partida, bueno yo no me responsabilizaría de posibles consecuencias.
- Vámonos- dije solamente tomando mi chaqueta
- Edward..- trato de decir algo Alice pero la corte
- He dicho que nos vayamos- ella me miro triste, pero asintió. No me iban a amargar por este pequeño incidente. Además mi único interés por salir era por ver a Isabella por lo que despeje mi mente.
Llegamos al bar y nos recibieron con demasiada amabilidad. Nos colocaron en la mesa VIP, cerca de la que siempre compartía con los Volturi. Las camareras rápidamente llegaron para tomar nuestras bebidas, sin faltar claro sus insinuaciones. Ignore cada una de ellas, odiaba admitirlo pero estaba algo ansioso de ver a mi ovejita, porque sí, ella es mía, por lo menos hasta que me cansara de ella.
y al voltear mi rostro la vi. Traía puesto un vestido negro corto, el escote en forma de corazón, mas arriba de la rodilla. Se veía exquisita. Ella le sonreía a los clientes mientras servía, estaba espectacular, me sentía completamente deslumbrado, su cabello se encontraba suelto en suaves ondas cayendo sobre sus hombros. Muchos de los hombres que se encontraban ahí, la desnudaban con la mirada, y quise matarlos a todos, porque se atrevían a verla cuando solo yo debía tener ese derecho. Mi monstruo interior rugió de rabia. Sentía algo extraño en mi pecho, algo que no había sentido nunca antes. Lo único que deseaba era cubrirla con mis brazos para protegerla de esas miradas lascivas que le enviaban. Estas verdaderamente jodido dijo mi mente y lastimosamente tenia toda la razón.
Hola mis niñas hermosas! les gusto el capi?
¿Que opinan? he decidido publicar hoy por todos los hermosos reviews que he recibido, gracias. espero que sigan comentando.
y gracias a todas las que agregan el fic. me alegra que les guste la historia.
dejen review si porfis, entre mas review dejen mas rapido actualizo... si me hacen feliz con sus reviews, actualizare entre martes y miercoles, por lo que todo depende de ustedes ok?
Sistercullen, amiga , este capi es para ti, gracias por todo tu apoyo nena... besotes
bueno chicas con esto me despido ya saben todo esta en sus manos, espero con ansias saber sus opiniones... besotes
atte. teishi
