Capitulo 8. Como un cuento de hadas

Habían pasado cerca de 3 días desde que me quede con Jake y en ese tiempo logramos conocernos mucho mejor y muy a fondo. Ya se podría decir que nos conocíamos de toda la vida, y aunque suene absurdo en esos días no aviamos encendido el televisor debido a que Jacob no lo entendía, oíamos el radio en una estación estadounidense, por suerte yo sabía ingles casi desde que tenía 5 años.

Un día que mi novio… que bien se siente decirlo… fue a entrenar yo me encontraba en casa preparando algo de comer para cuando el llegara y como distracción encendí la televisión. Si, aunque no lo crean yo se cocinar, Lula, la cocinera era muy buena con migo, así que cuando mis padres salían del país por cosas de trabajo yo me pasaba casi todo el día con ella y me enseño a cocinar.

En la televisión se oían muchas boses y muy escandalosas, así que fui a oír la noticia.

"Toda la guardia costera se ha puesto en marcha, además de que el ejército está haciendo todo su esfuerzo por encontrarla. Tenemos registros de que fue vista en la zona Este de la ciudad con un grupo de chicos, que al parecer estaban fumando substancias sospechosas."

La rubia artificial que estaba frente a mi estaba dando muestras de desinterés en la noticia, no entendía nada. Se trataba de alguien importante pero…

Oh no. Me estaban buscando a mí, ¿Cómo pude ser tan estúpida como para pensar que no me iban a buscar?

De pronto todo mi cuanto de hadas con Jacob se fue hasta el suelo. ¿Qué pasaría si miraba la noticia? ¿O si me encontraban? ¿Y si creían que él me avía secuestrado? Lo meterían a la cárcel… y todo por mi culpa. Debía pensar en algo rápido.

-Nessi. Ya llegue

Eso me saco de mis pensamientos, rápidamente apague la tele y me dirigí a la cocina, para cuando él llego a mi encuentro yo seguía picando las verduras.

-¿Qué es lo que huele tan bien?

-La cena, espero que te guste. Es pollo con verduras en salsa china.

-Que rico- dijo besándome la nuca- Delicioso.

Me di la vuelta para besarlo en los labios y conforme el beso se intensificaba le rodé las manos por el cuello, hasta que sentí sus manos en mi cintura y me levanto del suelo, yo rodé su cadera con mis piernas y él me sentó en las barrita de la cocina. Paso su mano por debajo de mi blusa buscando el broche de mi sujetador, pero yo me aleje sintiéndome culpable.
Tenía que decirle quien era, decirle que me estaban buscando.

-¿Qué pasa?- Pegunto

-Jake, tengo que decirte algo. Veras es qué…

Pero me volvió a besar y con ese beso acallo todo en lo que estaba pensando.