Notas del autor - He vuelto de entre las cenizas~ ok no, no tenia internet, tenía examenes que dar y del resto no me acuerdo, pero ya estoy aquí es lo que importa, mas tardecita subire otra historia, es la epoca de inspiración de Kira, en realidad no pero tengo mucho tiempo para pensar y es mejor pensar en historias que en mis problemas e inseguridades que admitamoslo es una lista larga, esta cosa se nos esta poniendo buena, muertos van y vienen, estamos llegando al climax de la historia (no le crean a Kira, es una mentirosa, falta mucho para eso) y Kira esta emocionada por como va esta cosa, aunque me da un poquito de miedo que el final no sea como lo planee, ya saben eso de que tu quieres escribir una cosa pero terminas escribiendo algo nada que ver, como Jugend, esa cosa se salio de mis manos, enfocandonos en esta historia, se nos viene lluvia de sangre~ y a Kira le hace feliz eso~

Aclaraciones - Secuela de Child's play

Música del capitulo - "Circus Monster" Megurine Luka

Advertencias - AU. Oc. Gore. Viceras. Shonen Ai.

Inazuma Eleven Go! no me pertenece así como los Oc's que aquí aparecen, Killer (Masaki), Saga y Nissa son de mi propiedad.

Disfruten su lectura


Capitulo IX - The show must go on

La mirada ámbar demente de Kyousuke choco con la opaca marrón de Takeru, la tensión entre ambos era tal que podría cortarse con un cuchillo, el sonido metálico que hizo el mazo de Kariya siendo arrastrado irrumpió en aquel silencio, el peli-turquesa se alejaba a paso lento por uno de los pasillos, su mano libre temblorosa se apoyaba en la pared dándole el único soporte, el enorme martillo en su mano derecha se arrastraba con pesar arrastrando un camino de sangre desde donde minutos antes el muchacho se encontraba inconsciente, la idea de seguir y acabar el trabajo tentó al peli-azul pero primero debía matar al bastardo frente a él, Kariya se perdió al final del pasillo y la atención de ambos volvió a quien tenían al frente

-¿Vas a hacer algo? ¿O esperaras a que te mate?- soltó en un murmullo lleno de veneno, Takeru tenso la mandíbula, matar a Mizuki fue un simple acto de instinto, no quería morir y creyó que de esa forma podría estar a salvo, una parte de él sabía eso pero otra, la que vivía en lo profundo de su mente lo estaba incitando, el temblor de sus manos era ansiedad, quería, no, necesitaba derramar la sangre de ese sujeto, el miedo se revolvía en su estómago con aquella ansiedad, con aquel deseo de sangre que nunca sintió con tanta intensidad, trato de calmar su acelerado corazón y serenar su mente, convencerse de que eso no era lo mejor y que debía buscar otra forma de huir, pero aquella voz que suponía su inconsciente gritaba otra cosa, gritaba desquiciada por tomar la vida de Kyousuke, fueron segundos lo que tardó en reaccionar y darse cuenta de la tubería cayendo sobre él, se hizo a un lado con rapidez esquivando apenas el golpe dando el mismo contra las costillas del peli-azul, sus ojos se abrieron de sobremanera al ver la sangre fluir de la herida que el mismo había ocasionado, quito el escarpelo con un quejido adolorido por parte del oji-ámbar, vio su mano ensangrentada y sintió un estremecimiento recorrerlo, algo se movió en sus ojos al tiempo que una amplia y escalofriante sonrisa se dibujaba en su rostro, evito otro golpe de Kyousuke tratando de dar nuevamente con aquella blanca piel y atravesarla, erro un par de veces antes de asestar en su estómago, la sangre comenzó a fluir no solo de su herida sino también de la boca del chico

-Que lento- musito Takeru una vez hubo logrado hacer un corte en la mejilla del muchacho, Kyousuke gruño logrando golpearlo en el estómago, el peli-negro se encogió de dolor cayendo finalmente de rodillas cuando recibió un nuevo golpe en la espalda, sus orbes marrones vislumbraron el cuerpo sin vida de Yuzuha recordando los demás escarpelos ocultos entre sus ropas, se impulsó para correr y de paso evitar un nuevo golpe que de no haber esquivado le habría dado de lleno en la nuca, una vez llego junto al cuerpo sin vida de la menor introdujo la mano entre sus ropas sintiendo la ira ascender al sentir el amplio corte en su torso, tomo algunos escarpelos guardándolos en el bolsillo interno de su chaqueta quedando con uno en cada mano, se mentalizo para acabar con el menor rápido y se lanzó contra él, recibiendo golpes y dándolos también, logro clavar ambos escarpelos en distintas partes de su cuerpo en varias ocasiones recibiendo también golpes que dejarían hematomas en su piel, ignorando por completo el dolor de cada golpe siguió agrediéndolo, la tubería iba directo a su cabeza cuando adelanto el cuerpo clavando así uno de los escarpelos en uno de aquellos brillantes ojos ámbar, un gemido de dolor abandono los labios manchados de sangre de Kyousuke y la sangre se precipito por su mejilla para segundos después hacerlo por su boca al sentir un segundo escarpelo clavándose en su garganta, Takeru se alejó con solo uno de los utensilios dejando el último en la garganta del chico, mientras Kyousuke llevaba ambas manos desesperado a su cuello para quitar el filoso objeto el oji-marrón toma la tubería, soltó el escarpelo en su otra mano y tomo el oxidado objeto con ambas manos golpeando la cabeza del menor, Tsurugi cayo de rodillas con la sangre saliendo a borbotones de su boca y garganta, Takeru lo empujo pateando el hombro del muchacho dejándolo de cara al cielo, lo vio desde arriba con la tubería en sus manos y una expresión tranquila

-Fin del juego- dicho esto clavo la tubería con todas sus fuerzas en el pecho del chico, atravesando la caja torácica y aplastando completamente el corazón, fue cosa de segundos para que Tsurugi finalmente muriera, un largo suspiro dejo los labios del peli-negro terminando de procesar lo que acababa de hacer y la enorme satisfacción que sintió una vez acabo, supuso entonces que eso era lo que sentían ese par de locos cada que lo hacían, quito con algo de esfuerzo la tubería clavada en el cuerpo de Kyousuke y la apoyo en uno de sus hombros, hizo un camino de gotas carmesí que caían del objeto llegando a la conclusión que algo así no estaba para nada mal.

o-o-o-o-o-o-o

Cuando Attakai despertó esa mañana lo primero que sintió fue una punzada de dolor en su espalda baja

-Buenos días- aquella voz ya conocida lo hizo buscar sus anteojos al no lograr encontrar su origen, se sentó con algo de dificultad y tras colocar sus anteojos observo al oji-ámbar sentado en un rincón, con una amplia sonrisa y la mirada somnolienta

-¿Qué tienen de buenos?- pregunto con cierto tono de molestia, Killer soltó una corta risa antes de ponerse de pie y acercarse hasta él invadiendo su espacio personal y de paso hacer que las mejillas del oji-negro enrojecieran

-Seguimos vivos…- murmuro cerca de sus labios mientras una de sus manos se deslizaba por la tibia mejilla del más bajo -…y juntos- dejo un suave beso en sus labios antes de alejarse dándole la espalda –Nos quedaremos aquí un rato más- se acercó a la puerta observando por la pequeña ventana, logrando ver a uno que otro que aún seguía vivo, los ignoro por completo, la única persona que le importaba se encontraba a sus espaldas vistiéndose

-¿Cuántos crees que queden?- inquirió un tanto temeroso de recibir respuesta mientras terminaba de vestirse, el oji-ámbar dio pequeños golpes en la muralla, seis para ser exactos

-Espero que no muchos- llevo una de sus manos hasta su hombros lastimados –Seria un problema…- musito para sí mismo, su herida aun punzaba por la sutura que él mismo había puesto, Attakai se acercó a él con paso lento, la molestia en su cadera era horrible, poso una de sus manos sobre el hombro del chico rozando sus dedos

-¿Crees que alguno de nosotros salga con vida?- una sonrisa fugaz cruzo los labios de Killer antes de voltear

-Saldrás con vida, lo prometo- la seguridad de aquellas palabras obligo al más bajo a confiar en ellas –Debe dolerte- musito recordando lo ocurrido la noche anterior, jalo al muchacho quien ahora tenía un suave rubor y lo hizo acomodarse boca abajo sobre la camilla, hurgo entre algunas cosas y saco una botella de alcohol aun en buen estado, Attakai lo miro con cierta desconfianza las acciones del otro, su cuerpo se tensó cuando lo sintió sobre su espalda subiéndole la camiseta y bajando un poco sus pantalones, soltó un quejido cuando sintió las manos del muchacho en su espalda baja presionando suavemente

-Tú también- Killer lo miro sin entender y sin detener el masaje sobre la espalda baja del de anteojos

-¿Yo que?- inquirió curioso, el oji-negro se mordió el labio

-T-Tu también debes salir con vida- dijo en casi un susurro mientras sentía el color subírsele al rostro, Killer rio con los ojos brillando antes de inclinarse sobre el buscando sus labios para besarlos, sonrió en medio del beso correspondido cuando Attakai ahogo un suspiro en sus labios mientras sus manos exploraban su piel, se apartó lo suficiente para que pudiera voltear antes de volver a besarlo, en ese momento Killer rogo a todos los dioses que conocía que por favor le dieran un poco más de tiempo junto a Attakai, quería vivir un poco más para disfrutar de aquel chico.

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Kariya se detuvo una vez estuvo seguro de haberse alejado lo suficiente de Takeru y Tsurugi, entro en una habitación vacía dejando el mazo afirmado en la puerta mientras buscaba entre temblores vendas y alcohol para limpiar la herida aun sangrante en su cabeza, una vez hubo encontrado todo se dirigió al pequeño baño para comenzar con su tarea, una vez limpio, suturado y vendado se dispuso a descansar aunque solo fuera unos minutos, llevaba noches sin dormir ni comer absolutamente nada, se preguntó si alguno de los que quedaban había acudido ya al canibalismo, exceptuando a Yuzuha claro, esa loca más de una vez lo había mirada con ganas de devorarlo, literalmente hablando, soltó un largo suspiro y se sentó en la camilla, por la ventana observo el día avanzar hasta que el atardecer finalmente llego, fue en ese momento que noto que de alguna forma había llegado al último piso, curioso tomo su mazo y salió de la habitación buscando a alguna persona que vagara en ese piso, sus pasos lo llevaron hasta la puerta de la azotea, ladeo suavemente el rostro dudando, pensando que tal como la entrada estaba cerrada, empujo suavemente notando con cierta sorpresa que no era así, adentro sus pasos en aquel lugar sintiendo la suave brisa chocar contra su rostro, sus orbes ámbar se entrecerraron.

Había alguien más.

Tenía esa sensación de alguien observándolo, miro su alrededor buscando a un posible agresor sin encontrar nada, camino por toda la azotea buscando, hasta que las voces fueron las que dieron con él, con pasos rápidos se dirigió a la parte oculta cerca de la puerta, sus orbes se toparon con los aterrados de Shindou, en tanto lo vio una sonrisa sádica se pintó en su rostro alzo el mazo dispuesto a hacerlo caer sobre la cabeza del muchacho y acabar con él rápido, el golpe fue esquivado para que posteriormente Takuto corriera hacia la puerta, con un rápido movimiento Kariya la cerro bloqueando cualquier escape

-Ya no podrás huir- el peli-turquesa ladeo el rostro sin borrar su sonrisa –Es una pena… tendré que matarte- el castaño palideció al escuchar aquello, retrocediendo algunos pasos tratando de mantenerse lo más alejado de ese demente

-K-Kariya… n-no lo hagas- sus manos y todo su cuerpo temblaban viendo como aquel chico se acercaba, por cada paso dado Shindou retrocedía

-Pero eso no sería divertido- dijo con tono infantil, el castaño tenso la mandíbula cuando choco con la baranda que finalizaba su camino –Además, ya no puedes escapar- añadió –A menos que seas un cobarde y decidas saltar- Takuto lo observo a él y luego al vacío detrás suyo, analizo sus opciones, morir a manos de un loco que posiblemente lo torturaría antes y saltar y acabar con todo eso de una vez, aferro sus manos con fuerza a la baranda pensando, ninguna de aquellas opciones lo salvaría, moriría de todas formas, su corazón se aceleró cuando vio a Kariya alzar el mazo dispuesto a dejarlo caer sobre él y fue cuando tomo su decisión.

Un estruendo metálico resonó por el lugar, el mazo chocando con la baranda, Masaki chasqueo la lengua molesto dejando a un lado su arma, se acercó a la baranda observando el cuerpo de Shindou metros más abajo, un charco de sangre esparciéndose desde su cabeza y varios miembros en posiciones extrañas

-Cobarde- espeto antes de tomar su mazo y volver adentro, estaba anocheciendo y no quería estar vagando por ahí, al menos no esa noche sin luna.


Notas del autor - ¡Se nos estan muriendo todos! bueno ese es el punto de ese fic así que meh, como habrán notado Killer ya sabe que no llegara hasta el final y Takeru se volvió loco *inserte risa maniaca* me encanto, aunque la historia va avanzando rapido nos quedan bastantes capitulos, muchas cosas que aclarar, Kazemarus que matar y acabo de hacerles spoiler :3 ahora no se me ocurre nada mas así que bai

Si llegasta hasta aquí, muchas gracias

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