-¿Acaso me crees estúpido Potter?, ¿Por qué mierda robaría yo mi propia mercancía? -Resoplo Draco arrastrando las palabras como él suele hacer normalmente cuando está muy enojado.
En todos esos años su relación no había mejorado, se trataban con educación como los adultos sensatos que eran, aún así no se soportaban. En especial Draco no podía soportarlo, o al menos no cuando ese maldito de Potter se metía en su casa, con la excusa de interrogarlo, era obvio que lo juzgaba de antemano. No importaba cuanto tiempo hubiese transcurrido desde el incendio de la sala de menesteres, él le seguía restregando en la cara el hecho de haberlo salvado. Y eso era, lo que irritaba a Draco más que nada, esa estúpida conducta de héroe mártir toda bondad y honor. Como lo detestaba.
-Cuida tu sucia lengua Malfoy –Replicó un Creevey amenazante, o al menos, lo que aquel perro faldero consideraba "amenazante" –No estás en posición de hacerte el indignado –Dijo con el ceño fruncido. "Por favor, yo conviví con el mismísimo Lord Voldemort por casi dos años y este mocoso ridículo piensa que siquiera puede llegar a asustarme, ¿es en serio? Esto es insultante" –Solo pudo bufar indignado ante aquel insignificante intento de amenaza.
-Escucha Malfoy, no te estoy acusando de nada, solo te interrogo por asuntos oficiales, después de todo tu... –Estaba diciendo Harry. Pero no logró concluir su frase.
-Soy un ex-mortífago –Interrumpió Draco impaciente. Se estaba empezando a hartar de la presencia de aquellos sujetos en su casa –No se te escapa nada ¿Eh Potter?, eres todo perspicacia –El sarcasmo fluyo sin poder contenerse. A pesar de saber que tenía todas las de perder no pudo evitar lanzar aquella frase, solo por la simple satisfacción de verle contraer esa cara de idiota.
-Aparece una marca tenebrosa en el cielo y acudes a mi –Draco doblo la manga de su túnica hasta la altura del codo, dejando a la vista aquel infame tatuaje -¿Sabes acaso cómo funciona? –Apuntó con su largo y pálido dedo índice la marca –cuando algún otro mortífago la activa, incluso Voldemort todos los demás sentimos un dolor punzante, ya sabes, como una quemadura –Otro de los aurores que acompañaba a Potter compuso una mueca de asco que Draco advirtió –si, ya se lo están imaginando, es justo como esas esposas que cargan ustedes –Apunto la muñeca derecha de Harry de la que sobresalía un brazalete metálico de cobre bruñido con unas runas talladas –Muy...bonito, pero un collar de perro sigue siendo un collar de perro no importa lo bonito que sea –Concluyó mirando fijamente a los ojos del auror cuya cara había abandonado la expresión de asco y ahora estaba contraída por la ira. Aquella reacción la disfrutó Draco.
-Pero "La Ursa Major" te pertenece, ¿No es así Malfoy? –Ahora Harry cambió de táctica, atacando a Draco desde otro flanco. Nuevamente con aquello del barco. Draco puso los ojos en blanco "¿acaso se quedarían haciéndole la misma pregunta una y otra vez hasta que sus diminutos cerebros fueran capaces de asimilar la información?" –Hubiera querido responderle a Potter.
-Pertenece a la familia Malfoy. Las pérdidas de aquel robo me afectan principalmente a mí –Dijo ahora en un tono monocorde a ninguno de los presentes en particular.
-No parece que unos cuantos galeones supongan mucha diferencia para la adinerada familia Malfoy –Dijo Creevey señalado la suntuosa sala en la que estaban reunidos.
-Yo convoque a los supuestos mortifagos para atacar mi propio barco, me robaría a mí mismo y así despistaría a todos. Lo de la marca tenebrosa fue pura nostalgia, ya saben, recordar viejos tiempos... –Lanzó una mirada gélida y dura como la roca de las paredes de su casa a Creevey. Pero continuaba hablando con aquel tono de voz carente de emociones.
-Ya te lo dije, no se te acusa de nada –Dijo Harry cortante, mirando a sus acompañantes con gesto severo. Draco supo que aquello no se lo decía a él sino a sus propios subordinados. "Les está tirando de la correa para que se comporten como buenos perritos" -Pensó divertido.
-¿No? Y se puede saber entonces ¿por qué los perros de ataque del ministerio husmean en mi casa? –Señaló Draco con un gesto elegante de la mano a los hombres detrás de Harry.
-Soy el jefe del departamento de aurores, estos son oficiales que me acompañan en este tipo de visitas, es el procedimiento oficial –Contesto Harry impasible, no parecía disfrutar aquello mucho más que Draco.
-¿Y, qué hay del resto? -Potter volvió a hacer aquella mueca estúpida de incomprensión –Me refiero a los aurores que no están en el interior de la mansión –La expresión de Harry no cambió –Insultas mi inteligencia Potter, ¿en serio creíste que no lo notaría?, pues ya ves, lo supe desde el principio. Toda esta parodia de interrogatorio. Te urge encontrar alguien a quien señalar, y el hecho de escogerme a mi me lleva a pensar que de verdad estas desesperado. –Soltó con todo aquel veneno que llevaba acumulando desde la llegada de los aurores, quedaba esperar la reacción de esos idiotas "Creevey no puede creer que me haya dado cuenta. Muy seguramente pensó que era una estupenda idea eso de espiarme. Al menos así dejará de subestimarme" .No deberían sorprenderse, ya que Malfoy Manor es un lugar antiguo repleto de sensores mágicos y protecciones. "Pero claro, ¿qué podía esperar de esos brutos ignorantes sangres sucia y traidores a la sangre?, puede que se hagan llamar magos, pero desconocen totalmente nuestro mundo".
-Voy a hablar a solas con Malfoy, quiero que todos se retiren de la mansión –Aquello no era precisamente lo que Draco esperaba escuchar. Pero mantuvo su rostro inexpresivo. Los guardianes de Potter, en cambio, no fueron capaces de disimular su sorpresa.
-Pero... jefe... –Tartamudeo Creevey. Draco esbozo una sonrisa burlona hacia los aurores.
-Dije fuera –Se giro para dar la cara a sus hombres, que al parecer necesitaban mirarlo a los ojos para entender aquella sencilla orden. Ambos se retiraron, no sin antes lanzar una mirada de advertencia a Draco "Oh son tan aterradores, me estoy muriendo del susto" –Pensó sarcástico, a la vez que sentía cómo las protecciones del lugar le avisaban que todos los intrusos se habían alejado de los alrededores.
-¿Cuántos eran? -Pregunto Draco después de una pausa como quien pregunta la hora. Aunque no esperaba que entendiera su pregunta, mucho menos que le respondiera.
-Usaron ilusiones. Según los informes eran menos de diez, pero no tenemos la certeza –No esperaba aquella respuesta de Harry que parecía sumido en sus pensamientos, aunque consideró que merecía un punto a su favor por haber sido capaz de captar la pregunta, pues Draco no le había cuestionado por la cantidad de aurores presentes alrededor de la mansión; sino por la cantidad de mortifagos a los que se enfrentó en la Ursa Major.
-Los mortifagos jamás usarían ilusiones, para un mago con una pisca de orgullo las ilusiones son una forma muy baja de magia –No supo realmente por qué dijo eso. Tal vez como agradecimiento a que Potter se hubiera dignado en contestarle una pregunta que posiblemente contenía información confidencial.
-No eran mortifagos -Soltó Potter después de quince minutos de silencio. Más para sí mismo que para su interlocutor.
-Lo sé -Dijo Draco indiferente. Para el aquello era la confirmación de lo obvio. Luego soltó una sonora carcajada. "No puedo creerlo, la ironía es demasiado hermosa" –Nunca pensó que alguien sería capaz de enfrentarse precisamente a Harry Potter acompañado por un ejército de aurores estando disfrazado de mortifago y salir indemne. Puede que le hayan robado su propia mercancía, que le hayan hecho perder una cantidad nada despreciable de galeones y que le hayan hecho pasar todo aquel mal rato con esa indeseada visita de los aurores. Pero Draco sabía apreciar la astucia de aquel plan. Quien quiera que estuviera detrás de ese ataque se había burlado de aquellos a quienes más detestaba de una manera admirable.
-Debes disculparme Potter, pero tienes que admitirlo, esos magos tienen estilo –Fue lo único que pudo decir secándose una lagrima de risa. Claramente el "discúlpame" era mera formalidad y su intención no era mostrarse arrepentido ante aquella estridente carcajada, a pesar de que la sintió impropia de él, bastante burda para sus modales finos y recatados.
Pocas veces Harry se sentía como en ese momento. Draco era capaz de hacerle revivir sus peores momentos en Hogwarts con aquellos comentarios ponzoñosos. Lo peor era que no podía culparlo. Si, se le estaba riendo en la cara por su incompetencia, pero se lo había ganado, merecía esa burla y mucho más por el ridículo que hizo en altamar con aquellos malditos magos. Pasada la batalla reflexionó sobre su actuación y se sintió patético, lo habían asustado como a un niño pequeño que se asusta con sombras en la oscuridad.
-Padre ¿Qué sucede? –Dijo un niño menudo, con aquel inconfundible rubio platino, de aproximadamente unos seis años de edad; que estaba de pie en el umbral de la puerta del salón interrumpiendo a ambos adultos.
– ¿Acaso los aurores todavía creen que eres un mortífago? –Pregunto ladeando inocentemente la cabeza, pero dirigiéndole una mirada acusatoria a Harry.
-Solo le estoy haciendo unas preguntas de rutina a tu padre –Le respondió Harry al pequeño Malfoy que estaba mirándolo con el ceño fruncido –No tienes por qué preocuparte pequeño –Concluyo sonriendo afablemente al niño.
-No soy "pequeño" me llamo Eltanin Luther Malfoy –Contesto el chico irguiéndose todo lo que su pequeño cuerpo le permitía y levantando la cabeza en un gesto orgulloso y desafiante, aquel gesto tan propio de los Malfoy "es como ver un mini Draco Malfoy" –Pensó Harry que continuaba sonriendo a aquel niño.
-Mucho gusto Eltanin, soy Harry Potter –Le acerco la mano al niño para estrechársela. El niño por su parte lo miro con el ceño fruncido, luego dirigió su mirada a la mano de Harry, volvió a mirarlo a la cara, específicamente a la cicatriz, y por último miró a su padre. Draco dio una seca cabezada como respuesta a la mirada de su hijo. Pero seguía cohibido. Después de un rato se acerco para estrechar su pequeña mano con la de Harry, sin sonreír, ni despegar la mirada desconfiada de sus ojos, como si esperara que él fuera a sacarlo a rastras para llevárselo a Azkaban en cualquier momento. Aquella mirada le dio una sensación de vacío en las tripas; se empezaba a sentir culpable por haber sospechado de Draco.
-Sé quién es usted señor Potter, lo sabe todo el mundo, no soy ningún niñito idiota –Espeto desafiante mientras apretaba con fuerza a Harry. Pudo notar entonces las similitudes y diferencias entre padre e hijo: El cabello del niño se notaba ondulado a diferencia del liso inmaculado de Draco, también su rubio platino era un tono más oscuro, pero uno solo era capaz de advertir eso si tenía la oportunidad de verlos juntos, además los ojos de Eltanin no eran del todo grises como su padre, sino de un claro verde menta con motas grises, sus facciones no tan afiladas como las de Draco, aunque eso podía deberse a que apenas era un niño, y sus dientes incisivos se mostraban ligeramente separados otorgándole un aspecto infantil bastante marcado. Harry recordó cómo en Hogwarts él y sus amigos se habían burlado de los largos incisivos de Hermione, dicha memoria le provoco una carcajada interna.
-En lugar de acusar a mi padre, los aurores deberían trabajar más para dar con los verdaderos culpables, señor, jefe Potter –Dijo esto último resaltando la palabra "jefe". Harry advirtió aquello y supo al instante lo que significaba "Merlín lo que me faltaba, un mini Malfoy que me diga incompetente en mi propia cara" –Pero ¿qué podía decir al respecto?, aquello era la verdad y por más dura que le pareciera sabía que tenían razón ambos Malfoy. Draco curvo la comisura de sus labios en una mueca torcida que pudo interpretar como una sonrisa.
"Si hubiera tenido la cabeza fría para pensar que todo aquello no tenía sentido. Jamás se me ocurrió pensar que la marca tenebrosa era falsa, los mortifagos falsos. Pero no, me aterre ante la imagen de la marca y lo que ella representa, mientras esos magos aprovechaban mi debilidad para llevarse toda esa cantidad de ingredientes" -Caminaba hacia la salida de la mansión con los puños cerrados. El eco de sus pasos que resonaban con fuerza por las paredes de piedra, mientras la capa negra ondeaba tras de sí con un sonido siseante, eran los únicos testigos de su frustración. Aquel lugar era endemoniadamente grande pero aún así tenia aquella sensación de claustrofobia, necesitaba salir de allí cuanto antes y enfrentarse a Kingsley.
El ministro de magia es un hombre razonable, comprensivo, pero había sido auror y su olfato rara vez fallaba, el reconocería el error de Harry a kilómetros de distancia, pero no le reprocharía en absoluto su falla, nadie le reprochaba nada a él, y eso sólo lo hacía sentir peor, pues podía notar sus rostros decepcionados, sus miradas de reproche, incluso podía escuchar los murmullos cuando daba la espalda. No es que realmente le importara lo que pensaran de él en el mundo mágico, pero había quienes, como el primer ministro de magia, habían depositado su confianza en él y sentir que los había defraudado era demasiado para Harry.
El segundo error en una serie de errores fue tan malo como el primero. Le habían puesto en las narices la mercancía y el no supo verla: las lechuzas, las mil veces malditas lechuzas y búhos que llevaba el barco para vender en la tienda de animales del callejón diagon habían sido usadas por esos sujetos para sacar la mercancía de la nave sin que los aurores sospechasen "Maldita sea esos desgraciados se enviaron a ellos mismos la mercancía por el medio más obvio posible. En mi cara, literalmente" Cuando Harry advirtió aquello ordenó a sus hombres que las detuvieran, pero ya era demasiado tarde, la bandada de aves se disperso rápidamente, todas hacia diferentes direcciones, cada una cargada con una parte de la mercancía del barco. Seguirlas ahora sería una tarea imposible hasta para los más entrenados de los reclutas. Probablemente esos magos están riéndose a carcajadas de él justo como lo hizo Malfoy hace un rato.
Solo estaba seguro de algo, y era que, quien quiera que hubiera sido el que planeara toda esa estrategia sabía de antemano su reacción, conocía su miedo irracional al regreso de Voldemort y había dispuesto el tablero de una forma magistral donde Harry Potter había pasado a ser una simple ficha. Sea quien fuere el que estaba detrás de todo aquello, lo conocía demasiado bien, lo que significa que es alguien cercano a él, y definitivamente no se trata de cualquiera a quien pueda tomar a la ligera. "Detesto admitirlo pero Malfoy tiene razón, ese maldito tiene estilo".
APARTADO DE LOS DESCUIDOS: In your face Potter! XD
Creo que me gusta escribir desde la perspectiva de Draco, de Scorpius, incluso de Eltanin que es uno nuevo, no sé, como que me fluye. Lo mío son los chicos malos :)
No lo dije en el capítulo que correspondía pero La Ursa Major es la misma Osa Mayor (los Malfoy y Black con su afición por los nombres de constelaciones y estrellas)
Draco se refiere a Dennis Creevey como "mocoso" porque es cuatro años menor que él, y lo recuerda de Hogwarts precisamente como un mocoso.
Creo que Harry y Draco se complementan muy bien (no me refiero a romance XD) si llegaran a aliarse y trabajaran juntos lograrían grandes cosas.
El nombre de "mini Malfoy" como lo llama Harry en su fuero interno es: Eltanin por la estrella más brillante de la constelación del dragón y Luther es por su tatara, tatara, tatara, etc abuelo.
"Esos magos tienen estilo" XD no pude resistirme a hacer esa referencia, fue superior a mis fuerzas.
