Nuevo capítulo de Rock U! Espero que os guste mucho porque empiezan las sorpresas y las emociones ;)


Rock U! Capítulo 10: "21 de Noviembre Parte I"

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Tres semanas habían pasado desde la fiesta de Suigetsu y el partido y durante ese tiempo, pocas cosas habían sucedido, bueno, no a Sakura en especial. La chica había tenido esas semanas muy tranquilas y normales ensayando, en el colegio y con sus compañeros. Sorprendentemente, Sasuke y ella hablaban lo justo y lo necesario porque ninguno de los dos sabía que decir.

Hinata había comenzado una relación con Naruto desde el día de la fiesta y todos estaban muy contentos porque se lo merecían. Tenten se acabó besando con Lee en la famosa fiesta, pero ambos habían decidido dejarlo en un beso para no estropear su valiosa amistad. Ino y Shikamaru se besaban en cualquier privado que encontraban, no estaban juntos oficialmente, simplemente se liaban y sólo Sakura y esos ojos curiosos de Neji sabían que tenían algo. El Hyuga se pasaba la mayoría del tiempo observando de cerca los movimientos de Ino o se tiraba a Natsuki en sus momentos libres. Sasuke seguía en su plan de averiguar sobre la vida de la chica y así conocerse más, estaba seguro de que esos labios rosas eran la mejor droga que había probado nunca. Y Karin parecía que estaba también ideando como recuperar a su Sasuke-kun y de paso destruir a la Haruno.

Hoy era un domingo lluvioso de noviembre y la pelirrosa se encontraba bostezando en su sofá con su portátil en las piernas hablando con las chicas. Se sentía culpable porque las chicas confiaban tanto en ella y Sakura aún no las había contado lo que pasó en aquella discoteca con el moreno. Pero había decido que se lo contaría ahora mismo, por esa video llamada que estaban haciendo.

- Chicas – interrumpió la pelirrosa a Ino. – No os he sido del todo sinceras y me duele.

- ¿Qué ocurre, Sakura-chan? – inquirió Hinata.

- ¿Os acordáis el día que fuimos a Jutsu? – ellas asintieron. – Que desaparecí al baño – siguió añadiendo y ellas volvieron a asentir. – Me acosté con…alguien – tragó duro la saliva mientras oía los gritos de Ino y Tenten por el ordenador. Qué suerte que su madre hoy estaba visitando a su abuela.

- ¿¡Quién es!? – gritó Ino a punto de darla un ataque. - ¡Confiesa, frontuda!

- Es Sasuke – susurró aunque estaba segura de que ellas lo habían oído perfectamente.

- ¿Perdón? – dijo Tenten con los ojos abiertos.

- ¿Qué? – cuestionó la joven Hyuga con la misma cara que la castaña.

- Ay, no – expresó Ino llevando su mano a su pelo. – Tú eres… eres… - aplaudió sorprendiendo a todas. – Eres mi ejemplo a seguir, frente. ¡Te odio!

- Pero, ¿estáis juntos?

- No, Tenten. Simplemente pasó – confesó la chica.

- ¿Y cómo es el señor antipático sexualmente hablando? ¿Fogoso? Apuesto a que es duro y rudo.

- Cerda, necesitas desesperadamente un polvo.

Todas se rieron y siguieron hablando con normalidad durante una hora más sobre temas como la relación de Hinata y Naruto. Sakura oyó el timbre de su casa y miró el reloj, era demasiado pronto para que fuera su madre por lo que frunció el ceño. Abrió la puerta y se cruzó de brazos con una pequeña sonrisa.

- ¡Sakura-chan! – gritó Naruto entrando en su casa.

- Naruto, ¿qué haces aquí? – cuestionó la chica sentándose en el sofá. - ¿No tenías hoy comida con tu familia?*

- Se ha cancelado – respondió encogiéndose de hombros. Sonrió ampliamente mostrando un DVD. - ¡Es de nuestro concierto! ¿Quieres verlo? – ella asintió.

- Iré a por bebidas, ve poniendo el vídeo.

Naruto metió el vídeo y lo conecto con la televisión, miró la casa esperando a su mejor amiga. Había pocas fotografías en una estantería, la mayoría de Sakura de pequeña, pero ninguna mostraba al padre de la Haruno y eso extrañó al rubio.

- Nee Sakura-chan, ¿están tus padres en casa?

- Mi madre ha salido a ver a mi abuela – contestó dejando las bebidas en la mesa.

- ¿Y tu padre? – preguntó sin apartar los ojos azules de los jade.

La chica lo miró sorprendida, tragó duro y se sentó en el sofá aparentando la mejor normalidad del mundo.

- No está.

- Sakura-chan, sabes que puedes contarme lo que sea, ¿no? – Naruto se sentó a su lado y acarició su muñeca. - ¿Qué te ha pasado?

La chica no puedo contenerse más y le narró todo lo que había sucedido con su padre y su nueva amante, como se sintió cuando las abandonó y compuso canciones, como se metió en Akatsuki y experimentó un cambio radical. Oh sí, Haruno Sakura se convirtió en una chica mala, probó cosas nuevas y desconfió totalmente del género masculino, pero eso Naruto no lo sabría.

- Lo siento Sakura-chan, debió ser duro.

- Está superado – aseguró ella más para sí misma que para él. - ¿Vemos el vídeo?

Y estuvieron viendo el concierto, riéndose y charlando durante unas horas, hasta que llegó la madre de Sakura y le ofreció a Naruto quedarse a cenar con ellas y por supuesto, el rubio no rechazó la oferta de Mebuki, le encantaba comer su comida.

- ¡Guau! – exclamó Naruto observando las fotos del corcho de la pared. - ¡Estos son Akatsuki! – dijo reconociendo una de las fotografías. Salían cuatro chicos y Sakura sentados en un banco. - ¿Has vuelto a hablar con ellos? Es decir, ¿saben que tienes un grupo?

- No, no he vuelto a saber nada de ellos desde que me mudó, ni si quiera saben dónde vivo – contestó con una mirada melancólica.

- Sakura-chan, quiero decirte que mi relación con Hinata-chan es de verdad – confesó con una sonrisa. – No la quiero hacer daño, me gusta mucho.

- Lo sé – dijo ella sonriendo. – Os merecéis estar juntos y me alegro por los dos.

- Gracias Sakura-chan – se abrazaron. - ¿Y tú y Sasuke?

- ¿Qué pasa con él? – comprendió la mirada que le estaba dirigiendo y rodó los ojos. – Naruto, no quiero relaciones serias.

- Pero, ¿por qué? ¡Si ya os habéis acostado!

- Baja la puta voz que te va a oír mi madre – habló entre dientes la chica dando un golpe en la cabeza al rubio. - ¿Y qué? Es sólo sexo y ya está.

- Pero…

- No, escúchame bien, Naruto – interrumpió ella. - No puedo estar con nadie, simplemente eso, no puedo. No después del pasado… - murmuró por lo bajo siendo observada por los ojos críticos de Naruto.

- Sakura-chan, hay que olvidar. Todos hemos sufrido por amor y tú no eres la excepción – acarició su mejilla. – Olvida lo que te haya pasado y vive el presente, te mereces ser feliz.

Ella sintió como sus palabras se grababan a fuego en su mente, él tenía mucha razón. Abrazó a su mejor amigo y le agradeció el consejo. Se separaron al oír las voces de Mebuki anunciando la cena y Naruto gritó efusivamente saliendo por la puerta de la habitación mientras sostenía la muñeca de la pelirrosa.

*././.*

Durante los siguientes días, Sakura estuvo más distraída de lo normal, ignoraba los comentarios burlones de Sasuke y eso a él le tenía preocupado aunque no lo iba a reconocer. Las chicas también habían notado su estado y no sabían que pasaba, ni si quiera la histérica de Ino. Naruto no era tonto y sabía a ciencia cierta que la preocupación de Sakura se debía en parte a las palabras que él la había dicho, pero sobre todo a que en menos de dos días hacían oficialmente tres años desde la partida de su padre.

La pelirrosa se encontraba en el local mirando distraídamente al techo mientras tocaba su guitarra y tarareaba suavemente Pressure, aunque su mente estaba recordando los sucesos de hace tres años.

Flash-Back

No podía existir una niña más feliz en Konoha que Haruno Sakura, tenía buenos amigos, una buena media y unos padres que la adoraban y la querían. La joven Haruno de 14 años entró en el domicilio familiar con una sonrisa en la cara y una hija en su mano derecha.

- ¡Mamá! ¡Papá! – gritó dejando su mochila en la entrada. - ¡He sacado un sobresaliente! – anunció dejando su abrigo en el perchero junto con su bufanda y gorro. Avanzó por el pasillo encontrando a su padre con una maleta y una bolsa de viaje en el salón y buscando algo en la zona de la estantería. - ¿Papá?

- Sakura-chan – susurró el padre sorprendido, miró el reloj y soltó una maldición. – Se me hace tarde – dijo en alto.

- ¿Te vas?

- Sí, un viaje importante de negocios – respondió evitando su mirada.

- Oh – soltó ella poniendo cara triste. Se acercó a su padre y cogió una fotografía donde estaban su madre y ella cuando Sakura tenía 10 años. – Entonces llévate esto para que nunca te olvides de nosotras.

El padre de Sakura abrió los ojos con una mirada de tristeza que Sakura no pudo comprender, acarició la cabeza de su hija y la dio un fuerte abrazo.

- No os voy a olvidar – aseguró besando su cabeza. – Te quiero, Sakura.

- Y yo a ti, papá.

Kizashi Haruno sonrió por última vez a su hija, guardó la foto en su bolsa y salió por la puerta de casa. Sakura se marchó a su habitación como si eso fuera una situación normal, pero lo que no sabía es que recordaría ese 21 de noviembre para toda su vida.

Fin Flash-Back

- We're better off without you– tarareó la chica volviendo a la realidad y dejando la guitarra. – Mañana es 21.

Oyó como la puerta se abría y giró la cabeza encontrándose con unos pozos negros, suspiró y volvió a su tarea pensando palabras para hacer una nueva canción. Sasuke cogió su amada guitarra y se sentó al lado de ella, no con el fin de molestarla como habituaba hacer, si no con el propósito de averiguar los pensamientos de la Haruno.

- ¿Qué haces?

- Una canción – respondió sencillamente mirando el cuaderno y evitando la mirada del chico. - ¿Y el resto?

- Naruto había quedado con Hinata, Shikamaru tenía que hacer el trabajo de Biología con Chouji y Neji no sé dónde cojones está – respondió encogiéndose de hombros. – Estamos tú y yo, solos.

Sakura decidió mirar los ojos ónix de Sasuke y supo cuando vio su sonrisa de lado que estaba perdida. Noto la cercanía del chico y eso la incomodó, se separó un poco de él carraspeando y volvió a centrar su vista en el cuaderno.

- Menuda pérdida de tiempo – comentó ella sintiendo la mirada del chico. – Podían haber avisado y así nos hubiéramos ahorrado el venir aquí.

- ¿Tan poco te gusta estar conmigo? – inquirió con una mirada herida falsa. – Me ofendes, Sakura – ella rodó los ojos pero no aparto los ojos del cuaderno. – Si quieres, puedes largarte.

- Estoy bien aquí – aseguró ella mostrando una pequeña sonrisa.

Sasuke la estructuró de arriba abajo como llevaba haciendo durante esos días, se veía más triste y apagada de lo normal y eso no le gustaba nada. Se acercó a ella llamando su atención y colocó un mechón rosado detrás de su oreja haciendo que la chica tuviera un sonrojo en sus mejillas.

- ¿Problemas en casa? – preguntó haciendo que ella abriera los ojos de sorpresa. – Era fácil de adivinar, haces lo mismo que hago yo cuando no quiero regresar – explicó acariciando su mejilla.

- No sé de qué hablas – articuló aún con el color rojo en sus pómulos. – Y si así fuera, no te interesa para nada Uchiha.

- ¿Uchiha? Qué rudo – dijo falsamente ofendido. – Pensé que habíamos acordado en conocernos.

- ¿Perdón? ¡Yo no he acordado nada!

- Oh, sí, claro que lo hiciste. El día de la fiesta de Suigetsu, en su baño cuando nos besamos y me dijiste que otro día – narró él ante la sorpresa de la joven. – Bueno, ese día es hoy.

- Espera, ¿recuerdas eso? – cuestionó viendo el asentimiento en la cabeza masculina. - ¿No ibas borracho? – él mostró una sonrisa de lado y se encogió de lado con un gesto que indicaba "yo jamás te dije eso". - ¡Eres un jodido tramposo! – Sakura se levantó cogiendo su cuaderno y dejando la guitarra en su bolsa ante la suave risa que Sasuke emitía. - ¡No te rías! – farfulló entre dientes recogiendo su abrigo. - ¡Estúpido y gilipollas Uchiha!

- Sakura, no te pongas así – se reía el chico poniéndose en pie y siguiendo los pasos de la chica. Agarró su muñeca, la giró y la besó suavemente ante la sorpresa y rigidez femenina, Sakura abrió los ojos pero no puso ninguna resistencia, se separaron y Sasuke acarició el labio inferior de la chica con el pulgar. – De verdad que quiero conocerte.

Ella se relajó ante sus palabras. Sentía una mano masculina aferrando su cintura mientras que la otra rozaba su mejilla, las manos de Sakura se aferraban fuertemente a la sudadera color azul marino que Sasuke llevaba y sintió el impulso de besarlo otra vez, aunque optó por separarse de él.

- Hoy no es un buen día – se disculpó ella colocándose correctamente su abrigo y su bufanda.

- Piénsalo.

- Lo haré, hasta mañana – añadió saliendo por la puerta dejando a Sasuke con una pequeña sonrisa.

La joven Haruno entró en su casa comprobando que su madre estaba dentro de ella, se saludaron con la mirada y Sakura se metió en su habitación, tanto ella como su madre no querían hablar de nada por el tema de su padre. Suspiró quitándose la ropa y cogió lo necesario para tomar una deseada ducha de agua caliente, se adentró en el baño con la radio puesta en su emisora favorita Konoha Rock FM.

En la ducha, sus pensamientos no se centraron en su padre ni en la tristeza de su madre, su mente solo quería recordar una y otra vez el beso y las palabras de Sasuke. Quizá tenía razón Naruto en eso de darle una oportunidad al amor y había que reconocer que Sasuke despertaba en ella sentimientos y sensaciones que hacía mucho que no experimentaba. ¿Debería de darle un voto de confianza al Uchiha y dejar que se conocieran?

Salió de la ducha y juraría que se sintió todo su cuerpo paralizarse al escuchar lo que estaba sonando en la radio. Tragó duro, subió el volumen y siguió escuchando atentamente.

- Ya lo habéis oído – hablaba el locutor de radio. – Esto es Konoha Rock FM y lo que acabáis de escuchar es lo nuevo de Akatsuki, el grupo que está de moda y que actuará el próximo sábado en la Sala Konoha Central. ¡No os lo podéis perder!

- No puede ser – murmuró saliendo rápidamente del baño y corriendo a su habitación.

Se vistió con su pijama en lo que el portátil se encendía, abrió su Facebook y se encontró con una invitación a una página.

- Concierto de Akatsuki – leyó en voz alta. - ¿Vienen aquí? - Sakura siguió leyendo la página de Facebook y vio algún video de conciertos que habían hecho, incluso leyó algunos comentarios y los nombres de los integrantes del grupo. - Así que Kakuzu me sustituye – dijo con una pequeña sonrisa. Conocía al tipo de alguna fiesta, tenía los ojos verdes atrayentes y el pelo negro, y tendría la misma edad que el cantante, Pain. – Toca muy bien.

De pronto, tuvo un mal presentimiento y tragó duro esperando que esa sensación no se hiciera real. Estuvo un tiempo más en el ordenador y pronto se hizo la hora de cenar y de descansar, últimamente no dormía mucho pero extrañamente hoy lo hizo con las palabras de cierto pelinegro en su pensamiento y los recuerdos del pasado llegando a su cabeza.

Flash-Back

Su madre y ella estaban preocupadas, llevaban más de una semana sin tener noticias de su padre, ni si quiera contestaba a las llamadas que Mebuki le hacía y eso inquietaba cada vez más a las dos Haruno. Mebuki puso una sonrisa torcida y decidió llamar a la empresa en la que su marido trabajaba desde hace años.

- Buenas tardes, quisiera hablar con el señor Ishimura – espero unos segundos y oyó una voz masculina. – Takeshi, soy Mebuki Haruno.

- Hola Mebuki, ¿en qué puedo ayudarte? – preguntó una voz ronca detrás del teléfono.

- No sé nada de Kizashi y quería saber cuánto tiempo va a durar su viaje.

- ¿Su viaje? – preguntó sorprendido. – Mebuki, Kizashi no ha ido a ningún viaje.

- ¿Qué? – gritó sorprendida la señora Haruno. – Takeshi, si sabes algo dímelo, por los años que nos conocemos.

Oyó un suspiró del hombre y eso la alteró más, tragó duro esperando la respuesta.

- Kizashi se ha largado, ha dejado la empresa y también su secretaria, Rina – explicó con voz cansada el hombre. – Lo siento, Mebuki. Si necesitas algo, llámame.

Ella colgó el teléfono mientras se llevaba una mano a la boca y la otra a su corazón, derramando lágrimas e intentando no gritar. Todo este tiempo la había engañado, la había mentido noches y días a la vez que estaba con su secretaria. Lloró en silencio en su habitación pensando en el bien de su hija, pero lo que no sabía es que Sakura había escuchado todo lo que decía por el otro teléfono.

Fin Flash-Back

Los ojos jades se abrieron con pesadez ante el sonido del despertador, indicando un nuevo día escolar y el día que más odiaban su madre y ella. Se levantó lentamente, se aseó y se vistió con un pantalón largo vaquero, una camiseta de tirantes grisácea que se podía apreciar a través de su jersey negro de lana y sus preciadas botas negras. Desayunó sola, su madre ya se había marchado, se puso su cazadora de cuero negra, una bufanda del mismo color y salió de la casa cogiendo sus cosas cuando escuchó el timbre de la puerta.

Bajó y saludó a Naruto con una sonrisa, se puso el casco y se montó en la moto de su mejor amigo. Ella no tenía ganas de hablar y Naruto sabía que hoy era el día del abandono de su padre. Llegaron al instituto, se bajó de la moto y esperó a que el rubio aparcara, se miraron a los ojos y él la abrazó suavemente.

- Eso ya pasó – susurró en su oído. – Ahora sonríe, que tienes muchos animadores en el instituto – dijo guiñándola un ojo.

Caminaron hacia la puerta con una sonrisa cada uno en la cara y eso contentó mucho al Uzumaki por ver a su mejor amiga intentando sonreír. En la puerta del edificio se encontraban Hinata con una pequeña sonrisa y las mejillas sonrojadas, aunque no se sabe si del pequeño frío que hacía o de ver a su novio llegar con una amplia sonrisa.

- ¡Hinata-chan! – saludó dándola un casto beso en la boca y otro en la mejilla.- Cada día estás más guapa.

- Gracias Nar-Naruto-kun – saludó ella tomando la mano de novio y notando como su sonrojo aumentaba. Se besaron delicadamente ante los ojos de Sakura. – Hola, Sakura-chan.

- Bueno días, Hinata.

Los tres entraron en el instituto y cada uno se fue a su taquilla, luego se reunirían en la clase de Filosofía de Ibiki-sensei, la clase que menos le gustaba a Sakura. Bueno, más bien odiaba esa asignatura, no entendía por qué tenía que estudiar las locuras de contaban unos cuantos chiflados. ¿Cómo podía gustar a alguien eso? Oyó la risa de Shikamaru en su cabeza y frunció el ceño, a Nara le encantaba y siempre se metía con ella por no entender algunos conceptos. ¡Maldito Shikamaru! Metió sus cosas en la taquilla y suspiró al reconocer la colonia varonil de la presencia de su lado, cerró la taquilla y miró curiosamente al chico.

- ¿Qué quieres, Uchiha?

- Buenos días a ti también, Sakura – dijo con ironía el chico haciendo que Sakura rodara los ojos. - ¿Preparada para una emocionante jodida hora de Filosofía? – inquirió sabiendo la respuesta a esa pregunta.

- Uy, sí, no sé qué hacer para controlar tanta emoción si suicidarme o torturarme mentalmente con ideas de personas que seguramente le daban a la marihuana – expresó con sarcasmo haciando que el Uchiha soltara una carcajada.

- No está tan mal. En el fondo muchos tienen razón – dijo el chico caminando por el pasillo llamando la atención de toda la escuela.

- ¿A qué has venido a mi taquilla? Dudo que fuera para torturarme con la materia que toca ahora. Sería muy cruel de tu parte, Sasuke – comentó con una mirada curiosa. - ¿Qué pasa?

- ¿Has oído lo de Akatsuki? – preguntó mirándola directamente a los ojos y notando que no había ningún signo de sorpresa en ellos. – Supongo que por esa mirada sí.

- Sí, oí en la radio que iba a haber un concierto el próximo sábado.

- ¿Piensas ir?

Sakura se detuvo a unos escasos dos metros de la puerta de su aula y sus ojos miraron los negros de Sasuke quien al ver su pausa la imitó. Ella se cruzó de brazos con los libros contra su pecho.

- No había pensado aún en ello, pero seguramente sí que iré – contestó sinceramente. Notó la mirada furiosa del chico. - ¿Pasa algo con ello?

- Es el rival – respondió frunciendo el ceño. – Lo menos que tienes que hacer es ir a verlos.

- Yo no los considero rivales, Sasuke. Son mis amigos y parte de mi pasado.

- ¿Saben que tienes un nuevo grupo? – preguntó y vio cómo ella se mantenía en silencio. – Ya veo. Pues muy amigos no son si les ocultas estas cosas, Sakura. ¿Qué pasa? ¿Te avergüenzas de nosotros? ¿O de ellos? Porque a nosotros también nos ocultaste que eras de Akatsuki.

- No es de tu importancia, Uchiha – dijo frunciendo el ceño. – Lo que haga o deje de hacer con mi puta vida no te interesa.

- Sí que me interesa – confesó seriamente haciendo que ella abriera los ojos.

Se dio la vuelta y se metió en la clase dejando a Sakura en el pasillo con una mirada perpleja durante unos minutos. Ese jodido hombre la estaba volviendo loca.

El final de las clases llegó más pronto de lo esperado para Sakura. Durante todo el día, había estado evitando la mirada de Sasuke y se había centrado en las materias, incluso en filosofía. Caminaba por el pasillo junto con Ino, ambas iban a sus respectivas taquillas que por suerte estaban enfrente la una de la otra e iban hablando de la "relación" de la rubia con el problemático del grupo.

- ¿Por qué no salís juntos?

- No sé si estoy preparada y además, estamos bien así como estamos – respondió sinceramente.

- ¿Y os habéis acostado?

- No, frentona – dijo sonrojada.

Sakura se separó de ella para dejar las cosas en su taquilla, cada una dejó sus objetos y se pusieron los abrigos para salir afuera donde esperaban Naruto dado de la mano de Hinata y Tenten junto a Shikamaru y Sasuke. Sakura miró extrañada a Ino cuando notaron que todo el mundo miraba algo que estaba afuera. Tanto los ojos jades como los azules miraron a donde todos centraban su atención y ambas se sorprendieron mucho al ver un coche de lujo color granate aparcado en la escuela, pero lo que llamaba más la curiosidad era el joven apoyado en la puerta del copiloto de brazos cruzados.

- Hola, Sakura – saludó el chico viendo a la joven y haciendo que todas las miradas se centraran en ella.

- Sasori… - murmuró sorprendida.

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Pronto la conti :)

Un beso,

SheNdy.