Hola a todas! Bueno ejem he recibido un par de reviws donde me dicen si no pensaba continuar pero creanme que no es por falta de ganas sino, de tiempo. Distribuí mi tiempo entre escuela trabajo gimnasio y recientemente unas demandas dejándome 0 para mi vida, literalmente hablando, así que una disculpa.
Les agradezco a todos y cada uno de ustedes sus reviews que saben a uno le levantan mucho el ánimo sobre todo por que me hacen saber que les está gustando esto que uno está haciéndo. Ahora un saludo a mi querída bueno recientemente se cambió el nombre y ahora es daneshka XD pero espero que esté muy bien y que le guste y a todos usds que me habían preguntado que onda con mi vida, sip estoy mucho muy vivo y si tengo pensado seguir esto un ratito más.
Mi querida Ad no sabes como te doy las gracias cada vez que voy corriéndo y llorando a solicitar tu ayuda mientras yo solito entro en modo dramático insoportable y tu sigues ahí soportando taaaan estoicamente eres mi idola de verdad. Y a ti Lucy que no sabes que tanto me has ayudado y me da gusto que esto te este gustando, como te he dicho no es lo mío escribir pero pos a uno le dan ganas luego de expresarse también y eh aquí los resultados: una maraña bien rara... en fin gracias por estar aquí (literalmente jajaja).
Bueno no me queda más que desearles a todos felices fiestas, feliz navidad y un muy feliz y próspero año nuevo, espero que a todo les traigan lo que hayan pedido (y si no... comprénselo que ya están grandes... por cierto hay por ahí cierta personita que estrenó auto y me tiene, DEBE llevar un día de estos a pasear!) nos vemos muy pronto!
matta ne!
De compartir
Durante toda su vida, o al menos desde que tenían 12, había compartido muchas cosas con Naruto. Había compartido diversiones (por lo regular Sasuke trataba de hacerle ver a Naruto lo idiota que podía llegar a ser, y eso, según Sasuke era divertido); el almuerzo (si a eso se le podía llamar compartir, por lo regular el rubio tomaba lo que quería de sus alimentos sin pedir permiso); su automóvil (hasta ahora a Naruto le había hecho creer que era sólo por la promesa que le había hecho a Minato); las molestias (éstas eran cuando Naruto le regresaba todo lo que él le hacía,) golpes- al menos dos veces al día-; tristezas y…
- Ahh – eso si que no lo había compartido. No supo exactamente cuando pero en algún momento del apasionado beso que compartían, las manos del rubio habían cobrado vida paseándose descaradamente por todo su cuerpo; y ahora que se daba cuenta, las suyas también estaban haciendo una exploración bastante interesante. Tal era aquella sensación que todo su cuerpo parecía actuar por si mismo, ávido de deseo, su boca dejaba escapar sonidos que, de poder controlarla, jamás haría. Sus manos tocaban, apretaban y delineaban cada parte del moreno cuerpo con tal descaro que no parecía ser él mismo.
La culpa era de Naruto.
Ese molesto, radiante, ruidoso y alegre rubio era el único capaz de hacerlo sentir así. De sacarlo de su mutismo, de hacerlo enojar, subir, bajar, delirar y, en resumen, de hacerlo feliz. Él tenía la culpa de todo eso y si en sus manos estaba el sentenciarlo, su condena era permanecer a su lado perpetuamente para poder culparlo aún más.
.
…
.
El sonido del despertador (que iba por su cuarta ronda) por fin logró traer a ambos entes que dormían plácidamente bajo las sabanas. Ya era tarde.
- Buenos días – saludó la voz de Naruto, algo ronca por el sueño.
- Buenos – contestó, no pudiendo reprimir un ligero sonrojo, pues se había dado cuenta que seguían bastante mucho muy desnudos y que la mano de su "amigo" estaba apresándole allá por donde la espalda deja de ser espalda. Y hubieran podido permanecer así, absortos en el calor que el otro les transmitía, pero el insistente despertador seguía sonando. Sasuke hizo el amago de levantarse, pero por alguna razón había regresado a su lugar.
- Apágalo – Naruto rodó los ojos. Sabía que el modo lindo en el que se había sumergido Sasuke no podía durar mucho, su tono autoritario regresaba a su voz. Sonrió, pues se dio cuenta se su incomodidad.
- Lo haría – le dijo al oído – pero te recuerdo que por tu culpa tampoco estoy muy entusiasmado de levantarme.
¿Tampoco?... maldito el día en que el rubio había aprendido a hilar tan fino. Por un momento le cruzó por la cabeza si a Naruto se le había pegado eso de él, tal vez él podría tener algo de Naruto. "Lo idiota", se auto-sugirió.
Definitivamente, Naruto era culpable, culpable, culpable.
.
.
…...continuará
