Impactos Mentales

Titanes, mi resurrección esta próxima, fueron las palabras de Cronos al ser despertado por completo por Hades, quien emprendió vuelta a los Elíseos para dormitar su fuerza, cuando Hades se hubo ido, Zeus, decidió ir al templo de Cronos, quien estaba de pie mirando el cielo.

Cronos: que hace aquí el traidor de su padre.

Zeus: vine a detener tu despertar.

Zeus alzo su mano haciendo que un sello antes puesto en Cronos se activara de nuevo, causándole un gran dolor a Cronos, quien volvía a ser una fuerza vital.

Zeus: no vas a revivir para destruir todo a tu paso, no lo harás, tan solo amedrentaras a mi hija y tu misión terminara hay.

Dicho esto Zeus desapareció del sitio dejando a Cronos en un estado de espiritualismo, pero ya era tarde, 2 de los 12 titanes ya habían llegado donde Cronos, quienes al verlo, entraron en cólera.

Cronos: mis fieles titanes, no deben enfadarse por una banalidad como esta.

En ese momento un rayo cayó iluminando a los presentes de la sala de reuniones de Cronos.

Cronos: Hiperión de Oscuridad; Japeto de las Dimensiones, su misión será, medir las fuerzas de los santos dorados de Athena, y una vez conseguido eso, deberán volver.

Dicho esto Cronos entro en un estado de sueño para mitigar el dolor que el sello de Zeus, los titanes se dirigieron como su dios se los ordeno al santuario donde todos tenían una falsa sensación de paz y tranquilidad.

Saori: Que te quedes, QUIETO

Dándole una palmada en la espalda a Saga mientras curaba cada una de las heridas recibidas en su batalla contra Abel.

Saga: eso dolió sabes, no debes preocuparte las heridas sanaran rápido.

Saori miro a los ojos de Saga quedando frente a frente, escasos centímetros el uno del otro.

Saori: te arriesgaste por salvarme, al menos déjame curarte como agradecimiento.

Saga: agradecería que no usaras esa forma de curar.

Saori se enfado dándole otro golpe en la herida a Saga quien intentaba escapar de tal agobio, tras haber terminado de curar a su amado Saori se levanto y miro a la entrada de la casa de Géminis.

Saori: veo que tienes visitas.

En ese momento, Aioria entraba en la casa acompañado de Marín, quien cargada unas flores.

Marín: muchas gracias por haber salvado a nuestra diosa.

Saga se sentó en la cama como pudo mirando las rosas y sonriendo un poco.

Saga: son bellas.

Aioria: también, venía a disculparme contigo Saga.

Saga: disculparte, porque

Aioria hizo un gesto de malestar al ver a su compañero mal herido y en cama.

Aioria: si te hubiera ayudado, no hubieras tenido que pelear solos.

Marín: Aioria

Saori: Aioria no debes decir eso, tú más que nadie sabe que Saga es de los que no mueren fácilmente.- Dijo Saori mientras se sentaba en las piernas de Saga.- es el más poderoso, casi un dios.

Marín: es cierto, el venció a Abel por sí solo, un dios cuyo poder superaba al de Zeus.

Shion: y es por ello que debe tener más cuidado.- Dijo el patriarca mientras entraba en la casa de géminis para ver como se encontraba su caballero.- hiciste un trabajo estupendo Saga, no debí dudar de ti y Athena, ahora son inseparables, por cierto, tu encargo, ya está aquí.

Saga se levanto como pudo y camino hacia la parte de atrás de la casa, donde encontró dos armaduras las cuales había pedido de favor a Shion que las fabricara.

Saga: es hora de hacerlo, llámalas.

Shion, salió del lugar en busca de lo que Saga le dijo. Aioria se acerco a su vendado amigo y miro las armaduras.

Aioria: son armaduras.

Saga: para Paradox e Integra, ellas intentaron defender a Saori, incluso frenaron a un caballero de la corona solar, ya es momento, deben ser dos caballeros dorados presentes, me alegra que hayas venido, gracias Aioria.

Aioria no captaba que sucedía cuando Paradox e Integra entraron a la casa de géminis, ambas se arrodillaron frente a Saga, Shion y Aioria.

Saga: demostraron valor, determinación y más que nada, decidieron dar sus vidas, por Athena.

Shion: por ello, ahora podrán defenderla como debe ser.

Aioria: levántense, nuevos caballeros.

En ese momento las armaduras brillaron reconociendo a sus nuevas portadoras.

Saga: aquí comienza su nueva vida, Paradox de yin; Integra de yang, vayan y cumplan su deber, en nombre de Athena.

Ambas chicas no salían de su emoción que abrazaron a su maestro al ver que ahora eran reconocidas como caballeros al servicio de Athena. Saori se puso un poco celosa, eh hizo que se separaran.

Paradox: cuál es nuestra misión ahora maestro.

Integra: que debemos hacer ahora.

Shion: deberán ir juntas a revisar cabos Sounion, y vigilarlo todos los días, irán en la mañana, y regresaran a la tarde.

Las hermanas aceptaron, y despidiéndose de su maestro fueron a su misión, Saga se sentó nuevamente mirando la armadura de géminis.

Saga: creo que, podremos descansar ahora.

Aioria: dilo por ti, aun tengo un necio que entrenar, Marín, vámonos.

Los dos salieron quedando solo Shion, Saori y Saga en el lugar. El silencio era incomodo hasta que Shion se marcho, dejando a ambos tortolos solos. Saori se sentó a lado de Saga y tomo su mano sonriendo.

Saori: como recompensa, te invitare a salir, hace poco, instalaron algo llamado cine en uno de los pueblos cercanos, Ikki me dijo que es muy interesante, podríamos ir.

Saga asintió recostándose en la cama mientras Saori pasaba un dedo sobre su pecho, sonriente le dio un beso recostándose a su lado, quedándose dormidos, cuando la noche cayo, Saga se despertó sobresaltado, pues sintió un cosmo maligno por los alrededores, al mirar a una esquina de la casa, vio dos ojos amarillos que le miraban fijamente, entonces algo lo aturdió dejándolo inconsciente y sumiéndolo en un sueño. Saga se encontró en un sitio que tan solo tenía una calle que se extendía a lo lejos, parecía no tener fin, comenzó a recorrerla con el afán de encontrar una salida, al no ver ninguna la desesperación se apodero de Saga quien comenzó a correr sin rumbo, hasta llegar a un callejón, el cual en el fondo tenía un espejo, Saga se aproximo al espejo, y vio su reflejo, pero no como el siempre se veía, su cabello era negro como la noche y sus ojos rojos como la sangre, tal reflejo de si le sonrió de manera maliciosa y extendió su mano hacia Saga, quien retrocedió unos cuantos pasos hasta que su espalda se golpeo con algo, al voltear vio a la armadura de géminis ensamblada, como si alguien la portara, la armadura extendió su mano y le pregunto a Saga: ¿Quién eres? ¿Bueno o Malo? ¿Dios o Demonio? ¿Respóndeme, Saga?

Saga miro perplejo a la armadura sin poder responder, fue cuando su reflejo salió del espejo tomando un cuerpo material, y respondió: Cuantas veces te lo debo repetir, yo soy el salvador de esta nueva era, y tu original portador, si él no interfiriera.

El reflejo miro a Saga y se lanzo a atacarlo, en ese momento, Saga despertó asustado, miro a su costado y vio a Saori quien se había quedado dormida con él, llevándose una mano a la cara intento tranquilizarse.

Saga: que fue todo eso.

Miro al suelo respirando agitadamente sobre lo que había soñado, mientras tanto en el techo de la casa de Géminis, Japeto estaba mirándolo.

Japeto: es muy fuerte, logro despertar antes de que lograra matarlo, pero a la vez, su armadura lo protegió, aun sumido en ese trance, este será un problema.

Hiperión llego al techo donde Japeto se encontraba para ver al caballero de géminis, quien se levanto para ir en busca de un vaso con agua.

Hiperión: es increíble que alguien haya salido de tu ilusión Japeto, pero ahora, tenemos dos problemas, el caballero de Leo, Aioria, empieza a aumentar su cosmo lo suficiente para hacernos frente.

Hiperión dejo de hablar para voltear y ver una figura que los observaba, ambos titanes se colocaron en guardia cuando la luna presto su luz rebelando a tal persona, era Saga, quien los observaba junto con Aioria.

Saga: asi que fueron ustedes, la visión que tuve, la causaste tú, Japeto de las dimensiones.

Japeto: Saga

Hiperión y Japeto se prepararon para batallar, Saga se disponía a atraparlos en la otra dimensión para que Aioria los atacara, en ese instante, los cielos se despejaron, todas las estrellas se mostraron. Fue cuando un gigantesco ser se presento ante ellos.

Hiperión: nuestro amo y señor Cronos.

Aioria quedo en shock al escuchar el nombre.

Aioria: ¿Cronos? Debes estar bromeando.

Saga: no lo están. Su cosmo, es el cosmo del verdadero dios de los dioses, que sucede aquí.

Cronos: no empezaran una batalla aquí, no es el momento, regresen conmigo.

Cronos volvió la mirada a Saga quien se encontraba firme mirándolo.

Cronos: Saga, quien se dice es casi un dios, tu estas destinado, a dar un gran cambio a este mundo, nos veremos de nuevo, asesino de Abel.

Japeto se quedo mirando a Saga asombrado al escuchar lo que Cronos dijo, luego desaparecieron con Cronos.

Aioria: nuevamente deberemos pelear.

Saga: asi es, los titanes, preparan algo, aquello que vimos, solo fue la esencia vital de Cronos.

Aioria: ¡quieres decir que!

Saga: Asi es, quieren darle de nuevo el cuerpo a Cronos, el cual le fue arrebatado por su hijo y sellado en este mismo lugar.

Aioria: ¡aquí mismo dices!

Saga: el Mega Drepanon, vienen por eso.

Saga y Aioria se quedaron de pie mirando el cielo despejado que había dejado la aparición de Cronos, ahora los caballeros dorados se verían puestos a prueba, pues un dios caído, un dios de dioses, había despertado. Mientras Cronos se encontraba en el sitio de reuniones con sus dos sirvientes.

Japeto: mi señor, pudimos matarlos.

Cronos: no, ahora, les encomendare otra misión, Hiperión, Japeto, vayan y despierten a los 9 titanes restantes.

Hiperión: y el santuario mi señor, ¿Qué hacemos con ese lugar?

Cronos invoco a varios seres gigantescos los cuales estaban cubiertos por una capa, Hiperión se dio cuenta que se trataban de los gigantes que Urano, el padre de Cronos había encerrado en el tártaro.

Hiperión: ¡los gigantes, pero, quien los dirigirá!

Cronos: aquel que pudo manipular a un dios, y se entrego a la maldad por completo.

Cronos alzo su brazo sacando del suelo una sombra la cual empezó a tomar cuerpo físico y se mostro ante los dos titanes.

Japeto: PERO SI EL ES.

Cronos: el hermano gemelo menor de Saga, Kanon, veremos si Saga, a quien se le considera casi un dios, se atreve a matar a su propio hermano.