CAPÍTULO 10

LA DE CABELLO NEGRO AZABACHE

Descargo de Responsabilidad: Los personajes de Vampire Academy no me pertenecen.

R POV

No quiero levantarme…

Sentí los ligeros rayos de sol sobre mi brazo, que anunciaban el inicio de otro día mas y aunque mi cabeza me decía que debo despertar, mi cuerpo no quiere hacerlo…hace mucho que no había tenido un descanso tan bueno como este…

Sin embargo tenía que volver al mundo. Intente moverme un poco, pero no pude hacerlo…un momento.

¿Por qué no puedo moverme?

Mis ojos se abrieron al instante. Mire a mi alrededor…ok…esta no era mi habitación… ¿en dónde diablos estoy?

La cama se movió un poco, giré mi cabeza a la izquierda…Mierda.

Dormí con Dimitri…estoy en su cama…en su habitación…

Cerré los ojos y traté de recordar lo que sucedió anoche. Lo último que recuerdo es que estábamos en el techo, nos besamos un poco…bueno mucho…

Y después recuerdo que nos quedamos un buen tiempo mirando el cielo y luego…nada. ¿Qué paso anoche?...acaso tuvimos…no, no lo sé.

Dimitri tenía su brazo alrededor de mi cintura, pero yo necesitaba salir de aquí, así que empecé a girar mi cuerpo tratando de no despertarlo, me costó pero lo hice. Ahora estaba frente a él y tuve éxito ya que Dimitri seguía dormido.

Sabía que debía levantarme, pero nunca antes lo había visto así, las facciones de su rostro estaban más relajadas y sin esa mirada calculadora, parecía incluso más joven, tenía los labios un poco entreabiertos y algunos mechones de su cabello caían en su rostro…no es de extrañar que tenga a tantas mujeres locas por el…Dimitri realmente es muy, muy atractivo.

Bien…tenía que levantarme. Con cuidado alce su brazo para salir pero no llegue muy lejos, ya que él cerro su brazo alrededor de mí y me llevo más cerca, de manera que mi cabeza estaba apoyada en su pecho…mencione que no llevaba camiseta?

_ ¿A dónde ibas?

Preguntó con voz ronca. Levanté la cabeza y lo miré, aún tenía los ojos cerrados pero estaba muy despierto, solo espero que haya seguido dormido cuando lo observaba o esto sería muy embarazoso.

_ ¿Por qué estoy aquí?... ¿qué paso anoche?

No podía seguir con la duda. El abrió los ojos y me miró.

_Te dormiste cuando estábamos en el techo.

Respondió.

_Me dormí?...y por qué no me despertaste?

Sé que ayer estaba muy cansada, pero aun así, no estaba en mis planes dormir aquí.

_Porque te vi dormir tan profundamente que no quise despertarte. ¿Eso fue malo?

Levantó una ceja.

_Bueno…no…pero – me calle al darme cuenta de algo importante– ¿Qué hora es?

Me senté de golpe y empecé a buscar mi teléfono o algún reloj.

_Las 6 de la mañana.

Respondió Dimitri sentándose al igual que yo. Solté un suspiro de alivio.

_Por lo menos no es tarde.

Froté mis ojos y pasé una mano por mi cabello, seguramente estaba hecho un desastre al igual que mi ropa…

_ ¿Dónde está mi ropa?

Hasta ahora me di cuenta que llevaba una solo una camiseta…era grande, tenía mi ropa interior, ¿eso era una buena señal, verdad?

_La deje sobre aquella silla.

Dimitri señaló con su mano la esquina derecha de la habitación y efectivamente ahí estaba. Entonces me di cuenta de lo que acababa de decir.

_Tú…tú me quitaste la ropa…?

Lo miré y sentí mis mejillas arder mientras esperaba su respuesta, aunque sabía que no era necesario.

El sonrió, lo cual no ayudo mucho a mi situación.

_Si, no habrías podido dormir bien con la ropa puesta, o si? – fruncí el ceño y antes de que pueda refutar, él se adelantó – Y si tanto te preocupa, no hice nada además de ponerte la camiseta.

Salió de la cama, tenía puesto unos pantalones de pijama oscuros que le quedaba demasiado bien. Quité mis ojos de su cuerpo antes de que él lo notara.

_Tomare una ducha. Si quieres algo de comer puedes encontrarlo en la cocina.

Dicho esto entro al baño.

Cerré los ojos y tomé una respiración profunda. Al escuchar el agua correr, me di cuenta de que seguía en la cama, así que rápidamente me levanté y caminé hasta la silla con mi ropa, para empezar a vestirme.

Me sentía aturdida, pero no sé, si por el hecho de que dormí, literalmente, dormí con Dimitri o el hecho de que él no se aprovechó de la situación, digo, no me habría sorprendido que lo hubiera hecho.

Sin embargo no lo hizo.

Terminé de vestirme y pasé una mano por el cabello para tratar de arreglarlo un poco. Di un vistazo a la habitación para asegurarme de no olvidar nada y salí. Pero cuando estaba cerca de la puerta mi estómago se quejó.

Bueno…tal vez debería tomar en cuenta las palabras de Dimitri…

Con esa idea fui a la cocina y busque algo de comer. Encontré cereal, abrí el refrigerador y saque la leche, serví todo en un tazón y me senté a comer. Aunque no era tarde me apresureé en terminar, porque aún tenía que ir a mi habitación a tomar un baño, cambiarme de ropa e ir a la cafetería.

Me tomo cerca de 10 minutos acabar el cereal, lave el tazón y lo deje en su lugar…como si no hubiera pasado nada.

Dimitri aun no bajaba, lo cual me hacia las cosas más sencillas. Abrí la puerta… Y siguen llegando sorpresas…

_ ¿Quién eres tú?!

La mujer frente a mí no parecía muy feliz de verme.

_Eh…yo estaba a punto de irme.

Quise pasar por su lado para salir, pero para mí mala suerte, ella se paró frente a mí, impidiéndome el paso.

_Responde mi pregunta.

Cruzó los brazos y me dio una mirada fría.

_No tengo por qué hacerlo.

Le devolví la mirada.

_Ah…claro, tú debes ser una esas, que Dimitri tanto usa para divertirse.

Dijo con tono condescendiente.

_Para que lo sepas, no lo soy y si no…

_Rose, ¿con quién estás hablando?

No pude terminar de hablar, gracias a que Dimitri se apareció. Las dos giramos para verlo, estaba parado en medio de las escaleras, tenía el cabello mojado y al parecer hoy no pensaba llevar camiseta…

La mujer con la que estaba discutiendo, me empujó y entró para ir directamente hacia él.

_Dimka, no puedo creerlo, al fin nos vemos después de un año separados.

Enredó sus manos en el brazo de Dimitri y le hablo con voz dulce.

_Tasha que haces aquí?

Le preguntó.

_Llegue ayer y quise verte.

Sonrió como si fuera una niña de 5 años.

_Creí que te quedarías al menos un mes más en Londres.

Respondió Dimitri.

Vaya…parece ser que ellos tienen mucho de qué hablar y yo no tengo nada que hacer aquí. Jalé de la perilla y cerré la puerta.

Seguramente ella es su verdadera novia. Los dos parecía muy cercanos, incluso lo llamo Dimka al igual que lo hace Iván y por lo que me explicó, es un apodo ruso para Dimitri.

Debo admitir que hacen una buena pareja, ella es esbelta y casi tan alta como Dimitri, sus ojos azules resaltan muy bien con el negro azabache de su cabello y claro, es tan arrogante como él.

Si, definitivamente son el uno para el otro.

Pero entonces, sí la tiene a ella, ¿por qué Dimitri insiste en estar conmigo?...

Que tonta…a él le divierte torturarme…después de todo Tasha tenía razón en algo.

Abrí la puerta de mi habitación y no encontré nada fuera de lo normal, a excepción de una persona.

_Mira quien acaba de llegar…

Avery estaba parada frente a mí, seguramente estaba esperándome toda la noche para hacer una de sus estúpidas bromas, al menos algo bueno salió de anoche.

_Estabas preocupada por mí?

Le respondí y me quité la chaqueta.

_Sabes Rose, cuando te conocí, realmente creí que podríamos ser buenas amigas, pero no imaginaba que fueras tan zorra.

Lo único que me faltaba era tener que lidiar con esto…

_Mira Avery, no me interesa lo que pienses o no de mi – camine hasta estar a un paso de ella – Pero te lo diré una vez más, deja a un lado tus juegos de niña boba y no te metas conmigo o me asegurare de dejarte tan mal que ningún cirujano podrá ayudarte!

Giré y entré al baño, cerrando la puerta con seguro.

D POV

Salí del baño y no encontré a Rose en la habitación. Tal vez estaba en la cocina o quizá ya se fue, aunque no escuche que hayan cerrado la puerta…

Empecé a vestirme hasta que escuche voces que venían de abajo. Me coloqué un pantalón y baje a ver de qué se trataba. Me quedé a mitad de las escaleras cuando vi a Rose, estaba de espaldas hacia mí y hablaba con una mujer?…

_Rose, ¿con quién estás hablando?

Pregunté. Entonces ella y la otra mujer voltearon a verme. No puede ser…

_Dimka, no puedo creerlo, al fin nos vemos después de un año separados.

Natasha Ozera estaba aquí… y yo que pensé que tenía tiempo para arreglar ese asunto, al menos unas semanas más.

_Tasha que haces aquí?

Intenté ser cortes, pero con ella nunca me era fácil serlo.

_Llegue ayer y quise verte.

Sonrió dulcemente.

_Creí que te quedarías al menos un mes más en Londres.

Repliqué, su presencia aquí, complicaba todo.

No fue hasta que escuché el golpe de la puerta, que supe que Rose se había ido. Tendré que esperar hasta la noche, para saber que le dijo Tasha mientras yo no estaba presente.

_Y me dirás quien es ella?

Tasha inquirió. La mire un momento, pensé en una respuesta y creo que la encontré.

_Es mi novia.

Quité sus manos de mi brazo y me dirigí a la cocina.

_ ¿Qué?

Tasha me siguió y yo tomé un vaso de jugo mientras esperaba más de su reacción.

_De acuerdo…aún quedan unos meses antes de que anuncien nuestro compromiso, supongo que puedes hacer tanto como quieras durante ese tiempo. – seguí bebiendo y me quede callado – Solo te pido que no hagas publico tu pequeña aventura.

Ahora si estaba actuando como la Tasha que siempre, supe que era.

_No lo creo.

Repliqué. Vi el enojo en sus ojos aunque ella trató de disimularlo.

_ ¿Qué quieres decir?

_Que yo hablé con mi padre y le dije que no estoy de acuerdo con este matrimonio arreglado.

Dejé el vaso en la mesa y la miré.

_No puedes estar hablando en serio…a qué se debe esto?, es por esa pequeña zorra que salió de aquí? Crees que ella es mejor que yo?...

El tomé de los brazos con rudeza y mi acto la hizo callar, ahora era el momento de que yo hable.

_Mira Tasha, ni tú, ni mi padre van a obligarme a hacer algo que no quiero. NO ME CASARE CONTIGO!, además que sea la última vez que insultas a Rose, ella es MI NOVIA y no una aventura como tú piensas.

La solté y me alejé unos pasos para calmarme.

_Entones que piensas hacer?, casarte con ella?... – rio – Eso sería absurdo.

_Si quiero hacerlo, créeme que lo haré. Ella es un millón de veces mejor que tú.

Deje la cocina y subí a mi dormitorio, solo espero que Tasha lo entienda y se vaya. Cuando llegue, cerré la puerta y camine hacia la ventana, no pienso casarme por obligación, eso es seguro, pero sé que defender esa idea va a costarme y mucho.

Vi a Tasha entrar a su auto y arrancar, entonces voltee para terminar de vestirme. Pero al caminar hacia el closet no pude dejar de mirar la cama desecha y darme cuenta que lo de anoche realmente sucedió.

Rose durmió aquí…conmigo…

Escena Retroceso

Era la primera vez que Rose me devolvía un beso con una intensidad, que podría decir incluso mayor a la mía, no me molesta en absoluto; desde que la conocí ella provoco sensaciones diferentes en mí y creo que cada vez son mayores.

Me es difícil entender cuáles, pero identifico con claridad algunas, como la lujuria…y el deseo, porque cada vez que la toco o la beso, mi interior entra en combustión espontánea y sé que solo ella puede calmar este fuego o acrecentarlo más.

No sé cuánto tiempo paso, pero ella se retiró, nuestras respiraciones eran muy agitadas, rose apoyo su frente sobre la mía, tenía los ojos cerrados; yo en cambio tenía la vista fija en sus labios, que estaban más rosados e hinchados, no me contuve y le robe otro beso. Este duró menos que el anterior y me dejó con ganas de más.

Rose se levantó de mi regazo y se echó sobre el techo, tenía la vista perdida en el cielo. No dije nada e imite su posición.

_Esto es realmente hermoso…

Susurró.

No tanto como tú…pensé.

La miré todo el tiempo por el rabillo de mi ojo. Pasaron unos minutos y se quedó dormida, me senté. No sabía si debía despertarla o no, pero estaba tan tranquila que parecía un ángel.

Me quede observándola un tiempo, intentando descifrar por qué Rose Hathaway me causaba tal efecto que era capaz de hacer cualquier cosa para tenerla conmigo.

Pero no pude encontrar la respuesta esta noche. La tomé en mis brazos y con cuidado la llevé adentro, a pesar de todo el movimiento ella nunca se despertó…o tenía un sueño muy profundo o realmente estaba muy cansada.

Pensando en lo último, decidí llevarla a mi habitación. La dejé sobre la cama y fui al baño mientras pensaba que hacer.

Me refresqué el rostro y cuando volví, ella seguía dormida. Quizá debería quedarse…aunque una pequeña parte de mí, me decía que la despierte para que se vaya; pero mi egoísta deseo acalló esa voz.

Fui a mi closet y saque una antigua camiseta blanca, me pare frente a ella y con nerviosismo empecé a desvestirla, no estoy seguro si los nervios se debían al miedo de que se despierte en cualquier instante o era debido a que no sabía si podría controlarme.

Claro, nunca me aprovecharía de ella o de cualquier otra mujer, solo tenía que recordar eso.

Con cuidado le quite la chaqueta y la blusa, espere unos minutos, pero Rose no despertó. Seguí con mi trabajo, le quite los zapatos, desbroché el botón de sus vaqueros y fui deslizándolo por sus piernas.

Cuando finalmente retire todas las prendas, las recogí y las deje sobre una de las sillas. Volví la vista hacia Rose y no pude evitar recordar las muchas fantasías que tenía sobre ella y ahora estaba aquí…

Me acerque con la intención de colocarle la camiseta, pero mis manos ansiaban tanto tocar su piel, que no pude evitarlo. Rose era tan hermosa, que dolía…en verdad dolía.

Acaricié suavemente las curvas de su cuerpo, el blanco de su ropa interior la hacía ver tan pura que deposite besos fugaces donde pude. Tal vez nunca la tendría como deseaba, pero el recuerdo de este momento se quedaría conmigo.

Finalmente la vestí con la camiseta y la abrigué con las colchas. Una vez hecho, me cambié de ropa para dormir y me acosté a lado de ella. Sé que debería sentirse extraño hacer esto y aún más para mí, pero lo cierto es que no era así.

Abracé a Rose por detrás y supe que no podía haber algo más correcto que esto.

Fin de Escena Retroceso.

El vacío que siempre sentía, anoche desapareció y estaría mintiendo si dijera que no quiero volver a repetirlo.

R POV

Era las 8 de la noche y mi turno finalmente había terminado.

_Rose, ¿estás bien?

Meredith entró al vestidor.

_Si. ¿Por qué lo preguntas?

Respondí mientras empezaba a quitarme el uniforme.

_Bueno, porque todo el día estuviste callada y…parecías molesta…

Me detuve un momento y fruncí el ceño.

_Lo siento, hoy no fue el mejor de mis días, no creí que se me notara.

Repliqué. Meredith se acercó y me dio un abrazo.

_Rose, no te lo dije para que te disculpes – me miró – Solo quería saber si estabas bien.

Solté un suspiro y ambas nos sentamos en la pequeña banqueta que había al medio.

_Estoy bien Meredith, solo tuve un par de problemas…

_Sobre tu novio?

Preguntó.

_Novio?...

No recuerdo haberle contado nada acerca de Dimitri.

_Si…no lo vi, pero el dúo de rubias no dejaba de hablar de él y lo que pasó contigo…

Respondió.

_Debí imaginarlo…pero, si, se puede decir que tiene que ver con él, aunque es complicado…

_Puedo escucharte, tal vez te sientas mejor hablándolo.

Insistió.

_Es que la verdad… - no sabía cómo empezar – Es culpa de Dimitri, desde que lo conocí ha sido un dolor en el culo. Primero todos se ponen en mi contra por algo que ni siquiera tengo la culpa, pero claro, Dimitri es la víctima, después se propone hacerme la vida imposible y…oh, es muy bueno en eso. Por el tuve que perder mucho y encima de todo, tengo que soportarlas a ellas…para comenzar Avery y sus estupideces y como si no fuera poco ahora esta Tasha que se cree tener todo el derecho sobre Dimitri y si, quizá lo tenga. Pero eso no debería importarme, sin embargo me molesta y odio que me moleste, pero lo odio más a él por hacerme sentir así. Estoy cansada de tener que lidiar con cada mujer que tuvo o tiene algo con Dimitri. Dime Meredith a cuantas más tengo soportar, porque yo no creo que pueda seguir haciendo sin que termine matándolas a todas.

Al final de mi diatriba me quedé sin aliento, ni siquiera me di cuenta cuando me puse de pie.

_Te sientes mejor?

Me preguntó con tono suave.

_Siendo honesta, sí. Creo que lo necesitaba.

Y la verdad, me sentía como si un gran peso se hubiera liberado de mis hombros.

_Bueno, no soy una experta en estos temas…pero creo que tu problema, es que estas celosa.

Respondió.

_Espera ¿qué?...claro que no. No oíste lo que dije, lo odio.

_Entonces por qué aceptaste ser su novia?

Preguntó confundida.

_Ahora no puedo explicarte esa parte…

Dije vagamente.

_Está bien, pero por lo que vi, lo quieres…a pesar de todo.

Negué con la cabeza.

_Meredith…

_Rose, a veces la mente no quiere admitir lo que tu corazón ya sabe…

_Y eso que significa?

Ahora si estaba confundida. Al ver mi expresión Meredith sonrió y fue a su casillero.

_Tu sola te darás cuenta. Ahora cámbiate de ropa y ve a descansar.

Con mi cabeza llena de mil ideas, hice lo que ella me dijo. Me sentía más calmada, recogí mis cosas, me despedí de todos y salí rumbo al campus.

Durante el camino a la universidad trate de no pensar en nada, el camino fue corto o al menos eso me pareció. Fui directo a mi habitación, quería tomar un baño y meterme a la cama.

Era cerca de las 9 de la noche y no había muchas personas en los pasillos, abrí la puerta de mi dormitorio y en el instante que di un paso dentro escuche un sonido extraño y…

SPLAHS!

Pintura…estaba bañada en pintura!

Usé mis manos para quitarme el líquido de los ojos, pero me basto con oír la estruendosa risa de Avery.

_Considérate muerta…

Dije entre dientes.

Sin importarme manchar toda la habitación corrí hasta ella, su inútil intento de huir no le sirvió. La tomé del cuello y la lancé al piso, con mi peso sobre ella fue fácil darle la bofetada que tanto se merecía.

_Perra!... – gritó – Quítate!...quítate…

_No. Tú te lo buscaste!

Volví a golpearla, esta vez use mi puño y conectó perfectamente con su ojo. Ella agarró un mechón de mi cabello y lo jaló con fuerza, logrando que me descuide un momento, pero no lo suficiente.

_Soporte muchas de tus idioteces, pero no más. Te lo advertí.

Seguí dándole bofetadas mientras ella trataba de alejarme. Sin embargo, no pude seguir debido a un par de brazos fuertes que me arrastraron lejos.

_Suéltame!...

Intenté zafarme.

_Roza cálmate. – me sostuvo con fuerza, pero seguí forcejeando – Cálmate…porque no te soltare hasta que lo hagas.

Dijo con voz dura. No tenía mucha opción, así que traté de meter aire a mis pulmones y cerré mis ojos. Dimitri sintió el cambio en mí y sus brazos se aflojaron un poco pero no del todo.

_Vamos.

Me guió a la salida y fue entonces que pude ver el revuelo que había causado. Casi todos estaban reunidos afuera de la puerta, me veían como si tuviera dos cabezas y con una mirada atrás, fue suficiente para entenderlo.

Avery estaba en suelo, inconsciente.

Dimitri me llevó por los pasillos hasta salir del edificio, atravesamos el campus en silencio, aun me sostenía, pero en este momento no me importaba. Finalmente llegamos a la cabaña.

Él abrió la puerta y una vez dentro caminamos hasta su habitación. Dimitri me soltó y fue a su closet, saco algunas prendas y las metió al baño. Todo el tiempo me mantuve callada. Volvió por mí y me ayudo a entrar.

_Aquí tienes todo para quitarte la pintura y también ropa limpia. Cualquier cosa que necesites solo llámame.

Dicho eso, salió del baño y cerró la puerta.

Me sentía entumecida, pero necesitaba quitarme esta pintura. Me desvestí y abrí la llave de la ducha, entonces el agua tibia cayó sobre mi cuerpo, la pintura verde fue saliendo de mi piel, miré mis manos. Mis nudillos estaban rojos y tenia algunos rasguños en los brazos.

Mi cabello tardo en volver a la normalidad, pero lo hizo. Tomé un poco del shampoo de Dimitri para terminar de limpiarlo. Usé una buena cantidad de gel de baño para mi cuerpo y me quede pensando en todo y nada a la vez, hasta que el agua empezó a enfriarse.

Cerré la llave y tome dos toallas, una para mi cabello y la otra para mi cuerpo. Caminé hasta llegar al espejo, con mi mano limpie el vapor que lo empañaba y mire mi reflejo.

No era diferente al de esta mañana, pero de alguna forma no me sentía igual… ¿Qué hubiera pasado si Dimitri no habría llegado?...

Sin ganas de seguir mirándome, baje la cabeza y encontré un frasco…era la loción de afeitar que usaba Dimitri. Lo abrí y aspire el olor, era extraño pero me relajaba.

Finalmente me vestí. Dimitri me dejo unos pantalones de chándal, y una camiseta. Me quedaban grandes, pero no tenía nada más que usar.

Sequé mi cabello y abrí la puerta. No había nadie en la habitación, así que baje las escaleras.

_Entonces se recuperara?

Dimitri hablaba con alguien por teléfono. Me apoye en la pared y me quede en silencio.

_Bien…infórmame cualquier cosa.

Colgó y volteo. Puedo decir, que se sorprendió al verme.

_Terminaste… ¿tienes hambre?

Preguntó. No hable pero negué con la cabeza.

_ ¿No piensas hablar?

_ ¿Qué paso con ella?

Mi voz salió ronca y sin emoción.

_Está internada en un hospital cercano, sus lesiones no son tan graves, pero tendrá que quedarse ahí por unos días.

Respondió.

Asentí y baje la cabeza.

_Debes estar cansada, vamos arriba.

Tomó mi mano y deje que me llevara de vuelta al dormitorio. Una vez dentro, quitó las colchas y me ayudo a acostarme. Después de hacerlo se alejó, creí que se iría, pero cuando sentí el cambio de peso en la cama, supe que no era así.

Pasaron unos minutos y la misma pregunta volvió a atormentarme... ¿Qué hubiera pasado si Dimitri no habría llegado?...

Sin darme cuenta un par de lágrimas se deslizaron por mi rostro y como si lo hubiera notado, Dimitri me abrazó y me hizo girar del tal modo, que mi cabeza descansaba en su pecho.

_No te culpes por lo que sucedió Roza…

Su voz era suave, cerré los ojos y aspire de nuevo el aroma de su loción y me sentí aún más reconfortada, pero eso no evito que algunas lágrimas siguieran escapando. Dimitri besó mi cabello y murmuro algunas frases en ruso. No las entendía, pero me ayudaron a calmarme.

_Estoy contigo…duerme tranquila…

Fue lo último que dijo y lo que si pude entender antes de dejarme llevar por la oscuridad.


¿Qué les pareció?...

Tasha finalmente apareció y la historia empezara a tomar forma.

Gracias por sus comentarios, me ayudaron mucho a realizar este capítulo. Espero haber aclarado las dudas que tenían, pero si no es así, no se preocupen, que el siguiente capítulo será totalmente claro.

Y les tengo una buena noticia.

Finalmente podré ponerme al día con la historia y eso quiere decir que las ACTUALIZACIONES SERÁN SEGUIDAS!... posiblemente tarde un día…a lo mucho dos, pero publicare los capítulos.

Espero sus revisiones y nos vemos el sábado.

Besos.