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Harry fue el primero en notarlo, supo de inmediato que algo andaba mal. Jack tenía las mejillas fibrosas y la respiración acelerada. Su frente escurría gotas de sudor que le pegaban finas hebras de cabello negro a la piel. Y cuando puso su mano sobre ella, sintió la inusual temperatura del bebé.

Frunció el ceño con un dejo preocupación bullendo en lo bajo de su estómago, preguntándose si debería despertar a Draco, quien estaba acostado junto a él, roncando de lo más sutil, con la plática del televisor murmurando de fondo.

Harry sostuvo a Jack y lo apretó contra su pecho; podía sentir que el ritmo de su corazón era acelerado y sintió que se le caía el alma a los pies. Mientras su propio pulso aumentaba, una sensación de terror se escurrió dentro de él. Un miedo que pocas veces había experimentado y que lo sacudió hasta el punto de querer encorvarse y llorar de desesperación.

"Jack," lo llamó con voz ahogada.

El bebé se encontraba desmayado entre sus brazos y el pánico había tomado control de su cuerpo.

"¡Jack! ¡Jack, despierta!" repitió con voz fuerte y clara.

Harry lo sacudió en sus brazos un poco y el bebé reaccionó repentinamente, estallando en llanto. De alguna forma, aquella reacción era una buena señal, pero Harry ni siquiera pudo sentirse reconfortado por eso. De hecho, su llanto era diferente. Dolorido e intenso. Un llanto agudo, uno que no reconoció en su bebé.

Draco despertó inevitablemente.

"¿Qué sucede?" preguntó confundido y su rostro se llenó de preocupación de inmediato. "¿Qué tiene?"

"¡No lo sé!"

"¿Cuánto tiempo tiene así?" Draco se aproximó para arrebatar al bebé de sus brazos. "Oh, dios, ¡tiene fiebre!"

Harry asintió, sintiendo por fin sus lágrimas cayendo por su rostro.

"No sé cuanto tiempo tiene así. Acabo de notar que su respiración no es normal. Además de eso, no se cuándo comenzó."

"¡Merlín! Puede tener varias horas así," exclamó Draco alarmado.

"¡Cállate!" respondió Harry frunciendo el ceño con coraje.

"¡Hay que hacer algo!" Draco se levantó de la cama, buscando sus zapatos. Ni siquiera se molestó en atar sus cordones. Harry también comenzó a moverse, examinando el suelo para encontrar sus pantalones descartados.

"Debemos llevarlo con la señora Weasley."

Draco asintió, ocupado en tapar el bebé con una manta.

Debía ser bastante tarde, porque cuando se aparecieron afuera de la casa de los Weasley, el viento les revolvía el cabello. Y con los llantos del bebé, las luces se encendieron.

Harry golpeó la puerta con desesperación. La señora Weasley abrió asustada, abrigándose el cuerpo con un camisón de color rosa. Ella los miró confundida por varios minutos, hasta que sus peores temores se hicieron realidad y el bebé vomitó sobre el hombro de Draco.

"Hay que llevarlo a San Mungo," dijo ella.

Los dos aterrados chicos siguieron a los Weasley al interior de la casa y después al hospital. Quizás una vida criando niños o simplemente el reto de cuidar a los gemelos, los hacia manejarse con experiencia en la recepción del hospital.

Al principio, Draco no quiso entregar al bebé a los Sanadores, pero Harry se lo arrebató de los brazos, llorando como un niño y tratando de contener sus lágrimas para aparentar ser un adulto.

"Calma Harry, todo estará bien," lo consoló el señor Weasley.

Pero cómo calmarse, si la pequeña criaturita por la que darías la vida está sufriendo sabe dios de qué cosa y no puedes hacer nada para remediarlo.

La recepción de San Mungo estaba casi vacía, apenas atendida y habitada por algunas personas, en su mayoría dormidas o hablando lúgubremente en tonos bajos, muy pocos poniendo interés en la conmoción, probablemente pensando en familiares propios que también habían desaparecido por las puertas dobles de urgencias.

"Arthur," dijo la señora Weasley mirando a Harry y a Draco de reojo.

"Chicos, vengan. Vamos a casa. Dejen que Molly se quede aquí. Si algo sucede nos informara de inmediato."

Draco asintió entre lágrimas, volteando constantemente hacia donde se habían llevado a su bebé. Harry lo guió con una mano.

Harry nunca había fumado en toda su vida, pero aceptó cuando regresaron a casa y Fred le alcanzó un cigarrillo. Sus pulmones se infestaron de humo y sus ojos se vidriaron mientras lo contuvo. Ginny quiso consolarlo de alguna manera, pero su abrazo se sintió vacío y, en cambio, tuvo el deseo de a tomar a Draco en sus brazos. Pero él estaba completamente derrumbado sobre un sillón, ocultando su rostro abatido entre sus brazos.

No tenía sentido que esto les estuviera pasando. No cuando las cosas comenzaban a pintar un poco mejor para ellos. Cuando por fin habían decidido qué hacer para cuidar de sí mismos y cuando habían logrado encontrar un lugar al que llamar hogar. El sentimiento de impotencia no se desvanecía de su pecho, ambos se sentían completamente responsables por lo sucedido y no estaban preparados para afrontarlo. Porque, ¿qué sabía ellos sobre cuidar niños, realmente? Eso es lo que pasa cuando dos muchachos quieren intentar construir un futuro, juntos.

No se suponía que algo así estuviera pasando. No ahora, ni nunca. Y todo era su culpa, de ambos. Quizás Jack había pasado demasiado tiempo con temperatura. Pensar en el daño que eso podría causarle o en la aterradora posibilidad de perderlo, los sobrepasaba por completo.

Harry se sacudió cuando una nueva ola de culpa lo envolvió. Soltó el cigarro y, olvidándose de su fachada de querer tomar control, se derrumbó en el mismo sillón que ocupaba Draco y lo aferró contra su cuerpo, ocultando su propio rostro y tratando de ahogarse en el aroma de su ropa. No importaban las buenas intenciones de sus amigos. ¡Dios, no! No era verdad. Si alguien quería a Jack como ellos, esos eran sus amigos.

Pero ellos no entienden la pena amarga que consume a los padres primerizos cuando lo desconocido ataca a su pequeño bebé de casi 8 meses. Que es quizás lo más hermoso que comparten y poseen.

Eventualmente los gemelos y Ginny se fueron a la cama. Hermione llegó en las primeras horas de la mañana. Pero ninguno de ellos, ni el señor Weasley, pegaron el ojo en toda la noche.

A las seis, Molly llamó por la chimenea. Arthur fue a tomar su lugar en la sala de espera. Y ellos esperaron a que ella les dijera las noticias:

"El bebé está estable…, pero terriblemente enfermo. Los Sanadores no tienen ni idea de que pudo haber tomado. Pero parecen consternados y han comenzado a hacer preguntas. Lo hemos registrado como nuestro nieto. Así que no saben nada de ustedes…"

Harry asintió preocupado. Draco se talló los ojos rojos e hinchados.

"Escuchen bien chicos. Necesito que piensen bien que le han dado en los últimos días…Es importante."

"¡No lo sé!, papilla, verduras, algo de pollo…" contestó Harry. "No le damos nada además de su comida…"

Ella asintió comprensiva aunque su propio rostro lleno de consternación. "¿Están completamente seguros?"

"Le compramos un chupón, pero lo mantenemos limpio. Draco lo pone a hervir en casa…"

"Lo hacemos también con los biberones", completó Draco con voz rasposa.

"¡Debe haber algo chicos!, algo que se haya metido a la boca… En esta etapa lo hacen todo el tiempo. Además los sanadores me explican que solo puede ser intoxicación, le han hecho pruebas, y no tiene ningún tipo de gripe o infección."

Harry gimió derrotado.

"¡¡No lo sé!! ¡No lo sé!, siempre le quito las cosas peligrosas. Estoy seguro de que lo hemos estado cuidando…"

"Calma, Harry. Piensa un poco más. Trata de recordar", dijo Hermione, posando su mano sobre su hombro.

Draco abrió los ojos de repente: "De echo…", dijo cada vez más poseído por el pánico. Volteando a ver a Harry. Pero este negó con la cabeza. "Si hay algo. ¡¡Harry, recuerda!! El hombre lo dijo: "Necesitarán recordarlo""

"Oh dios…"

"¿Qué sucede?", preguntó la señora Weasley con urgencia.

"Oh dios… Sí, sí hay algo."

"Hace unas semanas…, un hombre en el bosque nos compró una flor por 50 galleones. Una con la que Jack estuvo jugando…"

"¡¿Qué?!, Harry, ¿aceptaste dinero de un extraño?" dijo Hermione alarmada. "¿Por qué no me habías dicho de esto?, ¿Es de ahí el dinero que han conseguido para mudarse?"

"No pensamos que fuera importante…", dijo Harry. "Aparentemente no tiene relación alguna."

"Pero la tiene. ¡Y la tiene toda, maldito imbécil!", gritó Draco enfurecido. "Jack se metió a la boca un pétalo; recuerdo que se le pintaron los dedos con la sustancia, y luego el hombre nos dijo…, él nos dijo… ¡Carajo!".

Las lágrimas habían comenzado a caer de los ojos de Harry de nuevo. "Luna azul…"

"Es el nombre de la flor. Luna Azul", completó Draco frustrado.

"Será mejor que vengas conmigo Harry…, debemos decirle a los Sanadores de inmediato", dijo Molly levantándose. Volviendo a ponerse su chal rosado, con el que había tapado su camisón.

"¡Yo quiero ir también!", dijo Draco histérico. "Tengo que ir".

"¡No puedes! No pueden saber que es nuestro", le dijo Harry con el ceño fruncido.

"¡¿Qué derecho tienes…", preguntó enfurecido "…a prohibirme ir?!"

"No servirá de nada que vayas…, quédate aquí", le ordenó Harry sentándolo de nuevo el sillón.

Pero Draco forcejeó varios minutos para soltarse.

"Quédate por favor…", pidió Harry perdiendo su fuerza para combatirlo. "Por favor…"

Draco se soltó a llorar, pero se sentó. Sus lloriqueos acompasados por el canto de las aves y el amanecer pintando el horizonte. Harry sintió un escalofrió recorrerle el alma. Dio un beso sobre su frente, y siguió a Molly con paso estoico hacia la chimenea.

San Mungo, por la mañana, era igual que cualquier otro día. Una mujer esperaba en la recepción de urgencias con su mano atorada en un tostador. Un hombre tenía un ojo parchado con una misteriosa bolita en su mano llena de sangre. Y un niño esperaba junto a sus padres con un brazo entablillado.

A las siete de la mañana, los Sanadores daban informes a los familiares de los pacientes que habían ingresado en la noche, hablando en tonos bajos y serios que rodaban en el silencio. Arthur escuchaba paciente a uno, cuando ellos arribaron. Y después de explicarle rápidamente lo que sabían, el hombre consultó con su equipo. No fueron buenas noticias tampoco las que trajo.

"Lo siento señores. Luna Azul es un ingrediente principal para un veneno, está prohibido por el ministerio y no podemos tener aquí muestras para crear un antídoto. Sin embargo, si tan solo pudieran encontrar un pétalo - y no estoy sugiriendo que vayan a comprarlo al Knockturn Alley, porque es ilegal que un médico se los diga - dicho Sanador no dirá una palabra por su juramento si es que lo hacen", anotó con voz sospechosa. "Podríamos hacer el antídoto dentro de 24 hrs."

Harry asintió: "Los demás y yo iremos de inmediato…"

"Vete con cuidado, Molly y yo esperaremos aquí".

Él asintió y escuchó un poco más del sanador antes de aparecerse de regreso la casa de los Weasley.

"…es mucho más difícil de diluir de la sangre, el Bezoar necesita una infusión creada del mismo componente tóxico para funcionar…, además de otras estupideces que incluyen runas, y conjuros que de los que no tengo ni idea…", explicó Harry a los demás.

"¿Y crees que podamos encontrar esa flor?", preguntó Fred.

Harry lo miró nervioso. "Tenemos que. De no hacerlo, morirá…"

"No te preocupes Harry, la encontraremos…", apuntó Ginny. "Será mejor que nos dividamos. Fred y George pueden buscar en Hogsmeade. Hermione y yo iremos al callejón Knockturn."

"¡No las dejaremos ir ahí solas!", dijo George indignado. "Mejor cambiemos".

Ella rodó los ojos, pero asintió.

"Nosotros iremos al bosque de nuevo, quizás haya otra creciendo por ahí…"

Draco asintió, y Harry se detuvo para mirarlo. Su rostro tenía la misma determinación. Sin embargo, también estaba pálido. Con líneas secas de lágrimas pintadas en las mejillas. Y los ojos rojos, inyectados de venas.

Los demás salieron apenas se pusieron las chaquetas, pero Harry espero a que se quedaran a solas. Porque desde el comienzo habían estado rodeados y sentía la enorme necesidad de consuelo privado.

Un momento a solas para expresar que ambos estaban en esto, y que el dolor era de ambos. Así que tomo su mano suave y muy diferente a la suya propia. Las puntas de sus dedos estaban heladas, pero la tibieza de su palma fue una gran diferencia.

Compartieron una mirada. Y Draco le dio un apretón.

"La encontraremos…", dijo Harry. Sin embargo, el miedo relacionado al fracaso se revolvió como tormenta dentro de él.

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Había cierto sentido de deja vú al caminar por el bosque a la misma hora, buscando el suelo con insistencia. Pero esta vez, no había brillo azul etéreo e irrealen la tierra opaca. Barrieron con pies y miradas las largas extensiones de árboles y plantas, pero no había rastro de la pequeña traidora. Tan hermosa y tan mortal. Escurridiza. Silenciosa. Como si tuviera vida propia y se escondiera. Como si corriera de las manos que apartan los extraños setos de flores blancas, amarillas, y rojas.

¡Seguro que no era la única!, pensaban desesperados. Y sí, quizás había más dentro de lo profundo del bosque, acostadas y tan apretadas que sólo parecerían una gran manta azul, abandonas en una extraña oscuridad. Custodiadas por bestias mortales que sólo podrían alimentarse de ellas.

O solamente una. Con el tallo doblado, sin que el mundo supiera siquiera de ella. Pero entonces, ¿por qué tenia que pasarles a ellos? ¿No había otros padres primerizos caminando por el bosque para que tuvieran la infortunada suerte que ahora recaía en ellos?

Harry sabía bien. Sin el bebe una gran parte de su alma moriría. Irremplazable. Con un hueco para seguir adelante. Nunca, nunca se recuperarían. No tendrían más. Ninguno como él. Su relación no aguantaría tan fuerte prueba. No se creían tan fuertes para resistirlo. Quizás Draco lo abandonaría. Eso o permanecer juntos con la sombra de un hijo caído, pasando los años, y preguntándose de quién había sido la culpa hasta los últimos momentos de sus vidas.

No parecía razonable.

Harry soltó un grito, y desesperado, se dejó caer en la tierra. Sus uñas escarbando a la sombra de un árbol, esperando encontrarla como una trufa. Rasgando y ensuciando sus manos. Lastimándolas, dejando que la tierra llenara sus puños.

"¡No está!, ¡no hay ninguna…!"

Draco se sentó junto a él, sin palabras para expresar. Abatido y consumido. Repentinamente más maduros. Una línea más marcada sobre sus auras. Desesperanzados.

"Quizás…los demás tuvieron suerte."

Harry asintió. No queriendo aceptar la derrota. Ni si quiera por que esta apretada contra su frente. Nunca. Nunca sin pelear.

Continuara….

Oi Hola, segunda actualización en Marzo. ¿Qué dicen de una tercera?..

Por cierto, muchas gracias por sus reviews. Me ponen muy feliz y le dan mucho sentido a mi vida. En serio, en especial cuando tienes toda tu entrega en un proyecto.

Vampisandi muchas gracias por llamarme genio del angst. La verdad hay una lista muy grande de personas en donde vivo que estoy segura te dirían que soy todo lo contrario a un genio después de mi gran fracaso académico. Y cuando logre salir de la depresión de eso, solo tuve que mirar mas alla de la arrogancia con la que me educaron.

Que puedo ver y entender que no soy buena en nada.

Sabemos bien que este fic nunca llegara a ser algo tan grande o bueno como una novela latinoamericana. Por lo que significa que tampoco soy buena escribiendo.

Con esto no quiero ir en contra o restar importancia en tus review. Por el contrario!!.

Quiero que comprendan entonces cuan importante es para mi cada pequeño Review. Y si…que me den las nalgas.., digo Palmas. (Mal intento a chiste…)

Los reviews vienen de un pequeño lugar llamado Fandom, en donde yo. Lo contrario a una genio. Realmente hace algo bien.

Además, no olvidemos nunca, nunca, nunca, DE los nunca. A mi Beta, maravillosa, hermosa, increíble.- Adorable-Estoy enamorada de ti- fantástica. Eres la mejor. Y te quiero presumir con todos.

Mi querida Liwk.

(se oyen aplausos)

Me siento contenta a pesar de mi resaca de fin de semana. Y siento la necesidad de decirle a todo el mundo que los amo.

Enigmatek te amo.

Kary te sigo amando (y probablemente hasta el ultimo dia de mi vida, aun que me ignores ahora la mayor parte del tiempo, e intentes negarte que esos días de amistad sucedieron).

Liwk como dije arriba…te mega amo.

SARAHI te amo. Y si, vamos por esas dos actualizaciones mas!.

Aghata malfoy-uchiha. Gracias, y yo te mando a que me ames!!, Amameee!!.

kogu17 yo creo que si se aborda el mpreg. Pero no se explota correctamente. Como te darás cuenta en este capitulo que Jack si se enveneno. Y es ejemplo del potencial dramático/me corto las venas con una galleta/angst del mpreg.

Idune muchas gracias por leer.

lintu asakura me parece que te conteste tu pregunta.

alexia_1986 Sal ya de tu maldita flojera!! Y dejame reviews en todos los capítulos. Y Feliz Cumpleaños

himextina….Uppps…Jack si se enfermo…sorry..

kikimaru exactamente, quien les iba a dar 50 galleones asi no mas por si, con esta crisis…esperemos que Obama sea un buen presidente…(lol no tiene nada que ver).

Tinuviel Simbelmyne perdón, perdón, pobre Jack esta muriendo por mi culpa.

Missichan si era algo malo. Lo siento.

Erin - Es curioso, no se si lo notaste o no, pero con tu pequeño review has descifrado la verdadera trama de Flores en marzo. (Deberé cuidarme o te enteras del final!!).

Setsuna19 tu review tampoco callo lejos del de Erin. ….umm grandes poderes de deducción.

Vampisandi…te amo, te amo, te amo. (pero no pongas tu ojitos de borrego!!!) ¡__¡

spettro-ragazza yo lady actualizar. Yo actualizar!!. (umm se me antojo la pasta…)

YA QUE TERMINAMOS EL CONCURSO DE "HABER QUIEN TIENE EL NICK MAS LARGO". MUCHAS GRACIAS POR LEER. LOS AMUUUUUUUU