Capítulo 10: la ilusión de compartir una sombrilla
Imagen: 197. Amigos, paseo bajo lluvia.
Propuesta: SkuAg.
Pareja: Izumi, Junpei.
Género: Romance.
A Izumi le gustaban las películas románticas. Adoraba sentarse frente al televisor envuelta en un montón de sábanas y ver películas románticas con un montón de chocolate aunque eso significara que tuviera que pasar horas en el gimnasio tratando de quemar las calorías obtenidas.
Ocasionalmente solía dejar su sombrilla en casa, con más frecuencia durante el invierno, soñaba con poder vivir una de sus escenas favoritas en las películas, compartir una sombrilla bajo la lluvia con ese ser especial. En las películas románticas aquello lo hacían parecer como el más hermoso momento que una pareja pudiera compartir.
El día en que salió de clases y comprobó que estaba lloviendo la ilusión se rompió.
—Puedo compartir mi sombrilla contigo —le dijo Junpie Izumi tuvo que contenerse para no terminar haciendo algo que la delatara.
El primer inconveniente se dio cuando comenzaron a caminar. El agua la golpeaba por el lado que quedaba descubierto, podría abrazarlo con la excusa de que así evitaba mojarse pero no lo hizo. En las películas que veía era el hombre quien daba el primer paso y ella no quería arruinar una experiencia por la que había esperado tanto tiempo.
No habían pasado cinco minutos cuando descartó la idea. Uno de sus brazos se encontraba completamente empapado. Más que buscar un momento romántico lo que deseaba era escapar del agua, no fue del todo efectivo. Junpei trataba de mantener la sombrilla en lo alto para que pudiera cubrirlos pero el viento no facilitaba las cosas.
Notó la expresión incómoda en su rostro y decidió cargar la sombrilla ella misma. En las películas que había visto no decían nada sobre turnarse en sostener la sombrilla pero ella se sentía en la obligación de hacerlo. Junpei se la extendió y notó cómo su expresión se relajó, no tardó en entender sus motivos.
Mantener la sombrilla en lo alto era cansado e incluso resultaba doloroso pero si bajaba la sombrilla uno de los dos quedaría indefenso ante la lluvia. No quería mojarse pero la sombrilla era de Junpei por lo que no sería apropiado cubrirse solo ella. Un suspiro se escapó de sus labios, delante de ella se encontraban varias personas cubriéndose con una sombrilla, algunos con paraguas, a ninguno de ellos se les veía molestos aunque sí un poco apresurados.
—Puedes devolverme la sombrilla —le dijo Junpei.
Su primer pensamiento fue negarse, había sido ella la que olvidó la sombrilla y su consciencia le decía que era lo menos que podía hacer pero terminó por cederle la sombrilla. Al final el dolor fue más fuerte que sus buenas intenciones.
—¿Irás a la reunión de Tomoki? —le preguntó Junpei.
—No podría faltar, es el aniversario de nuestro viaje al Digimundo.
Ambos suspiraron. El pensar en la reunión que Tomoki había organizado les causaba nostalgia. Desde el día en que sus digivices volvieron a convertirse en teléfonos celulares no habían tenido ningún contacto con el Digimundo. El tiempo que pasaron en ese lugar fue corto pero marcó sus vidas de una manera tan profunda que era imposible de olvidar.
—El año pasado Kouchi y Kouji no pudieron ir, espero que este año sí puedan.
—Cada vez es más difícil reunirnos —agregó Izumi con cierto pesar. Los años pasaban y con ellos venían más responsabilidades. Las vidas de ellos cambiaban y algunas cosas no resultaban lo que pensaban.
Una pequeña risa amarga escapó de los labios de Izumi ante su último pensamiento. Muchas cosas en su vida no resultaron ser lo que había pensado, algunas resultaron ser mejores, otras peores pero todas ellas tenían algo en común y era que la sorprendían. Le dirigió una mirada a Junpei, de todas las sorpresas que había experimentado él había sido la más grande de todas.
—El otro año será mi turno de organizar la reunión, haré algo tan grande que no querrán faltar.
Izumi no dijo nada. Junpei había dejado de ser el niño que quería comprar la amistad de otros con regalos aunque ciertamente dudaba que ese fuera el caso. El aniversario de su viaje al Digimundo era una ocasión muy importante para todos ellos y también un recordatorio, ninguno quería olvidar.
—Creo que ya hemos llegado a tu casa —le dijo Junpei, con la mano libre le mostró su casa —. Nos vemos mañana.
—Puedes quedarte un rato —le dijo Izumi mientras buscaba sus llaves —, parece que la lluvia empeorara y tengo un vaso de chocolate caliente con tu nombre escrito.
Junpei le dedicó una sonrisa. También estaba mojado y ciertamente hacía mucho frío. Quería compensarlo por haberla acompañado hasta su casa. La ilusión de compartir una sombrilla se había roto, no había resultado ser lo que esperaba pero de algo estaba segura, un chocolate caliente siempre resultaba agradable, en especial durante una lluvia.
