UNA BATALLA CONTRA NIGHT RAID
La tarde comenzaba a caer, así que debía darse prisa y encontrar a Leona, de otra forma no habría tiempo de desarrollar el plan. Ahora se sentía más tranquilo, el recuerdo de Bulat y los bastos consejos que este le dio antes de su muerte, lograron que el corazón de Tatsumi se tranquilizara, por ahora.
— ¿Dónde estará Leona? — Se preguntó para sí mismo, mirando todos lados de aquel barrio.
— Hola, precioso joven ¿buscaba algo? — Leone apareció atrás de su caballo con una mirada bastante coqueta. Tasumi se bajó de su caballo en el momento que la vio y se acercó a ella.
— Leona, te estaba buscando ¿qué paso con el plan? — Le pregunto de inmediato y Leone lo abrazó pegando sus pechos mucho a él, cosa que lo consterno y ruborizó
— Leona, no estamos para jugar... — Se quejó intentando separase de ella, ya que se sentía bastante nervioso de que hiciera eso.
— Joven... deberíamos hablar en un lugar más privado ¿no cree? — Dijo Leone arrastrándolo hasta una barda que estaba ahí y donde no había nadie, tan sólo gente que pasaba apurada pensando en sus cosas. — Toma, aquí están los detalles... — Le entregó un pergamino, Tatsumi lo guardó de inmediato entre los pliegues de su armadura.
— ¿Será en el mismo lugar? — Cuestionó mirándola seriamente, a lo que Leona asintió.
— Sólo la jefa, Akame, Mine y Susanoo participaran, como dije todo está ahí. — Dijo mirando de vez en vez a otro lado, asegurándose que nadie nos estuviese viendo. — Apresúrate Tatsumi y ten mucho cuidado. — Mencionó Leone y volvió a abrazarlo sin ocultar su preocupación. Tatsumi sólo movio su cabeza asintiendo y se separaron nuevamente.
Al separarse Tatsumi subió a su caballo y se retiró hacia la entrada del palacio, donde se esperaría a los jaegers. Mientras los esperaba sacó el pergamino que Leone le entregó y comenzó a leerlo, al entender cada detalle ligeras gotas de sudor resbalaron por su cien, desde su punto de vista era un plan que requería de un proceso perfecto, de lo contrario su identidad sería descubierta.
— ¡Tatsumi-sama! — Le gritó Wave, después de varios intentos de haberlo llamado.
— ¿Eh? — Tatsumi reaccionó por fin, dándose cuenta que había estado tan perdido leyendo, que no se dio cuenta que los jaegers estaban de regreso.
— Estuvimos por toda la capital y no vimos nada sospechoso... — Comentó Bols con gran consternación y acariciándose la nuca. Tatsumi guardo el pergamino con tranquilidad para evitar sospechas con ellos y giró su caballo.
— Yo tampoco reuní nada... — Dijo Tatsumi fingiendo decepción. — Después de todo, al parecer fue una información falsa. — Añadió dando un suspiro.
— No del todo. — Habló Kurome guardando su bolsa de bocadillos, llamando la atención de todos. — Puedo sentirlo, mi hermana está muy cerca... — Dijo y figuro una gran sonrisa diabólica. De algún modo tenía razón, según el pergamino ellas y Susanoo ya estaban en la capital.
— ¿Cómo puedes estar segura? Es sólo un presentimiento ¿no es así? — Cuestionó Seryu cargando a su teigu.
— Lo estoy, porque después de todo es mi preciada hermanita... — Contestó con total seguridad, era el evento perfecto para poner en marcha el plan.
— Bueno, es mejor seguir su presentimiento a no hacer nada. — Dijo Tatsumi cruzando los brazos. — Podemos asumir que la asesina Akame ésta asediando por aquí, pero aún con ese presentimiento ¿A dónde podríamos ir Kurome? — Le preguntó Tatsumi, con suerte lograría hacer con ayuda de ella que el plan se llevase de buena manera.
— No estoy segura, pero creo que está muy cerca del palacio. — Afirmó. No nos daba nada concreto, pero era mejor que nada, para así movilizar el plan.
— Actuaremos como si fuese cierto. — Ordenó Tatsumi. — Haremos parejas para cubrir cada ángulo de las afueras del palacio. Bols tú vendrás conmigo. — De todos los jaegers, Bols es el más fácil para que Akame logré entretenerlo y no suponga demasiado peligro para ella y el resto de las chicas; podría elegir a Run, pero aún no hay información de hasta qué grado de peligro supone su teigu. El resto de los chicos se emparejaron de la siguiente manera: Seryu con Run y Kurome con Wave.
Se separaron alrededor del palacio justo donde está la barda, y Tatsumi llevó a Bols, hasta donde se desarrollaría casi del todo el plan. Resultó bastante lógico para todos los jaegers, que Night Raid no atacaría desde el frente, así que al emparejarnos cubriríamos el lateral izquierdo y derecho, además de la parte trasera (justo donde Tatsumi y Bols estarían).
— Mantente atento, si Night Raid está cerca será bastante difícil alertar al resto del equipo. — Le mencionó a Bols, casi como una orden.
— No se preocupe, si Night Raid aparece, le aseguró que hare lo que sea necesario para protegerlo, comandante. — Aquellas palabras sorprendieron a Tatsumi, ninguno de los chicos lo había llamado así aún, pero Bols parecía haberle ya aceptado como tal.
Justó en la parte trasera Tatsumi bajó de su caballo seguido por Bols y comenzaron a mirar por los alrededores; no parecía haber nada sospechosos, pero era sólo cuestión de tiempo. Tatsumi miraba con seriedad y bastante nerviosos por el bosquejo que rodeaba al palacio, pronto sus compañeros de Night Raid aparecerían y el plan entraría en su clímax. Al cabo de unos cinco minutos un ruido proveniente del fondo del bosque se escuchó, aunque apenas perceptible, lo suficiente como para que Bols y Tatsumi lo escuchasen.
— Comandante... ¿escucho eso? — Preguntó Bols, y aunque Tatsumi lo había escuchado se hizo ligeramente el desentendido.
— Sí, creo haber escuchado algo también. — Contestó acercándose a Bols y mirando en dirección al ruido. — Mantente alerta.
Cuatro sombras aparecieron de entre los árboles, la identidad de esas personas tranquilizó a Tatsumi, pero tuvo que fingir gran sorpresa. Najenda, Mine, Susanoo y por supuesto Akame aparecieron con una gran mirada aterradora. Bols se puso en posición de pelea y Tatsumi desenfundo su espada en dirección a los que por ahora serían sus enemigos.
— Después de todo Kurome tenía razón. — Expresó Bols posicionando su Teigu en dirección de los miembros de Night Raid.
— Sí... — Contestó Tatsumi tragando saliva y dando unos pasos hacia los enemigos. — Por fin dan la cara... estaba esperando este momento, para acabar con ustedes. — Dijo con una gran firmeza en su amenaza, debía mantener su papel, pero sin evitarlo figuraba una sonrisa nerviosa.
— Planeábamos infiltrarnos al palacio de una manera disimulada, pero al parecer todo se ha arruinado a causa de ustedes. — Habló Najenda girando su mano postiza. — Si es el caso, será mejor retirarnos... — Añadió esta vez dirigiéndose a su equipo.
— No lo creo. — Interrumpió Tatsumi. — No dejaré que escapen... — Diciendo esto se abalanzó a ellos, específicamente a Akame y así chocando sus espadas. — Bols, cúbreme... — Le ordenó a lo que este de inmediato activo su teigu atacando a Nagenda y Susanoo, para la suerte de ambos Mine huyó de la escena, su papel en el plan era simplemente presencial.
Comenzó una gran batalla, Susanoo y Najenda midiendo su poder, sólo jugaban con Bols entreteniéndole de manera que éste apenas pudiera mirar el combate entre Akame y Tatsumi. Lanzando grandes llamaradas, para Susanoo no resultaba complicado esquivarlas y causar una apertura, para que así Najenda pudiese atacar a Bols; aun así Bols era un sujeto experimentado, por lo que no podía acercarse demasiado a sus puntos vitales, sin que él reaccionara. Por otro lado Tatsumi mantenía un choque de espadas contra Akame, aunque era sólo fingido ya que ninguno de los dos atacaba a matar.
— Pronto aparecerá Chelsea, vete preparando. — Informó Akame justo cuando sus espadas quedaban atrapadas en un fuerte impacto entre los dos y a consecuencia ambos quedaran cara a cara.
— Sí... — Asintió Tatsumi sonriendo de medio lado. — No puedo esperar.
En ese momento Chelsea apareció detrás de ellos disfraza de Incursio gracias a su teigu Gaea Foundation; con su aparición todos se detuvieron por unos segundos, incluso para Bols ya era demasiado para ellos dos tratar con cuatro de los miembros de Night Raid.
— Comandante, debemos dar la señal. — Sugirió Bols con gran preocupación en su rostro. Antes de que Tatsumi le diera la respuesta este fue atacado por Incursio dándole un fuerte golpe en el estómago que le sacó el aire, después de eso Susanoo, Akame y el falso Incursio huyeron hacia el bosque dejando atrás a Najenda.
— No hu-huirán. — Tosió Tatsumi debido al gran golpe. Aunque todo era teatro Chelsea si lo había golpeado con gran potencia. — Bols... yo los seguiré... — Apenas podía decir mientras se levantaba recuperando el aliento. — Manda la señal y entretén a Najenda... — Ordenó y corrió hacia donde Night Raid había corrido, sin esperar nada Bols lanzó una poderosa llamarada al cielo que no pasó de ser percibida por el resto de los jaegers, los cuales llegarían a aquel lugar en al menos quince minutos, tiempo suficiente para finalizar el plan. Gracias a Najenda, Bols no pudo seguir a Tatsumi para servirle de refuerzo.
Tatsumi los siguió medio kilómetro con gran rapidez, tomándole sólo dos minutos alcanzarlos, donde Akame, Chelsea y Susanoo lo esperaban para finalizar el tan peligroso plan. — Bien... acabemos con esto. — Dijo Tatsumi poniéndose frente a ellos.
— Dale tu teigu a Susanoo y el la colocará en la roca que está en el rio atorándola. — Señaló Akame a lo que Tatsumi obedeció. — Mientras tanto, Tatsumi debemos golpearte para que parezca que has tenido una difícil batalla. — Añadió a lo que Tatsumi asintió.
— Espera, debe parecer más realista. — Interrumpió Chelsea acercándose a él y con una espada acercándose a Tatsumi. — Incursio usa como arma principal una lanza... debes tener cortes por todo tu cuerpo, con la calidad de ésta. — Dijo golpeando la parte lisa de la espada en su palma. Tatsumi asintió, pero tragó saliva.
— Perdona Tatsumi, esto va a dolerte. — Dijo Akame mirando con lástima a chico, realmente necesitaban tirar mucha sangre por todo el escenario, para que resultara lo más creíble posible... aunque en su mayoría sería la que Susanoo, Tatsumi también debía tener marcas de una batalla de la cual apenas pudo defenderse.
Tenían diez minutos para hacerlo, así que mientras Susanoo esparcía sangre de manera uniforme que pareciera que había sido como resultado de la batalla; Akame y Chelsea golpeaban a Tatsumi. Con un gran control de su espada, Akame hizo los cortes suficientes en la armadura de Tatsumi sin tocar su piel, para así después desgarrarlos y que pareciera hecho por la lanza de Incursio. Al cabo de eso Akame comenzó a golpearlo fuertemente en su rostro y cuerpo... llegando a romperle cinco costillas; Tatsumi soltaba gritos, pero resistía con gran fortaleza cada uno de ellos, dejándose aunque no podía evitar soltar lágrimas del dolor, ya que al no ser causadas en batalla y hechas por un compañero no había necesidad de aguantarlas.
— Los has resistido bien Tatsumi... — Reconoció Chelsea mirando con gran desagrado la escena, para ellas también era difícil tener que herirlo de esa manera. Estaba moreteado con raspones, además sangrando de la cabeza y boca.
— N-no... s-se preocupen... — Apenas pudo decir respirando agitadamente, realmente estaba doliéndole. — Pronto los jaegers... llegaran, a-acaben con esto. — Dijo levantándose como pudo y estirando los brazos con gran dificultad. El último paso era hacerle cortes profundos que simularan la lanza de incursio.
Akame apretó su mandíbula, no soportaba lastimar de esa manera aun compañero, pero sabía que debía hacerlo por su bien. — El corte de la lanza es fino cuando se hace sólo de sus costados y profundo cuando se usa desde la punta... — Dijo tomando la espada que traía Chelsea. — Haré los cortes finos... ¿estás listo? — Le preguntó antes de empezar a cortarlo. Tatsumi sonrió y asintió con un movimiento de cabeza.
Después de haber pasado quince minutos más, los jaegers aparecieron donde yacía Tatsumi en el suelo desangrándose, pero aún consiente. Al parecer gracias a Najenda los jaegers se entretuvieron más de lo contemplado.
— ¡Tatsumi! — Gritó Wave corriendo hasta él. — ¡Tatsumi, responde! — Lo giró despacio, sólo para hacer notar a todos las horribles heridas que tenía por todo su cuerpo, sus piernas, el torso y brazos. Prácticamente lo habían casi matado en su opinión, además que estaba desangrándose.
— Ll-egan... ta-tar-de... — Apenas pudo balbucear intentado abrir los ojos. Su resistencia era increíble.
— ¡Debemos llevarlo de inmediato al palacio! — Dijo Run acercándose también, el resto de los jaegers estaban impresionados por su estado, pero especialmente que siguiera con vida.
— Ri..o — Volvió a balbucear y señaló exactamente donde estaba incursio atorada en una roca. Los jaegers la vieron y de inmediato Run fue a recogerla. Una vez en sus manos, Tatsumi perdió el conocimiento.
Los jaegers de inmediato se dirigieron al interior del palacio con la urgencia de llevar a Tatsumi con el doctor que también atendía a Esdeath, por supuesto su entrada llamó la atención de todos en el palacio incluyendo al Ministro y a Esdeath, quienes acudieron al consultorio del doctor de inmediato. Tatsumi había sido herido al punto de ser casi fatal, por lo que estuvo siendo atendido por el doctor por al menos tres horas.
— ¿Qué sucedió? — Cuestionó Esdeath llegando justo unos segundos después que él ministro, el cual también estaba interesado.
— Fuimos atacados por Night Raid. A Tatsumi le llegó el rumor de que Night Raid estaba en la capital consiguiendo nuevos miembros, y Kurome tenía el mismo presentimiento, pero debido a que no había pruebas nos dividimos en parejas. — El primero en explicar fue Run con serenidad.
— Yo era la pareja del comandante, pero cuando estábamos atrás del palacio, Night Raid hizo su aparición, siendo atacados por Najenda, Akame y dos sujetos más. — Ahora fue turno de Bols explicar. — Yo estaba peleando contra Najenda y otro tipo y Tatsumi se enfrentaba a Akame, debido a que la otra chica había huido desde antes de comenzar la batalla, ya que ellos planeaban retirarse, pero Tatsumi no los dejó escapar. — Dijo. Esdeath se enfureció congelando todo el suelo, ella sabía que Tatsumi no tenía ninguna teigu a su favor y por el contrario todos los miembros de Night Raid tenían una teigu o al menos casi todos.
— ¿Cómo fue que Tatsumi quedó así? ¿No se supone que un rasguño de la teigu de Akame es muerte segura? — Cuestionó el ministro acariciando su barbilla.
— El usuario de Incursio apareció de repente y se llevó a Akame con él, seguido por el tipo que peleaba a lado de Najenda, así que Tatsumi me ordenó lanzar la señal al resto del equipo y que él los seguiría. No supe nada más, hasta que lo encontramos casi muerte unos metros adelante. — Terminó de decir bajando la mirada, se sentía culpable por no poder haberlo ayudado.
— Ya veo, seguramente el usuario de Incursio dejo que Akame y el otro tipo se fueran, mientras él acababa con Tatsumi. — Interfirió Wave acercándose a Esdeath y mostrándole la Teigu de Incursio. — Encontramos esto en el rio, donde Tatsumi peleo y terminó así. — Esdeath se sorprendió y tomo a Incursio, de ser así entonces Tatsumi de alguna forma había logrado derrotar a ese miembro de Night Raid y obteniendo a la teigu.
— Tatsumi es fuerte. — Afirmó Esdeath tranquilizando su irá y cambiando su expresión por una de total orgullo. — Ministro, no creo que haya más prueba necesaria para comprobar que Tatsumi es digno del puesto y considero que ésta Teigu sea confiada a él. — Sugirió con un tono de orden y que no aceptaría un no por respuesta.
— Tienes razón, el chico parece tener más talento del que esperaba y con esa teigu en su control, se volverá más poderos siendo capaz de acabar con Nigh Raid. — Confirmó el ministro con una sonrisa asquerosa y malvada, para él un miembro poderoso más a favor de su mandato era más que bienvenido.
— Gracias, creo que ésta teigu le queda perfectamente a mi amado Tatsumi. — Dijo Esdeath mirando con un ligero rubor aquella teigu, después de todo era lo único que le hacía falta a Tatsumi para convertirlo en un gran general.
Todos parecían estar más tranquilos, así que después de tres horas el doctor por fin salió. — El chico es bastante resistente. — Comentó saliendo del consultorio, siendo acorralado de inmediato Esdeath.
— ¿Cómo ésta? — Le preguntó con gran preocupación.
— Estable, suture sus heridas más profundas. Aunque tenía tantas heridas por todo su cuerpo que actualmente ésta casi todo su cuerpo vendado, sin contar las fracturas y las cinco costillas rotas, según mi opinión como médico, ese chico tiene suerte de seguir con vida. —Informó quitándose sus guantes y sentándose en una de las sillas que ahí se encontraban.
— ¿Significa que se curará? — Cuestionó esta vez Wave a lo que el doctor asintió.
— Sí, el peligro ya ha pasado. Deberá mantenerse en reposo, casi por dos semanas, hasta que se mejoré, pero con ese cuerpo tan resistente, quizá quiera levantarse antes de tiempo. — Dijo, haciendo que sus palabras relajaran a todos, especialmente a Esdeath.
— Sabía que se necesitaba más que eso, para matarlo. — Mencionó Esdeath sonriendo y acariciando su vientre. — Tatsumi es después de todo el padre de éste niño creciendo dentro de mí. — Esta vez figuró una sonrisa tranquila y sincera, cosa que sorprendió a todos. — ¿Puedo pasar a verlo? — Preguntó recuperando su semblante de inmediato.
— Claro, pero no haga ningún ruido, necesita descansar. — Contestó el doctor, casi como una orden, pero logrando cambiar su tono a una sugerencia.
Los jaegers se retiraron dejando a Tatsumi en manos de Esdeath, después de todo ella era su mujer. Esdeath entró y al ver a su amado Tatsumi recostado en aquella cama lleno de vendas, no pudo evitar figurar una expresión de preocupación; se acercó hasta él sentándose a su lado con sumo cuidado y así acariciar su mejilla con delicadeza.
— Eres un gran hombre Tatsumi, prometo que una vez tenga a tu hijo iré y acabaré con cada uno de los miembros de Night Raid en venganza por lo que te han hecho... — Le susurro sin dejar de admirar su bello rostro aun cubierto de pequeñas cintas.
El plan creado por Night Raid había resultado un éxito y ahora Tatsumi podría usar Incursio con total tranquilidad; sin embargo aquel plan sólo había alimentado el odio y maldad de Esdeath llevándolo a un punto más personal, lo cual podría convertirse en una gran desventaja para ellos, debido a que normalmente una persona se vuelve más fuerte cuando quiere proteger algo, sin importar que tan corrompida por la maldad éste.
Nuevo capítulo, gracias a todos por sus comentarios y perdonen las faltas de ortografía que tengo por ahí, pero escribo rápido los capítulos debido al poco tiempo; sin embargo espero que les haya gustado :D
