Disclaimer: Todos los personajes de Shingeki no Kyojin que aparecen en esta historia pertenecen a Hajime Isayama.
Advertencia: Esta historia contiene Yaoi y Lemon, si los temas no te gustan, no la leas.
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En cuanto Eren subió al auto, quedó impresionado por el interior de piel, los aditamentos en el tablero, lo pulcro que lucía todo y la ligera y abrazadora esencia a lavanda que impregnaba sus pulmones.
Comenzaron el camino hacia un destino desconocido para el chico, el silencio reinaba en el ambiente, podían escuchar perfectamente el sisear de las moscas que volaban atravesando el auto de una ventanilla a la otra. Ambos estaban notablemente ansiosos y, a pesar de querer iniciar una conversación, no encontraban las palabras indicadas. Eren, cansado de la tensión creciente, se resolvió a hablar, pues se supone que para eso se habían reunido.
- Me sorprendiste mucho con ese mensaje, pensé que ya no te acordabas de mí… - Sonrió amablemente el chico.
- Claro que no te olvidé, ¿cómo te podría olvidar en un día? – Se detuvo en un semáforo y volteó a ver al chico – Para mí también fue extraño, no creas que siempre hago esas cosas… Pero bueno, tenía que aprovechar… - Regresó la vista al frente al notar que la luz cambió a verde.
- ¿Aprovechar qué? – Preguntó con extrañeza.
- Que tu amigo me dio tu número. Sinceramente, dudé en comunicarme pero no quería que… - Se detuvo dando la impresión de que había hablado de más.
- ¿Qué, qué era lo que no querías? – Insistió.
Hubo un pequeño silencio, Levi se mantuvo fijo al frente, suspiró y se decidió a hablar.
- No quería que olvidarás lo que pasó el fin de semana… - Confesó en un susurro.
Eren se ruborizó, no esperaba escuchar esas palabras, pues le confirmaban que, aunque tratara de negarlo, Levi pensaba en lo que vivieron tanto como él lo hacía. De nuevo hubo silencio. Eren sonrió discretamente y se convenció de que ya no había vuelta atrás.
- Por cierto, ¿a qué te referías con eso de "el día de terminar noviazgos"? – Cuestionó el chico.
- Pues que Reiner me dijo que terminaste con tu novia, y yo terminé con la mía – Respondió con tranquilidad.
- ¿Terminaste con tu novia? ¿Cuándo fue eso? – Casi brincó de su asiento.
- Ayer en la mañana – Le hizo una seña para que se calmara.
- También yo terminé ayer… - Se quedó pensativo – Entonces… ¡¿Me invitaste a comer nada más para no sentirte solo?! – Gritó.
- ¿Eh? – Lo miró de reojo - ¿Qué clase de persona crees que soy para hacer eso? ¿Cómo puedes creer que te busqué sólo por compañía? – Le dirigió una dura mirada – Si quisiera compañía, hubiera comprado un gato, al menos por él no tengo que ir a la escuela… - Añadió con molestia.
Eren esbozó una amplia sonrisa, se alegró profundamente al saber que no era considerado como un premio de consolación. Al notar que se había calmado, Levi decidió seguir hablando.
- De verdad dudé mucho para mandarte ese mensaje, pero recordé que te había dicho que cuando arreglaras tus asuntos podríamos hablar sobre algo más. Y pues, tomando en cuenta que ambos estamos libres por ahora, creí que podríamos hablar sin que preocupaciones por otras personas, claro, si estás de acuerdo… - Lo miró de reojo.
- Claro que estoy de acuerdo, por eso acepté venir hoy… Además – Bajó la mirada – No he podido dejar de pensar en lo que pasó… - Confesó apenado.
- Sólo quiero aclarar algo… - Endureció la mirada – Quiero que los dos estemos de acuerdo en lo que pueda pasar, no digo que vayamos a formalizar algo, ni nada de eso, pero bueno, no me gustaría que alguno de los dos se echara para atrás en el último momento – Volteó a verlo deteniéndose que el semáforo.
- Estoy de acuerdo. Además, como te dije antes, quiero averiguar qué puede pasar, y bueno, ahora que estamos libres, creo que sería más fácil… - Lo miró fijamente.
- Entonces, podríamos retomar en dónde nos quedamos… - Volteó una vez más y verificó que la luz roja continuaba, se acercó al ojiverde y, jalándolo de la playera, lo acercó hacía él y lo besó.
El contacto fue tierno y cuidadoso, Eren se sorprendió pero no pensó ni un instante en deshacer el beso, mejor aún, correspondió y posó su mano derecha sobre la cara de Levi, sintiendo la calidez que guardaba. El sonido de los cláxones detrás de ellos les indicó que la luz había cambiado a verde, se separaron y el pelinegro notó el sonrojo en las mejillas del chico, sonrió de lado mientras éste le regalaba una pícara sonrisa.
En unos pocos minutos arribaron a su destino, un restaurante pequeño pero que lucía cómodo. Levi estacionó al auto y le indicó a Eren que bajaran, el chico estaba embobado, nuca había ido a ese lugar aunque había escuchado algunos comentarios, decían que a pesar de ser pequeño, la comida que servían era deliciosa, estaba ansioso por comprobarlo.
Caminaron juntos hasta el interior del lugar, accidentalmente sus manos se tocaron mientras buscaban una mesa que les agradara, ambos voltearon a verse y sonrieron complacidos, la cita iba por buen camino.
Levi, al conocer el menú del lugar, le recomendó a Eren las pechugas de pollo en salsa verde, él ordenó una sopa de mariscos. Ambos platillos estaban deliciosos, el chico no logró controlarse y le pidió al abogado un poco de su comida, el otro rechazó la idea tajantemente pero no pudo resistir la mirada de tristeza que le regaló el chico, seguramente fue un chantaje pero funcionó, sólo le ordenó que limpiara bien la cuchara que tenía antes de atreverse a meterla en su comida, así lo hizo y sonrió complacido ante lo maravillosa que resultó la sopa.
Pasaron alrededor de una hora dentro del lugar, debieron tardar menos, pero Eren no resistió pedir un postre en el último momento, el abogado no tuvo más opción que complacerlo. Levi pagó la cuenta mientras el ojiverde le agradecía infinitamente por haberlo invitado, salieron del lugar y pararon poco después en una farmacia cerca de una gasolinera, Levi no soportó la idea de no lavarse los dientes y compró un par de cepillos de dientes portátiles en colores verde y azul, le aventó el de color azul al chico y le ordenó que pasara al baño del establecimiento de combustible, él hizo lo mismo después de reabastecer el tanque de gasolina.
Subieron de nuevo al automóvil, antes de tomar algún rumbo, Levi se quedó pensando por bastante tiempo.
- Oye, ¿a dónde quieres ir ahora? Bueno, ni siquiera sé si tienes tiempo… - Lo miró de reojo.
- Tengo tiempo – Sacó su celular para verificar la hora – Apenas pasan de las 5 pm, podemos ir a cualquier lado, por mí no hay problema… - Le sonrió con cierta complicidad.
- Tienes 17 años, ¿cierto? – Preguntó el pelinegro sin romper el contacto, el chico asintió – Bien, entonces te invitaré unas cervezas, ya que la otra que te regalé la tiraste… - Comentó encendiendo el auto.
- ¿Sólo yo la tire? Tú hiciste lo mismo con la tuya… - Sonrió ampliamente – Y por cierto, ¿qué edad tienes? – Afiló la mirada.
- ¿Eh? ¿Hasta ahora te importa? – Lo miró de reojo mientras conducía – Tengo 28… ¿Te vas a arrepentir? – Levantó una ceja mientras preguntaba.
- No, yo nunca dije eso… De hecho pensé que tenías más… - Rió abiertamente.
- ¿Más? Sí tuviera más, no me habría fijado en un mocoso como tú… - Le regaló una sonrisa.
- Bueno, quién sabe, hay muchos hombres que buscan a jóvenes inocentes para corromperlos… - Lo miró burlonamente.
- Eren, no me hagas reír… - Lo miró fijamente deteniendo el carro en una luz roja – Ni eres tan inocente ni estás incorrupto… ¿O me equivoco? – Afiló la mirada.
- Quizá tengas razón… Eso tendrás que comprobarlo… - Lo miró seductoramente.
- Este idiota me está provocando… - Pensó – Mocoso… - Suspiró y regresó la vista al frente.
Pasaron algunos minutos más y llegaron a su destino, Eren observó con asombro el edificio al que estaban entrando, además reconoció la zona, era un lugar para gente de posición social media-alta. Entraron al estacionamiento debajo del conjunto de apartamentos, Levi estacionó y le indicó al chico que habían llegado, no era necesario preguntar dónde estaban, el ojiverde lo entendió enseguida.
Caminaron juntos hasta el elevador, entraron y Levi presionó el botón con el número 6, las puertas se cerraron y comenzaron a ascender, Eren se pegó lo más posible a una de las paredes, tomó con fuerza los reposa manos y no pudo quitar la expresión de miedo que lo dominaba, Levi lo notó enseguida.
- ¿Te dan miedo los elevadores? – Preguntó acercándose al chico.
- U-Un poco… Cuando era pequeño me quedé encerrado por horas en uno, y… No me gustan… - Confesó apenado.
- No tienes de qué preocuparte, si nos quedamos encerrados, yo estoy aquí… - Le acarició una de las mejillas y lo besó. Eren correspondió el beso, eso le ayudó a disminuir la ansiedad que sentía.
El elevador se detuvo y las puertas se abrieron, Levi se separó y le indicó que lo siguiera. Al salir, caminaron hacia la izquierda y siguieron hasta el final del pasillo, se detuvieron frente a una puerta marcada con el número 609, el abogado la abrió e invitó a su acompañante a pasar.
Le dijo que tomara asiento en donde quisiera, él se dirigió a la cocina. Eren estaba asombrado, el departamento era amplio, tenía un gran ventanal con persianas del lado izquierdo, la sala era de cuero color chocolate y la alfombra de color azul rey, se sentó en un sofá con dos asientos y observó la gran colección de películas acomodadas cerca de la pantalla de 32", estaba tan concentrado observando los títulos de los filmes que no se percató del momento en que Levi se acercó.
- Toma – Le extendió una lata de cerveza pero el chico no respondió – Oye, ten… - Le acercó la lata fría a una oreja para llamar su atención.
- ¡Ahh! No hagas eso, ¿qué te pasa? – Volteó enérgicamente y se tocó la oreja.
- Pues entonces no estés bobeando y hazme caso – Le acercó de nuevo la lata.
- Oh, perdón, no vi que traías esto – Tomó el objeto - ¿Las tenías aquí? Pensé que las comprarías en algún lado… - Abrió su lata y le dio un sorbo.
- Suelo tener algunas cervezas por aquí, a veces tomo una después del trabajo – Explicó y se sentó a lado del chico - ¿Quieres ver alguna película? – Preguntó señalando a la colección frente a ellos.
- Sí, pero no sé cuál… - Confesó.
- Acércate para que veas cuáles hay, por mí está bien cualquiera que escojas – Le dio un pequeño golpe en el hombro indicándole que se levantara.
El ojiverde observó con detenimiento los títulos, encontró varios que ya conocía y otros que le causaban curiosidad, preguntó a Levi acerca de algunos y éste le explicó brevemente de qué trataba cada uno. Al final se decidió por ver "La Serpiente y el Arcoíris", prepararon todo lo necesario y se dispusieron a disfrutar.
Ambos estaban sentados frente a la pantalla, las cervezas se vaciaban con la misma rapidez con que se abrían y la película continuaba. Desde pequeño, Eren había sido muy inquieto cuando no hablaba, y esa ocasión no fue la excepción, se removía en el sofá y se acomodaba de un lado a otro, varias veces rozó accidentalmente la mano de Levi mientras buscaba una nueva posición para sentarse; el abogado le pidió en repetidas ocasiones que se quedara quieto, pero en ninguna logró su objetivo.
Cuando el filme se encontraba a la mitad, Eren le preguntó a Levi hacia dónde estaba el baño, el pelinegro le indicó que caminara hacia la derecha, se levantó de su asiento y de inmediato cayó de nuevo al sofá, el otro lo auxilió rápidamente y le preguntó si le pasaba algo.
- N-No, estoy bien… Sólo se movió un poco el piso… - Respondió tratando de mantener el equilibrio.
- Supongo que hemos tomado demasiado… - Reflexionó observando aproximadamente 15 latas en el suelo – Vamos, te ayudaré para que no te caigas – Lo jaló del brazo para que se pusiera de pie.
Caminaron juntos hasta el baño, el chico entró mientras el pelinegro lo esperaba afuera, al momento que escuchó tirarse el agua del retrete y correr el líquido en el lavamanos, el pelinegro se reincorporó y esperó a que saliera el otro.
Al momento que la puerta se abrió, el chico salió disparado hacia sus brazos, él lo recibió sorprendido pero no lo soltó para evitar que se cayera. Se observaron a los ojos por dos segundos, tiempo suficiente para que Eren retomara la determinación de hacer lo que había pensado.
Unió sus labios con los del abogado, se abrazó a su cuello y buscó profundizar el contacto, el otro no lo impidió, al contrario, Levi se aferró a la cintura del joven y lo atrajo más a su cuerpo hasta que pudo sentir las rápidas pulsaciones de ambos corazones. No pasó mucho tiempo para que el beso se volviera completamente pasional, el juego de lenguas se hizo presente mientras ambos hombres degustaban el sabor del otro. Eren se aferró al cabello de Levi, éste lo recargó en una pared, aprisionándolo para que no se pudiera mover.
Súbitamente, Levi finalizó el contacto, recibiendo un reclamo por parte del chico.
- Eren, ¿estás seguro de esto? ¿No lo estás haciendo sólo por estar borracho? – Preguntó viéndolo a los ojos.
- Sí, lo estoy. Borracho o no, quiero hacerlo contigo – Hablo con firmeza.
- ¿Y al menos tienes experiencia? – Sonrió de lado.
- Sí, pero sólo con mujeres… - Confesó.
- Entonces yo te enseñaré – Movió una de sus manos hacia la nuca del chico y lo besó nuevamente.
Sin romper el beso, Levi dirigió al chico hasta la habitación, poco les importó saber que no habían detenido la película, era más importante lo que pasaba en el otro extremo del departamento.
Al llegar a su destino, Levi aventó al chico a la cama, inmediatamente empezaron a desvestirse y la lluvia de prendas comenzó al interior del dormitorio. El pelinegro se aventó sobre el castaño. Se besaron nuevamente mientras sentían cómo se rozaban las respectivas hombrías, ambos estaban descomunalmente excitados.
Eren acarició el torso y la espalda del hombre sobre él, se deleitó con el tacto de aquella piel suave y músculos firmes, acariciaba todo lo que era capaz de tocar con las manos, recorría con desespero ese cuerpo que imaginó varias veces al masturbarse. Levi adoraba sentirse explorado por esas manos cálidas, el tacto era tímido pero firme, justo como el chico que estaba frente a él, como ese mocoso que reavivó el gusto por los hombres que creyó perdido tiempo atrás, ese chico que de a poco se metió en sus pensamientos y en sus deseos.
Levi bajó la mano para aprisionar el miembro del otro, notó que el líquido preseminal había comenzado a salir, se mojó los dedos con él y dirigió su mano hasta la entrada virgen que lo esperaba. Eren, al sentir el contacto, se asustó y abrió los ojos, pero inmediatamente fue calmado por los labios del hombre que estaba a punto de poseerlo.
- Cálmate y respira – Indicó Levi rompiendo el beso, el chico asintió.
Puso un dedo en la entrada y lo movió dibujando círculos, esto aumentó la excitación de Eren, que comenzó a gemir sonoramente. Lentamente lo introdujo indicando que le informara de cualquier dolor que se presentara, se sorprendió por la cooperación del castaño, logró introducir medio dedo sin recibir más muestras de dolor que unas muecas.
- ¿Estás bien? – Preguntó deteniendo la intromisión.
- Sí, sigue… Por favor… - Respondió mordiendo su labio inferior.
Levi atendió a la petición e introdujo el dedo completo, una vez adentro, comenzó a moverlo lentamente, sacando gemidos más sonoros y estimulantes, después de algunos instantes, introdujo un dedo más, esta vez el chico se quejó notoriamente, se detuvo y espero su consentimiento para continuar, afortunadamente no tardó mucho en concederlo.
Tras algunos minutos de estimulación y dilatación, el pelinegro decidió que era suficiente, sacó los dedos y se preparó posicionándose frente a la entrada del castaño, levantó ligeramente sus piernas para tener una mejor visión y, tomando su hombría, acarició el lugar al que estaba a punto de ingresar.
- Relájate, esto va a doler… - Sentenció desesperado por penetrar al chico.
- Está bien, sólo hazlo… - Rogó el joven.
Comenzó a introducirse lentamente, tal y cómo había vaticinado, el chico se quejó profundamente del dolor mientras temblaba y apretaba los puños. Preguntó en más de una ocasión si debía detenerse, pero la respuesta fue siempre la misma: "No, quiero sentirte". Dio tiempo suficiente para que el ojiverde se acostumbrar a la intromisión y, sobre todo, al tamaño del miembro que ahora residía en sus entrañas. Cuando le fue permitido, se movió ligeramente y con gentileza, inició un ritmo de embestidas certeras, pasó poco tiempo para que el chico se uniera al movimiento, propiciando que las estocadas fueran cada vez más profundas.
Los gemidos de Eren aumentaban a cada instante, esa voz aguda sonaba perfecta para Levi, sobre todo cuando iba acompañada por la imagen de ese mocoso sonrojado y sudoroso encima de su cama, la escena resultaba perfecta.
Levi no cabía de felicidad, su imaginación no podía compararse con el espectáculo frente a sus ojos, pero quería más, necesitaba más. Tomó al chico de los brazos y lo atrajo hacia él, dejándolo sentado en su vientre e indicándole cómo debía moverse mientras le abrazaba la cintura, Eren atendió a la indicación de inmediato, sentándose repetidamente sobre el gran falo que lo penetraba. Bastó una sola embestida para que el punto sensible del ojiverde fuera alcanzado, gimió como nunca antes, se aferró al cuerpo del otro y clavó sus uñas en la espalda del pelinegro, éste hizo lo mismo en la espalda contraria, los movimientos del chico los volvían loco, se sentía a punto de terminar.
Varios minutos más de aquel vaivén dejaron a Eren listo para correrse, quería resistir, quería más de Levi. Abrió los ojos y se topó con la cara medio sonrojada del abogado, lo miraba fijamente con los ojos entrecerrados y sonreía de manera seductora; sólo esa imagen bastó para llevarlo al éxtasis. Un último y gran gemido inundó el lugar, Eren cerró los ojos con fuerza y dejó salir su semilla entre los torsos de ambos, Levi, presenciando aquello, empujó la cadera del chico hacia abajo, con tal fuerza que parecía que lo rompería, gimió gravemente y, cediendo ante la estrechez del ojiverde, eyaculó copiosamente dentro de sus entrañas.
Ambos temblaban sintiendo los vestigios del enorme orgasmo que los albergó, Levi ayudó a bajar al chico y lo recostó en la cama, se tendió a su lado esperando a que su respiración se regularizara, al igual que su ritmo cardiaco.
Se miraron y sonrieron. Para ambos, esa era la mejor cita de su vida.
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¡Hola!
Espero que hayan disfrutado de la cita, al menos Eren y Levi le sacaron provecho ewe
Originalmente esta historia no contendría Lemon, pero de verdad que esos hombres se lo merecen, después de todo lo que les pasó con sus respectivas ex, es necesario que descarguen su tensión sexual. Esta situación hizo que cambiara el Rating a M, y el Smut de la descripción por Lemon, sé que algunas personas no se fijan en eso, pero para mí es importante.
Brigitte06, espero que te haya gustado el lemon, ¿ya ves por qué te dije que no lo podía poner en el anterior? Simplemente tenía que dedicarle un capítulo entero a eso *w*
Dato curioso, cuando Levi se estaciona en la gasolinera y digo que está cerca de una farmacia, mi mente gritó "¡condones!", aunque obviamente sabía que iba por cepillos de dientes xD En fin, la compra de los condones se las dejo a su imaginación.
Parece ser que algunos se preocupan por la intervención que hará Irvin en la relación de estos chicos, pero se los anticipo: no hay de qué preocuparse. Cómo se habrán fijado, el rubio Smith es el buen amigo de Levi, y con eso del "eterno soltero" doy a entender que es un pu** de primera, así que no tiene cara para reclamar absolutamente nada, pero sí aconsejará.
Muchas gracias a todos por sus reviews, favs, follows, mensajes y halagos (aquí y en FB), de verdad no saben lo feliz que me hacen, eso me motiva a seguir escribiendo y compartiendo con ustedes todo lo que se me ocurre. Y un agradecimiento especial a Cute-Fujoshi por las palabras tan lindas que me dijiste, sin ellas el capítulo hubiera estado listo hasta el martes.
Y, de nuevo, el anuncio (o de lo contrario Pau me mata xD): Para todos aquellos que seguían la página de FB Rivaille x Eren, después de ser bloqueada por los arenosos anti-yaoi, ha resurgido desde las cenizas y ahora se llama Rivaille x Eren Fan, les dejo el link, pero ya saben, quiten los espacios para que puedan acceder ( www. facebook Rivaille x Eren fans).
Ahora sí, después de este mini testamento, me despido: ¡Hasta la próxima!
