Hola! Feliz Navidad a todos, me da mucho gusto volver n.n Y muchas gracias por seguir este fanfic, el cual ya cumplió cuatro años el 20 de diciembre, en verdad lo agradezco mucho. Aunque quería que esté fuera un caso de aniversario, pero por circunstancias externas ya no puede. Pero lo que importa es la intención.
El nuevo capi es un poco corto de nuevo, pero así están programados, no sabría cómo decirlo XD
Ahora responderé a los comentarios, los que según yo fueron muchos para no estar tan presente en FF
Yo XD: gracias por comentar. Sí, Po lo es.
Anonimo: muchas gracias por comentar dos veces n.n En cuanto a los personajes, sí estoy al tanto, pero hay veces en que los involucró más y parec que le estoy poniendo relleno al fic; de hecho en la primera parte me salte muchas cosas que involucraban al resto de los cinco pero por problemas de tiempo y de otro tipo tuve que acortarlos. Tendré más en cuenta mis errores, según yo cuando lo reviso ya están bien XD
MarHawkeyeM: ¿A eso llamas largo? No te creas, pero te tardaste mucho, así como me friegas en que siga, yo lo haré para que comentes Los Oneshot vendrán cuando quieran (cuando los acabe) :v Gracias por comentar y soportarme en mis momentos de no inspiración, porque no te digo nada de la historia muajajajaja.
Guest: Que bueno que te guste. Gracias por comentar.
De nuevo gracias por estar aquí conmigo en este tiempo n.n Y ya saben comenten y den su opinión sobre lo que les pareció el capi.
Capítulo 10.
Sentimientos confundidos.
—Mentiste al decir qué nada le pasaría a Po si lo llevaba a esa isla. —Lu Kang dijo impactado.
—Mentiría si digo que no. Al estar ahí hubiésemos sacado su sangre y usarla para el elixir. Aunque no hubiera tenido el mismo efecto, ya que necesitaba que lo último que viera fuere un gran sufrimiento.
—Por eso tenías a la maestra Tigresa.
—No, realmente. Me prometí hacerle daño a lo que él alguna vez quiso. —se calló. —¿Sabes algo que yo no? Porque dijiste que por eso la tenía a ella.
—Disculpa, si no lo dije antes. Pensé que lo sabrías, Lord Shennong. Po y ella tienen un vínculo sentimental.
—¡¿Ellos?! —gritó. —"¿Cómo es posible? Eso era lo que siempre peleaban, lo que repudiaban, lo que hizo que todo eso pasara..." —pensó el ganso.
—Sí.
—Ahora tengo más razones para acabarles.
—Aunque no creo que ellos dos, o más bien todos ellos, sepan sobre lo que me has dicho.
—Puede que no, emperador Lu Kang. Pero esa halcón y ese león sí, inclusive lo hicieron antes que Shifu. Veo que comienzas a dudar, sólo recuerda que algún día ellos seguirán haciendo eso. Me retiro, emperador. —salió con pasó tranquilo. —"No puedo creer que lo esté dudando, casi toda su familia fue asesinada por eso. Creo que me precipité demasiado al nombrarle emperador." —pensó mientras cerraba la puerta.
—Po nunca sería capaz de hacer algo así. "Él era casi como un hermano para mí. Y aun así lo hizo sin consideración alguna". Eso fue lo que me dijo Shennong cuando hablamos de los impuros. —se dijo a sí mismo Lu Kang.
Mientras tanto en la base de los maestros.
—Hola, maestra Gu. Le he traído algo de comer. —pasó Po con una charola con un plato y una taza. —Por lo que veo no ha tocado nada de lo que he dejado. —observaba el piso que estaba repleto de charolas con las mismas cosas que la que traía el panda.
—Ya te había dicho que no lo necesito, Guerrero Dragón.
—Gu, sé lo que sientes en este momento. Perdiste a alguien muy especial en tu vida.
—¿De nuevo vas a querer hacerme hablar? Entiende, tú no sabes nada de lo que está pasando. Fueron más de cincuenta años los que estuve con Guanjun. Nadie sabe lo que...
—Posiblemente crees que no, pero lo entiendo. Escucha, sé que me odias pero...
—¿Quién dijo que te odiaba? —preguntó un poco sorprendida por el comentario del panda.
—Nadie, es que lo deduje por tu forma de ser. El punto es que necesitamos que te recuperes, no te pido que estés como si nada hubiera pasado.
—Hay más maestros ahí de los que pueden apoyarse.
—Recuerda que un grano de arroz hace la diferencia, uno puede determinar la victoria o la derrota.
—Eres más elocuente de lo que pareces. Me recordaste a tu maestro la última vez que lo vi. Está bien, lo haré. Pero lo estoy haciendo para que después no me vuelvan a molestar en mi vida con asuntos así.
—De acuerdo. —exclamó con entusiasmo dando su mano a la halcón.
—Y otra cosa.
—¿Cuál?
—Después de que acabe todo esto, purifica el Kung Fu. Haz que vuelva a ser lo que fue en un inicio. —se levantó mientras dejaba a Po.
—¿Purificar?
—Vaya, Po. Veo que por fin hiciste que saliera de ahí. —entró Tigresa.
—¿Te cortaste la trenza?
—Sí, me estorba aunque no estuviera tan larga. Creo que simplemente no estoy acostumbrada.
—Tal vez sea eso. No importa cómo luzcas, para mí siempre serás lo más hermoso que mis ojos verán en esta vida. —se acercó a su prometida para luego darle un beso.
—Gracias. Y yo soy la persona más afortunada. —dijo al separarse de aquel beso con un tono serio.
—¿Sucede algo?
—En lo absoluto. Más bien, yo debería preguntar eso; en estos días parece como si no fueras tú del todo... Como si algo te incomodara o agobiara tu mente.
—Sólo es el asunto del imperio. No te preocupes por mí, estoy bien, Tigresa. —contestó mientras sostenía la mano de la maestra.
—Claro, Po. —siguió con el mismo tono. —"Insisto en que algo hay en su cabeza que lo tiene así." —pensó.
Horas después, todos se encontraban esperando las órdenes de su superior, la maestra Tigresa, para ya darle fin a todo este asunto.
—Sé que estamos solamente el imperio y nosotros, pero de todas maneras no dejen que nadie muera, a menos de que sea muy necesario. —habló Tigresa. —El palacio ya no tiene la misma seguridad que poseyó al inicio, el entrar será más fácil. Sin embargo no todo es tan sencillo. Por obvias razones, si la seguridad baja es por qué ya no hay algo que proteger dentro, eso quiere decir que tanto Lu Kang como Shennong ya no se bellas ahí...
—¿Por eso nos ordenó hace unas horas que revisáramos los límites del Capitolio? —preguntó Grulla.
—En efecto. Después de todo este asunto, hemos conseguido mayor territorio. Tenían que estar a salvo en otro lugar.
—Por eso, con la información que el maestro Grulla y la maestra Gu nos dieron hemos seleccionado alguno de los posibles lugares en los que se podrían hallar. —Po sacó un mapa. —Los cuales son: un molino, un orfanato, una tienda de té, una de telas y un edificio de gobierno de la aldea.
—Lo más probable es que estén en ese edificio. —comentó Buey mientras señalaba el lugar en el mapa.
—Sí, después de todo ese lugar es de ellos. —argumentó Cocodrilo.
—Pero, ¿no creen que es muy obvio? —preguntó Sheng. Estudiante de Mono, quien peleó contra Peng en la pelea de selección de los Cuatro Furiosos.
—Sí, es como si dijeran: Vengan a capturarnos aquí. Nos rendimos. —apoyó Mono.
Y así comenzaron todos a dar su argumento u opinión sobre el lugar de escondite de esos dos. Siendo el que la mayoría consideraba el más posible el edificio, después el molino, la tienda de telas y la tienda de té. Mientras pasaba eso, la maestra del Palacio de Jade pensaba en silencio observado el mapa.
—¡El orfanato! —exclamó Tigresa con voz firme, la cual hizo que todos los murmullos que había en esa sala se esfumarán por completo, señalando con su bastón el lugar que mencionó.
—Por favor, explíquese, maestra. —pidió Shifu.
—Sólo fíjense, ninguno de ustedes lo tomó en cuenta. Lo descartaron al momento. Recuerden que un escondite es el que menos uno espera.
—Yo he estado ahí, y ese orfanato no es para nada grande, a lo mucho a de haber como seis habitaciones. —interrumpió Rai. Un rinoceronte alumno de Grulla.
—No es por apoyar a mi estudiante, pero tiene razón. No es muy grande. —explicó el ave.
—A lo que quiero llegar es que todos los orfanatos poseen un cuarto de castigo y una ruta de escape subterránea en caso de que ocurriere una guerra o tuvieran que desalojar; y al final de esa ruta, normalmente hay un bote o alguna otra cosa para irse lo más rápido posible. —explicó. —Sí lo ven desde ese punto, es el mejor lugar.
—¿Cómo sabe eso exactamente, maestra? —preguntó Yue, estudiante de Mantis.
En ese momento Po, los anteriores furiosos y los actuales se le quedaron viendo a la zorra.
—¡Yue! —riñó el insecto. —¿Cómo te atreves a... —un bastón hizo que se callara.
—Yo que sepa los zorros no son tan imprudentes. —dijo Tigresa. —Por lo que veo ninguno tuvo la fortuna de estar en un orfanato. Por decreto del emperador y el maestro Oogway hace poco más de cien años hicieron que cada orfanato de China contara con lo que mencione. ¿Otra pregunta?
Nadie contestó.
—De acuerdo. —volvió a hablar. —Shifu, Bian Zao y yo iremos a los límites. Todos ustedes quédense dentro del Capitolio, porqué a pesar de que traten de escapar, hay posibilidades de que sigan dentro del palacio.
—¿No crees que son muy pocos ustedes tres? —preguntó Víbora.
—Esto requiere de cautela, y con mis estudiantes es más que suficiente. Y en caso de que se requieran refuerzos, Bian Zao lanzará un rayo al aire. Ya para concluir, Grulla, Mono, tomen una piedra y vayan por los que ya estén bien.
—Como ordene, maestra. —dijeron ambos.
—Nos reuniremos aquí cuando esto acabe. Gracias por todo. —hizo una reverencia, consiguientemente los demás repitieron esa acción. —Pueden retirarse.
De pronto ese lugar se tornó de nuevo callado, solamente estaba la futura pareja.
—Ten cuidado, Tigresa. —rompió el silencio.
—No necesitas decirlo. Estaré bien, con ellos dos a mi lado la victoria está asegurada. Tú procura que nada te ocurra, ni a los demás... Después de todo, sólo ha muerto uno de los tres que la Adivina mencionó.
Po no dijo ni hizo nada, mas que abrazarla.
—Lo necesitabas. —siguió abrazándola.
—Nunca olvides que te amo. —susurró ella con una sonrisa en su rostro.
El panda se quedó pensativo al escuchar eso, también feliz; pero lo primero era lo que gobernaba en su cabeza.
—"Como me gustaría que no hubiera tenido que hacer nada de lo que hice para escuchar esas palabras salir de tu boca." —pensó mientras dejó de abrazarla, para luego besar su frente.
Ella no dijo nada, acarició la mejilla del panda con su mano izquierda y besó ésta. Dio media vuelta y, como los demás que estaban ahí, dejó el lugar.
—"¿Por qué no siento lo mismo que antes?" —pensó de nuevo mientras tocaba la mejilla en donde estuvo la mano de ella y luego observar su mano derecha. —¿En realidad siempre sintió eso por mí?
Continuará...
Que les pareció? Corto ya sé, yo os advertí. Adivinen qué? Estoy de vacaciones, algo muy obvio jeje, pero eso significa que voy a actualizar cada semana; y no sólo eso, sino que también voy a actualizar su precuela "Eres todo lo bueno" porqué como cualquier fic de principiante, tiene muchos errores de ortografía y redacción, además de que había cosas que no agregué supongo yo por la emoción de escribir mi fic, era tan joven :v
Preparense para más cosas que iré publicando
De nuevo gracias por seguirlo, y más por comentar y mostrar su agrado por este fic, porque aunque me tarde le he tomado un gran cariño al fic y a todos los que lo leen, pero no sólo a este sino que todos los que tengo.
Feliz Navidad y Año Nuevo. Nos leemos luego n.n
