Desclaimer: Yo no soy dueña de nada referente a PJO o HOO.
El día siguiente, Percy y Jade se levantaron temprano, ese día era el último que Jade estaría con su hermano.
Jade no había tenido una noche placentera, había soñado de nuevo, es mismo sueño de la noche pasada y, aunque esta vez no se despertó gritado como loca, si lo hizo llorando, pero por suerte, no había despertado a Percy. Cuando abrió los ojos luego de la pesadilla, lo primero que hizo fue buscar a su hermano, verlo dormido a unos metros de ella la relajo lo suficiente como para dormir de nuevo. Y se preguntó qué haría ahora que se fuese a su nuevo hogar, no sabía si estado allá tendría pesadillas, estaba segura de que sí, pero si así iba a ser ¿Cómo iba a lograr tranquilizarse, si de momento, la única persona que la relajaba era Percy?
Trato de no pensar en eso y luego buscar una solución.
Ese día Jade había decidido no alterar su camiseta del Campamento Júpiter, pero tomo unos jeans y los trasformo en unos shorts que le llegaban un poco más arriba de media pierna, se recogió el cabello en una cola de caballo, un milagro sucedió cuando encontró en una de las bolsas de su mochila maquillaje, aunque no encontró mucho, un delineador negro y su labial rojo sangre, pero decidió utilizarlos. Termino su look del día con sus lentes de sol tipo aviador. Cuando estuvo lista, le informo a Percy que ya podían irse al pabellón para desayunar.
"¿Te sentaras conmigo de nuevo?" le pregunto Percy a su hermana.
"Sip, tengo que aprovechar las pocas horas que me quedan con mi hermano, antes de que sea demasiado tarde" respondió ella.
"A buena hora quieres aprovecharme" le recrimino él "ayer pudiste haberlo hecho, pero me cambiaste por Jason y Leo".
Jade abrió la boca con indignación, pero Percy tenía un punto.
La noche anterior, luego de la cena y de despedirse de Tyson, que solo había conseguido un día libre, se fueron hacia el anfiteatro, donde nuevamente, los de la cabaña de Apolo hicieron concierto. Jade se había mantenido toda la noche platicando con Jason y Leo, Calypso había preferido sentarse con Hazel y Annabeth y dejarlos a ellos platicar. Leo había aprovechado la oportunidad para saber cómo Jade había terminado con las cazadoras, aunque ella tardo en contestarle, no creía que ellos fuesen a ver con buenos ojos el que haya matado a tres hombres, aunque hubiese sido por salvar a una niña. Les había contado la historia como había sucedido, solo que en lugar de decir matar, dijo dejar sin sentido. Thalia, Phoebe y las demás cazadoras lo habían mantenido en secreto y cuando fue a despedirse de ellas, Artemisa le había asegurado que nadie fuera de las cazadoras se enteraría, incluso le había dicho a Jade que intentaría mover un poco las reglas para que pudiese unirse a ellas.
"¡Genial!" le había dicho Jade emocionada, pero luego recordó que ella, pues no era una doncella como se supone eran todas las cazadoras.
"No es reglamentario serlo" le había dicho la diosa "pero luego de unirte a la caza, debes mantenerte en un celibato de por vida".
Jade había visto el de por vida como un tiempo muy largo, así que si Artemisa lograba que ella pudiese unirse, no estaba del todo segura de querer hacerlo. Y luego de haber visto a Jason sin camiseta, sabía que nada en el mundo haría que esa imagen se borrara de su memoria, ni siquiera el unirse al club de las chicas cool e inmortales.
Percy y Jade desayunaron juntos en la mesa de Poseidón y Percy se dio cuenta de que más de la mitad de los chicos observaban a su hermana. Y no solo los chicos, las chicas también parecían estar hablando de ella, cosa que a él no le gusto, estaba seguro de que las chicas la estaban criticando, probablemente, por su forma de vestir.
"Jade, ¿no te molesta que todos te estén viendo?" le pregunto Percy.
"No" le dijo ella sin inmutarse "no es mi culpa que todos vivan en las cavernas y les parezca inapropiado mi atuendo, cuando estoy vestida de una manera bastante decente, tratándose de mí".
Percy intento no tomarse a mal la respuesta de su hermana, pero de todas formas pregunto "¿pues cómo te vistes normalmente?".
"Nada fuera de lo común, pero generalmente visto con ropa deportiva y ajustada, que es mucho más cómoda para entrenar y los jeans y vestidos y cosas por el estilo, las dejo para el fin de semana, en caso de salir a algún lado".
"Ósea que, ¿antes de llegar aquí salías mucho?"
Jade negó con la cabeza mientras masticaba "si salía una vez al mes, me daba por bien servida, Riley no me daba días libres, decía que era más importante mantenerme en forma, que andar entre vagos perdiendo el tiempo en drogas y alcohol" Jade levanto la vista y vio a Percy "no te preocupes, nunca utilice ninguna de las dos cosas".
"Eso es muy bueno saberlo" le dijo él.
"Lo más rebelde que Riley me dejo hacer, fue vivir sola y los tatuajes, de ahí en fuera, era bastante estricto, pero nunca me ha gustado seguir las reglas".
"Eso es muy poco romano de tu parte" le dijo Percy con solemnidad.
"Ya, como si tú supieras mucho de eso ¿no?" pregunto Jade.
"Pues fíjate que si" le dijo él y le mostro el brazo donde aún tenía grabado SPQR, el tridente de Neptuno y su barra de un año de servicio.
"Ese es igual al de Hazel y Jason" le dijo ella "¿Cómo es que tienes uno? Y más impórtate ¿Cómo es que no me había dado cuenta?".
Percy le platico su pequeña odisea cuando él y Jason fueron cambiados por Hera, sin recuerdo alguno de su pasado y como había conseguido su tatuaje.
"Fui pretor por…un día" le dijo Percy "lo que provoco que Octavian quisiera matar a Jason o a mí, no pueden haber tres pretores, pero luego yo, obviamente renuncié al cargo, Jason le paso su rango a Frank, luego Frank sacrifico su vida por salvar a Hazel y Jason volvió a retomar el cargo, era él u Octavian y no quiso dejar a Reyna con el desagradable augur para dirigir Nueva Roma".
"Una decisión muy sensata de su parte" dijo Jade y volteo hacia la mesa donde estaban sus compañeros de la Quinta. Vio a Jason con los ojos en ella y le dedico una sonrisa, que él le regreso.
Cuando volteo a ver a Percy, él tenía la misma mirada divertida de la primera noche, cuando se había sonrojado por el insignificante beso que Jason le había dado en la mejilla.
"¿Qué?" pregunto Jade a la defensiva.
"Nada" le respondió él "pero ¿te gusta Jason?".
"¿A mí? Claro que no" le respondió ella de inmediato, tal vez, demasiado rápido "no tiene tanta suerte".
"Ajá" le dijo Percy con sarcasmo, que denotaba que no le había creído "está bien, voy a tratar de creerte, pero solo por si en algún momento cambias de opinión, tienes mi bendición para hacerte su novia".
"Como si fuese a pedirte permiso" le dijo ella con una sonrisa "pero, es bueno saberlo, no voy a negarte que me parece interesante".
"Si, solo interesante" comento Percy "tan interesante que ya estas planeado ser la madre de sus hijos".
"¿Qué no te gustaría que él fuese el padre de tus sobrinos?" pregunto Jade.
"Creo que soy muy joven para tener sobrinos y tu muy joven para tener hijos, así que espérate unos cuantos años y luego me lo preguntas de nuevo".
"Me parece un acuerdo justo".
Terminaron de desayunar y se reunieron con los chicos de Campamento Júpiter, que estaba empezado a levantar las tiendas de campaña en las que había dormido las últimas dos noches. Jade le ayudo a sus compañeros, a pesar de no haber pasado ni una noche ahí y Chloe nuevamente le dijo que le copiaría la idea de cortar unos pantalones.
"En cuanto todo esté listo, nos iremos a la arena" anuncio Reyna "un Dios nos hará el favor de llevarnos al campamento".
"¿Quién será?" pregunto alguien.
"No lo sé" respondió Reyna "pero deben apurarse y no perder el tiempo".
"Eso me suena a que debo ir por mis cosas a tu cabaña" le dijo Jade a Percy.
En el camino, Annabeth se les unió y luego tres se fueron hacia la cabaña de Poseidón. Jade se aseguró de llevar sus posesiones en la mochila, que no eran muchas cosas, pero no quería olvidar nada y luego de la puso sobre el hombro.
"Los voy a extrañar" les dijo Jade a Percy y Annabeth.
"Y nosotros a ti" le dijo Annabeth "pero en unos cuantos meses nos tocara ir a nosotros a visitarlos".
"Genial, espero y sea pronto, no sé porque siento que me voy a morir de aburrimiento en el campamento".
"Hay muchas cosas que hacer" le dijo Percy "y los juegos bélicos siempre son un buen distractor".
"Juegos bélicos" repitió Jade viendo al frente "suena realmente estúpido, sería mejor hacer un ring de boxeo y poner a dos contrincantes y ver quien termina en la lona primero".
"Amm…" comento Annabeth "sí, creo que el boxeo no entra entre las actividades de los romanos".
"Vez como estoy en lo correcto de que me voy a morir de aburrimiento".
Conforme se fueron acercando a la arena, ya los campistas empezaban a despedirse de sus amigos y hermanos visitantes. Jade vio a Quirón hablar con un chico que no había visto antes. Debía tener unos veintitantos, traía puestos unos vaqueros y una camisera blanca. Tenía el cabello rubio y de lejos se parecía a Jason. Quirón los señalo y el chico volteo a verlos con una sonrisa deslumbrante. Era bastante literal, Jade tuvo que cerrar un poco los ojos.
"¡Percy!" grito el chico contento caminando hacia ellos.
"Hola…ah…señor Apolo" dijo Percy.
Jade entonces cayo en cuenta de porque el chico se le hacía parecido a Jason, eran, desde cierto punto de vista, hermanos.
"Dioses Percy, no tienes porque llamarme señor, si somos amigos" dijo el dios con una sonrisa "Hola Annabeth, ¿Cómo estás?".
"Bien, gracias" respondió Annabeth educadamente.
Apolo volteo a ver a Jade con una enorme sonrisa "y esta hermosa joven ¿Quién es?" pregunto con interés situándose a su lado.
"Soy Jade, hija de Neptuno" le respondió ella al dios.
"De Neptuno ¿eh? No sabía que el cabeza de calamar tuviese una hija" dijo Apolo analizado a la chica "sin ofender, Percy".
"No te preocupes" le dijo Percy, que estaba muy familiarizado con los apodos que los dioses usaban entre ellos.
"Y dime Jade ¿tienes novio?" pregunto Apolo.
"Eh… no, acabo de llegar"
"Oh, qué bien, que bien, ¿entonces aceptarías salir a cenar conmigo?" pregunto él como si tuviesen años de conocerse.
"¿Disculpa?" pregunto Jade con incredulidad.
"¿Qué?" pregunto Apolo "soy muy guapo y te podría llevar a donde tú quisieras linda" le guiño un ojo y luego le paso un brazo por los hombros a Jade.
Jade, a través de sus lentes, buscaba la ayuda de Percy y Annabeth, que parecían estar en el mismo shock que ella.
"¿Qué dices?" pregunto Apolo de nuevo.
"Ah, gracias, pero no gracias" le dijo ella.
"Ah ¿Por qué no?" pregunto él haciéndose el ofendido.
"¿Enserio lo preguntas?" cuestione Jade con sarcasmo "pero la razón es muy simple: no eres mi tipo, aparte que puedo imaginar cómo terminan tus cenas y no tengo ningún interés de ser la madre de nadie".
Percy y Annabeth intercambiaron una mirada, los dos pensando lo mismo. Jade no quería ser la madre de nadie, pero ya se había ofrecido a ser la progenitora de los hijos de Jason.
"Pero ¿Cómo que no soy tu tipo? Si yo soy del tipo de todas" dijo Apolo con una sonrisa.
"Mío no" le respondió Jade "aparte, estas muy mayor para mí".
En un flash de luz dorada Apolo cambio a ser un adolecente de 18 años. Jade puso los ojos en blanco. Sí, no iba a negarlo, era bastante guapo y si, también era obvio que él era del tipo de todas, pero era un Dios, y los dioses eran bastante bien conocidos por ser muy infieles.
"¿Y ahora?" pregunto él.
"Sigues sin serlo, el azul de tus ojos no es el que me gusta" le dijo ella.
"¿Y cuál es el que te gusta?" preguntó el.
Jade no le respondió, pero sus ojos fueron a parar en Jason, que estaba viéndolos desde lejos.
"Pues es uno muy especial" dijo ella y Percy y Annabeth sonrieron ante su respuesta. Ellos sabían, o al menos lo presentían, de que ese azul especial que le gustaba a Jade, era el de Jason, "y no creo que a tu hermana le vaya a agradar en hecho de que estés coqueteado conmigo".
"¿Qué tiene que ver Diana en esto?" pregunto Apolo frunciendo el ceño.
"Yo hablo de Artemisa" respondió Jade "somos muy buenas amigas y está muy interesada en que me vaya a pasar una temporada con las cazadoras".
Apolo de inmediato la soltó y se limpió las manos en sus jeans, como si Jade fuese venenosa o tuviese una enfermedad "habérmelo dicho antes, a Artemisa no le gusta que coquetee con sus amigas ¡por favor no le digas!".
"No te aseguro nada" le dijo ella "pero si nos llevas al campamento sanos y salvos, y no vuelves a insinuárteme, prometo no decirle nada".
"Trato hecho" le dijo el, se dio media vuelta y empezó a caminar hacia los demás campistas.
"¿Todos los dioses son igual de molestos y egocéntricos?" pregunto Jade cuando Apolo estuvo lo bastante lejos.
"Unos más que otros" respondió Annabeth.
Los tres se reunieron con los demás campistas, que ya estaban listos para irse. Jade se despidió una vez más de Percy y Annabeth y fue a situarse a un lado de Jason, que estaba bastante alejado de Apolo.
"Hola" lo saludo cuando estuvo a su lado.
"Hola" respondió el un poco serio "¿Qué tanto hablabas con el señor Apolo?"
Jade volteo a verlo con cierta incredulidad, se quitó las gafas y las puso sobre su cabeza "solo porque eres tú, te lo voy a decir, me invito a cenar".
"¿Qué?" preguntó Jason incrédulo "¿y que le respondiste?".
"Oh, le dije que sí, que el viernes pase por mí a las 8" le dijo ella con sarcasmo "¿tú qué crees que le respondí? Es un Dios y uno que tiene hijos como si fuese un conejo y por muy honrada que me sienta por su invitación, puedo suponer como terminaría y no quiero se las madre de nadie".
Jason sonrió ante lo que Jade le dijo, "creí que querías ser la madre de mis hijos".
Jade lo vio levantado una ceja, "¿Qué acaso ya te está gustando la idea?".
Jason se puso rojo y abrió y cerró la boca unas tres veces, antes de responderle "no te voy a negar que suena interesante, pero no creo que algún día llegues a serlo".
"Suenas tan seguro" le dijo Jade sonriendo "pero no te preocupes, no me daré por vencida" le guiño un ojo y no le dijo nada más.
"Muy bien niños" dijo Apolo "todos tomados de las manos o de donde quieran, que en unos momentos, estarán en casa".
"Ah… ¿exactamente como nos va a llevar a todos?" pregunto Jade.
"Eh, con sus poderes divinos" dijo Jason "ya sabes, un segundo estamos aquí, en el siguiente en California".
"Espera, ¿el Campamento Júpiter está en California?" pregunto Jade sorprendida.
"¿Qué nadie te lo había dicho?" pregunto Jason.
"No, Hazel me hablo de el, pero nunca dijo que estaba en el otro extremo del país" dijo Jade alterada.
"Bueno, no te alteres, no es tan malo como parece".
"¿Y Apolo nos va teletransportar hasta allá?" pregunto Jade incrédula "¿a todos?".
"Si" le dijo Jason "y dame la mano a menos de que te quieras quedar aquí".
Jade no le dio la mano, pero él se la tomo. En cuanto lo hizo, ella sintió una leve corriente de energía recorrerle la mano y el brazo. No le tomo mucha importancia, tal vez se debía a qué Jason era hijo de Júpiter y podía controlar los rayos.
Pero lo que ella no supo, fue que el tuvo la misma sensación y Jade no era hija de Júpiter.
Oh Dioses! No me maten por haberme tardado tanto, pero he tenido problemas de inspiración y son una lata, pero creo que ya todo estará bien.
Saludos y besos! :D
