Disclaimer: los personajes no me pertenecen, son de SM y la historia es una adaptación de la novela del mismo nombre de LB
Edward –Antes
76 días antes del viaje, 10:10 a.m.
―Y creo que puedo estar enamorado de ella –le digo a Emmett, en estructurados en la mañana del jueves. Es el último día de escuela y estamos sentados en la biblioteca, revisando la última hoja de lectura de nuestra prueba final de biología.
―Tú no te has enamorado de ella –dijo Em, se reclina en su silla y se frota las sienes.
―Lo estoy –le digo ―Estoy enamorado de ella. Y no se lo he dicho todavía, pero lo he estado pensando –Es cierto. Encima los dos últimos meses nos hemos vuelto muy cercanos, y el mes pasado comencé a pensarlo. Incluso ha habido un par de veces, especialmente cuando estamos colgando el teléfono en la noche o cuando la estoy dejando en su casa, que he querido decirlo. Pero no lo he hecho todavía, porque no estoy seguro si ella siente lo mismo, y no quiero asustarla.
―Eso es una locura –dice Emmett ―No puedes estar enamorado de ella.‖
― ¿Por qué no?‖
―Por muchas razones –dice Em. Trato de mantener en mente que este es el mismo chico que estaba vestido como un duende la noche se ligó a su novia por primera vez.
― ¿Por ejemplo?‖
―No han tenido sexo‖
― ¿Y?‖
―Y, el sexo es muy importante para una relación‖ dijo ― ¿Cómo sabes que la amas, si no has tenido sexo con ella?‖
―Ni siquiera dignificaré eso con una respuesta –le digo. Lo extraño es, que aunque Bella y yo no hemos tenido sexo, no he pensado mucho en ello. Quiero decir, he pensado en tener sexo con ella, por supuesto, y definitivamente quiero, pero no he pensado mucho sobre el hecho de que no lo estamos teniendo.
Eso es sólo algo que imagino que pasará cuando pase. Bella es virgen, así que obviamente no voy a ir con prisa.
―Está bien –dice Em, se reclina en su silla y estira los brazos detrás de él ― ¿Qué tal el hecho de que no se suponía que te vincularas con ella? Amigo, su padre está dándole a tú mamá. Si ella se entera de que tienen una relación a partir de allí, estás jodido.‖
―Estoy seguro de que lo entenderá –le digo con un nudo de inquietud en mi estómago.
No lo va entender. Isabella tiene esta cosa de la confianza, y si ella se entera de que le mentí, romperá conmigo de inmediato.
―Amigo, tienes que decirle –dice Emmett ―Yo nunca le ocultaría algo así a Rosalie.‖
Resisto a la tentación de poner mis ojos en blanco.
Emmett y Rosalie comenzaron a andar, más o menos, al mismo tiempo que Bella y yo lo hicimos, pero por alguna razón, me pongo súper molesto cuando intenta dar a entender que todas las relaciones son lo mismo.
De lo que puedo decir, él y Rose tiene mucho sexo. Como en, todos los días. A veces varias veces. Pasan mucho tiempo juntos, pero en realidad no hacen nada. Salvo tener sexo. Y nunca los he visto hablar realmente. A menos que estén estableciendo hora para reunirse más tarde para así poder tener sexo.
Suena la campana y saco el archivo de la biblioteca, salgo al pasillo ―Yo sé que tengo que decirle‖ dije ―Pero su papá me está jodiendo.‖
―No tengas miedo de ese chupa-mierda –declara Emmett ― ¿Me necesitas para tener una charla con él?‖
―Nah –le digo ―Voy a averiguarlo –Pero a medida que me alejo de Emmett en el pasillo, y camino a mi clase final de inglés, no tengo ni idea de cómo voy a hacer eso.
Bella –Antes
76 días antes del viaje, 12:23 p.m.
-¿Tuviste sexo con él? –Le pregunto a Rose, tratando de no escupir mi Sprite. Por qué iba a esperar hasta que tomara un trago para anunciar que tuvo sexo con Emmett, está más allá de mí. Tal vez porque es el último día de clases.
Así siente la necesidad de comenzar el verano con una confesión enorme.
-¿Cuando pasó esto?
-¿Quieres decir cuándo fue la primera vez? –Pregunta, frunciendo el ceño.
-¿Ha habido más de una vez? – ¿Es posible que ella quiera decir más de una vez en una noche? ¿Que los chicos no necesitan tiempo para, uh, recargarse? No es que yo realmente sepa mucho de eso. De recargase, quiero decir. O del sexo en general.
―Sí –dice ella, luego se inclina en complicidad, ya que estamos en la cafetería y todo. –Creo que podría ser un poco adicta a eso.
Genial. Mi mejor amiga es una adicta al sexo. Y no sólo eso, ella es adicta a hacerlo con Emmett. Lo que es una clase de imagen mental que trato de mantener fuera de mi cabeza. No es que Em sea feo ni nada, pero aún así. Es Emmett.
―Bueno –le digo. –Voy a tener sexo con Edward
-¡Isabella! –Rose exclama. Sus ojos se ensanchan y deja el tenedor que ha estado usando para comer papas a la francesa de mi bandeja. No tengo ni idea de por qué no se limita a tomarlas y comerlas, pero no lo hará. Ella las coge con un tenedor y luego sumerge en la pequeña copa de ketchup que viene con mi almuerzo.
-¿Qué? –Le digo.
-No puedes tener sexo con Edward
-¿Por qué no? –Le pregunto. –De hecho, puedo. Quiero decir, mi cuerpo es capaz de hacerlo. -Creo lo es, de todos modos.
Aunque yo recuerdo haber leído que si no se tienen sexo por un tiempo, la virginidad de hecho vuelve a crecer, y puede ser difícil para uno volver a hacerlo. No es que esa sea mi situación, ya que no he tenido relaciones sexuales antes. Pero tal vez si se espera demasiado tiempo, es más difícil hacerlo. Pero eso es una locura, ¿verdad? Además, tengo diecisiete, no treinta.
―Bueno, por supuesto que tu cuerpo es capaz de hacerlo –dice Rose, poniendo los ojos en blanco. Se mueve de un tirón el pelo largo al hombro y me estudia seriamente. –Bella, no se puede deshacer esto. No es como comprar una camisa nueva.
-Ya lo sé –le digo, rodando los ojos de vuelta.― Y la cosa es, que no me asusta. –No es así. Quiero estar con él. Lo amo.
-Oh, Dios mío –dice Rose. –Lo amas
―No, no lo hago –digo, como si el pensamiento de que yo esté enamorada de alguien fuera completamente ridículo. Lo cual, en cierto modo, lo es. Aquí está la cosa extraña antes de conocer a Edward, yo como que creía que nunca estaría enamorada. Como, nunca. Me parecía totalmente imposible que pudiera encontrar a un chico que se enamorara de mí y me cuidara y de todo. Pero lo hice. Estoy enamorada de él.
-¡Lo haces! –dice Rosalie –Tú lo amas. Si no, ni siquiera considerarías dormir con él –Maldita sea. Eso es lo que sucede cuando tienes una amiga que te conoce realmente, realmente bien. No te puedes salir con la tuya fingiendo ser alguien que no eres.
-¿Él te ama? –pregunta.
-No sé –digo lentamente, pensando en ello. –Creo que lo hace
-Creer no es suficiente –dice. –¿Realmente quieres dormir con alguien si no sabes que te ama?
-No es así –le digo, frunciendo el ceño. –Lo amo. ¿No es eso suficiente?
-No realmente –dice. –Esta es una decisión muy importante, Isabella. Tienes que estar absolutamente segura de que esto es lo que deseas. Porque es algo que es para siempre
-¿Qué pasa contigo y Emmett? –Le digo. – ¿Cómo es que está bien para ustedes? –Esto suena como un sexo de doble estándar. ¿Cómo es qué a ella se le permite hacerlo y a mí no? No voy a decir nada, pero a veces me pregunto si ella y Emmett siquiera realmente se gustan. Nunca hacen nada más que beber y salir. Y ahora, al parecer, tener sexo.
-Situación diferente –dice. Saca un tubo de brillo de labial de su bolso y se delinea los labios. –¿Quieres un poco? –pregunta, extendiendo el tubo hacia mí. –Se vería muy lindo en ti
Lo tomo y aplico un poco en mis labios, maravillada por el hecho de que ella puede intercalar una conversación de sexo con una acerca de brillo de labios.
¿Cómo puede ser tan arrogante? ¿Es esto lo que sucede después de tener sexo? ¿Sólo hablas de ello como si nada?
Por alguna razón eso me pone nerviosa, pensar como algo que puede ser una gran cosa ahora, puede llegar a ser nada en el futuro.
Aunque supongo que es de esperar. Como, mirando a las chicas de Sex and the City. Ellas lo hacen todo el tiempo.
-¿Cómo es una situación diferente? –giro el brillo labial en torno a mis labios, preguntándome si eso me hace besable.
-Porque somos personas diferentes –dice. –No sé si puedes separar lo emocional de lo físico
-¿Por qué querría hacer eso? –digo, con el ceño fruncido. ¿Quién hace eso? ¿Separar lo emocional de lo físico? Supongo que los sociópatas, tal vez. Y supongo que Rose ahora reclama hacerlo, también, aunque yo nunca la vincularía por una sociópata.
-Porque si no lo haces, tú podrías terminar, consiguiendo que realmente, realmente duela –dice –Mira, yo no estoy tratando de desanimarte. Pero sólo tienes que asegurarte de que esto es lo que quieres hacer
―Es lo que quiero –le digo. Y realmente me siento así. Quiero tener sexo con Edward. Y cuando vayamos a Miami el mes que viene, voy a hacerlo.
Si! Lo se! Capitulo ultra mega hipercorto! Pero ya me revindicare lo juro
Besos!
