Lo. Gracias por los comentarios, Tumba que me he reído mucho con el tuyo, hace tiempo que nadie era tan franco, tan directo y tan divertido, si ya, ya dejo a Tomoe en paz, jajajaja!!!
Blankaoru, que alegría saber de ti, me alegra saber que sigues escribiendo. Cómo te trata la vida, espero que mejor. Mira que es bueno mantenerse ocupada, yo tb ando mucho ahora que tengo mi nueva profesión, aunque encuentro ratitos libres. Cambié mi MSN sigues teniendo el mismo???
A todos los que me han apoyado, gracias. Les dejo con el Chap final. Goodbye is Forever.
Ja ne!
パウリナ
Disclaimer: Kenshin no es mío aunque quisiera
*****************************
Goodbye is Forever
Sometimes
you have no choice
sometimes you've got no voice to say
say if
you will the words--
say if your world is so gray
we can decide
this
there'll be no tears--
no tradgedy
sure i wouldn't
break and cry, if...
you walk away--
believe me
Tokio, la gran ciudad de Meiji. Kenshin la había evitado como a la peste por tanto tiempo, ahora, gracias a un sueño (o tal vez no) sentía que era su deber estar ahí, conocer nuevos lugares. La ciudad había cambiado mucho y se preguntaba si su hogar Kyoto también habría cambiado. "Supongo que sí, el gobierno, la vida, las esperanzas de la gente, todo había cambiado en tan poco tiempo, apenas unos segundos para la antigüedad del tiempo", pensó.
Se detuvo en una pequeña posada. Había obtenido algún dinero haciendo algunos trabajos cortando leña en su camino a la ciudad capital, por lo que decidió comer algo decente por primera vez en mucho tiempo.
-Bienvenido al Akabeko- dijo una voz tímida en la puerta. Kenshin sonrió, pero sin mirar mucho. Le falataba algo de costumbre ante tanta formalidad.
Tendré que acostumbrarme, murmuró. - Me podría traer un poco de ramen- dijo sonriendo al lugar de donde había venido la tímida voz.
-Hai!- respondió desapareciendo enseguida.
Desde que había tenido ese sueño, Kenshin ya no pensaba mucho en Tomoe, realmente su mente lograba olvidar, pensar en cosas nuevas. Ahora lo que lo ocupaba era ver dónde iba dormir. Había llegado a Tokio, pero no conocía a nadie en el lugar.
Hey,
goodbye
goodbye is--forever
hey, forever
goodbye
is--forever
and ever...
Cuando hubo llegado su orden, Kenshin aprovechó de preguntar por algún albergue donde pudiera estar, al menos mientras encontraba algún trabajo que hacer. Su vida de rurouni realmente lo había desacostumbrado a ser sedentario, a buscar una casa y algo más que hacer… Y todo lo que conocía era ser espadachín.
-Hay un lugar cerca del templo donde reciben gente y además se puede pagar con trabajo. Los monjes son muy buenos realmente- dijo la misma vocecita- Mi Akabeko también es un buen lugar y si usted gusta puede ayudarme, acá hay mucho qué hacer y la gente se hace poca. Me llamo Tae, si es que desea quedarse acá.
-No, gracias, no quiero incomodarla, soy un recién llegado y prefiero quedarme con los monjes, además, podría traerle problemas un viejo espadachín que porta una espada.
Tae sonrió, pero no dijo nada. En eso Kenshin tenía razón, podría traerle más de un dolor de cabeza el hecho de que él usara una espada…
-Desea algo más, señor?
- No, gracias. Sólo indíqueme cómo llegar al templo, le estaré agradecido.
Sometimes it
makes no sense,
this side of cruel coincidence
caught up in our
own barbed wire
to set us free
believe this—
La noche ya había caído cuando se puso en marcha hacia el templo que la amable Tae le había indicado. Estaba sorprendentemente cansado, aún cuando acostumbraba a caminar grandes distancias. "Has envejecido, Kenshin", se dijo. De pronto lo único que deseaba era un cómodo futón y dormir más de una vida para seguir adelante. El peso de los 10 años vagando le cobraba por primera vez la cuenta. Se detuvo y miró al cielo. Una noche perfecta, clara, hermosa… Tomó aire y siguió.
Las calles de Tokio estaban casi desiertas a esa hora, uno que otro policía, uno que otro borracho que había perdido hasta el alma en las apuestas. Kenshin miraba, observaba y se sentía por primera vez vivo. Los 10 años anteriores eran un recuerdo apenas, el futuro era brillante, aún cuando no sabía que haría al día siguiente, si seguiría en Tokio o se marcharía… "Lo veré mañana, ya nada puede ser mejor, yo…", sus pensamientos se detuvieron, sintió que alguien amenazaba su espalda. Un extraño frío recorrió su espalda.
-Alto ahí!- gritó una voz femenina- Detente Hittokiri Battousai!!!
Kenshin se giró sólo para ver los más bellos ojos de una chica que lo amenazaba con una espada de palo.
Hey,
goodbye
goodbye is--forever
hey, forever
goodbye
is--forever
and ever...
FIN.
*************************************
Notas de la autora:
He terminado. Cuánto ha pasado desde que empecé esta historia, uno o dos años… Sí, admito que la inspiración y mi musa se fueron a otros intereses (otros fics y mini novelas que acá en esta web no caben, pero espero algún día darlos a conocer)
Perdí el contacto con todo mi grupo de RK y admito que las extraño, esas historias que hacíamos en común con Arcasdrea, o las noches de conversa masiva con todas por MSN… Kenshin es mío, no mío, no mío!!! Me estaré poniendo vieja que ando tan nostálgica?? En fin, ha pasado harta agua bajo el puente, así es que muchas se deben haber olvidado ya de quién soy, pero siempre están en mi memoria.
Espero volver pronto con otro fic luego, necesito escribir, tengo demasiadas ideas pululando en mi mente y eso sólo puede traer más cuentos. No prometo ser muy constante por motivos de pega, pero les aseguro que sí completaré las historias (aunque espero no demorarme tanto como con esta)
Xoxo
パウリナ
