Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a la excelentisima Stephenie Meyer.


9. Nueva vida

-Edward, hueles exquisito.

-No creo que tanto como tu. ¿Tienes sed?

-¿Sed se llama a cuando empieza a picarte la garganta? Si, creo que un poco.

-¿Vamos de caza? –lo dijo con un tono que demostraba... felicidad de poderlo compartir conmigo.

-Creo que puedo aguantar un rato más. Quiero la opinión de la familia.

-Pero yo te puedo decir lo que piensan, ¿quieres?

-No gracias, quiero que ellos mismos me lo digan.

-Vale, vamos.

-¿Edward, porque yo no tengo ninguna habilidad? Aro dijo que era un diamante en bruto, pero me siento totalmente igual, a excepción de los sentidos que los siento más agudizados.

-Eso no lo sé. Mis "habilidades" se desarrollaron de a poco a lo largo de mi primer año, puede que te suceda lo mismo.

-Ah, vale. Puedo escuchar hablar a los demás desde aquí, eso se siente... extraño, pero a la vez me encanta.

-¿Quieres probar la velocidad? Podemos llegar bastante rápido al living.

-¿No puedo vomitar verdad? –Y me reí con una carcajada que sonaba mucho más melodiosa que antes, Edward también se rió.

-Claro que no tontita. Vamos.

Me agarro del brazo y empezamos a caminar un poco más rápido de lo normal, pero en menos de un parpadeo estábamos en el living. Pude sentir la velocidad porque el cabello se me agitaba, sino ni cuenta me daba.

Cuando llegamos al living allí estaban todos los Cullen, sentía como si todavía estuviéramos en Forks, porque la familia de Tanya ni aparecía.

-Edward, ¿Dónde esta la familia de Tanya? ¿No será que se fueron por mi verdad?

-No Bella, se fueron a cazar.

-Pero note en su mirada que estaban alimentados.

-Si, lo estaban, pero consideraron que este momento debía ser de la familia.

-Ah, vale. –Ahora hable dirigiéndome a la familia –Me siento demasiado feliz de poder ser ya completamente de la familia.

Alice corrió a darme un abrazo que en otros momentos hubiera considerado demasiado fuerte. Rosalie solo le limito a girar su rostro y poner cara de indiferencia. Sabia que esto no le agradaba para nada. Pero era una decisión mía y estaba feliz por haberla tomado.

-Bella, nosotros estamos felices de que te sientas bien con esta decisión, y quiero que sepas que vamos a hacer lo posible para que te acostumbres a nuestra forma de vida. Siempre fuiste bien recibida en nuestra familia y ahora mucho más. –Me dijo Carlisle con una gran sinceridad.

-Gracias Carlisle, no se como agradecerles lo buenos que son conmigo. –Me fui a abrazar por primera vez al que ahora se podia decir que en cierto modo era mi papá. Realmente lo apreciaba demasiado y lo consideraba como tal. Era una persona increíblemente bondadosa. Abrace a toda a mi nueva familia, excepto a Rosalie, que, cuando Carlisle termino de hablar, se levanto del sillón y se fue al jardín. Me hizo sentir un poco mal, pero luego pensé que en algún momento se iba a resignar, ya que íbamos a compartir una eternidad juntas y en algún momento tenia que entenderme.

Veía a Jasper mucho mas relajado en mi presencia. Seguro que ya no tenia que reprimir el deseo de matarme cuando estaba en mi presencia. Por primera vez abrace a mi hermano y me inundo de paz y relajación. Realmente era una buena persona, y ahora lo podia apreciar mas.

Mire a Edward que estaba radiante de alegría. De pronto me acorde de algo.

-Emmett, tengo una promesa que cumplir. –le dije con una nota de picardía en la voz. Una vez le prometí a Edward que iba a jugarle una pulseada, sabia que iba a ganarle por una vez en la vida.

-¿Qué necesitas de mi? –lo dijo con un tono de duda, creo que suponiendo lo que se avecinaba ya que Alice estaba riéndose a carcajadas. Ahora necesitaba inventar una prenda para cuando Emmett pierda. Me sentía llena de seguridad que seguro Jasper percibió porque estaba con una gran sonrisa en su rostro. Realmente no se me ocurría que podia hacerle a Emmett, de modo que se me ocurrió dejarlo para un poco más adelante, podía recurrir a Edward así me de ideas.

-Nada, por ahora nada. Pero más adelante recuérdame que tengo que proponerte algo ¿Vale?

-Vale, pero tu increíble seguridad no supone nada bueno. En fin, creo que tengo que ir a buscar a Rose.

-Por favor, dile que cuando se sienta preparada, que me avise, yo necesito hablar con ella.

-Vale, voy a tratar de hacerla entrar en razón. Ya veré como la convenzo.

Y se fue rápidamente hasta el jardín. Ahora si que quería hablar con Edward, veía un pequeño tono de tristeza en sus ojos y yo no podia verlo así.

-Edward, ¿podemos hablar? –repentinamente su rostro se lleno de dudas y confusión, pero accedió.

-Vamos a dar una vuelta.

Me agarró de la mano y salimos a paso normal a andar por los bosques de alrededor.

-Edward, ¿Cómo te sientes? Veo un poco de tristeza en tus ojos, y como no puedo leer tu mente quiero que me digas todo lo que sientes, y por favor se sincero. No temas dañarme. Por favor.

-Estoy muy feliz de tenerte así Bella, para toda la eternidad y conmigo. Pero tampoco puedo dejar de sentirme un poco triste. Tú sabes lo que yo pienso acerca del alma, y me siento mal en pensar que te arrebate la tuya solo por el puro egoísmo de tenerte conmigo para siempre.

-Pero como puedo hacer para que entiendas que nosotros si tenemos almas, y si de ultima, no tenemos alma, cuando yo muera se que voy a estar contigo a donde sea que vaya. Y lo tuyo no fue egoísmo porque de un modo u otro yo hubiera conseguido que alguien me transforme. No quiero que te sientas mal por una tontera así. Si tu te sientes mal, yo también lo estaré.

-No tienes porque sentirte mal. Tu felicidad se nota en el aire, y aunque no pueda leerte la mente se como leerte las expresiones. Pero te prometo que voy a borrar todo pensamiento que me ponga triste. Me encanta tenerte así Bella, ¿Ya te lo dije verdad? Aunque por supuesto, no puedo evitar extrañar ese precioso rubor que inundaba tus mejillas cada vez que yo hacia esto –y me rozo la mejilla con su suave mano. –O escuchar el frenético latido de tu corazón cuando hacia esto. –y me besó por primera vez desde que me transforme en vampiro.

Esta vez no lo hacia con la típica cautela de siempre. Incluso cuando dejaba de lado la precaución, podía sentir que no era demasiado espontáneo. Pero este beso fue distinto a todos. Fue hermoso y salvaje, pero también dulce. Ese era realmente su modo de besar sin el miedo a matarme. Y me gustaba muchísimo.


Graciaaas por los reviewss :) nunca me voy a cansar de agradecer! no puedo creer que llegue a los 50 jejeje

Nos taremos viendo muchachas!

Besotes!

Andii