Holaaa, Si me demore un poquito, sooooooooooooorry (: ahora les dejo con este capitulo, que oficialmente desde acá empieza la historia Seddie 3 huahuahua siii es un poquito largo pero solo un poquito ah! Haha bueno si es largo, pero lleno de Seddie 3 se que están muy emocionados asi que no los molesto mas con mis estúpidas palabras hahaha bueno.. mas abajito nos vemos. (:
Nota: Icarly y sus personajes no son de mi propiedad.
"La cita I"
~Sam POV~
- ¡Détente Carly! - Grité. Ella me estaba poniendo demasiado maquillaje, estaba perdiendo mi paciencia - ¡amiga, eso es suficiente!- Alejé sus manos.
- ¡De acuerdo!- Ella me miró por un breve segundo y asintió- Está listo- cerró su cajón de maquillaje- ¡Rayos Sam, luces hermosa!-
Miré mi reflejo en el espejo de Carly. Para mi suerte, me las arreglé para para aún parecer simple y sencilla. ¡De ninguna manera iba a permitir que el Nub pensara que me arreglé para él!
- De acuerdo, estoy lista- Mentí.
- ¿Carly? ¿Sam?- Spencer gritó desde el otro lado de la puerta.
- ¿Si?- Gritó Carly como respuesta.
- ¿Están vestidas Chicas?- Preguntó.
Spencer era tan tonto.
- ¡Por supuesto que lo estamos!- Ella abrió la puerta.
- Okay, entonces…- él entró al cuarto- ¡Wow Sam, Luces linda!-
- ¡Ves!, ¡Te lo dije, me veo tonta!- enloquecí
- ¡No, no es así!- le dio a su hermano una mirada de muerte.
- O si… ¡no es así!- Spencer intentó ignorar la Mirada de Carly.
- ¿Seguro?- Necesitaba estar segura que no estaba muy "Carly"
- ¡Claro!- Dijeron los hermanos Shay al mismo tiempo.
- De acuerdo, entonces…- Tomé una respiración profunda preparándome a mí misma para lo que pasaría después. El Nub debe estar listo ahora. A Freddie nunca le toma mucho tiempo vestirse. Él se las arregla para lucir bien en menos de 5 minutos. Tengo que admitir que para ser el rey de los idiotas, era un nerd muy atractivo, lo cual era una cosa rara en la vida real. No todos los idiotas lucen como Seth Cohen. Freddie era la excepción. Él se las arreglaba para ser inteligente y candente al mismo tiempo, tenía que admitir eso, no era tan ciega. Este hecho me hizo recordar lo mucho que me había imaginado a Freddie desnudo… No de forma pervertida… ¡Rayos!, Me preguntaba cómo sería por lo menos sin camisa, ¡pero ese no era el punto! Esta era nuestra primera cita y eso estaba fuera de cuestión. Ni siquiera debería estar pensado en eso.
- Entonces… Freddo está aquí- Anunció Spencer.
Podía sentir mis nervios enloquecer de nuevo, estaba empezando a entrar en pánico, sabía que este momento iba a llegar, pero eso no quería decir que estaba lista.
- ¡Sam, Tranquilízate!- Carly me agarró de los hombros y me sacudió- Ahora mírame- Hice lo que ella me pidió.- Estarás bien-
- ¡No sabes eso!- Traté de no volverme loca. Realmente lo intenté porque sabía que muy profundo de mí, yo quería esto.
- ¡Si le sé!, ¡Porque lo sé!- Explotó Carly. Sabía que ella era una gran amiga y que quería que yo fuera feliz, entonces yo confiaba en ella. No me tiraría al fuego y me dejaría que me quemara.
- Relájate Sam… No sé si esto te ayuda… pero él está nervioso también- Spencer trataba de ayudar pero no estaba muy segura de que estuviera funcionando.
- ¿Lo está?- ¿Cómo lo sabes?- dije incluso sin parpadear.
- Él me lo dijo-
- Oh… y ¿por qué está nervioso? ¿Es porque es a mí a quien invitó a salir?- Ahora definitivamente estaba en pánico.
- Nop. En realidad el cree que va a estropearlo. Está asustado de arruinar su gran cita. Está asustado nunca vuelvas a salir con él-
- ¡Awww! Eso es tan dulce – Dijo Carly con un chillido agudo.
- Carly… Mis oídos- Le advertí adolorida.
- Lo siento- Arregló mi cabello- Vamos-
No estaba lista para bajar las escaleras, y tal vez nunca lo estaría. Sabía que me gustaba el Nub, pero nunca me imaginé que tendríamos una cita. Eso era más que imposible. Carly me empujó ahí de todas maneras. Caminé lento, y cuando lo vi mi corazón dejó de latir, lucía tan adorable y candente al mismo tiempo. La combinación de su camisa, jeans y corbata, lo hacían lucir más atractivo ante mis ojos. Lo maldije por eso. Él me vio y su quijada cayó. Nunca me sentí tan halagada antes, su mirada me produjo escalofríos en la espalda. No podía dejar de ruborizarme. Me miró hasta que estaba en frente de él. Eso me hizo sonreír.
Durante..
~Freddie POV~
Ella lucía como un ángel ¿cómo era eso posible? De hecho, ella era el demonio de pelo rubio cuyos pasatiempos consistían en torturarme, lastimarme y hacerme sentir mal. ¿Cómo es posible que luciera más angelical de lo que Carly nunca fue? ¡Ella era un demonio! Tal vez era un ángel disfrazado. Mi boca se abrió al ver su belleza. Se acercó a mí y me golpeó el brazo. Esa era la Sam que yo conocía, la chica demonio.
- ¡Deja de babear Nub!- Me dijo con una sonrisa tonta.
- Lo siento- me sonrojé un poco.
Nos sostuvimos la mirada. Me di cuenta que podía estar así por el resto de la noche, ¿quieren saber algo?, Eso no me asustaba. Me gustaría estar así más tiempo, pero el sonido de Spencer carraspeando me trajo de vuelta a la realidad.
- Es hora de irse chicos- Nos dijo.
- Oh… bien… De acuerdo- Tartamudee un poco causando que Sam se riera- ¿Nos vamos?-
Le ofrecí mi brazo, pero ella sólo caminó directamente a la puerta. Carly y Spencer me dieron una mirada alentadora antes de irme. Nos mantuvimos en silencio en el ascensor. No tenía nada que decir de todos modos. Lewbert nos gritó algo que ninguno de nosotros entendió, y caminamos fuera del edificio. Abrí la puerta para ella y frunció el ceño. No creo que esté acostumbrada a tener chicos que abran la puerta para ella. Me sentí contento de ser el primero. Cuando estaba en el asiento del conductor me di cuenta de que su sonrisa se había convertido en una risita. Sabía que vendría después: Empezaría a burlarse de mí. Sam siempre se burlaba de mí cuando me veía en mi coche, o alguien mencionaba mi coche o cuando pensaba en mi coche.
- ¡Oh Vamos! ¡Han pasado cinco meses ya! ¿No estás cansada de burlarte de mi auto?- Sabía que la respuesta sería no, pero aun así…
- Lo siento idiota pero… ¿Cómo esperas que no me burle de tu auto? ¡Cuando conduces un Volvo me estás pidiendo que me burle por la eternidad!- se rió.
- ¡No es mi elección!, mi madre piensa que los Volvos son autos seguros; ella no me deja tener la camioneta que yo quiero. ¡Era un volvo o nada! ¡Tuve que elegirlo!- le expliqué pero ella continuó riendo.
No estaba orgulloso de tener el mismo tipo de auto que las ancianas del edificio pero mi madre no me dio otra opción. Y cuando tienes dieciséis y estás desesperado, tomas cualquier cosa que te de den. De acuerdo… Esa frase estuvo extraña, déjenme aclarar esto, cuando tienes dieciséis y estás desesperado por un auto, tomas cualquiera que tu madre te compre. Mejor.
- ¿La loca sabe que saliste?- Tenía que meter a mi madre en la conversación… ¡Genial!
- De hecho, ella lo sabe- Le di mi sonrisa irónica.
- ¡Que milagro!- Ella alzó sus brazos al cielo. Sam trataba de ocultarlo pero yo sabía que estaba sorprendida.
- Bueno, le dije que era por algo importante- Ella me miró por un segundo como si tratara de procesar la información que le acababa de dar, entonces ella sacudió la cabeza y miró fuera de la ventana.
- Gracias a Dios que ella no sabe que es por mí- Sam lucía un poco triste por eso.
- Oh, ella lo sabe- Dije mientras mantenía mis ojos en la carretera.
Ella me miró de la misma manera que hace un segundo. Sonreí; esto iba a ser bueno.
- ¿Entonces, le dijiste a tu madre? A tu extraña madre… ¿Qué me invitaste a salir? ¿En una cita?-
- Si-
- ¡Eres un bobo Benson!- Dijo juguetonamente. Solo me reí entre dientes- ¿Y no se volvió loca?- supongo que trataba de estar segura de que mi madre estaba bien con esto.
- Un poco, pero ella se calmó y empezó a darme concejos de citas. Fue una hora larga, confía en mí- En realidad reía, muy fuerte.- Bala-Humo ayudó un poco, pero a ella siempre le gustaste de todas maneras-doble la esquina.
- ¿Le gusto?- Preguntó incrédula.
- Si… solo para que lo sepas, tú eres su favorita- Dije como si fuera una cosa al azar.
- ¿huh?-su expresión me divirtió.
- Desde el accidente con el Camión de Tacos- Me encogí de hombros. Mi madre era una mujer extraña.
- Oh-
Tal vez no era la mejor idea mencionarlo, después de todo, Carly y yo salimos en ese entonces. Imaginé que Sam no necesitaba recordar eso, ni yo tampoco. Sé que en ese entonces Carly era la niña de mis sueños y lo único que quería era gustarle, pero cuando finalmente lo hizo, me sentí raro… e incómodo. Sí, ni siquiera yo lo creía, pero todo es verdad. Estoy contento de haberme dado cuenta de eso antes de que sea demasiado tarde. Me detuve en la luz roja y la miré.
Ella era tan Hermosa, y cuando no me estaba torturando en realidad lo era aún más. Se veía tan bonita con la cola de caballo. Su flequillo de oro estaba acomodado hacia un lado y su cabello recogido. Pude ver su cuello. La piel pálida y suave de su cuello. Sentí el impulso de tocarla ahí, pero me contuve. Sonreí tratando de aliviar la tensión y empujar lejos esos pensamientos extraños. Ella me devolvió la sonrisa, eso me dio la confianza necesaria para tomar su mano. Sorprendentemente ella no me rechazó. Su mano era suave, como la mano de un bebé, y me sentía más y más atraído hacia ella. Nunca supe que podía sentirme de esta manera, le acaricié la mano. Pensando que debía hacerlo mientras pueda, porque es probable que nunca tenga la oportunidad de hacerlo de nuevo.
Algo sobre sostener la mano de Sam me hizo sentir bien. Sin embargo el semáforo cambió a verde y tuve que soltarla, aunque no quería.
- ¿Entonces?- Estaba agradecido de que ella fue la primera en hablar- ¿Dónde me estás llevando de todas formas?-
- Es una sorpresa-
- ¡Te he dicho que odio las sorpresas Benson!- Me reí de su irritación.
- Esta es una que te gustará- Le aseguré.
Ella asintió y decidió confiar en mí. Hablamos sobre muchas cosas que nunca antes habíamos hablado. Aprendí mucho sobre Sam, cosas que nunca había imaginado. Realmente teníamos mucho en común. Regresé a la realidad y aparqué el auto después de doblar a la esquina.
- Cierra tus ojos- Exigí.
- ¿Qué? ¿Por qué?- Quería reír ante su inseguridad.
- ¡Porque yo lo digo, ahora hazlo!-
- ¿Por qué demonios voy a hacer eso Benson?- Se cruzó de brazos y me enfrentó.
- Porque es parte de la sorpresa, ¡vamos!, te prometo que no te arrepentirás- Le puse mala cara.
Ella gimió y cerró sus bonitos ojos, sus ojos azules… Okay Freddie, ¡Contrólate!
- Está bien, ¡si abres los ojos lo sabré y arruinarás la diversión, así que no lo hagas!- Le advertí y ella gimió en respuesta.
Empecé a conducir de Nuevo y unos segundos más tarde me detuve frente al lugar al que nos dirigíamos. Sentí orgullo y alegría cuando me bajé para abrir la puerta. Ella hizo lo que le pedí y no miró. Sabía que no lo hizo porque si no habría abierto sus ojos con sorpresa. Esa era la reacción exacta que tenía la esperanza de obtener de ella. La cogí de la mano y la
ayudé a salir del coche, era el momento de mi gran sorpresa. – Puedes abrir los ojos ahora- Le dije tan pronto como estaba frente al restaurante.
- Bien- ella abrió los ojos y miró un poco a su alrededor.
Una vez que ella se dio cuenta de donde estábamos, su boca y ojos se agrandaron. Estoy bastante seguro de que sucedió cuando leyó el letrero que decía "Petosini's". Le di mi sonrisa más amable, estaba contento de que se haya sorprendido. Yo sabía que Sam nunca esperara que un hombre la lleve a un buen lugar, porque este era el mejor lugar de Seattle. Sabía que estaba sorprendida, es por eso que la traje. Traté de no lucir demasiado emocionado, le apreté la mano.
- ¿Entonces?- Le hice un gesto hacia la puerta- ¿Vamos?- le agarré la mano pero ella no se movió, la miré solo para encontrarla sorprendida y petrificada.
- ¿Freddie?- ella raras veces me llamaba Freddie.
- ¿Si?- Pregunté cuidadosamente, tal vez ella quería dar marcha atrás.
- Este lugar es… muy caro- Susurró- ¿tienes suficiente dinero para esto?- No podía dejar de sonreír, ¿Sam preocupada de que tuviera suficiente dinero para gastar en ella? ¡Eso era nuevo!
- Si Sam, ¡lo tengo!, Vamos, ¿sí?- Apreté su mano y ella empezó a caminar a mi lado.
- ¿Tienen reservación?- Me preguntó la recepcionista con una gran sonrisa.
- Sí. Benson, Mesa para dos- Dije tratando de tener la atención de Sam.
Funcionó, por un segundo, ella me dio una mirada sorprendida y se giró para analizar el lugar. La recepcionista revisó mi reservación y asintió. Era una chica de unos veintitantos, con cabello rojo, pecas doradas y estatura media. La chica nos dio a Sam y a mí una dulce sonrisa, como si estuviese viendo un lindo perrito. Tomé eso como un cumplido, tal vez éramos una linda pareja. Sam estaba demasiado ocupada sorprendiéndose con el lugar como para darse cuenta de que la recepcionista susurró -¿Primera cita?- Yo asentí sonriéndole. Ella miró a Sam y me dijo –Es hermosa, ¡buena suerte!-
- Síganme- dijo guiándonos a nuestra mesa.
La seguí sin dejar de lado a una atónita Sam. Estoy bastante seguro de que si no estuviese bastante entretenida con el hecho de que íbamos a cenar en el lugar más caro de Seattle, empujaría mi mano, pero no lo hizo, y cuando se trata de Sam, tomo todo lo que puedo conseguir de ella. Su expresión no cambió ni un poco mientras caminábamos, incluso cuando el camarero nos dio el menú. Ella seguía mirando a su alrededor con completa incredulidad. Me reí entre dientes, en realidad parecía linda e inofensiva en estos momentos.
- ¿Qué vas a ordenar?- Le pregunté- Y no importa el precio… Tengo dinero- No quería sonar demasiado arrogante, pero supongo que lo hice.
- Uh…- Ella leyó el menú por un par de segundos- No sé qué elegir…-
- De acuerdo…, déjame ver – Miré el menú intentando encontrar algo que sabía que podría gustarle- Okay, ¡lo tengo!-
Llamé al mesero para hacerle saber la orden. Era un hombre bajito, viejo y calvo con una sonrisa simpática. Se acercó a nosotros con la misma sonrisa que nos dio la recepcionista.
- Buenas noches- tomó una libretita de su bolsillo- ¿en que los puedo ayudar?-
- Uh… una ensalada de carne a la parrilla con pesto y tostadas para mí... y un filete a la plancha con salsa de rábano picante para la dama... - La miré para su aprobación. Sam asintió con la cabeza.- y dos coca-colas con hielo y limón-
El camarero asintió y se llevó nuestros menús con él. Me volví para mirar a mi cita, cuya expresión cambió de golpe a la fascinación. Ella estaba analizando el lugar, incluso me atrevería a decir que estaba tratando de memorizar cada detalle. Con una leve sonrisa, sus rasgos eran pacíficos, algo raro y casi imposible para Samantha Puckett cuando estaba despierta. Yo no podía dejar de sonreír, me alegro de que se estuviera divirtiendo.
Yo no podía culparla por estar tan sorprendida. El lugar era enorme. La gente a nuestro alrededor parecía de lujo, la mayoría de ellos eran parejas en sus treinta y tantos años, a excepción de unas pocas familias con dos o tres hijos cada una. La decoración era una mezcla de clásico y moderno.
Los ojos de Sam analizaron el lugar por vigésima vez antes de, finalmente, posarse en mí. Pude ver la vacilación y el temor en sus ojos.
- Benson, ¿Realmente tienes dinero para esto?- Esa pregunta estaba empezando a molestarme.
- Confía en mí Puckett… Los Benson no cenan y huyen- Me reí.
- Oh… ¿Estás seguro?- ¡hombre, que está mal con esa chica!
- Sí… lo estoy- Le aseguré.
- De acuerdo entonces- Sam miró alrededor un poco más- Porque creo que tú no sabes cómo comer y huir correctamente- Se rió.
Ayudó a aliviar la tensión, yo estaba tratando de no mostrar lo nervioso que estaba en realidad. Sin embargo, la mirada que me dio cuando entramos en el restaurante no tiene precio. Estoy seguro de que nunca esperó que un hombre la llevara a un buen lugar. Es por eso que lo hice. Quería que ella viera que tan lejos iría para que se pueda sentir especial. Sabía en mi corazón que era verdad. Entonces, ¿dónde nos deja esto? Me pregunté a mí mismo. ¿Quería una cita con la chica que constantemente me está retando? ¿A quién le encanta hacerme daño? ¿Cuyo pasatiempo favorito es el torturarme? ¿Lo quería? No estaba seguro, pero una cosa sabía, yo quería que ella siempre me mirara de la forma en que lo estaba haciendo en este momento. Eso me hizo sonreír. En el fondo yo estaba tratando de no estar demasiado ansiosos al respecto... porque con Sam... Nunca se sabe.
¿Qué tal? ¿Les gusto? Yo se que siii! :DD Reviews! Quiero leerlos yaaaaaa! Hahaha el próximo capitulo será la 2da parte de este, mañana mismo les subo el próximo capitulo :D por mientras les dejo una continuación (:
Continuación:
- No es tan extraño, ustedes salieron a una cita, ¿cierto?-
- Sí, pero… pensé que era tu-
- Bien- Ella estaba jugando con su comida. Sam nunca jugaba con su comida… Excepto por el Albondigolf.
- Entonces… ¿Por qué no me llevaste a ver una película o algo?- Por primera vez en la noche, ella me preguntó algo mirándome a los ojos.
- No eres una chica común Sam, esta noche tenía que ser especial…
- ¿Quieres preguntarme algo ahora?
- No hay prisa. No estoy preocupado por eso ahora mismo- Apreté su mano
- ¿Qué estás haciendo?- Preguntó tratando de empujarme pero apreté el agarre.
- No sería una cita apropiada sin baile..
- ¿Sam?-
- ¿Si?-
- Discúlpame por haber estado tan ciego. Pero ahora puedo ver todo y quiero que sepas lo mucho que me importas- Imaginé que decirle la verdad podía ser la mejor idea.
