09.- Reencuentro
John Douglas era uno de los veteranos más "duros" de la Interpol. La única debilidad que alguna vez tuvo fue su hijo Ethan. Ethan desapareció en un parque y hasta apenas un año, alguien de la morgue de Scotland Yard, un tal Moody, amigo personal de Kingsley, que era amigo de Douglas, le dijo que quizás lo habían hallado entre las descripciones de cuerpos "sin reconocer" que ya habían sido cremados años atrás.
La descripción del joven golpeado, violado y asfixiado en un parque coincidía con su hijo de 15 años, Ethan.
Luego de oír la historia de Reg, la de Harry y la de Rita, a John no le quedaron dudas de que Ethan era la primera víctima de Riddle. Cuando John escuchó de Riddle y las "misteriosas" desapariciones a su alrededor, investigó un poco y notó que muchos de esos jóvenes se parecían físicamente a Ethan, incluso Reg era parecido a Ethan.
Desde que mandó a Rita a aquella misión y le pidió como "favor especial" que buscará a su hijo, él sabía que Ethan ya estaba muerto, pero esperaba que algo dentro de la mansión le dijera que fue Riddle.
Ahora lo sabía, pero la justicia divina actuó primero.
Douglas les empezó a decir cómo había muerto Riddle.
Sirius, Remus, Severus, y Arthur, habían llegado a Gengenbach y se toparon con una escena horrible cuando llegaron. Un hombre de cabello oscuro, algo mayor, aunque bien conservado estaba tratando de sofocar las llamas de una casa vacacional mientras se oían sirenas a la lejanía, seguramente de los bomberos.
Sirius se abalanzo sobre el hombre apenas lo vio, había reconocido a Riddle cuando este volteó.
Empezó a golpearlo y tuvo que ser detenido por Severus quién guardaba esperanzas de que Harry hubiera salido de la casa.
Riddle escucho la preocupación en la voz de Severus y supo instintivamente que tipo de relación tenía con Harry.
—No creo que sobreviviera, después de todo, ya lo había atado a la cama y me olvide de desamarrarlo luego de romperle su delicioso culito—.
Ahora era Severus quién le rompía la cara a Riddle hasta que este sacó una navaja de su saco y rasguño el brazo de Severus quién retrocedió un poco. El brilló de la hoja estaba tan peligrosamente cerca del estómago de Severus, que Remus sacó su arma que siempre cargaba cuando trabajaba investigando, por puro instinto, y disparó hacia el hombro de Riddle para separarlo de Severus.
Riddle estaba frente a la casa y el impacto de la bala lo lanzó hacía las llamas y murió calcinado.
Severus cayó de rodillas, sosteniéndose el rasguño en el brazo con su otra mano y llorando lagrimas gruesas. Su única pista para hallar a su amado se había ido, y era probable que de verdad hubiera sido vejado y dejado atado en esa casa, y, por ende, ya estaba muerto.
No fue sino hasta horas más tarde, ya que los bomberos habían apagado el fuego, que se descubrió que fuera de Riddle, no había más cuerpos dentro de la casa.
Eso trajo alegría al grupo, significaba que Harry estaba vivo probablemente, quizás había alcanzado a huir. Pero Sirius fue arrestado por la Interpol e interrogado de todo a todo, ya que, desde el desfalco, había una orden de búsqueda y captura, pero no podía ser extraditado de Suiza, así que aprovecharon que estaba fuera de ahí y el grupo fue enviado como presuntos cómplices hacía su base en París, Francia.
Como el caso de Sirius terminó relacionándose con Riddle, Douglas fue notificado y éste a su vez, llamó a Kingsley, consciente de que, si Rita había encontrado algo, o sabía del paradero del tal chico Weasley, en realidad, Potter, la primera persona a la que notificaría sería a su amigo y mentor de rastreo, Kingsley Shacklebolt.
No se equivocó, así que Douglas preparó el traslado de Rita, los dos hombres, el mismo y una pequeña escolta, así como los informes y pruebas sobre Riddle que Rita había estado enviando durante todo su tiempo encubierta.
—Si nos apuramos, estaremos en París en unas horas. He enviado un mensaje al jefe de la base sobre la posibilidad de que Sirius Black sea inocente y que espere antes de enviar a Black hacía Inglaterra—.
Harry estaba cansado y asustado. Aunque el temor cada vez era menos, estaba cansado de todo lo que habían pasado en apenas un día, casi dos. Severus pensó por unas horas que estaba muerto, Riddle si estaba muerto y su padrino se arriesgó a ser encarcelado sólo por ir a rescatarlo. Era mucho para su joven cuerpo y se quedó dormido cuando entraron al espacio aéreo de Francia.
Cuando arribaron a París, Harry apenas tuvo tiempo de admirar un poco la ciudad cuando fueron llevados a una limusina blindada y escoltados a un edificio parecido a una fortaleza ultrasecreta.
—Monsieur Douglas, un gusto verlo de nuevo—.
—Cállate la boca Delacour, me da gusto verte—John abrazó a su antiguo alumno y amigo de años, Adrien Delacour.
—¿Delacour? Me suena familiar, ¿Es usted pariente de Fleur Delacour? —Preguntó Harry apenas impresionado por el hombre.
—Es mi hija—.
—Vaya, con razón Fleur nunca nos habla mucho de su familia—.
—Así que usted es el joven Weasley que ella enseñó en ese curso de barista que ofreció hace dos veranos. Encantado de conocerlo señor Weasley, o debería decir, señor Potter. Venga conmigo, hay personas que están deseosas de verlo—.
El señor Delacour guió a Harry a través de varios pasillos y escaleras hasta que llegó a una sala que parecía de interrogación, pero que solo tenía unos sofás y ahí dentro, estaban su padre, dos hombres que jamás había visto, uno al que reconocía de las pocas fotos de sus padres junto a su padrino y que le recordaba algo a Reg, y al frente de todos, estaba Severus retorciéndose las manos de preocupación.
—¿Sev? —.
Severus volteó y sus ojos brillaron emocionados al ver a Harry sano y salvo.
—Harry...—.
Lo primero que hizo Severus fue abrazar fuertemente a Harry mientras este hundía su rostro en el cuello de su amado y por fin dejaba salir las lágrimas que había estado conteniendo.
—Sev... fue horrible—.
—Ya, ya. Lo superaremos, yo te amo, sin importar lo que ese hombre te haya hecho—.
—¿De que estas hablando? Solo fue algo aterrador, pero nada más—Severus sintió que el alivio lo recorría.
—¿Entonces él no...? Ya sabes...—.
—¡Claro que no! Parece que primero quería "hacerme su esposo". Qué asco. No podría hacerlo con él, primero hubiera preferido morir, pero parece que fue él quien murió—Severus abrazó aún más fuerte a Harry y luego lo beso profundamente, aliviado de que Harry no tuvo que sufrir un trauma aún peor que haber sido secuestrado.
Cuando se separaron, Severus sonrió entre lágrimas—Me alegro tanto de que estés bien—.
—Aunque lamento tener que interrumpirlo en este "hermoso" momento de reencuentro, debemos hacerle unas preguntas al joven y empezar a revisar la evidencia que nuestra agente encubierta encontró en casa de Riddle, y lo que nos fue enviado por Scotland Yard acerca de su supuesto desfalco señor Black. Además, el joven Weasley no es el único que llegó—.
Cuando Adrien dijo eso, detrás de él salió la figura de Regulus quien en cuanto Sirius lo voy, se lanzó a abrazar a su hermano.
—¡Idiota, yo sabía que estabas vivo! ¡Lo sabía! Mamá y papá jamás dejaron de buscarte Reg, jamás dejé de buscarte... Me alegra tanto que estés vivo—Sirius estaba llorando mientras abrazaba a su hermano quien no sabía cómo reaccionar. Por mucho tiempo pensó que a su hermano le era indiferente y no, nunca dejó de buscarlo.
Reg y Harry fueron llevados aparte de sus familiares y en el caso de Harry, de su amante, pero todos en esa sala, respiraron mejor luego de ver a ambos hombres vivos y a salvo. Ahora solo quedaba el asunto de los Dursley.
Albus Dumbledore, jefe supremo del aquelarre al que había pertenecido Minerva McGonagall y en algún momento difuso en el tiempo, el profesor Cuthbert Binns también fue miembro, había aceptado hace años conservar el puesto de mayordomo en la casa Potter, esperando por el momento de presentar su renuncia a los Dursley y poder ayudarle al joven Potter como en su momento ayudó a su madre y padre.
Los Potter tenían una amplia reputación en el círculo de hechiceros de Gran Bretaña, ya que constantemente eran elogiados por conservar tan ampliamente sus tradiciones y su herencia celta. Fue en Hogwarts donde encontraban a los alumnos que podrían ser partícipes de los aquelarres, pero como en todo, siempre hay una fruta podrida.
En el caso del aquelarre de Albus, era una criatura repugnante llamada Dolores Umbridge.
Dolores había llegado al aquelarre, pero ella traía su propia agenda. Aprendió apenas unos meses cuando se fue del aquelarre, acusándolos de ser fraudulentos y demás. No supo de ella en años hasta ahora, luego de que Mundungus Fletcher encontrara pruebas de que a los Potter los habían asesinado.
La prueba era una confesión de Peter Pettigrew que ocultó en una caja de seguridad en un banco y de la cual, Fletcher pudo localizar gracias a la información que le había proporcionado Draco Malfoy, donde detallaba la petición de Petunia Dursley a través de un intermediario para que sus padres murieran de "circunstancias naturales" al igual que su hermana, su marido y su sobrino. Pettigrew era codicioso, pero supersticioso, así que acudió a pedir ayuda a una bruja que había empezado a trabajar en una mansión sombría del pueblo, la mansión Riddle.
Esa bruja era Umbridge, quien se aposentó ahí como ama de llaves. Albus jamás supo que la mujer había estado tan cerca de su hogar, si no, la hubiera expuesto por sus delitos de fraude al ofrecer servicios de hechicería y adivinación a incautos. La mujer jamás mostró aptitudes de que sirviera para los ritos, pero eso no le impedía usar lo aprendido para el mal.
Cuando los embrujos no sirvieron, Peter optó por un enfoque más "directo". Así, Peter contrató a una enfermera del asilo de los señores Evans y les dieron un par de inyecciones de potasio cuando dormían, apareciendo en el registro como "muerte por paro cardiaco". Los Potter no fueron su obra, sin embargo; eso fue completamente de Petunia, quién había alterado el auto de los Potter de forma que no sirvieran los frenos y el acelerador quedara trabado.
Pettigrew se enteró de eso un día después del hecho, Petunia Dursley se había cansado de esperar y lo único que lamentaba es que hubieran dejado al niño en casa ese día, ya que, al sobrevivir, el pequeño Harry heredaba en su totalidad la fortuna y el título.
Luego de la muerte de los Potter, Petunia pidió a través del intermediario que se eliminará de alguna forma al padrino de Harry, Sirius Black, y este fue acusado de desfalco de forma tal que tuvo que exiliarse. Pettigrew trabajaba para Sirius en una empresa, gracias a que Sirius le tenía cierta estima y Peter estaba enamorado de Sirius, pero jamás aceptó una cita con él y luego lo veía rodearse de mujeres cada semana, así que el pedido estaba en concordancia con sus deseos de venganza.
Sin embargo, sus instintos le decían que pronto algo pasaría, y así, Pettigrew escribió todo lo que sabía y lo escondió, por si acaso. El día después de dejar a resguardo la carta, fue asesinado por órdenes de Petunia a los hermanos Carrow, Alecto era quien fue su intermediario, mientras Amycus fue quien mató a Pettigrew y recomendó a Rodolphus Lestrange para buscar y secuestrar a Harry.
Draco dio todos los nombres de los contactos "especiales" de su padre y toda una red criminal fue desmantelada. Dentro de los documentos que proporcionó Draco, estaban las pistas de la caja fuerte, Mundungus solo movió algunos hilos y la encontró.
Ahora, con su padre tras las rejas y toda una vida por delante, Draco limpio junto con la servidumbre la mansión de arriba abajo, borrando todo rastro de su padre ahí, volvió a colgar los cuadros de su tía y de su madre en la sala y finiquito algunas empresas que no quería volver a ver, como un bar donde había toda una red de trata de blancas.
Draco Malfoy se prometió a sí mismo, limpiar su apellido para que su hijo estuviera orgulloso.
Mientras tanto, Albus recibió todas las noticias de Fletcher y partió en busca de Umbridge quien, le dijeron en la mansión Riddle, había muerto imprevistamente de un ataque masivo al corazón.
McGonagall y Binns, a su vez, vieron la muñeca de cera, gotear rojo en la parte donde clavaron el grueso clavo de cobre a la altura del corazón, dudando de si el embrujo de protección y justicia había funcionado o no para proteger a Harry de su captor.
Ellos solo buscaron un ritual donde se protegiera a Harry de cualquier peligro mortal que pudiera estar cerca de él.
El cumpleaños de Harry fue celebrado a lo grande, organizado por sus hermanos mayores, quienes estaban más allá de la felicidad al enterarse de que su hermanito estaba sano y salvo. Incluso Michael Corner fue invitado en señal de perdón por parte de la familia Weasley.
Corner solo fue para pedirle perdón a Harry, quien se lo concedió, pero eso fue todo lo que le dijo. En cuanto pudo, se desafanó de Corner y se puso a bailar pegado una canción lenta con su amado Severus y Corner supo que eso era a lo mejor que podía aspirar de Harry y se fue de ahí, dejando un pequeño ramo de rosas rojas... las favoritas de Harry.
Corner se fue esa misma noche del pueblo a rumbo desconocido, sus padres lo entendieron. Había estado tan obsesionado con ser "el chico perfecto" que jamás se fijó en la joya que tenía justo a su lado cuando estaba en la escuela y perdió el amor único e incondicional que Harry era más que capaz de ofrecer. Así que solo ellos dos sabían en dónde estaba Corner y prometieron jamás decírselo a nadie hasta que él regresara... algún día.
Septiembre tuvo el regreso a la escuela y Harry una vez más estaba atendiendo el café, ahora si como todo un Weasley, el abogado que llevaba el testamento de la familia Potter, le hizo a Harry participe de las cláusulas especiales, donde se detallaba que debía casarse antes de los 30, pero debía dar un heredero y no podía casarse con su mismo género.
Harry renunció gustoso al título de Potter y el título de Lord Potter desapareció, ya que su primo Dudley, aunque inocente de la conspiración para apoderarse de su título y fortuna, no era inocente del maltrato del que fue víctima Harry durante su infancia. Así que Dudley solo fue expulsado de la mansión Potter y Harry fue generoso dándole unas 10 mil libras para que se ayudara en su nueva condición.
La fortuna no estaba ligada al título a final de cuentas, así que Harry heredo la totalidad de los bienes y lo primero que hizo fue legárselo a los Weasley, así que ahora los Weasley eran los dueños de la fortuna Potter. Molly y Arthur iban a ser muy felices, sobre todo Arthur cuando se enteró de que una de las empresas de los Potter eran su tienda de trucos de magia favorita. Bajo su orden y las ideas de sus hijos, la ahora renombrada tienda Sortilegios Weasley, se iba a convertir en un éxito internacional.
Sirius Black fue exonerado de todos los cargos en su contra mientras los Dursley ingresaban a la cárcel hasta el fin de sus días con sentencias secuenciadas al igual que Lucius Malfoy al descubrirse que era socio de varias compañías ilegales de Riddle.
Rita Skeeter renunció a su trabajo en la Interpol y retomó su vieja pasión, el periodismo y su primer artículo fue un "recuento de hechos" acerca del caso Riddle y sus variantes, donde relataba varios delitos no resueltos de los cuales se sospechaba de Riddle. Ya que Scotland Yard y la Interpol no podían demostrar la participación de Riddle en ellos, Rita hizo justicia a su particular forma, hundiendo aún más el apellido Riddle y quebrando todas sus empresas y haciendo caer a todo empresario y político que hubiera sido ligado al hombre.
John Douglas también renunció y se dedicó a sanar sus heridas, ahora que sabía lo que había pasado con su hijo Ethan, pero se fue recomendando ampliamente a Adrien Delacour como posible jefe de la interpol en su sede central. Fue gracias a Adrien que se le dio a Sirius, "arresto domiciliario" en la ciudad cercana al pueblo de Hogsmeade, de forma que pudo asistir al cumpleaños de Harry y ver a su ahijado para recuperar el tiempo perdido.
Remus y Sirius afianzaron su relación y se unieron en una ceremonia celta. Remus reveló que habían estado tomando parte en el aquelarre de Albus, quien prometió enseñarle a los Weasley todos sus conocimientos como nuevos dueños de la mansión Potter y dignos herederos de la verdadera herencia de los Potter, dos grimorios de tiempos de antes de los Romanos.
Molly y Arthur y sus hijos mayores, eran dignos estudiantes de las antiguas tradiciones.
McGonagall por fin le reveló a Harry sobre haber conocido a sus padres y le contó historias de su tiempo en la universidad, cómo se conocieron, cómo se enamoraron, la ridícula propuesta matrimonial de james vestido de la botarga de la escuela. Harry se sentía por fin cerca de sus padres.
A fines de año, Charlie Weasley reveló que estaba en una relación con Draco Malfoy luego de tanto viaje entre la mansión Potter ahora Weasley, y Hogsmeade, así que había decidido mudarse con Draco y su hijo, a quien ya le había agarrado cariño. El pequeño adoraba a Charlie y un día se le escapo llamarlo papá. Eso fue todo. Charlie decidió en ese momento que de verdad quería ser el padre del pequeño y hablo con Draco acerca de mudarse juntos, la respuesta de Malfoy fue "¿Cuándo te mudas? ¿Mañana?".
En general, la vida de Harry era muy buena ahora y el único problema en su horizonte era Severus.
Severus había sido llamado por su editorial luego de que su libro fue lanzado y vendió todo el tiraje, y las librerías pedían nuevos tomos... pronto. Eso hizo que Severus se tuviera que ir por unos meses y Harry lo extrañaba terriblemente. Era principios de mayo y Harry se sentía cada vez más seguro de que Severus lo terminaría en cuanto regresara a Hogsmeade.
Por eso cuando recibió una llamada citándolo en Las Tres Escobas, Harry suspiró resignado. Que fuera lo que dios quiera.
Harry entró en el local y localizó rápidamente a Severus. Este se veía serio y algo agotado, lo cual no ayudó a calmar los temores de Harry.
Severus le hizo señas de que lo siguiera y ambos salieron del local.
Los grillos sonaban en el silencio del pueblo y Harry se estaba inquietando de más, sobre todo al ver que Severus estaba buscando algo, hasta que lo encontró, era una casa de dos plantas.
Severus abrió la puerta y se reveló una cálida sala.
—Severus ¿Qué hacemos aquí? —.
—Es mi casa, quería que la vieras y me dieras tu opinión—Harry suspiró.
—Es linda—A Severus no se le pasó por alto el tono de Harry.
—Harry ¿Qué sucede? —.
—Severus, me has escrito algunas veces, me has llamado por teléfono una vez por semana y yo no puedo dejar de pensar en que ya te aburriste de mí y en toda la gente interesante que de seguro has conocido y yo... —Harry tenía lagrimas escurriéndole cuando unos labios le impidieron seguir hablando.
Harry cerró sus ojos y ahogó sus sollozos en la húmeda caricia de lengua y labios que estaba devorando su boca. Pasaron varios minutos devorándose mutuamente hasta que Severus retomó el control de su cuerpo.
—Te traje aquí, porque quiero tu opinión de la casa, pero debí decir "nuestra" casa—.
—¿Qué? —.
—Harry, me mudo. Permanentemente. Tú has hecho tu hogar en este pueblo y más desde que tus padres se fueron a hacerse cargo del señorío Potter, Ron, Ginny y tú están a cargo de mantener la madriguera y tú ya estás remodelando tu local para tu café—Harry se dejó abrazar por Severus—Mientras estuve afuera, me di cuenta de que ahora que soy un escritor aún más rico y famoso de lo que ya era—Harry rió bajito—Nada de eso me importaba, me hacías falta, mucha. Y tu vida está aquí, así que decidí vivir aquí—.
—¿Nuestra casa? —.
—Bueno, la madriguera parece que será el hogar de tu hermano Ronald y tu futura cuñada Hermione, esta noche están cenando en la ciudad mientras Ginny prepara su sorpresa para cuando se le proponga esta noche—.
Harry volvió a sentir la caricia de los besos de su amado y se sintió completo como hace tiempo no lo hacía.
—Sev, ¿Podrás vivir conmigo sabiendo que oleré a café todo el tiempo? —Severus sonrió ampliamente y sacó de una caja sobre la mesa de centro de la sala, el segundo tomo de su serie sobre el señor Williams.
—Necesitó inspiración para mi tercer tomo, después de todo, tú inspiraste los primeros dos—.
Harry se dio cuenta de los títulos que Severus nunca le reveló sobre sus dos libros. El primero se llamaba Con Sabor A Café y el segundo tomo, Recién Molido.
