Febrero llegó y, con él, una de las fechas más románticas del año. San Valentín no era una celebración muy importante en el internado, pues sólo conseguía recordar a los alumnos lo aislados que estaban del mundo. Pero eso no era así para todos los estudiantes, había dos en concreto que se encontraban muy ilusionados con San Valentín. Uno de ellos era Shinobu.
Shinobu mantenía una relación en secreto con su profesor de matemáticas y ex-cuñado desde hacía cinco meses. Era la primera vez que tenía con quien pasar San Valentín y se encontraba bastante emocionado con la simple idea de pasar una velada romántica con Miyagi y, quién sabía, tal vez aquel día el mayor se dejaba llevar y conseguían hacerlo.
Shinobu le había propuesto cenar juntos pero Miyagi rechazó la oferta, pensó que llamaría mucho la atención que ambos no fuesen a cenar al comedor. Al ver la cara de cachorrito abandonado que le puso Shinobu, Miyagi decidió invitarle a su habitación aquella noche para ver una película lo cual hizo que el adolescente se ilusionara.
Shinobu se encontraba junto con sus amigos en la sala de ocio que había en uno de los edificios del internado. Se habían sentado en el sofá más apartado que había, los meses de frío solían relajarse allí, ya que no apetecía salir a los jardines.
- ¿Por qué no?
- Porque no me veo en eso, Kane.- Le dijo Satoru con el ceño fruncido.
- No tienes de qué avergonzarte.
- Kane, déjale.- Le dijo Shinobu.- No quiere.
- Si yo lo digo por su bien.
- Tú tampoco tienes pareja.- Dijo Satoru mirando a su amigo con semblante serio.- Ni Shinobu, ¿por qué no le creas un perfil de citas a él?
- Porque Shinobu todavía es muy pequeño, ya se lo crearé llegado el momento.- Respondió Kane.
- ¡Oye!- Exclamó Shinobu.
- El amor llega cuando menos te lo esperas.- Comentó Misaki sonriendo.- No se puede forzar.
- ¿A qué viene esa cursilada?- Preguntó Kane intentando no reír.
- Yo diría que está emocionado por su cena romántica.- Dijo Satoru.
- Misa-chan, escúchame, déjate de cursiladas y sé una fiera.- Dijo Kane sorprendiendo a los demás.
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Misaki extrañado.
- Sales con un hombre más mayor y con muchísima más experiencia que tú, no es bueno que caigáis en la monotonía.
- Misaki, no le hagas caso.- Dijo Satoru.
- Y sí, me refiero al sexo.
- No entiendo lo que estás tratando de decirme.- Murmuró Misaki.
- Pues que si no pruebas cosas nuevas en la cama se acabará aburriendo.- Dijo Kane.- Usami-sensei tiene pinta de haber hecho de todo, seguro que ha participado en alguna orgía.
- ¡Hala!- Exclamó Satoru mientras Shinobu reía y Misaki miraba a Kane espantado.
- ¿Tú crees? Digo yo que si Usagi-san se aburriera conmigo me lo diría, ¿no?
- Pero no lo escuches.- Dijo Satoru.- Kane no ha tenido una relación en su vida, ¿qué sabrá él?
- No habré estado con nadie pero tengo mucha cultura.- Se defendió Kane.
- ¿Y qué debería hacer?- Preguntó Misaki con cara de preocupación.
- Cambiar de amigos.- Dijo Shinobu ganándose un codazo por parte de Kane.
- ¿A Usami qué le va?
- No le respondas, Misaki.- Dijo Satoru.- Sólo quiere saberlo porque es un morboso.
- Necesito toda la información posible para poder ayudar a mi amigo.
- Cambiad de tema que por ahí viene Kamijou.- Dijo Shinobu.
- Pero aquí no se acerca, seguro que ha entrado solo para ver a su querido Nowaki.
- Bueno, ¿qué puedo hacer?- Dijo Misaki.- No quiero que Usagi-san me deje…
- ¿Tienes esposas?
- Kane, tu mente me inquieta.- Le dijo Satoru.
Nowaki no sabía muy bien qué hacer. Le habían admitido en el curso de EEUU y él tenía muchas ganas de ir, pero en aquel momento sólo podía pensar en Hiroki. Nowaki quería estar con él, la simple idea de estar dos años separado de él le parecía una auténtica tortura. Por otro lado, aquel curso era una oportunidad única que no se le iba a volver a presentar en la vida. En dos semanas se acababa el plazo para confirmar su asistencia al curso y todavía no lo había hablado con su novio.
Nowaki llevaba varios días queriendo sacar el tema pero nunca encontraba el momento oportuno. Aquel día era San Valentín y tenía planeado pasar la noche con Hiroki, quería que las cosas fueran bien por lo que decírselo aquel día quedaba completamente descartado.
Se encontraba en la sala de ocio cuando Hiroki entró por la puerta y, sin decir nada, se dejó caer a su lado en el sofá.
- Qué asco de día.- Murmuró el profesor llamando la atención del menor.- Hoy un niño de primero se ha echado a llorar en clase, ¿tanto miedo doy? No, mejor no contestes.
- Hiro-san a mí no me das miedo, me pareces adorable.- Le dijo Nowaki sonriendo. Hiroki fue a decir algo pero se escucharon gritos.
- ¡KANE, ERES UN MALDITO PERVERTIDO!- Hiroki alzó un poco la cabeza para ver de dónde provenían los gritos, al ver al grupo de amigos suspiró.
- ¡Takahashi, no armes escándalo!- Le gritó Hiroki sin moverse del sitio, haciendo que todos miraran a Misaki, quien se puso rojo al ser el centro de atención.
- En verdad sí que entiendo que un niño haya llorado, Hiro-san.- Comentó Nowaki riendo levemente.
- He preparado algo especial para esta noche.- Susurró Hiroki cambiando de tema. El menor se emocionó al oír eso.
- Me muero de ganas de que llegue esta noche.- Sonrió Nowaki.- Llevo toda la semana pensando en nuestra cita de hoy. Es nuestro primer San Valentín, ¿no estás emocionado?
- Bueno, me apetece mucho.- Dijo Hiroki intentando que no se notara la emoción en su voz.- Además, quiero compensarte un poco el desastre de fin de año.
- No fue tan mal, fue una anécdota más.
- Eres un santo.- Murmuró el profesor.
- ¡NI HABLAR, NO PIENSO HACER TAL COSA!
- ¡TAKAHASHI!- Gritó Hiroki para después volver a dirigirse a Nowaki.- Y yo un demonio.
- Sí, el demonio Kamijou.- Rió el menor.
La noche llegó y las tres parejas se reunieron para celebrar San Valentín. Misaki se encontraba intranquilo. Kane le había dicho que debía huir de la rutina si no quería que Akihiko se cansara de él. Misaki estaba enamorado del mayor, cada vez lo tenía más claro, y le creaba mucha inseguridad el saber que Akihiko había estado con varias personas antes que él y tenía donde comparar. El castaño temía no llegar al nivel y que Akihiko decidiera dejarle. Por aquel motivo Misaki tomó la decisión de hacer caso a su amigo y arriesgarse. Como no tenía esposas, aquella noche se puso un cinturón para usarlo con su novio en la cama. La sola idea hacía que quisiera morirse de la vergüenza.
Akihiko había preparado una especie de pícnic en el suelo de su habitación. No era nada muy sofisticado, pues Misaki le había pedido que no se gastara mucho dinero, pero al castaño todo le pareció perfecto.
Comenzaron a cenar mientras charlaban tranquilamente, de vez en cuando se decían alguna cursilada o se daban un pequeño beso. Ambos estaban encantados con la situación y se sentían muy afortunados de tener el uno al otro.
- Tengo una buena noticia.- Sonrió Akihiko.
- ¿De verdad? ¿Cuál?- Preguntó Misaki con curiosidad.
- Ya sabemos que profesores irán con vosotros al viaje de fin de curso.- El escritor se inclinó un poco hacia Misaki sin borrar la sonrisa de la cara.- Me he ofrecido voluntario.
- ¿QUÉ?- Exclamó Misaki abrazándole.- ¡Usagi-san, eso es genial!
- No podía dejar pasar una oportunidad así. Tú y yo por Italia.- Dijo el mayor sin poder ocultar su felicidad.- Nuestro primer viaje juntos.
- ¡Tenemos que hacernos muchas fotos!- Dijo Misaki alegremente.- ¿Y quién más vendrá?
- Viene también Hiroki.
- Eso alegrará mucho a Kane.- Comentó el castaño riendo.
- Y Yamaguchi.- Akihiko notó como Misaki borraba la sonrisa rápidamente.- Misaki, no te preocupes por él, no voy a permitir que nos amargue el viaje, ¿de acuerdo?
- Lo sé, pero de todos los profesores que había…
- Nadie quería ir.- Comentó Akihiko.- El director no nos puede obligar a ir, tiene que ser algo voluntario y si ningún profesor se presenta se cancela el viaje. Hiroki tampoco tenía muchas ganas de ir pero no quería que os quedarais sin ir a Italia, después me ofrecí yo de voluntario y finalmente aceptó Yamaguchi.
- Es que no le soporto...- Murmuró Misaki cabizbajo.
- No se ha vuelto a meter contigo, ¿verdad?- Preguntó Akihiko y Misaki negó con la cabeza.- Bien, porque como me entere de que te hace algo…
- No te preocupes, Usagi-san, no me ha vuelto a decir nada.
Shinobu miró a Miyagi sorprendido, como si fuera una especie de aparición. El mayor le devolvió la mirada también extrañado, sin saber muy bien de qué iba la cosa.
- A ver, ¿qué he hecho ahora?- Suspiró Miyagi al ver que Shinobu no cambiaba de expresión.
- ¿Tiburón?- Dijo Shinobu cruzándose de brazos.- Cuando me propusiste ver una peli en San Valentín pensaba que te referías a Titanic…
- ¿Casi tres horas para ver como se convierte en un cubito?- Interrumpió Miyagi.- Paso. Si quiero ver hielo me pongo Frozen.
- O Orgullo y Prejuicio…
- En esa ni se besan.
- Vaya, no sabía que estaba saliendo con el Grinch de San Valentín.
- Shinobu-chin, no te enfades.- Le dijo Miyagi dándole un beso en la mejilla.- Ya verás como esta te gusta.
Llevaban más de media hora de película y Miyagi miraba la pantalla con mucha atención y sin dejar de sonreír, mientras que Shinobu se encontraba más que aburrido. El menor no podía dejar de pensar en la conversación que habían tenido esa mañana, Kane le había dicho a Misaki que tenía que ser más atrevido y él pensó que eso también se podía aplicar a su situación. Era cierto que ya había sido bastante atrevido, el mes anterior se había desnudado para recibir a Miyagi. La cosa no había ido bien y Shinobu creía saber el motivo; se había pasado de atrevido. Debía hacer algo atrevido pero hasta cierto límite. Se quedó un momento pensativo, planeando su próximo movimiento, y de repente recordó una escena de una película que había visto el verano anterior. Era un poco arriesgada pero sabía que Miyagi no se iba a enfadar.
Sin decir palabra, Shinobu llevó su mano a la entrepierna del mayor y comenzó a acariciarle por encima del pantalón. El rubio notó como Miyagi se ponía duro rápidamente y alzó la vista para encontrarse con el rostro sorprendido del profesor. Shinobu temió que Miyagi le diera un manotazo, pero el mayor no hacía movimiento. Aprovechando que Miyagi no le apartaba, Shinobu metió la mano por debajo del pantalón y de la ropa interior, agarrando su miembro y comenzando a masturbarlo mientras le besaba el cuello. Shinobu sonreía triunfante escuchando la voz ronca de Miyagi gemir, pero la victoria le duró poco.
- No, no, no, no.- Dijo Miyagi apartándole la mano.- No podemos hacer este tipo de cosas y lo sabes.
- Pero si te estaba gustando...- Murmuró Shinobu frustrado.
- Sí, pero aún así no podemos hacerlo.
- No le hacemos daño a nadie.
- Shinobu, tienes dieciséis años.- Le dijo Miyagi con tono que ponía fin a la discusión.- En dos años te haré de todo, no te preocupes, pero mientras tanto…
- A matarnos a pajas.- Dijo Shinobu cruzado de brazos y alejándose del mayor.
- Exactamente.- Asintió el profesor.- Y no vuelvas a insistir más, no quiero ni tocamientos ni desnudos, ¿entendido?
- Lo que tú digas.
- Shinobu-chin, no te enfades…
- No, si no me enfado. Anda, sigamos viendo esta película tan romántica.- Dijo Shinobu con tono cabreado, haciendo que el mayor suspirara.
Había llegado el momento, iban a hacerlo y Misaki debía tomar la iniciativa, no podía dejar que Akihiko pensara que su vida sexual era aburrida. Se tumbaron en la cama y comenzaron a besarse. En un momento dado, Misaki se puso a horcajadas sobre el mayor, quien sonrió sorprendido y le agarró del culo atrayéndole hacia él para besarle. Misaki con manos temblorosas pero seguras comenzó a desvestir al mayor, quien ansioso se quitó rápidamente la poca ropa que le quedaba. Akihiko intentó desnudar a Misaki, pero éste le paró las manos.
- No, hoy mando yo, Usagi-san.- Susurró Misaki y se quitó el cinturón bajo la atenta mirada del profesor. Misaki miró a su novio con algo de nerviosismo mientras sujetaba el cinturón con sus dos manos.- Te voy a atar pero solo si quieres. Ya sé que quedaría mejor hacerlo sin pedirte permiso pero necesito asegurarme de que te parece bien.
- Hazme lo que quieras.- Dijo Akihiko sonriendo enternecido por la actitud del menor. Misaki ató las dos manos del escritor al cabecero de la cama, para después comenzar a desnudarse bajo la atenta mirada del mayor. Una vez desnudo, volvió a ponerse a horcajadas sobre Akihiko, quien movió un poco las caderas para entrar en contacto con el estudiante.- Si no me echas un poco de lubricante te va a resultar incómodo.
- ¿Mi saliva vale?- Preguntó Misaki algo sonrojado y Akihiko asintió sorprendido. Misaki se apartó un poco y se inclinó para comenzar a lamer el miembro de su novio. Era la primera vez que lo hacía pero se dejó guiar por su instinto y al escuchar los gemidos de Akihiko cogió más confianza.
- Misaki, no voy a poder aguantar mucho más.- El menor sacó la hombría de su novio de la boca y comenzó a prepararse él solo para lo que venía a continuación.- Dios, Misaki, verte hacer eso me está volviendo loco.- El castaño no respondió, simplemente le miró a los ojos sonrojado. Cuando estuvo listo se sentó sobre el mayor, metiéndose lentamente el miembro de Akihiko.
Hiroki y Nowaki se besaban apasionadamente, como si hubieran estado días sin verse. Ya estaban prácticamente desnudos cuando Hiroki se separó de él.
- Espera.
- ¿Ocurre algo, Hiro-san?- Preguntó Nowaki preocupado.
- Quería que hoy fuera más romántico.- Dijo Hiroki algo avergonzado.- Por eso he dejado un montón de velas en la habitación pero no las he podido encender, ¿tienes un mechero?
- No, Hiro-san, pero da igual…
- No da igual, la atmósfera tiene que ser romántica.- Hiroki se levantó de la cama y se puso una bata para taparse.- Voy a pedirle un mechero a Akihiko, no tardo.
Hiroki salió corriendo de su habitación, tenía mucha prisa por volver junto a su amado. Recorrió el trozo de pasillo que separaba su habitación de la de su amigo y entró sin llamar, puesto que tenía mucha prisa. Toda la prisa se le fue cuando vio lo que estaba ocurriendo en la habitación de su mejor amigo. Jamás se hubiera podido preparar para lo que vio. Takahashi se encontraba desnudo, sin dejar de gemir y cabalgando a Akihiko, quien estaba atado al cabecero de la cama. Akihiko fue quien se dio cuenta de que les habían pillado, puesto que Misaki estaba de espaldas a la puerta. Al ver la expresión de susto en la cara de su novio, Misaki se giró y se encontró con la mirada horrorizada de su profesor de literatura. El estudiante, avergonzado, bajó de Akihiko, se cubrió con la sábana y le desató lo más rápido posible.
- Hiroki, yo…- El nombrado le miró con una cara de enfado que jamás le había visto. Akihiko esperó a que comenzara a gritar pero simplemente se fue dando un portazo.
- Hiro-san, estás pálido.- Cuando entró en su dormitorio Nowaki le miraba con preocupación. Hiroki se dejó caer sobre la cama y se pasó la mano por la cara.- ¿Ha ocurrido algo?
- Sí.
- ¿El qué?
- Ya no nos hablamos con Akihiko.- Dijo Hiroki con un hilo de voz.- Para nosotros está muerto, ¿entendido?
- ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? ¿Te ha hecho algo?- Preguntó Nowaki cada vez más preocupado.
- Se está follando a Takahashi.
Hola ^^
Espero que os haya gustado. Sé que dije que tardaría en subir el capítulo pero he sacado tiempo para escribir.
Muchas gracias por leer.
Un abrazo :)
