Buenoo aca les dejo el último capi d esta historia q ya ha llegado a su fin! Espero q les guste y sea d su agrado!! Q pasen un próspero Año Nuevo!!!...Ahhh les aviso, este es el primer lemon que escribo asique si no les gusta no me maten por favor!! Solo me lo dicen y yo voy a tratar de mejorarlo en mis próximas historias!

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El calor de sus cuerpos iba en aumento, ambos estaban realmente excitados. Ninguno quería detenerse. Ryoma besaba los labios de Sakuno fervientemente y ella le correspondía de la misma manera, mientras enredaba sus dedos en el pelo de su amado.

Ryoma comenzó a bajar sus besos hacia el cuello de ella y Sakuno gemía a cada contacto de él con su cuerpo. Sus besos seguían descendiendo hasta llegar a sus pechos, pero algo le impedía seguir.

Dejó de besarla y se fijó qué era lo que le estorbaba seguir disfrutando del cuerpo de Sakuno. Vio que ella aún llevaba su sostén. Frunció levemente el ceño. Sakuno abrió lentamente sus ojos, que los había tenido cerrados todo aquel tiempo, al ver que Ryoma había parado. Quizás se había arrepentido.

Al verlo, vio que él tenía el ceño fruncido y eso la hizo temer. Quizás ahora le diría que debía olvidar eso que estaba pasando, que solo había sido un impulso o algo por el estilo. Luego sintió como él deslizaba una de sus manos por su espalda e intentaba quitar el sujetador de su sostén.

Lo vio fruncir más el ceño y era a causa de que no podía quitarlo. Sonrió levemente. Él seguía con su intento de quitar el maldito sujetador. Sonrió levemente al ver que lo había conseguido. Le quitó el sostén y luego contempló sus bien formados pechos, no eran ni muy grandes ni tampoco muy chicos, cabían perfectamente en su mano.

Sakuno se sonrojó al ver cómo Ryoma la examinaba con esa mirada penetrante que la hacían estremecer. Notó deseo en la mirada de él y también notó amor. Él la amaba y se lo había dicho y no solo con palabras, ahora se lo estaba demostrando con acciones. Saber que él aun correspondía sus sentimientos la hacía la mujer más feliz en toda la faz de la Tierra.

Ryoma estaba embelesado con aquellos pechos. Sintió deseos de apretarlos, besarlos, todo. Se acercó a Sakuno y la besó apasionadamente en los labios. Ella le correspondió de la misma manera. Llevó una de sus manos hasta uno de los pechos de Sakuno y comenzó y apretarlos y masajearlos.

Sakuno soltaba gemidos de placer y eso hacía querer más que solo besos y caricias a su amado. Bajó sus besos por el cuello de Sakuno hasta que llegó a sus pechos. Comenzó a besarlos y morderlos levemente y Sakuno gemía a cada beso de él y se arqueó, haciendo que ambos pechos se tocaron y el calor de sus cuerpos subió a más no poder.

Él siguió con su trabajo de besar los pechos de su amada, mientras que Sakuno acariciaba su bien formada espalda, incitándolo a continuar. Él comenzó nuevamente a bajar sus besos por el vientre de Sakuno, hasta que ya no pudo más, ya que Sakuno aun llevaba su pantalón. Lanzó un pequeño gruñido molesto.

Poco a poco comenzó a desabrochar los botones del pantalón de Sakuno. Ella estaba jadeando y eso lo provocaba demasiado. Al terminar de desabrochar todos los botones, de un tirón le quitó el pantalón, tirándolo al suelo de la habitación. Ya no aguantaba más, quería hacerla suya en ese momento. Sentía su erección.

Él comenzó a quitarse el pantalón hasta quedar solo en boxer. Sakuno miró el cuerpo de él embelesada. Su pecho bien formado, sus cabellos negros y verdosos caían sobre su cara un poco húmedos, en sus brazos se notaban sus músculos, gracias al entrenamiento y también sus piernas, largas y fuertes.

Se sonrojó al dirigir su mirada hasta su parte íntima, podía notar la erección de él a través del boxer, luego dirigió su mirada hacia otro lugar, si no lo hacía comenzaría a imaginar cosas que no eran propias de ella. Ryoma notó eso y sonrió levemente, arrogante.

Se acercó lentamente a Sakuno, exactamente a su oído y en un susurro le dijo…

-Todo esto es solo el comienzo- le decía en susurros que la estremecían- luego vendrá lo mejor- terminó de decirle. Sakuno se sonrojó a más no poder. Él dejó caer todo su peso sobre el cuerpo de Sakuno, haciendo que ambos sexos se tocaran, excitándolos a ambos más.

Ryoma sin resistirlo la besó con locura y Sakuno le correspondió. Bajó sus besos por su cuello, luego por entre medio de sus pechos, siguió por su vientre, hasta que llegó a su parte íntima. Le quitó lo único que le quedaba y luego siguió con su recorrido. Comenzó a besar el sexo de Sakuno y ella largaba gemidos de placer, que se escuchaban por toda la habitación. Enterraba sus uñas en la espalda de él, pero él no las sentía, estaba cegado por el deseo.

Volvió a subir sus besos, hasta llegar a los labios de su amada. Los besó como si eso dependiera de su vida y ella le correspondía de la misma manera mientras soltaba suspiros entre besos.

Llevó una de sus manos hasta la parte íntima de Sakuno, haciendo que ella tuviera un pequeño escalofrío al sentir su mano en esa parte. Ryoma se quitó su boxer. Sakuno se sonrojó más al verlo completamente desnudo y él esbozó una pequeña sonrisa. Volvió a apoyarse sobre Sakuno y dirigió nuevamente su mano hasta llegar a esa zona. Metió uno de sus dedos allí y comenzó a moverlo dentro de ella. Ella soltó un gemido al sentir meter su dedo.

Luego metió un segundo dedo e hizo lo mismo que con el anterior. Ella se aferraba más a su espalda, excitada. Sintió que ella ya estaba lista. Se acercó hasta su oído y le susurró.

-Segura, que quieres seguir?- le preguntó- mira que ya no podré detenerme- le volvió a decir en susurros.

-S-si…p-por f-favor sigue…h-hazme t-tuya- le decía Sakuno. Ryoma le hizo caso y se acomodó entre sus piernas y la miró. Ella tenía sus ojos cerrados. Lentamente comenzó a adentrarse en ella y ella soltó un pequeño gemido de dolor, siguió con lo que estaba haciendo. Primero comenzó con movimientos suaves y lentos. Los gemidos de Sakuno ya no eran de dolor, eran de placer. Comenzó a aumentar un poco la velocidad y Sakuno comenzaba a mover sus caderas al ritmo de él.

Los movimientos eran cada vez más rápidos. Ambos se habían hecho uno solo. Afuera se escuchaban las campanas y los fuegos artificiales, anunciando que ya era Navidad y todos estaban festejando. Copos de nieve comenzaban a caer del cielo, cubriendo el suelo en un gran manto blanco.

Lentamente Ryoma comenzó a salir de ella y luego, cansado, se dejó caer a un lado de ella. Sakuno dirigió su mirada hacia le de él.

-Te amo- dijo él cerca de ella.

-Yo también- le contestó Sakuno. Se había convertido en la mujer más feliz del mundo. Ambos se dieron un beso suave y lento y luego se quedaron profundamente dormidos, abrazados, hasta que amaneció.

Dos meses después…

Era 10 de Febrero del siguiente año. Tres chicas iban de un lado hacia otro, éstas chicas eran, Ann, Sakuno y Kaori, que había regresado hace dos días, pero luego tendría que volver.

-Ahhh Sakuno, debemos ir por tu vestido, ésta tarde, acuérdate!- le decía Ann.

-Si, si, ya lo se- decía Sakuno. Ya habían pasado dos meses desde que Ryoma y Sakuno pasaron su primera noche juntos y Ryoma a la semana de lo que había sucedido entre ellos, le pidió matrimonio y Sakuno le había contestado que si, por supuesto (kien le diría que no? n.n) y al día siguiente se realizaría la boda.

Cuando Sakuno regresó al hospital, le habían dicho que Tezuka había sido trasladado a Munich, Alemania, a otro de los mejores hospitales del mundo. Sakuno se había alegrado al principio, estaba feliz por Tezuka, pero luego se sintió un poco triste, porque pensaba que Tezuka se había ido para no verla más, después de ella haber terminado con él.

Pero Ann le había levantado el ánimo diciéndole que no había sido asi. Le dijo que él había aceptado irse, porque era una gran oportunidad para su carrera y eso la hizo sentirse mejor.

Eran las 14 p.m y las tres chicas se encontraban en un gran salón, en donde se realizaría la fiesta. Estaban haciendo los últimos arreglos. A la boda irían pocas personas, más que algunos familiares y amigos. Y a la fiesta irían más personas, a la cual ninguno de los novios, Ryoma y Sakuno, conocía. Claro, todos eran amigos del hermano mayor de Ryoma, Ryoga.

Ryoga tenía que encargarse de los invitados y comenzó a invitar a varias chicas y chicos, de las cuales Ryoma no conocía, solo algunas.

-Bien, ya hemos terminado con todos los preparativos para mañana- decía Kaori.

-Ufff…menos mal, estoy muerta- decía Ann. Las tres ya habían salido del salón y ahora caminaban de regreso al hotel. Ahora allí vivían solo Ann y Momo, quien se mudó con ella y Sakuno vivía con Ryoma. Y Kaori tenía otra habitación en el hotel, pero no estaría mucho tiempo, solo unos días.

-Si, yo también- contestó Sakuno.

Ann y Kaori se quedaron en el hotel y Sakuno se fue a su nuevo hogar, que quedaba a unas pocas cuadras de allí. Con todo lo de los preparativos, ya se había hecho de noche. El vestido se lo había diseñado Kaori. Lo habían tenido que llevar a una tintorería, ya que gracias a una de las tonterías de Momo, el vestido se había manchado. Sakuno creía que ese era el fin del mundo, pero por suerte en la tintorería le habían quitado la mancha.

Llegó agotada a su casa y allí se encontró con su futuro esposo, que se acercó a ella.

-Por qué llegas tan tarde?- le dijo Ryoma mientras la abrazaba por la cintura.

-Lo siento- le contestó ella, rodeando el cuello de él con sus brazos- estaba arreglando los últimos preparativos para nuestra boda- dijo ella cerca de sus labios.

-Estás nerviosa?- le preguntó acercándose más a ella.

-Un poco…y tu?- volvió a decirle Sakuno.

-Mmm…también un poco- dijo él cortando la distancia entre ellos y besándola apasionadamente. Seguidamente la alzó entre sus brazos y la llevó a la habitación, donde la recostó en la cama y tendrían, a ver, su segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta…ahhh ya había perdido la cuenta de todas las veces que lo hicieron, pero eso no importaba, lo que importaba es que ella le pertenecía y viceversa.

Luego de volver a pasar la noche juntos, amaneció. El día de su boda había llegado. La boda se realizaría a las 17 p.m y la fiesta sería después de la boda, hasta las 3 a.m del día siguiente y luego tendrían su Luna de Miel.

Rápidamente las horas pasaban y ambos seguían durmiendo. Ya eran las 14 p.m y Sakuno se había levantado. Dejó que Ryoma durmiera un poco más, le puso el despertador a las 15 p.m.

Ella se metió en el baño y se dio una relajante ducha. Luego de media hora salió ya vestida, con una remera manga larga y un jean. No hacía calor, pero tampoco hacía mucho frío, pero igual se sentía un poco.

Salió de la casa, debía prepararse. Fue al hotel y allí la esperaban Ann y Kaori, que la vestirían, maquillarían y peinarían.

-Hasta que llegas- decía Ann. Las tres estaban en la habitación de Kaori. Kaori y Ann ya estaban maquilladas y peinadas, solo les faltaban vestirse.

-Lo siento, me levanté tarde- se excusó Sakuno.

-Mmm…que estuviste haciendo anoche picarona?- preguntaba pícaramente Kaori, Sakuno se sonrojó fuertemente.

-Jajaja- comenzaron a reírse ambas chicas al ver a Sakuno asi de roja.

-Bueno, ya está, hay que preparar a Sakuno- dijo parando de reír Ann.

-Si- contestó Kaori. Luego tomaron a Sakuno y la llevaron a la habitación de Kaori. Allí la maquillaron, la peinaron y le pusieron el vestido. Ya eran las 16:45 p.m, faltaban 15 minutos para la boda.

Al terminar pusieron a Sakuno frente a un espejo. Se veía muy hermosa. El vestido era sencillo, blanco, largo hasta los pies, tenía bordado unas flores blancas y la tela era muy suave y llevaba unos zapatitos blancos en los pies. Tenía los labios pintados con un rosa pálido y sombra del mismo color en los ojos y el pelo lo tenía recogido en un rodete, dejando caer algunos mechones de pelo rizados. Parecía un ángel.

-Estás hermosa Sakuno- decía Kaori.

-En serio- dijo Ann.

-Ehh…g-gracias- dijo Sakuno sonrojándose levemente.

-Bien, ahora debemos vestirnos nosotras- dijeron Ann y Kaori. Luego de 10 minutos salieron las dos vestidas. Kaori con un vestido ajustado celeste pastel, hasta las rodillas y zapatos del mismo color. El cabello recogido en una mediacola y el pelo lleno de bucles, muy hermosa y los labios pintados de un rosa perlado y sombra rosa en los ojos.

Ann llevaba un vestido lila, largo hasta los tobillos y ajustado, mostrando sus curvas. Ela cabello suelto con algunos bucles y los labios pintados en un rojo claro y sombra en los ojos. Las tres se veían hermosas.

Salieron del hotel y se dirigieron en auto a la Iglesia. Llegaron dos minutos antes. Se suponía que Ryoma debería estar allí, pero aun no había llegado. Se hicieron las 17 p.m y aun no aparecía. Sakuno temía lo peor, él la había plantado.

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Ryoma seguía dormido en la cama. Lentamente abrió sus ojos, se fijó en la hora. Eran las 16:50 p.m, iba a volver a cerrar los ojos para seguir durmiendo. Pero los abrió nuevamente.

-Se me hace tarde!- decía Ryoma levantándose rápidamente de la cama y dirigiéndose al baño. Se dio una duche super rápida y Salió.

Se puso el smoking negro. Se paró frente al espejo y se peinó levemente el cabello. Salió apresurado de la casa, ya eran las 17 p.m.

En la Iglesia, Sakuno caminaba de un lado a otro desesperada. Ryoma la había plantado ya eran y 5 y aun no aparecía.

-Ese tonto de Ryoma debió haberse quedado dormido!- decía su hermano mayor Ryoga.

-Eso espero- decía Momo- Sakuno está desesperada- decía viendo a Sakuno. En eso se escucha la puerta de la Iglesia abrirse y allí se ve a un agitado Ryoma, que parecía que había corrido.

-Llegó- dijo Ryoga. Ryoma se acercó a Sakuno y le dijo.

-Lo siento, no escuché el despertador- dijo. Sakuno sonrió levemente ya más calmada y así comenzó la ceremonia. Luego de ésta todos fueron a la fiesta donde, Ryoma y Sakuno, bailaron el vals y después los demás también bailaron.

Una vez terminada la fiesta. Ryoma y Sakuno se subieron al auto y se iban a su Luna de Miel a una cabaña a las afueras de la ciudad. Los dos se besaban en el auto.

-Te amo- le dijo Ryoma en un susurro.

-Y yo a ti- dijo Sakuno.

-Que bueno que sigo vivo, si no, no podría haberme casado contigo- le volvió a decir.

-Si, que bueno que "Aun sigues aquí"- dijo y luego se besaron, sin saber que dentro de Sakuno una nueva vida comenzaba a crecer.

FIN!!!

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Se acabó la historia!! Este es el fin! Espero q la hayan disfrutado y grax a todos los q la leyeron y comentaron, se los agradezco mucho!! Espero sus comentarios en este último capi y q pasen un prospero Año Nuevo!!! Chauuuu…