Capitulo 10:

En las afueras de Ba-sing –se.

La batalla estaba lejos de terminar. El enorme maestro fuego acababa de quitarse su pañuelo de la cabeza dejando al descubierto un tercer ojo pintado sobre la frente. A continuación inhalo aire por la nariz y lanzo su primer ataque. La primera explosión no consiguió darles. La segunda sus rivales la sintieron mas cerca. Y la tercera impactó contra una barrera de tierra recién creada, destruyéndola por completo.

-¿Quién es este tipo?- Gritaba Toph a Ihro por sobre el ruido de las explosiones -¡Dispara explosiones con la mente al igual que el hombre combustión!-.

-Esta utilizando combustión control, es una clase de fuego control. Letal pero demasiado peligrosa- Contesto el anciano, mientras se incorporaba de un impacto y contraatacaba con unas bolas de fuego-¡Tenemos que movernos hacia un lugar con mas cobertura….hacia allá!- Grito Ihro mientras señalaba una zona cercana donde pequeños montículos de tierra ofrecían protección natural.

Toph asintió y con su tierra control creo una nube de polvo para cubrirlos mientras corrían y se escondían detrás de uno de los montículos, seguidos de cerca por su enemigo. Zume atravesó la nube de polvo y observo los diferentes montículos, atento esperando algún ataque sorpresa que nunca llego.

-¿Qué les pasa?- Grito, mientras destruía uno de los escondites con una explosión- ¿Acaso tienen tanto miedo que no pueden pelear?- Otra explosión derrumbo otro montículo- ¡Salgan cobardes!-.

Las explosiones iban y venían destruyendo varios de los montículos. Detrás de su escondite Ihro y Toph hablaban en silencio.

-No podremos seguir así por mucho tiempo- Admitió Ihro – No lo derrotaremos si no nos podemos acercar y eso es imposible con tantos ataques. Lo mejor será seguir huyendo -.

-¡Pero estas herido!- Le contradijo Toph preocupada – No nos será fácil huir y seguramente nos alcanzara. Nuestra única oportunidad es enfrentarlo-.

Ihro permaneció en silencio, la joven maestra tenia razón. Durante el combate había recibido varias heridas en todo el cuerpo. Y a pesar de que no eran graves su viejo cuerpo no soportaba las peleas como antes. ¿Se estaba convirtiendo acaso en un anciano indefenso?

-Tú quédate aquí, yo iré y me encargare de él- Dijo Toph, pero antes de que pudiera moverse una mano la tomo del brazo.

-¿Qué? ¡Acaso te has vuelto loca!- Contesto Ihro. Su tono demostraba preocupación. No estaba dispuesto a perder a su joven "sobrina".

-Estaré bien, se como derrotarlo- Exclamo Toph, luego sonrió y dijo- Confía en mi-.

-Siempre – contesto el maestro fuego mientras le devolvía la sonrisa.

Zume estaba cada vez mas molesto, seguía haciendo estallar todo el lugar y sin embargo no encontraba rastro de sus enemigos. De repente vio como una figura se elevaba, impulsada por tierra control y se colocaba frente a el. La joven maestra tierra y él están cara a cara, separados por una considerable distancia.

-Veo que finalmente decidiste aparecer- Dijo el hombre calvo-¿Acaso pretendes sacrificarte para proteger al anciano?-

-La única razón por la que salí es porque no parabas de hacer ruido- Le contesto Toph burlándose – y esta empezando a molestarme-.

Zume sonrió y lanzo una explosión hacia la maestra tierra. La joven la esquivo creando una pequeña ola de tierra y comenzó a "surfear" gran velocidad sobre el suelo. El maestro fuego siguió disparando y Toph se movía esquivando los ataques y acercándose cada vez más. Sin embargo una explosión cercana le hizo perder el equilibrio y cayo al suelo. Antes de que pudiera incorporarse una de las explosiones la alcanzo.

Zume al fin se alivio. El ataque había dado en el blanco, la maestra tierra estaba muerta, incluso había un pequeño cráter en el lugar del impacto. Se acerco confiado de su victoria, pero le sorprendió no ver el cuerpo por ningún lado. Fue entre medio de interrogantes cuando sintió que el suelo bajo sus pies se movía y bajo la mirada en el momento justo en que la tierra se abría. La maestra tierra salió impulsada de esta, con el brazo extendido y un puño de tierra de gran tamaño le dio un puñetazo en la cabeza al maestro fuego.

El golpe lo envió a unos cuantos pasos de distancia. Cuando Zume se incorporo estaba algo desconcertado y noto que la herida en la cara comenzaba a sangrar. Intento usar el combustión control pero sin embargo solo logro crear una pequeña explosión muy cerca suyo.

-¡Maldita seas!- Grito Zume, al tiempo que se preparaba para crear una bola de fuego con sus manos, pero una roca voladora lo golpeo dejándolo fuera de combate.

-Yo que tu dejaría de luchar y empezaría a contestar preguntas- Dijo Ihro acercándose.- Dijiste que el Circulo planea crear un nuevo orden mundial. ¿Cómo es eso posible?-.

-Nuestra organización es más fuerte de lo que aparenta y pronto tendremos el poder suficiente como para alzarnos contra las tres Naciones. Ni siquiera el Avatar podrá detenernos.- Relato Zume – Pero la única razón por la que les cuento esto es porque ustedes morirán. ¡Aquí y ahora!-

Se incorporo dispuesto a atacarlos con su fuego control, pero Toph e Ihro reaccionaron rápidamente. Antes de que tuviera oportunidad la maestra arrojo una roca de gran tamaño al tiempo que el anciano maestro fuegos usaba sus poderes para incinerarla. Zume no fue capaz de esquivar el ataque y cerro los ojos a la espera del impacto, el cual nunca llego. Ihro y Tohp vieron confundidos como la roca envuelta en llamas era destruida y cuando la pequeña nube de polvo desapareció vieron a una desconocida figura parada delante de Zume.

Era un muchacho joven que vestía ropas blancas con detalles en azul, tenía pelo negro peinado hacia atrás y llevaba una espada colgada de la cintura. Permaneció inmóvil en su lugar, muy serio.

-¿Qué?, ¿Quién es este tipo? ¿Cómo es posible que haya destruido nuestro ataque?- Pensaba Toph- Ha de ser otro maestro tierra, pero ¿Cómo se acerco sin que halla sentido sus vibraciones?-.

-¡Nero!- Exclamo Zume- ¿Qué estas haciendo aquí?-.

-Al parecer te salvo la vida- Respondió el joven seriamente y dirigió la mirada hacia Ihro.- Veo que no has conseguido cumplir tu misión. El miembro de la Orden sigue vivo-.

-¡Pero esta herido y debilitado! Todavía podemos acabar con él – Se defendió.

-No – Contesto decidido.- No vale la pena. La misión era acabar con él antes de que pudiera establecer contacto con los otros miembros.-Explico- Y eso ya ha ocurrido, así que nos retiraremos…. por ahora- Se dio vuelta y comenzó a alegarse.

-¿Tu también eres de la Orden?- Pregunto Toph-¿Acaso crees que te dejaremos irte así como si nada?-.

Nero detuvo su paso y observo a la joven ciega. Estaba tentado de enfrentarse a la maestra tierra y el ex general de la Nación del Fuego. Pero sin embargo tenía otros asuntos que atender, todavía no había logrado encontrar a Genj y estaba obligado a regresar al cuartel antes de la noche. No le gustaría que su maestro se enterara que salió sin su permiso a pedido de Daima.

-Lo siento, pero me están esperando - Respondió y sonrió – Quizá nos volvamos a ver-.

Antes de que Toph e Ihro reaccionaran una gran nube de tierra creada por Nero se dirigió hacia ellos, obligándolos a cubrirse. Rapidamente la joven maestra tierra uso su control para despejarla y para sorpresa de ambos sus enemigos habían desaparecido.

-No dejare que escapen- Grito la joven ciega. Pero antes de poder perseguirlos una anciana mano en su hombro la detuvo.

-Déjalos ir. Si es verdad lo que dijeron definitivamente los volveremos a ver- Dijo Ihro- Oscurecerá dentro de poco, lo mejor será volver a Ba-sing-se. Estoy seguro de que mañana recibiremos visitas de nuestros viejos amigos- Exclamo sonriendo.

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Dentro de la estación de tren, atrapado a una pared con vigas de acero, se encontraba Genji. El maestro tierra estaba aburrido, hace bastante tiempo que la maestra ciega Toph se había marchado y sin embargo todavía seguía sin noticias ni de Zume ni de ella.

-Espero no lo hallan derrotada a Zume-Pensaba el joven – Esa niña resulto ser tan fuerte como esperaba, je je al parecer no era mentira lo de que podía controlar el metal. La próxima vez tendré que ponerme a luchar en serio si quiero derrotarla- Recordó su rostro sonriente y ese par de ojos ciegos. Su cuerpo parecía ser el de una chica muy joven, debido a esto él la había apodado "niña", aunque solo era unos años menor que él.- Que ridículo, una mujer que pueda derrotarme sin duda es especial. Je, creo que estoy enamorado- Concluyo en broma.

Sus pensamientos se detuvieron cuando se percato de la figura que se le acercaba.

-Bueno, bueno. La verdad que no esperaba verte a ti por aquí- Exclamo Genji- Nero-.

-Venia a buscarte, pero la verdad que no esperaba encontrarte "colgado"- Exclamo el maestro sonriendo a causa de la escena- Que pasa ¿Acaso no puedes liberarte?-.

-¡Por supuesto que puedo! Es que simplemente no quiero derribar esta bonita pared- Contesto.

-Ja, si como no. Al parecer nunca pierdes el sentido del humor-.

-….-

-.…-

-A propósito Nero, ¿No te molestaría bajarme de aquí?-

-Para nada-

Con un hábil movimiento Nero utilizo su katana para cortar los barrotes liberando a Genji. Una vez libre ambos jóvenes se saludaron amistosamente, como viejos amigos.

-¿Por qué estas aquí?- Pregunto el maestro tierra intrigado.

-Tu hermana me aviso. Daima sentía que algo había salido mal con la misión.-

-Je je si. Ella a veces suele preocuparse demasiado- Rió Genji.

-Y tú te preocupas demasiado poco. La misión fracaso y Zume recibió varias heridas, debemos volver pronto- Le dijo Nero y agrego- el Maestro no estará contento-.