Disclaimer: Todos los personajes de la saga Harry Potter por desgracia no me pertenecen a mí, sino a J.K. Rowling. Sin embargo, tanto la trama de esta historia como los personajes nuevos sí me pertenecen.
Summary: Los muggles no son tan inocentes como parecen…en las altas esferas se han enterado de la existencia de la magia y de Hogwarts y no piensan quedarse de brazos cruzados. ¿Qué pasará?, ¿Qué planea Voldemort?, ¿Se acabará la benevolencia para con los muggles?
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CAPÍTULO 9:
- ¿Pero a dónde crees que vas? Te dije que tenías que estar aquí una semana, no tres días. ¿Por qué nadie me hace caso?
La enfermera Pompfrey se desesperaba al ver como su paciente más maduro se levantaba de la cama, cogía su varita de dentro de un cajón y de una sacudida cambiaba su camisón de paciente por sus ropas negras.
- Pompfrey, si me quedo un solo día más aquí tendrás que internarme en el ala de psiquiatría de San Mungo. No aguanto más aquí tumbado sin hacer nada.- Gruñó Snape mientras terminaba de recoger sus cosas.
- Por lo menos podrías esperar a que viniera, quiere ver la evolución de tu herida…- Intentó la enfermera.
El profesor iba a contestar mordazmente cuando el ruido de la puerta al abrirse le interrumpió. Al ver que la que entraba era Sabrina, la enfermera prefirió marcharse a atender a los otros pacientes y dejar que ellos se las apañaran.
- ¿Ya intentando escapar?- Le preguntó con ironía la joven mientras se cruzaba de brazos y alzaba una ceja. A pesar de que el hombre todavía le seguía dando algo de miedo, había decidido darle otra oportunidad y tratar de ser simpática con él ahora que estaba herido y debía estar débil.
- Que me haya ayudado un poco no quiere decir que pueda intentar ser graciosa conmigo.- Contestó con voz clara el aludido mientras seguía recogiendo sin mirarla.
¡Pero quién se ha creído este tío que es! Pensó ofendida Sabrina. Iba a contestarle pero antes de que se le ocurriera algo, Snape ya había terminado de recoger y pasaba velozmente ante ella y salía de la sala sin despedirse y dejando sólo tras de sí el susurro de su túnica ondeante.
En estas regresó la enfermera a tiempo para cruzarse con el profesor saliendo y encontrarse a una sorprendida y asqueada Sabrina.
- No se lo tengas en cuenta, querida.- Intentó consolarla.- Siempre ha sido un poco huraño, incluso de estudiante. Y si tenemos en cuenta que eres una...- Se calló súbitamente al darse cuenta de lo que había estado a punto de decir.
- Una muggle.- Terminó Sabrina sonriendo demostrándole que no se lo había tomando a mal.- Ya me voy acostumbrando a que no sea una baza a mi favor en este lugar.
- Corazón, si todos los muggles fueran como tú...- Suspiró Pompfrey, ya que los escasos días en los que Snape había permanecido ingresado, Sabrina se había pasado un rato cada día para preguntarle por su estado a la enfermera y aunque en los primeros momentos la enfermera había recelado, luego habían congeniado bastante.- Hace unos días vinieron un par de esos brutos armados y me revolvieron toda la Enfermería, - La mujer hizo un gesto con sus gorditos brazos abarcando toda la sala.- y se llevaron varios botes de pociones que uso con mis pacientes.
- Sí...estoy enterada de eso. De hecho,.- Ahora parecía algo incómoda.- mi superior al enterarse del incidente y saber que vengo aquí, me ha ordenado que hable con la responsable de la elaboración de las pociones y que le solicite que me enseñe a elaborarlas ya que los análisis de las pociones que requisaron aquí, no han dado los resultados obtenidos. Entonces,- Y cruzó los dedos esperando que la mujer aceptara.- ¿le importaría enseñarme a preparar las pociones?
La Enfermera la miró confusa unos segundos hasta que se dio cuenta del error de la joven y sonriendo un poco sabiendo lo que le esperaba a la pobre muggle le corrigió:
- Créeme que no me importaría enseñarte. Pero no soy yo la que elabora las pociones.- Sabrina empezó a temerse la respuesta.- Tendrás que hablar con el profesor Snape. Él es el profesor de Pociones.
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Con un fuerte ruido, la jarra golpeó la mesa y gotas de cerveza salieron despedidas. Los que se encontraban también sentados alrededor de la mesa giraron sus rostros hacia el responsable del sobresalto.
- ¡Esto es una maldita pérdida de tiempo! Dumbledore es un completo chiflado si piensa que me voy a quedar esperando sin mover un dedo mientras veo cómo esos gusanos campan a sus anchas en Hogwarts.
Quien había hablado era un hombre de mediana edad, de complexión nervuda, media melena castaña completamente peinada hacia atrás y una pequeña cicatriz encima del labio que le daba un aspecto algo atemorizador.
- Mide tus palabras, Fedric.- Le aconsejó un anciano mago sentado en la cabecera de la mesa.- Dumbledore es un gran sabio y está llevando la situación lo mejor que puede.
- ¿Lo mejor que puede?- Contraatacó mordazmente.- Pues no veo que lo esté haciendo demasiado bien de momento. Veo que mira más por el bien de los muggles que por el de los magos.- Algunas cabezas asintieron a lo largo de la mesa.- No sé vosotros pero yo opino que hay que entrar en acción ya, basta de esperar, de escribir cartas falsas a los padres para que nadie sospeche. Vayamos al Bosque y acabemos con ellos.- Terminó dándole un golpe a la mesa enfatizando sus palabras.
Se levantó un murmullo de conversaciones entre los restantes presentes, unos mostrándose a favor de lo que acababan de oír y otros lo contrario. El anciano que había intentado callarlo intercambió una mirada con alguien que se encontraba al otro lado de la sala, en una oscura esquina. La oscura figura se incorporó y se acercó a la mesa para quedar a la vista de todos. Todas las miradas se posaron en él y los murmullos murieron, esperando oír lo que tuviera que decir.
- Posiblemente yo más que cualquier otro que se encuentre en el castillo entiendo la impotencia que sentís ante el abusivo comportamiento muggle y de nuestra inactivadad.- Dijo señalando con un dedo la marca que todavía se veía en el lateral de su cara.- Por lo que me complace informaros de que el director Dumbledore ha decidido que ya estáis preparados y listos para empezar la siguiente etapa.- Los presentes se removieron ansiosos en sus asientos.- En los próximos días deberéis apareceros en las cercanías del Colegio y empezaréis con las labores de vigilancia de las actividades de los muggles. Toda información que recojáis puede ser útil en caso de que haya enfrentamiento.
- Entonces, ¿sólo vamos a tener que espiar a los muggles?- Preguntó molesto Fedric con una mueca burlona.
Severus lo observó unos segundos con sus fríos ojos negros.
- Tal vez nos equivocamos contigo, igual todavía no estás preparado, Fedric.- Comenzó irónico.- Una de las primeras normas que debes cumplir si quieres ganar una guerra es: nunca debes subestimar al enemigo.- Entonó como si estuviera dando una clase.
Fedric enrojeció levemente de ira al saberse puesto en evidencia y se mordió la lengua al tiempo que observaba con odio a Severus mientras éste explicaba el plan en detalle a los reunidos.
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- Resumiendo, no confías en ellos.- La cabeza del director era lamida por las llamas de la chimenea.
- Me temo que si la situación se vuelve más tensa todavía con los muggles, no puedan evitar iniciar un ataque contra ellos. Ese tal Fedric, es el que los agita a todos, nos va a dar problemas.- Informó un cansado Severus sentado en un silla frente a la chimenea de su casa.
- Sin embargo, son los únicos voluntarios lo suficientemente hábiles que hemos reunido para ampliar las filas de la Orden del Fénix.- Comentó en voz baja el director.
- Sí…- Concedió distraído el profesor.- Y dentro de unos días los tendremos merodeando al lado del campamento muggle.
- No te preocupes, muchacho. Ese era el plan. En cuanto vieras que empezaban a cuestionarme era el momento para traerlos cerca de Hogwarts.- Trató de reconfortarlo.
- Espero que a esa brillante cabeza tuya se le ocurra pronto un plan para evitar todo lo que se nos viene encima. Es cuestión de tiempo que le llegue un chivatazo al Ministerio e intervenga. El Señor Tenebroso está desaparecido, no recibe a nadie, los mortífagos están desconcertados….Esto no augura nada bueno, Albus.- Se llevó las manos al pelo, con gesto abatido.
El anciano lo miró preocupado, sin poder hacer nada.
- Severus…Tienes demasiada carga sobre tus hombros, debes descansar. Confía en mí. Otra vez.
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Tenía que reconocer que le encantaba entrar en el imponente castillo, despacio, deleitándose con los detalles de su arquitectura y con la magia emanando de sus muros. Se sentía como una niña otra vez.
Sin embargo, parte de la magia del instante se rompía cuando se cruzaba con los hombres armados o con las miradas recelosas de los alumnos.
Prefirió ignorar esos detalles y centrarse en lo que tenía que hacer, que no iba a ser nada fácil…Pero una escena que tenía lugar a unos cuantos pasos de ella le hizo cambiar de planes.
- Señor, por favor…sólo es un gato inofensivo…No ha hecho daño a nadie. Devuélvamelo, por favor.- Una joven de espesa melena castaña pedía que le devolvieran su mascota a dos soldados jóvenes. Uno de ellos agarraba por el pellejo del cuello al animal, que se encontraba suspendido en el aire.
- ¿Un gato inofensivo dices? Mmm no sé…Joe, ¿te suena a ti haber visto un gato así antes?- Preguntó riéndose el que sostenía al gato a su compañero.
Sabrina sabía que se estaban burlando de la pobre chica, así que decidió intervenir. Al plantarse delante de los soldados intentando aparentar gran seguridad, éstos fueron borrando la sonrisa de sus caras cuando cogió al gato entre sus brazos y comenzó a examinarlo.
- Creo que está muy claro que es un ejemplar de Maine Coon siberiano. No son muy abundantes pero creo que se les puede meter en la categoría de gatos normales. Así que si no les importa, dedíquense a asuntos más relevantes que averiguar la raza de un gato.- Terminó mientras devolvía el animal a su dueña.
Los dos soldados intercambiaron torvas miradas antes de dar media vuelta y encaminarse por otro pasillo del castillo.
- ¡Oh, Crookshanks! ¡Mil gracias! Pensaba que se lo iban a llevar.- Agradeció muy contenta la estudiante.
- No hay de qué.- Contestó sonriente Sabrina.- Es un animal muy bonito; pero, ¿es un gato en realidad?- Preguntó curiosa, ya que a pesar de lo que les había dicho a los soldados era la primera vez que veía un gato como ese.
- Claro. Bueno, es medio gato medio Kneazle.- Explicó la joven y luego añadió tendiéndole la mano.- Por cierto, me llamo Hermione Granger. No sé cómo agradecerte que me hayas ayudado
- Yo soy Sabrina.- Dijo estrechándole la mano contenta.- Pues mira, me harías un gran favor si me indicaras dónde está el despacho del Profesor Snape.
La expresión de la joven mudó de la alegría al asombro y a la duda.
- Mmm, ¿Profesor Snape?, ¿está segura?- Sabrina afirmó con la cabeza.- Ehmm…sí, claro, la acompañaré hasta ahí.
La condujo por varios pasillos, escaleras móviles y profundos sótanos. La joven le encantó al momento; era muy amable, le explicaba cosas interesantes del castillo y la trataba de manera normal, sin mostrar temor o disgusto.
- Ya hemos llegado.- Comentó señalando una robusta puerta de madera junto a un pequeño cartel donde se podía leer, Prof. Severus Snape.- Te deseo mucha suerte con él.
Necesitaré toda la del mundo, pensó Sabrina mientras se despedía de Hermione. Cogió aire antes de llamar a la puerta y justo cuando iba golpear la madera, la puerta se abrió y una sombra negra salió de ella tan rápido que no pudo esquivar a Sabrina hasta que fue demasiado tarde y chocaron.
Sabrina perdió el equilibrio y presintió que iba a caer de espaldas al suelo, así que cerró los ojos. Sin embargo, notó como una mano la cogía de una muñeca y otra la asía por la cintura impidiendo su caída. Entonces abrió los ojos y se encontró a escasos centímetros de los negros ojos del Profesor Snape.
La escasa cercanía los incomodó a ambos de diferente manera. Mientras el rostro de ella adquiría una fuerte tonalidad roja, Snape la soltó de su agarre rápidamente como si le quemara su contacto.
- ¿Es impresión mía o iba a llamar a mi puerta?- Preguntó el hombre rompiendo el incómodo momento.
- Mmm…de hecho sí. He venido para comentarle un asunto.- Reconoció Sabrina intentando controlar su sonrojo.
- Está bien, pero no tengo todo el día.- Cedió apoyándose en el marco de su puerta cruzado de brazos.
- Verá, mis superiores me han encomendado la tarea de instruirme en la elaboración de lo que ustedes denominan pociones. Podrían ser de gran utilidad en nuestro mundo para curar enfermedades. Y…bueno, Madame Pompfrey me comentó que usted es el encargado de ello aquí.- Terminó cruzando los dedos mentalmente para que el hombre accediera.
Snape se la quedó mirando sin creerse lo que acababa de oír y sino fuera porque hacerlo no sería propio de él, se habría estado riendo durante horas ante semejante propuesta. Sin embargo, se conformó con contestar:
- Olvídelo.- Y comenzaba a andar por el pasillo dejando a Sabrina sola.
La chica, harta de los plantones del profesor, lo alcanzó y le cortó el paso.
- ¿Olvídelo y ya está?- Preguntó alzando un poco la voz.
- Eso es, veo que lo ha entendido.- Contestó Snape sorprendido de que la chica insistiera.
- No, no lo entiendo.- Insistió.
Snape puso los ojos en blanco y soltó un suspiro cansado antes de volver a contestar.
- Resulta que para dominar el arte de la elaboración de Pociones se requieren años de estudio y práctica, a parte de que es recomendable cierta habilidad natural por parte del interesado en aprender. Usted nunca ha tenido contacto con la magia ni con las pociones, como es una muggle no tiene magia y no tengo ni tiempo ni interés en empezar a enseñarle. ¿Le parecen suficientes razones?- Preguntó seguro de que la había dejado sin argumentos.
- Entiendo su postura, pero no tendrá esos problemas conmigo.- Comenzó más segura Sabrina.- He estudiado varios años en laboratorios, tengo experiencia en la elaboración de productos parecidos a las pociones, aprendo rápido y…- ahora iba a mostrar la carta que se guardaba en la manga.- he hablado con el Profesor Dumbledore y se ha mostrado muy interesado ante la idea que usted me instruyera. Según sus palabras, la magia no es necesaria para la elaboración de pociones y además, también me ha dicho que usted tiene un par de horas libres todos los días por las tardes y que le convendría ocuparlas con algo.
A Snape le costó ocultar la sorpresa que le había caído como un vaso de agua fría tirado a traición. Maldito viejo, pensó.
Sabrina intentó no mostrarse todo lo satisfecha que se sentía por dentro pero no pudo evitar que se le escapara una sonrisa al dirigirle una última mirada antes de girarse y dirigirse hacia las escaleras. Sin embargo, la voz del hombre la detuvo.
- Si ya lo tenía todo hablado con Dumbledore, ¿por qué ha venido a hablar conmigo?
- Porque- Volvió la cabeza lo suficiente para mirar al hombre.- existe una cosa que se llama buena educación. Lo correcto, era preguntarle a usted y darle una oportunidad.
Severus se la quedó mirando, sabiéndose derrotado por esa vez, y no tuvo más remedio que asentir con una seca cabezada.
- Bien.- Sonrió satisfecha Sabrina.- Entonces, ¿nos vemos el lunes a las 18?
Sin esperar respuesta, volvió la cabeza otra vez sacudiendo su rubia melena y encaminándose hacia las escaleras. Cuando supo que ya no la podía ver, no pudo evitar contener un pequeño gritito de contento y un gesto victorioso con los brazos; por fin había salido ganadora en un enfrentamiento con ese hombre.
Snape mientras observaba desaparecer la figura de la muggle, tuvo que reprimir una sonrisa derrotada y siguió su camino pensando en el siguiente lunes.
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Andy Black Riddle: Hola hola! Completamente de acuerdo, Burdock es odioso, pero precisamente por eso está dando bastante juego, no? ^^ Las relaciones magos-muggles siempre han sido tensas, pero ahora que los muggles son los que están abusando de los magos...lo complica todo más! En este capítulo nuevo vemos que hasta los que están del lado de la Orden empiezan a considerar que hay que hacer algo aunque sea a costa de los muggles... Uyy Voldemort...en los próximos capítulo :P. Muchas gracias por comentar siempre! Un beso gordo!
Mhello: Hola Mhello! Bienvenido o bienvenida^^ a mi historia! Me han hecho mucha ilusión tus palabras, tú sí que me has alegrado el día!:D Espero que te siga gustando la historia y que sigas dejando comentarios jajaj. Gracias por comentar!Un beso!
jovas: Buenas jovas!Ojalá lo hubieran...matado,no? jajaj no te preocupes, aún puede recibir su merecido^^. No te gusta Snape?Uyy pues en este fic lo vas a ver muuuuuchoo jajaj Catástrofe? mmmm ya veremos :P Muchas gracias por comentar! Besos!
Paladium: Hola! Pretendía mostrar que no todos los muggles son tontos...pero tampoco son todos malos! Mmm creo que lo escribí en algún cap. pero igual no se entendió bien: el Ministerio no interviene porque la Orden está haciendo todo lo posible para que no se enteren porque seguramente serán más radicales que la Orden y luego, Dumbledore no quiere atacar para no hacerles daño y para evitar que le pase algo malo a algún alumno, piensa cómo es Dumbledore ^^ Gracias por tu comentario! Besos!
Ashtoreth Banister: Hola Ashtoreth! Tregua? Mmm creo que no les va a quedar más remedio que aguantarse, pero igual sale algo bueno de eso ;) Sí, sí, Burdock es lo peor de lo peor...pero menos mal que no pudo hacer nada peor! Volveremos a saber de él pronto... Escarmiento? Tal vez, pero piensa que a los superiores les da igual lo que les pase a los magos, no los consideran seres humanos normales. No tendría que decir nada pero bueno...seré buena jajaj tengo pensado que pase algo gordo, pero aún falta bastante, pero de momento sucederán bastantes cosillas; satisfecha? :P Muchas gracias por comentar y besitos!
