JO JO JO y aquí estoy, tan feliz con eta continuación como nunca. Es la más larga, me tarde seis horas escribiendo, pero creo que ha valido la pena. Espero que sea de su agrado. Sé que debía de continuar primero "Mi Dulce Niña" pero esta conti la termine primero, jeje, así que aquí está. Además tenía a varias personitas en el msn pidiendo conti.

Bueno, todo listo, ya se las dejo, apps y los que quieran leer mis one-shoots se los agradecería mucho.

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Radio

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Canciones que se relacionan con la vida diaria, brindándonos miles de sensaciones. ¿Existirá el orden correcto de canciones para describir nuestra vida? Eso es algo que juntos deberán de descubrir (NaruXSaku)

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-...- (Diálogos de los personajes)

-"..."- (Pensamientos de los personajes)

lara lara lara (Letra de canción)

§§§§ (Separación)

((...)) (Anotaciones de la autora)

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Cáp. 10: Algo Más

El Sol comenzaba a dar aparición detrás de las colinas. La poca neblina que había a su alrededor se iba mitigando con suma lentitud, revelando algunos nidos, de los cuales pequeñas aves despertaban y tomaban vuelo, entonando una dulce y suave melodía. Un par de jóvenes, se encontraban recostados en la fría hierba, abrazados, brindándose seguridad y cariño. Un hombre, no muy alejado de los chicos, despertaba con un sonoro bostezo, antes de mirar a su alrededor, buscando a sus pupilos, encontrándolos juntos, bastante juntos. Un pervertida sonrisa cruzó por su rostro, antes de gritar de alegría, despertando a los pobres chicos.

-¡Yo sabía que ustedes ya no estaban para besos y abrazos!—exclamaba casi a gritos--¿¡Qué pasó ayer!?—preguntaba acercándose peligrosamente a los aún medio dormidos chicos.

-¿Eh?—decían al unísono.

-¿Cuándo nace el pequeño, eh, par de pícaros?—pregunto de repente, haciendo que ellos, se despertaran por completo y se sonrojaran, antes de que el genin se lanzara sobre su sensei para propinarle un golpe en la cabeza, mientras que la chica, sólo se quedó ahí parada, con los ojos como platos y sonrojada al máximo.

-¡Pero que falta de respeto!-

-¡Mira quien habla de respeto, viejo pervertido!—gritaba Naruto frente al hombre, lanzando una fúrica mirada llena de destellos azules.

-¡Silencio los dos!—exclamó Sakura poniéndose en medio—Hay que volver.

-Sólo si Ero-sensei se guarda sus comentarios todo el camino.

-Lo haré si ustedes dos se comportan como compañeros…de equipo—añadió mirándolos de reojo.

-Bien—contestaron ambos al unísono.

-Entonces, seguiremos.

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Caminaron por menos de diez minutos, antes de ver a la distancia la villa de Konoha. Sonrieron, al fin se desharían de ese hombre, aumentaron el paso, distinguiendo a la entrada a unos cuantos niños jugueteando. De un salto, aparecieron frente a ellos, metiéndoles un susto de muerte. El sensei se rió sonoramente, viendo a los jóvenes regresar de su misión acompañados por Jiraiya.

-Gracias por meterles un susto.

-Je, no hay de que—respondió Naruto mirando a los pequeños que ahora lo miraban con algo de rencor.

-¡Ah, que bueno es estar de vuelta!—decía Jiraiya estirando sus brazos, tirando su mochila.

-Bien, creo que iré a casa, avisaré a mi madre que hemos regresado—decía Sakura caminando.

-¿Te acompaño?—preguntó Naruto con una sonrisa.

-Claro.

Camino hasta llegar a su lado, para así, seguir juntos, perdiéndose entre la gente que andaba con paso lento por las calles.

-Etto¿Sucedió algo durante el viaje, Jiraiya-san?—preguntó el hombre, aún sorprendido por lo que había visto.

-Oh sí, muchas cosas…—respondió sonriente.

§-§-§-§-§-§-§-§

-¿Quieres salir en la tarde?—preguntaba Naruto, caminando a paso moderado, pues sinceramente, no deseaba llegar a la casa de la kunoichi. Quería permanecer con ella todos los días, meses y años que permaneciera con vida.

-Mmm, no sé¿A dónde iremos?—preguntaba de manera juguetona.

-¿Crees que soy capaz de arruinar la sorpresa?-

-Tal vez, si uso…—decía sujetándolo del brazo—Unos cuantos trucos.

-Tramposa—respondió sujetándola de la cintura.

Siguieron con su camino, sin darse cuenta de que algunas personas los miraban sonrientes y otras confundidas, pues conocían la relación que antes tenían. Pero ahora, bueno, no parecían exactamente sólo amigos. Eran felices, se notaba en sus rostros, y sinceramente, a pesar de todas las dudas que tenían entre ellos, estaban seguros de que esos dos, estarían juntos por siempre.

A veces pienso que te miento
Cuando te digo que te quiero
Porque esto ya no es querer

-Ino ¿Qué esos no son Sakura y Naruto?—preguntó Chouji comiendo una bola de arroz.

-¡Oh por Kami!—exclamó la rubia mirando a la pareja, muy acaramelada y tomada de la mano. No pudo evitar llevarse la mano a la boca ante la gran sorpresa.

-Ya decía yo que del odio al amor sólo hay un paso—agregó Shikamaru recargándose en la pared, siguiendo a sus amigos con la mirada.

-Creo que Sakura tiene mucho que contarme, jeje—agregó la chica sonriendo de manera algo diabólica, juntando sus manos y formando una burlesca sonrisa.

§-§-§-§-§-§-§-§

-¡Mamá!—gritaba la chica entrando--¡Ya volví!-

No hubo respuesta alguna, levantó una ceja, volteándose un poco y mirando a su compañero que afuera se encontraba, recargado en el marco de la rejita. Con un movimiento de cabeza, lo invitó a entrar, y este aceptó gustoso. Cuando ambos estuvieron dentro de la casa, la puerta se fue cerrando con lentitud, impidiendo ver el par de ojos curiosos, escondidos tras unos botes de basura.

-¿Pro qué demonios, por qué Sakura-chan está con ese bakamon?—preguntaba Rock Lee con los ojos muy abiertos, sin siquiera mirar a la espía que miraba entre los botes— ¿Ino?-

-Creo que es demasiado obvio de que…—decía levantándose—Que hay algo además de simples amigos entre ellos y no dudaría en decir que esos dos ya se han besado.

-¿¡Qué, qué!?—Exclamó el pobre muchacho, retrocediendo unos pasos--¡Eso es imposible!-

-Oh, vamos, tú lo has visto con tus propios ojos¿O ya estás ciego?-

-Pero, pero…

-Si quieres, cuando salgan, los interrogamos—dijo sonriendo pícaramente.

-Yo no pienso esperar ni un minuto más—decía encaminándose hacia la casa, dejando a una anonadada Ino.

-¡Baka, no hagas estupideces!—gritó intentando detenerlo, pero fue ya muy tarde.

Ding Dong

Nadie abrió, cosa que puso al chico con los nervios de punta. Acercó con suma lentitud su oído a la puerta, escuchando ciertos ruidos algo comprometedores. Abrió su boca, sintiendo como su cara de volvía roja por la ira. Se separó con rapidez, levantando el puño, listo para darle un fuerte golpe a la puerta y entrar.

-¡Detente!—exclamó Ino, sosteniéndole el puño—Shh, hay que escuchar.

-¡Con lo que he escuchado, me basta y sobra!—chillaba intentando zafarse del agarre de la joven sin mucho resultado.

-Oh, Sakura…

-Naru…to…

-¡Oh, por Kami!—murmuró pegando más su oído a la puerta.

-Aquí no, ensuciaremos todo…--decía Sakura algo agitada.

-¿Entonces, dónde?-

-Mi cuarto, además, mi madre no está.

-Bien.

Se escuchó como levantaban unas cuantas cosas, y el sonido de pisadas en las escaleras. La chica estaba muy roja, y temblaba de pies a cabeza. ¿Pero qué demonios había pasado en la misión? Volteo hacia el joven, que ya se estaba preparando para saltar y entrar por la ventana.

-¡Rock, Lee, no lo hagas!-

Demasiado tarde, él ya se había impulsado, entrando de golpe por la ventana, provocando una exclamación de terror por parte de los jóvenes. Y luego, unas cuantas frases, gritos e insultos.

-¡Quita tus manos de Sakura!—gritaba el chico viendo todo en la habitación.

-¡Hey, quien te crees!—gritaba Naruto

-Un minuto, ustedes no estaba teniendo…

-¡Maldito pervertido!—chilló Sakura, antes de soltarle un fuerte golpe.

-¡Ino ayuda!—y eso fue lo último que escuchó del moreno, antes de una gran serenata de golpes y quejidos.

La ojiazul subió con cautela, encontrando a ambos chicos, en medio de la habitación, completamente vestidos, golpeando a un adolorido joven. Levantó una ceja, mirando a su alrededor, todo estaba muy arreglado, y la cama en perfectas condiciones, entonces…

-¿Qué estaban haciendo?-

-¡Comiendo un bote de helado, par de imbésiles pervertidos!—gritó Naruto dándole un último coscorrón al pobre chico.

-Oh….

-Eso les pasa por espiar—añadió Sakura sentándose, tomando el bote de helado y meter su cuchara y tomar un poco de la mezcla—Oh, está muy bueno…

-Jeje, creo que me llevaré al celoso, y los dejaremos solos—decía tomando al chico—Aunque, Sakura, luego tendrás que darme una buena larga y detallada explicación-finalizó guiñándole un ojo, antes de salir.

Se sonrojó por completo, y suspiró. Debía de admitir que fue su culpa por andar por toda la Villa tan juntos, pero les fue imposible. Sintió como el chico se sentaba junto a ella y tomaba un poco del helado casero que su madre había rejado en el refrigerador, como regalo de bienvenida. Sonrió, antes de lamer la cuchara que aún tenía un poco de la mezcla.

-Son unos pervertidos…

-Sí, al parecer estaban escuchando desde la sala.

-Puede ser—añadió tomando un poco más del bote—Amo el helado.

-Yo amo otra cosa además del helado.

-Je, déjame adivinar—decía irónica--¿Ramen?-

-Mmm, ocupa el segundo lugar.

Frunció el ceño, antes de ver como el rubio se acercaba y susurraba algo a su oído, provocándole un cosquilleo.

-A ti, pequeña despistada.

Sonrió antes de dejar la cuchara, girarse y posar sus labios en los del kitsune y besarlos con anhelo. Estaban fríos, pero tenían ese sabor agridulce del limón, abrieron sus bocas con ímpetu, dejando que sus lenguas se tocaran con dulzura.

Ahora que lo pensaba, el helado en sí, no era lo mejor del mundo, sino los labios de Naruto, con el frío sabor del helado impregnados en ellos.

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A veces creo que he muerto
Cuando no estas y yo despierto
Porque sé que esto ya no es querer

-¿Quieres ir a dar un vuelta?-

-Mmm, me parece bien, sólo me daré una ducha, cambiaré y arreglaré.

-En ese caso, iré a mi departamento—añadió levantándose—No me parece justo que tú seas la única aseada.

-Entonces, te esperaré.

-Vendré por ti en unas dos horas—dijo abriendo la ventana.

-Nos veremos—dijo sonriéndole, y lanzándole un beso.

-Que así sea—finalizó fingiendo capturar el beso; salió por la ventana, saltando hasta caer con suavidad en el piso. La chica sonrió, acercándose para cerrar la ventana, antes de girarse y escoger su ropa. Tenía la ligera sospecha que su primera cita formal, estaría llena de inolvidables sorpresas.

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El agua acariciaba su cuerpo, limpiando toda esa suciedad adquirida durante la misión. Abrió sus ojos, recordando el pecho desnudo del kitsune; húmedo, tentador, sensual. Cerró las llaves del agua, y se envolvió en una toalla, no debía de pensar en ello, no de momento, además, si seguía con eso, terminaría dándole una taquicardia a causa de sus insanos y pervertidos pensamientos respecto al chico.

-Pero imagínate, él sobre ti, besándote con anhelo, sin playera sintiendo es presión sobre tus pechos y…

¡No¡Basta, basta, basta! Sacudió su cabeza de manera enérgica, sintiendo como ya la sangre había subido hasta su rostro, provocando un extraño calor a su alrededor. Demonios, para ser invierno, estaba haciendo demasiado calor. Caminó, tomando su ropa de la cama y poniéndosela, aunque de vez en cuando, recibía unos molestos comentarios por parte de su Inner.

-Voto más por el de encaje negro y la tanga a tono, es más sensual y más fácil de quitar.

Frunció el ceño, mirando el par. Suspiro, tomándolos, no por obedecerle, simplemente por que iba a usar una falda y una blusa oscura. Sólo por eso. Ugh, ni ella misma se creía eso. Termino de ponerse la ropa interior, cuando miró el reloj¿Tanto tiempo había trascurrido? A velocidad trueno, se puso la blusa y la falda de mezclilla, unas sandalias negras y su cabello medio recogido con dos broches. Hoy no usaría lo típico.

-Oh, si con esto no te lo llevas a la cama, no sé con qué lo harás, tal vez un strip tease u…

-No le hagas caso, no le hagas caso…--se repetía internamente.

-¡Te faltó el perfume, pequeña tonta!-

Refunfuñando se dio media vuelta, tomando la pequeña botella y echándose un poco. Lo dejó en el tocador y salió, estaba radiante y toda esa belleza iba a ser sólo de ese inmaduro y divertido chico. Sinceramente, que suerte tenía.

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Es algo más, algo que me llena
Algo que no mata ni envenena
Es algo más, algo más que amar

Escuchó sonar el timbre y dejó el vaso sobre la mesa. Con una radiante sonrisa, corrió a abrir, encontrándose con un muy apuesto Naruto, vestido con unos jeans algo pegados, una camisa negra sin mangas y unos mocasines del mismo color. Su cabello, igual que siempre, pero ahora estaba levemente molado, haciéndole ver mucho más atractivo. Cuando creyó que no habría nada mejor, notó esa traviesa gota caer por su cuello, deslizándose con lentitud, perdiéndose debajo de la camisa.

-Te ves…--intentaba decir, pero se había formado un nudo en la garganta—Muy bien…

-Tú te ves hermosa—respondió sonriendo como sólo él sabía hacerlo—Traje esto para ti—dijo mostrándole un ramo de flores blancas, envueltas en un papel rosa y sujetas con un pequeño moño rosa.

-¡Oh, Naruto, gracias!—exclamó tomando el ramo.

-No hay de que, pequeña…

Entró rápidamente a la casa, sacando un florero de un estante, llenándolo de agua y poner las flores, mirándolas con ternura y devoción. Se dio la vuelta, mirando al chico aún en la puerta, mirándola a la distancia.

-¿Nos vamos?—preguntó enderezándose un poco.

-Síp—respondió casi corriendo, sujetándolo del brazo, y recargando su cabeza sobre él. Como dijo antes, su primera cita, estaría llena de sorpresas.

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Es algo más que la distancia
Que el dolor y la nostalgia
Sabemos que eso no nos va a separar

Una tímida mirada se asomaba de un callejón, mirando a ese chico caminar con andar tranquilo, acompañado de su compañera de equipo. Pero, en su rostro, hay algo distinto¿Amor? Sí, ellos dos poseen ese sentimiento dentro de sus corazones, dirigido el uno al otro. Aprieta su mano contra el tubo, cerrando sus blanquecinos ojos, luchando para que las lágrimas no escaparan. Suspiro, retrocediendo unos pasos, dirigiéndose al hospital, donde hace pocas horas, llegó el ex compañero del equipo siete. Nadie les dio aviso, pues se pensaba que aún no regresaban de misión. Caminó por la oscuridad, guiándose en la luz de esperanza que le esperaba postrado en una cama de hospital.

-Sasuke-kun…--murmuró dándose la vuelta y echar un último vistazo al kitsune—Sé feliz, Naruto-kun.

-¿Eh?—exclamó Sakura, mirando a ese ser desaparecer en la oscuridad del callejón--¿Era Hinata?-

-¿Cómo dices?—preguntó girándose, y buscando en el callejón—Debió de ser tu imaginación.

-Sí, eso debió ser—respondió no muy convencida, siguiendo con su camino al lado de su kitsune.

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Caminaron sin sentido alguno, sólo hicieron unas cuantas paradas para comprar un poco de ramen, bebidas y así seguir con su camino, guiándose simplemente por la frase del joven.

-Es una sorpresa…

Frunció el ceño y se cruzó de brazos, conocía la villa como si fuera la palma de su mano, pero por extraño que le pareciera, esas calles no las conocía y por lo tanto no tenía ni la más mínima idea de a donde llevaban. Miró al cielo, notando como las matices, rojas y naranjas ya se hacían presentes, anunciando un hermosos y próxima atardecer.

-Ya es algo tarde.

-Pero ya casi llegamos.

Refunfuñando, lo siguió antes de sentir un rayo darle directo a la cara, obligándole a cerrar momentáneamente los ojos. Siente como el joven la toma por la cintura, y ella voltea, notando una tierna y radiante sonrisa. Su vista regresa a la fuente de luz, y con admiración aprecio un hermoso atardecer, desde una de las partes más altas de la Villa. El muro de los Hokages. ¿Cómo demonios llegaron allí? No lo sabía, pero de momento, eso era algo que no preguntaría.

-Es, hermoso…

-Sí—respondió dándole un tierno beso en la mejilla.

Lentamente se giró, aún estando atrapada entre sus brazos, para posesionarse de sus labios y besarlo nuevamente, intentando demostrar su agradecimiento al traerla a presenciar tan bello espectáculo y también, mostrar todo ese amor que aún no había escapado de su corazón, para amarlo todos la vida.

-Sakura…--susurró al separarse.

-¿Sí?-

-Te amo tanto…

-Y yo a ti, Naruto-kun…--declaró recargando su cabeza sobre su pecho.

Es darte un beso cada noche
Que tus manos me enamoren
Y que lo nuestro crezca cada día más

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Por qué somos algo más

-¿Comemos, ya?—preguntó inocente, mirándola con cara de súplica.

Un suspiro de resignación escapó de sus labios. Adiós al momento. Pero, así era él, una caja de sorpresas. Asintió, separándose un poco de él, y dejando las bolsas en el piso, para sacar su contenido con cuidado para no quemarse.

-Cuidado, que ese creo que está…--decía el chico notando algo en los envases.

-¡Kyya!—gritó la chica, retirando su mano con velocidad, para agitarla con rapidez. Se había quemado, miró con furia el envase, maldiciendo mentalmente.

-Jeje, abierto—finalizó con una pequeña gota de sudor en su frente. Se acercó a la chica, y revisó su mano. Nada grave, sólo estaba un poco roja—No tienes nada, dattebayo.

-Ugh, duele, duele—se quejaba sintiendo como el chico acariciaba la zona dañada.

-No exageres, es una herida insignificante comparada con las pasadas—decía de manera burlesca. Y su respuesta, fue un golpe en el brazo. Por suerte, no había usado toda su fuerza, así que fue como un golpe cariñoso.

-Insensible—decía quitando su mano de las del chico.

-Hey, no te enojes—decía levantándose, mirando a su compañera que mantenía una cara dolida.

-¿¡Quién dijo que estaba enojada!?—preguntó casi gritando, asustando al muchacho que cayó sentado, con los ojos muy abiertos.

-Etto, Sakura, vamos, perdóname—decía intentando parecer lo más comprensible posible--¿Me perdonas, pequeña?-

Ella lo miró por el rabillo del ojos, aún cruzada de brazos. Medio cerró los ojos, antes de sonreír de una manera esplendorosa y lanzarse sobre él, abrazándolo con fuerza.

-Tonto, claro que te perdono.

A veces creo que he vivido
Más de mil años contigo
Porque sé que esto ya no es querer

Se sentaron juntos, y con mucho más cuidado que antes, sacaron los envases, palillos y bebidas. Una comida callada pero a la vez romántica. De vez en cuando, él jugaba a alimentarla y ella a él.

-Haber, abre la boca—decía la kunoichi acercando el bocado.

El chico abrió la boca lo más que pudo, pero su ansiado bocado nunca llegó. Con algo de desconcierto abrió los ojos, viendo como la chica se metía el bocado a la boca, sonreía y le sacaba la lengua de una manera muy infantil y traviesa.

-¡Oye!—exclamó molesto.

-Ya, aquí está el tuyo—dijo dándole su parte.

Lo vio masticar con suma alegría su comida. Así lo conoció, como un niño pequeño, adorador del ramen, que le encantaba molestar a todos, incluida ella. Un corazón tan puro y blando, que no importaba partirse en pedazos para ver la felicidad de otros. Su Naruto siempre sufrió para que ella fuera feliz.


A veces pienso que es mentira
Por cómo entraste en mi vida
Porque sé que esto ya no es querer

-¿Qué sucede, Sakura-chan?—preguntaba al ver como ella se había quedado prendada, mirándolo con ternura.

-Etto, nada, sólo pensaba—respondió nerviosa--¿Quieres más?-

-¡Hai!—respondió de manera entusiasta, abriendo nuevamente la boca.

Un caso sin remedio, pero así lo quería. Sonrió, dejando el tazón, y darle un desprevenido beso en la mejilla, que tomo por sorpresa al joven, quien la miró confundido.

-¿Y eso?-

-Nada más—dijo sonriendo--¿Qué acaso no te puedo besar?—pregunto con tristeza.

-Hmp, déjame pensarlo—decía fingiendo—Por Dios, tú eres la única que puede besarme sin razón alguna.

-Eso espero—añadió con los celos remarcados en sus palabras.

-No vayas a desconfiar de mí—dijo rápidamente, al ver como lo miraba.

-No lo haré, si tú no lo haces de mí—respondió con seguridad.

-Está bien, pero no prometo mantener a raya mis celos-dijo algo enojado—Si alguien se te acerca, más de un metro, sin ninguna razón, dalo por muerto.

-No te he pedido eso—respondió sonriendo, acercándose al chico—Pero no quiero que asesines a ninguna chica¿sí?-

-Bien, todos los hombres están en mi lista negra.

-Como digas, Naruto-kun—dijo recargándose en su tórax.

Es darte un beso cada noche
Que tus manos me enamoren
Y que lo nuestro crezca cada día más

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Por qué somos algo más

Y el Sol se perdió tras las montañas, y los tonos azules y morados se hicieron presentes en las alturas. Un viento frío pasó cerca de ellos. Ahí estaba la desventaja de encontrarse en una de las partes más altas de la Villa y con ropa tan ligera. Recogieron todo, y dándole una última mirada a las montañas y la villa, regresaron por el sendero por el cual vinieron.

§-§-§-§-§-§-§-§

Caminaban tomados de la mano, por las oscuras y medio solitarias casas de la Konoha. La basura ya la habían tirado, así que era hora de volver a sus respectivos departamentos. Escucharon un ruido extraño entre los botes de basura y por instinto la chica se pegó al joven, quien la abrazó con fuerza. Y frente a ellos, apareció un pequeño, tierno e indefenso gatito.

-Oh, que lindo.

-Maldito neko—decía el chico refunfuñando, y así, asustando a la cría.

-¡Naruto!—exclamó, dándole un codazo.

-¿Qué?—preguntó ingenuo.

-Eres malo, pobre gatito—decía hincándose, llamando al pequeño entre los botes—Ven, gatito, gatito…

-Hmp…

El animalito se asomó, mirando a la chica con cautela. Ella sonrió tiernamente, acercando su mano para acariciarle la pequeña cabeza. Mientras que el kitsune, miraba al pequeño ser como si fuera una artimaña que interfiriera entre su chica y él. Gruñó de una manera animal, justo cuando la chica cargó al gato. Oh, también los gatos entraban a su lista negra…

-Maldito neko—repitió celoso.

-¡Pero que lindo!—chillaba la chica mimando a la cria.

-Etto, Sakura-chan, hay que regresar.

-Sip, lo llevaré a mi casa, a mi mamá le agradará la idea—decía levantándose con el animal en los brazos.

Su suerte no podía ser peor. Celoso de un mugroso gato callejero, aunque debía de admitir que era muy lindo. Al parecer era blanco, sus ojos azules y era muy pequeño, no más de tres meses. Se posó junto a ella y la tomó por la cintura, sin mirar al animal.

-¿Naruto?-

-¿Qué?—preguntó fríamente.

-¿Qué pasa?-

-Nada.

Lo miró de manera severa, haciendo que el chico quitara al instante su tono frío y volviera a su juguetón y dulce tono.

-Estoy bien.

-¿Estás celoso?—preguntó con picardía—Es que es tan lindo, y por como lo miras…

Lo vio abrazarlo, estrecharlo contra sus pechos. Maldito gato del demonio, si él lo tuviera en sus brazos, ya estaría pulverizado. Estrangularlo, ahogarlo, lanzarlo por los aires, cualquier cosa para alejarlo de ella. Y de repente, los papeles cambiaron, se imaginó él, atrapado entre sus níveos brazos, siendo estrechados contra ese par suave…

-Sí, estoy celoso—respondió firmemente, notando como ella abría sus ojos con sorpresa—Me pone de nervios saber que tienes a ese maldito animal, estrechándolo de esa manera y yo…

-Es sólo un gato.

-¡Un maldito gato con suerte!—exclamó frustrado.

-Naruto, no puedo creer que le tengas celos a un gatito.

-Le tengo celos hasta al aire que toca tu rostro, el agua que limpia tu piel¡Demonios!—finalizó más tranquilo.

-Oh…

Y cuando se dio cuenta, ya estaba parada frente a su casa. Miró al chico, quien tenía la mirada perdida en algún lugar del cielo. Suspiro, antes de dejar al gatito en el piso, quien la miró confundido. Le sonrió, antes de voltear y rodear al chico por el cuello, acercándolo a ella. Éste, por su parte, la miro de reojo, ahí estaba, ahora era él quien estaba aprisionado.

Y yo sé que no es querer
Porque en tus ojos yo me puedo perder
Contigo olvido lo que es temer
Acaso no sabes que tu eres para mi
La noche, el día en mi vivir
La sangre en mis venas
Lo doy todo por ti
Contigo el mundo no tiene final
Y el tiempo no se nos va a acabar

-En mi corazón sólo estás tú…

-Lo sé, pero…

-Eres un tonto por sentirte celoso de un inocente gato.

-Lo sé—respondió abrazándola—Pero no lo vuelvas a abrazar tan…protectoramente.

-¿Por?—preguntó dudosa

-Je, no quieres saber, de verdad.

-Oh, sí quiero.

-Conste que tú lo pediste—dijo acercándose a su oído y susurrar unas palabras que provocaron un profundo sonrojo en la chica.

Es darte un beso cada noche
Que tus manos me enamoren
Y que lo nuestro crezca cada día mas

-¡Naruto!-

-Tú lo quisiste.

Le dio un golpe, antes de girarse para entrar. Malditas tentaciones, malditas, malditas. Tomó al gatito, sin siquiera mirar a su compañero, que se mantenía con la boca abierta ante su negación.

-¿Ni siquiera un beso?-

-No—finalizó cerrando la puerta, dejando a un desamparado Naruto--¡Qué mala eres, dattebayo!—chilló mirando como la luz de su habitación se encendía.

Lo miró por la ventana, como se daba la vuelta para encaminarse a su departamento. Como lo esperaba, la espero por si volvía. Posiblemente fueron cinco abrumadores minutos, pero para ella fueron suficientes para planear todo. Sonrió, antes de sujetar una pequeña carta a un broche y lanzarlo con un poco de fuerza hacia el chico. Fue directo a su cabeza.

-¡Auch!—se quejo, sobándose el lugar herido--¿Qué es esto?—dijo al ver el broche con la notita. Lo desabrochó, y abrió el papelito. Sus ojos se abrieron, antes de voltear hacia el departamento.

Tienes cinco segundos para volver

Antes de que me arrepienta

Y me quite el negligé

Parpadeó un par de veces, antes de soltar el papel y como alma que persigue el diablo, correr sin control de regreso al departamento. De un saltó y patada entró por la ventada abierta, pero para su sorpresa, no estaba la chica. ¿Acaso fue una broma?

-Naruto…

No, esta vez no...

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Continuará…

Jajajaja (Tania riéndose como una histérica) Ya saben lo que sigue, no creo que sean unos santos. Ahora, dejaré los agradecimientos, aunque, noté uno que a muchos no les agrado y se quejaron. A mí no me molesta, me incomoda un poco como a cualquiera, pero son los riesgos al escribir. A muchos no les gusta la pareja o la trama y se quejan como locos. Pero los entiendo, no a todo mundo puedo complacer. Pero si pido, que si no les agrada la historia, la pareja o algo, no se vengan a quejar conmigo, y que no insulten así a los personajes. Todos tenemos gustos distintos, pero no por eso tienen que venir a quejarse de esa manera.

Bueno, ya más tranquila conmigo misma, ahora si, los agradecimientos:

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Masako Uchida...jass...La hija de Naruto y Sakura...Sakurass

Nami-Haruno...shinji kun 112...Yojeved (Gracias por proteger así el fic)...??? (No sé quien seas, pero te agradezo mucho lo que dijiste owo)

ErickSmoke91...fandeTanInu (Etto, jeje, gracias por el sub nick o///o)

Uzumaki Kraden...Cloud Uzumaki

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¡Gracias!

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atte: TanInu

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