10.- ENFERMA
RESUMEN
Los meses trascurrían y está feliz, mi padre venia una vez al mes y pasab días con nosotras. Me contó que Alice le seguía preguntando y que cada vez le costaba más mentir, me hacía sentir culpable pero ya estaba hecho, que ella pensaba que ocultaba algo porque viajaba mucho, y le tuvo que hacer creer que tenía una novia. También me contó que el niño había desaparecido de la vida de los Cullen y también de la de Edward cosa que me extraño mucho pero lo deje correr.
Cuando Renesmee tenía 7 meses le diagnosticaron leucemia y a mí se me hundió el mundo, al principio era optimista porque los médicos lo eran, ya que no es normal en niños tan pequeños y yo quería pensar que se iba a curar. Para Charlie también fue un duro golpe y al final se mudo conmigo cuando mi hija tenía 9 meses, en el pueblo pensaron que se iba con su novia, y que volvería porque solo había pedido una excedencia.
Mi padre me insistía para contarle a Edward y que así no pasara por eso sola, y yo le decía que no estaba sola, que le tenía a él y que no quería complicar la vida de Edward. Mi padre no estaba de acuerdo conmigo y se debatía entre avisarle el mismo y no hacer nada, y cuando Renesme cumplió un año y nos dijeron que la única solución era un trasplante, mi padre me dio un ultimátum, o se lo dices tú o se lo digo yo. No quería escuchar, pero mi padre y yo ya nos habíamos hecho las pruebas y no éramos compatibles, estábamos en lista de espera para trasplante de médula, pero lo mejor era un familiar.
El primer mes se hizo duro, adaptarse a tener un bebe era difícil, y más estando sola, claro que yo solita me había buscado esta situación, aun así al final nos adaptamos, Renesmee era una niña muy buena, comía a sus horas y se alimentaba bastante, dormía muy bien y apenas lloraba, era una bendición, de hecho desde que tenia mes y medio dormía 6 horas seguidas de noche, algo que según las demás mamas del parque era casi un milagro.
Mi padre no estaba tranquilo dejándonos en Phoenix solas, estuvo pensado en pedir un traslado, incluso una excedencia, pero no lo deje, seguía saliendo mi vena egoísta y no quería perder la conexión con Forks, de todas formas tenia intención de volver y contarle a Edward, había hablado con el psicólogo y creía que tendría que hacerlo cuando estuviera lista para enfrentar a Edward.
Mi padre venia una vez al mes, hacia todas las guardias posibles para juntar días y se quedaba con nosotra días, en una de sus visitas fue a ver a mi psicólogo, llevaba casi un año en tratamiento y quería saber los progresos y conductas que debería tener. El psicólogo le comento que había mejorado mucho, el embarazo había estado en riesgo por el daño emocional y por eso siempre había estado al limite de peso, vitaminas y demás, ahora estaba mejor y después del tercer mes el riesgo de depresión post parto había disminuido mucho, el creía que pronto estaría lista, y debería volver a enfrentar al padre de la bebe y su familia. No tenia claro cual seria el protocolo a seguir después ya que dependería de la reacción de ellos, y si en ese momento el no reaccionaba bien y ella volvía a Phoenix mi padre tendría que volver conmigo porque en ese momento si necesitaría todo el apoyo que pudiera tener.
Yo seguía preguntando por Forks, mi padre me contaba pero con cuentagotas, no quería añadir más presión, aun así me enteraba de algunas cosas, Alice iba regularmente a verlo, ella le quería mucho y decía que era su deber vigilar que comiera y durmiera bien, ella sospechaba que le ocultaba algo, sobre todo porque viajaba mucho y antes no se movía de Forks nunca, excepto si viajaba a verme a mi, por lo que mi padre le hizo creer que tenia una novia y eso me hizo sentir culpable, pero ya no había remedio y todo se revelaría en poco tiempo.
Cuando Renesmee cumplió 4 meses Charlie llego cargado de regalos y tuve que hacerle ver que era muy pequeña para entender que significaban y también quería evitar una mala costumbre, se iba a convertir en la niña más mimada del mundo y eso que los Cullen no sabían que existía. En ese viaje mi padre me contó que e niño había desaparecido, ya no se veía a los Cullen paseando con su nieto, y a Edward tampoco, Charlie decía que el solo vivía para estudiar y el resto del tiempo lo pasaba con sus padres, yo no pude más y tuve un ataque de ansiedad solo de pensar lo mal que estaría Edward, me pase dos días llorando sin parar, según mi medico había llorado todo lo que me había guardado el ultimo año y eso hacia que casi estuviera lista para volver e mi "vida".
Estábamos preparando las cosas para volver a Foks, aunque no sabíamos si definitivamente, dependía de la reacción de Edward, yo no esperaba que me aceptara de nuevo en su vida, sólo no quería que me odiara y esperaba que amara a su bebe y quisiera ser parte de su vida. Si el la aceptaba nos quedaríamos en Forks para que su familia disfrutara de la niña tanto como la mía.
Todo se torció cuando Renesmee empezó a no comer y bajar de peso y al cumplir los siete meses le diagnosticaron leucemia, a mi se me hundió el mundo, no podía para de llorar y me encontraba perdida ante tal situación, hasta que un día decidí que yo era su madre y tendría que luchar por ella, por lo que me repuse y fui fuerte por ella. Los médicos al principio eran optimistas porque no es normal que se diera en niños tan pequeños, yo me eche la culpa por no haberme cuidado suficiente, pero los doctores aseguraron que nada podía haberlo evitado y al final pensaba que de verdad se iba a curar.
Para Charlie fue excepcionalmente duro, pidió una excedencia en el trabajo por motivos de salud y se mudo conmigo cuando Renesmee tenia nueve meses, todos en el pueblo pensaron que se iba con su novia, el único que sabia lo que pasaba era el subjefe Sam, que se quedaba a cargo hasta que Charlie volviera.
Mi padre insistía, a veces en exceso, para contarle a Edward, decía que no había necesidad de pasar por esto sola, que tanto Edward como su familia estarían con nosotros y nos apoyarían, que sabia que Edward se enfadaría al principio pero que me amaba, Alice se lo había dicho, el daría cualquier cosa porque yo estuviera viva, y como Alice pensaba que así era no dejaba que Edward perdiera totalmente la esperanza.
Estuvo tentado el mismo en un par de ocasiones de avisarle el mismo, el psicólogo no aclaraba nada, no pensaba que en mi tuviera un efecto irreversible pero n podía predecir mi reacción, aunque si creía que estaba mucho mejor ya que estaba enfrentando la enfermedad con mucha madurez. Yo quería contarle a Edward y poder tenerle conmigo, aunque fuera como amigos, pero no me parecía justo hacerle pasar por lo malo, no haberle avisado antes y llamarle justo cuando tenia problemas me parecía egoísta, y si Renesmee moría solo le habría avisado para hacerle sufrir más, mi padre lo veía justo al revés pero no quería forzarme en exceso.
No llegamos a celebrar felizmente el cumpleaños de Renesmee porque justo en esos días nos comunicaron que la única solución para ella era un trasplante de médula, la pusieron en la lista de trasplante nacional, pero todavía no estaba tan mal para estar bastante arriba por lo que la mejor solución era recurrir a un familiar directo. Mi padre y yo nos habíamos hecho las pruebas y no éramos compatibles, me sentí tremendamente culpable por no poder hacer nada, yo era su madre, mi deber era protegerla y ayudarla y no había podido hacer ninguna de las dos cosas.
Mi padre vio que no salía del pozo y eso no ayudaría a Renesmee, la depresión que había estando evitando el ultimo año y medio se estaba apoderando de mi y mi padre se sentía impotente, al final hablo con mi psicólogo y decidió darme un ultimátum, le llamas tu o le llamo yo me dijo muy serio, nunca le había visto así de serio por lo que supe que no tenia opción, ellos eran una gran familia y Renesmee tendría una posibilidad. Era mi deber como madre y mis miedos era lo de menos en esa situación.
Me arme de valor, y después de tener el teléfono en la mano durante una hora empecé a marcar su numero.
