Nota: No poseo los derechos de Neon Genesis Evangelion ni de sus personajes.
Nota 2: El POV será de Shinji Ikari.
Tokio 3 – 2015
Despierto rodeado por un entorno totalmente acuoso, desolado y "muerto". Al llevar mi vista hacia el centro y hacia arriba, veo a Rei mirándome fijamente, con su característica expresión seria y seca, al notar la posición en la que estamos agradezco que nadie esté cerca para vernos porque es muy comprometedora, pero, al observar con mayor atención logro darme cuenta de que estamos "revueltos" como si la solidez y dureza de nuestros cuerpos no existiese, todo es muy extraño y no puedo alcanzarlo a comprenderlo del todo, así que me dirijo a Rei.
— Ayanami. . . ¿Dónde estamos?
— Este es el mar de LCL. Es el mar del origen de la vida. Este es el mundo sin campos AT, y por consecuencia, sin tu propio aspecto. No puedes saber la diferencia que existe entre una persona y la otra. Es un mundo ambiguo. Todo eres tú, pero, al mismo tiempo no lo eres. Es un mundo muerto.
Sus palabras me dejan reflexionando, por lo que entiendo, ahora nadie es totalmente individual, todos de alguna manera están concentrados en un sólo ser. Sin embargo, aún me queda una duda que se me ha estado repitiendo en mi cabeza durante todo este tiempo.
— ¿He muerto?
— No, todo se ha combinado en uno solo. Es el mundo que tú querías. Es así.
Sintiendo las sensaciones en mi cuerpo por primera vez, noto que en una de mis manos estoy apretando algo metálico, al abrir mi mano veo que la cruz de Misato, esa que me regaló antes de sacrificar su vida por mí, sale flotando hacia nuestros rostros. Entonces, recordé su promesa, sus ideales, todo por lo que ella luchaba, y lo que estaba ocurriendo no se acercaba ni remotamente a lo que ella siempre deseo y por lo que luchó en toda su vida.
— Pero,. . . Éste no es. No creo que sea este. . .
— Si deseas que las demás personas existan de nuevo, tu corazón separará a todos otra vez. Empero, tendrás que relacionarte con la gente otra vez.
Y entonces, nació en mí una nueva luz, esta vez ya no deseaba alejarme o escapar, viendo la cruz pasar por mis ojos, finalmente he comprendido una de las cosas más importantes de toda mi vida, yo no merezco ser el juez de toda la humanidad, es un trabajo que no me corresponde, ni que me llame la atención, pero en esta ocasión, debo tomar una decisión, la más crucial y absoluta, según por las palabras de Rei, debo decidir entre quedarnos unidos en un solo ser, sin campos AT, ni individualidad, permaneciendo abierto a todos, sin saber quién es quién, o regresar a como todo era anteriormente, cada persona siendo él o ella mismo(a), al ponderar esas dos opciones y recordando a Misato y sus ideales por primera vez en mi vida deseo encarar, enfrentar, saber qué es lo que ocurre sí, ahora estoy empezando a adquirir la fuerza y la voluntad necesaria para poder tomar una decisión basada en mi propio juicio, y tengo la respuesta más clara que nunca.
— No importa – Tomando una de sus brazos, lo alzo hasta llegar a su mano, y la estrecho afectivamente, Rei siempre me ha ayudado a entender algunas cosas sobre mí mismo que a veces no yo me he dado cuenta, es hora de hacer lo que debí hacer hace mucho tiempo.
— Arigatō
X—X
— Siento que sólo hay cosas odiosas aquí, por lo que huir tampoco es malo – Ahora estoy recostado en los muslos de Rei, normalmente esto me pondría totalmente enrojecido de vergüenza, pero esta vez, no importa realmente, en este momento no somos dos individuos separados, coexistimos como un solo ser, como todas las demás personas de este planeta, estoy haciendo un balance general de toda mi vida, de mi personalidad y de mis principales temores, pero a diferencia de antes, siento que esta vez puedo hacerlo sin ese pesimismo y tristeza de por medio, con Rei y toda esa gente combinada conmigo, por fin siento algo de calidez y aceptación que tanto he buscado en toda mi vida, creo que estoy por muy buen camino.
— Pero, incluso huyendo, no soy capaz de encontrar un lugar mejor que ese. Porque el mundo está sin mí, ahora. De hecho, nadie está en él. Todo es igual. . .
— Produce un campo AT, otra vez, herir a las personas de nuevo, ¿Acaso es eso lo que deseas? – La voz de Kaworu llega mis oídos, al ver hacia arriba, ahí está él, parado enfrente de nosotros, pero noto que él está vestido, pero no me sorprendo al recordar lo que él es en realidad.
— Así está bien. Pero, ¿Qué son ustedes dos que están dentro de mi corazón? – Es una duda que me ha estado rondando la mente, sé que los dos tienen la herencia, el ADN de los ángeles, pero poniéndolo a pensar muy bien, en realidad no hay razón para que ellos estén aquí, por lo que la manera más fácil de saberlo es preguntárselo directamente a ellos.
— Somos esperanza. Los humanos pueden ser capaces de entenderse unos a otros. Eso significa. . .
— La palabra "gustar"
— Pero eso es sólo apariencia, un pensamiento auto-intoxicante. Al igual que el enunciado. No puedo seguir así para siempre. Finalmente algún día seré traicionado. Me abandonarán. . .
Comienzo a meditar las palabras que ellos me están diciendo, aún cuando sé que sólo son cosas y aspectos superficiales, me estoy empezando a dar cuenta de su veracidad, aunque no sea capaz de agradarle a todas las personas, aunque sea rechazado y abandonado, si consigo algo, tan sólo una pizca de aceptación y unión, creo que con eso bastará para regresar a ese mundo, ya que lo que suceda será algo muy satisfactorio y enriquecedor.
— Pero, quiero conocer esa gente, una vez más. Porque creo que el sentimiento entonces será muy real. – Y entonces vienen a mi mente, los recuerdos, los sentimientos, las sensaciones, todos esos acontecimientos con todas aquellas personas con las que alguna vez tuve contacto, con las que conocí, marcaron mi vida, que han tenido un impacto en mi vida, y con las que me encantaría volver a convivir y compartir mis deseos y anhelos, todos ellos que ahora comprendo que deseaban y me dieron la oportunidad de acercarme a ellos y darme algo que nunca aprecié, algo hermoso, su amistad. Así que por ellos, he decidido regresar todo a como era antes, esta vez, ya no sólo pensaré en mí, esta decisión va por todos aquellos que lucharon para tener esa libertad e independencia que ellos merecen tener, es lo mínimo que puedo hacer para pagarles por todo.
X—X
— Imaginación, el poder de la creación. Abre tu propio futuro, ¡Créalo!
— Pero sólo los humanos pueden prevenirse a sí mismos de hacerlo, y eso no debe cambiar.
— Mientras tu corazón pueda imaginar su propio aspecto, todos podrán regresar a su forma humana – Esa es la clave para volver al mundo real, debo descubrirme no desde mis pensamientos, sino de mis sentimientos, todo aquello que es lo que reúne y forma lo que es mi individualidad, mi identidad.
— No te preocupes, cada forma de vida tiene el poder de regresar a su forma original. Cada vida tiene el poder de vivir – Esa voz. La reconozco de algún lugar, es extrañamente familiar.
— Mientras tú desees vivir, todo se volverá un paraíso. ¿No es eso verdad? Porque tú aún estás vivo. La oportunidad de alcanzar la felicidad puede ser encontrada en cualquier parte – Lo recuerdo, es mi madre, esa es su voz, en mis recuerdos parecía tan lejana que prácticamente no la distinguía de otras, sin embargo, por alguna razón cada vez que escuchaba la voz de Rei, siempre me sonaba tan familiar, que despertaba una sensación de unión y enlace con ella, esa re semblanza entre ellas fue lo que originaba esos sentimientos, ahora por fin puedo verla después de mucho tiempo. Ahora puedo ver totalmente su rostro, el cual había olvidado cruelmente. Levanta su mano y me acaricia una de mis mejillas, se siente tan suave y tersa que me provoca una felicidad y gozo incontenibles, por lo menos podré verla una vez más antes de regresar al mundo real.
— Entonces ¿Se encuentra todo bien ya?
— ¿Es un lugar feliz? Todavía no lo sé – Respondo mientras me alejo, más y más, no sé a dónde se irá, y es muy probable que esta sea la última vez que la vea y hable con ella, ahora debo pensar en lo que haré de aquí en adelante.
— Pero aquí. . . ¿Qué pasará si nazco aquí? Continuaré pensando en ello a partir de ahora – Me alejo y ella se desvanece más y más hasta casi perderse en las profundidades del más de LCL. Sin embargo, ahora puedo comprender totalmente mi propia identidad al deducir algo muy simple y elemental.
— Pero al final, encontraré que es sólo sentido común, porque yo soy yo mismo – Esa es la revelación que finalmente me permite regresar con todas mis características al mundo real, y saliendo del mar de LCL, me encuentro con un mundo post-apocalíptico, absolutamente destruido, con esos grotescos monstruos blancos "decorando" la vista, y por si fuese poco, la cabeza gigante de Rei/Lilith en medio del mar, es la descripción perfecta del fin del mundo. Al salir del mar digo un último mensaje a ella.
— Sayonara, Ka-san
Despierto en mi cama, abriendo los ojos rápidamente, observando ese techo tan familiar de mi habitación, intento levantarme con mis brazos, pero descubro que esa es una mala decisión al sentir un dolor agonizante en mi hombro, tardo algunos momentos en calmar mi apaleado cuerpo, cuando el dolor se ha suavizado lo suficiente, salgo de la cama hacia la sala, con la debida precaución, saliendo en la sala, los rayos del sol se colaban a través de las puerta corrediza del balcón, al llegar al mueble principal, el de tres cuerpos, vi a Rei recostada en con una cobija encima de ella su cabeza apoyada en una almohada blanca parecía suave, sus cabellos estaban revueltos encima de ella, su rostro ladeado hacia el lado izquierdo, tenía una expresión de tranquilidad y paz en su bellas facciones, ahora que veo con más detenimiento, puedo ver los cambios producidos por todos estos años.
Sus mejillas se fueron alargando y suavizando, su nariz también se alargó en una proporción adecuada, su cara también se fue alargando dándole una apariencia más madura, su peinado no ha cambiado demasiado, aún tiene esa forma de corazón que tenía anteriormente, aunque su cabello ahora está más largo, lo cual me parece muy extraño, no en el mal sentido, sino que se siente diferente verla con ese estilo, sin embargo, eso no disminuye su belleza, al contrario ahora se ha convertido en toda una hermosura de mujer, su piel ahora que me doy cuenta, se ha obscurecido un par de tonos, haciéndola ver más saludable y normal. Me siento en la mesita que se encuentra enfrente del mueble y la observo cariñosamente, simplemente, tener a alguien en el mismo departamento, viviendo conmigo, es algo increíble, ya ni siquiera recordaba cómo era vivir con compañeros de piso, desde que vivía con Misato, y con. . .
Sacudo mi cabeza, aún no quiero ponerme a pensar en ella, todo este desorden ha despejado mi cabeza de esos asuntos, pero soy consciente de que en algún momento debo enfrentarlo, pero antes debo terminar de recordar todos esos sucesos que viví en ese extraordinario acontecimiento. Mirando una vez más su rostro, apartando algunos mechones de su frente, comienzo a divagar por los recuerdos y las sensaciones que experimenté durante ese evento. Por alguna razón, ahora me siento mucho más relajado y sereno que antes, normalmente, al despertar de esos sueños, lo hacía sudando frio, temblando como una gelatina, con mis mejillas, arrugadas por las lágrimas que caían sin cesar de mis ojos, atrapado entre la ansiedad y el pavor, definitivamente, el regreso de Rei a mi vida ha sido como algo caído del cielo, esto es lo que mi corazón tanto necesitaba, ahora que ella está conmigo, no tengo duda de que mi vida mejorará cada vez más y más.
Estaba tan centrado en mis pensamientos, que no alcancé a percibir que ella se estaba empezando a despertar, pero al ver sus ojos mirándome con ternura, otra cosa muy diferente de ella, me regala una sonrisa que simplemente me alegra el día como ya nunca había sentido antes. Luego, empieza a estirarse, al sentarse en el mueble, no puedo evitar sonreír y suspirar en alegría al verla de esa forma, siempre había deseado conocer a la verdadera Rei, ahora que ya ha aprendido bastante acerca de las emociones humanas, veo que estos son los resultados. Después de dar un enorme y lento bostezo, le procedo a dar un beso en la mejilla para darle los buenos días.
— Buenos días, onii-chan – Me dice restregando sus ojos, veo que aún trae puestas las mismas ropas que estaba usando ayer, anoto mentalmente que pronto la lleve a comprar más ropa, pero por ahora me dedicaré a estar con ella por todo el día en casa.
— Buenos días, onee-san ¿Quieres algo de desayunar?
— Tengo antojo de un omelet con pan tostado y algo de té – Al ver la expresión de confusión en mi rostro, ella suelta risitas cortas y alegres, debió ser cómica mi reacción, como si ya lo estuviese esperando.
— Parte de mi aprendizaje en entender los aspectos de ser humano, era precisamente comenzar a probar las costumbres más básicas y comunes de ellos, uno de esos aspectos era la comida, probé muchas clases de platillos y además de hacer todo tipo de recetas que me encontraba en los libros de cocina o que buscaba en internet - ¡Vaya! Realmente debió tomarse en serio su búsqueda, pero por otro lado, me causa una inmensa alegría que por fin haya tenido la convicción y curiosidad de descubrir y experimentar nuevas cosas. Mi sonrisa aparece luego de este pensamiento, cumpliré con todas sus demandas, sólo para hacerla feliz.
— Me alegra bastante que por fin hayas decidido a probar y experimentar nuevas sensaciones y costumbres Rei-chan. ¿Por qué no vas a ducharte mientras yo hago el desayuno? Si quieres puedes usar una de mis pijamas total que nadie nos verá hoy – Y con eso Rei desaparece en mi cuarto, para luego dirigirse al baño con una camisa y unos pants míos a darse esa merecida ducha que probablemente deseaba darse ayer. Sin más preámbulos, voy a la cocina a reunir los ingredientes para el omelet, también dándome tiempo para poner la tetera y aprovechar mejor el tiempo. Diez minutos después estoy terminando su omelet y lo deposito en uno de los platos, el pan tostado está a punto de estar listo, y la tetera ya anuncia su punto de ebullición, dejando un par de rebanadas en su plato, termino de preparar el té, y dejando dos tazas, sirvo cada porción y simplemente espero algunos momentos para que pueda acabar de vestirse y comer juntos.
Afortunadamente no tengo que esperar demasiado, ya que sólo unos cuantos minutos después, sale con mis ropas secándose el cabello y llega hasta la mesa, sentándose mira a su desayuno y comienza a "inspeccionarlo", alzo una de mis cejas al ver su comportamiento, pero no digo nada, al cabo de unos segundos, simplemente suspira alegremente y comienza a felicitarme.
— Onii-chan, esto huele delicioso, nunca había probado una comida como esta cuando iba a los restaurantes o cuando hacía las recetas que encontraba, realmente tienes talento para esto – Sin más, ella comienza a comer felizmente, yo también empiezo a desayunar y luego conversamos acerca de lo que tenemos planeado para hacer hoy.
— ¿Qué vas a hacer hoy Rei-chan?
— ¡Vamos a hacer hoy! No creas que me he olvidado de lo que me prometiste ayer, cuando acabemos de comer iremos de inmediato al hospital a que te revisen ese hombro y a conseguir medicamentos para que no se te infecte – Fue la respuesta que me dejo literalmente pasmado en mi silla, jamás la oí hablar con tanta determinación y convicción en su voz, de verdad me pone la piel de gallina. Sin embargo, no puedo evitar gruñir en frustración al ver arruinados mis planes, yo sólo quería quedarme a disfrutar de un día tranquilo en compañía de mi hermana sin preocupaciones ni presiones, así que me veo en la necesidad de usar medidas más severas para zafarme de esto.
La miro y pongo mis mejores ojos de borrego a medio morir, tratando de suavizarla para convencerla, pero lejos de funcionar sólo sacude ligeramente la cabeza en negación, negándose a caer en mi trampa.
— No, no, no. No vas a convencerme de lo contrario, así que deja tus niñerías para otra persona. Esos trucos fueron los primeros que aprendí a detectar cuando comenzaba a estudiar, así que no lo intentes porque no va a funcionar. ¡Vamos a ir al hospital y punto!
Maldiciendo mentalmente, sólo bajo la cabeza en señal de rendición y procedo a comer mi desayuno los más lento posible, saboreando cada mordisco de mi pan tostado o del omelet, el resto del desayuno pasó normal y pronto era mi turno de ir a la regadera a bañarme, teniendo que tener cuidado de mi inútil hombro, realmente bañarme fue un completo martirio, ya que sólo pude usar un brazo para enjabonar todo mi cuerpo, con mucha dificultad logré acabar decentemente, al salir vi con completo asombro que ya tenía una de mis camisas planchada además de un pantalón también planchado cuidadosamente, veo que Rei aún se toma las cosas muy en serio, pero así es su forma de ser, y yo no voy a quejarme de nada.
Nuevamente vestirme fue un reto muy complicado, teniendo que ser cuidadoso con mi hombro, además de casi arrancarme los pelos cuando casi no fui capaz ni de ponerme los calcetines o cuando tuve que amarrar mis agujetas, tuvieron que pasar otros agonizantes veinte minutos para lograr vestirme decentemente, cuando terminé salí de nuevo hacia la sala y me sorprendí de ver a Rei vestida esperándome sentada en mi estudio, parecía curiosa, revisando detenidamente cada rincón de él como tratando de encontrar algo.
— Ya estoy listo Rei-chan – Le digo mientras se voltea a verme. Su expresión se convierte de una de seriedad y curiosidad en una de vergüenza y pena.
— Muy bien Shinji-kun, ¡Vamos!
Dicho eso, tomamos rumbo hacia el hospital, al aproximarnos a mi auto, me sorprendo cuando ella simplemente extiende su mano hacia mí, al principio no entendí, hasta que señaló al auto, a la puerta del conductor y entonces entendí lo que estaba pidiendo. Renegantemente, busco mis llaves y se las doy lentamente, su expresión cambia a una de alegría, desvío mi camino hacia el asiento del copiloto y me pongo el cinturón de seguridad, espero a que Rei encienda el auto y comienza a conducir con una muy buena habilidad, realmente aprendió a conducir como se debe hacer, salimos del estacionamiento y tomamos la avenida principal que es más corta para llegar hasta el hospital.
Durante el trayecto, continúo reflexionando acerca de ese sueño, sobre todo en el punto cumbre, lo que más me tiene sonsacado es cómo llegué a tomar esa decisión, recuerdo que pensé que el mundo se había acabado, ya no tenía nada más por qué seguir, estaba totalmente solo y abandonado, todos se habían ido. Entonces ¿Qué fue lo que me dio esa fuerza de rechazar esa oferta y regresar al mundo real? Todo esto me da vueltas en la cabeza, sin embargo, esto es muy importante, entender las razones y causas de esa decisión probablemente es lo que necesito para poder superar de una vez por todas estos traumas que me tienen como una pobre y patética versión de un hombre, miro hacia el horizonte a través de la ventana del auto, parece que de nuevo será un día caluroso, al cabo de unos minutos, llegamos a la entrada del hospital, nos aparcamos en el estacionamiento público, salimos y nos dirigimos a la entrada.
Al llegar a la sala principal preguntamos si estaba disponible un médico que nos ayudase a diagnostica el grado de gravedad de mi lesión, al contestarnos muestro mi credencial de la rama de NERV, e inmediatamente comienza a buscar al doctor disponible más cercano para atendernos, las ventajas de ser un ex piloto son muy vastas y provechosas, al poco rato uno de los doctores se encaminó hacia nosotros invitándonos a acompañarlo, al llegar a su consultorio Rei rápidamente le explicó el problema.
— Doctor, mi hermano ha sido recientemente lesionado del hombro, por un impacto de bala, y aunque ayer lo revisaron de manera adecuada, necesitamos saber todavía si no hay riesgo de infección, además de darle el tratamiento de rehabilitación que necesite – El doctor entonces procedió a revisarme el hombro detenidamente, me ordenó un examen de resonancia magnética para saber el grado de mi lesión, además del lógico "Debes descansar absolutamente", me recetó algunas pastillas para la infección y el dolor, por último me pusieron un cabestrillo especial para inmovilizármelo, luego de eso finalmente acordamos el horario en el que vendría a empezar mi tratamiento, lo cual odié totalmente debido a que me recordaba mi antiguo tratamiento después de salir del coma después de la guerra con SEELE.
Agradeciendo al doctor y luego de una rápida visita a la farmacia del hospital, salimos rumbo al departamento ya que en esos momento no deseaba nada más que acostarme y descansar, seguir meditando esa respuesta que tanto fervor he estado buscando, al llegar al auto, me siento en el asiento del pasajero y Rei en el del conductor, encendiendo el choche inmediatamente, me reclino en el asiento y saco un suspiro de cansancio, todas esas pruebas y planeación me han dejado hecho trizas, Rei lo entiende y por ello no trata de conversar conmigo, digamos que estamos en un ambiente relajado con un silencio cómodo, nunca antes había disfrutado estar en silencio como ahora, simplemente saber que hay alguien a mi lado, con su sola presencia, es de verdad reconfortante y acogedor, cada vez siento más que mis heridas (Las emocionales) van en su lento proceso de cicatrización y aunque jamás desaparecerán por completo, por lo menos podré llegar a asimilarlas para luego superarlas, ese es mi objetivo de ahora en adelante, además de descubrir más acerca de lo que ocurrió en el tercer impacto, ya que ahí se encuentra la respuesta para resolver todo este mequetrefe, cuando vuelvo a la realidad ya estamos llegando a nuestro complejo habitacional. Aún en silencio, nos dirigimos al elevador cuando llegamos busco en mi bolsillo las llaves, que estaban en el bolsillo del lado del pantalón en el que estaba mi brazo bueno, lo saco con mucha facilidad y abro la puerta.
— ¡Sorpresa!
Literalmente pego un grito y doy un salto descomunal, que debió ser cómico para alguien que no me conociese, dando grandes bocanadas de aire espero a que mi sobre acelerado corazón se comience a calmar poco a poco, veo a Rei y para mi mayor sorpresa veo que sólo tiene una ligera sonrisa en el rostro, si no la conociese mejor diría que ella ya sabía todo esto, al mirar a mis "invitados sorpresa" no me impresiono demasiado.
Toji, Kensuke y Hikari estaban en medio de la sala con grandes sonrisas en sus rostros, es obvio que esta era la reacción que esperaban de mí, luego de unos momentos cuando terminé de calmarme, se acercan a nosotros y nos reciben con abrazos y besos, todos de inmediato se acercan a Rei para saludarla y charlar con ella, Hikari sólo me abraza fuertemente diciéndome lo preocupada que estaba.
— Me alegra de que te encuentres bien Shinji, después de que Asuka nos contó la historia me preocupé sobre mucho todo cuando mencionó que te habían disparado ¿Te encuentras bien Shinji? – Su pregunta fue tan sincera y suave que por casi un momento pensé que había sonado como a una madre.
— No te preocupes, sólo fue un balazo en el hombro, no daño partes importantes simplemente me causó un leve desgarro que en unas semanas sanará – Le digo poniendo una mano en su hombro, aunque Rei sea mi legitima hermana, Hikari es una hermana emocional, la que siempre me ha ayudado en todo este proceso de mi reconstrucción, dándole mi mejor sonrisa, ella sólo suspira de alivio y me da un tierno abrazo, demostrando todo su cariño y estima, el cual yo correspondo, luego de unos momentos le susurro al oído de forma casi silenciosa y en tono bromista.
— Mejor nos separamos, no vaya a ser que mandemos el mensaje equivocado a todos, sobre todo a tu marido – Prácticamente puedo sentir cómo abre sus ojos como platos e instantáneamente se separa de mí sonrojada observando a Toji, el cual permanece felizmente ignorante de todo esto, pues sólo está hablando con su gran "compadre" sobre quien sabe qué cosa. El ver su reacción trae una dulce y sabrosa sonrisa en mi boca, es mi pequeña venganza por de hace unos momentos, cuando ella se da cuenta de mi gesto, me golpea mi brazo bueno con suficiente fuerza como para casi gritar, no puedo entender de dónde saca tanta fuerza, quizá es alguna herencia de Asuka, riéndome mofada y ligeramente, ella se aleja hacia uno de los muebles, y allí es donde la veo.
Tanto fue el tumulto de toda esta celebración que no me di cuenta de su presencia, está sentada en el sillón sofá que está enfrente del mueble de tres cuerpos, lleva un vestido ligero, de apariencia modesta, su cabello recogido, con poco maquillaje (no que necesite bastante) su expresión es de alegría contenida, pero aún así se ve hermosa y radiante, alzando la mirada se encuentra de repente con la mía, sus ojos inconscientemente me preguntan, no, rogan ese deseo oculto pero visible, aún tenemos asuntos pendientes que resolver, pero todavía no es el tiempo de afrontarlos, debo hallarme a mí mismo para poder lograrlo, mi respuesta es sólo desviar la vista hacia un lado, dejándola insatisfecha, por el rabillo del ojo veo que ella da un suspiro de decepción . Afortunadamente, tanto Hikari como Rei parecen darse cuenta de la situación e intervienen de forma inmediata, ya que aparecen de repente y comienzan con la celebración.
— Muy bien es hora de comenzar, primero, Rei ¿Por qué no nos cuentas lo que ha sido de ti estos años?
Y así fue como dio inicio la fiesta, Rei comenzó a platicar sus vivencias, claro omitiendo las partes que de seguro todos ellos (excepto quizás Asuka) no entenderían ni comprenderían, como yo ya había escuchado su relato con anterioridad, me dispuse a servir a todos las bebidas y los bocadillos que habían comprado, todo transcurría entre risas y sonrisas, por un momento me recordaba esas celebraciones que Misato organizaba sólo para convivir y pasarla bien, esa es sólo una de las cosas que me hacen extrañarla enormemente cada día, durante el evento no pude evitar robar miradas en la dirección de Asuka, me maldecía y apaleaba a mí mismo por no poder hacer nada, pero es algo que aunque quisiese hacer con todas mis fuerzas, no puedo controlarlo, Toji debió notar mi predicamento ya que inteligente o tontamente se le ocurrió una de las ideas más locas que se le han ocurrido, y viniendo de él eso es mucho.
— Oye Shinji, ¿Te apetecen unos cigarros?, digo, para relajar los músculos – Como era de esperarse, Hikari saltó inmediatamente a regañarlo por proponer semejante cosa, sin embargo, él en un gesto que requirió de blanquillos, la ignoró ligeramente y se encaminó hacia mí con la cajetilla de cigarro blanco y se dirigió hacia el balcón, traté de tranquilizar a Hikari diciéndole que sólo sería un cigarrillo, que no nos mataría fumar sólo uno, al final luego de varios intentos de convencerla, a regañadientes aceptó con la promesa de que si descubría que habíamos fumado más, nos haría la vida imposible, tragando saliva muy temerosamente, acepté y sin darle tiempo de decirme nada más, me di media vuelta y me dirigí hacia el balcón. Al llegar vi a Toji sentado en una de las sillas plegables que son casi paralelas al suelo, noté que ya tenía un cigarro encendido, al verme me ofreció otro, el cual tomé y encendí con un encendedor de plata que llevaba siempre con él, extraño cómo un profesor deportista tenga alguno de estos vicios, pero pensándolo bien, yo no estoy nada mejor, así que lo dejo de lado y me siento en la silla que estaba al lado de él, ambos observamos el atardecer unos momentos hasta que el silencia irremediablemente se tuvo que quebrar.
— Realmente lo tienes en serio con ella ¿Verdad? Prácticamente no le despegabas la mirada de encima, creo que hasta ella se dio cuenta
— ¡Maldita sea! Es que no puedo evitarlo, por más que me he querido convencer de no tener nada que ver con ella, tanto mi mente como mi corazón me traicionan, me siento como un chingado títere, atado a ella, sin poder zafarme de su control, todo esto que ha pasado recientemente no ha hecho más que revolver más todo este desorden, volver a convivir con ella ha despertado todos esos sentimiento enterrados que creí que nunca más saldrían a la luz, pero aquí me ves, de nuevo cometiendo los mismos errores de cuando sólo era un pibe sin experiencia, novato, vaya maduración ¿No? – Confieso para luego inhalar de mi cigarrillo, que ahora va por la mitad, mirando hacia la puesta de sol, sigo pensando en las palabras que acabo de decir, notando la contundente sinceridad de todas ellas.
— Te daría un consejo, amigo, pero creo que eso sólo haría que terminaras en la cárcel o en el manicomio – Me dice sinceramente, doy unas carcajadas al escuchar esa respuesta, si Toji no fuese un "macho" lo habría abrazado con todas mis fuerzas por hacerme reír, ese es el tipo de humor que más me ha gustado y que siempre me ha dejado salir de la depresión y la tristeza, agradezco tanto tener amigos como esos.
— Si seguramente eso es lo que pasaría – Rio unos momentos más antes de sacar un gran suspiro y volver a hablar — Sé que tengo que enfrentarlo, pero no sé cómo, hay está mi principal duda, no sé qué hacer en estos casos, cómo proceder, seguir, aceptar.
Toji termina de fumar su cigarrillo y como buen esposo, se levanta con toda la intención de regresar a la fiesta, cuando está a mi lado, pone una mano en mi hombro (el bueno) y me dice:
— Sé que todo esto es muy difícil para ti, pero la verdad creo que como dice Hikari, esta puede ser una única oportunidad para arreglar los errores del pasado y tal vez para encontrar la felicidad, no te voy a decir que lo hagas todo de un jalón, pero ponte a pensar que quizá ya no tengas una oportunidad como esta para aprovechar, ¡Piénsalo! Creo que vale la pena – Y con eso abre la puerta corrediza y se adentra en el departamento. Dando la última inhalación a mi cigarro, lo tiro en el piso y lo aplasto para apagarlo, las palabras de Toji me dejan pasmado, quizás es el mejor consejo que me ha dado desde que nos conocimos, es hora de enfrentar las cosas. Dando un último vistazo a la puesta de sol, (que ya casi desaparece) me doy vuelta y entro en el departamento, al llegar a la sala, veo a Rei, Hikari y Asuka sentadas en el mueble de tres cuerpos, hablando como si fuesen amigas de toda la vida, a pesar de que Asuka no soportaba a Rei, y de que Hikari nunca tuvo una estrecha relación con Rei tampoco, jamás entenderé a las mujeres. Al verme me invitan a unirme, veo que Toji viene de la cocina con otros bocadillos y con bebidas para seguir con la fiesta, pero noto a alguien ausente.
— ¿Y dónde está Kensuke? – Pregunto al no encontrarlo por ningún lado.
— Se tuvo que ir porque tuvo una reunión sorpresa que no podía faltar, se disculpó diciendo que para la próxima él ponía las bebidas y los bocadillos
— Shinji, hablando con Toji, Kensuke y Asuka, decidimos darte un regalo por todo lo que has hecho por nosotros – Mi expresión cambió a una de sorpresa al escuchar eso, la verdad no recuerdo haber hecho demasiado por ellos como para darme un regalo, pero si se tomaron el tiempo de conseguirlo lo menos que puedo hacer es aceptarlo. Buscando en su bolso saca una caja un poco más pequeña que la de una de zapatos, pero si tanta altura, está forrada por un papel muy fino y un listón azul con un moño en el centro.
— Hikari, la verdad no sé qué decir. . .
— Sólo ábrelo – Me dice suavemente.
— Claro – Desenvuelvo cuidadosamente el papel para no dañarlo, y al abrir la cajita, me encuentro con algo inesperado. Un marco que tenía una fotografía de hace años, en una de las fiestas de Misato, estaban ella, Kaji, Ritsuko, Asuka y Hikari (con Pen-pen en sus muslos) Toji, Kensuke y yo. En ese momento sucedió lo que más estaba esperando, como una oleada fuerte, recordé esa razón, lo que me llevó a rechazar la instrumentalización, la causa de que abortara el tercer impacto, aún cuando fuese abandonado o traicionado por los demás, si consigo aunque sea una pizca de aceptación y amor, será más que suficiente para justificar esa opción, será real.
Mis ojos comenzaron a humedecerse hasta que comencé a llorar normalmente, como era de esperarse, esto alarmó a todos, sobre todo a Hikari, sin embargo, su expresión se tranquilizó al ver que mis lágrimas eran de alegría, por eso era en verdad.
Al fin obtuve y recordé lo que tanto necesitaba.
Antes que nada quería ofrecerles una pequeña disculpa por la tardanza, la verdad es que comencé a enfocarme en otras cosas que poco a poco me fui olvidando de esto, pero aquí está esté capitulo, pronto se acerca el final de esta historia, espero que les siga gustando y comenten sus opiniones.
Saludos y hasta luego.
