AU Moderno

Editado: Febrero 24, 2019


You'll always be my son

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Un pequeño niño de no más de tres años corría en pijamas hacia su cuarto mientras daba unas grandes carcajadas sin parar y mantenía una sonrisa en su rostro. Se subió a su cama de un brinco, dio varios golecitos a su almohada y movió la sábana para lego meterse entre ésta cubriéndose muy bien. Una vez ya acostado, volvió a sonreír pero ahora con emoción.

¡Cuento! ¡Cuento! ¡Cuento!dijo el niño emocionado.

Unos segundos después, una mujer entró a su habitación y rió suavemente, provocando que el pequeño cubriera parte de su cara con la sábana. Pero el niño no lo hizo por miedo, por el contrario, él se estaba divirtiendo mucho.

Muy biendijo la mujer sonriéndole.

La mujer tenía su cabello castaño sujetado en una coleta hacia abajo y se acomodó de un lado del niño de tal forma que ella también estaba acostada en la cama. Alzó una de sus manos hacia su hijo y le acarició la cabeza.

¿Qué cuento quieres oír?

―¡Uno de bragones, mama! ―exclamó el pequeño descubriendo su cara.

―Dragones, Hiccup―corrigió ella dulcemente mientras reía un poco

―¡Bragones! ¡Bragones!

Su madre volvió a reír.

―¿Pero qué tenemos aquí?

Ambos miraron hacia la puerta y vieron al inmenso hombre de cabello y barba pelirroja recargado en el marco de la puerta con ambas manos en la cintura. El hombre también estaba sonriendo y estaba viéndolos con una mirada que reflejaba amor profundo hacia ellos.

―¡Rápido, papa! Mama contará un cuento de bragones―dijo Hiccup mientras se apegaba más a su mamá para así poder dejar el otro exterior de la cama libre para que su padre se acomodara entre ellos.

―Ya lo volviste fanático de los dragones, Valka―rió Stoick mientras acostaba medio cuerpo en la cama, pues realmente no era muy amplia para que todos estuvieran en ella.

Aún así, sin importarle en lo más mínimo que estuvieran un poco apretados, Hiccup se acurrucó entre ambos y mantenía una amplia sonrisa en su rostro. Amaba cuando los tres estaban juntos.

―¡Cuento! ―comentó el niño antes de dar un bostezo.

Valka continuó acariciando su cabellera con delicadeza. Aclaró su garganta e Hiccup le puso toda su atención.

―Hace mucho tiempo, un pueblo vikingo era atacado por dragones...

―¡No! ―jadeó Hiccup dramáticamente

―...Pero había un niño que creía que podía haber paz entre ellos, haciéndose así amigo del dragón más raro de todos...


Hiccup se encontraba mirando hacia el techo de su habitación mientras su alarma continuaba sonando desde hace tres minutos y no parecía tener intenciones de apagarla o de moverse del todo. Estaba tan inmerso en sus pensamientos que el ruido no lo estaba molestando, es más, ni siquiera lo estaba escuchando del todo.

Odiaba cuando soñaba recuerdos, sobre todo si se tratan de recuerdos de su infancia antes de que Valka se fuera. No era muy frecuente que soñara con su padre y ella, pero cuando sucedía, le provocaba una acidez en su garganta como ahora y aparte lo ponen de mal humor. Es como si su mente conspirara en su contra y era el modo de recordarle que en algún momento fueron una familia feliz y que todo terminó de un día para otro. A parte, también lo ponían a pensar en todos los "y sí..." escenarios posibles sobre su familia. De cómo pudo haber sido su vida si Valka no se hubiera marchado.

Hiccup gruñó y finalmente decidió apagar su alarma. Se incorporó un poco y continuó sentado en la cama por un par de minutos más en lo que esperaba a que el mal humor terminara por salir de su cuerpo, o de lo contrario, pasará todo el día enojado.

Hiccup pensó un poco.

Ayer por la noche había pasado un rato agradable con Valka, llegando a platicar con ella sin sentir esa irritación o incomodidad o fastidio hacia ella, algo que realmente no creyó que iba a suceder tan rápido, pues se había jurado a sí mismo que nunca pasaría un buen momento con ella desde el momento en que supo que tenía que vivir con ella.

Camicazi tiene razón, solamente no hay que decírselo, pero en el fondo, Hiccup no quiere tratar a Valka por el rencor que siente por haberlos dejado hace once años. Valka no estuvo presente en la mayor parte de su vida hasta el momento y de un día para otro ahora se ve obligado a vivir con ella, cosa con la cual dejó de soñar desde que cumplió nueve años y que finalmente entendió que ella no iba a regresar con ellos.

Genial. Esta haciendo un pésimo trabajo en mejorar su humor.

Esto lo llevó a otro tipo de pensamiento. ¿Por qué sus padres nunca se divorciaron? Por más que intente comprender la situación, realmente no tiene ningún sentido. Es fecha que todavía no entiende del todo el por qué se separaron en primer lugar, así que añadiendo que realmente no están divorciados hace esto más... intrigante, por así decirlo.

¿Por qué?

―¿Hiccup? ―Valka tocó dos veces su puerta―¿Estás despierto ya?

Valka abrió la puerta y vio a Hiccup sentado en la cama todavía en pijama. No tiene un buen rostro que digamos.

―¿Te sientes bien?

Hiccup miró su rostro preocupado y, por alguna razón, su sangre hirvió.

―Estoy bien―le contestó un poco brusco.

Hiccup se puso de pie e ignorando la presencia de Valka, se dirigió al baño y cerró la puerta.

Valka parpadeó confundida.

¿Acaso Hiccup se levanta de mal humor siempre?

Aprovechando que se encuentra en el baño, Valka comenzó a curiosear la habitación. Era la primera vez que entra a su cuarto desde que llegó y sentía una pequeña emoción de poder conocer un poco más los gustos de su hijo. Hiccup tenía pósters de dragones en las paredes y también de bandas de música que ella no conoce. Luego vio que tenía un par de libros sobre el escritorio, parece ser que a Hiccup le gustaba leer sobre el género de fantasía y aventuras. Cuando alzó la mirada un poco más logró ver las fotos que había también en el escritorio, resaltando una de Hiccup y Stoick.

Valka tomó la foto sin pensarlo y la observó totalmente. Era una foto de cuerpo completo, Hiccup parecía tener unos dos o tres años menos. Estaba sonriendo y Stoick estaba a su lado con una mano sobre su hombro y lo miraba con orgullo y amor, miradas que solo Stoick podía transmitir y hacerlo lucir fácil.

Valka no pudo hacer otra cosa más que suspirar y luego regresó la foto a su lugar. Ella se tiene que conformar en salir con fotos con Hiccup hasta que él tenía cinco años.

Antes de apartarse del escritorio, también logro ver un dibujo a lápiz del paisaje que se puede admirar desde el balcón del departamento. Estaba tan bien hecho que pesar de ser a lápiz, podía decir fácilmente que el dibujo se hizo durante la mañana.

―Increíble―dijo ella mientras seguía admirando el dibujo.

―¿Qué estás haciendo?

Valka se sobresaltó un poco cuando oyó la voz de Hiccup, quien seguía todavía en pijama pero su cabello ya estaba peinado y su rostro lavado.

―¿Tú lo dibujaste? ―le preguntó ella sorprendida.

No por nada le pidió cuadernos de dibujo.

―Si―dijo Hiccup como si no fuera la gran cosa―Lo dibujé el primer día que estuve aquí.

―Es asombroso―dijo ella emocionada―No sabía que podías dibujar tan bien.

―Por supuesto que no lo sabías―comentó Hiccup sin realmente pensar sus palabras y en lo que buscaba qué ponerse―¿Cómo esperas saber algo como eso si no estuviste presente en mi vida?

La sonrisa de Valka se esfumó por completo e Hiccup intentó fingir que continuaba buscando en el clóset que ponerse. No quería decir eso, realmente... Mentiras. De verdad que moría por contestar algo así. Porque, que ella se sorprenda de algo que él hace, le hace siempre recordar que no estuvo ahí con él. Ella no fue la que soportó sus berrinches ni tampoco la que limpió el desorden que hacía con las pinturas ni el que lavó su ropa cuando se manchó de acuarelas.

Ella no estuvo para nada.

―Dime algo―continuó Hiccup mientras sacaba una sudadera verde ―¿Por qué se separaron? Papá realmente nunca me lo explicó.

Valka torció una sonrisa algo forzada.

―Bueno... digamos que las cosas se... complicaron―dijo ella ahora desviando la mirada―Nos dimos cuenta que lo nuestro no iba a funcionar.

Pero Hiccup recuerda su relación. La risa, los bailes, las bromas, la diversión... Él nunca los oyó discutir salvo el día antes de que Valka se fuera. Nunca dieron señales de estar viviendo un matrimonio infeliz, al menos no que él haya notado a tan corta edad.

―Ajá―terminó diciendo no tan convencido y finalmente se giró para verla. ―¿Y por qué nunca se divorciaron entonces? No tiene caso permanecer legalmente casado con alguien si las cosas no funcionaron, ¿o sí?

―Hiccup, no creo que este sea el momento para hacer preguntas―comentó Valka para luego dirigirse a la puerta―Será mejor que te cambies ya o llegarás tarde a la escuela.

Justo cuando ella cerró la puerta, Hiccup aventó una almohada hacia la puerta muy molesto.

―¡¿Y cuándo será el maldito momento?! ―gritó totalmente desesperado.

Su pregunta es una justa y siente que él tiene el total derecho de, no solo hacerla, sino de tener una respuesta. ¿Por qué el misterio? ¿Por qué decir que su matrimonio no funcionó pero nunca hacer el divorcio formal?

¿Acaso él tuvo la culpa?

Hiccup sacudió su cabeza.

No. No debe pensar eso. Camicazi, la tía Bertha, maldición incluso Dagur en su momento le dijeron que él no tenía la culpa de la separación de sus padres. Hiccup tenía solamente cinco años, no es cómo si él hubiera pedido nacer y arruinarles la vida su padre y a Valka de alguna forma.

Hiccup resopló y luego comenzó a cambiare.

Salió de su habitación con el ceño fruncido y bajo las escaleras a pisando fuerte.

―¿No vas a comer algo? ―le preguntó Valka mientras lo veía tomar sus cosas y caminar a la entrada.

―No―le dijo rudamente― Vámonos ya.

Necesita salir de ahí ahora mismo, al igual que también aprenderse las calles y rutas de Berk para poder tomar el autobús y no tener que compartir vehículo con Valka ni escuchar lo que ella tenga que decir en su patético intento de arreglar las cosas entre ellos.

―¿¡Quieres por favor...!?―Hiccup se mordió la lengua cuando Valka le hizo otra pregunta tonta. Miró que ya estaban frente a la escuela y rápidamente abrió la puerta del carro.

―Ten un buen... ―Valka no logró terminar su frase cuando Hiccup ya se había bajado y azotado la puerta de su carro sin decirle ni una palabra―... día.

Valka dejó salir un pesado suspiro y manejó hacia el zoológico.

Ella no es una tonta. Puede ver que Hiccup no está cómodo viviendo con ella y también sabe que le guarda rencor.

Para Hiccup, eres la madre que le dio la espalda por once años, fue lo que Gobber le dijo aquella vez.

Valka sabe que no está siendo justa con su hijo en no comentar nada sobre su relación con Stoick pero, ¿qué es lo que ella puede hacer?

Mientras esperaba a que el semáforo cambiara de color, dejó caer su cabeza hacia el volante. Odiaba que Gobber o su hermano tuvieran razón en estas cosas. Realmente tenía la esperanza de que Hiccup la iba a recibir con los brazos abiertos.

Tal vez si es una tonta después de todo.

Su celular sonó y luego de ver que el semáforo continuaba en rojo, abrió el mensaje de Spitelout.

Tenemos una pista.

Era lo único que el mensaje decía.

Valka tragó saliva. Notó que el semáforo ya estaba en verde y comenzó a avanzar.

Lleva años leyendo y oyendo esa frase que incluso ella ya se resignó a que las cosas nunca van a ser diferentes no importa cuántas pistas tengan. Su hermano podrá ser un gran detective, pero hay cosas que no tienen solución y su situación es una de ellas.

Valka suspiró.

―Ay, Stoick―exclamó con tristeza.


...¡Te lo juro que quiero estrangular a alguien, Camicazi! ―comentaba Hiccup mientras grababa un audio de voz ―Soy el vivo ejemplo de la pubertad, ayer estuvimos bien y hoy en la mañana tenía tantas ganas de gritarle que se callara. No sé... ¡aaaah! ¡No sé qué hacer!

Hiccup mandó el audio y bloqueó su teléfono.

―Me encanta estar vivo―masculló sarcásticamente mientras entraba al salón.

Todavía era algo temprano, por lo que casi no había nadie en el salón.

Se sentó en su pupitre y dejó caer su cabeza. Su estómago ya le está reclamando el no haber comido nada antes de salir del condominio. La cafetería no está abierta aún y no hay nada que se le antoje en las maquinas expendedoras.

Excelente inicio de día.

―Buenos días.

―¿Qué tienen de buenos? ―dijo él de regreso.

Esperaba un comentario de Camicazi pero recordó que no está en su antigua escuela, por lo que cuando levantó su cabeza vio a Astrid ofendida.

―Que persona tan mañanera.

―Lo siento― se disculpó mientras se sentaba bien―No comí nada antes de salir de la casa de Valka y no creo sobrevivir hasta el almuerzo. No comer me pone de mal humor.

Si de por sí ya estaba enojado y sumándole el mal humor por haber comido algo... Si, será una hermosa mañana.

―Luces como alguien que no come mucho―le comentó Astrid mientras habría su mochila

―Te sorprenderías. Mi mejor amiga dice que soy un pozo sin fondo.

Astrid rió levemente y sacó de su mochila un emparedado.

―¿Quieres? Es de mantequilla de maní y mermelada.

Los ojos de Hiccup brillaron pero luego negó con su cabeza.

―¿Qué hay de ti?

Astrid le sonrió.

―Yo si desayune. Mi mamá tiene la costumbre de darme algo de comida para alguien más, normalmente es Snotlout quien se lo come.

―¿Estás segura?

―¿Quieres que se lo de Snotlout entonces?

―Te prometo comprarte algo en el almuerzo―dijo Hiccup aceptando el emparedado y rápidamente le dio una mordida―Me acabas de salvar, muchas gracias

―De nada. Por cierto, estoy dispuesta a tomarte la palabra del almuerzo.

―Entonces... ¿dónde vivías antes? ―le preguntó Astrid mientras se sentaba frente a él.

―En Bog-Burglars, ¿acaso no lo mencioné?

―No que yo recuerde―comentó Astrid y luego dio un bostezo―¿Cómo es vivir con la Dra. Valka? Apuesto que debe tener animales exóticos en la casa. La historia dice que la mayoría de Berk ayudó a que la nombraran Jefa de Veterinaria del Zoológico, el anterior era un ingrato.

Hiccup tragó fuerte.

―Vivir con Valka es... ―se quedó callado unos momentos y luego suspiró―La verdad no tengo palabras, digo, tengo solamente una semana viviendo con ella y no ha sido del todo buena.

Astrid arqueó una ceja.

―¿Por qué la llamas por su nombre?

Hiccup se quedó a medio morder el emparedado.

―Es... una larga historia.

―Creo que entiendo―dijo la rubia como si no fuera la gran cosa―Mudarse con tu madre, dejar de vivir con tu padre... ¿Están divorciados, verdad?

Esta conversación comenzaba a incomodarlo.

―¿Sí?

¿Fue acaso una pregunta o una respuesta?

―No tienes por qué sentirte incómodo―animó Astrid―En esta época los divorcios son muy comunes. Toma como ejemplo a Heather, su madre divorciada se casó con un padre viudo y a ella no le molesta en lo absoluto. Tal vez solo le molesta un poco Dagur

Dagur.

Otra persona más con la cual Hiccup tiene que lidiar y de la cual no recordaba. Está seguro que Dagur le pedirá una salida en cualquier momento para ponerse al corriente de sus vidas.

Ah, ¿cuántas "travesuras" no hicieron de niños?

―Bueno―siguió Astrid― mi punto aquí es que supongo que llamas a tu madre por su nombre por la incomodidad de la palabra 'mamá', ¿no?

―Exactamente―dijo Hiccup con sinceridad. De cierta manera, Astrid tiene esa facilidad de darle ánimo como Camicazi―Las cosas son... complicadas.

―Supongo entonces que no has ido al zoológico―Hiccup negó con la cabeza mientras continuaba comiendo―El zoológico es lo más representativo que hay en Berk, y la Dra. Valka es la mejor. Su trabajo en la Asociación de Animales fue admirable, hacía campañas, ventas, lo que sea que fuera necesario para conseguir fondos y ayudar a los animales. De hecho, adopté a mi macota del refugio.

Astrid sacó su teléfono y le mostró a Hiccup una foto de un perro Border Collie de color blanco con manchas café y ojos azules.

―¡Qué bonito! ―exclamó Hiccup y por un momento pensó en Skullcrusher, recordando mientras sonreía melancólicamente en cómo Stoick también lo presumía en fotos.

―Es bonita―corrigió Astrid― Se llama Stormfly.

―¿Cómo es que ella terminó en un refugio?

Astrid se encogió de hombros.

―A lo que me platicaron, la rescataron de un criadero.

Hiccup frunció un poco el ceño.

―Astrid tiene el celular fuera, eso significa que ya está enseñándole fotos de Stormfly.

Ruffnut rodó sus ojos y saludó a los dos chicos. Detrás de ella estaba su hermano, Snotlout y Fishlegs.

―Bebé, mejor muéstrale fotos de nosotros

Astrid se levantó del pupitre.

―Hiccup, ¿estás totalmente seguro que eres primo de Snotlout? Eres muy educado como para estar relacionado con él.

Hiccup se rió un poco.

―Bueno, por lo que sé su papá y Valka son hermanos, así que si, somos primos―dijo Hiccup llevándose una mano detrás de su cabeza

Snotlout arqueó la ceja.

Ahí está de nuevo. Valka. Llamándola por su nombre como si fuera una amiga o como si no le tuviera respeto alguno.

Tuffnut se acercó un poco a Hiccup y lo ahorcó en modo de juego. Con tan sólo un día de conocerse, Tuffnut ya le había agarrado mucha confianza y, aunque Hiccup se sentía raro, no se quejó ni le reclamó. Era como tener a Thuggory detrás de él.

Debe de dejar de comparar a estos chicos con sus amigos en Bog Burglars.

―Astrid, por eso no tienes novio―le dijo Ruffnut―Tú y tu manía de enseñarle a toda persona que conozcas a Stormfly.

―Oh, ya déjame―se quejó la rubia rodando los ojos.

―No peleen tan temprano―intervino Fishlegs mientras bostezaba.

Snotlout se acercó a Hiccup, quien todavía era sostenido por Tuffnut.

―Hey, Hiccup. ¿Te molesta si hablamos antes de que la clase comience?

―Eh, seguro.

―En privado... ―siguió Snotlout mientras miraba a Tuffnut

Astrid y Ruffnut fingieron estar ofendidas y luego se fueron a su respectivo lugar. Tuffnut soltó a Hiccup para ir con Fishlegs, quien también ya estaba en su pupitre.

Hiccup siguió a Snotlout fuera del salón. Se le estaba haciendo un poco que quisiera hablar con él en privado y no tiene ni idea de lo que podría ser.

―¿Qué pasa? ―le preguntó Hiccup curioso.

―Dijiste que tú tampoco sabías sobre mi hasta el día que fui al departamento con la comida, ¿verdad? ―comentó Snotlout sin rodeos.

Hiccup asintió confundido.

―Aparentemente mis padres sí sabían de ti y tampoco nunca te mencionaron―continuó el pelinegro―Lo que tal vez me lleva a pensar que tú papá, uh, mi tío puede saber de mi.

Puede.

Hiccup tragó saliva y apretó los dedos de sus pies. Snotlout no prestó a tención lo tenso que se había puesto.

―¿Tu punto? ―dijo Hiccup algo brusco.

Todavía no son ni las ocho de la mañana e Hiccup ya tuvo suficiente este día de pláticas misteriosas.

―¿Por qué hasta ahora te mudas con mi tía? ¿Por qué no viniste antes a visitarla o algo? No entiendo por qué ella y mis papás mantuvieron la existencia del otro en secreto. ¿Acaso mi tío te tenía secuestrado o algo parecido?

―¡No seas ridículo! ―gritó Hiccup alterado. Sus mejillas ardían de lo rojas que estaban por el coraje que estaba sintiendo.

Ninguno notó que el resto de la clase se había puesto de pie y se estaban asomando por la puerta del salón para verlos.

―Mi papá no me tenía secuestrado o alguna estupidez de esa forma. ¿Quieres saber por qué hasta ahora me mudo con Valka? ¡Porque no tenía ninguna maldita opción! ¿Por qué no vine a visitarla antes? ¡Porque no supe nada de ella por once años!

―Hey, hey, cálmate un poco―le dijo Snotlout al ver lo alterado que se había puesto su primo.

―¡No me digas que me calme! ―continuó peleando Hiccup―¡No he hecho otra cosa más que calmarme y ya estoy harto!

―¿Qué está pasando aquí?

El maestro de matemáticas se paró detrás de ellos con los brazos cruzados y los miraba desafiante.

―¿Hay algún problema? ―preguntó nuevamente el mayor esperando una explicación.

―Ningún problema―dijo Hiccup mientras entraba de nuevo al salón

―Sr. Jorgenson

Snotlout miró al maestro y vio cómo señalaba que él también entrara al salón.

―Muy bien, todos a sus lugares. La clase ya va a comenzar.

Cuando Snotlout se dirigió a su lugar, Astrid le hizo señales de qué era lo que había sucedido entre él e Hiccup. Snotlout se limitó a hacer el movimiento típico de girar el dedo índice a un lado de la cabeza y dar a entender de que estaba loco o le faltaba un tornillo.

Hiccup estaba respirando pesadamente para calmarse pero no podía, él estaba temblando de la rabia que sentía. Sin embargo, Hiccup está consciente de que Snotlout no tiene la culpa de nada y que simplemente acaba de sacar su frustración con Snotlout y ahora no sabe cómo disculparse con él.

Pero a pesar de todo, lo que le dijo Snotlout provocó que le surgieran más dudas. Si realmente los padres de Snotlout sabían sobre él y nunca le mencionaron nada, ¿acaso su padre también sabía sobre Snotlout? ¿Por qué nunca mencionarlo?

¿Por qué no decir nada sobre su primo o sobre su no divorcio?

Camicazi todavía no le había contestado el audio, pero Hiccup decidió mandarle otro mensaje.

Hay algo que está pasando aquí y no tengo idea de lo que sea. Pero no parece ser nada bueno.


Notas de la autora: Hola chicos. Espero que estén muy bien. Gracias por continuar leyendo~ Um, no tengo mucho que decir salvo que me deseen suerte en mis exámenes médicos, estoy un poco asustada.

Gracias a: LaRojas09, Dlydragon, NoisulIvone, lady-werempire, Tzeentchaos, eli gam.

Que tengan todos una muy bonita semana.

Saludos~