Las mil y una formas de decirte te amo.

Kyoko se hallaba sentada en la enorme limusina amarilla que se hallaba parqueada en un callejón oscuro y lejos de cualquier mirada indeseada. Frente a ella Lory quien la observaba rigurosamente escudriñándola, el hombre sabía que con aquella chica lo mejor era la observación y un ataque directo, nada de irse por las ramas.

-presidente se puede saber porque me mira a sí, lleva más de 15 minutos haciéndolo y no dice nada. Si he hecho algo malo por favor dígamelo, prometo esforzarme para no volver a cometer errores.

-¿porque cree que ha hecho algo malo?

-¿sino lo he hecho entonces porque me mira a así? ¿Porque fue a buscarme haciéndose pasar por el padre de Setsuka?

-porque necesito hablar a solas contigo, me han llamado del instituto como no has ido en estos días y se acercan los exámenes, querían saber la fecha cuando puedes presentarlos.

-Ahh… a partir de pasado mañana hay dos días libres en la grabación, así que para esas fechas no creo que Caín necesite de Setsu. Esos dos días presentare los exámenes.

-en serio Mogami kun piensas que solo por eso he venido, con solo una llamada hubiese bastado. Eres una chica muy interesante aunque a veces un poco densa. Sospeche problemas entre tú y Ren, así que los he estado observando desde hace días.

-¿observando? –pregunto al rubia.

-sí, me he camuflado en todos los lugares donde han ido, bueno menos en el hotel.

Kyoko recordó lo de "la salida" de los hermanos Hell, cada acto vergonzoso y cualquier intento de venganza contra aquel chico moreno que había sido un poco amable con otra chica. Sintió como iba a desfallecer, su jefe la echaría de la empresa por ser poco profesional

-Estás pensando en todo lo que has hecho, eso es bueno aunque también debes considerar los actos de Ren. Sabía que mi plan de crear los Hell funcionaria pero me sorprendo de lo bien que ha salido todo.

-¿bien?

-en serio pensantes que solo te puse al lado de mi mejor estrella solo para que cuidases de que comiera. Mi plan inicial fue unirlos a ustedes dos. Que al estar juntos los sentimientos fluyesen y lo han hecho de una manera impactante.

-No entiendo que quiere decir. No me diga que solo nos ha manipulado por su obsesión con ese estúpido sentimiento que solo envenena a las personas.

-¿Mogami aun piensa que el amor es un veneno? niña aun te falta mucho por madurar. -suspiro algo decepcionado. -no entiendo cómo puedes decirlo cuando estas profundamente enamorada de Tsuruga Ren. -sentencio el mayor.

La mandíbula de la chica por poco llega al suelo, había sido descubierta nada más y nada menos que por el monstruo del amor, ahora estaba frita. No había forma de debatir el argumento y lo peor es que por más que quisiera arrancarse el sentimiento cada vez se profundizaba más en su alma casi hasta fundirse con su ser.

Lory la observo, cada uno de sus expresiones. El dolor y la confusión que mostraba.

-Mogami puedes decirme porque desprecias tanto el amor. ¿Qué paso para que te niegues a sentir el más grande y maravilloso sentimiento?

-¿presidente alguna vez le han roto el corazón? -pregunto suavemente.

-sí, mi pequeña muchas veces me lo han roto y también yo lo he hecho. El dolor es muy fuerte pero es algo que nos hace vivir. Como personas necesitamos socializar con los demás, sentirnos amados y protegidos pero son aquellos sentimientos dolorosos los que nos llevan a crecer, a superarnos a nosotros mismos. El amor no es rosa como se cree, es un arco iris que pasa por los más brillantes pero también los más sombríos de los colores y es eso lo que nos hace crecer como personas y nos da las herramientas para ser mejores.

-sentimientos dolorosos y oscuros… balbuceó la chica -por una razón así fue que llegue a la actuación.

-algo así sospeche mi pequeña, tienes un talento impresiónate pero te dejas dominar por el dolor y es ese dolor el que te hará crecer como actriz. ¿Recuerdas el bloqueo que tuvo Ren para interpretar a Katsuki en Dark Moon?

-Sí, pero él es un gran actor y logro superarlo. -contesto la joven.

-yo me opuse a ese proyecto al principio, Ren hasta el momento no había actuado en algo que implicara sus sentimientos y cuando lo hizo se bloqueó porque nunca se habia enamorado de verdad. pero alguien despertó su interés en el momento justo. Ese chico tiene muchos fantasmas del pasado que le persiguen por lo que no se permite amar y eso de cierta forma lo hace comprender mejor que nadie a Katsuki. El logro superar los problemas laborales porque como actor se nutrió de sus propios sentimientos.

-Es como cuando confronte a Ruriko - murmuro kyoko.

-Mogami-kun eres una chica fuerte, no se los detalles que te hizo Fuwa pero no puedes quedarte viviendo en el dolor. Hay un camino más allá del desamor uno en el que encuentres a la persona que de verdad te puede hacer feliz, que te amé y que tú lo ames. Una persona que te haga crecer y que juntos caminen como compañeros no como subordinados o sirvientes.

-¿Takarada san usted me ha mandado a investigar?

-no, pero te he observado y he meditado cada palabra y cada hecho tuyo. No me importa el motivo que tuviste para llegar a mi empresa, se el talento que tienes sin explotar, puedes llegar a ser la actriz número uno de este país incluso del continente pero es necesario que crezcas, que abras tus alas y puedas volar. el odio, la venganza y el resentimiento son cadenas que no te lo permitirán hacer. Sabes un corazón hermoso no es el que no tiene heridas, es el que a pesar de sus cicatrices funciona de manera cálida e irradia de su luz. Hija mía se cómo un fénix.

-Todo lo que me dice es tan bello pero yo me enamore otra vez de quien no debía, Tsuruga san nunca me vera como más que una kohai.

-no hay peor ciego que el que no quiere ver. Niña no te lo diré yo porque es deber de ustedes dos hablar, pero solo cierra tus ojos y analiza cada palabra, cada acto que ha hecho Cain con Setsu en estos días, nada ha sido fingido, hasta María pudo darse cuenta de eso.

-¿María?

-te dije que te he observado y no solo a ti sino a Ren, María estuvo conmigo en la pastelería y en la tienda de mascotas. No te demorare más porque Setsu debe estar cerca de cain ahora que hay problemas pero piensa en lo que te dije. En ti esta estancarte y quedarte por siempre en trabajos sin importancia o llegar a ser como un fénix, mítico e inmortal.

En el estacionamiento del hotel Jelli marcaba con insistencia su móvil, no le gustaba la mirada con la que había llegado Caín al hotel. Necesitaba que su "querido" preparara a Setsu para cualquier escenario posible.

Setsu subió a su cuarto por el elevador del hotel, estaba tan cansada que no quiso ir con la musa. Igual no era necesario maquillaje y vestuario cuando estaba por irse a dormir, solo esperaba que Caín estuviese dormido, la charla con el presidente la tenía algo inquieta. Lory takarada era la persona más intuitiva que conocía con una mirada se daba cuenta de lo mínimo.

Se recostó a la pared del elevador pensado en las diferentes palabras que había dicho su senpai, en su mirada expresiva, en el aura de celos cuando Murasame se acercaba a Setsu, su forma de actuar con ella cuando había otros hombres cerca. Todo pasó rápido en su mente como si fuesen los últimos segundos de su vida hasta llegar a san Valentín cuando el estúpido de Sho le arrebató el chocolate de su boca. Sintió como la ira se apoderaba de ella pero tan pronto como llego ese recuerdo se fue al ser cambiado por el beso en la mejilla de su senpai. ¿Si tal vez el objetivo hubiese sido otro? ¿Si Tsuruga Ren la quiso besar para sacar el veneno dejado por aquel tipo?

El sonido de la puerta al abrirse la saco de su ensoñación, respiro profundo antes de salir y caminar hacia la habitación, estaba obligada a congelar la esencia y los miedos de Kyoko sino quería seguir fallando en la actuación aunque eso pareciese imposible en la intimidad de los hermanos Hell, porque por más grande que fuese la barrera una sola mirada de aquel hombre que la esperaba la destruía.

Con paso firme y seguro pese al peso de un bolso extra donde llevaba libros para estudiar, sacaría algo de tiempo para estudiar cuando Caín estuviese dormido, aprovecharía el tiempo al máximo.

Su sangre hervía, estaba celoso y molesto. Se supone que Setsu siempre estaría con él y simplemente en el menor descuido se había marchado con ese tipo. Era algo raro porque tanto personaje como actriz como personaje eran adeptos a su persona y no a otro hombre, aunque no podía negar el actuar extraño y celopata de la rubia, tal vez el que no lo haya esperado fuera un acto con el que solo pretendiese llamar su atención.

Un reproche escenificado para que no mirase ni tocase a otra chica más que a ella, pero para que hacer algo así cuando él no estaba presente ¿Y si todo fue una confusión? pero los sonrojos y los rasgos de intimidad no parecían fingidos. Su cabeza era un mar de dudas, una encrucijada sin salida, un látigo punzante que rasgaba su corazón en mil pedazos.

Amar era la locura más dulce y dolorosa a la vez. Se acostó en aquel sillón mientras bebía una lata de cerveza, necesitaba enfriar sus pensamientos, no podía salir como loco a buscarla. No era propio de Caín y mucho menos de Ren, aunque los sentimientos exteriorizados eran más los de un novio celoso que de un hermano posesivo. El dilema es que la actriz no era su novia aunque el muriese porque lo fuese.

-Kyoko tienes mucho que explicar, espero puedas dar tu mejor interpretación de Setsu, porque este hermano mayor hoy quiere saber cuánto puedes amar a tu onichan.

Setsu entro a la habitación silenciosamente, cruzando los dedos con la esperanza que el mayor se hallase dormido.

-te estabas demorando, ya no tengo hambre.

-Niisan pensé que estabas durmiendo, además que son todas esas latas de cerveza en el suelo, creo que ya hemos hablado de esto antes. -gruño por lo bajo la menor.

-es como un deja vu, tú me dejas sin avisar, sabes que sin ti no soy nada, de alguna forma debo ahogar mis penas.

-Nisan baka, ya te he dicho que la cerveza ni otro licor te ayuda a nada.

-Que hago si lo único que calma mi dolor para esta angustiante maldición eres tú y te vas con otro.

-¿otro? -pregunto la rubia dubitativamente.

-No me vas a negar que estabas con el cerebro de queso.- apunto levantándose y caminando peligrosamente hacia la chica.

-solo me tomaba un refresco mientras onisan hablaba con el director y le daba las gracias por salvar a Mio sama.

-para agradecer es necesario que estés a solas con un tipo que se nota quiere algo más que solo una palabra, aunque eso ya lo sabes si le permitiste acariciar tu cabello -dijo mientras tomaba algunos de sus mechones y los besaba. -acercaba su rostro al tuyo casi hasta rosar tus labios. -Caín realizaba las acciones mencionadas con algo de agresividad pero sin lastimar la chica. Sus ojos se veían llenos de oscuridad.

Kyoko gritaba internamente mientras Setsu retrocedía hasta llegar al borde la cama y caer sobre ella.

Caín sin pensarlo dos veces la acorralo entre el colchón y sus brazos con algo de furia le pregunto.

-¿lo besasteis? mejor dicho se besaron. Dime la verdad Setsu. –exigió el moreno.

-de donde sacas esa idiotez, nunca le daría mis labios al cerebro de queso, yo solo quiero ser… digo no permitiría que mis labios fuesen profanados de esa manera -se defendió la chica.

Caín bajo su rostro hasta donde se hallaba el de su hermana llevando sus labios casi sobre los labios de la joven, en un acto de lucha interna los posó sobre la mejilla de la rubia.

-Que dirías si fuese yo quien te besara Setsu -susurro con una voz aterciopelada la cual nunca había sido escuchada por Kyoko.

-yo… solo quiero contigo -respondió sin pensarlo.

Los labios del mayor se posaron sobre los de la rubia. Una caricia cálida y deseada, tierna sin salvajismo pese a la ansiedad inicial. Ren se dejó llevar por sus impulsos tomando el mentón de la chica, inclinándolo un poco más a su favor mientras seguía presionando los labios de esta.

Kyoko no decía nada, no pensaba nada solo disfrutaba sin entender porque había cedido. Tal vez era hora de dejarse caer en aquel precipicio llamado amor.

- Setsu no te alejes de mi por favor -suplico el moreno -creo que un candado no será suficiente, tal vez deba marcarte para que todos sepan que eres mía. - afirmo acariciando la clavícula de la joven.

Setsu en un movimiento ágil lo hizo girar tomándolo por sorpresa quedando encima del hombre.

-Te atreves a reprocharme cuando tú has estado coqueteando con la chica hámster.

-sabes que todo es un mal entendido. No quiero nada con ella ni con otra mujer diferente de ti.

-Todo lo provocaste que la chica hámster te persiga incluso las insinuaciones del cerebro de queso, aunque ya le deje claro que no quiero nada con él, solo soy de niisan pero yo no tengo garantías sobre ti, así que yo te marcare a ti .-dijo acercando su boca al cuello de Caín para darle un fuerte mordisco.

Dolía pero no se quejaría, esa marca le aliviaba aquellos celos, a pesar que solo fue una actuación, aquella chica era su suya en esa forma.

Notas de autora: Hola, aquí el capítulo más rápido que siempre pues musa anda inspirada. Aunque no niego la dificultad en el dialogo de Kyoko con Lory ya que en otro fic tengo algo similar y no quería que me saliese como una copia. En cuanto al mordisco, una linda personita me pregunto hace un tiempo si replicaría "la marca" del manga en el fic, bueno aquí está mi versión. Como se dieron cuenta Kyoko ya admitió que ama a Ren, bueno solo internamente, lo que significa que el final de este fic se acerca. ¿Cuantos capítulos quedan? pues no lo diré, porque ya saben musa es manda y ella es una loquilla XD.