Por: Mangaanime15.

Traductora: Nyanko.

Disclaimer: KHR pertenece a AkiraAmano-sensei y el fic a mangaanime15~

Y dar las gracias a xanyxhi por corregir toda la traducción y mejorarla.


Disclaimer: No soy dueño de Hitman Reborn.

Beteado por Rekishichizu.


Capítulo X

Una batalla diplomática.


Cuando a las personas les preguntan por la habilidad más importante que un jefe de la mafia debía tener, probablemente escogerían algo relacionado con la lucha. Desafortunadamente, ese no era el caso. Por supuesto, grandes capacidades de combate puede infundir miedo, temor y respeto. Siempre podías abrirte paso a la fuerza. Sin embargo, a medida que se envejece y te haces mayor, dichas habilidades comienzan a disminuir. Por no hablar de que con ello no se garantizaba que ayudaría a mantener la destrucción al mínimo y, en consecuencia, reducir el papeleo.

Por lo tanto, si no es la habilidad para luchar, ¿Cuál esla habilidad más importante que un jefe de la mafia debería tener?

La diplomacia y la negociación.

Algunas personas podían ver esta forma de "arte" adecuada sólo para un cobarde. En el mundo de la mafia, si querías algo lo tomabas. No negociabas tus ideales con otras personas. Sin embargo, esas personas se equivocaban totalmente. Las habilidades diplomáticas están lejos de ser inútiles. Con esa habilidad, podías doblegar las voluntades de otros acorde a la tuya. Podías evitar combates innecesarios. Incluso podías hacer tratados de alianzas con otras familias. Con un demonio, si lo hacías bien, no tendrías que gastar energía consiguiendo lo que querías, ya sea información, dinero o lo que sea. Con unas pocas palabras bien situadas lo podías obtener todo.

Por desgracia, no todo el mundo podía usar esta habilidad con eficacia.

Necesitabas saber cómo leer la mente de las personas, dominar el arte de establecer una conversación decente, adaptarte a los cambios de entorno y tener conocimientos de muchas áreas, incluso aquellas consideradas como poco importante por la sociedad.

Por lo tanto, Reborn se lo había tomado a pecho en implantar todo en la densa cabeza de su alumno. Sin embargo, Tsuna todavía no estaba seguro de si sus habilidades eran suficientes para acabar con Giotto.

Giotto miró a su sucesor con ojos calculadores. Preguntándose qué tan buenas eran las habilidades diplomáticas de Tsuna. A juzgar por la apariencia y la corta edad de Tsuna, no creía que el muchacho tuviera mucha experiencia en el manejo de situaciones diplomáticas. Sin embargo, Giotto sabía que el mundo de la mafia estaba lleno de sorpresas. Para que Tsuna fuera elegido como Vongola Decimo a una edad tan joven, debía tener al menos algunas habilidades. Si no, ¿entonces de que otra forma lograría que su Familia le obedeciera y respetase?

«La forma de iniciar una reunión diplomática puede decidir el resultado. Tsuna no parece estar nervioso sobre esta reunión. Tal vez pueda usar esa estrategia para poner a prueba su reacción» reflexionó Giotto.

—Así que, Decimo, supongo que sabe la razón por la que estamos en esta reunión. ¿Gusta empezarla ya? —le preguntó Giotto en un serio y severo tono, optando por llamar a Tsuna como Decimo en lugar de su nombre para añadir más efecto.

La temperatura en el ambiente cayó repentinamente.

Todos podían sentir la fuerte aura de jefe prácticamente ardiendo con confianza y autoridad viniendo de Giotto. En favor de dar información, Giotto acababa de utilizar la estrategia de "intimidar a tu oponente hasta que se orine en los pantalones usando el aura de jefe" contra Tsuna; una táctica común, utilizada por todos los jefes de la mafia. Por lo general, era útil para presionar a la gente para que este de acuerdo con lo que tu deseas. Por supuesto, la eficacia de esta estrategia depende en gran medida de la fuerza de tu aura de jefe.

También era necesario tener en cuenta la experiencia y competencia de tu oponente. Con los oponentes más experimentados y competentes, es menos probable de que esta estrategia funcione. Por lo tanto, esta estrategia se utiliza a menudo en los jóvenes jefes mafiosos, ya que ellos en realidad no tienen mucha experiencia en como contrarrestarla de manera efectiva. Así que, en cierto modo, esta táctica también se utiliza para medir las habilidades de tu oponente. Tsuna casi se rió entre dientes ante la estrategia de Giotto. Había tratado con muchas personas cuyas auras eran diez veces más aterradoras que las de Giotto. Eso para él era pan comido para simplemente encogerse de hombros.

—Claro, Primo —dijo Tsuna, decidiendo llamar a Giotto formalmente como Primo en dicha reunión.

Giotto enarcó las cejas. ¿Su estrategia no funcionó? Por lo general, la gente se intimidaba con su aura de jefe. Sin embargo, este chico sólo se encogió de hombros como si no fuera nada. Tal vez debería utilizar una estrategia de nivel superior.

—Me llamó la atención que tus Guardianes de la Niebla, Mukuro y Chrome, hayan creado muchos problemas a mi Guardián de la Niebla, Daemon. ¿Os importaría explicar la razón tras las intenciones de tus Guardianes de la Niebla? —preguntó Giotto.

Un bufido se escuchó de parte de Daemon. Giotto le dio un vistazo, reprendiéndole antes de devolver su atención a Tsuna.

—Me disculpo por las acciones de mis guardianes de la niebla. Realmente no creo que ellos quisieron hacerle algún daño… —Tsuna trató de encontrar una adecuada excusa para cubrir a sus guardianes—, con sus travesuras.

—¿Travesuras? ¡Travesuras!—Daemon gritaba incoherentemente—. Ese chico-piña me ha humillado delante de todo el mundo. Ahora no puedo ir por la ciudad sin ser el hazme reír.

—Oya, oya, no puede ser tan malo. Ve el lado positivo. Hemos aumentado tu popularidad entre la gente del pueblo, después de todo. Por lo tanto, debes estarnos agradecido —dijo Mukuro descaradamente.

—Además, no es culpa nuestra que seas lo suficientemente olvidadizo como para no utilizar tus habilidades —agregó Chrome tranquilamente.

—Exactamente lo que ha dicho mi querida Chrome —Mukuro se rió entre dientes.

Antes de que el argumento pudiese empeorar, Tsuna tomó el control de la situación.

—Mukuro, Chrome, basta—Tsuna se volvió a Giotto y Daemon—. Pido disculpas por sus acciones. Me aseguraré de que no vuelva a suceder en un futuro.

Giotto decidió que era el momento perfecto para hacer su movimiento. Era ahora o nunca. Eso determinará el éxito de su plan.

«Será mejor que estés listo Tsuna, porque no voy a contenerme» pensó Giotto.

A Tsuna no le gustó el brillo en los ojos de Giotto. Tenía la sensación de que Primo iba a utilizar una estrategia devastadora con él. Sin embargo, Tsuna permaneció con el rostro impasible y calmado. No era bueno dejar que tu oponente supiera que entraste en pánico.

—No estoy seguro si sólo son tus Guardianes de la Niebla a los que tengas que vigilar, Decimo —dijo Giotto casualmente, antes de añadir—: Creo que sería prudente que vigilases al resto de tus guardianes también.

La intuición de Tsuna rápidamente levantó bandera roja. No le gustaba la forma en que esta reunión estaba tomando. Manteniendo la calma, Tsuna decidió preguntar.

—¿Qué quiere decir, Primo?

—Nos llamó la atención que tus amigos no son lo suficientemente buenos para manejar sus responsabilidades como Guardianes Vongola —dijo Giotto como si fuera algo normal—. Tu Guardián de la Nube es demasiado violento. Tu Guardián de la Niebla, Mukuro, es demasiado espeluznante y sádico, mientras que la otra, Chrome, es demasiado tímida para su propio bien. Por no hablar de tus Guardianes del Sol y de la Lluvia no parecen tomar en serio sus responsabilidades. No nos olvidemos de tu Guardián del Rayo, es demasiado joven para ese cargo. Por ultimo, tu Guardián de la Tormenta tiene un temperamento muy volátil.

La temperatura de la sala inmediatamente descendió bajo cero. Mukuro y Hibari les fulminaban con la mirada, deseando sacar sus armas. Gokudera fruncía el ceño. Lambo y Chrome parecían decepcionados. Ryohei estaba a punto de estallar, pero fue calmado por Yamamoto, quien tenía una sonrisa nerviosa en su rostro. Era evidente que no les gustó nada el comentario que había dicho Giotto.

La irritación y la ira comenzaron a introducirse en el corazón de Tsuna.

«¿Cómo puede decir algo así Giotto-san? Él no tiene derecho de decirles eso a ellos».

La maldad crujía en la mente de Giotto. Había manera de que Tsuna pudiese esquivar su ataque mental. Dudaba de que Tsuna pudiese mantener la calma después de ese golpe. Por lo tanto, decidió añadir más leña al fuego para ver la reacción de Tsuna. Tal vez, Tsuna se tambalearía y podría aprovechar la oportunidad para llevar a cabo su plan de llegar a conocer mejor a la Familia de Decimo.

—No beneficiaria al futuro de Vongola el tenerles como guardianes. Sería bueno si pudieras entrenarles mejor. Después de todo, no queremos perder nuestros esfuerzos en la creación de Vongola, ¿verdad? —Giotto sonrió.

Tsuna apretó los dientes sin dejar de parecer lo más tranquilo posible.

No podía creer lo que sus ojos y oídos veían y escuchaban. Giotto había utilizado un ataque combinado en él. Y no una combinación al azar, sino que tenía que ser esa combinación. Un ataque combinado que podría aplastar a tu oponente casi al instante. Tsuna sabía que tenía que tomar represalias si quería sobrevivir a esto.

Ahora, ¿qué ataque combinado había utilizado Giotto en Tsuna?

Giotto había utilizado la táctica "haz enojar a tu oponente insultándolo" seguido de "haz sentir a tu oponente culpable sin ningún escrúpulo" como estrategia.

Ahora, ¿por qué estas dos estrategias eran un combo de ataque mortal?

La estrategia "haz enojar a tu oponente insultándolo" es una de las estrategias más comunes utilizadas por jefes mafiosos en batallas diplomáticas. La ira puede nublar el juicio. Por lo tanto, el hacer que se enojen puede hacer que cometan errores. Con un demonio, si eres lo suficiente inteligente (y valiente), podías acusarles e insinuarles de interrumpir la reunión cuando se hayan puesto violentos, ya que, en una reunión de la mafia, nadie está autorizado para iniciar una pelea. Por lo tanto, la eficacia de esta estrategia estaba basada en gran medida en que tan bien eres en el abuso verbal.

Sin embargo, la desventaja de esta estrategia es que era muy fácil de desatar una pelea cuando dicha táctica se utilizaba. Por lo tanto, es recomendado el tener habilidades de combate lo suficientemente decentes para respaldar los insultos, de lo contrario, podrías encontrarte decorado en negro y azul.

Para que esta estrategia surta un efecto mayor, también era recomendado usarla junto a la estrategia de "haz sentir a tu oponente culpable sin ningún escrúpulo", ya que trabajaban muy bien juntas. Los hacía pensar dos veces antes de darte puñetazos.

Como el nombre de la estrategia implica, trata del sentimiento de culpa de tu oponente, por lo que les haces dudar de sus decisiones. Es de conocimiento común que en el mundo de la mafia la duda podía conducir a tu caída. En medio de dudas, podías hacer que estuviesen de acuerdo contigo mediante la implantación de la semilla de la duda. Por supuesto, para utilizar esta estrategia de manera eficaz, también debías de conocer los secretos sucios y los puntos débilesde tu oponente. Por lo tanto, era recomendable el hacer una verificación de antecedentes sobre ellos antes de ir a la reunión.

Esta realidad puso a Tsuna en una situación difícil.

Si permanecía en silencio, sería como admitir que lo que había dicho Giotto era verdad. Y Tsuna preferiría morir antes que hacer eso. Sus Guardianes no eran inútiles. Ellos eran los mejores guardianes del mundo, incluso si tenían sus propios defectos. Pero, si Tsuna hacía un comentario rudo, Giotto podía usar esto para vencer a Tsuna. Tsuna estaba debatiendo en su mente sobre qué debía hacer. Después de un tiempo, llegó a una conclusión. Iba a usarlo. Al diablo con las consecuencias de esta táctica. Giotto de repente sintió un cambio en el aura de Tsuna.

—¿Estas realmente seguro de que mi Familia es la única que necesita ser entrenada?—Tsuna se rió entre dientes antes de sonreír—. Porque estoy bastante seguro de que mis no buenos Guardianes pueden limpiar el piso con tus Guardianes en un abrir y cerrar de ojos. En mi opinión, tus Guardianes son los que necesitan más entrenamiento. De hecho, creo que mis Guardianes estarían la mar de felices de mostrároslo.

Giotto se sorprendió.

Y pensar que Tsuna tiró la estrategia "menospreciar a tu oponente y presumir de ti mismo" contra él. Eso fue un paso muy audaz. Esa estrategia no sólo se jactaba de tu imagen frente a tus oponentes, pero también hacía que ellos se enojasen y cometiesen errores. Por supuesto, se necesitaba asegurar de que podías respaldar el reclamo cuando estés presumiendo de ti mismo. Por lo tanto, era recomendable el mostrar algunas de tus habilidades con anterioridad antes de jactarte para asegurarte de que no crean que estas mintiendo.

Ahora era Giotto el que se enojó.

Pero, como Tsuna, trató lo mejor que pudo de no dejar que su ira tomara lo mejor de él. Los Guardianes de Giotto batallaron en abstenerse y saltar hacia Tsuna para estrangularlo en el acto. Las cosas no fueron mejor cuando escucharon las risas burlonas de los Guardianes de Tsuna.

Giotto decidió que era el momento adecuado para poner su plan en marcha.

—Entonces, no te importará probárnoslo, ¿cierto? —preguntó Giotto.

La intuición de Tsuna le dijo que había más que eso en la petición de Giotto. Presentía que lo que Giotto fuese a pedir tenía que ver con la razón por la cual fueron enviados al pasado.

—Claro. Será un placer para nosotros —asintió Tsuna.

—Genial —Giotto se frotó las manos—. Como sabéis, va a haber una fiesta esta semana. Pero, por desgracia, no tenemos suficiente gente para ayudarnos en nuestros preparativos. Por lo tanto, no os importa ayudar, ¿verdad?

Tsuna se lo pensó por un momento.

Esta era una gran oportunidad. Podían acercarse a la Familia de Primo y averiguar la razón por la que quieren conocer a su generación. Era como matar dos pájaros de un tiro. Con un poco de suerte, esto mejoraría la relación entre sus familias. Además, él no veía ningún daño en la solicitud de Giotto. No es como si él les hubiera pedido que hicieran algo peligroso… esperaba.

—Estoy de acuerdo. Así que, ¿cuándo podemos empezar a ayudarles con los preparativos? —preguntó Tsuna.

—A partir de mañana. Mis Guardianes os dirán que hacer —respondió Giotto.

Con eso, se terminó la reunión. La Familia de Decimo se retiró a su habitación mientras que la Familia de Primo permaneció en la sala de reuniones. Si iban a pedir ayuda a la Familia de Decimo, tenían que discutir como dividir las tareas entre ellos y con quienes debían ser emparejados. Más tarde, se concertó que cada Guardián sería emparejado con su sucesor(es) para disgusto de Daemon. En cuanto a la Familia de Decimo, tan pronto como llegaron a la habitación, Mukuro y Chrome rápidamente pusieron una barrera. Tsuna se sentó en la cama con gesto cansado. Esa reunión realmente le agotó. Hubo silencio antes que fuese roto por Gokudera.

—Juudaime, gracias por defendernos allí —dijo Gokudera.

—Sí, Tsuna. No tenías porqué hacerlo, ya sabes —añadió Yamamoto.

—Está bien. No sólo sois mis guardianes, sino también mi familia y amigos. No voy a sentarme y ver como alguien insulta a mis amigos —dijo Tsuna con determinación.

Todos se quedaron sin habla. Conmovidos por el discurso de Tsuna. Por supuesto, Mukuro y Hibari no lo demostraron. Sería vergonzoso si todo el mundo lo supiera. Antes de que alguien pudiera decirle algo a Tsuna, el VG de Tsuna comenzó a brillar de nuevo. El holograma de Shoichi apareció repentinamente ante ellos.

—Hola a todos. ¿Está todo bien? —les preguntó Shoichi. Ante esta pregunta, casi todos gruñeron. A Shoichi le cayó el sudor—. Supongo que no estáis tan bien. Así que, ¿tenéis la razón ya?

—No, no la tenemos —respondió Tsuna, antes de añadir—. Pero, estamos avanzando hacia ella.

—Eso es bueno porque hay que resolverlo antes de que la siguiente estrella fugaz aparezca —dijo Shoichi—. Necesitamos la energía cósmica de ella para traeros de vuelta. Si no podéis hacerlo para entonces, estaréis atascados en el pasado hasta que la otra estrella fugaz aparezca, lo cual será dentro de cien años.

—¿Cuándo aparecerá la siguiente estrella fugaz? —le preguntó Tsuna.

—Bueno, según nuestros cálculos, se supone que debe aparecer dentro de siete días. Lo que significa que necesitan encontrar la razón y solucionarla en un plazo de siete días —explicó Shoichi ajustándose sus lentes.

—Oh —dijo en voz baja antes de que gritar cuando la información finalmente entró en su cabeza—. ¡HIIIIII, tenemos que hacerlo dentro de siete días!

En la sala de reuniones, Giotto se congeló por un momento antes de mirar a Knuckle.

—Knuckle, después de que terminemos esta reunión, ¿me puedes hacer una revisión?

Knuckle levantó las cejas y preguntó en tono preocupado.

—¿Por qué? ¿Estás enfermo?

Giotto negó con la cabeza.

—No, solamente que sigo teniendo alucinaciones. Sigo oyendo gritar a Tsuna como si fuera una niña durante estos últimos dos días. Justo ahora, pensé que le oí gritar otra vez.

Todos quedaron en silencio antes de que Asari hablara.

—Ja, ja, ja, yo también lo oigo. Pensé que era el único en oírlo.

—Estúpido fenómeno de la flauta, yo no creo que sea Tsuna el que grite. Tal vez es sólo el aire —G frunció el ceño.

—Sin embargo, el tono es demasiado agudo como para que sea solo el aire —agregó Lampo siendo secundado por Alaude, Knuckle y Daemon asintiendo.

—Espera, espera —Giotto levantó sus manos—. Así que, ¿vosotros también lo oís? ¿Realmente pensáis que es Tsuna gritando?

Hubo un gran silencio antes de que todos dijeran al unísono.

—¡Naaaaah!

—Es imposible. No me lo voy a creer si no lo veo por mi mismo—dijo G.

—Ja, ja, ja, creo que nuestra imaginación se ha vuelto loca hoy —dijo Asari.

—Kufufufu, aunque tengo que admitir que sería interesante ver a Décimo gritando como una niña. No creo que pueda hacerlo.

Alaude sólo se quedó en silencio, pero se pude ver en su rostro la expresión de incredulidad.

—Querido señor, debemos tener exceso de trabajo —se unió Knuckle a la discusión.

—Entonces, ¿por qué no simplemente descansamos ahora? —sugirió Lampo.

—Supongo que tendré que estar de acuerdo con Lampo y Knuckle sobre esto. Vamos a descansar un poco —Giotto se levantó de su silla y puso fin a la reunión.