Hola!!
Este capitulo me encanta y me costó mucho hacerlo espero que les guste...
One Piece pertenece a Mr.Oda.
..Paz
Las posiciones en el grupo del sur, habían cambiado : ahora Seb estaba solo delante y Zoro y Nami estaban detrás, uno al lado del otro. Nami, quería entablar conversación, pero parecía que Zoro no quería hablar, pero el primero en hablar fue Zoro:
-Me da mala espina…- dijo Zoro a Nami mientras seguía andando.
-¿Quién?- preguntó Nami, al darse cuenta de que la estaba hablando a ella.
-El Seb ese…- dijo Zoro sereno.
-Pues a mi me parece buena persona y muy majo…- añadió Nami.
-Tenemos gustos distintos…- dijo Zoro mirando al frente.
-¡¡Chicos, me voy al pozo que esta allí adelante, ahora vuelvo!!- gritó Seb.
-Ok- le respondió Nami.
Después de la salida al pozo de Seb, Nami y Zoro se quedaron en silencio, pero no era un silencio vacío, sino que estaba lleno de significado. A veces se miraban, pocas veces coincidían sus miradas, pero ellos sabían cada uno de los movimientos del otro, ni siquiera sin hablarse, con tenerse cerca bastaba.
De repente se oyó un ruido y las rocas de las montañas que rodeaban el camino empezaron a caer y Zoro se puso enseguida en guardia, pero no se protegió a el sino a Nami.
-¡¡Nami cuidado!!- le gritó Zoro a Nami, antes de ponerse delante de ella para que una roca no le diera a ella.
-¿Qué?- Nami no reaccionó a tiempo, la roca ya le iba a caer, le iba a dar, pero no le dio. Cuando abrió los ojos vio sangre en el suelo y vio a Zoro delante de ella.
-¿E…estas bien?- preguntó Zoro a Nami.
-Si…¿Tu estas…?- no le dio tiempo a acabar la frase, Zoro estaba en guardia con sus 3 espadas y estaba cortando todas las rocas que se acercaban a Nami, pero cada vez había más sangre, había muchas y las que iban para el le daban; tenía muchas heridas.
-Nami…- le costaba hablar- métete en esa cueva…
-¿Pero…?- replicó Nami al ver que Zoro estaba en peligro.
-¡¡Métete!!- le gritó Zoro, en un segundo Nami estaba corriendo hacia la cueva llorando, se había puesto muy nerviosa.
De repente todo paró, ya no había más rocas, así que Nami salió afuera.
-¡¡Zoro!!- gritó al ver a su compañero en el suelo, lleno de sangre y con una herida que parecía grave en la cabeza, estaba desmayado. Nami fue corriendo hacia donde estaba el- ¿Zoro, me oyes?,¡¡Responde!!- gritó Nami entre sollozos, al ver que no contestaba lo llevó como pudo al interior de la cueva.
Ya había pasado un tiempo y Zoro se despertó, estaba en la cueva, tumbado en el suelo, lleno de sangre pero sus heridas parecían haber mejorado, le dolía mucho la cabeza pero notó algo apoyado en su pecho…era Nami, que estaba inconsciente y con una herida en la frente bastante fea.
"Nami… me ha protegido…me ha salvado…".Cuando ya se encontraba mejor, se dio cuentas que era Nami la que le había curado, como pudo, las heridas. Después de un tiempo decidió salir a buscar a los otros o ir al pueblo a llevar lo antes posible a Nami a un doctor, así que se levantó y se puso a Nami en sus hombros, la llevaría como sea hasta donde fuese, pero cuando ya salía de la cueva ella le habló:
-¿Zoro?...- dijo Nami casi en un susurro.
-Nami, no hables estas muy mal…
-Tu más que yo…¿Qué tal estas?- preguntó Nami, aunque casi no tenia fuerzas para hablar, había perdido mucha sangre.
-Yo bien, aguantaré hasta llevarte ha un lugar seguro y donde te puedan curar…- dijo Zoro mirándola fijamente.
-Gracias…- dijo Nami mirándolo fijamente, ya empezaba a desmayarse otra vez.
-¿Por qué?, soy yo quien debería dártelas- dijo Zoro, que seguía mirándola, con cariño esta vez.
-Por existir…- susurró antes de desmayarse otra vez, aunque sabia que Zoro la había oído no se arrepentía de haberlo dicho, sabia que Zoro podía haber muerto por salvarla a ella y veía necesario decirle, por lo menos, eso, ya que lo demás no se atrevía.
-¿Qué?- preguntó Zoro a la desmayada Nami, aunque lo había oído perfectamente, le había dado las gracias por existir…a el.
Siguieron caminando, y aunque Zoro sangraba mucho, continuaba andando firme con Nami ha cuestas, pasaron por el pozo y Zoro no esperaba que Seb estuviera allí, hacia mucho que había desaparecido, pero parecía que también llevaba heridas por las rocas, porque tenia la ropa y las manos llenas de sangre.
-¡¡Oi!!, ¿Estas bien, Seb?- le preguntó Zoro mientras se acercaba.
-Si, me ha pillado el terremoto, pero…¡¡Nami!!, ¿Qué le ha pasado?- preguntó Seb nervioso.
-Le ha caído una roca en la frente, pero está bien, solo está desmayada…- explicó Zoro que lo miraba raro.
-Ok, menos mal…tu también estás bastante grave y la llevas a cuestas…¿Quieres que la lleve yo un rato?
-No, yo aguanto lo que sea, aparte me ha pedido que la llevará yo antes de desmayarse- dijo Zoro mintiendo.- aparte no me fío de un desconocido.
-Lo que pasa es que te molesta que Nami se haya fijado en mí…
-Nami puede hacer lo que quiera, no soy su padre ni le mando. Que se fíe ella no significa que todos hagamos lo mismo.- dijo frío Zoro.
-Vale, a mi me es igual lo que tu pienses, solo me preocupa Nami…
-Pues toda para ti, pero Nami no es un tesoro por el cual se debe de luchar, ella es la que decide sus propias decisiones, cuando la conozcas te darás cuenta…- dijo Zoro serio.- "Gracias…por existir…"
Gracias por leer...!!
Dejen reviews!!
…Gomen por tardar tanto..u.u
