Disclaimer: Kuroko no Basket no me pertenece.

Capítulo 9. Yosen contra Touou. ¡La tormenta ha empezado!


El saque inicial se dio entre Murasakibara y Wakamatsu. Obviamente al ser más alto, Murasakibara obtuvo el balón y lo pasó a sus compañeros, siendo Himuro el que lo atrapó. Los jugadores de ambos equipos comenzaron a maniobrar buscando tomar el control. Himuro se quitó de encima a Sakurai y a Tsutsun y luego le lanzó el balón a Murasakibara, pero Javier interceptó el balón y lo pasó hacía Aomine, quien desde media cancha se dispuso a lanzar el balón, pero Murasakibara lo vio venir y saltó frente a Aomine para bloquear su tiro.

Al momento de ver el aura oscura saliendo de Murasakibara, Aomine sonrió burlonamente y se dispuso a hacer algo muy arriesgado.

– Tengo que reconocer que eres fuerte, Murasakibara. Pero esta vez tus bloqueos no servirán de nada contra mí. – Dijo Aomine.

En ese momento, Aomine hizo un extraño movimiento giratorio con su mano y su muñeca y entonces lanzó el balón con mucha fuerza y entonces pasó algo inesperado. Murasakibara era conocido por tener una férrea defensa y bloquear casi cualquier tiro con una mano, pero el tiro de Aomine fue tan potente que le dobló la mano a Murasakibara dejándolo estupefacto. Una vez que el balón superó ese aparentemente insuperable obstáculo, viajó a gran velocidad a través de la cancha, golpeó el tablero, dio tres vueltas extremadamente rápidas alrededor del aro de Yosen y… entró en la canasta.

El árbitro hizo sonar su silbato indicando un tiro anotado mientras todos los presentes se quedaron atónitos con lo que había pasado. En tan solo doce segundos, Touou había roto el muro defensivo de Yosen y había anotado sus tres primeros puntos.

– ¡WOAAAAHHHHHHHHHH! – Gritaron todos los espectadores.

Por el lado de Yosen y Seirin no podía creer lo que había ocurrido.

– ¡No puede ser! – Dijo Araki sin poder creer lo que había visto.

– ¡Tiene que ser una broma! ¡¿El tiro de Aomine-kun fue tan fuerte como para superar el bloqueo de Atsushi?! – Se preguntó Himuro.

– ¡Aomine-san nunca había lanzado un tiro con esa fuerza! ¡Fue increíble! – Dijo Sakurai.

– ¡No puede ser! ¡El tiro de Aomine le dobló la mano a Murasakibara! – Dijo Kagami.

– Es algo increíble. A nosotros nos tomó casi dos cuartos anotarle a Yosen. Pero lo que hizo Aomine está fuera de serie. – Comentó Hyuuga.

– Aomine-kun es increíble. Nunca hubiera imaginado que pudiera anotar de esa forma y superar el bloqueo de Murasakibara-kun. – Dijo Riko bastante sorprendida.

– Por lo visto los tiros de Aomine-kun han mejorado mucho. Para incluso doblar la mano de Murasakibara-kun. – Dijo Kuroko.

– Fue increíble. – Comentó Koganei.

– No tengo palabras para describirlo. – Dijo Kiyoshi.

Luego de esa jugada espectacular, el partido se resumió. Yosen no se quedó atrás y anotó casi de inmediato. Sin embargo, en ese momento, Javier copió el Pase de Ignición Kai de Kuroko, el cual fue atrapado por Aomine quien se dispuso a tirar pero cuando se dio cuenta, Murasakibara ya estaba frente a él buscando bloquear el tiro pero en ese momento, Aomine dio media vuelta en el aire deshaciéndose de la marca de Murasakibara y ya sin marca alguna, Aomine lanzó un tiro sin forma el cual cayó dentro de la canasta.

Todos los miembros de Seirin se quedaron petrificados luego de ver la jugada de Javier y Aomine. No había duda de que Aomine y Javier habían mejorado aún más luego de haber superado las tres primeras rondas. Araki estaba perpleja pues era la primera vez que un equipo le inflingía daño al suyo en un contragolpe y es que la mayoría de los equipos que Yosen había enfrentado nunca lograron hacerles daño con contragolpes y Touou era el primero en lograrlo.

El partido se volvió intenso. Yosen le hacía mucho daño a Touou con tiros de larga distancia y rebotes pues a pesar de que Wakamatsu era muy bueno cachando rebotes, Wei Liu, Takayama y Katou eran más altos que él y le quitaron el balón en varias ocasiones. Y es que Wei Liu, Katou y Takayama usaban su estatura a su favor para hacerle daño a Touou y complicarle las cosas a Wakamatsu. Los rebotes era la forma en la que Yosen le hacía más daño a Touou. Sin embargo, Touou no se quedó atrás y usando los tiros sin forma mejorados de Aomine, la velocidad de Javier y los dribleos con cambio de ritmo de Tsutsun más los Tiros de Liberación Rápida de Sakurai, también causaban estragos en Yosen. Faltando tres segundos para el final, Himuro quiso lanzar su Tiro de Espejismo, pero Javier apareció de la nada, saltó increíblemente alto y detuvo con un manotazo el tiro de Himuro y debido a que la jugada fue algo violenta, Himuro cayó de sentón en el suelo y Javier aterrizó de pie. En ese momento, el primer cuarto acabó y ambos equipos se retiraron a sus respectivas bancas. A medio camino, Himuro habló con Javier.

– Nunca hubiera imaginado que lograrías detener mi Tiro de Espejismo, Javier. – Comentó Himuro.

– Te hago la misma pregunta que le hice a Taiga. ¿Quién crees que era el que jugaba todos los días contra Taiga y contra ti ya fuera en partidos uno contra uno y en partidos en equipo y siempre perdía? Te conozco mejor que nadie al igual que a Taiga. Por ende puedo anticipar tus movimientos. – Respondió Javier.

– Ya veo. – Contestó Himuro.

Luego de eso, ambos volvieron con sus respectivos equipos. El primer cuarto había acabado y el marcador estaba 18-30 a favor de Touou. Los miembros de Seirin estaban asombrados al igual que el resto de los espectadores pues era la primera vez que Yosen acababa un cuarto estando abajo en el marcador. Mientras que Kagami estaba perplejo luego de ver a Javier detener el Tiro de Espejismo de Himuro tan fácilmente.

– Touou se llevó por completo el primer cuarto. – Dijo Riko.

– Es algo difícil de creer. Nunca había visto a Yosen abajo en el marcador durante un cuarto. En el partido contra Shutoku, siempre estuvieron arriba en el marcador. – Dijo Hyuuga.

– Aomine y Javier son verdaderamente temibles. Nunca hubiera imaginado que podrían lidiar tan fácilmente con Murasakibara y Tatsuya. – Dijo Kagami.

– Apenas están empezando. Murasakibara-kun buscará detener a Aomine-kun a como dé lugar. Por lo que Aomine-kun tendrá que tener cuidado. – Comentó Kuroko.

– Yo siempre he tenido una duda. ¿Cómo fue que logramos derrotar a Yosen? – Preguntó Kiyoshi sorprendiendo a todos.

– ¡¿Eh?! – Preguntaron todos muy sorprendidos.

– ¿Con espíritu? – Respondió Izuki a modo de pregunta.

– No cabe duda que Touou es el gran favorito para ganar la Copa de Invierno. A nosotros nos tomó casi dos cuartos anotarle a Yosen, pero ellos lo hicieron en solo doce segundos. – Dijo Koganei.

– … – Mitobe solo asintió.

En la cancha, Araki y Harasawa le dieron algunas indicaciones a sus equipos y luego de unos minutos, el partido se reanudó. Empezó el segundo cuarto y el partido se volvió más intenso de lo que ya era. Ambos equipos se olvidaron por completo de la defensa y se lanzaron con todo al frente buscando tomar la ventaja. Con tiros de larga distancia y rebotes, los jugadores de Yosen le hacían mucho daño a los de Touou quienes contraatacaron con los tiros sin forma de Aomine, los tiros y regates de Tsutsun y Javier, la fuerza de Wakamatsu y los Tiros de Liberación Rápida de Sakurai con lo cual hacían que la batalla fuera bastante equilibrada.

Los Tiros de Liberación Rápida de Sakurai eran aún más veloces y sorprendentemente Murasakibara no podía bloquearlos a pesar de poseer grandes reflejos y de igual forma, Himuro, Katou, Takayama y Wei Liu tampoco podían bloquearlos. Poco a poco, Wakamatsu comenzó a librarse de la marca de Wei Liu, Katou y Takayama gracias a que Javier comenzó a ayudarlo y lograba atrapar el balón usando la Garra Tornillo de Teppei Kiyoshi, quien se sorprendió bastante al ver a Javier utilizando la técnica que Kagetora le había enseñado. Luego de algunos intentos fallidos Wakamatsu pudo usar la Garra Tornillo de Kiyoshi lo cual le permitía superar a esos tres colosales jugadores.

Aomine había mejorado sus tiros sin forma lo que le impedía a Murasakibara bloquearlos mientras que Javier le causaba muchos problemas a Himuro quien sufría en serio para seguirle los pasos. A pesar de eso, Yosen seguía anotando puntos y a diferencia de Seirin, todos los puntos que conseguía eran obtenidos por cuenta propia y no por errores como había pasado con Seirin. Pero era más que obvio que Touou no se quedaba atrás y a diferencia de Seirin quienes tuvieron muchos problemas para anotarle a Yosen, ellos no tenían ningún problema y anotaban puntos con relativa facilidad. Durante una jugada, Murasakibara quiso clavar el balón en la canasta usando el Martillo de Thor pero sorprendentemente Aomine detuvo el tiro con facilidad, haciendo que Murasakibara cayera al suelo.

– Pon los pies en las tierra, Murasakibara. Eres fuerte pero lo que hiciste contra Seirin no funcionará con nosotros. Así que será mejor que vengas por mí como si me quisieras matar. – Dijo el moreno fulminando con la mirada al pelipúrpura.

– ¡Mine-chin! ¡Has conseguido que las ganas de aplastarte aumenten! ¡Te aplastaré! – Dijo el pelipúrpura con enojo.

En otra jugada, Javier estaba lidiando con Murasakibara y finalmente logró quitárselo de encima con un par de regates pero Murasakibara lo volvió a alcanzar y entonces Javier utilizó el Martillo de Thor. Al ver eso, Murasakibara se sorprendió y quiso detener a Javier pero Javier superó el bloqueo del pelipúrpura y enterró el balón en la canasta tirando al suelo al titán que se quedó perplejo.

El tiempo seguía transcurriendo con ambos equipos encestando y bloqueando tiros, haciendo regates y cachando rebotes. A falta de cuatro segundos para el final, Sakurai quiso hacer un Tiro de Liberación Rápida pero Katou apareció frente a él buscando detenerlo. Entonces Sakurai le lanzó el balón a Aomine quien se dispuso a clavarlo pero Murasakibara lo vio venir y saltó frente a él buscando detenerlo pero Aomine no se amedrentó y se lanzó con todo el frente enterrando el balón en la canasta con todas sus fuerzas volviendo a tirar al suelo a Murasakibara. En el momento en que los dos aterrizaron en el suelo, el aro comenzó a temblar y entonces se vino abajo, dejando en shock a todos los ahí presentes quienes no podían creer que Aomine había roto el aro.

– ¡WOAAAAHHHHHHHHHH! – Gritaron todos los presentes al ver el aro roto.

Aomine miró a Murasakibara y dijo:

– Cuando jugaste contra Seirin dijiste que el básquetbol era un juego de porquería y deficiencias. No te engañes, Murasakibara. Ser alto no es garantía de nada en el baloncesto. Les dijiste a Tetsu y al resto de los jugadores de Seirin lo brutal y desigual que podía ser este deporte. ¿Y ahora que sientes de que alguien te pague igual? – Preguntó Aomine mirando con enojo a Murasakibara.

– ¡Mine-chin! – Gruñó enfurecido Murasakibara.

En ese momento, el segundo cuarto llegó a su fin y el marcador estaba 45-63 a favor de Touou. El partido iba apenas a la mitad y ambos equipos ya habían anotado muchos puntos.

– ¡SE ACABA EL SEGUNDO CUARTO! ¡TENDREMOS UNA PAUSA DE DIEZ MINUTOS Y EN ESE LAPSO EL ARO SERÁ REPARADO! – Dijo él narrador del partido.

Ambos equipos salieron de la cancha y se dirigieron a sus respectivos vestidores. En las gradas los jugadores de Seirin estaban atónitos luego de haber presenciado el momento en el que Aomine rompió el aro.

– Aomine es un monstruo temible. Nunca hubiera imaginado que podría romper el aro. – Dijo Hyuuga sorprendido.

– No cabe duda que Javier y Aomine son unos verdaderos monstruos. Aomine pudo romper el aro al igual que Murasakibara cuando yo no pude hacerlo. Y Javier ha mantenido a raya a Tatsuya con facilidad, algo que yo logré con mucha dificultad. – Pensó Kagami.

– Aomine-kun y Javier-kun sin duda son fuertes. Nunca hubiera imaginado que podrían dominar a Murasakibara-kun y a Himuro-kun tan fácilmente. Sus victorias holgadas no fueron obra de la casualidad. – Pensó Riko.

– Este cuarto sin duda fue muy intenso. Pero la verdadera batalla sin lugar a dudas empezará en el siguiente cuarto. – Dijo Teppei.

– Así es. Murasakibara-kun buscará detener a Aomine-kun a toda costa. Y pienso que Himuro-san intentará hacer lo mismo con Javier-san. Aomine-kun y Javier-san deberán tener cuidado. – Dijo Kuroko.

En el interior de los vestidores de Yosen:

– Sin lugar a dudas, Touou es un equipo aún más poderoso que Seirin. Sus victorias con esos marcadores tan holgados sobre Seirin, Aoba Johsai y Kirisaki Daiichi no fueron obra de la casualidad. Ellos sin lugar a dudas son un equipo extremadamente poderoso. Pero este partido aún no está perdido. Para ganar, tendremos que detener a los jugadores de Touou a como dé lugar. – Decía Araki. – Takayama, tú tendrás que detener a Sakurai. Katou, tú te encargarás de Wakamatsu. Liu, tú tendrás en la mira al chico de cabello rosa, Tsutsui. Pero sin lugar a dudas los jugadores más peligrosos de Touou son Aomine y Ríos. Katsunori tiene dos ases en su equipo. Pero nosotros también tenemos dos. Himuro, tú tendrás que detener a Ríos y tú Murasakibara, deberás detener a Aomine.

– ¡Sí, entrenadora! – Dijeron Katou, Takayama, Liu y Himuro al mismo tiempo.

– De acuerdo. – Contestó Murasakibara.

– Sin lugar a dudas, Javier es increíble. Su nivel está al mismo nivel que el de Taiga. Pero no me voy a rendir. Javier es un rival muy fuerte. Pero mi deseo es aplastarlo. Lo haré aunque soy consciente de que será muy difícil. – Dijo Himuro cerrando el puño derecho y con una mirada decidida.

– Y yo quiero aplastar a Mine-chin. Ya me hizo enojar y lo haré pagar así sea lo último que haga. – Dijo Murasakibara.

En el interior de los vestidores de Touou, Harasawa daba algunas instrucciones:

– Van muy bien, chicos. Pero este partido todavía no está ganado. Yosen buscará detenernos a como dé lugar en la segunda mitad. Sigan con el mismo ritmo, no dejen de atacar y detengan los ataques de Yosen a cualquier costo. – Dijo Harasawa.

– Es muy probable que Yosen entre en un modo más defensivo de lo normal. Seguramente buscarán detenernos de alguna u otra forma. Wakamatsu-kun, deberás tener cuidado con Ryouhei Katou. Sakurai-kun, tú deberás encargarte de Katashi Takayama. Tsutsun, tú tendrás que tener cuidado con el chino Wei Liu. Pero los jugadores más peligrosos de Yosen son Mukkun y Himuro-san. Javier-kun, tú deberás detener a Himuro-san, y tú Dai-chan, deberás cuidarte de Mukkun. – Dijo Satsuki.

– Cuenta con eso, Satsuki. Conozco mejor que nadie la fuerza de Murasakibara. Esta primera mitad apenas fue el calentamiento. Lo peor va venir en la segunda parte. – Respondió Aomine.

– Estoy de acuerdo contigo, Momo. Estos dos primeros cuartos fueron una pelea de niños. Sin duda la verdadera batalla empezará en el siguiente cuarto. – Dijo Javier.

– Sigan con el juego ofensivo. Aunque dudo que vayamos a ver el mismo resultado explosivo que vimos contra Seirin, Aoba Johsai y Kirisaki Daiichi. – Dijo Satsuki.

Una vez que los diez minutos de descanso acabaron, los dos equipos volvieron a la cancha. El aro había sido reparado de modo que el juego podría empezar sin ningún contratiempo. Sin nada más que esperar, el tercer cuarto dio inicio. Pronto ambos equipos se comenzaron a atacar sin tregua olvidándose por completo de la defensa. Sin embargo, Touou era quién tenía la ventaja pues en solo un minuto les habían anotado trece puntos a Yosen. Fue ahí que Murasakibara estalló y corrió hacia donde estaban los jugadores de Touou con la misma aura oscura que mostró cuando Yosen jugó contra Seirin.

– Trabajo en equipo… esfuerzo… dedicación. Todo eso me repugna. ¡Los aplastaré a todos! – Dijo Murasakibara con esa aura.

Los miembros de Seirin sintieron un escalofrío al ver a Murasakibara en ese estado y se preguntaron si Touou podría detenerlo. Pero grande fue su asombro cuando vieron que los jugadores de Touou no se veían amedrentados ni un poco. Al contrario, se veían muy relajados a pesar de tener enfrente a tal amenaza.

– ¿En serio crees que nos vas a asustar con eso, Murasakibara? Eres muy ingenuo. – Dijo Aomine.

– Daiki tiene razón. Necesitarás algo más que eso para hacernos sentir intimidados. – Respondió Javier.

Fue ahí cuando la verdadera batalla empezó. Aomine comenzó a deshacerse de Murasakibara fácilmente pues cuando el pelipúrpura intentaba bloquearlo, el moreno predecía con su nueva arma hacia donde irían los bloqueos por lo que lanzaba sus tiros desde diferentes ángulos para que Murasakibara no pudiera bloquearlos. Con respecto a Javier, él detenía a Himuro fácilmente pues usando el Ojo del Emperador de Akashi podía anticipar las jugadas y tiros de Himuro y detenerlos con facilidad. Mientras que Wakamatsu, Sakurai y Tsutsun batallaban en serio para librarse de la marca de Wei Liu, Takayama y Katou. Pero Yosen no se quedaba atrás y le hacía mucho daño a Touou a base de tiros de larga distancia, rebotes y clavadas. En una jugada, Himuro se quitó de encima a Tsutsun, a Wakamatsu y a Sakurai usando unas perfectas fintas, luego se encaró con Javier, por lo que Himuro saltó para intentar lanzar su Tiro de Espejismo, pero en ese momento, notó que Javier no había saltado y lo miraba con una mirada penetrante. Himuro se sorprendió bastante al ver eso, pues Javier estaba usando el Ojo del Emperador de Akashi y cuando Himuro se dio cuenta, Javier le había quitado el balón con un manotazo. Javier fulminó con la mirada a Himuro haciéndolo sobresaltarse.

– Entre Taiga y tú, tú eres el que más me cabrea, Tatsuya. No me respetas, no te preocupas por mí, no me tienes ninguna consideración, alardeas mucho y sobre todo… presumes lo que no eres. Si tienes tiempo para hacer todo eso… ¡SERÁ MEJOR QUE TE ENFRENTES A MÍ COMO SI EN VEZ DEL PASE A LAS SEMIFINALES, TU VIDA ESTUVIERA EN JUEGO! – Dijo Javier muy molesto y elevando mucho el tono de su voz.

– Yo nunca te he hecho nada de eso, Javier. Al contrario, siempre te he considerado un gran rival. Y ahora eres un rival formidable. Por supuesto que acepto tu desafío. – Respondió Himuro.

Y en otra jugada, Murasakibara quiso clavar el balón en la canasta usando el Martillo de Thor pero Aomine detuvo la jugada sin ningún problema sorprendiendo a todos los presentes.

– Tú y yo somos enemigos, Murasakibara. Más vale que vengas por mí como si me quisieras matar. – Dijo Aomine fulminando con la mirada a Murasakibara.

– ¡Mine-chin! – Dijo Murasakibara fuera de sí.

La batalla entre Murasakibara y Aomine comenzó al igual que el enfrentamiento entre Himuro y Javier. En ese momento, Aomine y Javier se empezaron a mover muy rápido lo que hacía que Murasakibara y Himuro no pudieran seguirles los pasos. Aomine empezó a usar su nueva técnica causando que su ojo derecho se tornara blanco y con esa nueva arma a la que todavía no le ponía nombre, empezó a anotar sus tiros sin forma con una gran facilidad pues predecía los movimientos de Murasakibara y lanzaba el balón por las aperturas que el pelipúrpura dejaba al momento de intentar bloquear. Aunque de igual forma, los tiros sin forma de Aomine habían mejorado y los lanzaba con mucha fuerza, doblándole la mano a Murasakibara cada vez que él intentaba detenerlo.

Con respecto a Javier, él comenzó a usar su "Copia Perfecta de la Copia Perfecta" con lo cual lograba anotar tiros con gran facilidad y anticipar y detener el 80% de las jugadas de Yosen. En dos jugadas seguidas, Aomine y Javier utilizaron el Meteor Jam clavando el balón en la canasta en ambas ocasiones superando a Murasakibara y a Himuro. Kagami estaba sorprendido pues él solo podía usar el Meteor Jam estando en la Zona pero Aomine y Javier lo lograron sin necesidad de entrar en ella. Los miembros de Seirin estaban sorprendidos al ver la forma en la que Javier y Aomine estaban acabando con Murasakibara y Himuro.

Pero obviamente, Aomine y Javier no estaban jugando solos pues Wakamatsu, Tsutsun y Sakurai se coordinaban a la perfección con ellos mostrando un bello y maravilloso juego en equipo. Pasados cinco minutos, Aomine y Javier cambiaron roles. Pues ahora Aomine tenía en la mira a Himuro y Javier tenía sus ojos puestos en Murasakibara. Con su nueva técnica, Aomine interceptaba y anticipaba los movimientos de Himuro quien no podía hacer nada para detener al moreno, mientras que Javier no tenía dificultades para detener a Murasakibara pues a pesar de no ser muy alto, podía saltar muy alto y usando las técnicas de la Generación de los Milagros y Kagami, podía detener fácilmente al titán.

En las gradas, todos estaban sorprendidos con el maravilloso juego en equipo de Touou y de igual forma, Alex estaba presente mientras contemplaba el nuevo nivel de Javier.

– No cabe duda que Javier es increíble. Nunca hubiera imaginado que podría llegar al mismo nivel que Taiga. Sin lugar a dudas, entre Javier, Taiga y Tatsuya, ahora Javier es el más fuerte de mis discípulos. Por lo visto, le cayó de maravilla jugar para el equipo de Touou. Y nunca hubiera creído que podrían a anotarle a Yosen tan fácilmente cuando Seirin sufrió en serio para lograrlo. – Pensó Alex al tiempo que esbozaba una sonrisa.

Finalmente el tercer cuarto llegó a su fin y el marcador estaba 64-94 a favor de Touou. Era una diferencia de 30 puntos, pero Yosen todavía no daba por hecho de que ya habían perdido el partido y Touou tampoco se sentía con la victoria en la bolsa. Faltaba un cuarto y cualquier cosa podría pasar de un momento a otro. La moneda todavía estaba en el aire y ambos equipos tenían las mismas posibilidades de ganar. Los entrenadores de ambos equipos comenzaron a dar indicaciones mientras que en las gradas, los miembros de Seirin estaban perplejos al ver que Touou tenía muy pocos problemas para lidiar con Yosen.

– Los jugadores de Touou son unos verdaderos monstruos. Nunca hubiera imaginado que podrían detener fácilmente a Yosen cuando nosotros tuvimos muchos problemas para lograrlo. – Dijo Hyuuga.

– A mí lo que más me sorprende es que no se hayan amedrentado cuando Murasakibara se puso en serio. Ellos estaban muy relajados y nosotros nos sentimos muy nerviosos. – Dijo Kiyoshi.

– Los jugadores de Touou sin duda son mejores que nosotros. Le han anotado muchos puntos a Yosen cuando a nosotros nos costó mucho trabajo anotarles puntos. – Comentó Riko.

– Estoy de acuerdo en eso. Touou no ha tenido ningún problema en anotarle a Yosen y dudo mucho que puedan detenerlos. – Dijo Izuki.

– No cabe duda que Aomine y Javier son imparables. Nunca hubiera imaginado que podrían aplastar tan fácilmente a Murasakibara y a Tatsuya. – Dijo Kagami.

– Aomine-kun y Javier-san sin duda son increíbles. Dudo mucho que alguien logre detenerlos. – Comentó Kuroko.

– Todo parece indicar que el mejor ataque terminará imponiéndose a la mejor defensa. ¿No lo crees, Mitobe? – Preguntó Koganei.

– … – Mitobe solo asintió.

– No hay duda de que Touou vencerá a Yosen. – Dijo Furihata.

– Así es. No creo que Yosen logre detener el poderío de Touou. – Dijo Fukuda.

– Exacto. – Remató Kawahara.

En la cancha, algo ocurrió en la banca de Yosen.

– Ya me quiero salir. – Dijo Murasakibara.

– Hey… ¿Qué acabas de decir? – Preguntó Takayama con un tic en el ojo izquierdo.

– Dije que ya tuve suficiente. Renuncio. Sáquenme. – Dijo Murasakibara.

– ¡¿Qué diablos estás diciendo?! – Gritó Takayama.

– Trae mi espada. Lo voy a matar. – Le dijo Araki a uno de los suplentes.

– ¡¿Qué dices?! ¡Todavía podemos ganar este partido y si te sales lo perderemos! ¡¿Dices que no te importa echar el partido por la borda?! – Preguntó Katou algo molesto.

– Así es. Después de todo, ya nadie puede detener a Mine-chin y al chico extranjero. – Respondió Murasakibara haciendo enfadar a Katou.

En ese momento, Himuro decidió poner en su lugar a Murasakibara, porque se estaba repitiendo el mismo acontecimiento del partido contra Seirin. Por lo que Himuro cerró el puño derecho y le dio un puñetazo a Murasakibara en el rostro. Acto seguido, Himuro agarró a Murasakibara por las solapas de la camiseta y lo jaló violentamente.

– ¡Ya basta, Atsushi! ¡El partido todavía no ha terminado! – Dijo Himuro muy enojado.

– Oye, te había dicho que eres bastante irritante cuando te portas de esa manera. Además, tú eres más inútil que yo contra Mine-chin y ese chico extranjero. De acuerdo con lo que me contaste, cuando Kagami y tú vivían en Estados Unidos, siempre le ganaban a ese chico extranjero ya fuera en partidos uno contra uno o en partidos en equipo. Y ahora te está haciendo trizas sin que puedas hacer nada para evitarlo, así como lo hizo con Kagami. ¿Por qué no aceptas que ahora él es mejor que Kagami y tú? Es más, me atrevo a decir que con el nivel actual de ese chico, Kagami y tú no podrían vencerlo ni jugando los dos al mismo tiempo contra él. – Dijo Murasakibara seriamente. – Además de todo, él ahora tiene lo que Mine-chin, Kagami y yo tenemos y que tú nunca tendrás sin importar lo mucho que te esfuerces. Aunque te duela, él ahora tiene lo que tú no tienes. Se nota esa carencia con solo ver tu cara y será inútil cualquier esfuerzo que hagas por conseguirlo.

Himuro quedó en shock luego de escuchar las palabras de Murasakibara. En las gradas, los miembros de Seirin estaban discutiendo acerca del asunto.

– Yo siempre supe que Himuro tenía problemas. – Dijo Hyuuga.

– ¿Eh? ¿A qué te refieres cuando dices que Himuro tiene problemas, Hyuuga? – Preguntó Teppei.

– ¿Todavía no se han dado cuenta? – Respondió Hyuuga con otra pregunta.

– ¿Darnos cuenta de qué? – Preguntó Izuki confundido.

– No se necesita ser un genio para darse cuenta de algo que es muy obvio. Solo los prodigios como la Generación de los Milagros y los jugadores superdotados como Kagami y ese extranjero pueden entrar en la Zona. Al principio pensé que Himuro podría hacerlo, pero veo que estaba equivocado. Tengo que admitir que Himuro es bueno. Cuando jugamos contra Yosen hace un año, aparte de Murasakibara, Himuro también nos dio bastantes problemas. Tengo que reconocer que Himuro tiene un talento innegable. Podría decir que él está casi al mismo nivel que la Generación de los Milagros. Pero por desgracia, Himuro no es un prodigio o un jugador superdotado. Solo es el mejor de los hombres ordinarios. Aunque suene cruel, sin importar cuanto se esfuerce, él jamás cruzará al lado de los prodigios y los jugadores superdotados. – Explicó Hyuuga.

Todos se quedaron asombrados con las palabras de Hyuuga. En la cancha…

– Lo sé. Lo sé de sobra. Javier es completamente diferente a cuando estábamos en Estados Unidos. Ahora estoy celoso de sus habilidades. Pero sobre todo, él ahora tiene lo que yo quiero con tanta desesperación. De igual forma, Aomine-kun, Taiga y tú lo tienen, pero a diferencia de Taiga y Aomine-kun quienes lo usan al 100%, tú quieres echar por la borda el partido. Ya te lo había dicho antes: Me haces enloquecer de ira cuando te portas de esa manera. – Dijo Himuro con lágrimas en los ojos.

– Apártate de mi vista. Eres patético. Nunca hubiera imaginado que hablarías de esa forma. Es la primera vez que pasa esto. En fin, supongo que me quedaré en la cancha durante este último cuarto. ¿Tienes una cinta para amarrar cabello, Masako-chin? – Dijo Murasakibara poniéndose de pie.

– ¡Te he dicho mil veces que me llames entrenadora! – Gritó Araki.

Murasakibara se amarró el cabello y entonces salió a la cancha junto con Himuro, Wei Liu, Katou y Takayama. Por el lado de Touou, Aomine, Javier, Tsutsun, Wakamatsu y Sakurai también saltaron al terreno de juego. El último cuarto daría inicio y sería a matar o morir.

– Ya va a empezar el último cuarto. – Dijo Hyuuga.

– Este último cuarto será a matar o morir. – Comentó Teppei.

– Los dos equipos saldrán con todo para intentar ganar. No pueden darse el lujo de cometer ningún error. – Dijo Tsuchida.

– Este partido sin lugar a dudas ha sido muy reñido. Pero este último cuarto sin duda será explosivo. No cabe duda que valió la pena venir a ver este partido. – Dijo Riko con una sonrisa mientras miraba de lejos a Satsuki.

En ese momento el último cuarto dio inicio y ambos equipos salieron con todo al frente, dispuestos a jugarse la vida. Pronto, Aomine y Javier comenzaron a dominar nuevamente a Murasakibara y a Himuro anotando puntos con relativa facilidad. En una jugada, los jugadores de Touou tomaron desprevenidos a los de Yosen y entonces Javier y Aomine empezaron un contragolpe muy rápido. Pero cuando se dieron cuenta, Murasakibara ya había llegado hasta donde estaban ellos y entonces notaron que el titán había entrado en la Zona. Al ver aquello, lejos de sentirse amenazados, Javier y Aomine decidieron entrar en la Zona también.

– Lo peor está por empezar, Javier. ¿Qué te parece si entramos en la Zona al mismo tiempo? – Preguntó Aomine.

– Me parece perfecto, Daiki. – Respondió Javier.

Aomine y Javier cerraron sus ojos y cuando los abrieron los dos entraron en la Zona, lo que significaba que un duelo muy intenso empezaría.

– Ahora estamos parejos, Murasakibara. Será mejor que vengas por nosotros como si nos quisieras matar. – Dijo Aomine.

– No tendremos piedad. Así que será mejor que juegues lo más en serio posible. – Dijo Javier.

– ¡Los aplastaré! – Dijo Murasakibara.

En ese momento, el duelo de Murasakibara contra Aomine y Javier empezó. Los tres empezaron a moverse a una velocidad vertiginosa causando que todos los presentes en el estadio se quedaran atónitos con ese duelo de velocidad. Sin embargo, Aomine y Javier pronto comenzaron a causar estragos en Yosen, pues Aomine estando en la Zona y usando su nueva arma, anticipaba los movimientos de Murasakibara, lo que le permitía detenerlo y anotar contra él fácilmente. Mientras que Javier estando en la Zona, activó su Copia Perfecta de la Copia Perfecta y valiéndose de los técnicas de la Generación de los Milagros y Kagami comenzó a incrementar la brecha en el marcador. En una jugada, Aomine ejecutó el dribleo rompetobillos de Akashi sobre Murasakibara, causando que el pelipúrpura perdiera el equilibrio y cayera de sentón en el suelo, y sin marca alguna, Aomine lanzó un tiro sin forma el cual entró en la canasta. En la siguiente jugada, Murasakibara quiso enterrar el balón en la canasta de Touou usando el Martillo de Thor pero el Tiro fue bloqueado por Aomine. Más sin embargo la clavada iba con muchísima fuerza por lo que Aomine sentía que Murasakibara lo empujaría y más cuando vio el aura asesina que emanaba de los ojos de Murasakibara, pero en ese momento, Javier llegó a ayudarlo y entre los dos detuvieron a Murasakibara tirándolo al suelo en el proceso.

En otra jugada, Javier estaba encarándose con Himuro y en ese momento usó el Ojo del Emperador de Akashi lo que le permitió ejecutar el dribleo con rotura de tobillo haciendo que Himuro perdiera el equilibrio y cayera de sentón en el piso. En ese momento, Javier esbozó una sonrisa.

– Veamos. ¿Tu Tiro de Espejismo era más o menos así? – Dijo Javier sonriendo.

En ese momento, Javier saltó y ejecutó a la perfección el Tiro de Espejismo metiendo el balón en la canasta, dejando estupefacto a Himuro y a todos los ahí presentes.

– ¡Imposible! ¡¿Logró copiar mi Tiro?! – Preguntó Himuro estupefacto.

En las gradas…

– ¡Tiene que ser una broma! ¡¿Pudo copiar el Tiro de Espejismo?! – Preguntó Kagami sorprendido.

– Es una obra maestra. – Comentó Kiyoshi.

– No tengo palabras para describirlo. – Dijo Hyuuga.

En la cancha…

– ¡No puede ser! – Exclamó Araki sin poder creer lo que había visto.

A partir de ahí, el partido se entabló en forma desigual. Wakamatsu usaba su fuerza, Sakurai usaba sus Tiros de Liberación Rápida, Tsutsun usaba sus dribleos con cambio de ritmo y sus peculiares tiros, Aomine estaba en la Zona y usando su nueva técnica. Mientras que Javier ahora se valía de las técnicas de la Generación de los Milagros, Kagami y Himuro para anotar puntos. Ese extraordinario juego en equipo causaba estragos en Yosen quienes lograban anotar puntos a duras penas mientras que Touou seguía anotando tiros con gran facilidad.

Pronto el dominio de Touou comenzó a hacerse más y más evidente. Gracias a la perfecta dupla de Javier y Aomine, la Zona de Murasakibara se acabó y de igual forma, el tiempo se diluía poco a poco. Faltando solo dos segundos para el final del partido, Aomine y Javier se dispusieron a clavar el balón en la canasta al mismo tiempo, pero Murasakibara y Himuro saltaron al mismo tiempo y trataron de bloquear el tiro consiguiendo tocar el balón. Pero Javier y Aomine no se detuvieron y decidieron lanzarse con todo al frente.

– No cabe duda que eres muy fuerte, Mine-chin. – Dijo Murasakibara.

– Eres un rival formidable, Javier. Te has ganado mi respeto. – Dijo Himuro.

– Claro que soy fuerte, Murasakibara. No soy el mismo de hace un año. – Respondió Aomine.

– Gracias por el cumplido, Tatsuya. Pero ahora… ¡Nosotros vamos a ganar! – Dijo Javier.

Aomine y Javier lanzaron un grito de furia y se lanzaron con todo al frente, superando el bloqueo de Murasakibara y Himuro y entonces enterraron el balón en la canasta al mismo tiempo, pero al momento de hacerlo, ambos ejercieron muchísima fuerza sobre el aro, de modo que cuando lo soltaron, todo el aro incluido el poste se vinieron abajo y entonces el aro entero se hizo añicos al momento de golpear el suelo, quedando completamente destruido. Javier y Aomine aterrizaron de pie, mientras que Murasakibara y Himuro cayeron de sentón en el suelo. En ese momento, se escuchó el silbato del árbitro.

– ¡Se acabó el tiempo! – Dijo el árbitro.

Marcador final: Yosen 72-152 Touou. Había sido una victoria espectacular y contundente para Touou, que los acreditaba como el último semifinalista de la Copa de Invierno. En ese momento, se escuchó la bocina que indicaba el fin del juego.

– ¡SE ACABÓ EL PARTIDO! – Dijo el narrador del partido.

El estadio estalló en ovaciones y gritos de asombro. Kagami, Kuroko, Kiyoshi, Hyuuga, Izuki, Riko y el resto de los miembros de Seirin se quedaron boquiabiertos luego de presenciar ese final tan explosivo, de igual manera, aquellas seis chicas de Teiko también estaban asombradas al igual que el resto de los espectadores. En la cancha, por el lado de Yosen, Araki y los jugadores titulares y suplentes no daban crédito a lo que habían visto, y por el lado de Touou, Harasawa, Satsuki y los jugadores suplentes también estaban estupefactos con lo que habían visto. Por su parte, Aomine y Javier miraron con superioridad a Murasakibara y a Himuro y lanzaron un suspiro.

– Ahora que ya sabes lo que tengo, puedes descansar, Murasakibara. – Dijo Aomine.

– Así te quería ver, Tatsuya. Derrotado y en el suelo, así como lo hice con Taiga. Ahora yo soy mejor que Taiga y tú. Me he cobrado con creces todas las veces que ustedes dos me vencieron cuando vivimos en Los Ángeles. – Comentó Javier sonriendo.

Sin esperar a que Murasakibara y Himuro respondieran, Aomine y Javier se alejaron de ellos sin voltear a verlos. Una vez que todo había acabado, los jugadores de Touou celebraron en grande su victoria.

– ¿72-152? Les duplicaron el resultado. Nunca hubiera creído que Yosen podría perder de esa forma. – Dijo Kiyoshi.

– Yo tampoco. Es la primera vez que veo a Yosen perder de esta forma y permitir más de 100 puntos en contra. – Dijo Hyuuga.

– No tengo palabras para describirlo. – Comentó Izuki.

– Sin mencionar que Aomine-kun y Javier-kun destruyeron todo el aro. Nunca antes había visto algo así. – Dijo Riko.

– Cuesta trabajo creerlo. Aomine y Javier son unos monstruos imparables. – Dijo Kagami muy sorprendido.

En la cancha, luego de varios minutos de festejo, los jugadores de ambos equipos fueron llamados para que se formaran y se dieran las gracias.

– ¡Marcador final: 72-152! ¡Gana la Academia Touou! ¡Dense las gracias! – Dijo él árbitro.

– ¡MUCHAS GRACIAS! – Dijeron todos a la vez.

Los jugadores de ambos equipos se dieron la mano y en medio de ese evento, Himuro se acercó a Javier y Murasakibara hizo lo mismo con Aomine.

– Buen juego, Javier. – Dijo Himuro extendiéndole su mano a Javier.

– Fue un buen partido, Tatsuya. – Respondió Javier estrechando la mano de Himuro.

– No perderé la próxima vez. – Dijo Himuro.

– Yo tampoco. – Contestó Javier.

– No voy a perder la siguiente vez, Mine-chin. Te aplastaré la próxima vez. – Dijo él pelipúrpura.

– Esperaré con ansias jugar de nuevo contra ti, Murasakibara. – Respondió el moreno.

Luego ambos equipos abandonaron la cancha. Pero al momento de retirarse, Satsuki pudo notar que Aomine y Javier caminaban con dificultad y cojeaban de forma muy disimulada. La pelirrosa tuvo un mal presentimiento y decidió averiguar que le pasaba al moreno y al pelinegro. En su camino a los vestidores, los jugadores de Yosen empezaron a llorar en silencio pues la derrota los afectó bastante. Y así, con esa contundente victoria, Touou se convirtió en el último semifinalista de la Copa de Invierno. De modo que los cuatro equipos que buscarían avanzar a la final de la Copa de Invierno y ganarla eran Kaijou, Fukuradai, Rakuzan y Touou. Solo faltaba que se hiciera el sorteo para definir los enfrentamientos de semifinales. En las gradas, Alex estaba sorprendida ante el nuevo nivel de Javier.

– No cabe duda que Javier se ha convertido en un verdadero monstruo. Primero aplastó a Taiga y ahora a Tatsuya. Jugar en la Academia Touou le cayó de maravilla. Estoy muy orgullosa de ti, Javier. Has superado con creces a Taiga y a Tatsuya y también has superado mis enseñanzas con creces. – Dijo Alex con una sonrisa.