Hola chicas, ¿como están? Espero que muy bien. Acá les traigo un nuevo capitulo de esta historia.

Les quería avisar que no sé cuando será la próxima publicación ya que tengo a mi abuela muy grave y la verdad no tengo cabeza para escribir. Espero comprendan la situación.

Muchas gracias a todas por su tiempo, por sus comentarios y por agregarme a alertas y favoritos.

Besitos.


Bestseller, Capítulo IX

Capítulo beteado por Zaida Gutiérrez Verdad

Betas FFAD www .facebook groups / betasffaddiction

Playlist:

It's All Coming Back To Me Now

Un día sin ti- Roxette Halo - Beyonce

—Hola Edward ¿Cómo estás?

—Muy bien nena, ¿y tú?

—Contenta, ¿quieres conocer la novedad?

—Dime que te tiene tan exaltada.

—Yo seré la protagonista de la película.

— ¡¿QUÉ?!

—Sí Edward, ¿recuerdas que te dije que Tanya Denali protagonizaría el film, pero que no tenía nada del personaje? Bueno, ayer me hicieron mostrarle cómo me imaginaba una escena y hoy la producción me propuso para el papel, y tras pensarlo un poco acepté.

—¡Estás loca Isabella! ¿Cómo se te ocurre actuar en una película?

—¿Qué tiene de malo? ¿Tan poca confianza tienes en mí que piensas que no podré hacerlo? —recrimina frustrada, intentando contener las lágrimas.

—No es que no tenga confianza en que lo harás bien, es sólo que no quiero que nadie... —se interrumpe y suspira—. No lo comprenderías.

—Antes que nada Edward, quiero dejarte claro que no estoy pidiéndote permiso, sólo quería compartir mi felicidad contigo. Pero si no te alegras por mí, mejor lo dejamos —respira hondo para no soltar un sollozo.

—Si así lo quieres —accede molesto y decepcionado. Luego corta como si nada.

Tras unos momentos mirando el celular, se da cuenta de que su cuento de hadas con Edward Cullen ha terminado y esta vez nada le impide soltar la bronca e impotencia, la decepción y el dolor de perder al ser amado, porque sí, ama a Edward como nunca ha amado a nadie.

Alice se alarma al escuchar un sollozo proveniente de uno de los pasillos de New Moon. Al acercarse y ver a su amiga de esa forma, encogida en el suelo abrazándose a sí misma y con el celular en la mano, corre a consolarla.

—¿Qué sucede corazón? ¿Por qué estas así? —pregunta, pero el llanto de Isabella no se detiene—. Levántate Bella, vamos a mi oficina para estar más cómodas —ella asiente con la cabeza y caminan a la oficina de Alice. La joven le tiende un vaso con agua a su amiga y la invita a sentarse en el confortable sofá. De fondo puede escucharse la canción It's all coming back to me now y, cuando Bella se calma un poco, Alice comienza con las preguntas.

—¿Qué sucedió para que te pusieras así? —pero Bella no responde—, ¿tu familia está bien? —su amiga asiente con la cabeza—. ¿Es por algo que sucedió aquí? —Bella niega rápidamente—. Entonces es por un hombre —concluye y su amiga se sonroja.

—Sí, es por un hombre, no te diré su nombre porque es una relación más que complicada, pero le conté que sería la protagonista de la película y en vez de alegrarse por mi se enojó y terminamos.

—¿Tan drástico fue?

—Sí Alice, fue horrible, lo amo, pero sé que no siente lo mismo. Y tengo mucho miedo de entregar más de lo que debería y luego quedarme sin nada.

—¿Hace mucho que están juntos?

—No en realidad, pero le entregué todo.

—¿Qué quieres decir Bella?

—Le entregué mi corazón, mi cuerpo y mi alma, lo amo y no quiero perderlo. Pero no puedo permitir que maneje mi vida a su antojo. No quiero convertirme en una sombra de la mujer que soy por su obsesión por controlarlo todo.

—¿Perdiste tu virginidad con él?

—Sí.

—Tranquila, ya verás que todo se soluciona, si tienen que estar juntos lo estarán, pero no dejes que te manipule. Eres una gran mujer y no debes estar al lado de alguien que no quiere que muestres lo mejor de ti, no dejes que su egoísmo, sus inseguridades ni sus manías te digan que hacer, porque ninguno de los dos será feliz, sólo lograrán dañarse y perder el tiempo.

Bella abraza a su amiga, se seca las lágrimas y se retira a su casa.

. . . . . . .

En la tranquilidad de su hogar prepara un baño de espuma, apaga su celular y pone la música fuerte, intentando no pensar en nada. La música de Roxette habla de cómo pasar un día sin ti, en la eternidad que significaba eso y en la fuerza que se necesitaba.

Bella se siente identificada con la letra.

Un día sin ti...
Es una eternidad,
es un adiós…
Que duele por dos.
Sólo esperar la soledad
.

Y se da cuenta que todo sería distinto si Edward la quisiera, si al menos ella significara algo más que una follada. Finalmente, entre lágrimas, se duerme, acurrucada en su cama, abrazando la almohada en la que él había dormido.

Viernes 8 de marzo 7:01 AM

De: Edward Cullen.

Toma la píldora.

Tras leer el mensaje se levanta casi en piloto automático, se pone un jogging, un buzo, toma el IPod y sale a correr.

En su mente se repite una y otra vez que no todo está perdido, que así sea una follada para Edward, el no había cortado la relación como ella supuso. Así sólo fuera para un poco de sexo, él la quería a ella. Y aunque fuera por el tiempo que durara, ella tendría a Edward durante ese lapso, quizás eso le costará mucho, pero no soportaba la idea de un corazón roto. Posiblemente con el tiempo Edward podría enamorarse de ella. Tal vez si se esforzara más lograría conquistar el frio corazón de Edward Cullen…

Lunes 11 de marzo 07:01 AM

De: Edward Cullen

Nena, ¿podemos vernos esta tarde?

Recuerda tomar la píldora.

Con ese mensaje me levanto, me doy una ducha, tomo mi desayuno y salgo directo para mis clases de danza. Alice ha conseguido a una famosa profesora, quien me asegura que con pocas clases parecería una profesional.

Voy vestida con unas calzas negras, un top del mismo color y una sudadera roja, llevo mis converse también, pero no sé si voy a utilizarlas.

Reneesme Honbotton es una joven de no más de veinte años, de cabello anaranjado y un cuerpo delgado y sin muchas curvas, pero eso no la hace poco agraciada, al contrario, le da un aire de personaje mítico, entre un hada o una ninfa.

—Hola, tú debes ser Isabella.

—¿Tú eres Reneesme, verdad?

—Sí, pero puedes llamarme Nessi.

—Sólo si tú me dices Bella —accedo sonriendo.

—Muy bien Bella, ¿has tomado clases de danzas alguna vez?

—Tomé algunas cuando era pequeña y me gusta bailar, pero nada más.

—Bueno, eso es algo bueno, ¿recuerdas que danza hiciste de pequeña?

—Sí, clásica.

—Genial, tu cuerpo seguro que conserva algunas posturas básicas y en base a eso iremos aprendiendo todo lo necesario para hacer unas coreografías excelentes.

—¿Crees que lo lograremos en poco tiempo?

—Empecemos y veamos en qué estado te encuentras —sugiere Ness mientras pone una suave melodía y comenzamos a calentar.

Con la música de Beyonce comenzamos a practicar las posturas básicas, movimientos de piernas, brazos y algunos giros.

Durante ese tiempo puedo relajarme, sentirme a gusto conmigo misma y no pensar en nada. La danza me permite encontrar una nueva forma de escape, ya no sería sólo leer, escribir o salir a caminar, ahora puedo sumarle la danza y eso me hace feliz.

Pierdo la noción del tiempo que pasamos bailando, hasta que Nessi me dice que comenzaremos con ejercicios de elongación, que eso no sólo mejorará todas mis posturas, sino que también será de mucha utilidad para el pool dance.

Cuando estamos agotadas nos damos cuenta de que pasamos casi seis horas bailando, por lo que decidimos cambiarnos e ir a almorzar juntas.

Nessi, además de una excelente profesora, es una persona maravillosa, con quien casi de inmediato entablo una amistad. Después de coordinar las próximas clases de la semana me dirijo con Fred Kosker, quien me dará algunas lecciones de actuación.

La clase es muy dinámica con Fred y, centrándonos sobre todo en dejar de ser tan tímida, logro explorar en mí todos aquellos atributos que permitirán una buena actuación. Acordamos que a partir de mañana comenzaremos con el personaje de Anna y nos meteremos de lleno en lograr la perfección de ella.

Cuando dan las siete de la tarde mi móvil suena. Es Edward.

—Hola —saludo tímidamente.

—Hola nena, ¿Estás bien? ¿Por qué no respondiste mi mensaje de esta mañana?

—Todo bien Edward, estuve muy ocupada tomando mis clases de danza y actuación, por eso no te respondí.

—¿Ya estas desocupada? ¿Podemos vernos?

—Claro, ¿dónde nos encontramos?

—¿Quieres que pase por tu apartamento?

—Preferiría que no lo hicieras, me gustaría que habláramos en algún lugar neutral.

—Bueno, te espero en el restaurante Eclipse, ¿sabes cómo llegar?

—Sí, ¿nos vemos allí en una hora?

—Hasta entonces Bella.

—Hasta entonces Edward.

El taxi me deja en mi departamento casi al mismo tiempo que termino el llamado con el hombre del que estoy enamorada.

Me calzo un vestido de encaje negro con un solo hombro, me maquillo y peino, tomo un pequeño bolso y un chal dorado que hace juego con mis zapatos y luego de perfumarme llamo a un taxi para que me llevé al restaurante.

Al llegar pregunto a la recepcionista por el señor Cullen y ella me lleva al reservado donde él me espera.

—Buenas noches Edward —saludo tímidamente.

—Buenas noches Isabella —dice mientras se pone de pie para abrazarme y besarme castamente en los labios. Acomoda mi silla para que me siente frente a él.

El camarero nos interrumpe, trayéndonos las cartas y tomando nuestros pedidos.

—Cariño, ¿qué vas a ordenar?

—Pediré tostadas de queso de cabra con mermelada de cebolla, crema de calabazas y solomillo al Brandy.

—Muy bien madame, ¿y usted caballero, que se servirá?

—Yo quiero higos envueltos en prosciutto, soufflé de queso y costillas de cordero con pesto de menta y albahaca.

—¿Desean algún vino?

—Sí, por favor, un Collie della Toscana centrale, Flaccianelo 2007.

—Una excelente elección, ya les traigo su orden. Con permiso —pronuncia antes de retirarse.

Tras unos largos minutos de incómodo silencio, el mozo trae nuestras órdenes y se retira.

La comida está riquísima, pero casi ni la pruebo por los nervios que tengo.

—¿De qué quieres hablar?

—Vas al grano nena —yo me limito a asentir—. Quiero que hablemos de nosotros. Déjame, antes que nada, pedirte disculpas por lo de los otros días, mi reacción fue exagerada. Sé que no tengo derecho a reclamarte nada, ni mucho menos a decirte que puedes o no hacer, sólo quiero cuidarte.

—¿Y entonces por qué lo hiciste? ¿Por qué razón eres tan frío conmigo? ¿Por qué exiges tanto y no estás dispuesto a entregar nada?

—Bella, nunca he estado en una relación. Yo sólo tengo sexo casual, nunca nadie me exige nada. Soy así, pero creo que contigo todo es diferente, quiero un poco más que ser aquel que te folla de vez en cuando.

—¿Y no se te ocurrió pensar que yo también quiero ser algo más que sexo casual? Tus malos tratos me hacen sentir como una prostituta.

—Tú no eres ninguna prostituta, eres una mujer fantástica que se merece lo mejor.

—¿Estás dispuesto a darme lo que me merezco? —pregunto y él suspira pesadamente.

—Por primera vez en la vida quiero intentarlo, quiero ser el hombre que te mereces. No será un camino fácil nena, pero te pido que confíes en mí y que me tengas paciencia.

Sonrío y extiendo mi mano para acariciar su mejilla.

—Confiaré en ti, pero no quiero que me condiciones, no quiero que me digas lo que tengo que hacer. No soy tu muñeca, ni nada parecido, por eso te pido que confíes en mí. Te quiero Edward y quiero que te quede claro que nunca te engañaría ni haría algo que dañara nuestra relación.

El se acerca y besa mis labios.

Media hora más tarde estamos en mi casa, haciendo el amor y por primera vez, Edward me sorprende al despertar a mi lado.

. . . . . . .

El jueves, cuando salen las revistas, Alice me llama de inmediato.

—Bella, dime por favor que el cabrón que te hizo llorar el otro día no es Edward.

—Hola Alice, ¿a qué viene tu pregunta?

—Te conozco amiga y sé que no cambias de novio tan rápidamente y menos después de cómo te pusiste el jueves pasado. ¿Fue él quien rompió contigo?

—Es complicado de explicar por teléfono, si quieres podemos juntarnos por la tarde y te cuento.

—Sí, tienes razón, ¿a qué hora quedamos?

—A las cinco en mi casa, ¿está bien para ti?

—Perfecto —suspira y habla con tono renuente—. Edward y tú salieron en la portada de la People y Us Weekly, además en E! pasaron casi todo un bloque dedicado a analizar tu romance con Edward.

—¡Oh por Dios!

—No te asustes, si los paparazzi acampan en tu puerta sólo sé amable y diles que no harás comentarios.

—Gracias Alice, nos vemos más tarde.

Cuando finalizo mi conversación con Alice me asomo por la ventana y veo a un montón de reporteros en la entrada de mi edificio.

Llamo a Edward para ponerlo al tanto de las novedades y él me dice que enviará un chofer para evitar el contacto con los periodistas.

. . . . . . .

Tras la charla con Alice estoy más relajada, después de todo mi amiga me apoya en la decisión que tome, aunque no deja de advertirme que tenga cuidado con Edward, que ella no pondrá las manos en el fuego por él. Pero que tampoco será capaz de hacerme tomar una decisión basada en sus percepciones.

Se lo agradezco de todo corazón.

. . . . . . .

El jueves Nessi y yo comenzamos a practicar pool dance, realmente es una experiencia extraordinaria y me hace sentir muy sexy.

Reneesme tiene la idea de llevarme a un sex-shop, dice que debemos buscar un buen atuendo para practicar, eso me hará sentir más sexy y además será de ayuda que conozca todas esas cosas, aunque había escrito sobre ello, nunca había pisado un sitio así.

Cuando bajamos en el local, que es sumamente privado y comienzo a ver todo lo que tienen, me imagino comprando algunas cosas para disfrutarlas con Edward.

Tomo unos aceites con aroma a jazmín, que son afrodisiacos, también me llevo guantes de pluma para masajes, una venda para los ojos, velas perfumadas, pintura de chocolate y algunos disfraces... No son nada del otro mundo, pero quiero sorprender a mi hombre.

Viernes 15 de marzo 7:01 AM

De: Edward Cullen

Nena, toma la píldora.

Una vez más el bendito mensaje de todos los días. Pero esta vez le respondo, intentando quedar para esta noche y sorprender a mi chico con un striptease.

Viernes 15 de marzo 7:05AM

De: Isabella Swan

Cariño, ya la tomé. Esta noche tengo una sorpresa para ti, ¿puedes venir a cenar a casa?

Viernes 15 de marzo 7:07 AM

De: Edward Cullen

Pequeña bruja, ¿qué tienes en mente? Con mucho gusto me dejo sorprender.

—Sonrío al leer su respuesta.

Viernes 15 de marzo 7:10 AM

De: Isabella Swan

Dejaría de ser una sorpresa si te lo digo. Solo espero que te agrade y que lo disfrutemos toda la noche.