Rumores II

-Tendrás que invitarla al baile-sentenció Momoshiro

-A quién-musitó Ryoma esperando que la máquina expendedora le diera su Ponta

-Sabes a quien, O'chibi. No puedes simplemente dejarla sin pareja y hacer como si nada pasara, ¡le romperás el corazón!-explicó Eiji.

-¿Por qué se empeñan tanto en meterse en mis asuntos?-espetó Ryoma

-También son los asuntos de Sakuno-chan-contrarrestó el pelirrojo

-Si tú no se lo pides, yo lo haré. –dijo Momoshiro

Mirada asesina por parte de Ryoma

-Pobre Sakuno-chan, le estás haciendo creer que nadie la quiere-suspiró Eiji.

Demasiados la quieren.

-¿Y qué vas a hacer, O´chibi?

-No me molesten.

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No le gustaba llorar.

Tampoco le gustaba esconderse para llorar.

Llorar como una niña tonta.

Pero siempre el llanto terminaba siendo más fuerte que ella.

Siempre se entristecía por cosas sin importancia.

Y siempre salía corriendo como una niña tonta.

Con llorar ni iba a cambiar nada.

Llorar no iba a hacer que alguien la quiera.

Llorar no le iba a conseguir pareja para el baile.

Pero llorar era todo lo que podía hacer.

-¿Siempre acostumbras a esconderte para llorar?-dijo una voz haciendo que levantara la cabeza de sus rodillas

-¡Ryoma-Kun!

¡Qué gran vergüenza!

-Todos están muy preocupados buscándote. Ya sabes, después de que te fuiste corriendo de la nada y todo eso.-dijo el muchacho concentrándose en su lata de ponta, esos ojos cristalinos le revolvían en estomago.

-No me gusta que me vean llorar-susurró la chica mirando el pasto

-Bueno, si quieres me voy-respondió girándose

-Espera, Ryoma-kun-gritó ella.

El chico sonrió antes de voltearse a verla

-¿Humm?

-No le digas a nadie que estoy aquí, por favor-le pidió

-¿Algo más en lo que te pueda ayudar?

Sakuno sonrió tristemente y le dijo

-No. Creo que no. Arigatou.

-¿Crees?-enfatizó él y luego preguntó como si eso hubiera despertado su curiosidad-¿Por qué lloras, Ryuuzaki?

-Son tonterías de chicas, seguro no te importara.

-Dímelo y yo lo juzgare.

-Es que no tengo pareja para el baile…-susurró avergonzada jugando con sus dedos

-Ah, es eso.

Maldición, era eso.

-Te dije que era una tontería.

-Si es tan importante para ti, yo puedo llevarte

-¿de verdad?

Los ojos de Sakuno rebosaron de ilusión.

-Seguro. Solo tengo que ir por ti y llevarte al baile, ¿no?

-Sí-sí. Solo eso.

La sonrisa que ahora adornaba la cara de la muchacha era invaluable.

Tan radiante, tan dulce, tan tranquilizadora.

-Pasaré por ti a las 8. Sé puntual-se despidió Ryoma

-¡Lo prometo!-gritó Sakuno saludándolo a pesar de que él no la viera.

Punto para Echizen.


Capitulo dedicado a todas las que acusaron a Ryoma de malvado!

Jaja, parece que Echizen se salio con la suya, que opinan?