Hola a todos, perdonen por demorar en actualizar; aprovecho que hoy amanecí algo mal de salud y no fui a trabajar para escribir algo desde mi cama. Muchas gracias por sus comentarios, Naomigomiz, Sky d,johaaceve, Sora147, Celestia carito, lula04gonzalez, Patricia, Isabel y xoch por sus buenas vibras y por seguir ésta historia, enserio que me alegran mucho con sus reviews, muchas gracias por darle una oportunidad a mi fanfic. También a los demás que me han dejado algún comentario bueno o malo, los aprecio y siempre los tengo en cuenta para las próximas ideas. Decirles que espero con ansias la nueva película, seguro ustedes también. Muchas gracias preciosas por su tiempo. Un beso para todas y cada una de ustedes y nos leemos muy pronto, espero que les guste este capi :D. Buenas lunas.

Los personajes no me pertenecen, son del gran Akira Toriyama 3.


REENCUENTRO

El ruido de la aeronave aterrizando cerca del centro comercial la sacó de ese trance mental en el que estaba, su corazón y su razón estaban divididos en causas opuestas, sus amigos y sus padres le habían hablado de la cercanía que existía entre ella y aquel guerrero del espacio que no podía recordar pero que con el simple hecho de escuchar su nombre algo en su interior despertaba, Krilin venía hablándole de su nueva novia pero no le prestaba nada de atención, su mente estaba enfocada en resolver este misterio; por qué no podía recordarlo?, sabía que había pedido ese deseo, pero quería saber la razón, la fuerza que la movió a pedir tal cosa, se sabía de sobra impulsiva y aquello no parecía sorprenderla, pero…se trataba del padre de su hijo, del hombre al que supuestamente amaba…y…si realmente no lo amaba?, aquello sonaba más lógico y acorde al deseo, pero si fuese así, por qué todo el mundo le decía que ella había sufrido con su partida?; no entendía la magnitud de las cosas.

Bulma, estarás mucho tiempo por aquí?, porque no creo que demore mucho...quizás unas tres o cuatro horas para regresar a Kame house, verás que Kell es muy linda y te caerá muy bien! – Le decía entusiasmado su pequeño amigo.

Sí, te acompañaré así me la presentas de acuerdo? – Trato de parecer interesada, su mente estaba muy lejos de aquel lugar.

Bien solo debemos esperarla no debe tardar. – Suspiró, se le veía muy enamorado.

Cerca de media hora había pasado y ya estaba muy cansada de esperar a esa chica, ni siquiera la conocía pero ya le caía mal por hacer esperar a su amigo.

Jum…Que se creerá esa tipa, pero me va a oír! – Pensaba muy enojada.

Kriliiin! Perdóname por la demora querido, debía entregar un informe antes de salir del trabajo. – Vio a una joven muy bella acercarse hacia su amigo. Kell era una hermosa rubia, estilizada, muy simpática y se le notaba que era muy sociable, pero algo en ésta chica le resultaba familiar, de donde la conocía?, trataba de recordar.

Kell ella es Bulma, mi mejor amiga desde la infancia al igual que Gokú, recuerdas que fuimos a visitarlos la semana pasada? – Sonreía feliz, en sus planes estaba casarse con ella y formar una linda familia.

Bulma?, eres Bulma Brief? La heredera de la Corporación Capsula? – La miraba sorprendida, ella también la había reconocido y sí sabía muy bien de dónde.

Sí, mucho gusto – Le sonrió falsamente, la había recordado, cómo lo olvidaría. La última vez que perdonó una infidelidad de su ex novio, lo había descubierto en su departamento con ésta mujer, en su cama, pero algo no estaba bien, recordaba que ella le había armado un escándalo y su muy buena memoria le hizo recordar las palabras exactas del ex ladrón.

Bulma, no es lo que parece, Kari solo estaba quedándose aquí porque no tenía a donde ir, le estaba ayudando a acomodar sus cosas…

Que estúpida excusa, en ese momento recordó que Yamcha la había traicionado muchas veces, cómo lo había olvidado? Y ella estaba dispuesta a regresar con él?, ni muerta. Algo en su interior le impulsó a hablar, supo que esta mujer se llamaba Kari Inoue, la había estado espiando desde que sospechaba de Yamcha, era una publicista y trabajaba en una de esas revistas de espectáculos, de esas que andan pendiente de la vida de los demás y se hacen ricos con eso. Detestaba a esa clase de pseudo profesionales a ella la atormentaban y acosaban tan solo por ser la heredera de la Corporación, que tontería. Pero en fin, Yamcha se lo merecía por patán, pero su amigo Krilin parecía ilusionado, él definitivamente merecía a una buena mujer en su vida. No sabía por qué su amigo era tan malo escogiendo mujeres.

Con que te llamas Kell, eh. Curioso, recuerdo claramente haber oído que te llamaban Kari. – No quiso seguir siendo parte de esa farsa iba a desenmascararla. Sabía que ella seguía saliendo con Yamcha, la vez en que su ex novio vino a verla, no hacían muchas horas de eso, le vio una marca en el cuello, trató de pasarlo por alto puesto que no sentía nada por él, pero si esto servía de argumento para abrirle los ojos a su amigo, lo haría.

De qué hablas Bulma? – Le preguntó confundido Krilin.

Que ésta mujer te está mintiendo, ay Krilin…por qué no puedes elegir bien?, ésta mujer es la amante de Yamcha, se llama Kari Inoue. – Le dijo finalmente.

No le creas Krilin, no conozco a ese tal Yamcha, soy Kell y conoces a mi familia!, nos vamos a casar! – Le pedía, le suplicaba.

No entiendo nada…-Krilin estaba cabizbajo, Bulma jamás le mentiría, era capaz de poner su vida en las manos de su amiga.

Krilin – Puso una mano en el hombre de su amigo –Regresemos a Kame House, creo que el día no estuvo tan bueno como pensábamos.

Sí, de todas maneras creo que Yamcha me tiene que explicar algunas cosas.

No es culpa de Yamcha, ésta mujer te ha mentido. Él es un idiota, olvida esto, por favor.- Trató de reconfortarlo, ella lo entendía, había pasado por esto.

Sï es mejor regresar, adiós Kari – Dicho esto caminaron y desencapsularon la nave ignorando a Kari o Kell, como sea que realmente se llame. Krilin decidió esperar, esperar pacientemente a la indicada y sabía bien que en algún momento llegaría, después de todo sabemos que no estaba equivocado.

.

.

Se había quedado dormido, la computadora de la nave le auguraba unos seis días más para llegar a la tierra, internamente no sabía bien la razón por la que estaba regresando. ¿Demostrar su supremacía?, es probable. Dentro de él aquella capa de hierro se negaba a aceptar que regresaba por ella, que volvía porque extrañaba el calor de sus besos, que moría de ganas de hacerla suya una vez más, nunca iba a aceptarlo, se convencía de que regresaba a reclamar lo que era suyo; su orgullo de guerrero; por fin ahora que se había convertido en súper saiyajin podría derrotar a Kakarotto, acabaría con esos androides y después…después ya vería que haría.

Intentaba dormir nuevamente, seis largos días en esa nave tan primitiva lo aguardaban, trató de cerrar los ojos forzándose a dormir, extrañaba el sistema de inducción de sueño de su capsula de viaje, en aquellos tiempos donde asesinar y desarrollar su poder eran lo único que ocupaba su mente. Aunque le costase sincerarse incluso consigo mismo sabía que en el pasado había sido un miserable, su destino se vio opacado, los designios de la vida no le permitieron mostrarle al universo que él era el más poderoso. Pero lo haría, sabía que aún podía hacerlo, ya Freezer no existía, ese maldito gusano; no había nadie más en el universo a quien haya odiado con tanta fuerza, aquel lagarto asqueroso le hizo pasar las peores torturas, las más bajas humillaciones y vejaciones que un ser vivo puede soportar y a pesar de todo eso, él seguía vivo y Freezer pudriéndose en el infierno.

El infierno…lo recordaba claramente, recordó aquellos momentos en que su vida se vio cegada por ese rayo maldito, pensó en que jamás saldría de ese oscuro abismo en el que ahora se encontraba, se sentía merecedor de este castigo, después de todo; nunca había sido bueno. Pero algo impensable sucedió y regresó a la vida, aquella vida que se había cortado a sus casi treinta años, aún era un saiyajin joven, pero su alma se sentía vieja y cansada de luchar contra la muerte, su propia muerte; a la que muchas veces había encarado y ahuyentado. En aquella ocasión no pudo hacerlo, su verdugo tuvo que ser él, ese maldito monstruo.

Pero todo ya había pasado y recordaba todo lo que vivió después de la caída del tirano, fue testigo de cómo ese muchacho desconocido y que parecía ser saiyajin acababa con Freezer y su padre en cuestión de segundos, algo en su interior le gritaba que debía de enorgullecerse por eso, porque un saiyajin lo haya hecho pedazos sin recibir un rasguño, pero no pudo; no pudo más que maldecir que haya otro insecto que lo supere. Y a pesar de que iba contra la corriente no se dejó vencer por la humillación y la angustia, a pesar de que las tentaciones y debilidades danzaban a su alrededor con formas y ondas azules, a pesar de eso; pudo lograr su objetivo.

Estaba mentalizado, estaba seguro, confiado. Confiaba en que nada le sería negado ahora, además regresaría y tomaría un pequeño descanso y que mejor lugar, que estar entre las piernas de esa mujer. Se dejó envolver por el sueño y se adentró nuevamente en uno de esos sueños lejanos donde un joven de cabello lavanda le pedía a gritos que lo ayudara. Sus sueños o mejor dicho pesadillas eran tan constantes que ya no lo perturbaban, sino que hasta había aprendido a ignorarlas, pronto llegaría a la tierra y eso era todo lo que lo ocupaba por ahora .

.

.

En la isla del Maestro Roshi, se encontraban los guerreros reunidos, era el cumpleaños de la tortuga, más de mil años. Estaban todos contentos, aunque Bulma estaba ausente, le costaba concentrarse en ellos, sentía muchas cosas extrañas, quizás sean los malestares del embarazo, pensaba.

Bulma, necesitamos hablar – Escuchó la voz de su ex novio, nada le desagradaba más en ese momento que tenerlo cerca.

Qué deseas?, si vienes a decirme algo sobre nosotros…déjame decirte que mi gran bocota suele meterme en malos entendidos, pero…no hay ninguna esperanza de que volvamos a estar juntos. – Le dijo directamente, no quería seguir alargando esta plática.

Por qué me dices todo esto?, acaso ya olvidaste lo que me dijiste hace unos días?

No lo he olvidado y por eso mismo lo digo, no puedo volver con alguien que me engañó tantas veces…- Se sinceró

¿Y tú qué? Acaso no hiciste lo mismo con ese mono espacial?, ah es cierto…la señorita no recuerda nada, muy oportuno no?, es tu mejor excusa ahora para hacerme quedar mal a mi, verdad?, cuando tú también cometiste los mismos errores! – Le recriminaba, todo lo que se había guardado por tantos meses salía a flote.

Aquella noticia la desconcertó, ella lo había engañado con Vegeta?. Ahora estaba aún más confundida, pero no le daría el gusto de sentirse lastimada por sus palabras.

Si es así…entonces por qué quieres estar conmigo?, no te bastó eso?...no aprendiste la lección y aun así insistes en que volvamos a estar juntos?. No nos lastimemos más Yamcha, tú no me amas y yo tampoco te amo.

Yo sí te amo – Le contestó seguro

Para nada, si fuese eso cierto, no hubieras seguido viéndote con esa mujer, Kari o Kell no sé cómo llamarla; sabes…aprendí a reconocer tus gestos cuando me mientes y…lo haces muy bien pero…no para mí. Sigue tu vida Yamcha, las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ti, si en algún momento deseas sincerarte y que entablemos una conversación como dos personas adultas y civilizadas lo haremos. Pero ningún sentimiento en mi interior existe hacía ti…nada más que un cariño de amigos.- Le dijo dando por terminada esa conversación, se levantó del sofá y volvió a unirse a la fiesta, estaría solo una hora más y luego regresaría a casa.

.

.

Los días habían pasado rápidamente, era un día muy caluroso y soleado en la Capital del Oeste, Bulma había invitado a sus amigos a pasar un relajante día en la gran piscina de su casa, claro; algunos rechazaron la invitación alegando que "entrenar era más importante que eso", pero no le importaba; al menos algunos de sus amigos si estaban presentes como Oolong, Puar, el Maestro Roshi, Lunch, la tortuga y Yayirobe con aquel gatito que tan lindo le parecía.

Soy el Maestro Karin, niña. No seas tan irrespetuosa – Le decía a la peli azul que se la pasaba acariciándole la cabeza y causando en él una especie de hipnosis.

Lo siento, perdóneme es que…me da mucha ternura – Le decía divertida, mientras volvía a meterse al agua. Últimamente le gustaba pasar el tiempo en compañía de sus amigos, aquella noticia de los androides la consternó tanto que solo deseaba pasar tiempo de calidad antes de aquel día, pero un gran estruendo le hizo reaccionar y salió apresuradamente de la piscina. Algo había aterrizado al otro lado de la Corporación, la curiosidad pudo con ella, se dispuso a correr e ir a ver con sus propios ojos de qué se trataba.

Puede ser una amenaza, Bulma. Es mejor que te quedes aquí.-Le dijo el Maestro tratando de frenar su avance.

No creo que lo sea, no son los androides, ese muchacho no nos dijo que vendrían en estas fechas.

Eso no importa, quizás es otra cosa; de todas maneras yo iré a revisar primero. Intentó persuadirla.

Yo iré!...es mi casa, quiero saber que ha caído aquí. – Sacó una capsula del bolso que estaba sobre la silla y la arrojó al suelo, una pequeña motocicleta rosa apreció, no lo pensó ni un segundo se subió y emprendió marcha, la Corporación era tan grande que si iba corriendo llegaría en unos quince minutos y su curiosidad no aguantaría tanto además se iba a cansar mucho y en su estado no era recomendable.

Se acercó hasta el lugar donde había sentido el gran estruendo y bajó de la motocicleta, vio que era una de las naves que su padre había construido, éste era el sexto prototipo, el más sofisticado hasta ahora, recordó que su padre le había dicho que ésta nave había sido robada…por Vegeta. Algo dentro de su corazón se encendió, latía demasiado fuerte, sus músculos se tensaron y no fue capaz de moverse si quiera, sus hermosos ojos aguardaban porque esa puerta se abriera y poder conocer finalmente a aquel ser del espacio del que le habían hablado todos. Supo que era él, estaba segura.

La puerta de la nave empezó abrirse, mientras que una gran luz cegadora envolvía el lugar, una hermosa luz dorada. Qué era esa luz?... Era él?, entonces lo vio, posó en ese segundo sus ojos en aquellos color esmeralda, esa mirada tan profunda, tan misteriosa, se percató de su cabello, era dorado con una forma muy peculiar, no era muy alto; pero tenía un cuerpo de infarto, lleno de músculos y ese ceño fruncido tan inusual. Era demasiado guapo, éste era Vegeta?, el Vegeta del que se había enamorado?. Lo miraba anonadada, algo dentro de su ser la arrastraba a sus brazos sin proponérselo, sus pies empezaron a moverse por inercia, caminaba hacia él, quería lanzarse a sus brazos. Pero no, algo en ese momento la detuvo. Algo en lo más profundo de su ser le decía que no, que no era una buena idea, que él la había abandonado, que ella había alterado el curso normal de su vida con ese deseo por él, por olvidar el daño que le había hecho. Su orgullo herido no le permitió caer nuevamente ante él. Se detuvo, lo miró altivamente y cruzó sus brazos, dispuesta a encararlo.

.

.

Cuando aquella puerta se abrió nunca se imaginó que sería ella lo primero que vería al llegar, su humana lo estaba esperando, era tanta su necesidad por él que no había aguantado venir hasta aquí, se sentía demasiado confiado. Vio que la mujer se acercaba lentamente, eso es. Es una buena chica. Sonreía. Pero algo sucedió, se detuvo. Vio que su semblante se notó distinto y aquello lo descolocó, de seguro que ahora le reclamaría por irse así sin decirle nada. Era obvio conocía sus berrinches de mocosa mimada, conocía ese carácter impulsivo y salvaje que lo enloquecía.

Pero no fue así, aquella mujer solo cruzó los brazos y lo miró con desprecio, lo vio como tantas veces él la había mirado. Sintió su rechazo, no esperaba esto. Definitivamente se había equivocado con ella.

¿A qué has regresado?- Escuchó la voz de la mujer, había escuchado bien?, le estaba reclamando que haya vuelto? Estaba loca, quien diablos la entendía.

Esa es tu forma de recibirme, humana?. Vaya que cálido, no me esperaba menos de ti – Le dijo despreocupado.

Sus miradas se cruzaron nuevamente, la tensión era cortante, ambos se miraban con gran recelo, aunque por dentro no hayan más que ganas de fundirse en un solo ser no podían, el orgullo estaba ganando la contienda, ambos eran poseedores de un temperamento insufrible. No se dejaría engañar de nuevo por él .

No dejaría que esa humana vuelva a colarse por sus sentidos, si esto era lo que ella quería, esto tendría; ya la vería después pidiéndole que la haga suya.

Iba a enloquecerlo, lo haría pagar por dejarla sola, iba a hacerlo sufrir, le haría sentir en carne propia lo que se siente ser rechazado.

Estaba decidido.

.

.


Espero que les haya agradado, cuídense mucho :D! Trataré de actualizar lo más pronto posible, muy buenas lunas a todos y nos leemos pronto.