10º ¿Qué les pasa a todos?
Víktor sostuvo a su hermana al ver que ella se desplomaba. Susan se abrazó a su hermano con fuerza. Víktor, confundido, solamente le dio apoyo. Ella en su mano tenía apretada con fuerza aquella carta. Como lo hacía desde hace ya más de tres días rompió a llorar, sólo que ahora, fue un llanto más descontrolado.
- Susan¿Por qué lloras luego de leer la carta¿No deberías estar como cada persona de nuestra pequeña familia pensando en lo que te pondrás?, Ya sabes, el vestido, ayudar algo en la decoración y ayudar a Kath. Se supone que eso hacen las mujeres¿no? - Susan se soltó de Víktor y dejó de llorar, milagrosamente. Lo miró con el ceño fruncido – Esta bien, no debí decir eso, pero por último paraste de llorar por la boda. No, miento. Susan, retiro lo dicho, nunca me escuchaste decir que Joel se casa con Kath - Susan estaba como ovillo en el suelo llorando más que antes. Víktor se agachó a su lado - Insisto en que no deberías ser...
- ¡Egoísta, ya lo sé¡Ya me lo han dicho unas mil veces mil personas distintas!, Tu no entiendes nada... ¡Es James! Al parecer toda la gente lo olvidó de un día para otro a drede, incluida Evans. ¡ah, no! Ella no lo hizo apropósito – algo irónica - ¡Eso no va al caso! Antes de ir por James debo hacer algo para separar a esos dos.
- ¿Para que? Joel y Kath se van a casar, se aman, son felices, se casarán. Al final, Potter y tu no tendrán opción posible alguna de existir.
- Víktor, te diré dos cosas. Uno, James y yo si existimos y dos. Pensé que tu también querrías separar a la sangre sucia de ese idiota. Me extraña, hermanito
- A mi me extraña más que de un segundo a otro llames "idiota" al idiota de Potter¿porque ahora lo tratas así¿tienes el SMD [Síndrome de la Mujer Despechada) – Víktor acababa de inventar eso, cualquier cosa esperaba de las mujeres.
- ¿SMD¿Que crees que soy, eh? Las mujeres no somos unas idiotas que se dejan llevar por sentimientos – Víktor la miró con incredulidad – Ok, algunas si, pero créeme que ya tengo una razón para no tomarlo como un algo inalcanzable, si no en este mismo instantes lo veo a mis pies, de hecho creo que lo estoy pisando
- ¿Ah si¿y el cambio se debe a...? Kath y Joel se casarán aunque no quieras.
- No, si yo puedo evitarlo, hermanito...
--
Josh estaba mirando la felicidad con la cual Kathleen ayudaba al elfo a sacar la mesa [muy al pesar de Chanqui y cantaba al ayudarlo. Estaba radiante, sin duda alguna. Josh la miraba divertido y no era el único. Joel igual estaba así. En la mañana habían tenido una empalagosa sesión de mimos en el desayuno, la cual se había repetido en el almuerzo. Josh no era de la gente que amaba el amor, de hecho le daba un poco de asco. Era mucho mejor divertirse y ser feliz que "amarrarse" a alguien, según él.
- Josh¿me bajas mi varita? Me la deje encima de la mesa de noche – él asintió. Y fue a buscarla. La encontró y salió de la habitación. Camino a la cocina escucho voces.
- Siento haberte traído – esa era la voz de Joel. – pero por el ataque necesitábamos la que ocupabas tú.
- Entiendo – dijo la otra voz, era de una chica. - ¿Estaré mucho tiempo aquí?
- Te pasas todos los veranos aquí – respondió Joel. La chico rió un poco. Sonaba linda su risa.
- Gracias, Joel
- De nada, enana – voz divertida. Joel rió.
- ¡No soy enana! - saltó ella, se quejó.
- No te levantes, se te abrirá la herida... Mantente en reposo, le diré a Kath que te traiga algo. – ella asintió.
- Yo soy más alta que Kath.
- Lo que tu digas, ella es más linda. – escuchó un bufido. – descansa, Sam. Kath te traerá algo de comer – Joel salió de esa habitación. - ¿Qué haces aquí?
- Mmm... Yo, Kath me pidió que le llevará su varita. – contestó Josh. Joel se la quitó de la mano. - ¿quién esta ahí?
- No es de tu incumbencia, pero creo que la conoces. Sam, una amiga de mi hermana. Pasa a saludarla si quieres. Yo le llevó la varita a Kath – Josh asintió. Joel bajó la escalera y Josh entró a la habitación algo dudoso.
--
- Estoy segura que algo trama, chicas – les dijo Luna.
- Ah, yo creo que te estás pasando películas, Luna¿no, Liz? – respondió Kate.
- ¿Ah? – dijo ella tomando atención por primera ves. – obvio – respondió, pero se notaba que no tenía idea de lo que decía.
- ¿Qué pasa, Liz? – dijeron las dos a al vez.
- Pensaba – se limitó a decir. Kate miró hacía donde ella estaba mirando y sonrió.
- Así que de besos viajeros con Ign, eh – Liz se sonrojó, las otras dos rieron.
- Basta, niñas – les dijo Ign sentándose a un lado de Liz y abrazándola. Ella se acomodó en sus brazos y le dio un besito. Kate y Luna estaban sorprendidas. - ¿No les contaste nada, Liz? – ella negó mimosa. Él asintió. – Kate, Luna. Liz y yo somos novios.
- ¿Qué? – les gritó Lily que acababa de llegar, se tiró sobre su prima y su mejor amigo [según James). Y los abrazó. - ¡que lindo¡Se ven lindos juntos! – Luna se unió al abrazo.
- Ídem a Lily - dijo Kate sin inmutarse. – Tengo cosas que hacer – les soltó. – Felicitaciones. – se levantó y se fue.
- ¿qué le pasa a Kate? – preguntó Lily. Luna, Liz e Ign se encogieron de hombros, demostrando que no tenían idea.
- ¿Dónde te dejaste a James, prima?
- Me escapé de él – dijo con una sonrisa. – No, mentira. Se quedó con la profesora, hablando de algo sobre el musical. Yo le dije que me iría sola a la enfermería.
- Por aquí no es el camino a la enfermería. – dijo Ign.
- ¿En serio? No tenía idea... pero ese no es el punto. ¡Cuénteme todo!
- ¡Si! – dijo Luna - ¡Queremos detalles!
- Oh, oh – se susurró Ign. – Eso es tema de chicas, yo... tengo que contárselo a mi hermano, si eso – se levantó deshaciendo el abrazo. Liz le hizo un puchero, él la beso levemente. – Te veo a la cena, preciosa.
- Ravenclaw – dijeron Luna y Lily a la vez cuando él se marcho.
- Niñas – las llamó Liz – Yo voy a ver que tiene Kate
- ¡Nada de eso! – saltaron las dos.
- ¡Tienes que contárnoslo todo!
- ¡Detalles! – ¡Oh, por merlín! Ellas no cambiarían nunca. Kate, por su parte, estaba en su habitación, furiosa, dando vueltas alrededor de ella, tirando los cojines y desarmando su cama. En su clóset ya no había ropa, la había tirado al piso y en su baúl tampoco había algo. Libros, pergaminos, su escoba... todo lo había tirado. Ahora estaba sentada en el medio de su caos. Soltando comentarios furiosa. Una de sus compañeras entró a la habitación.
- ¿Estas bien, Dearborn?
- ¿Y a ti que te importa? – saltó ella. Se levantó y salió de la habitación. En la Sala Común vio a Kard, él que al verla así se acercó a ella.
- ¿Qué pasa? – le preguntó.
- ¡Otro más¡No me pasa nada! – le gritó. Ahora Kate salió de la Sala Común. Kard quedo sacado de onda. Kate iba caminando por los pasillos aún furiosa, cuando apareció la persona que la ponía más furiosa que Kard, Sirius.
- ¿Has visto a tu amiga, Liz? – le preguntó. No sabía por que pero siempre que se encontraba con él, Sirius estaba buscando a alguien.
- ¡No! – exclamó.
- Si la ves dile que quería felicitarla...
- ¿felicitarla¿de qué?
- Pues Ign ya no se tomará a pecho su puesto de prefecto. Ahora que son novios, estarán juntos y eso es más diversión para mí. – Kate estaba más furiosa por él hecho de que le hayan recordado que Ign y Liz eran novios.
- Díselo tú – dijo ácida y se marchó de ahí. Sirius la miró asombrado. ¡Que rara es esa chica!
--
Brian dejó que Víktor entrará primero al aula. Dentro de ella, estaba Luz. Víktor, seco como siempre supuso que quería.
- ¿Qué querían? – para que todo funcionará bien, había que hacerse el desentendido.
- Tu explicación, Víktor. Y yo la entiendo, en su lugar hubiera hecho lo misma, no hay por qué entregarla – dijo Brian.
- Habla – le ordenó a Luz, ella asintió algo temblorosa. Brian la abrazó. – Vamos, dime tu excusa
- ¡No es ninguna excusa! – exclamó Brian. – yo le creo.
- ¡Tu estás loco por ella, Brian! Si te dijera que tiene tres ojos o que es una Banshee tú te lo creerías.
- No exageres
- ¿Van a dejarme hablar? – preguntó Luz. Los dos asintieron. – Comenzó el año pasado, antes de que Cryer se fuera a Bulgaria o donde sea que se haya ido. Yo estaba muy asustada, todos los días recibía cartas de ellos. Cartas con amenazas y ellos se la pasaban rodeándome, acosándome... estaba tan asustada – Brian la abrazó con más fuerza, ella soltaba leves sollozos, los que se intercalaban con su relato.
- Al punto – la apuró Víktor.
- Un día los encaré, les pedí que me dejaran tranquila... se los grité de hecho. Ellos me llevaron con él, fue el día más horrible de mi vida.
- ¿qué paso?
- Me dijo que si yo no les hacía daño, se los haría él...
- Oh, adivino que lo le respondiste – ironizó
- Víktor – le reclamó Brian. – No seas tan duro con ella.
- ¡Estas asquerosamente enamorado, Brian!
- Acepté el trato – habló Luz – si él les hacía daño sería peor al 300... Si lo hacía yo sería menos – escondió su cara en el hombro de Brian llorando. – si yo no hubiera aceptado, estarían muertos
- ¿Ves que no es como imaginas? – preguntó Brian
- De hecho, Brian es justo lo que yo pensaba que diría. Aparte, al fin y al cabo... igual les hace daño.
- ¡Pero es menos¡También amenazó a mi padre!
- Luz, sé que a ti, tú padre no te importa. Lo siento, Luz, pero yo ya les dije todo – dijo. Brian se colocó furioso y Luz rompió a llorar escandalosamente. Víktor no vio llegar el golpe que le dio Brian.
--
- Lo sé, profesora. ¿Puedo irme? – ella asintió. – Hasta mañana
- Hasta mañana, Potter. Y otra vez, buen ensayo. – James sonrió y salió de ahí. Tenía hambre. Seguramente la mayoría estaba en el Gran Comedor comiendo, pero a pesar de tener hambre tenía flojera. Algo muy raro en él. Se dirigió a las cocinas. Si, pasaría a buscar algo de comida y se iría a su habitación a comer. En las cocinas se encontró con Remus.
- ¿Qué tal, Lunático?
- Aquí, chocolateándome – respondió.
- ¿Ahogando las penas en chocolate? – Remus sonrió.
- Algo parecido – respondió. - ¿Y tú?
- Aquí, algo cansado por el musical, las practicas de Quidditch, tengo todos los deberes por hacer... ah, y besé a Lily.
- Y lo dices tan despreocupado – James rió levemente.
- Esta confundida, no quiere verme hasta no-se-cuando y no sé. Siento como si... ¡No siento nada! Pensé que el besarla sería increíble... creo que me equivoqué.
- James, estás loco por ella de hace años... No te entiendo.
- Menos yo, Remus. Ya no estoy tan seguro de lo que siento por ella.
- ¿qué harás si ella te quiere, James?
- No lo sé... Al parecer yo también estoy confundido.
- ¡No puedo creerlo! – exclamó. – Haz lo que quieras, James. Pero si le haces daño, las pagarás, no lo dudes
- Lo sé, Remus... Es por eso que te lo conté todo. No sé que hacer – hubo un silencio. – Dame un poco de ese chocolate.
- Esta bien... venga, hablemos esto entre merodeadores. Vamos con el resto y llevemos más chocolate – James asintió. Tomaron toneladas de chocolate, por no decir todo. Y salieron de las cocinas, de camino iban a hablando de tonteras. Hasta que escucharon discusiones.
- ¡NO TE METAS EN MI VIDA, LUNA¡NO TE IMPORTA!
- ¡CLARO QUE ME IMPORTA¡ERES MI AMIGA¡POR SUPUESTO QUE LO HAGO!
- ¡NO TIENES POR QUE¡PUES BASTARME SOLA¡NO NECESITO TU AYUDA, PARA NADA!
- ¡POR MERLÍN, LUZ!, NO TE CIERRES, DEJAME AYUDARTE, AMIGA
- LUNA... ¡QUE REMUS NO SE TE HAYA ACERCADO DESDE QUE SE BESARON NO ES MI CULPA!
- Oh, oh – susurró James. Fue solamente un susurro, pero las chicas lo oyeron perfectamente. Luna fue la primera en darse vuelta y su vista chocó con la de Remus.
- No tenías por que decir eso – le dijo Luna a Luz – Haz lo que quieras – salió corriendo. Remus fue tras ella. En ese pasillo sólo quedaron Luz y James.
- Mmm... ¿Hola? – dijo James.
Listo, aquí escuchando Dance Floor Anthem [Good Charlotte)
¿Que le pasará a James¿Cual será el plan de Susan para separar a su hermano de su novia¿De que hablaran Josh y Sam¿Que le pasa a Kate¿como estará Víktor luego del golpe¿Que hará Luz al saber que Víktor la entregó¿A que Brian no es una monada¿Que rayos es la A. ílicita?
Saludos a mi gente... Kawashiis, kili Black, Rochio Lovegood [alias zopenca rocío), Marion Coleridge y Sami-Marauder girl
Sean felices
Suerte y Turrones para todas/os
Jana Evans
