¡¡¡Hola gente!!! Ya estoy aquí otra vez. A ver…a ver que tenía yo que decir… Ah, sí:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PERDON!!!!!!!!!!!! Ya sé, ya se que he tardado muchísimo en actualizar, pero ni os imagináis los problemas que he tenido para conectarme a internet. De hecho, por primera vez pongo esta historia al día de la que escribo en el foro Bones porque no he sido capaz de conectarme :(

Dicho esto, paso a poneros un capi más. Espero que os guste.

Capítulo 10

Sandra Fawkes volvía a casa de haber estado haciendo los deberes en casa de su mejor amiga. Aquel dichoso trabajo les había ocupado más de la cuenta y ya estaba oscuro. Caminaba deprisa, porque aunque aquel barrio no fuera peligroso, nunca se sabía. Si tan sólo hubiera podido llevar el coche…Pero su madre lo necesitaba para llevar a su hermana pequeña a un cumpleaños.

"Vaya con mamá-pensaba Sandra.-Necesitamos otro coche, ya se lo he dicho pero ella siempre…"

Sandra interrumpió su pensamiento. Le había dado la sensación de que alguien la estaba mirando. Con un escalofrío, se dijo a sí misma que no pasaba nada, que su barrio era muy seguro. Aún así, aceleró el paso hasta casi correr. Después de 100 metros más ya veía su calle, podía ver incluso las luces encendidas del porche de su casa. Suspiró aliviada, había corrido bastante para llegar hasta allí, así que paró un momento para tomar aire. Y ese fue su error.

No lo vio venir. Sandra abrió mucho los ojos al sentir un golpe agudo en la nuca. No entendía lo que pasaba, sólo vio una figura oscura, una figura de sombras cernirse sobre ella y taparle la cabeza. Antes de perder totalmente el conocimiento, pudo oír una risa suave pero fría. Muy fría.

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¡¡¡Bip bip bip!!! ¡¡¡Bip bip bip!!! ¡¡¡Bip bip bip!!! ¡¡¡Bip bip bip!!!

Brennan abrió los ojos sobresaltada. Al darse cuenta de que tenía que despertarse, volvió a cerrar los ojos para intentar conservar al menos algo del sueño que había tenido aquella noche, pero no lo lograba. Lo único que sabía es que había sido bonito. Y que salía Booth. Sonrió al pensar de lo que probablemente había ido el sueño. A tientas, golpeó en su mesilla de noche hasta dar con el botón que apagaba el despertador. Con un último bostezo, se levantó de la cama para ir a la ducha. Sin siquiera abrir los ojos, puso el agua caliente y se metió debajo del chorro.

Ya más despierta gracias al agua, se paró a pensar en lo que había sucedido la noche pasada enfrente de su apartamento. Sonrió para sí al recordar la sensación que había tenido en los brazos de Booth. Se sentía segura. Y querida. Sonrió con más ganas al sentir realmente el afecto de Booth. Estaba enamorada, de eso seguro. La cuestión ahora era enfocarlo realmente, asimilarlo y pensar en cómo continuar. Aunque mil veces se había dicho a sí misma que su trabajo no sería igual y que su relación se perdería si fueran pareja, ahora su rápida mente ideaba mil modos de que aquello pudiera funcionar. Salió de la ducha y buscó la ropa que usaría ese día, riéndose al pensar en la cara que pondría Angela si pudiese leer su mente. Seguramente su amiga jamás habría imaginado que podía tener pensamientos como los que tenía ahora. ¿Qué sentía? Ilusión. Se sentía como una colegiala. Y Temperance Brennan nunca se había sentido como una colegiala, ni siquiera cuando lo era.

-Un momento, eso no tiene la más mínima lógica-se interrumpió Brennan a sí misma en voz alta.

Se quedó quieta un momento al darse cuenta de lo estúpido de la situación y volvió a reírse. Definitivamente estaba enamorada. Terminó de arreglarse pensando en lo bonito que iba a ser el día.

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¡¡¡Bip bip bip!!! ¡¡¡Bip bip bip!!! ¡¡¡Bip bip bip!!!

Booth se desperezó con una sonrisa. Había tenido un sueño precioso. Huesos y él perdidos en una casita al norte de Washington sin preocuparse de asesinatos, casos, papeleo y esqueletos. Sólo los dos. Juntos.

Sonrió y se metió a la ducha contento, tenía pensado ir a buscar a Temperance por sorpresa y llevársela a desayunar, antes incluso de ir al laboratorio. Así nadie les interrumpiría y tendrían tiempo para hablar y ponerse al día después de esas semanas "enfadados". Se le apareció en mente la imagen de Samantha, pero se dijo a sí mismo que había dejado suficientemente claro que ya no le pasaba nada, además, el asesino parecía haberse asustado. Ya no necesitaría ser protegida, así que el último obstáculo estaba salvado.

Mientras se vestía, llamaron a la puerta. Extrañado, se abrió camino entre el desorden reinante con cautela, pensando en quién demonios podía ser. Por un momento se le apareció en mente la idea de que podía ser Huesos por sorpresa y se le iluminó la cara. Pero no, Huesos jamás haría eso. Tenían que ser malas noticias, era demasiado temprano para que fueran buenas.

Se asomó por la mirilla y vio a un compañero suyo del FBI. Aún más alarmado abrió la puerta para encontrarse justo detrás del agente una muchacha a la que ya conocía que miraba a todas partes mitad contenta mitad asustada. En cuanto le vio, se le tiró a la cintura y le abrazó.

-¡¡Seeley!! He pasado mucho miedo sin ti, pensé que me iba a atrapar.-La chica lloraba mientras lo decía.

-Samantha…-dijo Booth sin saber qué decir e intentando retirarla. Miró al agente pidiendo una explicación.

-Lo siento agente Booth, sé que no quería hacerse cargo de nuevo de la protección de esta chica, pero el Asesino de la Balanza ha vuelto a actuar y esta chica debe quedar bajo custodia.

-Pero…asesino…otra vez… ¿qué?-Booth, desesperado, aún no reaccionaba. De momento, veía todos sus planes para esa mañana destruidos.

-Le prometo que la pasaremos a otra agente en cuanto podamos-aseguró el agente mientras se marchaba.

Y allí se quedó Booth, en la puerta, sin saber muy bien qué hacer y con Samantha mirándole con una sonrisa.

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Brennan se llevó una grata sorpresa al ver el SUV de su agente favorito esperándola en la puerta, no se lo esperaba, la verdad. Era cierto que la noche pasada habían vivido un momento mágico, pero no pensó que apareciera allí a la mañana siguiente. Bueno, mejor para ella que él estuviera ahí. Así podría verle y estar a su lado, como quería estar siempre.

Literalmente, corrió hacia el coche y se subió contenta, sin reparar en la cara sombría que traía Booth. Simplemente, estaba feliz.

-Buenos días Booth. ¿Cómo has pasado la noche?-preguntó Brennan animada.

-Bien hasta que ha llegado la mañana-respondió Booth con un enfado obvio.

Al principio Brennan se quedó confundida, ya que el primer pensamiento que le pasó por la cabeza fue el de que Booth no quería ir a buscarla y lo había hecho porque se sentía obligado. Su alegría se transformó en furia en cuestión de segundos.

-Mira, Agente Booth, si no quieres venir a buscarme, no tienes por qué hacerlo, se cuidar muy bien de mí misma-dijo Brennan enfadada.

Booth la miró sorprendido al ver el rumbo que había tomado el pensamiento de su compañera. ¿Cómo podía ella pensar que él no quería ir a buscarla o verla? ¡Si todo lo que había en su cabeza giraba en torno a Huesos! Pero antes de que pudiera explicarle la auténtica razón, otra persona se le adelantó.

-Ya le he dicho a Seeley que no hacía falta venir a buscarte, pero él se empeñó.-Brennan entornó los ojos al oír la conocida voz, muy suave pero sumamente irritante para ella. Lentamente se giró para verla.-Encima, me ha echado al asiento de atrás. Dice que es "tu" sitio, pero yo no he visto tu nombre por ninguna parte-continuó Samantha echando veneno pero sin quitar la sonrisa de la cara.

Antes de que Brennan pudiera contestarla como se merecía, se le adelantó Booth.

-Cállate, Samantha.-El tono cortante calló a Samantha de inmediato y sorprendió a Brennan, que se quedó mirando al agente. Booth no dijo nada más y siguió mirando ceñudo al frente sin hacer caso de la enfermera que empezaba a hacer un puchero como si fuera a llorar. ¿Quién se creía Samantha para hablarle a sí a alguien tan especial como Huesos?

Brennan mientras tanto estaba pensando en las razones que podía haber para que Samantha estuviera allí si parecía que Booth no quería que estuviese. Y la única que se le ocurría era el asesino de la balanza. ¿Acaso había vuelto a actuar?

-Booth…¿qué ha pasado?-preguntó Brennan

-El asesino…ha vuelto a aparecer-contestó Booth sin más.

Brennan se estremeció al oír el tono en que Booth dijo aquello. Algo le decía que esta vez no iba a ser como las anteriores.

Continuará…

Bueno, ¿qué os ha parecido? Quien pensara que me había olvidado de nuestro querido asesino estaba equivocado, vuelve y es para quedarse XD.

Muchísimas gracias a todos los que leeis esta historia, tanto los que dejais review como los que no, aunque también os digo que no os cuesta tanto mandarme uno y hacerme feliz como lo fui al ver que la historia llegó a los 50 XD.

Pues nada, saludos, espero que os haya gustado y nos vemos en el próximo cap :D