Y ahora es cuando al fin la inspiración llegó a Len *-* Hágase la luz mierda! xDDDDD Ya era hora que la inspiración llegara a mi :/ Aunque creo que fue mucha porque el capítulo quedó un poco más largo de lo normal, ojalá que siga para los capítulos siguientes! :D Espero que siiiii *-*


Aclaraciones: Si, si, si... Digimon no me pertenece. Ya lo sé. Bla, bla, bla...


Deseos De Cosas Imposibles

Capítulo 10: Ser Cupido


—¿Y hasta ahora te das cuenta?

Matt alzó sus cejas y movió su cabeza levemente mientras miraba fijamente a su amigo. —Debe ser una broma, ¿verdad?

—¿Por qué? Si te estoy diciendo la verdad. ¿Cómo no te habías dado cuenta de que estabas enamorado de Mimi?

El rubio suspiró resignado. ¿Cómo puede ser TAN imbécil…? —se preguntaba. —Y peor aún… ¿Cómo ESTE imbécil puede ser mi mejor amigo? —negó suavemente con su cabeza mientras se preguntaba quien era más imbécil, si Tai, o él mismo por ser amigo de aquel imbécil. ¿Acaso Tai se dará cuenta que es la persona con menos moral para decirme eso? Repentinamente recordó algo que debía comentarle a su inocente amigo.

—Ahora que lo recuerdo… Hay algo que tengo que contarte…

—¡Ay! Pareces una de esas señoras chismosas Matt.

—Oye tonto, es serio… Es sobre Tatsuya.

—Ya… ¿Y?

Qué lindo detalle. —comentó la castaña acercándose a Matt. —Se nota que a Sora le gustó mucho. —le sonrió.

¿Quieres comer algo? —tardó en preguntar. —Yo invito.

¡Genial! —Mimi miró a Sora, posiblemente para decirle que fueran a almorzar, pero la pelirroja se encontraba hablando por su celular. De igual forma se acercó a ella y le susurró. —Sora, iremos a almorzar, ¿vienes? —La pelirroja levantó su pulgar y realizó otra seña que Mimi interpretó como que iría luego.

Sora observó a todos los chicos salir de la sala de ensayo. Cuando por fin terminó su "tan agradable" conversación con uno de los editores de la revista, suspiró profundo para disponerse a salir de la habitación e ir al comedor donde se encontraban sus amigos. Se detuvo en seco y volteó lentamente al instrumento que se encontraba en medio de la sala: la batería… Ciertamente siempre le habían llamado la atención aquel instrumento, pero se imaginaba que con tantos tambores, bombos, platillos, pedales y cuánta cosa, se haría muy difícil aprender a tocarlo. Pero… Nunca era tarde para intentar ¿no? Se sentó en el asiento que poseía, se encontraba rodeada de tambores y platillos, y desde el suelo hasta la altura de sus rodillas se extendía un gran bombo. Temerosa, tomó las baquetas que se encontraban sobre uno de los tambores, y con la que sostenía su mano derecha golpeó suavemente uno de los tambores. Su expresión fue de sorpresa cuando escuchó el sonido que realizó. Escuchó una risa y rápidamente miró hacia la puerta.

Lo siento, no quise asustarte. —dijo Tatsuya sonriendo aún. Sora dejó las baquetas donde estaban anteriormente, se disponía a levantarse. —¿Te enseño?

Ella sonrió ampliamente. —¿De verdad?

Claro… —caminó hacia ella, situándose detrás de Sora —toma las baquetas. —Sora obedeció, y Tatsuya tomó entre sus manos las de Sora, guiando así sus movimientos.

Tocó al compás dos golpes suaves en los tambores y luego uno en el platillo, esto lo repitió ocho veces y luego comenzó a cantar: —Buddy you're a boy make a big noise. Playin' in the street gonna be a big man some day. You got mud on yo'face. You big disgrace. Kickin' your can all over the place. Singin' We will we will rock you.

Sora mordía su labio inferior para no dejar escapar una carcajada. En verdad se sentía como toda una baterista. Volteó hacia él, y una vez que los verdes ojos del chico miraron los suyos, le dedicó una linda sonrisa, cosa que él respondió también.

—Eso, viejo…

—O sea… que a… Tatsuya…

—Le gusta Sora. —completó Matt.

Tai miró al suelo fijamente y luego pasó su mirada por distintos puntos de la habitación, pensativo. —Lo ayudaré.

—¡¿Qué?

—Que lo voy a ayudar.

—¿Te volviste loco?

—Matt, Tatsuya es un buen tipo, además se nota que quiere mucho a Sora, y Sora necesita ser feliz. Además se verían bien juntos.

Por más que él trataba, no encontraba ni una pizca de resentimiento, rencor, dolor, tristeza, ironía o algún otro sentimiento que no fuera alegría por ambos, en las palabras de su amigo. —Oye, Tai… Tatsuya es mi amigo y todo. Pero tu eres mi mejor amigo… Y como mejor amigo es mi deber preguntarte algo tan serio como: ¡¿Qué mierda te pasa? —Tai frunció el ceño ante su acusación. —Es que no te entiendo. No logro entender como te puede importar tan poco… Y luego el imbécil que no se ha dado cuenta de las cosas soy yo, ¿verdad?

Matt tomó su mochila que se encontraba sobre la mesa siguiente a ellos, la puso sobre su hombro y caminó hacia la puerta de la biblioteca. Poco le importó que varios compañeros de la universidad lo miraran con cara de pocos amigos por haber alzado la voz dentro de la habitación. Él solo salió, dejando a Tai completamente atónito. Pocos segundos pasaron cuando las miradas de pocos amigos dirigidas hacia Matt, se redirigieron hacia él cuando sonó la alerta de mensaje de texto de su celular. Rápidamente abrió el mensaje cuyo remitente era Mimi: "Ponte de acuerdo con Sora para lo de cocina, ella sabe que hacer! Bye :)"

Sonrió. —La oportunidad perfecta para ser cupido.


—Mimi dijo que nos preocupáramos del postre y que ella se encargaba de todo lo demás. —le comentaba Sora mientras se tomaba el pelo en una corta cola de caballo. Miró a su amigo. —Te queda bien el verde pistacho. —le sonrió observando el delantal que él eligió usar.

—Si, búrlate mientras puedas.

—Sigo pensando que te quedaría mejor este. —señaló el que ella llevaba, con diseños de flores de diversos portes y fuertes colores.

—¡Ja! Chistosita.

Buscaron en internet la receta y preparación del postre que optó por realizar la castaña, Torta de panqueques con mermelada de durazno y canela. Sacaron y dejaron a mano sobre el mesón todo lo necesario para prepararlo.

Sora ladeó los labios mientras leía la receta en su notebook. —Dice que para que obtenga mayor volumen hay que echarle polvos de hornear… Échale los polvos. —le pidió sin pensar a su amigo, quien se encontraba revolviendo la mezcla.

—¡Sora!

—¿Qué?

—No es la hora ni el lugar Sora… Eres una sucia. Aunque tengo que admitir que la hora no importa mucho, y que me suena bastante tentador la idea de "echar polvos" aquí…

Sora rió. —No hablaba de eso, ¡hablaba de esto! —dijo mostrándole el frasco que contenía los polvos de hornear. Sacó una cucharada de éste.

—A mi no me engañas querida Sora, sé que te quito el sueño. —habló moviendo sus cejas.

—¡Cochino! —tapó su boca con su mano izquierda mientras que con la derecha sostenía la cuchara ahora vacía. —¡Perdón! —pidió al darse cuenta de que le había lanzado sin querer el contenido de la cuchara en la cara.

Tai tosió un poco y parpadeó un par de veces. —No, nada de perdón aquí. —dijo. Tomó un puñado pequeño de harina y se lo aventó a Sora en la cara y parte del pelo. Ella gritó. —¡Vendetta! —exclamó el moreno con el puño en alto. Su expresión cambió drásticamente cuando sintió algo frío en su nariz, Sora había hundido su dedo índice en la mezcla para los panqueques y le había manchado la nariz.

—No puede ser… ¡Esto no puede seguir así! Esta es una sociedad gobernada por el hombre y seguirá siéndolo. —bromeó tomando a Sora por cintura, acercándola a él mientras con la otra mano sacaba nuevamente un puñado de harina y lo levantaba a la altura del rostro de Sora mientras ella gritaba y reía nerviosa.

Tai poseía la mirada de un niño de 8 años que pretendía hacer alguna maldad, y hasta ese momento así era como lo veía y sentía en su mente… Hasta que se dio cuenta de la realidad. Él no era un niño de 8 años a punto de hacer alguna maldad, era más bien un universitario de 21 años, con las hormonas de un adolescente, con su mejor amiga, a quien hace bastante tiempo dejó de verla como tal, tomada de la cintura, ambos bastante cerca, ella con un tono rosa adornando sus mejillas, de tanto que reía, prefería pensar, y él con un puñado de harina por arrojarle en la cara a ella. Su sonrisa traviesa poco a poco fue desapareciendo para dar paso a un semblante lleno de preocupación y desentendimiento. Su mano lentamente fue bajando y con ello se fue soltando, provocando que la harina que sostenía fuese cayendo al piso. La risa de Sora ya no adornaba la habitación, su sonrisa también iba desapareciendo poco a poco y asimismo las manos de él fueron subiendo juntas hasta acariciar el rostro de la pelirroja, subieron un poco más hasta su cabello para apartar aquellos mechones que cubrían su rostro y dejarlos detrás de sus orejas para luego volver a sus mejillas. Lentamente fue acercando su rostro al de ella sin despegar su vista de los labios entreabiertos de Sora.

O sea… que a… Tatsuya…

Le gusta Sora. —completó Matt.

Lo ayudaré.

Se detuvo en seco, y con sus ojos completamente abiertos recordó que estaba ahí con dos misiones: Nº 1, preparar el postre que había elegido Mimi para el taller de cocina y Nº 2, Ser cupido entre Tatsuya y Sora. Se separó de su amiga dejándola totalmente atónita. Él carraspeaba y miraba para todos lados buscando como liberarse de aquella tensión que invadía el ambiente en ese momento. Rápidamente tomó un nuevo puñado de la harina que se encontraba sobre el mesón y se lo arrojó a Sora de lleno en la cara para luego verla con los ojos apretados a más no poder, su rostro volteado hacia su izquierda y blanco, lleno de harina. Ella sonrió levemente.

—Será mejor que vaya a lavarme la cara…

—Si, estás bastante fea. —le dijo esperando algún insulto de vuelta. Pero solo obtuvo una nueva sonrisa por parte de ella para luego emprender paso hacia el baño.

Él se quedó mirando hacia donde la pelirroja había caminado, entendiendo muy poco el porqué de su actitud. Por lo general Sora, ante cualquier comentario negativo, y sobre todo tratándose de Tai, a quién le rebatía todo lo que podía y era feliz cuando él se quedaba sin fundamentos para seguir reclamando, ella respondía con algo tan o más ofensivo… Pero éste no era el caso, la chica había recibido el peor insulto que se le pueda decir a una mujer según Mimi, ese, y decirle que estaba gorda significaban un pase liberado, todos los gastos pagados a la tierra de la indiferencia para una chica. Él le había dicho uno de esos insultos imperdonables para una mujer, y su mejor amiga no había hecho nada más que… ¿sonreírle? ¿Qué mujer en su sano juicio sonríe cuando alguien le dice que está fea? Él hubiese esperado algo como una bofetada, alguno de esos insultos típicos de Sora como "¿Y a caso tu no te haz mirado al espejo?" seguidos de su frecuente mirada escalofriante, o algo como eso… Pero… ¿Una sonrisa? Definitivamente aquí había algo mal…

No supo con exactitud cuando tiempo había estado divagando sobre el comportamiento poco usual de su amiga, y que, entre eso, se dedicó a ver videos divertidos en Youtube, porque los hombres y la cocina, para él eran como el agua y el aceite, pero teniendo un notebook cerca no podía ser tan malo, solo que no lo usó precisamente para seguir el postre que habían estado preparando… Qué aburrido…

Hizo click en un enlace donde salía un tipo gordo realizando un baile erótico al compás de "Careless Whisper" de George Michael. Soltó una carcajada, la que apaciguó con su mano derecha sobre su boca. —Sora se reirá mucho con esto… —pensó. Abrió sus ojos y pudo jurar que de la nada había aparecido una ampolleta sobre su cabeza y se había encendido automáticamente. Sabía la forma perfecta para animar a Sora, y de paso saber qué le ocurría.

Luego de descargar la canción de George Michael en su celular caminó hacia el baño, pero para su sorpresa la puerta se encontraba abierta, y en su interior no estaba su amiga. Nunca la vi salir… ¿Tan despistado soy para no haberlo notado? En seguida imaginó a Matt respondiendo aquella pregunta con un fuerte "¡Sí huevón, lo eres!". Suspiró. Si no estaba en el baño, ni en algún lugar visible para él, seguramente debería estar en su habitación. Emprendió el camino hacia la habitación de la pelirroja, encontrándose con la puerta cerrada de ésta. Sonrió. —Te encontré Sorita… —pensó. Tocó suavemente la puerta, y sin obtener respuesta alguna decidió abrir.

Las cortinas del inmenso ventanal de la habitación se encontraban cerrados, dando la impresión que si fuese de noche dentro del cuarto. Sora se encontraba acostada boca abajo en su cama, apoyando su frente en sus brazos cruzados y de paso, ocultando su rostro en estos.

—Sorita… —dijo tímidamente el moreno.

Sora sonrió aún sin moverse. Sorita… Sabe que hizo algo malo, pero no tiene idea de lo que es… —lentamente se sentó en su cama, quedando frente al moreno. —¿Si? —preguntó insinuante. Él sonrió, con su típica sonrisa de disculpas.

—Me di cuenta de algo…

Suspiró. —¿De qué?

—De que… No te di tu regalo de cumpleaños. —La pelirroja alzó una ceja.

—Tai, no tienes que darme nada… En serio. —sonrió haciendo un ademán de levantarse de la cama.

—¡No! Quédate ahí. —la detuvo.

—Pero Tai… Tenemos que hacer la torta de panqueques o Mimi nos matará. Y con 21 años recién cumplidos quiero mantenerme viva, en serio.

—No pasará nada… —calmó él. —Además, estoy seguro que será el mejor regalo que te hayan dado.

Sora ladeó sus labios con duda… Si será el mejor regalo que me hayan dado… ¿Eso querrá decir que Tai no es tan buen amigo? —pensó ella haciendo alusión a un comercial sobre una cerveza que había visto hace poco y que decía "Mientras peor es el regalo, mejor es el amigo". —Quizás ellos estén equivocados… —concluyó finalmente. Vio como Tai desbloqueaba su celular y buscaba algo. Reconoció por aquella gran sonrisa en su rostro que ya había encontrado lo que necesitaba, y dejó el celular en una de las orillas de su cama.

—Prepárate Sora.

Sora volvió a alzar una ceja sin entender nada. Tai tocó la pantalla táctil de su celular, y en cuanto comenzó a sonar un saxofón por medio del móvil supo exactamente qué canción era. Sonrió mientras negaba suavemente sin quitar la vista del celular, pero su sonrisa se amplió aún más cuando vio como Tai, moviéndose al compás de los acordes, se iba quitando el delantal que había estado usando para cocinar para luego arrojarlo al suelo y luego cruzaba sus brazos sobre su abdomen, tomaba el borde de su camiseta con ambas manos y conforme seguía la música tiraba de ella hacia arriba.

No necesitó más para saber cual sería el regalo de su amigo. Se cubrió la cara y se echó hacia atrás sobre su cama.

—Ajá… Sólo la playera y ya te dejé loca, ¿no? —dijo Tai tirándose flores a sí mismo. —¿Sora? —habló al notar que ella temblaba.

Ella no resistió más y soltó una fuerte carcajada mientras lo señalaba —¡El comercial de la cerveza tenía razón! —decía sin dejar de reír. —Es el peor regalo de la vida… ¡Y tú eres el mejor amigo del mundo Tai!

Él ladeó su cabeza no entendiendo nada… ¿cerveza? ¿De qué cerveza estaba hablando su loca amiga? Por lo demás, sabía que su "regalo" la iba a alegrar, pero no era la idea que se alegrara tanto, al punto de burlarse de él. Observó atento como Sora se retorcía sobre su cama, rodeando su estómago con ambas manos mientras seguía riendo a carcajadas y gritaba: "¡Mi estómago, mi estómago!"

—¡Me duele! —gritó entre risas. —¡Ay, mi estómago!" —pero por más que lo intentaba no podía parar de reír.

Tai bufó, y ya harto de que Sora se riera, no con él, sino A COSTA de él, se subió a la cama y gateó hasta su amiga, tomó sus muñecas entre sus manos, poniéndolas a ambos lados de su cabeza. —¡Quieta! —le ordenó a Sora, pero ella seguía riendo, ahora no a carcajadas… Era un avance ¿no? Ella mantenía sus ojos cerrados mientras reía, y mediante los fue abriendo, su sonrisa fue desapareciendo poco a poco. Tai por fin entendió en la situación que se encontraba… Sora, acostada sobre la cama. Él, literalmente sobre ella, sujetando sus manos e increíblemente cerca de sus labios… Increíblemente cada vez MÁS CERCA de sus labios. Podía sentir la respiración de Sora chocar contra su rostro y mezclándose con la suya, y ya cuando faltaban escasos milímetros para rozar sus labios recordó que él tenía una misión, la de ser Cupido y ayudar a Tatsuya para estar con Sora, porque a él le gustaba y Sora merecía ser feliz.

No tuvo tiempo para pensar siquiera en separarse de Sora y volver a cocinar el maldito pastel cuando sintió los labios de Sora sobre los suyos, cerró los ojos automáticamente al momento de besarla.

Y por Dios que se sentía bien… La estaba besando… La besaba de nuevo después de unos largos 4 años sin sus labios, sin sentir aquellas caricias en el pelo que le brindaba ella en ese momento, sin sentir la suave piel de sus mejillas bajo sus pulgares. Sin duda era la mejor sensación del mundo… ¿En qué mierda estaba pensando cuando le dije que termináramos? —se preguntaba a si mismo el moreno intensificando aún más el beso. De pronto ya no sintió más los dedos de Sora acariciar su cabello y como sus labios se separaban levemente.

—Tai… —intentó hablar la pelirroja, pero sin éxito porque Tai la había vuelto a besar. Posó ambas manos sobre su pecho en un intento de separarlo un poco más. —Tai, esto está mal… —dijo tratando de regular su respiración.

—No importa. —dijo él volviéndola a besar. Bajó su mano derecha desde su mejilla hasta su espalda, acariciando su cuerpo en aquel recorrido. No quería dejar de besarla, quería sentirla cerca de él, y recuperar aquellos cuatro años que había estado sin ella.

Buscó en su interior, y sacando todas las fuerzas del mundo logró con gran esfuerzo escapar de debajo del cuerpo de Tai y levantarse de la cama. Tapó su rostro con ambas manos, para luego pasarlas sobre su cabello y finalmente dejarlas en su cuello. Volteó a ver a Tai, quien permanecía sentado en la cama viéndola. Ella lo miró detenidamente a los ojos, transmitiéndole con la mirada lo que sentía… Confusión.

—Sora, perdóname.

—No… No importa. —le sonrió.

Él suspiró. —Eres la mejor. —le dijo viéndola a los ojos.

—Gracias…

—¿Gracias por qué? ¿Por ser la mejor? —preguntó él. —Eso no se agradece…

—No… —sonrió. —Gracias por recordarme los hermosos tres meses que estuvimos juntos.

La sonrisa en el rostro de Tai se esfumó rápidamente. ¿Estaba siendo sarcástica a caso…? No. Al contrario… Estaba siendo muy sincera. Lo podía ver en su mirada y su dulce sonrisa.

—¿Vamos? —le preguntó. Después de todo, tenían que terminar esa torta si querían permanecer con vida.

—Si…

Fue lo único que contestó él. Cupido… ¡Já! Era un PÉSIMO Cupido…


Holiwi *-* Así me saludaba con una amiga en la media :B Era chistoso xD En fin, partiré haciendo una aclaración. NO era mi intensión hacerle propaganda a la cerveza del gatito surfer xD aunque es bastante rica :9 pero eso del comercial de la cerveza salió porque justo cuando ya había escrito "—Además, estoy seguro que será el mejor regalo que te hayan dado." salió el comercial xD y pensé "Si Tai le dará el mejor regalo... Quiere decir que no es tan buen amigo?" xD Así que por eso salió... En todo caso me gusta la Becker! ;D Yo tomo Becker cuando voy a carretear con mis amigos *-* Lo cual ya no es muy frecuente u.u *la patean porque a nadie le importa* xD Lyls tiene la culpa, ella me pegó los "*la patean por...*"

Siguiendo con las notitas... Descubrimos que Tai es pésimo cupido... que como cupido de muere de hambre. POOOOOOBRE Tai xD mejor que se dedique a hacer feliz a Sora *-* cierto? Wiii! :D Perdona Roww, este capítulo no tiene nada de Mimato... bueno, solo un 0,1% es en teoría Mimato, pero habla de los sentimientos de Matt xD que ya los supimos en el capítulo anterior xDDD Así que la gente que espera Mimato... Lo siento u.u el capítulo me salió 99,9% Taiora *-* Y me siento feliz por ello! :D Taiora al fin! :D Necesitaba darme a mi misma una fuerte dosis de Taiora :3 Y muchas gracias Norita por darme un poquito de Taiora hoy en el epílogo de "Recuerdos" *-* LO AMEEEEEEE! Muchas gracias :3

Saluditoooooos! :D A sayitta-hinamori, Faty Takenouchii No, Tai no piensa xD Pero por eso lo amamos! *-* Por ser impulsivo y hacer las cosas que siente en el momento :D Como ahoraaaaa *-*!, cecishida Perdónalo! Porque seguirá de inmoral :L xD, Shio S R Ahora Tai le dio su verdadero regalito improvisado xD Y a Sora le gustó... Le gustó tanto que se mató de la risa xDDD, STEFI07 Mira como le va al rival de Tai xD Hasta ahora está en desventaja D:, Puchiskoooo! *-* (x2) xD Yegua no más! JUM! "supongo que esa igualada de Ayako morirá cruelmente más adelante verdad ¬¬? mina culiá fea ):" Ayy Meny, me haces tanto reír :') Es por eso que AMO tus RR *-*, Vaanity malvada :'( te cambiaste el nombre justo cuando me acostumbré a decirte Suuuun!, ahora te tendré que decir Vaaaan! xDD Qué triste lo de Amy u.u y yo caché súper tarde eso, pero me dio penita D': Y no te preocupes... Llegará el Chibi Matt xD pero a su tiempo :B, ccs shaoran Li hace tiempo que no me escribías! *-* No, no se casarán todavía xD Tienes esperanzas! y Laaaaaau! *-* Entiende niña, no eres mala! :D Estás ocupada con tu tesis y está bien! El fic no se irá a ningún lado! así que haz tus cosas tranquila no más :) :*

Y saluditos también para mi yegua fea de la Pía (FrancaisBaiser) que la muy yegua no se dignó en dejarme un RR pero igual no más la pongo porque la amo a mi mejor amiga *-* (L) y a Roww *-* que está sin internet la pobre D: Pero ya llegará! *-* Como le dije a Lau, el fic no se irá a ningún lado! :D A menos que cierren FF y cagamos todos x_x! D:

Shaa! Media nota x.x moriré! Y aún me queda algo muy importante que decir! :D Feliz 1/8 a TODOOOOOOS! *-* No saben o no se acuerdan qué es el 1/8? 1º de Agosto? de 1999? Cuando los niñitos tan lindos con los que nosotrs jugamos para escribir las fantásticas historias que creamos fueron al digimundo por primera vez y empezó todo! *-* xD Lo siento, estoy rayada :B Además es el aniversario de mis queridas Neko Kawaii! :3 Felicidades a todo el mundo *.* Aunque aquí ya no es 1/8 u.u ya es 2/8, pero la intensión es lo que cuenta *w* Así que eso xD

Ya y eso no más :) Disfrútenlo, gócenlo, ámenlo 1313! xDDD

Nos leemos en el próximo capítulo! :D


*Len~