Capítulo 10: Dulce... no... amarga venganza

-Ten mí comida… y la de Sasha

-Un momento, yo no dije que le daría mi comida, Mikasa… espera… oye… -muy tarde

-Pobre Alice, también toma esto

-Ya Krista, ¿no crees qué es demasiado?

-¡No Ymir! Lleva cuatro días sin comer, esto es poco

-Como digas

-Gra…cias…pos esto…chií…cos –No dejé de comer para decir eso. De hecho, creo que no había dejado de comer hace varios minutos, de vez en cuando respiraba solo para no morir y seguir comiendo. Recuerdo el día que me salté el desayuno, sufrí bastante… ¿pero no comer en cuatro días? Fue una tortura sin nombre. Estuve varias veces a punto de perder el conocimiento, pero eso no es nada comparado al dolor que sentía. Mágicamente el olor de la cocina llegaba a las habitaciones, las frutas de los árboles caían maduras y listas para comerse a mis pies. Levi se sumó a mi tortura paseándose de aquí para allá con una taza de café y un panecillo casi todos los días. Evidentemente esto solo hizo que mis ganas de querer asesinarlo crecieran. Pero no… él no puede morir, sería muy poco sufrimiento. Necesitaba pensar en un plan lo suficientemente maligno para superar su ingenio. En estos momentos, hay dos mini Alices en mis hombros… una me dice que lo asesine… esa debe ser la que tiene alitas de ángel. La otra me dice, secuéstralo, amárralo, amordázalo, llena de polvo la habitación y bébete todo el café del mundo frente a él.

¿Café?…

Un aura maligna brotó de mí, junto a una sonrisa (a lo Jeff de Killer)

-¿Alice? – Las únicas que no se escondieron debajo de la mesa fueron Mikasa y Mina.

-Chicas… ¿me ayudarían?

-¿Con qué?

-Se los digo después… -tomo los brazos de ambas y salgo corriendo del comedor, creo que después de esos quince platos de comida he recuperado parte de mi fuerza.

-¿Para qué nos necesitas? –Mina parecía más interesada que Mikasa

-El instructor no me hubiera castigado si no fuera por Levi, así que necesito cobrar venganza.

-¿Qué tiene que ver Levi-Heichou con todo esto?

-Es una larga historia Mina

-Cuando te descubrieron, estabas con él ¿verdad? –el sonrojo en mis mejillas me frustra y golpeo la pared con mi puño haciendo un pequeño agujero

-¿¡QUEEEEEEE!? …. ¿Eso es cierto Alice?

-Si Mina.

-¿Y qué tiene que ver él? Es tu responsabilidad –claro que lo es… y ahora que lo pienso esto es lo más infantil que he hecho…

-Lo sé, pero él sabía que esto pasaría… y de alguna forma, él sabía el momento en que encontraría con el instructor…

-No entiendo –Mina ladeo la cabeza. Creo que no estoy justificada

-Conmigo no cuentes, te meterás en más problemas –Mikasa se fue en dirección a Eren, quien venía saliendo del comedor.

-Esto no me inspira mucha confianza Alice ¿qué quieres decir con venganza?... además… ¡SI NO QUITAS ESA JODIDA MIRADA SINIESTRA DE TU ROSTRO NO TE AYUDARÉ!

-Lo siento. Será mejor que te explique todo.

Luego de una larga… laaaarga charla con Mina creo que conseguí lo que quería.

-No me esperaba todo esto Alice… realmente pensé que había algo entre tú y Marco… no me imaginé que tú y el heichou… ¡Oh no! Pobre Marco –recién vuelvo a pensar en eso, lo que no me hace sentir del todo bien.

-Sin duda tengo que solucionar ese problema, pero primero ayúdame por favor Mina.

-Está bien… dime que planeas. Conociéndote, debes querer enterrarle una de tus cuchillas.

-Y no te equivocas, pero llegué a la conclusión de que eso es lógicamente imposible. Además eso no sería un problema para el "gran Levi". Debemos hacer algo que le duela… atacar su punto débil.

-¿Tiene punto débil? –Claro que sí. Todo humano tiene uno, y aunque muchos creían que Levi no lo era, yo conocía parte de su pasado, y una que otra cosa interesante que Hanji me había revelado. Pero no lo odiaba como para tocar esos puntos débiles… solo pretendía una pequeña venganza en contra de mi amado capitán.

-El café…

-¿café?

-Levi es un amante del café, casi tanto como de la limpieza –no, creo que nunca tanto –sé que puede soportar uno o dos días sin él. Si el café de todo el lugar desaparece, tardarán al menos una semana en traer más.

-¿Cómo piensas hacer eso sin llevarte un nuevo castigo? Está vez serán dos semanas de ayuno

-Valdría la pena…

-Estás loca.

-Vamos Mina, no seas cobarde ¿me ayudarás? –agacha la cabeza resignada

-Creo que yo estoy más loca por ayudarte a hacer esta estupidez. ¡Pero que quede claro!... si nos descubren diré que todo esto era tu plan y que amenazaste con matarme a mí y a toda mi familia.

-Estás exagerando, no nos descubrirán. –Sonrío satisfecha. Ahora solo hay que poner en marcha el plan "torturar a Levi"

Me llevó toda la tarde idear un plan. No era fácil eliminar todo el café sin ser descubiertas. La única manera más disimilada que se me ocurría era durante la noche. Claro que el instructor no se dormía hasta tarde, y Levi acostumbraba a ir por una taza de café en las noches para continuar con el papeleo. Aquí es donde entraba Mina. Librarse del instructor era más fácil de lo que parecía… es solo que la otra noche Levi me jugo una mala pasada. Él no era un problema… el verdadero problema era esa maldita sombra silenciosa…

Terminada la cena, todos se dirigieron a las habitaciones, excepto yo, que me ofrecí voluntaria para ayudar en la cocina.

Ya había hecho esto antes, así que sabía muy bien en que despensa guardaban las reservas de café. El que estaba en la cocina no podría tocarlo con tantas personas mirando, pero la despensa estaba algo más aislado. Del resto se encargaría Mina.

-Ya terminé de lavar estos platos… ¿necesita que ordene la despensa, señora Gladys?

-La verdad es que si, muchas gracias por tu ayuda Alice –ahora me siento culpable

-No me lo agradezca –enserio no agradezca, esto solo es parte de un plan maligno. Me dirijo a la despensa que contiene el gran botín. Y ahí estaba, esos amargos granos que esperaban ser robados por mí. No era tanto como pensaba, solo tres bolsas medianas. Las metí dentro de un gran saco que contenía la basura, sin antes dejarme algunos granos para mí.

-Ya está. Sacaré la basura

-Gracias jovencita, ya puedes ir a la cama

-¡Hai! –me fui llena de entusiasmo; ya tenía la mitad del tesoro, así que solo faltaba el café de la cocina, de eso se encargaría Mina. El lugar de encuentro eran los baños de mujeres.

-Te tardaste

-Lento pero seguro

-¿Lo lograste?

-Claro… el café está en la basura listo para ser llevado junto con los demás desechos muy lejos de aquí. Solo queda el que está en la cocina. Es un pequeño recipiente blanco, está junto a los saleros.

-Bien… ve a distraer a tu enamorado –le hago una mueca de disgusto y me dirijo a la oficina de Levi… no había pensado que le diría, así que en el camino invento algo.

Golpeo la puerta…

-Adelante –con su usual tono amargado… con razón le gusta el café con casi nada de azúcar.

-Buenas noches… heichou

-Te encantan los castigos, ¿verdad?

-No seas así, solo quería verte

-Pensé que me odiabas, como decidiste no hablarme en estos días

-Por favor, eso ya quedó en el pasado… ¿odiarte por eso? No seas ridículo –se me escapa una risa nerviosa. Levi se acerca silencioso a mí, sin dejar de observarme de pies a cabeza, hasta que nuestros rostros quedan a solo milímetros.

-Hueles a… café… -Mierda… el café que guarde en el bolsillo, olvidé guardarlo en mi habitación.

-Ah… debe ser… porque… -vamos inventa algo luego –porque… -Levi levantó una ceja poniéndome más nerviosa –porque me quedé ayudando en la cocina y derrame café en mi ropa por accidente.

-Ya veo… pensaba ir por un poco ahora… si quieres espera aquí – No espera… maldición… Mina está…

-¡Espera Levi! –traté de parecer calmada, pero era difícil. –Puedo ir yo por el café

-No, quédate aquí, no sabes cómo me gusta el café, solo dejo que Petra lo prepare por mí.

-¿Petra?

-Es una de mis subordinadas

-Ya veo -¿en qué estaba? Ah claro… ¡impidiendo que Levi salga! Pero ya iba en el pasillo.

-¡Heichou espere! –Se gira y aprovecho para colgarme en su cuello y darle un beso desesperado, el cual es correspondido por algunos segundos…

-Aquí pueden vernos, no seas idiota

-Perdón… -Tomo mí rostro y me mira a los ojos.

-No tardaré, espérame en la oficina, es una orden

-Sí, heichou… -se acabó… todo el café desperdiciado para nada. Al menos tenía el que estaba en mi bolsillo. Creo que lo prepararé y me sentaré a esperar mi muerte. En la oficina de Levi había una pequeña cocinilla, la utilicé para preparar los granos. También había un recipiente con azúcar, y como no era de extrañar, estaba casi lleno. No sé cómo soporta la amargura del café. Yo lo prefiero con mucha, mucha azúcar. Cuando el café está listo, lo sirvo en una pequeña taza y le agrego una, dos, tres, cuatro, cinco, seis…quince cucharadas de azúcar.

-¡Delicioso! -¿Qué será de Mina? ¿La habrá encontrado Levi? ¿Ya estará muerta?... preguntas como esa surgían en mi cabeza, cuando siento la manilla de la puerta.

-Oi Alice, no sabes dónde está el… -Se queda mirando la taza en mis manos sin decir una palabra por algunos segundos. Al parecer Mina lo logró a tiempo, pero se suponía que si el plan resultaba, ahora yo debería estar huyendo de la escena del crimen.

-Levi, creo que se… acabó el café… y esto… es lo último –Me apresuro a tomar toda la taza soportando lo caliente que estaba –era lo último. Me sigue mirando como uniendo cabos sueltos, y una aterradora sombra cae desde su frente a sus ojos. Esa debe ser la señal para desaparecer de la faz de la tierra.

-¿Esta es tu venganza, Alice? –si podríamos decir que sí. Se acerca lentamente con su mirada sombría. Sus ojos desprendían cierto brillo de locura, como Hanji, cuando habla sobre titanes y su anatomía. Esto se ve mal… debería correr, pero ¿por dónde? Levi esta obstaculizando mi salida por la puerta… y si me giro a la ventana… ¡no olvídalo! Él aprovechará esas milésimas de segundos para acuchillarte por la espalda. Asúmelo, estás bien jodida. Al menos sé que valió la pena

-Levi, ¿por qué no nos sentamos a hablar como gente civilizada? –Una sonrisa surge en sus labios y un aura maligna rodea todo su cuerpo… Levi sonrió… ¿sonrió? ¡LEVI SONRIÓ! Y ha sido lo más escalofriante que he visto en toda mi vida. Esto no es bueno, a la mierda la lógica, a correr se ha dicho.

Con todas mis fuerzas me levanto y corro a la puerta pasando por el lado de Levi, pero él sujeta mi brazo. Me desespero y comienzo a jalar hasta que mi chaqueta se sale y queda en sus manos. Salgo de la oficina con una velocidad que no sabía que tenía. En unos segundos estoy cruzando el campo de entrenamiento y veo a Mina a lo lejos. Cuando estoy a su lado agarro brazo y continúo corriendo mientras la arrastro conmigo.

-¿Qué pasó Alice?

-El plan salió perfecto

-¿Y por qué corres entonces?

-Porque sabe que yo lo hice.

-¡ ¿QUEEEE?! ¿Y también sabe que te ayudé?

-No, así que mejor apresúrate –aún siento su aura maligna tras nosotras. Llegamos a las habitaciones, entramos y cerramos la puerta exagerada y sonoramente despertando a casi todas las chicas.

-¿Qué demonios creen que hacen?

-Lo siento… Mikasa –le respondo jadeando

-Uhh… ¿ya es hora del desayuno?

-No Sasha, vuelve a dormir

-Hai –se escucha un ronquido

-¿Están bien?

-Si Krista, no te preocupes, mañana hablamos. –Mina se hecha en su cama y se hace la dormida. Trato de imitarla pero Mikasa agarra una de mis coletas.

-¿Dónde está tu chaqueta? –Lo había olvidado

-Mi cacheta… debo haberla olvidado en el campo de entrenamiento o en el comedor… mañana la buscaré… buenas noches Mikasa. Me apresuro a cubrirme con las sabanas y finjo un ronquido.

Mañana será un largo día…

Me divertí mucho escribiendo este capítulo :D espero que les guste... la verdad no tengo idea si lo que bebe Levi es té o café y tampoco se si lo adora tanto, pero necesitaba una venganza no tan cruel n_n'... no duden en dejar sus reviews! me hacen muy feliz... no importa si es una opinion, crítica o cualquier tipo de comentario... aunque sin groserías por favor n_n'

gracias por leer! SAYONARA! :D

patyto35: pensé que ya te habías aburrido de mi fic n_n' ... yo tampoco supero la muerte de Marco u.u

Eliza20: me alegra que puedas entretenerte con este humilde fic :'))

NenucaV: ajajajaj muchas gracias, que hermoso que te guste mi historia... la verdad nunca pensé en hacer cómico este fic, pero algo de humor no está mal.. gracias por leer :D