A/N: Bien, como les dije en la actualización pasada iba a publicar este capítulo... un día antes. XD Bien, pues seguimos con la reaparición de Booth en el Jeffersonian, ahora vienen algunos momentos de tensión para el agente. En la próxima semana, el reencuentro de Booth y Brennan.

CAPÍTULO 10

-Oye Hodgins, ¿Has visto a Bones?

-Oh… por… Dios… - dice Hodgins dando media vuelta para ver al agente Booth de carne y hueso, parado justo en medio de la plataforma – esto tiene que ser una broma…

-No sé de que hablas, Chico Insecto – dice Booth de manera sarcástica y aun con el rostro lleno de expectativa por saber el paradero de su compañera.

Hodgins no puede aguantar más las ganas de borrarle esa estúpida sonrisa del rostro del agente, así que hace eso exactamente y le dirige un puñetazo directo al mentón izquierdo lo cual hace tambalear a Booth y lo hace caer sentado al suelo.

-Bien, a qué se debe tan calurosa bienvenida? – dice Booth de manera socarrona, sobándose el mentón mientras Wendell lo ayuda a levantarse.

-¿Estás hablando en serio? - dice Hodgins intentando contener las ganas de golpear de nuevo al agente - ¿Acaso tienes idea de todo lo que ha pasado desde que te fuiste a Londres?

-Sigo sin entender de qué hablas, Hodgins… -dice Booth aún adolorido por el golpe.

-¡¿Qué está pasando aquí? – se oye la voz de Cam quien está subiendo la plataforma visiblemente enojada por la actitud del entomólogo -¡¿Estás bien?!

-Sí, estoy bien, he recibido golpes peores… - responde Booth acomodándose la quijada.

-Ahora no, Seeley, estoy hablando con Hodgins… - dice Cam quien sigue viendo al doctor, pero justo en ese momento su cerebro finalmente hace todas las conexiones de con quien está hablando ahora -¿Seeley? ¿En verdad eres tú? –dice Cam viendo al agente, totalmente anonadada por la presencia del agente en Washington.

-No me llames Seeley, Camille – comienza Booth el típico juego con una sonrisa.

-¡No me llames Camille! –corresponde la forense con ira mientras cachetea a su amigo en el mismo lugar donde lo golpeó Hodgins -¡Seeley, eres un idiota! ¿Sabes por todo lo que hemos pasado estas semanas?

-Eso me han dicho- dice el agente, visiblemente sorprendido por la actitud de su vieja amiga – pero por favor, ¿puedes decirme en donde está Bones y por qué todos me ven como si quisieran quemarme vivo?

-Seeley, si quieres ver de nuevo a la Dra. Brennan, será mejor que comiences a dar explicaciones… - dice la forense sacando la carta donde anunciaban la renuncia de Booth y aventándosela al agente - ¿Por qué nos vienes de un día para otro con esto y luego apareces como si nada?

-Camille… esto… - dice Booth leyendo la nota -¿Cuándo les entregaron esto?

-¡Hace más de una semana!

-Demonios, ya sabía que no tenía que confiar en los de administración… -maldice Booth mientras jura mentalmente de darles un escarmiento a los oficinistas en cuanto entre al Edgar Hoover.

-¿De qué demonios estás hablando, Seeley?

-¡Esta carta debió de haber sido entregada hace un mes, después de que me fui a Inglaterra!

-Seeley, eres un tonto, - dice la forense acercándose al agente para darle una nueva cachetada - ¿Acaso no aprendiste nada de la ves que te "mataron"? ¿Acaso sabes todo lo que sufrimos al leer esto? ¿Acaso sabes lo que sufrió Brennan?

-¡Seeley Joseph Booth, tienes una tremenda suerte de que no esté allá mismo para patearte el trasero por ser un idiota! – se oye la voz de Ángela desde el teléfono de Hodgins, antes de que Booth pudiera contestar a las preguntas de Cam,

-¿Alguien podría decirme de una buena vez qué está pasando antes de que me maten?

-¡Seeley! ¡¿Por qué saliste corriendo?! ¡¿Por qué te fuiste a Inglaterra?! ¡¿Por qué regresaste sin avisar?! ¡¿Por qué no fuiste lo suficientemente hombre para hacerte cargo de Brennan?! ¡¿O acaso todo de lo que presumes solo es una fachada?!

-¡Yo no estaba escapando de nada, Ángela! – grita Booth al teléfono cuando finalmente se cansa de los alegatos de la artista -¡Me fui a Inglaterra porque Rebecca y Parker se mudaron allá y necesitaban a alguien que les ayudara con la mudanza! ¡Yo no escapé de Brennan, más bien fue ella la que salió corriendo de mi apartamento después de decirme que estaba embarazada! ¿Le preguntaste al menos si ya sabía que estaba embarazada, Ángela? – dice el agente sacando todo lo que tenía guardado desde que todo este pleito empezó. Al terminar básicamente todo el laboratorio se quedó en absoluto silencio, incluso se podría escuchar el sonido de un alfiler cayendo en una de las mesas de análisis.

-Seeley… - dice Cam sorprendida por lo que Booth acaba de decir, intenta ponerle una mano sobre el hombro pero este la rechaza ya que justo en ese momento Booth cae en la cuenta de por qué Hodgins llamaría a Ángela en una situación así.

-Brennan está contigo, ¿cierto?

-Así es Booth, y para tu información ella está llorando ahora – dice Ángela con total seriedad – así que si en verdad quieres volver a verla será mejor que me des una buena razón…

-Ángela… quiero hablar con ella, les explicaré todo en cuanto regresen, pero por favor… déjame hablar con ella primero.

-Estamos en Inglaterra, Booth, estaremos de regreso en DC mañana a primera hora- Ángela hace una pausa para que Booth asimile la información- Solo tendrás una oportunidad, Booth, no la desperdicies…

Dicho esto, Ángela termina la llamada mientras todo el laboratorio mira hacia Booth como si hubiera matado a alguien. Él sabe que ya no tiene ninguna razón para quedarse en el laboratorio por ahora, así que decide caminar en silencio hasta el estacionamiento para así así hacer lo siguiente en la agenda: ir con Cullen para informarle de su regreso a su puesto en el FBI.

MEDIA HORA DESPUÉS, EDIFICIO J. EDGAR HOOVER

-Subdirector Cullen, el Agente Seeley Booth viene a buscarlo – dice la voz de la asistente de Cullen desde el intercomunicador.

-Déjalo pasar, Clarisse, lo estoy esperando… - responde el director a su asistente mientras da media vuelta hacia la ventana de su oficina y sin ver hacia ningún lugar en particular – tome asiento, Agente Booth.

-Sam… digo, Director Cullen, creo que ya sabe la razón por la que estoy aquí… - dice Booth con seriedad antes su jefe, si bien su rostro está impasible, sus ojos están llenos de enojo y decepción.

-Agente Booth, sé la razón por la que ha venido a mi oficina hoy, pero surgieron algunos inconvenientes… - dice Cullen tomando un archivo de su escritorio y comenzando a revisar las hojas – la Dra. Saroyan ya me ha informado de todo lo que pasó hace unos momentos en el Jeffersonian.

-Señor, yo…

-¡Esto es un asunto grave, Agente Booth! – dice Cullen alzando la voz más de lo necesario - ¡Tiene suerte de que nada de esto haya salido a la luz pública y que en el buró no haya más que simples especulaciones acerca de ustedes dos!

-Señor…

-Déjeme terminar, Agente Booth – dice Cullen regresando a su asiento y dándole una hoja al Agente – sé que nadie del laboratorio quiso explicarle la situación, pero ahora entiendo las razones por las cuales la Dra. Saroyan me pidió que lo hiciera yo…

-Señor, esto es…

-Esos son los papeles de descargo de la Dra. Brennan de cuando fue internada en el hospital hace una semana – dice Cullen de manera calmada mientras observa a su mejor agente leyendo con estupefacción el archivo.

-Bones… - susurra Booth intentando contener las lágrimas, pero falla terriblemente – …lo siento.

-Cómo verá Agente Booth – dice Cullen tras unos minutos de silencio hasta que Booth vuelve a dirigirle la mirada a su jefe – todo salió bien y la Dra. Brennan está en perfectas condiciones e incluso ha vuelto a trabajar hace dos días, aunque tengo entendido que tuvo que viajar de improviso a Inglaterra… – dice con una sonrisa para su subordinado.

-¿Y qué hará entonces, Señor? – dice Booth a su jefe con expectativa.

-Tendría que estar loco como para despedir al mejor equipo que esta oficina ha tenido, Agente Booth. Pero debido a lo acontecido en los últimos días me he visto en la obligación de tomar medidas drásticas…

-¿Las cuales son?

-Agente Booth, usted y la Dra. Brennan tendrán que asistir a una terapia de parejas.

-¿Qué? ¡Por favor! ¡¿No solo nos han obligado a ir con Sweets cada semana sino que además tenemos que ir con otro psicólogo?!

-No tendrán que ir con otro psicólogo, Agente Booth. Voy a poner su situación lo más claro posible aquí. Usted y la Dra. Brennan tienen que asistir a una sesión diaria de dos horas durante la siguiente semana con el Dr. Sweets para que les dé la aprobación para regresar al trabajo, aún bajo las condiciones en las que se encuentra ella. Si al final de esa semana ustedes dos no han arreglado sus diferencias ni tampoco tengo el informe con el visto bueno del Dr. Sweets sobre mi escritorio, me veré obligado a suspender las relaciones con el Jeffersonian hasta que la Dra. Brennan tenga a su bebé. Mientas que usted, Agente Booth, quedará delegado a su puesto nominal de trabajo, atrapado en su oficina hasta nuevo aviso. Y aun si la Dra. Brennan diera a luz al final de esa semana, dudo mucho que la junta directiva del FBI y la del Jeffersonian vayan a aprobar que usted regrese a su puesto como el enlace entre ambas instituciones.

-Pero señor…

-No hay pero que valga, Agente Booth, ¿Quedó todo claro o tengo que repetirlo?

-No, Señor…

-Bien, entonces puede retirarse, Agente Booth. Vaya a su casa a descansar ya que mañana tendrá un día bastante agitado.

Dicho esto, Booth solo asiente con la cabeza, toma sus cosas y sale en silencio de la oficina.