Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Green, superchiwo y guestgirl. Saludos! :D
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Capitulo 10
Castiel escuchaba atentamente al rubio, antes de que se fuera a la competencia que se realizaría en el gimnasio olímpico de la ciudad, había ido a buscarlo a la sala de profesores para contarle algo importante y ambos se quedaron en el pasillo.
-Y mi papá dijo que sí irá.
-Dean.
-Estoy ansioso por competir, voy a obtener el primer lugar y papá estará muy orgulloso de mí.
-Me alegra oírlo- respondió el moreno sonriendo, como pocas veces lo hacía- Estoy seguro que te irá muy bien, lo hiciste estupendamente en el festival deportivo.
-Gracias…- dijo algo avergonzado.
-Suerte Dean, cuando las clases terminen, ya habrás competido pero alcanzaré a llegar para ver la premiación.
-¿Irás?- preguntó tímidamente.
-Claro, a menos que no quieras.
-Si quiero- respondió sonriendo- Ya tengo que irme, nos vemos después…
-Nos vemos.
El rubio se marchó corriendo por el pasillo. Le gustaba la idea de que estuviera tan animado y mucho más, que las cosas con su padre mejoraran de a poco. Al término de las clases, les contó a Balthazar y Gabriel que iría al gimnasio para ver la ceremonia de premiación, ambos decidieron acompañarlo y se dirigieron al estacionamiento.
-Pensé que ya lo habías dejado, Cas, no digo que sea un mal chico pero después de todo lo que ha pasado.
-Hay cosas que no sabes, Gabe, así que no lo juzgues tan deprisa y vamos de una vez, no quiero llegar tarde.
-Oye Cassie- lo detuvo su amigo antes de subir al auto- Me parece bien todo esto pero… ¿No crees que estas involucrándote demasiado con él? Es que ya no parece que solo lo hicieras como su profesor- susurró lo último.
-No sé de que hablas, Balthy, yo solo estoy haciendo lo correcto.
-Pues parece más que eso- agregó Gabriel.
-¿Nos podemos ir de una vez?- pidió el moreno y estaba por subir al auto cuando miró hacia la entrada del instituto y lo vio- ¿Ese es el padre de Dean?- los dos profesores miraron hacia allá.
-Sí, parece que vino a buscar a Sam
-Gabe, llévame al gimnasio ahora.
-Pero Cas.
-¡Rápido!
Su amigo obedeció extrañado y en cuanto llegaron al lugar de la competencia, buscó entre los participantes a Dean pero no logró verlo. Los tres se separaron para buscarlo y Castiel ya estaba imaginándose el peor de los escenarios.
-¡Cassie! Hablé con el entrenador y dijo que Dean se marchó en cuanto acabó de correr.
-Maldición.
-Pero eso no es todo…
-Dime que más, Balthy.
-Dijo que le fue muy mal en la competencia, partió bien pero luego algo le ocurrió porque se detuvo a mitad de la pista y terminó en último lugar.
-Mierda, esto es culpa de ese sujeto.
-Cassie.
-Llámame si regresa, iré a buscarlo.
Salió corriendo del gimnasio para buscar al rubio, ya se imaginaba como debería estar el menor y por eso necesita estar a su lado para intentar contenerlo.
El rubio observó a las personas que se iban sentando en las gradas que rodeaban las pistas y se mordió el labio despacio. Era la primera vez que competiría representando a su escuela y le había contado de inmediato a su padre sobre eso para que fuera a verlo en compañía de Sam pero ya estaban por comenzar y no los veía por ningún lado. Estuvo impaciente esperando su turno y cuando le tocó correr, lo hizo lo mejor posible, obteniendo el primer lugar y una gran ovación pero por más que buscó entre el público, no vio a su padre. Se convenció que John estaba ocupado por el trabajo y cuando regresó a casa por la tarde, su hermanito menor llegó corriendo a su lado.
-Hola Dean- éste sonrió.
-Hola enano.
-No me digas así- dijo haciendo morritos.
-¿Papá está aquí?
-Sí, está haciendo la cena.
-Mmm… entonces.
-¿Adivina a donde fuimos hoy?
-¿Eh?
-Papá me llevó al zoológico para celebrar mis buenas notas, debiste venir con nosotros hermanito.
-¿Al zoológico?
-Fue muy divertido, vamos a cenar.
Ambos entraron a la casa y el rubio observó como su padre terminaba de colocar la mesa para luego apagar el gas. Buscó el listón de primer lugar en su bolso y lo ocultó tras su espalda.
-Papá…
-A cenar, siéntense.
-Papá… hoy… sé que estabas ocupado.
-¿Ocupado en qué? Llevé a Sammy al zoológico.
-Mmm… entonces lo olvidaste…
-¿Qué olvidé?- preguntó mirándolo unos segundos- Ve a lavarte las manos y a cenar, tienes deberes que hacer ¿Verdad?
-sí…- apretó el listón aguatando las lágrimas.
-¿Qué tienes?
-Nada…
-Dean, ¿Qué es esto?- el menor le quitó su premio- ¿Y esto?
-No es nada, Sammy…- se lo quitó ocultándolo- No es nada… me lavaré las manos y bajo.
Subió corriendo las escaleras y tiró el listón del primer lugar a la basura. Realmente no entendía la actitud de su padre pero cada vez le dolía más que lo tratara así.
El rubio permanecía sentado en unas las bancas del parque y se limpió las lágrimas antes de apretar las manos contra sus rodillas. Fue un completo idiota al tener la esperanza de que su padre realmente fuera a verlo competir, era muy obvio que no iría, ni siquiera le interesaba.
-Soy un idiota…
Aunque no lo admitiera abiertamente, se había aferrado desesperadamente a esa pequeña ilusión de que John vendría y se sentiría orgulloso porque hubiera obtenido el primer lugar pero arruinó su gran oportunidad para ir a competir a las nacionales y todo por su estupidez y creer en algo que jamás iba a ocurrir.
-Estúpido… soy un tonto…- su teléfono sonó y respondió desganado- Diga.
-Hola Dean.
-Sammy.
-¿Cómo te fue en la competencia? Las clases acaban de terminar y voy a ir a ver la ceremonia de premiación, estoy muy feliz de que vayas a competir a las nacionales, es lo que más quieres.
-Sammy…
-Espera, ahí viene papá.
-¿Qué…?
-Hace un rato me mandó un mensaje para que saliéramos a comer, por fin terminaron las pruebas- esas palabras fueron puñales para el rubio- Iremos a buscarte, Dean.
-No Sammy…
-¿Eh?
-Quedé… de juntarme con Benny y los chicos… nos vemos por la noche.
-Mmm, está bien, felicidades hermanito.
Dean cortó la llamada llorando y las lágrimas volvieron con mayor fuerza. Nuevamente su padre lo había hecho un lado para estar con Sam, ¿Por qué no le decía de una vez que no quería? Así se evitaría muchas cosas y le dolerían menos sus acciones. Permaneció en el parque por casi una hora y luego decidió que se marcharía a casa, no tenía caso seguir dándole vueltas a un tema que estaba más que claro.
-¡Dean!- se detuvo en el acto al oír esa voz familiar y se volteó despacio.
-¿Cas…tiel?- murmuró al mismo tiempo que el moreno lo abrazaba.
-Menos mal que te encontré, me tenías muy preocupado.
-¿Preocupado…?
-No quiero que te sientas mal, Dean, si ese idiota que tienes por padre no quiere venir, es su problema, tú eres un chico estupendo y no necesitas que él reafirme lo obvio.
-Perdí…- murmuró llorando y lo abrazó con fuerza- Quería tanto ir a las nacionales… sabía que no iba a venir, Castiel… lo sabía pero fui un idiota al tener la esperanza de que estaría ahí…
-No eres un idiota, Dean, solo estabas esperando demasiado- le acarició la espalda con suavidad- Si él no viene, es su problema, tienes un hermano y amigos que te apoyan y te quieren, lo sé por el griterío que tenían durante el festival deportivo- el rubio lo miró sonriendo.
-Sí… son los mejores… ellos siempre me apoyan…- el profesor le limpió las lágrimas con suavidad.
-Así es, ellos son tu familia Dean, no necesitan lazos de sangre para serlo y mientras los tengas a tu lado, lo demás no importa. En cuanto a la competencia, sé que no es un consuelo pero vendrán más por delante… quizás no sea muy relevante pero para mí, tú eres el mejor.
-Castiel…
-Sé que hubieras obtenido el primer lugar sin problemas, eres el mejor corredor para mí, el número uno- el menor sonrió- Hiciste un buen trabajo, Dean.
-Gracias…
-¿Qué te parece si vamos a comer para celebrarlo?
-¿Eh? Pero no gané- dijo más tranquilo.
-Para mí eres el ganador, Dean, y sé que te has esforzado mucho en los entrenamientos, así que aún cuando no hayas ganado, nada impide que lo celebremos.
-Sí- respondió sonriendo- Gracias por venir a buscarme, Castiel…
-De nada, Dean.
Castiel escuchaba atentamente todo lo que le contaba el rubio durante la cena. Al final no se decidieron por ningún lugar en la ciudad, ya que alguien podría verlos y malinterpretar las cosas. Así que el moreno lo terminó llevando a su departamento y mientras Dean preparaba la cena (ya que se ofreció a hacerla) él llamó a sus amigos para decirle que ya lo encontró y que mañana hablarían.
-Tú mamá suena como una grandiosa mujer.
-Lo era- dijo el menor sonriendo- Ella era maravillosa…
-¿La extrañas mucho?
-A veces… al principio dolía mucho y siempre lloraba por las noches mientras rezaba porque regresara… era un idiota de niño.
-Claro que no, querer que tu madre esté contigo, no es idiota, Dean, yo también extrañaba mucho a la mía… y solía preguntarme si papá sería diferente si ella estuviera con nosotros.
-Yo también- afirmó el menor observándolo tímidamente.
-Entonces los dos somos idiotas.
Se contagió de la sonrisa de su alumno y terminaron de comer mientras conversaban amenamente. Castiel fregó la loza con la ayuda del rubio que la iba guardando.
-Gracias por hacer la cena, Dean, cocinas delicioso.
-Gracias…- respondió algo sonrojado- Ya tengo que irme… gracias por todo, Castiel… no sé que hubiera hecho sin tú ayuda… de verdad te lo agradezco, ahora me siento mucho mejor.
-Me alegra oírlo, Dean- respondió acariciándole la mejilla- Puedes venir conmigo cada vez que quieras o lo necesites, y no me refiero solo al instituto.
-Gracias.
Ambos se miraron fijamente y la distancia fue acortándose hasta que sus bocas se encontraron en un suave beso que solo duró unos breves segundos. Castiel carraspeó para darse la vuelta y fue al umbral de la puerta.
-Vamos, te acompañaré a tomar el autobús, ya está oscureciendo.
-Sí… gracias…
