Aunque éste sea el cap más largo hasta el momento, espero sus comentarios! Eh?! Aunque terminen de leer y regresen después, simplemente no me abandonen ahora, please…
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X. ROBO EN GRINGOTTS
Casi dos semanas para Halloween y todos los alumnos de slytherin están reunidos esa madrugada de domingo.
Algunos observando distraídamente el par de 'ventanas' que les dan vista a las hermosas profundidades del lago oscuro, la belleza nocturna acuática que sólo ellos pueden apreciar; otros charlando en voz baja sobre la razón de tal reunión repentina a esas horas y unos cuantos viendo alguna pelusilla flotar en el aire, bostezando y cabeceando por el sueño interrumpido o apoyándose contra algún compañero de manera silenciosa en completo aburrimiento. Pero todos aletargados y con sus barreras mentales prácticamente anuladas gracias a cierta poción especial deslizada durante la cena; el estado perfecto para la reunión planeada por el Consejo.
— Buenas noches, o mejor dicho, días a todos
Todos voltean hacia la entrada del corredor que lleva a la biblioteca y otros pasillos secundarios, donde la figura de Draco Malfoy luce imponente con sus vestiduras de miembro del honorable Consejo de Slytherin. Todos los de grados superiores se desperezan de golpe y tragan saliva o contienen el aliento por un momento, mientras los más pequeños siguen adormilados y viendo desorientados al líder de su casa.
— Cada año se les habla a los nuevos miembros el modo en que trabajamos y los lineamientos que nos rigen, y de manera superficial se menciona una vieja institución mágica que opera en esta escuela y en especial en esta casa: el Consejo de Slytherin; algunos como buenos slytherins habrán investigado en nuestra biblioteca o consultado con sus padres algo de ello… el Consejo es la máxima autoridad en esta casa, con ciertas prerrogativas con relación al sistema de la escuela y una gran influencia en el desarrollo de ciertos actos importantes en la sociedad wizarding… todos saben que el que yo sea llamado Príncipe de Slytherin no es sólo figurativamente, soy por este nombramiento el líder de todos vosotros y quien preside el Consejo mismo que os rige… Ahora, en estos tiempos umbríos el Consejo ha sido requerido…
Calla y deja que todos procesen lo que acaba de decir, los mayores comprendiendo el rumbo de la reunión y los pequeños procesando la información en general. Mientras él camina hacia su sillón favorito y cruza elegantemente sus piernas, dejando que luego un totalmente despierto Hades salte a su regazo en busca de sus acostumbrados mimos.
— Hay una guerra mágica que no acaba de estallar actualmente, es sólo el repunte de una tras unos cuantos años de preciada calma… Los anteriores sucesos mortífagos no fueron más que los preliminares; todo está avanzando rápidamente y pronto se alcanzará o superará el punto en que quedaron suspendidas las cosas hace 16 años…
Silencio sepulcral sólo roto por el crepitar de las llamas en la chimenea que uno de quinto encendió al llegar a la fría sala; mientras un reloj ahí señala las tres de la mañana. Draco baja ligeramente sus párpados mientras observa las reacciones de todos, evitando cruzar miradas con sus amigos, quienes están encargándose de investigar a cada uno de los presentes lo más rápido y mejor que pueden.
— La situación inmediata es ésta: están del lado de Lord Voldemort o de Dumbledore… el Consejo se ha convocado para lidiar con esta situación. Somos los cimientos de toda la comunidad wizarding, quienes guardamos los preciados preceptos mágicos depositados en nuestras costumbres y tradiciones, los que mantenemos el orden en este sistema caótico en el que estamos degenerando. Es la sangre nueva la que sobrepasa a la vieja y decide el destino de toda nuestra sociedad…
— ¿Sangre nueva? ¿Estás refiriéndote a la nueva generación o a la magia nueva?
Draco sonríe ante la pregunta incisiva de Claire Huntington, nota ciertas muecas de desagrado y otras atentas, en espera de una correcta respuesta de su parte.
— He dicho 'nosotros', ¿tú a quiénes piensas que me refiero?
— No todos somos sangre limpia, Malfoy… varios no somos todo lo puro que a ti o a tus amigos les gustaría
El rubio arquea una ceja ante la intervención de Tracey Davis; la pelinegra se mantiene sentada en un puff en medio de Claire y Daphne, con su mirada gris centrada en las llamas que crepitan, sin querer mirar a Draco ni al resto de los sangre pura en el lugar.
— No hay ningún sangre sucia aquí, eso es todo lo que importa… todos aquí tienen en su sangre la vieja magia de las más antiguas familias o en su defecto, pueden pensar que todos aquí estamos unidos por nuestras similitudes, diferencias y habilidades; somos lo mejor de esta escuela…
— Lo que entiendo es que estás recordando los preceptos bajo los que se fundaron al principio nuestras crianzas, nuestros supuestos deberes y la posición en la que estamos actualmente; sólo ¿para qué?, ¿influenciarnos en seguir el camino que tú quieres?… tal vez en algunos pueda funcionar mejor que en otros
Todos voltean a ver a Derrick Higgs, el hermano menor del anterior buscador de slytherin antes de Draco, delgaducho, cabello castaño pajizo y expresión desafiante a pesar de que Draco puede ver en sus ojos que está inseguro y algo temeroso; un sexto año que al parecer también ha sido convocado para recibir el tan preciado 'obsequio' de Voldemort.
— Bien dicho… pero tal vez sólo quiero ver qué tanto son ustedes y qué tanto son terceras personas: padres, hermanos, primos, profesores; ya sabéis, lo común…
Todo un discurso no dicho sólo por qué sí, sino diseñado para despertar ciertas reacciones en sus compañeros y que sus amigos descubran sin que ellos lo noten, que tan metidos están en la corriente oscura de Voldemort y por ende, qué tan confiables son.
— ¿Qué piensa el Consejo? – pregunta tímidamente Baddock Malcolm
— En primera, todos estamos interesados en escucharles; al parecer hay algunos cuantos que tienen ciertas inquietudes concernientes a las festividades decembrinas
— Pero, el resto del Consejo ¿dónde está?
— Con vosotros, ¿acaso pensaban que vendríamos todos juntos y nos presentaríamos así como así?, no seáis ilusos… Entonces, bien, hablen
Draco entrelaza sus manos sobre su estómago y les observa a todos, casi con pereza pero dejando ver que tienen su completa atención.
Varios se miran unos a otros, unos sin saber a qué se refiere su líder y otros inseguros de qué decir; hasta que Richard Callahan se aclara la garganta y atrae la atención de todos, sosteniendo con su mirada turquesa la gris de Draco.
— Mi padre me ha informado mi deber de enorgullecerle durante la Noche Buena. Al parecer el Señor Oscuro ha decidido que los hijos de varios de sus siervos pasen a engrosar su ejército; se rumora entre los mortífagos que existe la posibilidad que seamos el grupo de avanzada en una próxima invasión o ataque directo a Hogwarts.
Los más pequeños y quienes no tienen familiares mortífagos miran asustados a Richard y a otros que asienten en afirmación de lo que acaba de decir el de cabellos dorados; mientras el resto sólo reflexiona su propia situación y el panorama en general.
— No importa que no estemos siquiera graduados o hasta reclutar chicas, lo que quiere es tener un buen número de jóvenes mortífagos infiltrados
— Yo escuché que de ser posible quiere tomar el control del Consejo… conseguirte a ti también, Malfoy – dice Joseph Gibbon, mientras aprieta la mano de su novio, Richard
— ¿Y qué pensáis de eso?
Pregunta Draco pero todos esquivan su mirada, todos conscientes de que Lucius Malfoy no era cualquier mortífago, sino uno de los miembros del círculo interno.
— Basura
Draco levanta sus párpados y muestra su mirada inexpresiva a Rupert Newell, el único chico que no había tomado palabra de los cuatro de sexto año; éste se mantiene parado con sus brazos cruzados, apoyando su espalda contra la pared junto al pasillo a los dormitorios masculinos y observando con cierto desden a sus compañeros de año.
— No tenemos por que hablar de nada de esto aquí y ahora…
— ¿Puedo saber por qué?
Draco sonríe de medio lado y desenlaza sus manos, para apoyar su codo izquierdo sobre el brazo del sillón y posar su cara ladeada sobre la palma de su mano. Rupert hace una fugaz mueca de desprecio a Draco pero termina sólo mirándole fríamente con sus ojos cafés.
— Por qué esto no es una simple broma pesada a tus enemiguitos de Gryffindor o una intriga cualquiera para trampear un estúpido partido de quidditch… estamos hablando de ser tomados seriamente como magos, actuar como adultos y realizar cosas más grandes y mejores que seguir con triviales pleitos de pasillo
Crabbe y Goyle se truenan los nudillos por la abierta bofetada a Draco, quien levanta su mano derecha y con un gesto les detiene, a pesar de las miradas del resto de los slytherins.
— Vamos, continúa…
— A nadie le concierne estos asuntos más que a los implicados, es una completa idiotez convocar una junta con todos los de la casa cuando hay media-sangres buenos para nada y unos cuantos hijos de traidores a la sangre…
— He de entender entonces que tu posición es seguir a Voldemort
— ¡No digas su nombre!
— ¿Quién más tiene algo que decir? – ignorándole
— Tú, hijo de puta…
De pronto Rupert cae de espaldas, empezando a retorcerse de dolor bajo la mirada estupefacta de todos; un perfecto cruciatus inesperado y no-verbal realizado por Draco, quien sólo sostiene su varita con su mano derecha de manera despreocupada y sin haber cambiado mucho su postura desenfadada a pesar del intenso odio en su mirada.
— La próxima vez, Newell recuerda a quién te estás dirigiendo. Mi madre es sagrada, todo mundo lo sabe.
Un movimiento de su varita y el chico es lanzado contra una de las paredes con fuerza antes de caer sobre el suelo y retorcerse del dolor de la imperdonable y del par de huesos que probablemente pudo romperse.
— Señor, yo quiero entender… de verdad… ¿para qué es todo esto?
Loui Audsley, un chico de segundo año se atreve a preguntar aún sin apartar la mirada de Newell, quién se levanta tambaleándose para irse a los dormitorios.
— Para conocer cuál es el camino que en verdad quieren tomar; tan simple como eso
Murmullos ensimismados, miradas temerosas y otras indiferentes, todo de acuerdo a como él pensaba que sería.
— ¿Y de qué serviría eso? Los que no tienen nada que ver en esto no tienen de qué preocuparse y los que sí… bueno, son nuestros asuntos personales – opina Derrick pero con una mejor disposición que la de hace unos minutos
— Por qué quienes caerán bajo la varita de los aurores o de la del equipo de Dumbledore son parte de este grupo, de mis subalternos, mis compañeros, mis amigos… No deseo que importantes líneas mágicas desaparezcan ni que la sociedad wizarding sea deteriorada al punto de que los nuestros sean señalados como escoria tras una larga guerra que desgate a nuestra comunidad, cuando las probabilidades van en contra de Voldemort
Se levanta y Hades cae graciosamente al suelo, apreciando claramente los escalofríos y muecas de los slytherins por escuchar el nombre del Señor Oscuro ser pronunciado frente a ellos.
— ¿Y qué podemos hacer?
Todos apoyan la pregunta de Millicent, quien al lado de Pansy toma algo de chocolate caliente.
— ¿Y nuestros padres?
— ¿Y…?
Una lluvia de preguntas denotando la inquietud de muchos comienza a caer sobre Draco, quien se sienta sobre el brazo de su sofá y con un hechizo de su varita aviva el fuego de la chimenea.
— Por mi parte no serviré a un mestizo que manda a hacer a un chico de dieciséis años lo que él no puede. Ja! ¿Matar a Dumbledore? Si él que es el más poderoso mago oscuro le teme, ¿cómo quiere que un chico de quinto lo logre?; por no mencionar que no pudo matar a un bebé de poco más de un año, el cual no ha podido vencer ni cuando tenía once, doce, catorce y bueno, ustedes saben el resto… ¿qué vuestros padres? Bueno, no sé ustedes pero que me crucien el culo cada vez que le vea y ande de mal humor no es mi máximo, y ellos son unos tontos por no darse cuenta de eso; y si quieren decir algo de mi padre, déjenme decirles que él estaba zafándose de toda esa porquería
— Pero no es fácil, ¿qué haríamos?, ¿pedirle ayuda a San Potter y a Dumbledore? El primero seguro nos manda a la mierda si es que no se ríe de nosotros y nos maldice por querer engañarle, el segundo nos daría golpecitos en la cabeza y diría que todo va a estar bien, ¿y nosotros?, desheredados sin un knut en el bolsillo
Draco arquea una ceja por escuchar hablar de esa manera a Claire Huntington y ve que obviamente esa es la mayor preocupación de todos, ninguno estaría preparado para vivir la vida de un heredero repudiado, pasando privaciones y recibiendo burlas de otros.
— Todo puede tener cierta solución que podría satisfacer sus preocupaciones, siempre y cuando estemos todos de acuerdo…
El rubio sonríe ampliamente y comienza a explicar la decisión del Consejo; tomando algunas notas mentales de lo que considera más relevante de la reunión.
— ¿Prometernos? – Pregunta Daphne para luego tragar saliva ante lo que implica lo que quiere a cambio Draco de su 'ayuda'.
— ¿Salir de uno para pasar a otro? Vaya suerte corremos – comenta burlonamente Derrick
— No es por nada, Malfoy, pero tu peculiar situación cómo probable futuro Duque de Wiltshire te pone en la posición de empezar tu propia cruzada en por la Corona Wizarding – se talla el caballete de la nariz Callahan
— Además de que acabamos de ver como usaste un cruciatus con Newell, ¿qué podemos esperar nosotros? – interviene Balian Ford
— Ah, pero todos ustedes están conscientes que estuve en mi derecho y tenía la razón por lo que hice; un mínimo de inteligencia y el mero sentido común le dice a cualquiera que no acepto ese tipo de agravios tan directos.
Todos asienten en comprensión y el ambiente comienza a distenderse.
— No soy un futuro Lord Voldemort a pesar de lo que piensen de mí – se encoge de hombros –, sólo pido vuestra promesa y palabra de mago como medida de seguridad y apoyo al momento de alguna complicación. No quiero una traición ni filtración accidental de información, ninguna felonía en cualquier nivel; aunque al final de cuentas es de vuestra vida y seguridad de la que hablamos, eso lo tienen que tener claro… No van a participar activamente en esta guerra a menos que sea completamente necesario y no sólo por que así lo requieran otras personas. Tendrán seguridad económica, independencia y estarán libres de una marca mágica en sus brazos que los degrada a meros sirvientes…
— ¿Y si el Señor Oscuro gana?
Draco arquea una ceja a la pregunta de Theo y aprecia como la mayoría asiente en apoyo a la misma; Hades gruñe pasito a pesar de seguir en su forma mini y de inmediato Wiz se coloca delante de Theo, ya sin rastros de su hiperactividad divertida de siempre. Él por su parte arquea ligeramente una ceja, curioso de tal reacción de Hades, ya que presiente que más que una amenaza al castaño por la pregunta su reacción fue por algo de la pregunta misma.
Theo se agacha y levanta a Wiz, sosteniéndole entre sus brazos mientras su mirada azul medianoche no pierde detalle de Hades, el cual ahora simplemente le ignora de manera olímpica mientras se lame su pata derecha delantera.
— Eso no pasará. La mayoría de los factores están en su contra y mientras sigan así, su derrota será tarde o temprano… Potter será todo un dolor en el culo pero tengo que reconocer que su capacidad mágica es única, Dumbledore lo reconoce también y por eso lo tiene bajo su ala. Cierto que es toda una lástima que sea uno más de todos esos gryffindors de mierda, pero no se puede hacer nada con ello
Otro encogimiento de hombros y las palabras cuelan hondamente en los reunidos. Potter con sólo unos meses se deshizo del Señor Oscuro por toda una década y después vez tras vez se la ha enfrentado y sobrevivido; Dumbledore le consiente y recompensa por todo por alguna razón, no es sólo por que sea un miembro de la casa de los leones; ese chico debe tener algo especial bajo toda esa idiotez gryffindor, por que Malfoy tampoco se arriesgaría a todo esto sólo por que se le pega la gana.
— ¿Su decisión?
Draco regresa a su asiento y observa como todos consideran y analizan su propuesta, punto por punto. Hasta los más pequeños forman parte del plan, como ya les ha explicado el por qué de su participación en esto; simplemente no puede arriesgarse a que sean dependientes de sus familias al grado que sean una grieta en su plan, en cualquier momento podrían ser coaccionados por una amenaza de algún mortífago o verse de pronto huérfanos como unas de las tantas víctimas de esta guerra, sin protección alguna que les ayude a salir adelante.
Viene a su mente el nombre de Leonard Macnair y cierra por un momento sus ojos, plenamente consciente de que si su propio padre hubiera sido capturado también en la fallida misión del Departamento de Misterios, no hubiera sido escogido Macnair para la misión de asesinar a Dumbledore sino él, y aunque su talento supere al del imbécil de Macnair, seguro que hubiera terminado también en Azkaban como a éste le pasó. Entonces, ¿dónde estaría hoy el ilustre nombre Malfoy?
Abre los ojos al darse cuenta de que ha pasado un buen rato de que los cerró para sumergirse en sus cavilaciones, sus orbes de mercurio se posan en Blaise y éste sólo sonríe de medio lado, demostrándole con ello que todo ha salido dentro de lo planeado.
— ¿Y bien? – fija su mirada en Callahan, quien al parecer es quien hablará por todos
— ¿Quién redactará el contrato?
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Hades sigue a Draco unos cuantos pasos atrás de él, con su mirada entornada y estudiando a su protegido detenidamente; el rubio no ha dormido más que un par de horas antes de comenzar con su pesada agenda: entrenamiento físico, asesoría a Crabbe y Goyle, su tiempo de estudio, revisión de documentos de negocios, investigación de la identidad de R.A.B., entrenamiento de duelos con Snape, etc.
Apenas si ha tenido tiempo de comer algo a sus horas y eso que es domingo, todo un sacrilegio que se dedique a tantos quehaceres en el día más sagrado de la semana. Pero lo que realmente le preocupa es que Draco se está abrumando de trabajo y siempre termina muy cansado, ya casi no duerme bien y no duda que esté alcanzado su límite.
Agita sus pequeñas alas y comienza a sobrevolar las escaleras, ignorando la charla tonta que Crabbe y Goyle mantienen con el rubio pero se queda completamente congelado por un segundo al ver como Draco se va de espaldas peligrosamente, cuando sale de su estupor no pierde tiempo y se transforma inmediatamente, deteniendo con su cuerpo la caída de Draco a lo largo de la escalinata.
— ¿Draco?… ¡¿Draco?!… ¡Draco!
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Draco abre sus ojos con pereza y parpadea para enfocar su mirada, preguntándose en qué momento se quedó dormido.
— ¡Draco!
De pronto siente la cama hundiéndose y segundos después varios lametazos locos por toda su cara; sonríe con cansancio y levanta su mano derecha para acariciar a su entusiasmado chatailér. Pero es entonces que se da cuenta de que no está sobre su cómoda cama y mucho menos en su habitación en Slytherin, sino en la fastidiosa enfermería.
— Ya era hora que se reuniera con nosotros, señor Malfoy
Escucha a la enfermera y la ve al pie de la cama, con las manos en la cintura; acompañada de Severus, quien con su ceño fruncido y brazos cruzados le hace ver su inconformidad por la situación.
— Yo… ¿qué me pasó?
— Agotamiento, Sr. Malfoy, eso es lo que le sucedió. Su cuerpo simplemente dijo 'Basta' y fue como usted terminó aquí tras desmayarse en las escaleras
La mirada de Severus se estrecha y Draco cierra los ojos ante la inminente 'charla' que su padrino le dará tarde o temprano.
— Hoy estará libre de sus clases pero debe tomarse las cosas con calma y alimentarse bien, picar un par de bollos no es una comida balanceada…
El regaño de madame Pomfrey sigue y Draco rueda los ojos mentalmente por la retahíla de recomendaciones y comentarios de 'adolescentes irresponsables'. Aunque por la indicación inicial deduce que ya es Lunes y algo entrada la mañana.
Hades aún en su forma de gato grande permanece sobre él, pero se mueve a su costado para echarse y poner su cabeza sobre su pecho y comenzar a ronronear con las caricias que le prodiga para calmarle. Ya se imagina la preocupación por la que su guardián seguro pasó al verlo inconsciente; ya le había dicho el chatailér algo de sobre-exigirse en el transcurso de los días; pero tampoco es cómo que pueda hacer mucho sobre eso, tiene responsabilidades como amigo, estudiante, Capitán del equipo de Quidditch, Premio Anual, Príncipe de Slytherin, miembro del Consejo y Cabeza de la Familia Malfoy. Muchos deberes y poco tiempo.
— O te organizas mejor para bajar tu ritmo de trabajo o tendré que tomar personalmente cartas en el asunto. Estoy seguro que hay actividades de las que podrás prescindir como la capitanía del equipo…
Abre la boca de indignación pero antes de que interrumpa al amo de pociones opta por callar y dejarle seguir, ya que esa mirada gélida y determinada en esos ojos ónix es de tener cuidado.
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— Ey, bello durmiente!
Draco se detiene y voltea hacia donde un sonriente Blaise está recargado contra la pared; omite rebatirle el mote pues su amigo sólo está apelando a su vanidad para aligerar el ambiente. Camina junto con Hades hacia el ojiverde pero enseguida éste le sujeta de la muñeca y comienza a arrastrarlo rápidamente a través de los corredores con bastante prisa, escucha un suave rugido inconforme por parte de Hades, al parecer molesto por la forma de llevarle cuando se supone que debe descansar.
De pronto se detienen en la pasarela del séptimo piso, que está sobre el corredor que conecta la zona Gryffindor con los pasillos centrales. Ve a Crabbe y Goyle sosteniendo una especie de tubo grueso y luego a Nott, quien observa desde una posición semioculta a los gryffindors que pasan debajo de ellos mientras mantiene en brazos a Wiz.
— Hace tiempo que no jugamos con los mininos
Draco observa la media sonrisa en los labios de Theodore, las expresiones entusiasmadas de Gregory y Vincent, y por supuesto el brillo malicioso iluminando los ojos verde musgo de Blaise.
— ¿Qué tienen en mente?
Blaise sonríe ampliamente y lo jala de nuevo, llevándolo a donde Crabbe y Goyle, explicándole toda la idea que tomaron de un par de niños de segundo año que examinaban un lanzapapas, es decir un juguete muggle.
— Pero entonces Theo propuso que podríamos usar algo de menos impacto físico pero mucho más dañino, y a qué no adivinas que sugirió que usáramos – sigue sin esperar respuesta del rubio –. ¡Pañales sucios! ¡Pañales, Draco!
Draco abre ligeramente sus ojos sorprendidos pero enseguida sonríe y observa la caja en el piso a la que no había puesto atención antes.
(NDS: Lo comento por si acaso, son pañales de tela.)
— Fuimos a Hogsmeade por el pasaje ése que hallamos y compramos todos los pañales sucios que encontramos, hubieras visto las caras de las señoras, intrigadas y desconfiadas pero contentas por el trato…
Hades mantiene sus orejas levantadas por la curiosidad y cuando comprende las implicaciones del plan de las serpientes abre ligeramente su boca y mira a Draco. Indignado por la bromita, ya que después de todo es todavía un gryffindor.
— No creo que deban hacer eso…
— ¿Y puedo saber por qué?
— Por que está mal…
— Mira, Hades. Ellos no paran de hacernos bromas de mal gusto, muchas auspiciadas por los casi-convictos gemelos Weasley, en especial a los niños pequeños de nuestra casa, aún cuando algunos de ellos no se metan con nadie. O ¿no eras tú el que interrumpió en la pelea de ese idiota gry con Ford? Sólo acostumbramos devolver golpes… Bueno, aunque también es divertido fastidiarlos como hacía antes con el imbécil de Potter…
Hades calla y opta mejor por sólo observar, después de todo Draco tiene en parte razón, además no es como si vayan realmente a lastimarlos como pasaría si fueran arrojar papás como inicialmente era el plan o peor aún, piedras. Wiz enseguida baja de brazos de Nott y se junta con Crema y Cocoa, quienes se asoman por los espacios de los balaustres; así que decide imitarles y se transforma en su forma mini antes de sentarse sobre sus cuartos traseros junto a un Wiz que no para de rebotar de expectación.
— Tres… dos… uno… ahora!
La cuenta regresiva de Blaise y de pronto el ataque comienza, reacciones incrédulas y confundidas son las iniciales y pronto comienza el griterío de indignación y asco, acompañados de algunas cuantas arcadas que sólo empeoran la situación.
— Esperemos no sea un auror
El mini-chatailér escucha confundido el susurro de Draco pero enseguida se da cuenta a lo que se refería el rubio cuando un pañal tamaño jumbo se estrella directamente a la cara del supuesto 'Harry Potter'. Tras esto, enseguida todos comienzan a moverse, Nott pasa como de rayo y toma a Wiz mientras de manera más torpe Crabbe y Goyle le imitan con sus respectivos guardianes. Blaise desaparece la caja ya vacía de pañales y el tubo encantado antes de irse corriendo sin dejar que nadie le vea y Draco no pierde tiempo en sujetarle de la piel de la nuca y salir pitando de ahí antes de ser descubiertos.
— Sirius no va a estar nada contento…
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— Es… es… es inaudito, Albus!
Albus Dumbledore se lleva un caramelo vibrante sabor naranja a la boca mientras observa como su amiga y subdirectora de la escuela camina de un lado a otro de la oficina, gesticulando efusivamente con las manos y trabándose por momentos con las palabras; luego pasa su mirada azul eléctrico a los slytherins sentados frente a él y finalmente la posa en su amo de pociones que observa atentamente la interacción entre Fawkes y el chatailér del joven Malfoy.
— Cálmate por favor, Minerva
Mcgonagall entorna su mirada y abre la boca para replicarle pero termina cerrándola y apretando los labios mientras se cruza de brazos y se mantiene obstinadamente de pie.
Draco se mantiene inexpresivo y sólo se mira distraídamente las uñas, pensando que debe ir ese fin de semana a realizarse la manicura. Blaise por su parte sólo observa los retratos de los anteriores directores mientras se come por momentos uno de los caramelos que Dumbledore le dio al entrar a su oficina, dejando que vibre por toda su boca. Entretanto Theodore mantiene su fría temple de siempre, viendo al frente pero sin mirar por ningún momento a los ojos al director. Finalmente, Snape está internamente divertido por las acciones de sus alumnos; sus ojos ónix fijos en la manera en que Fawkes se inclina para escuchar mejor al pequeño felino al que dejó posarse en su percha junto a él, una interacción bastante interesante a su parecer.
— Bueno, niños, ¿qué tienen que decir?
Mientras se discute la "inocencia" de los tres sospechosos en el 'sucio' ataque a varios gryffindors ocurrido al mediodía, Hades comienza a volar para seguir a Fawkes, bastante curioso por el comentario de éste sobre el estado inquieto del sombrero seleccionador. Al parecer por algo los fénix son una de las cuatro criaturas sagradas del mundo mágico, Fawkes prácticamente lo reconoció al entrar por la puerta pero afortunadamente ha decidido guardarle el secreto.
De pronto desciende abruptamente cuando sin previo aviso Fawkes deja caer sobre él el sombrero, logra no desplomarse y en cambio consigue aterrizar en el piso, sorprendiéndose de escuchar nuevamente la suave vocecita del objeto mágico dirigiéndose en ese característico tono bajo dedicado sólo para una persona.
— Pero ¿qué vemos aquí? Te habías tardado mucho, Potter. Llevo semanas pidiendo al director por ti y he aquí, llegas de pronto y en una forma muy inusual… Tus talentos se están afinando en Slytherin como te había dicho ¿no?
— No, mis avances se deben a mí
— Ah! Pero, Potter, no me refiero exactamente a tus habilidades mágicas sino a todo lo demás. Estás madurando como por fin como mago… muy bien, muy bien… ¿Crees que ya es hora de que conozcas oficialmente la que debió ser tu casa?
— ¿De qué hablas?
— De reubicarte en Slytherin, por supuesto…
— ¡NO!
— Desde inicio de clases la magia de Slytherin ha pedido por ti, el castillo entero lo sabe
— Soy un gryffindor, hice mi elección y hasta tú lo reconociste cuando saque la espada de Godric Gryffindor. No soy un slytherin
— Deberías recordar que Godric y Salazar fueron amigos por alguna razón y tú tienes las cualidades que uno y otro valoraban… Potter, ésta es una decisión de la magia de uno de los mismos fundadores, ya debías haberte dado cuenta de lo que sucede en Hogwarts
— Err…
Hades mantiene su boquita semiabierta mientras de pronto recuerda algunas cuantas cosas curiosas que ha venido observando, como el extraño suceso en la secreta Cámara de Guerra de Slytherin y la inusual y casi imperceptible fluctuación mágica en el castillo, cosas que había ignorado por estar distraído en otras.
— Tendrá que ser tarde o temprano, Potter; pero ocurrirá
De pronto ya no escucha más al sombrero y cierra su boca mientras posa sus ojos verdes en los ónix que le observan fijamente, hasta que el dueño de estos rompe el contacto y se irgue, colocando en su lugar al objeto mágico.
— Bueno, al parecer no hay en realidad pruebas que los inculpen en esta 'travesura', niños; pero debo recordarles que hay reglas en la escuela y que se espera cierto comportamiento de los Prefectos y en especial de los Premios Anuales
Draco y Theo saben perfectamente que bajo el comentario hay una buena reprimenda que el director no dice directamente dado a la falta de pruebas incriminatorias, pero se hacen los desentendidos, esperando escuchar pronto el permiso de retirarse.
— Pero, Albus…
Interviene nuevamente Mcgonagall, indignada por que los culpables de que sus alumnos sufrieran tal asquerosa y humillante broma pesada –y que por supuesto ella se viera con las faldas bañadas de vómito de esos mismos alumnos suyos– se vayan simplemente con unas palabras de atención sin ser éstas siquiera un regaño y mucho menos castigados. Pero todos la ignoran y Severus arquea ligeramente una esquina de su boca, observando burlonamente a su colega, ahora ella le tocaba experimentar lo que él.
— Olvídalo, Minerva, después de todo nadie salió herido…
— Sólo mi orgullo… – razona la subdirectora ligeramente ruborizada de indignación
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Horas después Draco pasa al lado de un furioso 'Harry Potter' pero le regala una sonrisa indescifrable y un guiño que hacen al susodicho trastabillar y olvidar momentáneamente su enfado por el rubio y todos los miembros de la casa de las serpientes.
Draco ríe suavemente divertido al apreciar claramente la reacción del falso gryffindor y sigue su camino hacia las mazmorras. Como quisiera saber lo que pasa por la mente del impostor, su papel en todo esto, su lugar en la dichosa Orden del Fénix y bueno, en realidad le gustaría saber todo.
Llega a su destino y golpea firme pero suavemente la puerta de madera dos veces, esperando pacientemente hasta que ve como se abre y la persona al otro lado da media vuelta para regresar a lo que sea que estuviese haciendo antes. Pasa y cierra la puerta, ignora el decorado de la austera sala y se sienta con elegancia en el sillón biplaza frente al que está Severus sentado.
— Y bien, ¿qué pasa?
— Me ofendes, padrino. ¿Tiene que pasar algo para que venga a verte aquí?
Severus levanta una ceja de manera sarcástica y abre nuevamente el libro sobre Vínculos Mágicos en el que estaba sumergido antes de que llegara su ahijado, un tema del que hablara en las clases subsiguientes con los alumnos de séptimo año.
Draco reconoce perfectamente la expresión del pocionista y sonríe divertido, sin rastro alguno de su característico sarcasmo o ironía. Se cruza de piernas y observa como su padrino retoma su lectura, pero lo que capta su atención es el título del libro, el cual le recuerda la razón de su visita.
— Es sobre Hades…
— Humn
— Nuestro vínculo ha evolucionado a pasos agigantados pero… – vacila por un momento – en realidad siento que de alguna manera las cosas se están complicando demasiado, Hades me confunde mucho
— ¿A qué te refieres? – viéndolo por unos segundos
— Los demás guardianes mantienen cierta independencia, como Sparks, el stalcon de Blaise, pero prácticamente no se apartan de sus amos más de lo estrictamente necesario; y Hades, él, bueno, se separa constantemente de mí… – levanta su mirada y observa de manera ida el techo – al principio pensé que sólo buscaba su espacio, después de todo es una criatura sagrada, un felino poderoso y orgulloso, que tal vez ésa fuera la diferencia entre los otros guardianes
— Pero…
— Pero he estado pensándolo detenidamente… Hades es demasiado diferente, demasiado especial, hasta para ser un chatailér…
Draco calla y Severus se mantiene en silencio, aunque perfectamente consciente de las dudas del joven rubio.
— La magia les unió y él está cumpliendo sus funciones como guardián. ¿Cuál es exactamente el problema que tienes?
Draco le escucha y medita por un rato sus palabras. Oye el pasar de las páginas conforme su padrino avanza en su lectura; agita un poco su cabeza, librándose de las ideas innecesarias y retoma la charla.
— En realidad ninguna, sólo que me confunde mucho y no me dejan en paz las dudas
— ¿Dudas de qué?
— No sé, ése es el problema, sólo es que no todo encaja como debe ser
— A veces el tiempo es el único que puede hacer encajar todas las piezas en su lugar, Draco
— Sí, puede ser…
El rubio asiente vagamente y tras un par de minutos suelta un suspiro y recompone su postura, esbozando una sonrisa socarrona mientras saca de un bolsillo del interior de su túnica escolar un sobre lacrado con el escudo Malfoy en cera roja.
— Permíteme invitarte formalmente a los festejos de Halloween que se organizarán en Malfoy Manor…
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Siete días para Halloween y la cuenta regresiva comienza formalmente en la Cámara de Guerra donde el Consejo de Slytherin se mantiene reunido.
Draco observa de reojo como Hades en su forma maxi se mantiene sentado frente al retrato de Salazar Slytherin, como si retara a la ahora inmóvil imagen del fundador de su casa. Toma aire y lo suelta suavemente, enfocándose por completo nuevamente en la seria conversación que están manteniendo los seis en ese momento.
— Así que no hay contratiempos en cuanto a nuestra cubierta
Draco asiente a la afirmación de Theodore y Blaise se recarga desenfadadamente contra el respaldo de su silla, balanceándose indolentemente sobre las patas traseras de la misma mientras disfruta de la chupeta de fresa que tiene en la boca.
— Mientras tanto, todo mundo lo verá como una clara muestra de Noblesse Oblige de tu no confirmado título y ganarás muchos puntos en el mundo wizarding completo… ¿qué asunto dices que has escogido?
Todos los varones voltean a ver a Pansy pero omiten comentar nada de su pregunta sin importancia y en cambio esperan la respuesta de un casi divertido Draco.
— La construcción de nuevas instalaciones para el Hospital St. Mungo, ese lugar es un asco y mi desinteresada preocupación por mejorar un poco nuestro deteriorado sistema de salud y sus respectivas instalaciones es simplemente conveniente para todos… Pero no estamos para abordar detalles de la celebración filantrópica que organizo sino del plan de nuestro querido Blaise para conseguir su presea
Blaise deja de balancearse en la silla y con la chupeta todavía en la boca sonríe astutamente, apoyando los codos sobre la mesa mientras observa el montón de pergaminos y planos desperdigados por toda la superficie de la misma.
— Bien, pongan atención, el genio les contará los detalles de lo que será el robo del siglo. Lo del '91 no cuenta por que sólo fue una intrusión, pero yo, yo conseguiré lo que nadie…
— Déjate de chorradas, Zabini, y dilo de una vez
El ojiverde no se inmuta con las palabras de Goyle y en cambio busca con la mirada los documentos por los que empezará su explicación; cuando los halla una esquina de su boca se eleva ligeramente y sin necesidad de tomarlos recuerda perfectamente la información contenida en ellos, todo lo referente a una bruja sangre limpia ya muerta, un mago acaudalado pero bastante tacaño y uno de los miembros de la prolífica familia Weasley.
— Hécate Yaxley, tal vez no hayan oído hablar de ella ni la reconozcan dentro de la genealogía Yaxley, pero fue la hermana menor Lysandra Yaxley, quien se casó con un Black – asentimiento general de reconocimiento a esto último –. Bien Hécate era la hermana menor de Lysandra, fue repudiada días antes de su mayoría de edad por 'huir' de casa, tiempo después la familia se enteró que en realidad fue secuestrada por un tal Marvolo, pero ya nada se pudo hacer pues poco después de un año de su desaparición dio a luz a un niño; así que raptada, viviendo en concubinato y con un niño a cuestas, los Yaxley dejaron las cosas como estaban, aunque de manera discreta le dejaron su bóveda en Gringotts, por supuesto sin una suma realmente importante.
— Lo que nos lleva a… – dice algo aburrida Pansy ante la calma de su amigo
— Hécate tuvo otro embarazo, – ignorando a la pelinegra – una niña a la que llamó Mérope, la cual a sus diecinueve tuvo al pequeño y adorable Tom Marvolo Riddle, el cual todos aquí conocemos y queremos… Bueno, cuando Tommy decidió averiguar todo lo posible de su pasado y su familia, descubrió la bóveda de su abuela materna, la cual a pesar de estar vacía le proporcionó al hombre un excelente sitio del que ni siquiera Dumbledore ha tenido conocimiento: la Cámara Número 510; la cual dama y caballeros, es el lugar donde uno de los horcruxes del Señor Oscuro ha sido ocultado… Por supuesto, esto nos lleva a una situación bastante problemática y complicada: robar de una bóveda de alta seguridad de gringotts, el lugar más seguro del mundo.
— Pero al parecer tienes un brillante plan, ¿no?
Blaise sonríe ampliamente ante el sarcasmo implicado en las palabras del castaño inexpresivo que le observa a su lado y cambia la chupeta de lado, guardándola ahora del lado izquierdo de su boca y formando un pequeño bulto en su mejilla que provoca una pequeña sonrisa en Draco.
— Sí, a pesar de todo tengo ya un brillante plan formulado. El cual involucrara un giratiempo, un objeto encantado, un par de Imperius y otro par de hechizos especialmente diseñados para esto…
— Tienes nuestra completa atención – nuevamente comenta Nott mientras se recarga cómodamente en su silla
— Bien, por un lado, ese día comenzará con un perfecto Imperius…
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» … Un perfecto imperius a Bill Weasley, quien seguirá sus labores normales hasta que cierto cliente llegue… «
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El hijo mayor de Arthur y Molly Weasley camina desenfadado por el Callejón Diagon; observando, a pesar de la hora, el bullir de gente atestando el lugar, yendo y viniendo de tiendas por los últimos detalles pendientes de las festividades del día, después de todo no es por nada Halloween una fecha tan importante para toda la comunidad wizarding.
Silba en un tono bajo pero comienza a mirar curioso cuando nota una familiar cabellera rubia larga, cuya dueña está seguro se quedó en casa desayunando tranquilamente puesto su turno comienza un par de horas más tarde al suyo. La delicada mujer se mueve con su característica elegancia y se aleja de él, tomando camino al Callejón Knockturn. El pelirrojo no pierde el tiempo y comienza a seguir a la mujer, completamente desconcertado que su esposa esté yendo precisamente a ese lugar; ve como se levanta la capucha de su fina capa azul cielo para ocultar su cabello y sus rasgos, caminando con cierta inseguridad pero adentrándose en el lugar sin dudar.
Bill no tarda en entrar al sombrío lugar y mientras más camina por alguna razón comienza a sentirse aletargado, se percata enseguida que está siendo sometido a algún tipo de hechizo pero antes de que pueda sacar su varita o intentar regresar por donde vino, es jalado a una esquina oscura, experimentando de inmediato el golpe de una maldición, seguido de una sensación de ligereza y despreocupación que en cuestión de segundos nublan sus sentidos y mente. Ha caído por completo bajo el dominio de la Imperdonable Imperius.
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» …Éste cliente será Bryan Fitzpatrick, el propietario de la bóveda 509, quien irá a realizar un retiro, bajo previo imperius por supuesto. Pedirá que le acompañe también un encargado humano, lo cual no será raro dado su conocida paranoia y cierta aversión a las diversas criaturas mágicas… «
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El goblin coordinador del vestíbulo principal estrecha su mirada con cierto disgusto pero cabecea afirmativamente al viejo mago frente a él, llama a uno de los goblins de turno para que sea quien lleve al mago a su respectiva bóveda, al mismo tiempo que hace señas al joven mago pelirrojo que está cerca. Los magos son seres que gustan complicar su existencia, prefieren tener a otros de su especie cerca dada a su natural desconfianza a las criaturas no-humanas pero irónicamente al mismo tiempo sólo en los goblins pueden confiar sus más preciadas posesiones y secretos, no confían en otros humanos para ese trabajo.
Pronto el anciano mago es guiado por Bill Weasley y uno de los goblins hacia la 5ª puerta de las que llevan a los pasajes subterráneos. Un chiflido y un carro de inmediato comienza a andar para detenerse frente a ellos, para enseguida ponerse en marcha tras subir los tres. No toma mucho tiempo antes de que el carro se detenga frente a la entrada de la bóveda 509; Bill es el primero en bajar y luego los otros dos, pero al parecer en algún momento el pelirrojo hizo algo ya que mientras el goblin acompaña al Señor Fitzpatrick, Bill saca una especie de llave bifurcada y se dirige directamente hacia la puerta de la bóveda siguiente, teniendo cuidado al caminar sobre el prácticamente inexistente borde que conecta ambas cámaras, sin que la criatura mágica repare en ningún momento sobre la acción del joven mago que se separa de ellos.
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» …Por la información que hemos recopilado, la bóveda es de máxima seguridad, lo que significa que se necesita un goblin para deshacer los hechizos y encantamientos que protegen la puerta. No podemos disponer de uno dado a las protecciones que existen pero podemos desviar su atención para no causar problemas y usar otro método… Lo siento Draco, he tenido que disponer de la ayuda de tu amiga para poder burlar las barreras, lamentablemente esto supera mis conocimientos en magia… «
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Bill estira su mano con la llave hacia las puertas y la parte estriada del objeto se despliega en dos, colocándose en la parte superior y de manera paralela a la otra mitad; una casi imperceptible onda mágica emitida de la llave permite que el pelirrojo no sea absorbido por la puerta y cuando adelanta aún más la llave, rozando con el borde de la misma la unión de las puertas, las estrías del pequeño objeto brillan ligeramente y pronto las protecciones mágicas caen mientras el complicado sistema de engranajes y levas comienza a moverse para permitir que las puertas se abran hacia adentro sin peligro alguno.
El pelirrojo suelta la llave, dejando que ésta flote en el aire mientras él avanza hacia adentro de la bóveda, sin prestar atención en el lugar vacío y con su atención puesta única y exclusivamente en la extraña caja en el centro de la cámara.
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» …En todo momento estaré al tanto de los movimientos de Weasley con ayuda de un encantamiento de doble vista colocado sobre su ojo izquierdo que lo conectará al mío, así podré mantener aún con mayor calidad el imperius y actuar conforme la situación evolucione… «
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Bill extiende su mano derecha para sujetar la caja pero nota que está de algún modo encantada a la base de piedra en que está depositada. Se queda quieto por un breve momento en el que al parecer su controlador medita la situación, nota una especie de apertura redonda parecida a un postigo y la mueve a un lado, apreciando una bolsa de terciopelo dentro de la caja. Mete la mano para tomarla pero de pronto su antebrazo es sujeto por completo con unas hojas de metal impidiéndole retirar su miembro atrapado y en cambio cortándole poco a poco, es ahí cuando se percata de cómo la sangre emanada del corte comienza a escurrirse sobre la roca, remarcando algunos grabados en ella sobre el costado izquierdo de la caja.
Fuera de ahí, un Blaise disfrazado a la manera muggle hace a un lado su copa de helado flotante mientras se frota las sienes con la punta de sus dedos, analizando la imagen que recibe de su 'marioneta'. Está perfectamente consciente que en primer lugar la sangre tomada de Weasley puede llevarle a la muerte por desangramiento y en segundo, que conforme avanzan las cuchillas, puede perder esa parte del brazo. Cuando la sangre comienza a remarcar un cuadro vacío al final de la línea con esas extrañas figuras, entiende que deben poner algo, pero ¿qué?
Bill frunce el ceño por el dolor y dentro de la nebulosa de su mente, se percata que algo no está bien; comienza a removerse nerviosamente pero de pronto se detiene; Blaise nuevamente ha retomado el control sobre él. La sangre sigue escapando pero de pronto Bill se mueve y con la punta de su dedo índice izquierdo comienza a trazar una figura sobre el cuadro lleno de sangre. De inmediato la sangre comienza a arder y las hojas metálicas se retraen, permitiéndole al pelirrojo mago tomar la bolsa de terciopelo y sacar su mano.
Ignorando el joven mago oscuro que de haberse equivocado o que de haber tardado más y la sangre hubiera llegado a tocar el suelo, las puertas de la bóveda automáticamente se hubieran cerrado, sin posibilidad alguna de escape. Al menos el Lord no hizo aún más complicada la 'trampa', tal vez confiando en la seguridad del banco mágico y del secretismo de la misma bóveda. Sólo una secuencia lógica conformada por números reflejados y en la que la serie comenzaba con el número uno y seguía en orden ascendente, en espera del seis.
Bill sale y toma la llave, provocando que las puertas se cierren y las protecciones se alcen de nuevo. Luego guarda el pequeño objeto dentro de la misma bolsa de terciopelo y saca con torpeza su varita, sosteniéndola con su mano izquierda a pesar de ser diestro, un sencillo Episkey murmurado hacia la herida y logra detener la hemorragia, pero la herida sigue abierta y tendrá que ser atendida en algún momento; un simple Reparo y las mangas de su túnica y camisa regresan a su anterior estado, aunque con un par de hilos sueltos de la camisa blanca.
Guarda la bolsa de terciopelo en un bolsillo de su túnica y comienza a caminar de regreso a la cámara anexa, aunque con cierta dificultad y pesadez producida por la pérdida de sangre, la poción suministrada esa mañana y la maldición imperdonable bajo la que está.
Todo transcurre sin más contratiempos, toma lugar en el carro y un par de minutos después suben Fitzpatrick y el goblin. El pequeño vehículo comienza a andar de inmediato y Bill de manera discreta pasa la bolsa al viejo mago, quien con presteza la toma y guarda.
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» …Para cuando Fitzpatrick regrese a su casa, estaré ya ahí esperándole; tomaré mi presea oscura y le borraré la memoria; usaré un par de trucos útiles y cuando recobre el conocimiento creerá que bebió a desfallecer, al menos un par de botellas de su mejor licor. El viejo tiene una colección única de la que no me apenará echar mano para hacerlo más creíble… «
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Blaise se aparece en un callejón de Londres muggle cercano al Caldero Chorreante y hace una mueca de disgusto; camina con prisa y se acerca a la figura tirada en una esquina donde el camino se cierra. Se agacha y saca de uno de los tantos bolsillos de su chaqueta corta un pequeño vial, dándole a beber con presteza la poción reabastecedora de sangre al mago pelirrojo que está desmayado en el suelo; levanta las mangas sobre el brazo derecho del tipo y saca una ampolleta que rompe del cuello para poder esparcir la poción para heridas, ve como sale la espuma y cuando está seguro que ha hecho su trabajo, con un movimiento de varita la desaparece; frunce el ceño y saca la tercer y última poción, esparciéndola sobre a lo largo del corte, esperando que la herida se cierre y con suerte no quede rastro de ella. No había contado con esto a la hora de su plan, pero adaptándose a las circunstancias como buen slytherin, sólo ha tenido que ajustarse y desviar la atención de todos a otra dirección.
Suelta un pequeño resoplido y comienza a registrar al pelirrojo, saca su varita del bolsillo trasero del pantalón y realiza un Deletrius para cortar el rastro de hechizos hasta ese punto. Luego efectúa un par de encantamientos simples e inofensivos y regresa la varita a su lugar con todo el respeto que el objeto mágico se merece, después de todo en la tradición wizarding confiar el uso de la varita de uno en manos de otro mago es como confiar la magia y la vida misma a la otra persona; aunque en este caso la haya tomado sin permiso, al menos su intención no fue sustraerla para usarla y así humillar a Weasley.
Saca un pequeño saco y lo sopesa con su mano, escuchando el tintineo de algunas monedas.
— Lo siento, hombre, pero son tiempos difíciles para todos
No encuentra alguna otra cosa de valor y le saca la túnica, pero al notar la alianza matrimonial se la quita y la guarda en un bolsillo de sus vaqueros muggle de diseñador, ya se la devolverá anónimamente algún día. Hace uso por última vez del imperius sobre Bill Weasley, obligándolo a golpear sus puños uno contra otro y luego golpear su propio rostro un par de veces; necesita que todo sea creíble y que ni muggles o magos sospechen que todo no ha sido otra cosa más que un simple asalto. Si apareciera ileso o notaran un rastro de golpes en las paredes, las dudas comenzarían.
Termina la imperdonable y deja al pelirrojo inconsciente. Posteriormente pone las cosas a un lado y apuntando su varita a la cabeza del otro, comienza a hurgar en sus recuerdos, tomando las memorias directamente desde que se despertara hasta ese momento, depositando los hilos plateados en una pequeña botella de cristal, para que cuando esté de regreso los destruya, de esta manera sólo verán que hay recuerdos faltantes pero buscarán signos de Obliviates si acaso se cuestionaran la situación y la carencia de estas memorias, podría solo justificarse con el diagnóstico que los médicos muggles hagan: una perdida de memoria a corto plazo por trauma. ¿Qué trauma? El que cuidadosamente le causará al pobre con un golpe en la cabeza.
Ya hecho esto, recoge las cosas y sale del callejón, disipa su hechizo ilusorio y se mezcla con la gente; un par de cuadras después entra a una cabina telefónica, con su mano izquierda ahora enguantada sujeta la bocina y comienza a marcar el número que memorizó. Le atienden del hospital más cercano al lugar y tras dar rápidamente los datos de un tipo herido, cuelga y se aleja.
Para cuando los aurores o los miembros de la Orden del Fénix intenten averiguar algo, todo rastro mágico se habrá desvanecido por el tiempo transcurrido y los aceleradores de descomposición mágica que usó.
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» …Entonces tras encargarme de Weasley, usaré un giratiempo ruso ilegal y regresaré unas horas antes del punto de partida de todo el día, apareceré en casa a una habitación que habré preparado en el área de invitados y descansaré hasta que sea hora de prepararme para el largo día de festejos en Malfoy Manor. Los tiempos encajarán perfectamente ya que a la hora de mi desaparición para llevar a cabo todo esto, ya estaré comenzando oficialmente mi día frente a todos… «
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El coche tirado por aethonans, donde un todavía adormilado Blaise está, desciende suavemente frente a los portales de entrada de la propiedad Malfoy en Wiltshire; Blaise bosteza y se talla su ojo derecho lagrimoso, mientras a tientas empuja la cortinilla de la ventana para observar el paisaje campestre del lugar.
Los caballos trotan en su paso característicamente elegante para el que fueron entrenados, por el camino empedrado que ya ha ido surgiendo conforme avanza el coche que está más adelante. Blaise asoma la cabeza por la ventanilla y reconoce la carroza que les adelanta, no le cabe duda que es Pansy quien va ahí, después de todo ya ha visto ese coche blanco con rosa jalados por granians que Pansy en uno de sus caprichos de hace dos años exigió a sus padres que le consiguieran.
¿Quién diría que Elias Parkinson, importante benefactor de la causa mortífaga, se sometería siempre a los caprichos de su única hija? Pero ahora también, ¿quién no lo haría? Los berrinches de Pansy sólo pueden ser superados por las rabietas de Draco. Aunque, es una lástima que el señor Parkinson no vea a Pansy más que como una especie de mascota humana a la que tener contenta para conseguir buenas conexiones o especiales beneficios gracias a un conveniente compromiso y subsecuente matrimonio concertado; y si supiera de la postura no-mortífaga de Pansy en cuanto a la guerra, seguramente no vacilaría en desheredarla o entregarla de amante a algún miembro importante del círculo interno del Señor Oscuro. Siempre él primero y todos después, hasta su propia hija.
El ojiverde da un nuevo bostezo pero se prepara para la llegada a las puertas de mansión; palmea el bolsillo izquierdo encantado de su chaqueta larga de gamuza y una ligera sonrisa maliciosa se forma en sus labios.
— Misión cumplida…
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Hades observa desde uno los balcones del enorme salón de baile como transcurre la fiesta adentro, gente charlando, bebiendo, riendo y bailando; pero él como siempre prefiere pasar lo más inadvertido posible.
Ve a Remus llevando galantemente a Tonks del brazo, ambos dejando a un lado por un momento las tensiones de la guerra y las razones de qué estén ahí, y tratan de disfrutar al menos un rato de la maravillosa velada que sólo un Malfoy podría ofrecer. Cerca del centro de la habitación donde muchos bailan, Hestia Jones charla con Griselda Marchbanks y Mafalda Hopkirk; a unos metros de ellas el Señor y la Señora Weasley acompañados de la hiperactiva Daisy Hookum y su tranquilo esposo, Tilden Toots. Más allá aprecia como Snape disfruta sinceramente de la compañía de los padres de la chica que se mantiene a su lado, la amiga de Draco que realizó los rituales de enlaces. Algunos miembros de la Orden especialmente invitados para no despertar recelos; así como también otros sujetos del bando oscuro como los señores Higgs, Callahan, Newell, Parkinson y Goyle, entre otros personajes que a su parecer son bastante sospechosos.
Todavía a pesar de su exitosa infiltración no puede definir concretamente el propósito de Draco con todo esto, al parecer mostrándose neutro pero destilando su desprecio por ambos bandos. Pero lo que tiene claro es que a pesar de sus planes no se ve como un tercer frente firme en la guerra o un segundo equipo del lado de la luz; ha tenido que aprender a aceptar que Draco y sus slytherins lo único que buscan es su beneficio personal a base de ciertas negociaciones que tendrán que ver con los objetos que ya han comenzado a obtener.
Maldito encantamiento Fidelius que protege la información del Consejo y sus acciones. De nada le sirvió su intento de informar a Dumbledore de la ubicación del horcrux en Gringotts, conseguir poner a buen recaudo a Bill ni ninguna otra cosa. Mueve su nariz de manera graciosa y los cortinajes se cierran, dejándole al menos visualmente aislado del interior. Se mueve y abre sus enormes alas para estirarlas antes de regresarlas a su posición de replegadas, disfrutando de la vista de las hadas retozando un par de metros abajo sobre los jardines llenos de flores, iluminados mágicamente de manera sutil.
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Draco sonríe con toda carisma al nuevo Primer Ministro muggle mientras le estrecha la mano, quien se muestra algo perdido pero al parecer bastante curioso y entretenido por el nuevo mundo que se abre frente a él, le ofrece una copa de Crystal, ese champagne que mandó a adquirir especialmente para él y que tanto gusta a los muggles. Da una ligera inclinación de cabeza para saludar Kingsley Shacklebolt, el auror que acompaña al ¿Señor Blair? Sí, así se llama el político muggle; y otra inclinación ligeramente más pronunciada por todo saludo a Fudge.
— ¿Y qué edad tiene, Señor Malfoy?
— Diecisiete
— Eres sólo un niño
Draco arquea una ceja ante el desliz del Primer Ministro pero lo deja pasar, al parecer a pesar de todo su autocontrol y demás, el pobre hombre simplemente no puede acabar de procesar y adaptarse a todo el concepto de la Comunidad Mágica; en cierto modo le divierte.
Su idea de invitar a tal personaje importante muggle pareció a todo mundo desquiciado e irresponsable pero ahora parece todo lo contrario, se alivian las tensiones que desde el año pasado han venido presentándose, se abre un posible nuevo abanico de posibilidades en las relaciones Mágico-Muggles y él sigue avanzando en su camino por la Corona Wizarding Británica, tal vez no para él pero al menos la asegura para sus descendientes.
— La edad pasa a ser un factor irrelevante cuando se presentan ciertas circunstancias, señor… Por ejemplo, ¿no hay niños soldados en…
Se separa del grupo tras unos minutos después de que se les uniera Rufus Scrimgeour y toma de la bandeja de uno de los camareros una copa de champagne celeste. Ve una joven pareja bailar y sonreír tontamente antes de retirarse de la pista y caminar hacia uno de los ventanales cerrados; una sonrisa asoma en sus labios pero bebe un poco de su bebida fría mientras recuerda una fiesta de Halloween en este mismo salón hace casi una década.
Ya era tarde y él debía estar en sus habitaciones, pero se escurrió al querer seguir otro rato escuchando la música y ver cuando los adultos se quitaran por fin sus máscaras. Fue entonces cuando los vio, sus padres cerca de una de las ventanas, sólo tenían ojos el uno para el otro, su madre tenía una sonrisa que hacía brillar su rostro mientras que la pequeña que tenía su padre relajaba su expresión seria de siempre. Y los vio con sus grandes ojos curiosos; su madre apoyó sus manos enguantadas en el pecho firme de Lucius y las caras de ambos se acercaron. Fue como si el mundo dejara de existir para sus padres y sólo fueran ellos dos; supo entonces que nunca olvidaría ese momento, tal vez no se acordaría mañana pero sí algún día y sabría mejor que tan mágica era realmente la relación de sus padres.
Parpadea al ver cómo se escurre con gracia Sehren, niega un poco con la cabeza y la sigue hacia uno de los dos estudios de su madre. Entra y cierra silenciosamente la puerta, aislándoles del resto del mundo y su bullicio. Introduce las manos en los bolsillos de su pantalón y camina hacia donde la pelinegra observa fijamente con sus ojos violetas el tapiz con el árbol familiar de los Black, en la pared contraria de la de los Malfoy.
— ¿Qué haces aquí?
— Tía Grace comenzó a preguntar por mi estado civil y como soy la solterona de la familia y todo eso, al parecer quiere remediarlo; lógicamente busqué una ruta de escape
— Sí, Dios nos salve a todos de las ancianas de la familia
Se para a su lado y comienza a contemplar también el tapiz, observa el escudo familiar para luego mirar el pequeño retrato de Cefeo Beda Black, nacido en 1201 y muerto en 1298, del cual comienzan a desprenderse las ramas familiares. La ilustración del árbol genealógico Black más antigua hasta el momento. Un poco de Felix Felicis en un día aburrido y la joven Narcissa Malfoy disfrutó de un día bastante entretenido y productivo, en el que en una tienda de cosas de segunda mano logró hallar este gran tesoro que ahora cuelga orgullosamente en una de las paredes de este estudio. Por supuesto existen las referencias en los libros de la familia pero siempre una ilustración como ésta es única e inapreciable; que ironía que en Grimmauld Place No. 12, última casa familiar, esté uno de sólo seis generaciones, pero tras siglos de disputas familiares y problemas domésticos, pues no se podía esperar otra cosa.
— Veo que James Potter fue tu tío abuelo, curiosa manera de emparentar con el Niño-Que-Vivió… Aunque no esperaba que Harry Potter también fuera agregado, James es comprensible por ser hijo de Dorea pero ¿su hijo?
Sehren arquea una ceja mientras se inclina hacia delante y observa más de cerca las letras elegantes y florituras usadas en el nombre del ahora Elegido, dado que el único retrato del tapiz es el de Cefeo por ser el 'tronco' de esta línea genealógica.
— Madre lo consideró prudente tras la primera caída de Voldemort… Dudo que Potter esté al tanto que es mi tío segundo; pero tampoco puede decirse que vale mucho, haciendo cuentas sanguíneas ambos tenemos un parentesco muy limitado
— Si deduzco bien, el color negro son los fallecidos, el gris los repudiados y los verdes los vivos
— Exacto, el quemar o borrar da mala vista, así que usar un simple color diferente es suficiente para los mismos propósitos – se encoge de hombros y observa fijamente el nombre de Andromeda en gris
— Andromeda, desheredada; Bellatrix, viva, pero es una Lestrange y sin hijos; Sirius, desaprobado pero no desheredado legalmente si no estoy mal, pero inadecuado por su situación de convicto. Eso sólo os deja a ti y a Potter como los últimos varones de la familia, pero ninguno es heredero directo, así que hasta aquí llegan los Blacks…
— Gracias por el resumen – sarcástico
— Humn… Regulus debía ser el siguiente cabeza de la familia, ¿sabías que lo conocí? Claro era tan sólo una niña pero todavía me acuerdo de él. Una lástima que un chico así muriera por tomar el camino equivocado… Pobre, pobre, pobre Regulus Arcturus Black – más en un tono socarrón que apenado
Sehren toma un sorbo de su icevodka y da la vuelta para caminar hacia el otro tapiz, dejando a Draco en su sitio.
El rubio mira fijamente el nombre en negro del hermano de Sirius Black, joven heredero muerto por mortífagos por intentar salirse de ellos; observa las grandes florituras en sus iniciales y traga saliva; recordando de golpe la primera vez que se topó con el retrato de su tía abuela Walburga en Grimmauld Place.
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»» Salía de la Biblioteca y frunció ligeramente la nariz, totalmente asqueado por las condiciones deterioradas del lugar; vaya ocurrencia de Dumbledore de tenerles temporalmente ahí a su madre y él mientras su padre se jugaba la vida en una arriesgada misión en que podría destaparse su cubierta entre los mortífagos, bien podrían haber ido a la "Cage d'Or" pero la todavía delicada relación con la Orden del Fénix hizo necesario que cedieran en ese aspecto.
Al menos Potter y toda la prole Weasley no estarían ahí hasta algunas semanas después; mientras Sirius Black acompañaba a Lupin en otra misión y como por fin se las había ingeniado para librarse de Wormtail, Severus se les unió. Así que tenían prácticamente la casa sólo para ellos tres, sólo con esporádicas visitas de Dumbledore y la compañía de Kreacher, el viejo elfo doméstico que prácticamente besaba el suelo donde él y su madre pasaban.
Sólo tenía un día ahí pero quería tomarse su tiempo en recorrer el lugar para no aburrirse pronto. Notó la serie de retratos colgados y decidió que podía gastar algo de tiempo en observarlos. La mayoría de ellos estaban despiertos pero callados, observándolo con frío interés; había escuchado de su padrino que regularmente descansaban y cuando despertaban gustaban de gritar y molestar a los miembros de la Orden todo lo posible, aunque siempre quien comenzaba el barullo era uno en especial, guardado tras unas pesadas cortinas de terciopelo, pero Severus no le dijo más.
Vio como comenzaron a cuchichear entre ellos y pronto como dichas cortinas de terciopelo oscuro comenzaron a temblar, y él con su innata curiosidad simplemente comenzó a acercársele; entonces, de pronto se abrieron y se topó con la mirada fría y oscura de una vieja mujer, sorprendentemente callada a lo que esperaba que sucediera.
— ¿Quién eres niño?
— Buenas tardes, señora. Mi nombre es Draco Malfoy
— ¿Malfoy? Humn… eres el hijo del monstruo rubio de nuestra familia, de mi sobrina Narcissa
Draco arqueó perfectamente su ceja izquierda al escuchar las palabras despectivas de la mujer e ignoró la sonrisa maliciosa con la que al parecer quería provocarle. Optó por acercársele y observarla con descarada mofa.
— Soy hijo de Narcissa y Lucius Malfoy, pero difiero de su concepto de 'monstruo', mi madre es una de las bellezas más apreciadas en nuestra sociedad… Señora
Walpurga entornó sus ojos al escuchar al chico rubio pero tras un par de minutos en tal duelo de voluntades sólo pudo terminar por echarse a las carcajadas y aceptar de buena gana a su sobrino-nieto en su casa.
— Y ¿qué haces aquí con toda esta basura y escoria? ¿Eres acaso uno de ellos?
— No, sólo digamos que estamos utilizando las herramientas que Merlín nos pone en nuestro camino. Que estemos en una cloaca no significa necesariamente que seamos unas ratas
— ¿Seguro que no vienes a reclamar algo como Black que eres?
Draco levantó ambas cejas al ver la expresión entre curiosa y ansiosa de la mujer pintada, la cual se inclinaba hacia delante y lo miraba con interés renovado, casi como si acariciara el marco de su pintura mientras su piel amarillenta tomaba un tono un poco más saludable.
— Por el momento no
— Bueno… ¿Sabes? Un día mi querido hijo Regulus, llegó y decidió cambiarme de lugar; antes estaba en el salón del tapiz familiar pero él pensó que aquí estaría mejor. Por supuesto, yo había salido con Orión así que cuando llegué ya no pude hacer nada para cambiar este retrato de lugar; no que me molestara en realidad… ««
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— Regulus Arcturus Black, RAB… "Reclamar algo"… "Cambiarme de lugar"… Joder! Todo el tiempo el horcrux del guardapelo estuvo bajo las narices de la Orden y lo tuve al alcance de mi mano
Un ligero toque en su hombro y se da cuenta de que está a punto de romper su copa por la fuerza con que la sujeta; toma de golpe el resto del champagne y se relaja; ya les informara a sus amigos lo que acaba de sacar como conclusión.
— Tengo una idea de la razón que tu amigo tenía para querer ese parche mágico pero Draco, quiero pensar que el fin justifica tus medios, algo de lo que no quiera avergonzarme mañana por haber participado…
— Confía en mí, mujer…
— Está bien. Por cierto, dile a Zabini que puede hacer lo que quiera con la llave, era de un solo uso… Y recuerda que tenemos que hablar de las nuevas protecciones de esta propiedad…
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Hades bosteza en el balcón de la habitación de Draco y da la media vuelta cuando la luz se enciende tras él; se estira a todo su largo y entra a la recámara pero se detiene en seco al ver como un chico castaño devora desesperadamente los labios de Draco mientras con dedos ágiles le desabotona el chaleco.
Ve la túnica de gala del rubio tirada en el suelo descuidadamente, cerca de la puerta la propia del otro mago; zapatos a medio camino de la puerta a su posición actual, junto a la cama; chalecos siendo arrojados sin cuidado y cinturones desabrochándose.
Un gemido de Draco y su pelo se eriza; se adentra silenciosamente en la habitación pero no por mucho tiempo ya que enseguida suelta un peligroso gruñido que capta la atención de los dos hombres; quienes se detienen y dejan de besarse para voltear hacia donde el fuerte sonido provino.
— Humn… ¿tu famosa mascota?
Dice el castaño como si nada, sonriendo tontamente mientras recarga su cabeza contra el pecho de Draco, acercando poco a poco sus labios a la garganta del rubio en espera de seguir con sus jugueteos.
— No hay peligro, Hades. Puedes irte, estoy bien… más que bien
Hades ve como Draco baja sus manos por la espalda del castaño con la intención de introducirlas en su pantalón. Suelta un nuevo gruñido y el mago desconocido comienza a inquietarse por la mirada agresiva en sus ojos verdes y su falta de disposición para irse de la alcoba. Draco frunce el ceño y deja sus manos en la cintura de Benjamin; pues las orejas horizontales, las pupilas cerradas en forma de rendija, el pelaje erizado, la cola muy baja junto al cuerpo, le muestran que Hades está listo para atacar en cualquier momento sin haberle dado importancia a sus palabras.
Un nuevo gruñido amenazador y Benjamin da un respingo de sorpresa, comenzando a sentir verdadero miedo al ver al felino acercándosele lentamente, mostrándole sus aterradores dientes sin que Draco logre realmente disuadir al animal de su ataque.
— Yo creo… – traga saliva – tal vez sea mejor… que me vaya…
— No es necesario
Draco se separa del castaño y se coloca entre a él y el chatailér, el cual posa su mirada sobre el hombro del rubio para no perder de vista a su 'presa'.
— Vete, Hades. No te quiero aquí
Hades le ignora y se mueve al lado, sin apartar en ningún segundo sus ojos verdes del mago que se esconde tras su protegido. Ve que no son suficientes sus intentos de sacarle de ahí y se pega al suelo, acomodando su cuerpo para el momento en que salte y ataque.
— ¡Hades!
Mueve sus patas traseras en espera del momento oportuno y cuando ve a Draco moverse de cierta manera, salta y le esquiva, provocando el grito aterrado del sujeto castaño que sólo sale despavorido hacia la puerta sin voltear hacia atrás. Hades se sienta sobre sus cuartos traseros y observa divertido como el tipo sale chillando como niña del lugar, olvidando las prendas que se había quitado con anterioridad.
— ¡Pero ¿qué coño te pasa?!
Ignora los regaños e indignación de Draco y cambia radicalmente de actitud; mostrándose ahora bastante sumiso con su protegido, su pelaje ya aplanado, la cola golpeando el suelo, las pupilas ensanchadas y emitiendo un suave quejido, tratando de decirle a Draco que no quiere pelear ni nada parecido.
Acercándosele algo tímido antes de frotarse contra sus piernas, el rubio da un paso hacia atrás sin tragarse el cuento de su guardián, ¿queriendo compartir su olor para demostrar que comparte su territorio con él? No, para nada, mejor dicho sería marcarlo como parte de su territorio o propiedad; ya no sabe que pensar de Hades con su excéntrica personalidad. Ve como el chatailér se echa sobre el suelo para rodar frente a él, mostrándole su completa sumisión; pero le ignora y comienza a frotarse las sienes, sintiendo un inminente dolor de cabeza acercarse. Al parecer por ahora por alguna razón Hades se muestra totalmente posesivo y cerrando su vínculo mental; si fuera una persona diría que está actuando como una enamorada celosa y posesiva.
— ¿Draco…?
Draco ve como Hades deja de rodar y se coloca a la defensiva a su lado, soltando ahora un pequeño silbido o gruñido intimidatorio. Benjamin le hace una seña por sus cosas y asiente, pero aprecia como Hades deja clara su postura de no permitir cualquier tipo de acercamiento entre ambos.
— Vale ya, sólo le mostraré la salida, ¿satisfecho?… pero quiero una explicación de esto
Agita su varita y todas las cosas de Benjamin levitan hacia la puerta en pos de él; mientras Hades sólo entorna sus ojos y confía por el momento en lo que dice Draco.
Cuando ambos magos le dejan solo, Hades recobra su forma humana por un momento y se arroja sobre la cama, enterrando su cara en uno de los mullidos almohadones.
Harry aprieta con sus manos el almohadón y con él ahoga un fuerte grito de frustración. ¿Draco quiere una explicación? ¡Él mismo quiere una explicación para sí mismo!… Se queda acostado y suelta un hondo suspiro resignado cuando llega a una conclusión y sorprendentemente no la rebate sino que la acepta con bastante calma.
— Estoy enamorado de ti, Draco…
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INICIADO: 10 de mayo de 2007 --- FINALIZADO: 19 de julio de 2007
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COMENTARIOS: Very Well, aquí de nuevo por fin… Nuevamente voy por puntos…
1. Sobre una duda que algunas han tenido, la razón de por qué no notaron o buscaron Sirius y compañía a Harry en el Mapa de los Merodeadores no ha sido mencionada aún por que los personajes no se han detenido a analizar este punto.
2. Por si alguien tiene curiosidad y quejas por mi tardanza, pues sólo puedo decirle que en primera he andado muy corta de Cash hasta para el Internet y en segunda que nuevamente he tenido problemas con mi pc, más que nada por el software; tuve un par de virus problemáticos y me quedé con unos programas inhabilitados por esta razón. Apenas pude actualizar mi nuevo antivirus y reinstalar los programas caídos.
3. Oh, oh… lo olvidaba. Casi no saco este capítulo, estuve a punto de arrancarme los ojos cuando fui al estreno de la OF, pero me abstuve y heme aquí todavía con mis ojitos en su lugar
4. Puede ser que haya querido abarcar mucho en un solo capítulo pero escribí conforme lo que tenía planeado y lo que me iba naciendo. No me digan que es muy cliché la decisión del sombrero, lo sé TT.TT pero quiero a Harry ahí, además supongo que con esto es más obvio lo qué le depara en Slytherin. Sobre el final, pues eran las siete de la mañana y me pareció bien que quedara así ¿tienen idea de cuantos finales podían ser para este apartado? 4 y de todos modos lo terminé editando :P
Próximo apartado: "Black Truth"
Espero sus dudas, quejas, sugerencias y comentarios como siempre…
Gracias por este maravilloso apoyo que me han mostrado…
Matta ne…
