Desde La Penumbra

Por: Lizzig

Capitulo X

-sus signos vitales están bien.

-pero su pulso apenas si es perceptible - contesto Rebeca casi en un grito.

-es tenue, pero normal.

-su temperatura es muy baja - repuso Annie con la voz quebrada.

-su presión es muy baja y eso la mantiene en esa temperatura, además la habitación esta un poco fría.

Dorothy desde la puerta escuchaba al doctor y a las chicas discernir el estado de Candy, había tratado de encender la chimenea más de un par de veces sin éxito alguno, cuando los troncos estaban encendidos y la llama fuerte, un aire se colaba por la ventana y terminaba apagando el fuego….

-creo que lo mejor será que la traslademos a un hospital. - señalo Rebeca, tratando de tomar la iniciativa.

-definitivamente es mi sugerencia, no estamos seguros que es lo que esta sucediendo con Candy y no debemos arriesgarnos. – secundo el doctor.

-tendremos que llamar una ambulancia – el fuerte tronido que había seguido a un relámpago cimbro las ventanas de la mansión, sorprendiendo a todos.

-que fue eso? Un trueno?

-eso parece, aunque no estaba lloviendo cuando llegue y el cielo estaba despejado, hacia mucho aire…..pero… - el doctor no lograba entender como es que se había desatado una tormenta tan intempestivamente…..

Annie asomada por la ventana, veía la lluvia azotar el jardín, el fuerte viento había arrancado ya algunas ramas de los arboles y los relámpagos no cesaban trayendo truenos aun mas estremecedores.

-no podremos sacar a Candy bajo esta lluvia

-quizá deberíamos intentarlo Annie.

-esperemos un poco a que la tormenta baje de intensidad y entonces la llevaremos en mi auto. – interpuso el doctor interesado en sacar a Candy de ese lugar.

-preparare café, para la espera - comento Dorothy antes de salir de la habitación sin esperar respuesta.

Bajo las sombrías escaleras, la mansión se sentía atrapada en una energía inexplicable, el aire denso le dificultaba la respiración, se había negado por todas esas semanas lo que en realidad ocurría en ese lugar, pero la verdad ya no podía ocultarse detrás del miedo.

Llego a la cocina y miro a Ethel con los ojos llenos de lagrimas, no podía seguir haciéndose la fuerte, no quería alertar a los demás de sus sospechas, de igual forma no le creerían, solo Ethel era capas de entender lo que pasaba por su mente.

-aun no despierta?

-no… Ethel tengo miedo por ella, esto que se ha desatado es mucho mas grande de lo que tu y yo entendemos, no se como ayudar a Candy y me temo lo peor….

-quizá no deberíamos inmiscuirnos, esta no es nuestra batalla, lo mejor seria que alguien trajera a su esposo.

-creo que tienes razón, pero quien nos escuchara, no es fácil creer esta historia…. Aun falta una semanas para que el regrese, solo espero que llegue a tiempo.

-Dorothy!...

-hoy lo vi en la habitación de Candy y las dos sabemos el origen de ese gato que no la deja ni a sol ni a sombra….. su presencia esta tomando fuerza y Candy se esta debilitando cada vez mas…..

-sacarla de aquí quizá le devuelva no solo la tranquilidad, si no la fortaleza…..- antes de que Ethel pudiera terminar su frase, un fuerte trueno rompió vibrando la casa desde sus cimientos.

-no creo que tenga planeado permitirnos sacarla de aquí.

-debe haber alguna manera de ayudar a ….. - los platos que reposaban en la vitrina, se vinieron abajo sin explicación alguna, las dos mujeres se miraron cómplices, guardando silencio.

Se sentían espiadas, amenazadas y totalmente desesperanzadas, de ante mano sabían que nadie lees creería, ni ellas mismas podían entender lo que estaba sucediendo.

-preparare café, para el doctor y las chicas - Dorothy no hizo mas comentarios y comenzó a moverse en la cocina, ignorando lo sucedido, pero cambiando la conversación al instante.

-se quedara el doctor hasta que despierte la señora? – pregunto Ethel, mientras separaba lo que había sobrevivido de la bajilla, poniendo en la basura el resto.

-no lo se, quizá lleven a la señora Candy al hospital….- Dorothy se quedo inmóvil esperando alguna reacción, por la insistencia de sacar a Candy del lugar.

Las dos mujeres guardaron silencio tras esas palabras, tenían miedo de cualquier demostración de " Anthony", estaban convencidas que era el quien estaba provocando las eventualidades en la mansión y sobre todo en la salud de la rubia.

Dorothy subió el café hasta la habitación y observo nuevamente a Candy, se veía tan pasiva y aterradoramente pálida, que sintió escalofríos de solo verla, las oscuras sombras que marcaban la parte inferior de sus ojos, le daban una imagen mortífera, se sentó a su lado y tomo su mano para frotarla contra la suya, sabia que su amiga estaba en peligro, si su esposo no venia pronto, seguramente Candy partiría a otro lugar de donde quizá no volvería nunca.

La tormenta disminuyo en ferocidad, aunque la lluvia no desapareció en toda la noche, Candy se había movido inquieta bajo las sabanas, el doctor y Dorothy permanecieron al lado de la rubia, hablaron poco, se limitaban a checar a la joven por quien temían tanto.

Por la mañana temprano Dorothy instruía a un par de hombres que ayudarían al doctor Smith a llevar a la rubia a su auto, irían al hospital para un chequeo mas profundo.

Annie y Rebeca se alistaban para ir tras su amiga, no la dejarían sola, desde la recamara que les habían asignado escucharon el alboroto en la habitación de Candy.

-que sucede? – pregunto Annie ansiosa.

-como es posible que la habitación este cerrada con llave si yo deje la puerta abierta? – reclamaba casi a gritos el doctor.

Con desesperación intentaron abrir la puerta a golpes sin ningún resultado, Ethel con las manos temblorosas, buscaba el juego de llaves que abría esa puerta sin éxito.

Dentro de la habitación la espesura del ambiente envolvía a Candy que no dejaba de respirar agitada, mientras seguía perdida en su subconsciente…

-aun falta un largo camino.

-ya no falta tanto, estamos muy cerca de la montaña….

-pero subir hasta la cima nos llevara tiempo y yo me siento muy cansada.

-lo se pequeña, ha sido un gran esfuerzo de tu parte, además debes de volver ….. – dijo con tristeza.

-como?

-es mejor que vuelvas a tranquilizar a todos o querrán apartarte de mi y si eso sucede….

-no lo digas, por favor…. Que tengo que hacer?

-tranquiliza a todos en la mansión, para que no quieran apararte de mi, no debes de salir de Lakewood, no hasta que lleguemos a la cima….. y después regresa, será nuestra ultima oportunidad para estar juntos para siempre…además yo estaré contigo, siempre estoy contigo.

-volveré pronto Anthony lo prometo

El rubio miro a su chica partir , confiaba en que regresaría, pero su tiempo se agotaba, el demonio con el que pelearía por ella, se acercaba para seguramente arrebatársela sin piedad, tenia que llegar a la cima de esa montaña, donde no abría retorno para ninguno de los dos , viajarían a su propio paraíso donde nada los separaría.

Finalmente en la habitación de Candy, la puerta cedió, depuse de que algunos hombres romperán el picaporte, el doctor y las chicas entraron presurosos, el frio que se sentía dentro era evidente, Dorothy corrió a prender la chimenea y sacar algunas cobijas para cubrir a Candy.

-no es necesario Dorothy, nos llevaremos a Candy inmediatamente. – vocifero el doctor , notablemente nervioso.

-algo sucede con Candy – grito Annie alarmada que veía como su amiga respiraba agitada

El doctor y las chicas rodearon la cama de Candy, para verla abrir los ojos lentamente, mientras su respiración se acompasaba, los miro a todos absorta, no entendía que sucedía y por qué todos estaban en su habitación.

-Candy! - Annie no pudo evitar soltar un par de lagrimas, el verde mirar de su amiga le gritaba lo perdida que estaba.

-como te sientes Candy? – pregunto el medico, mientras tomaba su pulso.

-…..estoy bien, que hacen todos aquí? - su voz era muy suave, su rostro no mostraba ninguna expresión.

-estamos muy preocupados por ti, estuviste inconsciente por varias horas…..- le contesto el medico con suavidad, podía notar el trato defensivo de la rubia a pesar de su debilidad.

-no estaba inconsciente, solamente estaba dormida

-por dos días? - soltó Dorothy sin pensar, la mirada de Candy la abofeteo al instante.

-no es necesario armar tanto alboroto, te he repetido que estoy bien. – contesto Candy a la castaña

-estuvimos muy angustiados por ti y para que todos estemos convencidos de que estas bien, lo mejor será que demos una visita al hospital – Rebeca decidió intervenir, para calmar los ánimos y sobretodo, para no perder tiempo y llevar a Candy a que la atendieran.

-no es necesario, estoy bien aquí y si dejaran de agobiarme, estoy segura que me sentiría mejor.

Todos se miraron entre ellos, no sabían como actuar, unos minutos atrás Candy estaba sumida en la inconciencia, finalmente había despertado y de la nada ya estaba enojada poniendo sus límites.

-creo que en esta ocasión no podremos complacerte, tengo que realizarte algunos estudios, es lo mejor para ti.

La mirada de Candy fulmino al galeno que sintió un escalofrió , pero no se amedrento.

-te ayudaremos a vestir – Rebeca fue hasta el closet y busco un vestido para Candy, hasta que la voz de Candy detrás de ella la detuvo.

-tengo hambre, Dorothy por favor súbeme algo de comer.

-…- el doctor le dio una señal a Dorothy de hacer lo que la rubia pedía. - me gustaría revisar a Candy, podríamos quedarnos solos por un momento? - pidió el medico, haciendo salir a Annie y Rebeca.

Por largos minutos el doctor estuvo en la habitación con la rubia, mientras las tres chicas habían bajado a la cocina, para tomar el café que Dorothy les había preparado, estaban muy confundidas con lo que sucedía y no sabían como proceder.

-se ve tan distinta – comento Rebeca, dando un sorbo a su café

-desde cuando es que esta así? Dorothy.. – Annie mantenía las manos alrededor de la tasa de café, pero sin lograr darle un sorbo, estaba demasiado preocupada por su amiga de la infancia, como para darse cuenta de lo que hacia.

-desde que llego ha tenido algunos problemas para despertar… -Dorothy cuidaba sus palabras, quería responder objetivamente aunque se moría por contarles sus temores. - … quizá si ha actuado un poco raro, pero ninguna señal que pusiera su vida en peligro.

-que quieres decir con que actuaba raro?

-….. pues comenzó a aislarse en su habitación y pasaba la mayor parte del tiempo con ese gato blanco que estaba con ella….

-el que me ataco ….! – dijo Rebeca apenas en un susurro. – de donde salió?

-apareció de repente nunca nadie lo había visto y ahora es inseparable de Candy …..

-y desde cuando es que sufre de esos desmayos o perdidas de conciencia o lo que sea que le sucedió esta vez.

-desde que llego ha tenido problemas cuando despierta, se encuentra un poco desubicada y en múltiples ocasiones, me costó trabajo hacerla despertar pero jamás había tomado tanto tiempo perdida en su inconciencia….

-dime Dorothy , le contaste todo esto a William….

-si señorita Rebeca, hace unas semanas cuando el señor William estuvo aquí, él se dio cuenta de lo que sucedía, incluso quiso llevarse a Candy de regreso a Chicago, pero ella se negó igual que ahora.

-la ausencia de Terry le debe estar afectando. – añadió Annie consternada.

-es lo que nosotros pensamos, pero se ha negado a escribirle y pocas veces habla de el

-al menos ha leído las cartas que Terry le ha mandado?

-cartas? No hemos recibido correspondencia de él. – contesto Dorothy confundida.

-que extraño, Terry le pidió a Albert que checara a Candy, por que le preocupaba mucho no haber recibido correspondencia de ella… aseguro haberle mandado varias misivas….- Annie y Rebeca se miraron pensativas - …. Dime Dorothy, quien recibe la correspondencia.

-las recogemos del buzón, algunas veces yo otras ocasiones Ethel, pero estamos seguras que no ha llegado nada del Señor, hemos hablado anteriormente lo extraño que es no haber recibido ninguna carta.

-Annie tenemos que ir al pueblo al servicio postal, esto es muy raro.

-quiero esperar al doctor que nos informe del estado de Candy e iremos a donde tu quieras.

Las tres chicas siguieron charlando en la cocina, hasta que el doctor bajo de la recamara de Candy, su semblante era de preocupación y no fue algo que le ocultara a las tres mujeres que impacientes querían escuchar lo que sucedía.

-y bien doctor, como encontró a Candy? – Rebeca salto a preguntar al ver que el medico no decía nada.

-su pulso esta bien, se puso de pie y al parecer todo marcha bien, pero su actitud no es la de siempre, esta bastante renuente a visitar la clínica y practicarse ningún estudio, no puedo obligarla pero seria importante que fuera, quizá ustedes podrían conversarla.

-lo haremos, téngalo por seguro que la llevaremos. – contesto Rebeca segura de lo que decía

-eso espero, yo me retiro pero por favor manténganme informado si algo mas sucede.

-será mejor que subamos a hablar con ella, -se dirigió a la ojiazul, para después ordenar a la castaña - Dorothy escribiré una mensaje para William, por favor alguien este listo para llevarlo.

Dorothy apenas asintió levemente con la cabeza, estaba preocupada y no sabia como actuar, vio a las dos chicas subir para convencer a Candy de ir a la clínica, ella mejor que nadie sabia de la negativa de su joven patrona, fue hasta la cocina para recoger la charola del desayuno, sabia que no podía dejar sola a Candy. Para bien o para mal, ella era la única que entendía su proceder, con charola en mano recorrió el pasillo de la segunda planta hasta llegar a la de Candy, pudo escuchar las voces de Annie y Rebeca tratando de razonar con ella, en cuanto entro miro a Candy sin ninguna expresión en el rostro, solo se limitaba a guardar silencio y perder la mirada en un punto al frente.

-aquí esta tu desayuno – se acercó Dorothy sin encontrar respuesta en Candy.

-Dorothy ! tienes que retar a Candy que no quiere venir con nosotros al hospital. –reclamo Rebeca.

-por lo pronto creo que la señora Granchester tiene que comer, por que no bajan ustedes a hacer lo mismo, Ethel les preparara lo que se les antoje, yo ayudare a Candy.

Con discreción Dorothy se giro hasta darle la espalda a Candy, le guiño un ojo a las dos chicas para sugerirles que la dejaran sola con ella, las dos jóvenes salieron dejando a Dorothy a cargo de la situación.

-quieres primero el cereal – pregunto Dorothy melosa.

-crees que tu podrás convencerme de ir al hospital… ?- pregunto seria la rubia, su voz aunque tranquila, se escuchaba con un eco extraño, que lleno de escalofríos a la mucama.

-no, no tengo ningún interés de lograr que hagas nada….. Especialmente abandonar esta casa – la mirada de Candy se ubico en la castaña que a pesar de sentir el miedo recorrer sus venas mantenía su temple - …. Se muy bien que no te iras de aquí … lo que me tiene intrigada es saber que sucederá cuando el señor Terry aparezca …..- la mucama ponía la charola de comida frente a la rubia, sabia que la miraba detenidamente. –… el querrá a su esposa de vuelta.

-pues no la tendrá, será muy tarde para entonces….

-el no permitirá que nadie le quite a su esposa, la ama profundamente y le pertenece – Dorothy sudaba copiosamente a pesar que la habitación estaba extremadamente fría.

-sal de aquí y asegúrate de echar de la casa a esas dos y por ningún motivo vuelvas a llamar al medico, no hay nada que él pueda hacer … no provoques un desenlace prematuro.

Esas últimas palabras resonaron con eco en la mente de Dorothy, tenia la sospecha, pero ahora lo veía claro, a quien tenia frente a ella no era su querida Candy ….. tenia que moverse rápido si es que quería ayudarla, tenia que hacer presente a Terry antes que fuera muy tarde.

-….. te recuerdo que eres una persona de buen corazón, no te dejes llevar por caminos equivocados….

Fueron las palabras que Dorothy le dio antes de salir de la habitación, estaba aterrada, pero no se dejaría vencer, ella era la única que entendía lo que estaba sucediendo y tenia que ayudar a su amiga de la infancia, haría todo lo que estaba en sus manos por hacer volver a Terry, él era el único que podría rescatarla de un mundo que se apoderaba de ella, el mundo donde Anthony pertenecía….. el de la muerte.

Continuara


Hola a toda, gracias una vez más por seguir conmigo en "desde la Penumbra".

Como podrán ver, Anthony ya retomo mucha fuerza y sé que da la impresión de ser un ente maligno, pero no podría serlo, él siempre fue un chico de buen corazón por eso me ha costado tanto trabajo el final y muy lentamente pero avanzo, ayer tuve la oportunidad de escribir un renglón yeeeee! Es mejor que nada.

Bueno es evidente que el regreso de Terry es inminente y estará de vuelta yo creo que en el próximo capitulo y de ahí todo será colina abajo hasta el final … hay dios! Yo escribiendo hasta de la posesión de Anthony sobre Candy en pleno día de muertos ….. gulp! Y hoy en la tarde me quedo solita otra vez….. hay chicas yo creo que escribiré un renglón mas …jajajja, bueno pero le adelanto al fic romántico / dramático que quiero presentar alrededor de navidad…..

Gracias amigas queridas por sus mensajes, me encanta recibir noticias suyas ….. aunque aun estoy preocupada por algunas de ustedes que viven en la costa este de los Estados Unidos, espero que las cosas estén mejorando para ustedes y que se encuentren bien, yo les mando mis mejores deseos.

Luna, Val Rod, Lucero, CYT, Dajannae8, alezza, Rosi White, Wendy. Niñas preciosas saben que las quiero mucho a ustedes y a todas esas hermosuras que me han dejado mensajes con anterioridad … pero también saben que voy a decepcionar a algunas de ustedes, Candy no puede quedarse con los dos… aunque estoy segura que a ella le encantaría ¡! Y créanme que el momento en el que se determine el futuro de Candy no depende de mi favoritismo …no, no, no….. yo soy universal yo si me quedaba con los dos….finalmente se resolverá bajo la premisa del bienestar para todos, por que aunque no me lo crean todos tienen algo que ganar y también mucho que perder, así que me iré por el camino que mas le convenga a estos galanes, claro según yo. =)

Pasen un lindo fin de semana y cuídense mucho, y las encuentro aquí la próxima semana, abrazos. Liz.