Lulú abrió lentamente sus ojos al sentir que alguien la levantaba de su cuna, sonrió alegremente al darse cuenta que la persona que en esos momentos la su tenia contra su pecho, era su padre en realidad.

Una cálida sonrisa ilumino el rostro de su progenitor, al momento de empezar a tararear una pequeña canción de cuna.

Arrullando de nuevo a la bebe, la cual podía sentir el confortable calor que emanaba del pecho de su padre, mientras los latidos de su corazón se sincronizaban con los de su figura paterna.

Quizás tan solo fuera una bebe, pero era mas consiente de su entorno de lo que mucha gente podría si quiera imaginar, teniendo en cuenta su corta edad.

La pequeña balbuceo, pequeños sonidos sin sentido, arrancando una nueva sonrisa de su padre, el cual continuo arrullándola, por que en ese momento de esa gigantesca casa llena de mujeres locas e histéricas, al menos por unos cuantos minutos podía encontrar la paz.