Kagome's lover
Notas previas:
TENGO MUCHO SUEÑO...awww ):
Capitulo 10: psychotic
"Y yo trate de sujetar esas tontas posibilidades que creía por las que estaba viva. Era algo psicológico, una enfermedad diferente al resfriado. He sido buena, tonta, idiota, infiel y manipuladora. No esperen un final feliz para mi, yo me encargare de que así sea. Bang, bang deseaba poder disparar el gatillo y hacer volar lo que hay dentro..."
Kagome.
Era hermoso el día, extremadamente hermoso. Los rayos del sol entraban por cualquier parte y eso hacía hermoso el día, el mar brillaba demasiado, los pájaros hacían un ruido extraño que aunque a ella no le gustara hacia par con el hermoso día. Pero ella no podía estar disfrutando de ese día, lo único que había dejado había sido una nota donde explicaba que no iba a poder ir por un par de días. Invento algo, las mentiras siempre fueron lo suyo.
Y si el le hacía excelentes preguntas, ella iba a responderle con excelentes mentiras. Nadie podía enterarse que estaba enferma, no deseaba hacer sufrir a Yasha o a Inuyasha. Ella ya les había fallado a todos. Acelero un poco más pensando agitadamente en lo que le iban a hacer, era sencillo iban a hacer que estuviera bien. Acá entre nos ella siempre supo que le faltó un tornillo en la cabeza; Soltó un suspiro mientras tarareaba la canción que pasaban en la radio, todo fue sencillo. El accidente aparte de haberle provocado contusiones en la cabeza le crearon otra personalidad, tubo que burlarse ante eso ya que ella siempre creyó que Inuyasha merecía alguien mejor y entonces resultaba que de tanto desearlo llegaba una usurpadora que se apoderaba por poco tiempo de su cuerpo.
Se rió incluso cuando el doctor le explico que en un cuerpo simplemente es de una persona. No deseaba que nadie se enterara ya que por ser tan mala todas las mentiras caían como cae la lluvia. La verdad de Yasha es simplemente algo que jamás se pregunto y entonces toda su vida se derrumbaba justo en el momento en que deseo hacer feliz a Inuyasha todo simplemente colapsaba.
Estaciono su carro notando como estaban un par de adultos jugando a las cartas mientras fumaban un poco, decidió colocarse sus lentes de sol y por andar vestida con ropa más juvenil llamo la atención, las miradas se posaron en ella tratando de adivinar porque ella estaba ahí. Preguntó en la recepción por el doctor al que iba a buscar, su apellido era Takuma o algo así.
La enfermera no hizo muchas preguntas, la hizo llenar un par de cosas y ella accedió a escribir sus datos. Iba a escribir con sinceridad todo ya que nadie la conocía, después de terminar de escribir la enfermera utilizo su teléfono para llamarle al doctor. La enfermera una morena delgada con un cabello corto y un par de grandes ojos color verdes, se veía con estilo y bonita.
-En un par de minutos ¿Por qué no toma asiento?-Ella asintió y fue a sentarse en esas sillas cómodas que estaban para que las personas vieran la televisión. El lugar era muy amplio y lo agradable es que tenían el aire limpio, no el aire contaminado de la ciudad. Había muchas sillas y mesas, había risas y también lágrimas como cualquier centro psiquiátrico. El hotel de los famosos y de muchos adolescentes, procuró no ponerse nerviosa y de sentirse ansiosa. Se sorprendió de ver a una muchacha totalmente sentada y viendo algún punto fijo, su cabello negro brillaba debido a lo húmedo que lo traía, sus ojos estaban cansados y agotados. Un par de vendas en sus muñecas y un cigarro descansando entre sus dedos, por esa irritación en sus ojos juraba que era drogadicta. Dejo de observar a las otras personas como si fueran un circo al escuchar su nombre de la voz de un hombre-
-¿Kagome?-Escuchó y su concentración se perdió, se levanto de esa silla, tomo su bolso y estiro su mano. Los ojos de esa persona le eran conocidos, no era viejo, era joven y la verdad es que era un poco apuesto-¿Kagome Higurashi? ¡No!-Dijo sin creer lo que estaba viendo, Kagome frunció su entrecejo y entonces tosió un poco para ocultar sus mejillas sonrojadas. Le provocaba vergüenza la forma en que ese hombre/doctor decía su nombre, no lo recordaba sinceramente-¿Kagome de Taisho? ¡Oh Dios!-El lucía entusiasmado de verla-¡Soy yo!-Dijo mientras se señalaba como si eso fuera a traer algunos recuerdos a la joven-¿Hojo? Odio decirlo pero tu agarrabas mis lentes y te los colocabas creyendo que así te ibas a ver inteligente-Kagome entonces sonrió y se rió con el recordando lo mismo que el-
Hojo estudió con ella la preparatoria, Hojo fue el chico bueno en las materias y ella le pedía ayuda de vez en cuando para poder saber lo que estaban viendo aunque al final se dio por vencida y dejo que sus padres compraran el diploma de que había terminado la preparatoria. Hojo siempre fue uno de sus mejores amigos, Hojo la conocía por lo que en verdad era y podía apostar que Hojo en ese entonces había estado enamorado de ella, era fácil saberlo. Pero ella no deseo arruinar esa amistad libre de tóxicos.
Hojo la guio a su oficina o mejor dicho consultorio y después de leer lo que Kagome había escrito dejo de bromear para hablar de cosas más serias.
-Estas en todo el derecho de pedir otro psicólogo...Tu dime con confianza hay otros psicólogos mejores que yo-Kagome negó y tomo asiento en ese sofá grande que siempre vio en todas las películas donde aparecía una adolescente que iba al psicólogo-
-No así esta bien...-Dijo suavemente mientras Hojo leía un par de cosas y soltaba un suspiro, la sonrisa desapareció de su rostro y entonces se concentro en ver a los ojos a Kagome-
-¿Sabes cuando aparece tu otra personalidad?-Ella negó y entonces Hojo lamio sus labios y los tenso un poco eso demostraba que estaba pensando, a Kagome le pareció un gesto muy común. No te encontrabas en un psiquiátrico a alguien con quien estudiaste, sonrió con torpeza y trato de recordar que habían dicho sus amigos que iban a estudiar y al final terminaron más perdidos que ella. Hojo seguía igual a como ella lo recordaba, un poco más alto, con su cabello café claro y sus ojos verdes. Se veía más apuesto que antes y estaba usando un anillo de casado en su dedo anular-Muy bien, en este caso se recomienda decir todo...Háblame con confianza de todo, ¿Por qué crees que se de esta doble personalidad?-Dijo el mientras Kagome levantaba sus cejas confundida-
-Yo pensé que tal vez si era otra persona, Inuyasha iba a ser feliz...Y sucedió esto, no se que paso durante cuatro años...-Deseaba llorar pero no podía llorar en esos momentos, necesitaba ser fuerte-Estuve en coma por un tiempo y luego sucede esto, es como...Ver que adelantan mi vida...-Sentía el nudo en su garganta y eso le hacía que sus ojos se llenaran con agua un poco-Yo no soy una buena persona, así que deseaba ser otra persona por mi hijo e Inuyasha...-Hojo formo una sonrisa y se levanto de su silla para sentarse a su lado-
-Escúchate un segundo...-Dijo Hojo mientras Kagome fruncía su entrecejo confundida-Deseabas sacrificarte para que un personaje inventado estuviera con tu familia...La Kagome que yo conocía ni siquiera hubiera aceptado que estaba haciendo algo mal-Kagome entonces sintió que no pudo contener más las ganas de llorar. Sus ojos expulsaron las lágrimas y sintió un peso más ligero en su corazón. Abrazó a Hojo no por coquetearle, lo abrazo porque siempre había llorado sola y ese momento el estaba ahí para brindarle un abrazo-
-Pero no quiero dar mi familia-Dejo de llorar y entonces con sus ojos llenos de desesperación se levanto a ver a Hojo-Tienes que hacer lo que sea para curarme, tengo un problema serio Hojo....Soy una adicta me fascina el alcohol y...-Hojo asintió y tomo una grande bocanada de aire-
-Primer paso admitir que algo esta mal contigo-Dijo Hojo como si estuviera tratando con una niña pequeña, sonrió y pudo sentir que Kagome era la misma niña que caminaba sin saber a donde iba. Hacía sin saber que hacía. Seguía sin saber que seguía. Así era ella. Haciendo cosas que todos criticaban después, Kagome para el siempre fue la chica popular y mala de la que puedes ver y no tocar. Tú no la escoges a ella, ella te escoge a ti. Había salido con chicos mayores a ella, menores e incluso de su edad. Chicos con motocicletas, carros deportivos, empresas que no se dirigían con simplemente leer y escribir. Había mentido y había sido infiel, pero solamente el supo sus secretos aunque ella tratara de ser una buena chica para el, el simplemente sabía todo y jamás la juzgo porque en ese momento el la amo-El tratamiento va a durar un par de meses-Kagome asintió más tranquila-Yo recomiendo que te quedes aquí...-Dijo mientras Kagome asentía y entonces mordía un poco sus labios con nerviosismo-
-¿Y como vas a hacer que sea normal?-Preguntó ella con temor mientras Hojo soltaba un suspiro y movía un poco su cabeza; Kagome siempre supo que Hojo fue muy inteligente-
-¿Importa el como?-Preguntó el mientras Kagome negaba con la cabeza y levantaba ambas cejas. Iba a tener unas largas vacaciones lejos de su familia; En realidad no le interesaba como la curaran. Hojo la hizo firmar un par de documentos y le dio una pulsera de plástico color blanca que tenía un número. Fue llevada a cambiarse, con su dinero hizo la llamada a la única persona en la que podía confiar en ese momento. A Bankotsu-
Su voz tembló en cuanto escuchó la voz de Bankotsu contestar el celular.
-Necesito ayuda... ¿Conoces el hospital buena vida?-Hubo una pausa por grandes minutos y después escucho un sarcástico ¡Wow! Por parte de Bankotsu-necesito que me traigas ropa, cigarros...Y...que te apresures, ropa normal, blusas camisetas y zapatos...Si no vienes tengo ciertos mensajes en mi celular que no te gustaran que tus padres vean-Hubo una risa del otro lado y un 'de acuerdo, hermosa' mientras colgaba el teléfono-
Ahora simplemente debía de esperar afuera con un cigarro entre sus dedos mientras veía su carro. Sus piernas estaban temblando y sintió nauseas, su celular estaba descargado. Cruzó sus brazos y pudo escuchar como los pájaros hacían esos ruidos con su boca, odiaba a los pájaros porque ellos necesitaban extender sus alas y volar a cualquier lugar. No pensaban a donde ir, actuaban por instinto...Expulsó el humo del cigarro y por primera vez extraño a Inuyasha.
Extraño su forma de sonreír, sus labios y sus besos. La ceniza de ese cigarro cayó al suelo discretamente, los murmullos de las personas se fueron alejando y ella comenzó a sentirse enferma. Le dio asco el simple hecho de que estaba fumando, deseaba vomitar algo pero no había desayunado algo para poder vomitarlo. El cigarrillo cayó al suelo y entonces sintió algo que no había sentido, sintió que estaba cambiando. El mundo parecía cerrarse, su garganta se estaba cerrando. Cayo al suelo mientras tosía de manera exagerada llamando la atención de todos los otros pacientes.
Llevó sus manos a su cabeza y ni sintió cuando lo caliente del cigarrillo golpeaba con su brazo. Todo se volvió más claro y oscuro.
Escuchaba que Hojo gritaba su nombre, y todo termino porque ella empezó a toser más calma.
Parpadeo y se levanto como si nada hubiera pasado, Hojo puso su brazo alrededor de sus hombros y la sentó con cuidado en es silla. Noto que Kagome había estado fumando y noto que tenía el brazo quemado pero que sin embargo Kagome no se estaba quejando.
-¿Dónde estoy, doctor?-Esa voz suave no era la de Kagome. Acarició su mentón, apretó sus parpados y le pidió que lo siguiera-
-Estas en un hospital-No deseaba entablar una conversación con las personalidades que la mente de Kagome creaban desde aquel accidente-
-¿Así que ya es hora de irme?-Preguntó Kagome, el doctor frunció su entrecejo y entonces escucho una débil risa. Desde la voz hasta el aire que la rodeaba había cambiado-Debo decir una cosa-Y entonces su tono se volvió un poco más grave, había creído que lidiar con esta personalidad iba a ser sencillo pero la persona que la había creado era Kagome. Jamás se sabía que clase de persona era Kagome-No será muy fácil ¡Por que Inuyasha me ama a mi! No la ama a ella-Dijo esa mujer desconocida que habitaba en el cuerpo de Kagome con celos-
Hojo asintió y le inyectaron un par de calmantes a esa mujer, la sujetaron con fuerza y la llevaron gritando hasta una habitación. El simplemente cerró sus ojos cansados, pidió que le tuvieran una taza de café lista y entro después de todos a ese cuarto. Odiaba ver a Kagome así, atada como si fuera un animal rabioso. Tenía su cabeza entre dos cosas metálicas.
Estaban encargándose de cuidarla, pusieron algo entre sus dientes. Y el show empezó.
El fue el que hizo todo y se sintió mal pero iba a ser por el bien de Kagome, tubo que hacer que la cabeza de Kagome fuera agitada con shocks eléctricos. Estaba escuchando sus fuertes gritos y su cuerpo estaba temblando ya que las descargas no simplemente penetraban su cráneo o su cabeza, esa electricidad también entraba por todas sus celular reviviéndolas por breves minutos y después matándolas violentamente. El cuello de Kagome estaba moviéndose frenéticamente, su cabeza se movía de manera violenta y sus ojos se abrían bruscamente.
Repitió esa operación cuatro veces, menos voltaje y más fuerza.
Las lágrimas de los ojos de Kagome salían al igual que sus gritos. Tuvo que cerrar sus ojos para dejar de ver esa escena, después de esa vez Hojo dejo el aparato en su lugar y noto como estaba Kagome tratando de componerse. Estaba atada, con su piel levemente rojiza debido a las manos que la habían tratado de sujetar y estaba llorando.
-Kagome...-Susurró mientras veía como estaba Kagome llorando aun, no podía asegurar que Kagome había regresado a ser la misma-
Simplemente pudo ver como ella trataba de cubrir su cuerpo con sus manos, estaba llorando por temor y por estar sola. Jamás creyó que iba a ver así a Kagome; Los tiempos estaban cambiando, desabrocho cada seguro que la estaba sujetando. Y la cargó como si ella fuera su princesa, escuchaba su llanto y su forma ruda en la que apretaba su bata de doctor.
La cargo por todos los pasillos y se encargo de llevarla a su nuevo cuarto. El rostro de Bankotsu fue lo que le sorprendió.
-¿Qué le has hecho?-Dijo exaltado Bankotsu mientras la cargaba y notaba la temperatura fría que tenía Kagome. Todo fue rápido, de repente Kagome había movido su cabeza para vomitar algo amarillento-
Bankotsu estaba asustado y asqueado, trato de cargar a Kagome pero simplemente logro gritar y tratar de buscar una explicación. Así se desmayo Kagome, y termino en un cuarto en donde las paredes eran blancas y las mantas igual. Bankotsu le limpió la boca con cuidado y escucho la respiración de Hojo, no tenía idea de que estaba pasando.
Salió de ese cuarto nervioso y temblando.
Su mente preguntaba lo mismo: ¿Qué chingados estaba pasando? ¿Por qué estaba en ese hospital? Y el único que parecía saber la respuesta era ese doctor, lo sujeto de las solapas de la camiseta o mejor dicho de la bata y con su voz llena de preocupación y de histeria. Le exigió una respuesta.
-¡Empieza a hablar!-Dijo con su tono arrogante mientras Hojo se soltaba del agarre de Bankotsu, tomaba una bocanada de aire y negaba-
-Es confidencial-Dijo simplemente mientras Bankotsu golpeaba con su puño la pared. Estaba desesperándose de que la mujer que al menos no pudo tener estaba en esa cama, sufriendo y llorando. Hojo no se asusto ante esa conducta, lidiar con esas mentes llenas de problemas era en lo que el trabaja. Suspiró un poco y paso su lengua por sus labios, Bankotsu era una de esas personas cuyas mentes era fácil de saber-Tiene un problema mental, no esta loca...Necesita quedarse aquí por un tiempo...Si la quieres un poco debes convencerla de que le diga a su esposo...Enfrentar esto no va a ser fácil-Tomo una pausa y Bankotsu entonces se tranquilizo un poco. Ese era su castigo por haberle querido quitar algo a Kagome, formo una sonrisa en sus labios. Al menos ya estaba más tranquilo-Lo que le paso hoy le pasara cada ve que cambie...¿Habías notado algo extraño?-Preguntó Hojo mientras Bankotsu asentía-
-Durante cuatro años la busque pero ella decía con burla '¿Quién es ese?' pensé que estaba bromeando o incluso enojada pero después hasta me estaba diciendo algo privado-Hojo asintió y entonces notaba como estaba Bankotsu tratando de ver por la puerta. Cerro la puerta para dejar a Kagome sola ya que todos habían visto una peor imagen de ella-
Sufrimiento.
Simplemente sufrimiento.
Deseo morir al recibir todas esas descargas, deseo no poder abrir sus ojos pero ¿Acaso dios no la deseaba en el cielo? Apretó su puño con fuerza al igual que sus dientes y eso le dolió pero el dolor era lo que la hacía sentir con vida.
No supo como había estado ahí; No recordaba mucho. Escondió su cuerpo con esa sabana tratando de protegerse con esa sabana blanca del mundo. Lloró tanto que después tubo sueño y sed. Había olvidado que ya estaba grande y que debía de controlarse, había deseado una bebida y algo extra que le quitara el dolor. Su cuerpo estaba temblando. Soñó con los brazos de Inuyasha pero simplemente despertó y tuvo miedo.
Hablaba sola para distraerse pero ¿De qué hablar con alguien que odias?
Jamás había ganado primer lugar en algo, jamás había soportado a aquellos muchachos que fueron la burla de su generación. No le gustaba que le dieran órdenes, sus padres a veces la odiaban. Jamás podía hacer algo bien, antes...Antes...Todos los días peleaba frente a esa persona que estaba en el espejo, no podía soportar esa persona que estaba ahí. Burlona y arrogante.
Una vez rompió el espejo, pero ¿Por qué recordaba eso en ese momento? Siempre encontró su personalidad molesta e irritante. No deseaba su propia amiga, había deseado tantas veces ser alguien más y ahora que podía suceder algo así simplemente no deseaba ver a Inuyasha con otro estado mental.
Muchos días se sentía más como los demás que como ella misma; Una vez robo pastillas de algún consultorio, pero ese era otro secreto.
Durmió creyendo que todas esas cosas crueles que había dicho se las estaban diciendo a ella; Deseo creer que era un sueño. Un terrible sueño. Necesitaba a Inuyasha porque el podía hacer desaparecer las pesadillas, ¿Desde cuándo el nombre de Inuyasha era lo único que sabía? No deseaba que su relación terminara así, dejo de llorar. No mejor dicho lloro esa noche porque los demás días iba a sonreír, es noche iba a llorar tanto.
No importaba si no dormía.
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¿Dónde estaba Kagome?
Se disculpaba si había dicho o hecho algo para enfadarla. No podía dormir, no deseaba soñar esa noche. Necesitaba a Kagome esa noche, no en realidad la necesitaba siempre. Le tenía miedo a que ella jamás apareciera.
Simplemente estaba el en esa cama, el dolor empieza a llevar junto con la noche.
Necesitaba ver a Kagome.
¿Acaso ya se había escapado con alguien?
Estaba poniéndose celoso, no podía pensar con claridad. El ambiente de la noche no le daba ni un poco de seguridad. Una simple nota que no decía algo interesante, posiblemente jamás iba a saber porque se había ido. Y la pregunta que le hiciera cuando ella regresara iba a rogar por una respuesta. Fue dejado como un tonto, irónico. Demasiado irónico.
Decidió esperarla, pero no llegó esa noche. Y Yasha ya estaba comenzando a preguntar por su mamá.
Había dejado un mensaje muy corto, pero necesitaba saber cuando iba a regresar y porque se había ido el no era psíquico; Estaba rogando esa noche por que ella mandara más cartas, nadie entendía esa clase de amor que ellos dos se tenían.
Pero su amor era como cualquier droga, una vez que lo pruebas si te gusta deseas más.
Aquellos que hablaban mal de ellos estaban mal, ¿Y que si Kagome lo usaba? ¡El adoraba ser usado! Decidió ir por una cerveza, simplemente esperaba que estuviera bien y que regresara.
Jamás podría odiar a Kagome porque Kagome le dio lo que el necesitaba para amarla. Le enseño que había mujeres en el mundo que no iban a estar interesadas en el y eso fue lo que lo conquisto. Deseo que Kagome siempre fuera para el, ¿Y que mejor que dándole un hijo? Bebió esa cerveza apresurado y sintió el aburrimiento de estar en la noche robando un poco de comida. Su corazón latió con fuerza.
Creía ingenuamente que Kagome estaba bien.
Tosió un poco, se sorprendió de que Kagome hubiera cambiado drásticamente pero como el doctor había dicho, fue el accidente.
Empezó a caminar solo por su sala, nervioso, ansioso y desesperado.
Creía que cada carro al pasar era Kagome, tuvo una grandiosa idea. Iba a preguntar por donde estaba el carro localizado y así iba a localizar a Kagome; Descolgó el teléfono y luego lo volvió a colgar un poco desilusionado. Confiaría en ella.
Confiaba en que ella iba a regresar a su lado.
POV. INUYASHA.
¿Si hubiera decidido llamar para localizarla todo hubiera sido diferente? Me duele la cabeza de pensar en esas cosas.
El enamorarme de Kagome simplemente creo más obstáculos que dos seres humanos se cansan de escalar. Y cada vez vienen más y más; Es una batalla continua que ella sola decidió en ese momento enfrentar y yo me quede esa noche bebiendo esa cerveza y preguntándome... ¿Qué estaría haciendo?
Esas respuestas a mis tontas preguntas las supe meses después.
FIN .
N/A:
Se me hizo un nudo en la garganta por este capitulo. Hahaha.
En fin.
DEJEN REVIEWS.
GRACIAS X SU APOYO Y TODO ESO Y LES JURO QUE YA HABRÁ MAS ACTUALIZACIONES.
Dejen reviews.
"Jamás olvidare que te quise"
BY:WILLNIRA.
