Disclaimer: Los personajes son de Stephenei Meyer, yo solo juego con ellos. La prosa como siempre es de Becquer
Chicas muchísimas gracias ya son 124 reviews aun no me lo puedo creer.
Este capitulo es un poquito más largo que el anterior, espero que lo disfruten.
Capitulo 9
Sol y playa
Me desperté por los rayos de sol que se colaban por la ventana, no habíamos cerrado las cortinas anoche, estaba recostada sobre el pecho de Edward y el tenia sus brazos alrededor de m cintura, habíamos dormido juntos, sentí mi cara ponerse roja, si a Alice se le ocurriera aparecer ya me imagino lo que pensaría. Edward y yo cubiertos por las sabanas dormidos juntos, aunque secretamente supe que así es como quería despertar todos los días, en brazos de Edward. Trate de levantarme pero el se removió bajo las sabanas y me apretó fuerte contra su pecho.
--Edward—lo llame bajito y trate de levantar su brazo, pero pesaba mucho, me acerco más a el y su cara quedo en la base de mi cuello, me sentía arder de lo roja que tenia la cara.
--Edward—volví a insistir, y el rozó con su nariz desde la base de mi cuello hasta mi oreja. Me sentí estremecer ante esa acción., esta haciendo calor acá o soy yo, pensé mientras el volvía a rozar mi cuello con su nariz, tenia que despertarlo esto se me estaba saliendo de las manos.
--Edward—sacudí mi cuerpo contra el suyo ya que mis manos eran prisioneras de sus fuertes brazos, mala idea, Bella, ahora te estas frotando contra un hombre en una cama, que pasa contigo, mejor me quedo quieta y espero a que el se despierte.
Cerré los ojos nuevamente tratando de volverme a dormir. Sentía la respiración contra mi cuello y la verdad estaba algo nerviosa, mis manos se sentían frías me puse a recordar que el día anterior casi nos besamos, dos veces, me sentía ansiosa, si quería sentir sus labios contra los míos, recuerdo que al final fueron suaves, dulces y se amoldaban a los míos, deje escapar un suspiro, sabia que me estaba enamorando como una tonta de Edward, debía evitarlo, pero no quería, a su lado me sentía segura, protegida, además el me miraba de una manera a veces en la que podría creer que él sentimiento era mutuo, pero a quien engaño, es culpa, Bella, recuerda eso, es solo culpa.
--Ummm—dijo Edward contra la piel de mi cuello, eso se sentía tan bien—Buenos días, Bella—se levanto un poco y me beso la frente.
--Buenos días Edward—le respondí con una sonrisa radiante. —Dormiste bien?—le pregunte.
--Mejor que nunca en mi vida—me respondió con una sonrisa torcida, yo me puse roja.
--Disculpa me quede dormida, en tu cama, debiste despertarme?—le pregunte un tanto apenada.
--Bella, en verdad no hay nada que desearía más que dormirme y despertar a tu lado, todos los días que me quedan de vida, no tienes por que sentirte apenada –me dijo y me beso la punta de la nariz.
--Edward.. yo—mi corazón estaba acelerado con la cercanía de nuestros cuerpos sabia que el podía sentirlos, me estaba diciendo nuevamente que quería casarse conmigo, por que hacia esto, yo sabia la respuesta, culpa.
--Bella, no tienes que decir si o no hoy, se que aun no estas lista—dijo acariciando mi rostro—solo permíteme estar contigo—dijo y me beso la frente.
--En verdad quieres estar conmigo, Edward?—le dije tratando de comprender.
--Si, Bella, en verdad quiero estar contigo, quiero que me conozcas, quiero saber todo de ti—se inclino quedando casi sobre mi, nuestros ojos estaban atapados, parecía que podía ver el centro de su alma, yo casi no podía respirar, yo también quería conocerlo y querías que me conociera.
Con una mano acaricio mi rostro, su toque quemaba, me sentí vibrar.
--Se que no he hecho las cosas bien contigo, Bella, dame la oportunidad. Esta bien si no quieres ser mi prometida o mi esposa, se que eso llevara algo de tiempo, ya somos amigos, pero quisiera que fueras mi novia, por favor, Bella, al menos permíteme eso, déjame demostrarte lo importante que te has convertido para mi en estos últimos días.
Edward, quería ser mi novio, quería estar conmigo, por que? aun no lograba comprenderlo, pero quería intentarlo, quería estar cerca de él y saber si en verdad solo era culpa o si había algo más.
--Bella, serias mi novia?
--Sí, Edward—dije en un susurro
--Bella…..
--Si, Edward?—le respondí totalmente perdida en su mirada
--Puedo darte un beso?—mi corazón se acelero mucho, solo pude asentir con la cabeza, deseaba ese beso desde el día que lo conocí.
Lentamente, se termino de inclinar sobre mi, tratando de que no sintiera una onza de su peso, cerré los ojos y sentí sus labios dulces y suaves, amoldándose perfectamente a los míos, nuestros labios se movían al compas como si estuvieran bailando, perfectamente sincronizados, me sentía en el cielo, este momento no podía ser más perfecto. Nos separamos buscando aire, nuestras miradas aun seguían enlazadas.
--Edward….—no me deje continuar, volvió a besarme pero esta vez con urgencia, enlace mis manos en su cabello broncíneo y lo hale más hacia mi, lo necesitaba más cerca, cada una de mis curvas, se amoldaba a su perfecto cuerpo.
De pronto nuestra pequeña y privada burbuja se reventó.
--Parece que mis hermanitos tuvieron acción anoche—escuche la estrepitosa risa de Emmet y me congele, o por favor que me caiga un rayo y me parta en dos ahora mismo, esta familia no sabe el significado de espacio personal, todos estaban parados en la puerta de la habitación, Alice daba brinquitos, Jasper la trataba de sostener en su lugar, Emmet seguía burlándose y Rosalie, pues si las miradas mataran… me sobresalte cuando Edward rodo hacia un lado y se sentó.
--Que demonios están haciendo aquí—dijo entre dientes, su mirada era terrorífica se parecía a la que había descrito en mi libro cuando Edmund se enojaba, yo me tape de pies a cabeza con las sabanas.
--TODOS FUERA DE AQUÍ—lo escuche gritar y todos se rieron.
--Te espero abajo, Bella—grito Alice.
Sentí que alguien se sentaba a mi lado, supuse que era Edward.
--Bella, no escondas esa linda cara de mi—dijo halando las sabanas de mi cabeza, tome una almohada y la puse sobre mi rostro
--Dime que estoy soñando y que esto no paso, por favor—le dije a través de la almohada
El levanto suavemente la almohada de mi rostro y lo tomo entre sus manos, se acerco hasta quedar a centímetros del mío.
--Bella, no tienes nada de que avergonzarte—beso mi frente—no les hagas caso—beso cada una de mis mejillas—lo que paso fue hermoso así debería haber sido nuestro primer beso—beso mi nariz—y no cambiaria nada—beso suavemente mis labios por unos segundos—solo la parte donde todos mis hermanos nos interrumpieron—esta vez el beso duro un poco más, se separo y me miro con ojos exultantes, podía decir que estaba feliz.
--Vamos a hacer como que no estuvieron en este cuarto y tendremos que asegurarnos de quitarle la llave a Alice—ante ese comentario no tuve más remedio que reírme
--Si por favor, eso seria de mucha utilidad, eso de despertarse con ellos dentro del cuarto todos los días es algo serio.— le dije entre risas—pero mejor bajemos pronto antes que se imaginen cosas que no son-- me sonroje en cuanto dije esas palabras.
--El rubor en tus mejillas es adorable—me dijo acariciando mis mejillas, yo me sentía en una nube.
Me ayudo a levantarme de la cama, fui a mi cuarto a darme una ducha rápida y a cambiarme de ropa, suspire con alivio al ver que en mi ropero aun estaban mis jeans y mis camisetas. Salí de mi cuarto y me encontré a Edward esperándome en el pasillo, me tomo de la mano y caminamos hacia la cocina donde nos esperaban todos. Edward les lanzo una mirada y todos actuaron como si nada hubiera pasado. Será que Edward hablo con ellos mientras me cambiaba.
--Hola, de nuevo Bella,--dijo Jasper que se veía apenado.
--Hola, Jasper, como estas?
--Bien gracias, Bella , disculpa que hayamos llegado sin anunciarnos, por lo visto llegamos en un mal momento—yo me sonroje, Edward me halo hacia él y yo enterré mi rostro en su pecho. Escuche a Emmet que se reía.
--Bueno que los trae por estos lares tan temprano en la mañana?—pregunto Edward
--Bueno hermanito, tu tienes una casa en la playa y antes no éramos bienvenidos así que como ahora si lo somos vinimos a disfrutar un poco de la playa y el sol.—dijo Emmet
--Vamos a pasar el día en la playa todos juntos, Bella, te traje un bikini muy bonito, vamos arriba para que te lo pruebes—dijo Alice, yo pase de rosado a rojo en un segundo, yo nunca he usado bikinis
--Alice, veras yo tengo un traje de baño muchas gracias de todos modos—dije sintiéndome aliviada de que mi vestido de baño fuera bonito pero no muy revelador además siempre lo usaba con unos pantaloncillos cortos.
--Vestido de baño?, uno que era rosado con florecitas?—me pregunto y ya me empecé a preocupar.
--Si, Alice uno que es rosado—le dije no muy segura de por que uso el tiempo pasado.
--Ahí!! Lo regale ayer igual que tus pijamas—me dijo sin el menor remordimiento
--Alice!!!—me queje
--Vamos a arriba para que te lo pruebes, Edward vete a cambiar, nos encontraremos en la playa—dicho esto me llevo a rastras hasta mi cuarto, saco de su bolso un bikini, pequeño, pequeñísimo diría yo, color azul oscuro, la parte de abajo se amarraba a los lados, trague en seco.
--Alice, estás loca si crees que yo me voy a poner eso—dije cruzándome de brazos
--Bella, te lo pones o te lo pongo—me dijo mirándome fijamente, esta chica da miedo a veces.
Me tendió el bikini, fui al baño y me lo puse, era tan revelador que casi no dejaba nada a la imaginación, por suerte los moretones habían desaparecido y los raspones casi no se notaban, esa medicina de Carlisle era muy buena. Salí tímidamente del baño.
--Estas perfecta, no puedo esperar a que Edward te vea—me dijo con un brillo pícaro en los ojos.—Vamos ponte este trajecito encima, así no te sentirás tan incomoda, pero tendrás que quitártelo para entrar al agua.
El vestido era muy lindo de color blanco, era corto si, pero al menos me cubría lo suficiente. Alice me tomo de la mano y me llevo rápidamente a fuera, los vi sentados en la orilla de la playa, tenían sombrillas instadas y varias sillas playeras de mi patio.
Edward me tendió la mano y me indico que me sentara en la silla junto a la que tenía una toalla extendida en la arena.. Me senté y Edward se sentó en la arena a mi lado.
--Pónganse bloqueador solar, la cena de la fundación es en dos días y no los quiero ver rojos como un camarón—dijo poniendo el bote con la loción sobre mi silla, empecé a ponerme en los hombros, los brazos y las piernas.
--Bella no vas a llevar siempre puesto el vestido, ponte bloqueador en todas partes, quítate el traje—me dijo lanzándome una mirada furiosa. Tome aire y me levante el vestido, quedando solamente en ese escandaloso bikini, si Charley me viera seguro se muere. Escuche que Edward tomaba mucho aire, me volví a verlo y me estaba mirando fijamente me sonroje y seguí poniéndome el bloqueador para concentrarme en otra cosa.
--Edward ayuda a Bella a ponerse bloqueador en la espalda—grito Alice desde la otra silla.
Emmet y Rosalie estaban ya en el agua.
--Pu..edo?—pregunto Edward tomando la loción de mis manos, volví a sonrojarme. Asentí
Edward empezó a untarme bloqueador en la espalda y su toque era suave, gentil, casi una caricia. Cuando termino de untarme bloqueador mi rostro era de un rojo intenso.
Vi como Edward se quitaba la camiseta y dejaba al descubierto sus hombros anchos, sus pectorales fuertes y su marcado abdomen, me volví a sonrojar, como podía ser el más perfecto de lo que ya era. Volví la mirada a la playa para no ser descortés mirando más de la cuenta.
--Bella, mirar es gratis—me dijo Alice, guiñándome un ojo.—venga, Bella, vamos a la playa.—me tomo de la mano y empezó a remolcarme hacia el agua.
--La verdad prefiero quedarme en la orilla, Alice—ella me frunció el ceño—entras o le digo a Emmett que te cargue y te lleve.
--No te atreverías—le dije mirándola ceñuda
--EMMETT—grito Alice
--Vaya hermanita, ya veo por que Edward no se pudo controlar—soltó una risotada mientras Rosalie le daba un manotón en la nuca, mi rostro se torno de un rojo brillante, vi como Edward se acercaba, mirando a su hermano ceñudo. De pronto sentí unos enormes brazos que me levantaron y me tiraron sobre su hombro como si fuera un saco de papas, escuche la risa atronadora de Emmet, antes de caer al agua.
--Estas bien?—me pregunto Edward levantándome y apretándome contra su pecho.
--Si, eso creo
--Ya me las cobrare, no te preocupes por nada, amor—mi corazón pálpito fuerte en mi pecho al escuchar esas palabras.
--Venga, Edward, que no se estaba ahogando, apenas el agua le da a la rodilla—Emmet volvió a bromear.—vamos a jugar a las luchas acuáticas—no quería sentarme en los hombros de Edward con su cabeza entre mis piernas, eso era demasiado para mi—volví a sonrojarme.
--Págame—escuche que Emmet le decía a Jasper. Enarque una ceja mirando a Emmet
--Jasper y yo apostamos a que no seria capaz de hacerte sonrojar 2 veces en 5 cinco minutos—volvió a reír
--Vamos a la playa para que te seques, Bella—me dijo Edward y rodeo mi cintura con sus brazos, cuando llegamos a las sillas me ayudo a sentarme y me envolvió con una toalla.
Nos quedamos un rato en silencio viendo como Alice y Jasper caían al agua después que Rosalie y Emmet los empujaban.
--Edward, por que tus hermanos no eran bienvenidos a tu casa?—lo vi fruncir el ceño—Si no quieres no me digas, no quería hacerte sentir mal—le dije un tanto inquieta.
--No, es nada, Bella, solo que me molesta recordar lo idiota que fui—suspiro—Tanya se sentía un tanto incomoda con mis hermanos, Alice, no paraba de tirarle indirectas, Emmet le tomaba el pelo cada segundo, Jasper la ignoraba olímpicamente al igual que Rosalie; yo les pedí que se abstuvieran de pasar a visitarnos hasta que cambiaran su forma de ser con ella—agacho la cabeza, yo le acaricie los cabellos.
--Ya paso, Edward, ahora puedes recuperar el tiempo perdido con tus hermanos, ve a jugar con ellos, yo voy a la casa por unas bebidas para todos—el me beso la frente y se fue corriendo hasta el agua, yo sonreí al verlo animado me encamine a la casa, recordé que no había visto mi correo en días, fui hasta el buzón, tome la correspondencia, camine a la cocina saque unos refrescos los puse en una bandeja y mi correspondencia a un lado, podría leerla mientras los chicos se divertían.
Llegue a mi silla en la playa milagrosamente sin dejar caer los refrescos o haberme tropezado, revise mi correo, cuentas de tarjeta de crédito, revistas, invitaciones a eventos (estas irán a la basura como siempre) pensé maliciosamente y una carta de Jake, genial tenia tiempo que no recibía noticias de él. Rompí el papel con mucho entusiasmo y me recosté a leer.
Hola Bells!! Como va todo, para la gran señorita escritora, ya terminaste con tus chupasangre?, sabes bien que los hombres lobos de La Push les podemos patear el trasero con los ojos cerrados. Apuesto a que ahora volverás a salir en la televisión en los eventos del lanzamiento de tu libro, apuesto que te va a encantar toda esa atención.
Me falta poco menos de un mes para terminar mi tesis, espero volver a USA en poco tiempo, he hecho algo de dinero con mi trabajo he trabajado sobre tiempo estos días para hacerme de más, por eso no te escrito en estos meses, todo en Inglaterra es genial pero he echado mucho de menos a todos en estos 3 años en especial a ti, Billy esta feliz de que tenga vacaciones y que vaya a visitarlos, es bueno que tenga a Charlie así , no se siente tan solo.
Te extraño mucho, Bells, hecho de menos tu risa, tal vez cuando regrese vaya a tu casa y podamos caminar por la playa hablando de todo un poco como siempre, también te quiero preguntar algo, pero eso lo haré personalmente.
Me entere que Ang y Ben al fin se van a casar, me alegro mucho por ellos.
No te quejes de que no te envió emails, sabes que siempre he dicho que son muy impersonales, prefiero pensar que estamos conectados a través de algo que mis manos tocaron como este papel que ahora estas sosteniendo entre las tuyas. Nos veremos pronto Bells,
Cuídate mucho, todo mi amor para ti
Jake
--Algo interesante en el correo—me pregunto Edward sacándome de mis pensamientos.
--Una carta de mi amigo Jake—le dije sonriendo, me había puesto muy feliz saber de él, Edward frunció el ceño
--Te pasa algo, Edward—le dije tocándole el rostro con la mano.
--No es nada, no me hagas caso. Que se cuenta Jacob?—son ideas mías o dijo el nombre de Jacob entre dientes.
--Pues no mucho, tenia casi dos meses que no sabia de él, Jake tomo una de mis becas y se fue a estudiar a Inglaterra, para ser in ingeniero automotriz, a el le gustan muchos los carros y las motos. Sabes cuando tenia 18 años antes de irme a la universidad, Jake me arreglo una moto, paseábamos los fines de semana, escondidos de mi padre, cuando Charlie se entero me castigo dos meses. Para ese tiempo yo ya me iba a la universidad, nos escribíamos siempre, a el no le gustan los email, ya que en ese tiempo no tenia computadora así que iba a la oficina postal todos los sábados y me enviaba una carta contándome como le había ido en el colegio. Le dije que en una de mis asignaturas nos habían puesto a redactar una historia y que usaría las leyendas que me contó cuando nos conocimos. Resulto que mi profesor era editor y mi historia le fascino, así que me pidió continuarla y se encargo de publicarla, fue un golpe de suerte, aunque yo siempre pensé que he tenido mala suerte en la vida ya sabes como soy tan torpe. Y bueno así fue como me convertí en escritora a mi corta edad.—me sonroje un poco al ver que había monopolizado la conversación.
--Así que montaste moto, sin el permiso de tu padre—enarco una ceja mirándome con reprobación.
--Eran cosas que hacíamos sin pensar, para divertirnos ya sabes, mira saltamos de acantilados, montamos motos, pasábamos todo el día en la playa incluso cuando llovía. En esa época éramos chicos aun, no pensábamos muy bien—me volví a sonrojar, pude ver por su expresión que estaba en problemas.
--Saltaste de acantilados, y estabas en la playa con lluvia?—o no hay esta otra vez esa mirada—este Jacob no me parece que se preocupara mucho por tu seguridad en ese tiempo—yo me sonroje
--Veras, Edward, Jake es un año menor que yo, pero el siempre fue un chico muy maduro, el cuidaba a su padre físicamente de la misma manera en que yo cuidaba a mi madre emocionalmente, así que cuando estábamos juntos, tratábamos de ser solo Jake y Bella, dos adolescentes—le sonreí para que se tranquilizara
--Bueno, pero ya no montas motos, ni saltas de acantilados verdad?—me miro muy serio—hay algo más que deba saber de mi novia?—me sonroje ante la mención de que era su novia.—no sé, escapadas nocturnas para pasear con vampiros o algo así?—me reí al ver que su humor se alivianaba.
--Edmund me visitaba en las noches y dormía conmigo, pero solo para saber qué pasaría con él y Marianne—reí bromeando con él.
--Nada de eso, Srta. Swan, ningún hombre lobo, vampiro o humano puede dormir contigo que no sea yo—me susurro al oído y mi cara tomo un rojo profundo.
--Ey!! que están cuchicheando ustedes dos—dijo Jasper que traía a tomada del hombro para que dejara de brincar.
Mi rostro se puso aun más rojo, Alice miraba con suspicacia la carta que aun tenía en las manos.
--Quien es Jake?—me pregunto Alice
--Es un amigo de Bella—dijo Edward antes que yo pudiera contestar.
--Edward, estas teniendo un comportamiento muy protector con Bella, ella ya es una chica grande—le dijo Jasper sonriendo
--Deja de psicoanalizarme, hermano
Los mire con cara de desconcierto, no sabía que Jasper, era hermano de Edward, por visto Edward también lo noto, porque me explico.
--Carlisle y Esme adoptaron a Rosalie y a Jasper cuando tenían poco menos de 15 años. Jasper es psicólogo, le gusta andar analizando los humores y los razonamientos de todos, así que no dejes que se meta con tu cabeza—me dijo sonriendo.
--Bella…, si necesitas hablar de lo ocurrido hace unas noches, puedes contar conmigo—me dijo Jasper y sentí a Edward tensarse detrás de mí.
--Gracias, Jasper, pero por el momento creo que me las estoy apañando bien—no quería que Edward volviera a sentirse culpable.
--Edward, porque no me acompañas por unos aperitivos—le dijo Alice, yo sabía que me quería dejar un rato a solas con Jasper
--Te importaría traerme unos doritos, Edward, están en el gabinete superior de la cocina—le dije para que supiera que no me daba miedo quedarme con Jasper. El asintió y empezó a caminar al lado de Alice.
--Bella, he notado que te lo has tomado, todo muy bien
--Se me da bien reprimir las cosas desagradables que no quiero recordar, Jasper.
--Se que no me tienes confianza, Bella, pero puedo ver que Edward se preocupa realmente por ti y tu por él. Sé que eres una chica muy dulce, Alice te tiene en muy alta estima. Puedes hablar conmigo cuando desees, será secreto profesional entre tú y yo.
--Jasper….
--Si Bella?
--Tu hermana me odia?—le dije mirando la arena
--Ella, no te odia, Bella, es solo que Rosalie es algo difícil, lo que te sucedió con Edward, la hizo recordar cosas que ya había olvidado, está molesta con Edward por su debilidad y contigo por haberlo perdonado. Pero ella se repondrá, Rose es fuerte en ese sentido, cuando ella vea lo mucho que quieres a Edward, se dará cuenta de tus motivos para perdonarlo, Edward es un buen hombre y ella lo sabe.
--Jasper.. yo…--sentí mi cara ponerse roja
--No, trates de negarme a mí lo que sientes por Edward, de pronto tu misma te puedes querer engañar, pero yo soy muy susceptible a los estados de ánimos de las personas y puedo ver que los sentimientos que tienes por mi hermano son mucho mayores de lo que tú misma piensas ahora mismo. Al igual que los de él por ti. Sé que tú piensas que es solo la culpa lo que lleva a actuar de esa manera contigo, pero te digo sinceramente que creo que mi hermano está enamorado de ti, yo lo conozco, nunca lo vi actuar con nadie de la manera en la que se comporta cuando está contigo—me sentí feliz al escuchar esas palabras, pero no quería que echaran raíces y luego me decepcionara.
--Piensa en lo que te he dicho, Bella y cuanta conmigo para lo que necesites—me dijo Jasper palmeándome la mano. Lo vi levantarse y dirigirse a Alice que venía cargada de bocadillos. La expresión del rostro de Edward era preocupada, cuando le sonreí, vi que su cara se iluminaba con una sonrisa.
Me abrazo y me beso los cabellos—Todo bien, cielo?—me pregunto—te traje tus doritos.
--Gracias—le dije y le bese la mejilla.
Pronto todos nos sentamos a comer y a conversar, Rosalie se veía más animada aunque nunca se dirigió directamente a mi o a Edward. Cuando empezó a caer la noche, recogimos todo y nos fuimos a mi casa, allí se empezaron a despedir.
--Bueno hermanitos, váyanse a dormir y no hagan las cositas que yo haría—dijo Emmet riéndose y abrazándome
--Nos vemos, Bella, Edward—dijo Jasper
--Podemos ir mañana en la noche al cine, los vendremos a recoger a las 6—dijo Alice—y no acepto un no por repuesta.
--Quieres que prepare algo para cenar-- le dije a Edward una vez que nos quedamos solos
--No solo quiero darme un baño caliente y recostarme al lado de mi linda novia—dijo acercándome a su pecho juguetonamente.
--Suena, bien yo también quiero una ducha caliente y recostarme a leer un libro.
Nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones a ducharnos, yo estaba preocupada por la ropa de dormir que Alice me había hecho comprar ya se me estaban agotando los modelitos decentes, por suerte aun quedaban uno o dos que me cubrían un poco más allá de lo necesario. Me dirigí a la habitación de Edward y allí estaba él sin camisa y con unos pantalones cortos de rayas azules, se me encogió el estomago pensando en por qué podía parecer un modelo.
--Ven acá pequeña—me dijo abriendo sus brazos, yo camine hasta él y me senté en su regazo.—lista para ir a la cama, ha sido un día largo.—asenti con la cabeza y él me ayudo a meterme bajo las sabanas.
--Edward, me leerías otra prosa para dormir?—le me sonrió
--Claro, pero antes quisiera preguntarte si mañana quieres dar un paseo conmigo
--A dónde iremos?—le pregunte curiosa
--No, no, la curiosidad mato al gato, señorita, así que tendrás que esperar a mañana.
--Edward—me queje—no me gustan las sorpresas—le dije haciendo un puchero
--Te ves tan adorable enojada—me dijo inclinándose y dándome un beso en la frente
--Vamos a dormir Dr. Cullen—dije tratando sonar severa, pero no pude evitar sonreír—creo que Edmund vendrá hoy a visitarme así que tendrás que hacerle espacio—le bromeé.
--MMMM.., no debiste decir eso Srta., Swan, ahora tendré que dejarle ver a Edmund que ya tienes dueño, para que no se acerque—sentí como mi cuello y mi cara se tornaban de un rojo intenso, mi broma no salió como me esperaba, además el me reclamaba como suya, eso envió miles de pequeñas descargas a mi cuerpo—así que tendré que darle el beso de las buenas noches a mi novia, así si viene puede dormir en el sofá—dijo inclinándose sobre mi—yo estaba perdida en su mirada—sus labios rozaron los míos suaves al inicio, luego un poco más voraces, lleve mis manos a su cabello y lo traje hacia mí como en la mañana, su lengua roso mi labio inferior pidiendo permiso para entrar, yo se lo concedí, su lengua dominaba la mía, puso una mano en mi cintura y me atrajo más hacia él como si no quisiera dejar espacio entre nosotros, pocos minutos después ambos nos separamos buscando aire, el se giro y se recostó sobre su espalda, mientras ambos tratábamos de calmar nuestras respiraciones. Me atrajo hacia su pecho y yo deje descansar mi cara sobre él.
--Duerme, mi vida, yo velare tu sueño—me dijo antes de empezar a recitarme el verso que le pedí.
Cuando se clavan tus ojos
En un invisible objeto
Y tus labios ilumina
De una sonrisa el reflejo,
Por leer sobre tu frente
El callado pensamiento
Que pasa como nube
Del mar sobre el ancho espejo,
Diera, alma mía,
Cuanto deseo,
¡la fama, el oro,
La gloria, el genio!
Una vez más antes de caer en la inconsciencia del sueño, sentí sus labios una y otra vez sobre mi cabello; y lo escuche tararear una tonada desconocida.
Espero que les haya gustado este capítulo, me tomo poco más de un día en terminarlo, aunque trate de hacerlo antes. Para las fanáticas de Jake, pronto llegara, chanchachachan XD
Ya saben, para tomatazos, zapes o comentarios deja tus reviews.
