Capítulo Diez: Don't Cry

¡Gracias a mis dos increíbles betas: silverbirch y LordDarQuing! ¡Buen trabajo! ¡Es que me ayudan muchísimo!

¡R&R!

N/A: ¡Hola, gente, ¿qué hay? Ah, esta semana ha sido MUY aburrida, increíblemente aburrida. ¡Pero yo no voy a aburrirles con la historia! Bueno, ¡es genial volver a escribir! Gracias a todos los que han dejado reviews. ¡Son los mejores! Increíbles. Eso es lo que son ustedes. ¡Increíbles de verdad! Jaja.

Gracias a los geniales - LordDarQuing, skopde , bigmommak, DragonQuillz, B00kw0rm92, Samara Longbottom, XlinzX, Charissa Hallows, Morgan WhiteFang, Sirius Leigh, PyroAngel8605, blackXroseXpiano93, Lightest'Ink , Jade Wildcat! Y a tí, naoman, gracias por dejar review en los últimos cuatro capítulos!

Y ahora que me he asegurado de dar las gracias, ¡continuemos con la historia!

Oh, tengo tres cosas más que decir, en realidad. 1- Mierda. Me he olvidado de las tres… Eh…

2- Voy a hacer una especie de eh… competición. Necesito un resumen mejor. (¡Se me dan fatal!). Y me gustaría que el público me hiciera sugerencias. Así que si crees que tienes un buen resumen para este fic, escríbelo al final del review. ¡Habrá premio para el ganador! (¡A todos nos gustan los premios!).
3- Disclaimer - HP no es mío. Ni ahora ni nunca.
Aún no recuerdo el número 1…

¡Ah, y otra cosa! TENGO que darle algún premio al que me deje el review número 100 (cuando sea que llegue al 100). ¡Hablamos luego! ¡Que disfruten del capítulo! XCailinNollaigx

N/T: N/T: xCailinNollaigx es la autora de este fic. Yo, Zakuro Pure, soy la traductora.

Don't you cry tonight (No llores esta noche)
Don't you cry tonight (No llores esta noche)
There's a heaven above you baby (Sobre ti hay un cielo, cariño)
And don't you cry tonight (Y no llores esta noche)
-Guns & Roses: "Don't Cry" (–Guns and Roses: "No llores")

24 de octubre- Despacho de Albus Dumbledore

Hermione esperaba sentada con paciencia mientras el director la observaba en silencio a través de las gafas. Ella no sabía por qué estaba allí, pero sí sabía que no le gustaba la expresión seria de la cara del anciano. La pierna de Hermione se movía nerviosamente y sus dientes tiraban del labio inferior, dos hábitos de ansiedad típicos de ella. A juzgar por la cara de McGonagall, que llevaba escrita la palabra "lástima", Hermione tenía razones para estar nerviosa. Minerva McGonagall no había sido nunca de las que sienten lástima por los alumnos y Hermione lo sabía. Entendía, por la expresión de su profesora favorita, que algo había ido muy mal.

—Señorita Granger, siento terriblemente tener que decirle… —Los ojos marrones de Hermione se cerraron de temor cuando el profesor suspiró cansado—. Lamentablemente, su madre ha fallecido.

Una lágrima escapó de los párpados fuertemente cerrados de Hermione al sentir una punzada el dolor de una puñalada en el corazón. Era insoportable.

—¿Qu… Qué?

—El ataque de un mortífago. Querían revelar a un heredero y lo hicieron de la manera más brutal posible: matando a los amigos cercanos y familiares de los posibles herederos. Se rumorea, señorita Granger, que usted es la heredera de Ravenclaw. Si es así, entonces…

La chica se levantó abruptamente y se marchó del despacho sin preocuparse de que fuera de mala educación o del hecho de que podría meterse en problemas. No se fue corriendo a toda pastilla del despacho. Solo caminó. Los estudiantes estaban metidos en sus camas, a salvo y durmiendo en paz, mientras que ella se lamentaba por la muerte de un ser querido.

Hermione casi no podía procesar la información de que alguien más había muerto. Era un golpe tremendo. No podía creer que le hubieran arrebatado a alguien más por una estúpida profecía. Ella nunca había querido eso. Hermione habría preferido derrotar al Señor Oscuro a la antigua usanza, con varitas y magia corriente. Aunque ella aún no estaba segura de que fuera una heredera, pues no había liberado ningún poder.

Hermione vagó sin rumbo por los pasillos casi vacíos con expresión estoica. Los pocos estudiantes que pasaban a su lado por los corredores casi no parecían darse cuenta de que ella estaba ahí. O quizás Hermione no estaba prestando atención. No sabía de dónde provenía aquella calma cuando debería estar retorciéndose y gritando. Casi no podía aceptar el hecho de que alguien más había muerto. Es que no era justo. Hermione podría decir que no se lo esperaba, podría decir que estaba conmocionada hasta la médula… pero estaría mintiendo. Hermione había estado medio esperando a que pasara algo como esto. Había sospechado, en parte, que ella era una heredera. Solo porque ella no había liberado sus poderes cuando Ron murió no significaba que no fuera una. Quizás tenía que ser un pariente de sangre. Y, para ser dolorosamente sincera, Hermione se sentía, de alguna manera, aliviada de que hubiera acabado. No tendría que vaticinar quién moriría todo el tiempo o intentar evitarlo. Aunque eso no quería decir que no estuviera destrozada, porque lo estaba. Estaba en un estado de incredulidad. Hermione nunca jamás se esperó que serían sus padres muggles, o uno de ellos. No se le había ocurrido nunca que los mortífagos los asesinarían. Hermione sospechaba que matarían a alguien cercano, pero pensaba más bien en su hermana, su tía o su primo. No su madre. ¿Quién le arrebataría una madre a su hija?

—¿La sangre sucia ha salido sola por la noche? —Hermione se dio la vuelta para ver a Draco Malfoy detrás de ella con una expresión de autosuficiencia y una sonrisa burlona pegada a la cara. Pareció darse cuenta de sus lágrimas y de su estado de angustia—. ¿Le ha pasado algo a la familia de la sangre sucia? —Hermione apretó y soltó los puños mientras miraba cómo Malfoy la provocaba—. Los hijos de los Weasley son siete. A dos o tres no se les echará mucho de menos. —Ella podía sentir cómo le subía la temperatura mientras el Slytherin continuaba—. ¿O fue uno de tus padres? ¿Murieron esos bastardos? —Él dio una vuelta a su alrededor, riéndose con crueldad cuando ella permaneció en silencio—. Por fin algo ha conseguido dejarte con la boca cerrada.

—Cállate, Malfoy. Te lo advierto.

Él alzó una ceja rubia y se paró delante de ella.

—¿Me estás advirtiendo a mí?

Ella le lanzó la mirada de odio más fría que pudo, aún intentando mantener sus emociones a raya, pues estaban al límite.

—Oh, bueno, el mundo estará mejor con un par de miserables muggles y Weasleys menos.

Hermione explotó de repente. Gritó y se apretó la cabeza entre las manos. Draco dio un paso atrás, inseguro.

—¿Granger?

Ella estiró las manos hacia delante y el agua salió zumbando de ellas. El agua se arremolinó en círculos, cada vez más arriba, todavía entre Draco y Hermione. Los ojos de Hermione se oscurecieron con un tono azul mientras la rabia y el dolor la consumían. El agua chocó contra el suelo con un único movimiento y corrió libremente por los pasillos. Draco se agarró el pecho de repente y se cayó al suelo con un dolor insufrible. Un dolor intenso latía con fuerza en su corazón e hizo que su cuerpo se quedara rígido. Hermione cayó por fin de rodillas a su lado, agotada emocional y físicamente, y se desplomó en el suelo. Los dos yacieron uno al lado del otro, inconscientes.

Hermione se limpió la última tanda de lágrimas de sus ojos mientras cerraba el baúl con llave. Se había despertado en el hospital aquella mañana, rejuvenecida y animada. Bueno, físicamente. La señora Pomfrey ni siquiera logró hablar con ella antes de que saliera corriendo por la puerta. Hermione sabía que iba a ir a su casa con su padre, Richard, y su hermana, Emilia. Emilia tenía catorce años, pero era una muggle. Ella y Hermione se llevaban bien, pues para Emilia no era importante el hecho de que no fuera una bruja. De hecho, la hermana de Hermione odiaba que no pudiera hacer magia fuera del colegio hasta que cumpliera los diecisiete.

Hermione sollozó al pensar en su hermana y su padre. Estaba desesperada por verlos, pero también tenía miedo. Mañana era el funeral y Hermione no estaba segura de si podría soportar la visión del ataúd. Ojalá solo fuera a visitar a su hermana y a su padre en mejores circunstancias.

La Gryffindor bajó las escaleras con dificultad hasta la vacía Sala Común arrastrando el baúl detrás de ella. Harry y Ginny se pararon en lados opuestos de la habitación para abrazarla.

—Hermione, lo siento —le susurró Harry al abrazarla con fuerza.

—Sí, yo también —contestó Hermione con suavidad.

—Sé cómo te sientes, Hermione —intentó consolarla Ginny.

Los tres se sentaron en el sofá y Hermione se frotó los ojos con fuerza sin dejar caer las lágrimas. Podía ver que Ginny y Harry estaban intentando consolarla lo mejor que podían, pero ellos también estaban superando una muerte aún. No podía guardarles rencor por ello, especialmente porque sabía quién era el que había muerto.

—Sabes que estamos aquí para ti, ¿verdad? —le dijo Harry.

La triste chica asintió.

—Lo sé, gracias.

—¿Cómo lo llevas? —le preguntó Ginny a la vez que acariciaba la espalda de Hermione, describiendo círculos para reconfortarla.

—¿A ti qué te parece? —le soltó como respuesta. Ginny retiró su brazo rápidamente con expresión dolida—. ¡Oh, lo siento, Ginny! No era mi intención, es sólo que estoy… ¡tan enfadada! —Hermione se levantó, acalorada, a punto de ponerse a despotricar—. ¡No es justo! ¿Por qué no puedo decidir si quiero ser una heredera? Simplemente no está bien matar a la familia de alguien. ¡Tendrías que ser una persona sin corazón! Y ahora mi mejor amigo y mi madre se han ido… ¿y esperan que me conforme y luche? ¿Pero qué coño? Y todo los que están cerca de mí están… bueno, ¡muriendo! ¿Y si alguno de ustedes es el siguiente? ¿Y si esos malditos "poderes de los herederos" son solo una broma cruel? ¡Solía tenerles mucho respeto a los Fundadores, pero ahora se ha esfumado del todo! ¿Por qué iban a dejarnos cosa semejante a nosotros? ¡Les odio! ¡Les odio! —Hermione gritó la última frase tan alto como pudo y se le quebró la voz al final. No pudo evitar derramar lágrimas.

—-Oh, Hermione… —lloró Ginny, y ambas chicas se rodearon con los brazos. Hermione extendió un brazo hacia Harry para que se uniera y Harry, inseguro, lo hizo. La tensión entre Ginny y Harry se desapareció por un momento mientras los tres se abrazaban.

Ginny se soltó y bufó.

—Entonces, ¿eres una heredera? —Hermione la miró. En sus ojos se había encendido un ligero tono azul alrededor del iris marrón. Ginny soltó una risa nerviosa—. ¿Demasiado pronto para preguntar?

Hermione la miró con hostilidad y Harry intentó calmarla.

25 de octubre- Cementerio de San José

Mantuvo la barbilla en alto mientras su hermana se aferraba a ella. Las lágrimas de Emilia le empapaban su blusa negra. Hermione podía oír a su padre llorando mientras su tío se esforzaba por consolarle. Pero Hermione no lloró, no podía. Su padre y su hermana necesitaban que fuera fuerte por ellos, necesitaban a alguien emocionalmente estable. No necesitaban a una niña llorona de diecisiete años. Por eso Hermione decidió que no lloraría, no delante de su familia, porque su familia necesitaba que estuviera inalterable por ellos. La necesitaban para que cuidara de ellos y no estaba en posición de negarse.

Siguió observando, con ojos imperturbables, cómo todos se marchaban. Los únicos que aún quedaban ahí de pie eran ella, Emilia y Richard. Los ojos de Hermione pasaron por encima de la lápida rápidamente, pues si miraba durante demasiado tiempo estaba segura de que perdería la compostura.

Elizabeth Granger

Amada esposa, madre devota y gran amiga a la que echaremos muchísimo de menos.

1958-1997

"Por las vivencias del ayer y el reencuentro del mañana".

Hermione sabía que tenía que cuidar de su familia, pero se preguntó durante cuánto tiempo podría hacerlo. ¿No necesitaría entrenar sus poderes? Seguramente necesitaría volver al colegio. ¿Quién cuidaría de ellos cuando Hermione regresara a sus deberes de magia y al consuelo de los estudios?. Hermione también se preguntaba si, en realidad, sería capaz de consolarlos cuando ella también estaba destrozada, pero desterró rápidamente ese pensamiento.

La chica tenía miedo de explicarle a su padre por qué había muerto su madre. Seguramente se enfadaría. Hermione no estaba segura de si pagaría su enfado con ella o no. ¿Le gritaría a ella? ¿Le diría que era una desgracia por haberles hecho pasar por esto?

Hermione sacudió la cabeza. Todo lo que tenía que hacer ahora era estar allí para ellos durante el tiempo que pudiera. Sabía que tendría que volver al mundo mágico y enfrentarse a sus otros problemas, pero ahora su familia era su prioridad.

Emilia soltó un largo sollozo y su padre enterró la cabeza entre las manos.

Sí, Hermione Granger solo podría llorar en los confines de una habitación oscura.

N/A: Bueno, ¿qué les parece? Sé que es muy corto, pero era lo que tenía planeado para este capítulo. Vale, esta es vuestra última oportunidad para votar en la encuesta sobre quién es el Heredero de Gryffindor, ¡pues lo descubriremos en el siguiente capítulo! No, perdón, olvídenlo. Lo descubriremos en el capítulo 12 ;). Ah, sí, ese era el número 1. ¿Recuerdan que al principio no podía recordar el número 1? Sí, pues eso era.

Mi plan era que Ginny fuera una zorra en este fic, pero cambié de opinión. Cambié de opinión totalmente. Tuve que cambiar algunas cosas del plan, pero no demasiado. Es igual, ¿he decidido hacer buena a Ginny y que termine con Harry? Probablemente no… Yo sé la respuesta, pero no quiero estropear la historia… Normalmente escribo sobre Harry/Ginny si sólo salen dos o tres veces en el fic y no con frecuencia como en este. Bueno, voy a dejarlo así. Pero no creo que deban dejar de leer sólo porque puede que no sea un Harry/Ginny… a menos que estén totalmente en contra de que salgan con otras personas.

¡Díganme qué piensan y déjenme un review!

Les quiero,

XCailinNollaigx

(Antes xDramione4Lyfx)

Repito: ¡HEREDERO DE GRYFFINDOR EN EL CAPÍTULO DOCE!

Próximo capítulo- La perspectiva de Harry y un artículo de revista escrito por Cho Chang sobre los herederos… (¿De qué otra cosa si no? LOL).

N/T: Este capítulo, como bien dice la autora, es cortito, así que lo he traducido en poco tiempo^^. Espero que la siguiente traducción también la suba así de rápido :).

Zakuro Pure